puesto que se esboza a partir de los fragmentos dedicados a Cuauhtémoc, Morelos,
Artigas, al Che Guevara o en algunos de los poemas cívicos, quizás de menor calidad
literaria, pero transitados por el mismo ánimo eufórico y de solemnidad consciente de
la obra humana de transcendencia histórica. El contrapunto cultural que significó el
inicio del mestizaje se comprende como ruptura , incomprensión y enemistad de los
códigos : enemistad del silencio frente a las palabras. La fraternidad anónima,
elemental del hombre americano con la naturaleza ancestral es otro registro de la
misma epopeya fragmentada que el poeta dedica al héroe anónimo de la vida común.
La naturaleza viva , perenne, está lejos de ser un simple escenario: corrobora una
relación especular, la compenetración entre lo humano y lo vegetal, la intimidad
orgánica, reconstruida como descendencia mítica del hombre desde los bosques 2 .En
cuanto fenómeno paradójico y significativo, cabe recordar aquí que en contraste con
esto las culturas arcaicas europeas solían sepultar en los bosques a sus muertos 3 .
La conciencia de ser heredero de todos los tiempos históricos que han
convergido en el descubrimiento, la conquista, la colonización y la determinación de las
luchas americanas de independencia, de los tiempos históricos concentrados en la
historia del arte --del Perú a Egipto, de Palestina a París , de Italia a Grecia , de
Colombia a Brasil-- lo mismo que el reordenamiento de las geografías afectivas
presentes en la obra representan todas ellas correspondencias, instancias de un
proceso de conocimiento y de identificación. La conciencia de que el pasado es
inagotable y que a su vez lo son todos sus brotes en el presente, no obstruye sin
embargo el surgimiento de la conciencia aguda del momento.
La participación social de Pellicer a través de los poemas afectuosos
que son en ocasiones oratoria más que expresión lírica pura reflejan dentro de lo
universal su actitud nacional y continental, justamente por las evocaciones heroicas
que dentro de su vasta obra conviven con los poemas líricos de la misma forma como
el poeta puro convive con el hacedor de obra humana con valor social y cristiano. El
poeta definido desde muy joven como conciencia americana se declara
contemporáneo de toda la historia de la humanidad y fraterniza a su vez con todas las
geografías. Encuentra similitudes y coincidencias entre una multitud de fenómenos
porque su perspectiva es generosa y amplia, su mirada panorámica. Ubica el conjunto
antes que el fragmento , o bien convierte a este último en fragmento trans-
dimensionado o mítico. Desde este momento, el fragmento hiperboliza tanto su
dimensión como también su significado, se torna sinécdoque, más allá de ser simple
detalle.
Vietnam, el encontrarme de nuevo con estos versos míos escri tos a los veintidós años, enciende en mí este
entusiasmo y este dolor de un pueblo ag redido en la fo rma más terrible. " El heroísmo fo rma parte del
decoro, de la estética orig inaria, mítica de la vida según el poeta.
2 a) Becerra, [Link]. , p.277: cuenta Pellicer: "Debo advertirles a ustedes que siempre me he sentido árbol.
Hay mucho de vegetal en mi modo de ser, en mi modo de pensar, en mi modo de actuar. Los mixtecas
pensaban que el homb re ten ía un origen vegetal, que al entrar en la cañada hab ían crecido los árboles
extraordinariamente, que uno había sido hemb ra y el otro había sido varón."
b) Florescano, Enrique-E/ mito de Quetzalcóatl, El nacio nal dominical, núm . 93 , año 2, 0 1 de marzo 1992,
p. 13 ; este autor habla del nacimiento de los dioses mixtecas del árbol de Apoala.
3 Barallat, Celestino - Principios de botánica f uneraria, Barcelona, Alta Full a, 1984, p.53;
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