0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas1 página

Vanguardia literaria en el Ateneo juvenil

El Ateneo de la Juventud, liderado por jóvenes vanguardistas, busca una literatura que regrese a la tradición en lugar de al modernismo, mientras Gómez Morín solicita apoyo para su reconstrucción. Henríquez Ureña, en desacuerdo con la juventud, apoya a Lombardo Toledano en la formación de un grupo que une intelectuales y líderes obreros. Durante este periodo, Pellicer se involucra en la educación técnica y publica obras que reflejan su conexión con figuras literarias prominentes y el movimiento vanguardista en México.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas1 página

Vanguardia literaria en el Ateneo juvenil

El Ateneo de la Juventud, liderado por jóvenes vanguardistas, busca una literatura que regrese a la tradición en lugar de al modernismo, mientras Gómez Morín solicita apoyo para su reconstrucción. Henríquez Ureña, en desacuerdo con la juventud, apoya a Lombardo Toledano en la formación de un grupo que une intelectuales y líderes obreros. Durante este periodo, Pellicer se involucra en la educación técnica y publica obras que reflejan su conexión con figuras literarias prominentes y el movimiento vanguardista en México.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

un efímero Nuevo.

Ateneo de la Juventud, los jóvenes vanguardistas -Cuesta, Novo, Gorostiza,


Villaunutia, Ortiz de Montellano y Torres Bodet- convierten lo que Gómez Morín llamó la actitud
colectiva y el estado mental de lucha 102 en la preocupación por una literatura que no retorna
al modernismo sino a la tradición. La carta que Gómez Morín 103 envía a Henríquez Ureña a
Nueva York es en realidad una solicitud de apoyo y tutela para la reconstrucción del Ateneo: por
su parte, Henríquez Ureña tiene un desencuentro fundamental con la juventud, al recomendar a
los escritores -entre ellos, a Salvador Novo- a interesarse por los estudios filológicos104 .

Más que reorganizar el Ateneo ya disperso, Henríquez Ureña apoyó a Lombardo


Toledano a integrar el "verdadero grupo", que se proponía acercar a los intelectuales y a los
líderes de la CROM. Entre los vocales del Grupo Solidario que fue aquel llamado ''verdadero
grupo" 105 figuraba también Pellicer.

En estos años el poeta publica en las revistas México Moderno, El


Maestro, El Heraldo de la Raza, El Universal Ilustrado, además de revistas literarias
colombianas y argentinas. En este momento al intelectual se le exigía la trascendencia,
cuyo fruto debía ser "la aparición de una gran obra social", de renovación y
movimientos. El fervor de la acción directa trata de mudar a los escritores y escribas en
hacedores dedicados a la obra magisterial en la cual Pellicer había fracasado tan
rotundamente--pese a su entusiasmo inicial. El afán del hacedor se traslada a una
decisión que concuerda con el acercamiento entre obreros e intelectuales: el poeta se
inscribe en la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y, Electrónica (ESIME), donde
comienza a estudiar para maestro mecánico. 106

En 1924 aparecen Piedra de sacrificios y Seis, siete poemas: del primero


dice Vasconcelos que le descubre a un poeta cuya religión es el paisaje: "Nada en el es
turbio; su corazón se conmueve, pero sin pasión perversa, y su mente es cristalina ...
Me atrevo a pensar que así amaba Jesús y que así amaba San Francisco, y los poetas
que miran las cosas como dentro de un halo de belleza universal y viviente, son como
magos reveladores ... " 107 . El segundo libro contiene poemas dedicados a Vasconcelos,
Antonio Caso, Torri, Villarrutia, Novo y Salomón de la Selva, y reafirma los vínculos con
los maestros, poetas amigos casi coetáneos , como por ejemplo el poeta nicaragüense
radicado en México, cuyo Soldado desconocido----publicado, por Cvltvra en1922-
funda, según José Emilio Pacheco, 1°8 la vanguardia mexicana. De la Selva hereda el
empleo que Lopez Velarde había desempeñado en El Maestro y se incorpora al grupo
de los poetas seguidores de Vasconcelos. Por su parte, Pellicer está presente en actos
públicos de iniciativa vasconcelista: su firma figura en la constancia del acto del 28 de

º
1 2
103
lbid., p.155
lbid ., pp.156-157
104
lbid., p.157
105
Krauze, lbid ., p.165
106
Ponce de Hurtado, lbid., p.12
107
Pellicer, lbid., PC., 1, prólogo de Vasconcelos, p.67
108
De la Selva, Salomón- El soldado desconocido y otros poemas. (Selección,
introducción y bibliografía de Miguel Angel Flores . Epílogo de Pedro Henríquez
Ureña.).México, F.C.E., Tierra Firme, 1989, p.21

30

También podría gustarte