LOS ACTOS INTRODUCTORIOS.
Los actos introductorios del proceso penal pueden iniciarse según nuestra legislación por
cualquiera de los actos introductorios que se contemplan en el Código Procesal Penal, ya sea de
manera verbal o escrita sobre el conocimiento que se tuviere de la comisión de un delito. De esta
manera no solo se pone en conocimiento a las autoridades, sino que se inicia a poner en
movimiento ese órgano jurisdiccional, cuando exista un hecho que sea punible por la ley.
Los actos introductorios, que se establecen directamente en nuestro Código Procesal penal son
los siguientes.
1. La denuncia Artículo 297 Código procesal Penal Decreto 51-92
2. La Querella, Artículo 302 Código Procesal Penal Decreto 51-92
3. La Prevención Policial. Artículo 304, Código Procesal penal.
1. LA DENUNCIA
Es un acto introductorio del procedimiento común. Para Cabanellas de Torres señala que es un:
"Acto por el cual se da conocimiento a la autoridad, por escrito o verbalmente, de un hecho
contrario a las leyes, con objeto de que esta proceda a su averiguación y castigo . Es un deber
de todos los ciudadanos.
En la legislación penal guatemalteca, la denuncia es una forma de iniciar un proceso penal el
cual cualquier persona lo puede presentar de forma oral o escrita, ante la Policía Nacional Civil,
El Ministerio Público, o ante cualquier tribunal con la finalidad de poner en conocimiento sobre
la comisión de un hecho que puede ser constitutivo de delito o falta, limitándose esta facultad a
los delitos de acción pública.
La Oficina de Atención Permanente del Ministerio Público es la encargada de recibir las
denuncias ya sean estas orales o escritas.
“Artículo 297.- Denuncia. Cualquier persona deberá comunicar, por escrito u oralmente, a la
policía, al Ministerio Público o a un tribunal el conocimiento que tuviere acerca de la comisión de
un delito de acción pública.
El denunciante deberá ser identificado.
Igualmente, se procederá a recibir la instancia, denuncia o autorización en los casos de los delitos
que así lo requieran.”
En el caso de que una persona presente una denuncia, por el conocimiento que tenga de la
comisión de un hecho este acto no lo convierte necesariamente en parte procesal, ni adquiere
mayores responsabilidades en relación con el resultado final del proceso penal. Sin embargo, si
se establece que la denuncia es maliciosa o falsa, el denunciante incurre en responsabilidad
penal por la comisión del delito de acusación y denuncia falsa
Los requisitos que debe contener son los enunciados en el Código Procesal Penal “Artículo
299.- Contenido. La denuncia contendrá, en lo posible, el relato circunstanciado del hecho, con
indicación de los partícipes, agraviados y testigos, elementos de prueba y antecedentes o
consecuencias conocidos.” El denunciante no queda vinculado al proceso no se convierte en
sujeto procesal.
La omisión de denunciar un hecho delictivo no constituye delito salvo para el caso
de las personas que el mismo código procesal penal señala, quienes de no efectuarla
incurrirían en el delito de omisión de denuncia “Artículo 298.- Denuncia obligatoria.
Deben denunciar el conocimiento que tienen sobre un delito de acción pública, con
excepción de los que requieren instancia, denuncia o autorización para su persecución, y
sin demora alguna:
1) Los funcionarios y empleados públicos que conozcan el hecho en ejercicio de sus
funciones, salvo el caso de que pese sobre ellos el deber de guardar secreto.
2) Quienes ejerzan el arte de curar y conozcan el hecho en ejercicio de su profesión
u oficio, cuando se trate de delitos contra la vida o la integridad corporal de las
personas, con la excepción especificada en el inciso anterior; y
3) Quienes, por disposición de la ley, de la autoridad o por un acto jurídico tuvieren a su
cargo el manejo, la administración, el cuidado o control de bienes o intereses de una
institución, entidad o persona, respecto de delitos cometidos en su perjuicio, o en
perjuicio de la masa o patrimonio puesto bajo su cargo o control, siempre que
conozcan el hecho con motivo del ejercicio de sus funciones.”
En todos estos casos la denuncia no será obligatoria si razonablemente arriesgare la
persecución penal propia, del cónyuge, o de ascendientes, descendientes o hermanos o del
conviviente de hecho.
Los delitos de acción pública son todos aquellos delitos perseguibles de oficio por el Ministerio
Público, en representación de la sociedad, es decir, utilizando vox populi “sin necesidad que
haya parte pidiente”, todos los delitos de acción pública, excepto los delitos contra la seguridad
del tránsito y aquellos cuya sanción principal sea la pena de multa, deben ser tramitados y
resueltos por denuncia de autoridad competente conforme al juicio de faltas que establece el
Código Procesal Penal.
2. LA QUERELLA.
La querella es un acto procesal consistente en la declaración de voluntad del sujeto, que va
dirigida al titular de un órgano jurisdiccional, y tiene por objeto poner en conocimiento la noticia
de un hecho que reviste de caracteres de delito o falta, solicita la iniciación de un proceso frente a
una o varias personas determinadas o determinables y se constituye en parte acusadora en el
mismo, proponiendo que se realicen los actos encaminados al aseguramiento y comprobación de
los elementos de la futura pretensión punitiva y de resarcimiento en su caso.
Es la declaración que una persona efectúa por escrito para poner en conocimiento del juez un
hecho que se cree que presentan las características de delito. Con ella el querellante solicita la
apertura de una causa criminal en la que se investigará la comisión del presunto delito, y se
constituirá como parte acusadora en el mismo. La querella es un derecho de todos los
ciudadanos.
Es un acto introductorio, presentado por escrito únicamente por el agraviado, ante el juez
que controla la investigación con la finalidad de provocar la persecución penal o adherirse a
la ya iniciada por el Ministerio Público. El juez le da intervención en el proceso como
querellante adhesivo a través de una resolución judicial.
El interesado se constituye como parte de un proceso penal, porque le ha sido vulnerado un
derecho en su persona o en sus bienes patrimoniales e incluso a sus parientes.
“La querella es el acto procesal consistente en una declaración de voluntad dirigida al
órgano jurisdiccional competente, por la que el sujeto de la misma, además de poner en
conocimiento de aquél la notitia criminis, ejercita la acción penal, regulándose actualmente en el
Código Procesal Penal.
La querella ha de interponerse ante el órgano jurisdiccional competente es decir al fiscal para
que éste remita al juez de sentencia.
La querella, en cambio constituye por regla general, un derecho: todos los ciudadanos, hayan
sido o no ofendidos por el delito, pueden querellarse cuando se trate de un delito público,
utilizando la acción popular; y también pueden querellarse los extranjeros por los delitos
cometidos contra su persona o bienes, o las personas o bienes de sus representados.
En Guatemala el legislador optó por limitar la posibilidad del querellante adhesivo a los que
dicha normativa considera agraviados, tal como se desprende del contenido del Código Procesal
Penal que señala: “Artículo 116. Querellante adhesivo. En los delitos de acción pública, el
agraviado con capacidad civil o su representante o guardador en caso de menores o incapaces,
o la administración tributaria en materia de su competencia, podrán provocar la persecución
penal o adherirse a la ya iniciada por el Ministerio Público.
Los órganos del Estado solamente podrán querellarse por medio del Ministerio Público. Se
exceptúan las entidades autónomas con personalidad jurídica y la administración tributaria en
materia de su competencia. El querellante podrá siempre colaborar y coadyuvar con el fiscal
en la investigación de los hechos. Para el efecto podrá solicitar cuando lo considere, la práctica
y la recepción de pruebas anticipadas, así como cualquiera otra diligencia prevista en este
Código.
Hará sus solicitudes verbalmente o por simple oficio dirigido al fiscal quien deberá considerarlas
y actuar de conformidad. Si el querellante discrepa de la decisión del fiscal podrá acudir al
juez de primera instancia de la jurisdicción, quien señalará audiencia dentro de las 24
horas siguientes para conocer de los hechos y escuchará las razones tanto del querellante
como del fiscal y resolverá inmediatamente sobre las diligencias a practicarse. De estimarlo
procedente el juez remitirá al fiscal general lo relativo a cambios de fiscal del proceso.
En la doctrina se conocen dos clases de querellas, una conocida como querella pública,
y la otra como querella privada. La primera se da cuando la misma es presentada por el
agraviado de delitos de acción pública, y la persecución también puede darse de oficio por el
órgano encargado, esta querella también puede ser presentada por cualquier persona al órgano
jurisdiccional competente y su finalidad es asegurar una sentencia condenatoria contra el
acusado.
Por su parte, la querella privada se refiere a aquella que se presenta por la comisión de
delitos de acción privada, donde el agraviado u ofendido es el único titular de ejercer la acción
penal, en cuyo caso, el querellante exclusivo debe formular la acusación, por sí o por mandatario
especial, directamente ante el Tribunal de Sentencia para la realización del juicio
correspondiente.
El Código Procesal Penal establece cuales son los requisitos que debe cumplir una querella:
"Artículo 302. Querella. La querella se presentará por escrito, ante el juez que controla la
investigación y deberá contener: 1) Nombre y apellidos del querellante y, en su caso, el de su
representado; 2) Su residencia; 3) La cita del documento con que acredita su identidad; 4) En el
caso de entes colectivos, el documento que justifique la personería; 5) El lugar que señala para
recibir citaciones y notificaciones; 6) Un relato circunstanciado del hecho, con indicación de los
partícipes, víctimas y testigos; 7) Elementos de prueba y antecedentes o consecuencias
conocidas; y, 8) La prueba documental en su poder o indicación del lugar donde se encuentre.
Si faltare alguno de estos requisitos, el juez, sin perjuicio de darle trámite inmediato, señalará un
plazo para su cumplimiento. Vencido el mismo si fuese un requisito indispensable, el juez
archivará el caso hasta que se cumpla con lo ordenado, salvo que se trate de un delito público en
cuyo caso procederá como en la denuncia." Una vez presentada la querella al juez, en atención a
lo regulado en el artículo 303 del Código Procesal Penal, éste debe remitirla inmediatamente,
con la documentación acompañada al Ministerio Público para que proceda a la inmediata
investigación.
El juzgador únicamente puede desestimar la querella que ha sido presentada ante su persona por
auto fundado cuando sea manifiesto que el hecho no constituye un delito, cuando no se pueda
proceder o faltare alguno de los requisitos previstos; y, en este caso el juzgador devolverá al
querellante el escrito y las copias acompañadas, incluyendo la resolución judicial. El querellante
podrá repetir la querella, corrigiendo sus defectos, si fuere posible, con mención de la
desestimación anterior. La omisión de este dato se castigará con multa de diez a cien
quetzales.
3. LA PREVENCIÓN POLICIAL
Se establece que la prevención policial es un acto procesal mediante el cual los funcionarios y
agentes de la Policía Nacional Civil informan detalladamente al Ministerio Público, sobre el
conocimiento que tienen de la comisión de un hecho punible perseguible de oficio.
Así como también practican una investigación preliminar con el objeto de reunir o asegurar con
urgencia los elementos de convicción y evitar la fuga u ocultación de los sospechosos.
Se puede definir como el documento redactado por los agentes de la Policía Nacional Civil para
informar al Ministerio Público la ocurrencia de un hecho que reviste los caracteres delictivos y
las diligencias preliminares que estos efectuaron en cumplimiento de su mandato legal. Este
mandato legal está contenido en los Artículos del 304 al 308 del Código Procesal Penal que a
continuación se transcribirán.
Es uno de los medios más usuales, por el cual se inicia un proceso penal: "Se da desde dos
formas principales. En primer término, cuando la policía tiene conocimiento de que se ha
cometido un delito de acción pública. En este caso, la policía debe actuar de oficio, investigando
los hechos punibles, e informará enseguida en forma detallada al Ministerio Público acerca de la
comisión del delito y la individualización del imputado.
En segundo término, cuando una persona pone en conocimiento de la comisión de un delito de
acción pública. En este caso, la policía tiene la obligación de recibir la denuncia y cursarla
inmediatamente al Ministerio Público, y simultáneamente iniciar y realizar una investigación
informando en forma inmediata al ente oficial del resultado de esa averiguación”.
Prevención Policial: Los funcionarios y agentes policiales que tengan noticia de un hecho
punible perseguible de oficio, informarán enseguida detalladamente al Ministerio Público y
practicarán una investigación preliminar, para reunir o asegurar con urgencia los elementos de
convicción y evitar la fuga u ocultación de los sospechosos. Igual función tendrán los jueces de
paz en los lugares donde no existan funcionarios del Ministerio Público o agentes de policía.
” Considerando que la Policía Nacional Civil es la entidad que está encargada de la seguridad
ciudadana, y que por su función es por excelencia la entrada al sistema penal, el Código le
encomienda el deber de actuar preliminarmente de forma cautelar para evitar que pueda ocurrir
cualquiera de las dos circunstancias siguientes:
“Artículo 305.- Formalidades. La prevención policial observará, para documentar sus actos, en
lo posible, las reglas previstas para el procedimiento preparatorio a cargo del Ministerio Público.
Bastará con asentar en una sola acta, con la mayor exactitud posible, las diligencias practicadas,
con expresión del día en que se realizaron, y cualquier circunstancia de utilidad para la
investigación.
Se dejará constancia en el acta de las informaciones recibidas, la cual será firmada por el
oficial que dirige la investigación y, en lo posible, por las personas que hubieren intervenido
en los actos o proporcionada información.” Como se deduce del artículo precedente la
prevención policial no es un lacónico oficio en donde con un lenguaje poco entendible se narra
un hecho confuso e incluso increíble, sino más bien un acta en donde de forma ordenada y
concreta se informa al Ministerio Público de la intervención policial y las diligencias efectuadas.
El conocimiento a prevención. Esta forma de iniciar el proceso que se deriva directamente del
principio de oficiosidad, consiste en la obligación que tiene el estado de perseguir de oficio
aquellos delitos considerados de relevancia social y que se denominan de acción pública.
La Prevención Policial: La prevención policial es uno de los medios más usuales con que se
inicia el proceso penal en los delitos de acción pública y consistente en que la policía de oficio,
debe practicar inmediatamente las actuaciones y diligencias de investigación que tiendan a
establecer la comisión del delito y la posible participación del imputado, lo cual asegura
efectivamente, el ejercicio de la persecución penal, por parte del Ministerio Público, bajo cuya
orden permanecerá durante la Fase de Investigación.
Consecuentemente la policía investiga por iniciativa propia o por denuncia, o bien por orden de
autoridad competente, los delitos cometidos, individualizando a los culpables y reuniendo las
pruebas para dar base a la acusación penal.
El Código Procesal Penal, regula la prevención policial, en el artículo 304 que establece que:
"Los funcionarios y agentes policiales que tengan noticia de un hecho punible perseguible de
oficio, informarán enseguida detalladamente al Ministerio Público y practicarán una
investigación preliminar, para reunir o asegurar con urgencia los elementos de convicción y
evitar la fuga u ocultación de los sospechosos. Igual función tendrán los jueces de paz en los
lugares donde no existan funcionarios del Ministerio Público o agentes de la policía." Con
relación a los requisitos de la Prevención Policial, se norman de la siguiente forma: "Artículo
305. Formalidades.
Si se diera el caso que urgiera la realización de un acto jurisdiccional, el oficial de policía a cargo
de la investigación, informa al Ministerio Público, quien lo requiere al juez de primera instancia o
al juez de paz; en casos de extrema urgencia, la policía puede requerir directamente el acto al
juez, con noticia inmediata al Ministerio Público (24 horas).
Las copias y fotocopias de las actuaciones deben remitirse al Ministerio Público en un plazo de
tres días, sin perjuicio de lo previsto para el caso de aprehensión de personas. El original de las
actuaciones y las cosas secuestradas, salvo que el Ministerio Público las requiera para diligencias
específicas y temporales, siempre quedan en el Juzgado. Los jueces de primera instancia y donde
no los haya, los de paz, deben apoyar las actividades de investigación de la policía y los fiscales
del Ministerio Público cuando éstos lo soliciten, emitiendo, si hubiere lugar a ello, las
autorizaciones para las diligencias y medidas de coerción o cautelares que procedan conforme a
la ley.
Los jueces deben resolver inmediatamente y de manera motivada las solicitudes que les sean
formuladas. Para el efecto anterior, los jueces pueden estar presentes en la práctica de estas
diligencias si así lo solicita el Ministerio Público y, a petición de éste, dictar las resoluciones que
según las circunstancias procedan para garantizar los fines del proceso penal. Durante la etapa
preparatoria los fiscales pueden fundamentar verbalmente ante el juez el pedido de autorización
explicándole los indicios en que se basa. En el mismo acto, a petición del juez mostrarán el
registro de las actuaciones de investigación.
Cuando la diligencia ha sido solicitada por la policía por no existir fiscalía en el lugar, ésta debe
informar de ello al Ministerio Público en un plazo máximo de veinticuatro horas. Puesta la
persona a disposición del juez, éste deberá informarlo igualmente al Ministerio Público en el
mismo plazo.