Las noches de los frailecillos
Todos los años unos pájaros blancos y negros de pico naranja visitan la isla islandesa
de Heimaey. Estos pájaros se llaman frailecillos. Se les conoce como los “payasos del
mar” debido a sus picos de color vivo y a sus movimientos torpes. Los frailecillos son
aves patosas en los despegues y aterrizajes porque tienen cuerpos gruesos y alas
cortas. Halla vive en la isla de Heimaey. Ella examina el cielo cada día. Mientras lo
observa desde lo alto de un acantilado que da al mar, ve el primer frailecillo de la
temporada. Ella se dice a sí misma “lundi”, que significa “frailecillo” en islandés. Pronto el
cielo se llena de ellos, frailecillos por todas partes. Regresan de su invierno en el mar a
la isla de Halla y a las islas cercanas que están deshabitadas para poner huevos y criar
a los polluelos de frailecillos. Estos “payasos del mar” regresan a las mismas
madrigueras año tras año. Es la única ocasión en la que van a tierra. Halla y sus amigos
suben a lo alto de los acantilados para ver los pájaros. Ven a las parejas de frailecillos
golpear sus picos el uno contra el otro. Cada pareja que ven cuidará pronto de un huevo
en las grietas profundas del acantilado. Cuando los frailecillos salen de los huevos, los
padres traen pescado a casa para alimentar a los polluelos. Cada polluelo se convertirá
en un joven frailecillo. Las noches de los frailecillos llegarán cuando los frailecillos vuelen
por primera vez. Aunque aún faltan largas semanas para las noches de los frailecillos,
Halla piensa en preparar algunas cajas de cartón. Durante todo el verano los frailecillos
adultos pescan y cuidan de sus polluelos. En agosto las flores cubren las madrigueras.
Con las flores ya florecidas, Halla sabe que su espera de las noches de los frailecillos ha
terminado. Los polluelos escondidos se han convertido en jóvenes frailecillos. Ya llega el
momento en que Halla y sus amigos saquen sus cajas y antorchas para las noches de
los frailecillos. Desde esta noche y durante las próximas dos semanas los frailecillos se
marcharán a pasar el invierno en el mar. En la oscuridad de la noche los frailecillos
abandonan sus madrigueras para levantar el vuelo por primera vez. Es un viaje corto en
el que mueven las alas desde los altos acantilados. La mayoría de los pájaros aterrizan
a salvo en el mar que está por debajo. Pero algunos se equivocan por las luces del
pueblo, quizás piensan que las luces son rayos de luna que se reflejan en el agua.
Cientos de frailecillos aterrizan en el pueblo cada noche. Como son incapaces de
despegar desde el terreno llano, corren de un lado para otro y tratan de esconderse.
Halla y sus amigos pasarán todas las noches buscando frailecillos en apuros que no han
conseguido llegar al agua. Pero los gatos y los perros del pueblo también estarán
buscándolos. Incluso si los gatos y los perros no los atrapan, los frailecillos podrían
acabar atropellados por los coches o camiones. Los niños deben ser los primeros en
encontrar los frailecillos perdidos. A las diez, las calles de Heimaey están llenas de vida
con niños que vagan de un lado para otro. Halla y sus amigos corren a rescatar a los
frailecillos. Provistos de antorchas, deambulan por el pueblo, buscando lugares oscuros.
Halla ve un frailecillo. Corre tras él, lo coge y lo pone a salvo en una caja de cartón.
Durante dos semanas, todos los niños de Heimaey duermen hasta tarde para poder salir
por la noche. Rescatan a miles de frailecillos. Cada noche Halla y sus amigos llevan a
los frailecillos rescatados a casa. Al día siguiente, con las cajas llenas de frailecillos,
Halla y sus amigos bajan a la playa. Es hora de liberar a los frailecillos. Halla primero
suelta a uno. Lo sujeta para que se acostumbre a batir sus alas.
Después, sujetando al frailecillo de forma acogedora en sus manos, lo eleva en el aire y
lo lanza sobre el agua más allá de las olas. El frailecillo revolotea una corta distancia
antes de aterrizar en el mar a salvo. Día tras día los frailecillos de Halla se alejan
chapoteando hasta que las noches de los frailecillos se acaban por este año. Mientras
ve a las últimas crías de frailecillos y a los frailecillos adultos marcharse a pasar su
invierno en el mar, Halla se despide de ellos hasta la próxima primavera. Les desea un
buen viaje mientras dice “Adiós, adiós”.
Bruce McMillan
Las noches de los frailecillos
1. ¿Por qué son “patosos” los frailecillos en los despegues y aterrizajes?
2. ¿Dónde pasan los frailecillos el invierno?
3. ¿Por qué vienen los frailecillos a la isla?
4. ¿Cómo sabe Halla que los frailecillos están a punto de volar?
5. ¿Qué sucede a los frailecillos durante la noche?
6. ¿Qué podría hacer la gente del pueblo para evitar que los frailecillos
aterricen allí por equivocación?
7. Explica cómo usa Halla la linterna para rescatar a los frailecillos.
8. Explica cómo usa Halla las cajas de cartón para rescatar a los frailecillos.
9. Según el artículo, ¿Cuál de los siguientes constituye un peligro para los
frailecillos?
10. ¿Por qué tiene que ser de día cuando los niños liberen a los frailecillos?
Utiliza información del artículo para explicarlo.
11. ¿Qué hacen los frailecillos después de que Halla y sus amigos los
liberen?
12. Escribe dos sentimientos distintos que Halla podría tener después de
liberar a los frailecillos. Explica el porqué de cada sentimiento.
13. ¿Te gustaría ir a rescatar frailecillos con Halla y sus amigos? Utiliza lo
que has leído para ayudarte a explicarlo.
14. Elabora una ilustración en la que expreses lo entendido em el texto.
(Actividad solo para tercer grado)