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Hijos Según la Promesa en Toldot

La parashá Toldot explora la historia de los hijos de Isaac, Esaú y Yaacob, destacando la importancia del Pacto de Yahweh con Abraham y cómo este se confirma a través de Isaac y su descendencia. Aunque ambos son hijos legítimos, solo Yaacob es elegido para recibir la bendición del Pacto, mientras que Esaú es rechazado, lo que simboliza la soberanía de Yahweh en la elección de los hijos según la promesa. El estudio invita a reflexionar sobre la relación entre la fe y la obediencia a los principios divinos, sugiriendo que no todos los descendientes físicos son considerados hijos de la promesa.

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Hijos Según la Promesa en Toldot

La parashá Toldot explora la historia de los hijos de Isaac, Esaú y Yaacob, destacando la importancia del Pacto de Yahweh con Abraham y cómo este se confirma a través de Isaac y su descendencia. Aunque ambos son hijos legítimos, solo Yaacob es elegido para recibir la bendición del Pacto, mientras que Esaú es rechazado, lo que simboliza la soberanía de Yahweh en la elección de los hijos según la promesa. El estudio invita a reflexionar sobre la relación entre la fe y la obediencia a los principios divinos, sugiriendo que no todos los descendientes físicos son considerados hijos de la promesa.

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BET TEFILA

PARASHA 2024
Parashá Toldot – Hijos Según la Promesa

En el estudio de la parashá Toldot, hablamos de las diferencias de los hijos según la


promesa, representados por Yaacob y Esaú; siendo los dos hijos legítimos y siendo el mayor
con mayores derechos por su carácter fue rechazado para recibir la bendición del Pacto que
Yahweh hizo con Abraham.
Introducción
Bereshit (Génesis) 25:23
23 Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; un pueblo
será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor.
Hijos según la promesa
Al estudiar la historia de Abraham y su descendencia vemos que Abraham tuvo su primer
hijo (llamado Ismael) con una sierva de Sarái, (llamada Agar).
Las Escrituras nos revelan que esto sucedió a causa de la recomendación de Sarái, debido a
que Yahweh le había hecho estéril. Sin embargo, (con relación al Pacto que Yahweh hizo con
Abraham), Ismael no fue tomado en cuenta, por no ser fruto de la relación entre Abraham y
Sarái.
Esto nos sirve para entender cuan importantes y relevantes son los pactos de matrimonio,
ya que, aun cuando Ismael también fue bendecido por Yahweh, al no ser hijo de Sarái,
(esposa de Abraham) no fue tomado en cuenta por Yahweh para el Pacto que hizo con
Abraham y su descendencia.
Y esto lo sabemos porque Yahweh le declaró a Abraham que su único hijo (o el principal) fue
Isaac. Y lo comprobamos en Bereshit 22
Bereshit (Génesis) 22:2
2 Y dijo [Yahweh]: Toma ahora tu único [unigénito/principal] hijo, Isaac, a quien amas, y vete a
tierra de Moriá…
Creo que es importante tener en cuenta que Yahweh también bendijo a Ismael, y no lo
despreció, como sucedió con Esaú, (lo que veremos más adelante en esta presentación).
Pero Yahweh en Su soberanía (y considero que con obvias razones proféticas) confirmó con
Isaac el Pacto que hizo con Abraham.
Bereshit (Génesis) 17:19
19 Respondió Elohim: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su
nombre Isaac; y confirmaré Mi Pacto con él como pacto perpetuo para sus
descendientes después de él.
Y teniendo en cuenta que el Pacto que Yahweh hizo con Abraham, sería confirmado con
Isaac y sus descendientes, (o dicho de otra manera, las promesas que hizo Yahweh a
Abraham se cumplirían por medio de Isaac y sus hijos) queremos explicar a través de esta
presentación lo que significa ser Hijos Según la Promesa.

Hijos Según la Promesa


En esta presentación vamos a comentar varios pasajes de la parashá Toldot, parashá que
encontramos en el libro de Bereshit 25:19-28:9
Esta porción de la Torá puede ser traducida como generaciones o descendientes; En ella
podemos leer la historia del nacimiento de Esaú y de Yaacob, (los hijos de Isaac y de
Rebeca); siendo que Rebeca, solo quedó embazada después de que Isaac oró a Yahweh para
esto, y Yahweh les concedió que tuvieran gemelos después de 20 años de casados.
Bereshit (Génesis) 25:20-21
20 y era Isaac de cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca…
21 Y oró Isaac a Yahweh por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Yahweh, y concibió Rebeca
su mujer.

Bereshit (Génesis) 25:26


26… Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz.
Y como vimos en la introducción de este estudio, Bereshit (Génesis) 17:19
Isaac y sus descendientes, fueron escogidos por Yahweh para confirmar el Pacto que hizo
con Abraham, lo que nos indica que, tanto Esaú como Yaacob eran Hijos Según la Promesa
Es decir, que los dos podrían formar parte del Pacto.
Sin embargo, debemos tener en cuenta lo que Yahweh determinó sobre cada uno, diciendo
que el mayor serviría al menor y además en el libro de Malaquías nos dice:
Malaki (Malaquías) 1:2-3
2 Yo os he amado, dice Yahweh; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de
Yaacob? dice Yahweh. Y amé a Yaacob,
3 y a Esaú aborrecí, y convertí sus montes en desolación, y abandoné su heredad para los
chacales del desierto.

Entiendo que muchos pensarán que, la genealogía de los patriarcas es importante, solo para
conocer la historia y como se conecta con el pueblo de Israel, (pueblo en donde nuestro
Mesías vino al mundo, para vivir durante algún tiempo entre nosotros), pero que esta
genealogía no está directamente vinculada a nuestra fe.
Pero queremos mostrar a través de este estudio que, la relación de los patriarcas, con los
que, somos hijos de Abraham a través de la fe, es mucho más relevante de lo que muchos
creen.
Aunque esta parashá, no hace referencia a Ismael, lo mencioné en la introducción de esta
presentación porque creo que es bastante relevante, para enseñar ciertas diferencias y
similitudes que tienen los hermanos “con derechos de nacimiento” a causa de las promesas
de Yahweh.
Lo que no quiere decir que, sean derechos inmutables, sino más bien que, estos derechos
están sujetos a la soberanía de Yahweh, y son dados por nuestro Elohim para establecer Su
voluntad en la tierra y para enseñarnos a través de lo físico, principios espirituales.
En Gálatas 4, el apóstol Shaúl nos dice:
Galatim (Gálatas) 4:22-23
22 Porque está escrito que, Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava [Agar], el otro de la
libre [Sará].
23 Y el de la esclava nació según la carne; pero el de la libre, por la promesa.

Antes de continuar con el enfoque, en la diferencia entre los hermanos, quería hacer un
pequeño paréntesis, debido a que muchos usan este pasaje para argumentar que, ahora que
somos hijos de Abraham por medio de la Fe, no necesitamos guardar la Ley.
Y en contraste debemos preguntarnos, si acaso, ¿los que nacieron de la libre (es decir, los
descendientes de Sará) estarían exentos de obedecer la Ley?
Para entender si, debemos o no, obedecer la Ley (o Torá), es necesario analizar muchas
cosas que, explicamos en otros estudios.
Ismael es Bendecido
Volviendo al enfoque de este estudio, vemos que La Escritura dice que, los descendientes de
Agar, (es decir Ismael y sus descendientes) no pertenecen a la promesa, sino los hijos de
Sará (es decir Isaac y sus descendientes) lo que aplica directamente a Esaú y a Yaacob.
Entonces podemos ver a grandes rasgos que, Ismael fue bendecido, pero no fue incluido en
el Pacto, porque como vimos antes, Yahweh le declaró a Abraham que, confirmaría el Pacto
a través de Isaac y sus descendientes.
Bereshit (Génesis) 17:19
17 Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y riéndose, dijo en su corazón: ¿A hombre
de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir?
Solo Yaacob es Bendecido

Sin embargo, entre los dos hijos de Isaac, solo a uno de ellos, Yahweh le confirmó la
promesa, y lo vemos en Bereshit 28, donde Yahweh le dijo a Yaacob:
Bereshit (Génesis) 28:13-14
13… Yo soy Yahweh, el Elohim de Abraham tu padre, y el Elohim de Isaac; la tierra en que
estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia.
14 Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente,
al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente.
Y también vimos antes que, en Malaquías 1, nos dice que Yahweh amó a Yaacob y aborreció a
Esaú; y encontramos que, Shaúl también lo mencionó en su carta a los Romanos.
Romim (Romanos) 9:11-13
11 Pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de
Elohim conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama,
12 se dijo: El mayor servirá al menor.
13 Como está escrito: A Yaacob amé, pero a Esaú aborrecí.

Aquí Shaúl hace hincapié en que Yahweh, aun antes del nacimiento de Yaacob y Esaú, ya
había hecho la elección entre los dos, lo que muestra la soberanía de Yahweh que, decide a
quien elige y a quien no, inclusive antes de nacer, (no teniendo ninguno de los dos, ni
méritos, ni culpa).
Sin embargo, debemos tener en cuenta que Yahweh Es Omnisapiente, y que sabe el futuro
de todas las cosas, por lo que, antes de que nacieran (Yaacob y Esaú), Él ya conocía el
carácter que tendrían y las elecciones que tomaría cada uno. Esto es importante tenerlo en
cuenta, para no excusarnos, atribuyendo nuestra injusticia a la soberanía de Yahweh.
En el texto que, se encuentra en la parashá que, estamos estudiando, no hay mención de
que, Yahweh aborreciera a Esaú, sino que, esto lo encontramos en pasajes posteriores de
las Escrituras; por lo que debemos entender que, Yahweh no aborreció a Esaú antes de
nacer, (como tal vez, el pasaje de Romanos 9, parece enseñar) sino que lo que, Yahweh
determinó (antes del nacimiento de los dos hermanos), es que el mayor (Esaú) serviría al
menor (Yaacob).
Y también podemos notar que, cuando Yahweh declaró esto a Rebeca, (aun cuando Yaacob y
Esaú no habían nacido), los dos hermanos ya estaban luchando en el vientre.
Bereshit (Génesis) 25:22-23
22 Y los hijos luchaban dentro de ella [Rebeca]; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a
consultar a Yahweh;
23 y le respondió Yahweh: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos serán divididos desde
tus entrañas; un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor.
Con todo lo anterior, podemos darnos cuenta de que, Ismael y sus descendientes,
representan proféticamente a todos los descendientes de Abraham con relación a su
sangre, pero sin promesa, lo que no quiere decir que los descendientes de Ismael, no
puedan llegar a ser hijos de Abraham, con relación a la promesa por medio de la fe.
Tehilim (Salmos) 145:18
18 Cercano está Yahweh a todos los que le invocan, a todos los que le invocan en verdad.
Porque, Ismael fue excluido del pacto, según su sangre, pero no según su fe, porque Yahweh
no hace acepción de personas
Devarim (Deuteronomio) 10:17
17 Porque Yahweh vuestro Elohim es Elohim entre los dioses y Adón de señores, Elohim
grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho;

Kefa Alef (1 Pedro) 1:17-19


17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada
uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación.
18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de
vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,
19 sino con la sangre preciosa del Mesías, como de un cordero sin mancha y sin
contaminación.
Luego podemos ver que, Isaac y sus descendientes representan a los hijos según la
promesa, esto significa que, no todos los que son descendientes de Abraham con relación a
su sangre, son hijos según la promesa.
Romim (Romanos) 9:6-8
6 No que la palabra de Elohim haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel
son israelitas,
7 ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada
descendencia.
8 Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Elohim, sino que los que son
hijos según la promesa son contados como descendientes.

Y conforme a los pasajes que hemos visto, Yaacob y Esaú son hijos de Isaac, lo que los
incluye en la promesa, sin embargo, Esaú tenía puesta su confianza en sí mismo y sus
habilidades, a diferencia de Yaacob que se sujetaba en obediencia a sus padres.
Bereshit (Génesis) 25:27
27 Y crecieron los niños, y Esaú fue diestro en la caza, hombre del campo; pero Yaacob era
varón quieto [ ‫ ָּתם‬-integro/recto], que habitaba en tiendas.
Bereshit (Génesis) 28:7-9
7 Y Esaú vio que Yaacob había obedecido a su padre y a su madre, y se había ido a Padan-
aram.
8 Vio asimismo Esaú que las hijas de Canaán parecían mal a Isaac su padre;
9 y se fue Esaú a Ismael, y tomó [sin el consentimiento de su padre] mujer para sí mismo.

Cuando entendemos que Yaacob y Esaú representan a los hijos según la promesa, debemos
analizar nuestro carácter y las elecciones que tomamos; y comprobar si estamos actuando
similar a Esaú o similar a Yaacob.
Antes, en Romanos 9:6 leímos que no todos los que descienden de Israel son Israelitas, lo
que significa que no todos los descendientes de Yaacob (según la carne) son hijos según la
promesa.
Igualmente, no todos los descendientes de Esaú (según la carne) son rechazados por
Yahweh, sino que aun cuando Yahweh profetizó sobre cada patriarca, debemos entender que
la implicación más importante, es la elección que tomamos de vivir, conforme a los
principios de Yahweh respetando los pactos o promesas que hacemos y viviendo en
obediencia a las instrucciones de nuestro Padre Celestial.
Por esto Yahweh (en el libro de Malaquías), reprende a Su pueblo (los descendientes de
Yaacob), diciendo:
Malaki (Malaquías) 1:6
6 El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, Soy Yo padre, ¿dónde está Mi honra?
y si Soy señor, ¿dónde está Mi temor?…

Malaki (Malaquías) 1:13


13 Además habéis dicho: ¡Oh, qué fastidio es esto! y me despreciáis, dice Yahweh de los
ejércitos; y trajisteis lo hurtado, o cojo, o enfermo, y presentasteis ofrenda. ¿Aceptaré Yo eso
de vuestra mano? dice Yahweh.
Entonces podemos entender que, si Yaacob y sus descendientes son los llamados hijos
según la promesa, deberíamos, (en cierto sentido) imitarlo. Pero esto no quiere decir, que él
hubiera hecho todo bien.
El pasaje nos muestra que se hizo pasar por Esaú, engañando a su padre.
Bereshit (Génesis) 27:19
19 Y Yaacob dijo a su padre: Yo soy Esaú tu primogénito…
Lo que para nada es un buen ejemplo, sin embargo, debemos tener en cuenta que, a
diferencia de Esaú, él se sujetaba a sus padres, y que el motivo por el cual engaño a Isaac,
su padre, fue porque su madre le insistió,
Bereshit (Génesis) 27:8
8 Ahora, pues, hijo mío, obedece a mi voz en lo que te mando.
De otra manera no lo hubiera hecho, siendo que Yaacob tenía temor de que su padre lo
maldijera.
Bereshit (Génesis) 27:11-12
11 Y Yaacob dijo a Rebeca su madre: He aquí, Esaú mí hermano es hombre velloso, y yo
lampiño.
12 Quizá me palpará mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición y no
bendición.
Conclusión
Hermanos,
Cuando llegamos al entendimiento del evangelio, y aceptamos a Yeshúa como nuestro
Mesías, nos volvemos hijos de Abraham por medio de la fe, (esto conforme a la promesa
que Abraham recibió por su fe).
Y esto significa que, sin importar si llevamos (o no) la sangre de Abraham por nuestras
venas, debemos tener el carácter de Yaacob, (o, dicho de otra manera) debemos tener el
carácter de Israel.
Y no estoy diciendo con esto, que debamos imitarlo en todo, ya que como vimos hace un
momento, Yaacob llegó a mentirle a su padre. Aun con todo, vemos que Yaacob se
preocupaba con sus padres, y quería agradarles.
Yaacob tuvo errores, al igual que nosotros que nos hemos equivocado muchas veces, y aun
fallamos, porque aún no hemos sido restaurados completamente.
Pero Yaacob, anhelaba la bendición y procuraba hacerlo de la manera correcta, de modo
que, no se propuso pelear contra su hermano Esaú, obedeciendo al mandato de su padre,
teniendo que dejar a su familia y viajar hasta Padam-Aram a casa de su tío Betuel.
Yaacob fue hijo de Isaac y Rebeca, hijo según la promesa, igual que Esaú, pero a diferencia
de Esaú, no confiaba en su fuerza o en sus habilidades, sino que fue un hijo obediente, que a
pesar de recibir la bendición, no pensó como Esaú, que no necesitaría obedecer al Padre y a
la Ley de Yahweh.
No seamos como Esaú, que llegó a odiar a su hermano, sino más bien, busquemos agradar
a Yahweh para recibir Su bendición, pero sin envidias, mas bien, si nuestro hermano recibe
bendiciones antes que nosotros, debemos estar con gozo, porque así es como se manifiesta
realmente el amor.
Somos llamados a ser hijos según la promesa, pero esto debe ser en obediencia, y no
buscando vivir según nuestra propia voluntad.
Shabat Shalom

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