REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN
SUPERIOR
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LOS LLANOS
CENTRALES “ROMULO GALLEGOS”
AREA ODONTOLOGIA
CATEDRA OPERATORIA
FACILITADOR: ALUMNO:
Od. Maysoun Alsalek. Jose Dordeli.
CALABOZO, OCTUBRE, 2024
I. INTRODUCCION:
La restauración dental es un aspecto crucial en la práctica odontológica,
diseñado para reparar dientes dañados por caries, fracturas, o desgaste. La salud
bucal juega un papel fundamental en el bienestar general del individuo, y la
capacidad de los odontólogos para restaurar la función y estética de los dientes es
esencial para mantener la calidad de vida de los pacientes. La amalgama está
compuesta principalmente por una mezcla de metales, incluyendo mercurio, plata,
estaño y cobre. Esta combinación no solo proporciona una excelente resistencia a
las fuerzas masticatorias, sino que también ofrece una durabilidad que puede
superar los 10 años en muchas aplicaciones. Su capacidad para adaptarse a una
variedad de situaciones clínicas y su costo accesible la convierten en una elección
popular para restauraciones en dientes posteriores, donde la estética es menos
crítica.
El proceso de restauración con amalgama implica una serie de pasos
meticulosos que requieren habilidades técnicas y conocimientos clínicos
avanzados. La evaluación inicial es fundamental, ya que permite al profesional
identificar el tipo y extensión del daño en el diente. Esta evaluación incluye un
examen clínico y radiográfico para determinar la presencia de caries, fracturas u
otros defectos estructurales. La preparación de la cavidad es otra etapa crítica en
este proceso. Implica la eliminación cuidadosa del tejido cariado, esculpiendo la
cavidad para proporcionar márgenes definidos que permitan una adecuada
adaptación de la amalgama. A continuación, se aplica un desinfectante para reducir
el riesgo de infección y preparar la superficie para la colocación del material
restaurador.
La mezcla y colocación de la amalgama son procesos que requieren
precisión. El material debe ser manipulado adecuadamente para asegurar una
mezcla homogénea, y su inserción en la cavidad debe hacerse en pequeñas
porciones, cada una de las cuales se condensa firmemente para eliminar burbujas
de aire y garantizar un contacto óptimo con las paredes de la [Link] acabado de
la restauración no solo se enfoca en la funcionalidad, sino que también toma en
cuenta la estética. El tallado anatómico se realiza para recrear la forma natural del
diente, asegurando que el paciente pueda masticar cómodamente y sin molestias.
Finalmente, se lleva a cabo un control oclusal para ajustar cualquier punto de
contacto que pueda interferir con la mordida.
A pesar de que la amalgama ha sido un material ampliamente utilizado
durante décadas, sigue siendo objeto de debate en la comunidad odontológica,
particularmente en relación con preocupaciones sobre el mercurio. Sin embargo,
investigaciones han demostrado que, cuando se utiliza correctamente, la amalgama
es segura y eficaz.
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II. TIEMPO OPERATORIO DE RESINA COMPUESTA:
1. Evaluación Clínica y Radiográfica: Se realiza un examen clínico exhaustivo
y radiografías para identificar el tipo, extensión y profundidad de la caries
dental, lo que permite una adecuada planificación del tratamiento.
2. Limpieza de la Superficie Dental: La superficie dental se purifica con piedra
pómez para eliminar la placa, evitando el uso de pastas con flúor que puedan
comprometer la adherencia del material restaurador.
3. Anestesia Local: Se administra anestesia local para garantizar la comodidad
del paciente y minimizar cualquier molestia durante el procedimiento.
4. Selección del Color: Se elige el tono de la resina mediante la aplicación de
pequeñas muestras en diferentes tercios del diente, que se fotopolimerizan y se
evalúan bajo luz natural tras la humectación del diente por parte del paciente.
5. Aislamiento del Campo Operatorio: Se realiza un aislamiento total para evitar
la contaminación de la cavidad con saliva y fluidos, fundamental para el éxito
del tratamiento.
6. Eliminación Controlada de Tejido Cariado: Se eliminan las áreas afectadas
por caries con fresas de alta velocidad para el esmalte y fresas de baja velocidad
para la dentina blanda, asegurando un procedimiento preciso.
7. Preparación Conservadora de la Cavidad: La cavidad se prepara con fresas
de forma pera o redondas, priorizando la conservación del tejido sano y
verificando la extensión de la caries con un detector especializado.
8. Protección de la Dentina y Pulpa: Según la proximidad a la pulpa, se aplica
un material protector. Se puede optar por un recubrimiento pulpar directo si hay
exposición, o un recubrimiento indirecto si está cercana pero no expuesta.
9. Aplicación de Adhesivo: Se aplica un adhesivo dental siguiendo las
instrucciones del fabricante y adaptándose al tipo de cavidad, garantizando una
adhesión óptima de la resina compuesta.
10. Técnica de Grabado Ácido: Se utilizan dos métodos de grabado: grabado
selectivo (solo esmalte) y grabado total (esmalte y dentina), aplicando tiempos
específicos para cada uno.
11. Desacoplamiento Progresivo: Se coloca una capa de adhesivo que se activa
con luz. Después de 5 minutos, se aplica resina fluida y se espera otros 5
minutos antes de fotopolimerizar la primera capa de resina compuesta.
12. Colocación de Resina Compuesta: La resina compuesta se aplica en
incrementos controlados (generalmente de 2 mm), fotopolimerizando cada capa
según las recomendaciones del fabricante para minimizar la contracción.
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13. Modelado Anatómico: Antes de la fotopolimerización final, se modela la
restauración para definir estructuras dentales como cúspides y surcos,
asegurando una función masticatoria adecuada y estética.
14. Ajuste de la Oclusión: Tras la fotopolimerización, se evalúa la oclusión del
paciente y se ajusta cualquier exceso de material que pueda interferir con la
mordida, utilizando instrumentos rotatorios.
15. Pulido Final y Revisión: Se lleva a cabo un pulido con puntas de goma o discos
abrasivos ultra finos, asegurando una superficie lisa y brillante. Finalmente, se
realiza una inspección clínica para confirmar el ajuste y la estética de la
restauración.
III. TIPOLOGÍA DE PROTECTORES PARA LA PULPA DENTAL
Los protectores dentino-pulpares son técnicas y materiales utilizados en
odontología para resguardar la pulpa dental y la dentina durante procedimientos
restaurativos. Se dividen en dos categorías: protectores indirectos y protectores
directos.
1. Protectores Indirectos: Estos métodos buscan mantener la salud del complejo
dentino-pulpar sin aplicar materiales directamente sobre la cavidad dental. Se
centran en minimizar el trauma mecánico, térmico y químico durante el
tratamiento.
o Refrigeración durante el Procedimiento: Se utiliza un sistema de
refrigeración, como el agua a presión, durante la preparación de la cavidad.
Esto previene el sobrecalentamiento, que podría dañar la pulpa por la
fricción generada por las fresas rotatorias.
o Instrumentos Adecuados: El uso de fresas en buenas condiciones es
crucial. Las fresas desgastadas generan más fricción y calor, además de
provocar microfracturas. Se deben hacer movimientos intermitentes y
aplicar presión mínima para reducir el riesgo de daño.
o Alternancia de Fresas: Es recomendable alternar entre fresas de alta y baja
velocidad. Las primeras son más efectivas para cortar, pero producen más
calor, mientras que las de baja velocidad son menos calurosas y útiles para
el acabado.
o Control de Deshidratación: La exposición prolongada de la dentina al aire
o el uso excesivo de agentes deshidratantes pueden dañar los odontoblastos,
así que el secado debe ser breve y controlado.
2. Protectores Directos: Estos materiales se aplican entre la restauración y el
diente para proteger la pulpa de agentes irritantes. Actúan como barreras físicas
y, en algunos casos, promueven la reparación pulpar.
o Selladores Dentinarios: Materiales delgados que sellan los túbulos
dentinarios para evitar la penetración de irritantes. Incluyen:
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Barnices Dentinarios: Compuestos por resinas en solventes orgánicos,
sellan la dentina y reducen la infiltración. No se recomiendan para
resinas compuestas, ya que pueden interferir en la polimerización.
Sistemas Adhesivos: Utilizan ácidos para grabar el esmalte y dentina,
permitiendo que el adhesivo forme una capa híbrida que protege la pulpa
y mejora la unión del material restaurador.
o Forros Cavitarios: Se aplican en cavidades profundas para proteger la
pulpa y estimular la formación de dentina reparadora. Ejemplos incluyen:
Hidróxido de Calcio: Estimula la formación de dentina reparadora y
tiene propiedades bactericidas, utilizado en recubrimientos pulpares.
Vidrio Ionomérico: Biocompatible y liberador de flúor, proporciona
una protección duradera en cavidades profundas.
o Bases Cavitarias: Materiales más densos colocados en cavidades con poca
dentina remanente, como:
Fosfato de Zinc: Aislante térmico y químico, su uso ha disminuido con
la aparición de materiales más avanzados.
Cemento de Vidrio Ionomérico: Biocompatible y liberador de flúor,
ideal para bases cavitarias.
3. Recubrimientos Pulpares: Utilizados en casos de cavidades profundas, donde
hay riesgo de exposición pulpar, se dividen en:
o Recubrimiento Pulpar Indirecto: Se aplica cuando la pulpa es visible
pero no está expuesta. Se utiliza hidróxido de calcio para estimular la
dentina reparadora y se coloca una base para proteger la pulpa.
Recubrimiento Pulpar Directo: Se aplica cuando la pulpa está expuesta,
favoreciendo la cicatrización y la formación de un "puente" de dentina. Es crucial
que la pulpa esté sana para el éxito del procedimiento.
IV. ADHESIVOS DENTALES: AVANCES EN RESTAURACIONES
ODONTOLÓGICAS
La odontología adhesiva ha revolucionado el campo de las restauraciones
dentales al facilitar una unión efectiva entre los materiales utilizados y las
superficies dentales. A lo largo del tiempo, se han desarrollado diversas
generaciones de sistemas adhesivos, cada una con mejoras significativas en
técnicas, aplicaciones clínicas y resultados finales.
1. Cuarta Generación: Grabado Ácido Completo: Este sistema es
considerado un estándar de calidad en odontología. Su implementación
involucra varios pasos: primero, se utiliza ácido fosfórico (30-37%) para
desmineralizar el esmalte y la dentina, seguido de un lavado exhaustivo del
ácido. Después, el área se seca con aire para mantener la estructura de
colágeno expuesta. Se aplica un primer que permite la infiltración de las
fibras de colágeno y, a continuación, el adhesivo forma una capa híbrida que
sella los microporos. Este proceso se finaliza con la fotopolimerización, que
endurece el adhesivo. Aunque es un método más complejo, ofrece una
adhesión fuerte y duradera, reduciendo la microfiltración y resistiendo las
fuerzas de masticación.
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2. Quinta Generación: Sistema de Frasco Único: Este método simplifica el
proceso al combinar el primer y el adhesivo en un solo producto. Se inicia
con el grabado ácido del esmalte y dentina, seguido de su lavado y secado.
Posteriormente, se aplica el adhesivo combinado, que penetra en la red de
colágeno y los microporos, y finalmente se fotopolimeriza. Aunque es más
fácil y rápido, la penetración en la capa híbrida puede no ser tan profunda
como en la cuarta generación, lo que podría influir en la durabilidad en
ciertas aplicaciones.
3. Sexta Generación: Autograbado en Dos Frascos: Este enfoque introduce
la técnica de autograbado, eliminando la necesidad de lavar y secar después
del grabado ácido, lo que simplifica el procedimiento y disminuye el margen
de error. Se aplica un primer autograbante que desmineraliza las superficies
del esmalte y la dentina, seguido del adhesivo y su fotopolimerización.
Aunque es más fácil de usar, la adhesión en el esmalte puede no ser tan
eficaz como en las técnicas de grabado ácido tradicionales, lo que lleva a
algunos dentistas a optar por un grabado selectivo en el esmalte para
optimizar la eficacia.
4. Séptima Generación: Autograbado en Frasco Único: Este sistema aún
más simplificado combina en un solo paso el primer y el adhesivo. Se aplica
un adhesivo autograbante que desmineraliza, infiltra y sella las superficies
del esmalte y dentina, seguido de la fotopolimerización. Sin embargo, esta
simplificación puede resultar en una adhesión menos robusta en
comparación con sistemas que emplean grabado ácido por separado.
5. Octava Generación: Sistema Universal: Este sistema versátil permite al
dentista elegir entre grabado total, autograbado o un enfoque híbrido
(grabado selectivo). Puede incluir un grabado ácido opcional para mejorar
la adhesión, seguido de la aplicación del adhesivo universal. Este sistema,
gracias a sus componentes avanzados, supera las limitaciones de los
autograbantes previos, logrando un mejor rendimiento tanto en esmalte
como en dentina en diversas situaciones clínicas.
V. PROTOCOLO PARA BASE CAVITARIA Y PROTECTOR
DENTINO-PULPAR SEGÚN MONT Y HUME
El modelo de Mont y Hume para el manejo de cavidades dentales determina
la colocación de una base y un protector dentino-pulpar según la profundidad de la
lesión.
1. Estadio I: Cavidades Superficiales: En lesiones poco profundas (hasta 0.5
mm de la unión amelodentinaria y con 75% de dentina remanente), no es
necesaria la colocación de base ni protector. Puede aplicarse una mínima
protección, como un barniz o adhesivo.
2. Estadio II: Cavidades Intermedias: Para lesiones con profundidad de 0.5
mm a 2 mm (50% de dentina remanente), se sugiere aplicar una base
cavitaria, como ionómero de vidrio o materiales a base de calcio, junto con
un protector dentino-pulpar indirecto (hidróxido de calcio) para prevenir la
sensibilidad.
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3. Estadio III: Cavidades Profundas: En lesiones profundas (más de 2 mm
de la unión amelodentinaria y menos del 25% de dentina remanente), es
fundamental colocar una base cavitaria más espesa y un protector dentino-
pulpar (indirecto o directo si hay exposición pulpar no infectada) para
proteger y favorecer la cicatrización del tejido pulpar.
VI. PROCEDIMIENTO DE RESTAURACIÓN CON AMALGAMA
DENTAL
1. Evaluación Inicial y Diagnóstico: Se lleva a cabo un examen clínico y
radiográfico de la pieza dental afectada para identificar caries, fracturas o
defectos, lo que permite determinar el tratamiento más adecuado.
2. Aislamiento del Campo Operatorio: Se coloca un dique de goma para
asegurar que el área de trabajo esté limpia, seca y libre de contaminación por
saliva, facilitando así el manejo de la amalgama.
3. Preparación de la Cavidad: Se elimina el tejido cariado con instrumentos
rotatorios, moldeando la cavidad para garantizar que los márgenes sean bien
definidos, lo cual es crucial para la colocación de la amalgama.
4. Desinfección de la Cavidad: Se aplica clorhexidina al 2% en la cavidad
previamente preparada para eliminar microorganismos y disminuir el riesgo de
infección.
5. Mezcla de la Amalgama: La cápsula de amalgama se coloca en un
amalgamador y se mezcla según las indicaciones del fabricante hasta obtener
una masa homogénea.
6. Comprobación de la Consistencia: La amalgama mezclada se deposita en un
vaso Dappen para verificar que su consistencia sea adecuada para manipularla
y condensarla correctamente.
7. Inserción y Condensación del Material: Con la ayuda de un porta-amalgama,
se introduce el material en la cavidad en pequeñas porciones, condensando cada
capa con firmeza para eliminar burbujas de aire.
8. Bruñido Inicial: Se inicia el proceso de bruñido con un bruñidor ovoide grande,
comenzando desde el centro hacia los bordes, lo que compacta la amalgama y
mejora su ajuste en la cavidad.
9. Tallado de la Anatomía Dental: Una vez que la amalgama pierde su brillo, se
procede a tallar la restauración de acuerdo con la anatomía del diente, recreando
las fosas, surcos y cúspides para asegurar tanto la funcionalidad como la
estética.
10. Bruñido Final: Se realiza un bruñido con un bruñidor esférico pequeño para
suavizar las superficies de la amalgama y mejorar su adaptación marginal.
11. Verificación Oclusal: Se evalúa la oclusión utilizando papel articulador,
ajustando cuidadosamente cualquier punto de contacto que resulte excesivo.
12. Limpieza y Manejo de Desechos: Se eliminan los restos de amalgama en el
contenedor adecuado para desechos, y se limpia todo el instrumental con
algodón y alcohol para su posterior reutilización.
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VII. CONCLUSIÓN
El proceso operatorio en restauraciones dentales con amalgama es una
práctica fundamental en la odontología, que combina tanto habilidades técnicas
como conocimientos clínicos para lograr resultados óptimos. A través de un
enfoque metódico que abarca desde la evaluación inicial hasta el control final de la
oclusión, se asegura que cada etapa del procedimiento contribuya a la efectividad y
durabilidad de la restauración.
La evaluación y diagnóstico precisos son esenciales para determinar la
extensión del daño dental y seleccionar el tratamiento más adecuado. El aislamiento
absoluto, mediante el uso de un dique de goma, establece un entorno limpio y seco
que minimiza el riesgo de contaminación, garantizando que la amalgama se adhiera
correctamente a la estructura dental. La cuidadosa preparación de la cavidad, que
implica la eliminación del tejido cariado y la desinfección, sienta las bases para una
adecuada colocación del material restaurador.
La manipulación de la amalgama y su inserción en la cavidad son pasos
críticos que requieren precisión. Cada capa de amalgama debe ser condensada
adecuadamente para asegurar una óptima adaptación y resistencia a la masticación.
Asimismo, el tallado anatómico es vital no solo para restaurar la función
masticatoria, sino también para asegurar que la estética dental sea satisfactoria para
el paciente.
A pesar de los debates sobre el uso del mercurio en las amalgamas, los
estudios han demostrado que, cuando se aplican correctamente, estos materiales son
seguros y efectivos. Su durabilidad y capacidad para resistir las fuerzas de
masticación las convierten en una opción preferida en la restauración de dientes
posteriores, donde la funcionalidad es primordial.
En resumen, el uso de amalgama en restauraciones dentales es un
componente esencial de la odontología moderna, ofreciendo soluciones efectivas y
duraderas para el tratamiento de dientes afectados por caries y otros defectos. A
medida que continuamos avanzando en el campo de la odontología, es importante
mantener un enfoque basado en la evidencia y seguir evaluando y adaptando
nuestras prácticas para garantizar la seguridad y satisfacción del paciente. Las
restauraciones con amalgama no solo resuelven problemas inmediatos, sino que
también promueven la salud dental a largo plazo, contribuyendo así al bienestar
general del paciente.
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VIII. BIBLIOGRAFIA
Palacios Vásquez, D. J. (2023). Evolución de las distintas generaciones de
sistemas adhesivos usados en odontología restauradora - Revisión
bibliográfica. Universidad Central de Venezuela, Facultad de Odontología.
Gil, M. de los Ángeles, González, G., & Loor, D. (2013). Protectores dentino
pulpares y su aplicación clínica. Universidad Central de Venezuela, Facultad
de Odontología, Cátedra de Odontología Operatoria.
Macchi, R. (2007). Tiempos operatorios en restauración con material plástico
metálico (amalgama). En Materiales dentales. Madrid: Panamericana.
Barrancos, J. (2006). Tiempos operatorios en restauración con material
plástico estéticos. En Operatoria Dental. Buenos Aires: Médica Panamericana.
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