INSTITUTO SUPERIOR TECNOLÓGICO BOLIVARIANO DE TECNOLOGÍA
FACULTAD DE SALUD Y SERVICIOS SOCIALES
TEMA
DENGUE
DOCENTE
DRA. TORAL MORANTE LILIA AZUCENA
MATERIA
EPIDEMIOLOGIA
PARTICIPANTES:
ALLISON CORTAZA
PAULETTE REYES
MEDELENE RUMBEA
NORKA TORRES
ISRAEL PALIS
RONALDO VILLA
ISSAC PAREDES
Resumen
El dengue es una enfermedad viral transmitida por los mosquitos Aedes aegypti y Aedes
albopictus, que constituye una preocupación de salud pública en Ecuador debido a su alta prevalencia. En
2023, se registraron 27.838 casos, con la mayoría sin signos de alarma, y en 2024 se reportaron 61.352
casos. En 2025, hasta la semana 4, ya se notificaron 3.400 casos.
Las provincias más afectadas son Manabí, Los Ríos, El Oro, Guayas y Santo Domingo de los
Tsáchilas. Se han identificado tres serotipos circulantes: DENV-1, DENV-2 y DENV-3. Las medidas de
prevención incluyen la eliminación de criaderos de mosquitos, el control vectorial, fumigaciones y
actividades comunitarias. El Ministerio de Salud Pública (MSP) enfatiza la importancia de evitar el agua
estancada y usar repelente. También recomienda la atención médica temprana ante los síntomas del
dengue, como fiebre y dolores musculares, y estar atentos a los signos de alarma.
El MSP sigue estrategias de control y prevención, con vigilancia continua, capacitación al
personal de salud y promoción de la participación comunitaria. Sin embargo, los desafíos persisten debido
a las condiciones climáticas y la falta de infraestructura adecuada en algunas regiones.
Introducción
El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura de mosquitos hembra
infectados de las especies Aedes aegypti y Aedes albopictus. En Ecuador, el dengue representa un
problema prioritario de salud pública debido al número significativo de casos reportados
anualmente.
Epidemiología
El virus del dengue se transmite a los seres humanos a través de la picadura de mosquitos
infectados, generalmente en climas tropicales y subtropicales de todo el mundo, principalmente
en áreas urbanas y semiurbanas. Los principales vectores transmisores de la enfermedad son
el mosquito Aedes aegypti y, en menor medida, el mosquito Aedes albopictus, aunque en algunas
regiones como Europa y América del Norte este último vector está más extendido.
El DENV tiene cuatro serotipos (DENV-1, DENV-2, DENV-3, DENV-4). La infección
con un serotipo proporciona inmunidad a largo plazo al mismo serotipo y solo inmunidad
transitoria a los otros serotipos, después de lo cual las infecciones secundarias con un serotipo
diferente aumentan el riesgo de dengue grave. Los casos de dengue suelen ser asintomáticos o
provocar una enfermedad febril leve. Sin embargo, algunos casos desarrollarán dengue grave,
que puede implicar shock, sangrado grave o deterioro grave de los órganos. Esta etapa suele
comenzar después de que la fiebre ha desaparecido y está precedida de signos de advertencia
como dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, encías sangrantes, acumulación de líquido,
letargo o inquietud y agrandamiento del hígado.
No existe un tratamiento específico para el dengue, pero el diagnóstico oportuno de los
casos de dengue, la identificación de signos de alarma para el dengue grave y el tratamiento
clínico adecuado son elementos clave de la atención para prevenir la progresión a dengue grave y
las muertes.
Situación Epidemiológica Reciente:
Según el Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud Pública (MSP) de Ecuador,
durante el año 2023 se notificaron 27.838 casos confirmados de dengue. De estos, 24.089
(86,53%) fueron clasificados como dengue sin signos de alarma, 3.637 (13,06%) como dengue
con signos de alarma y 112 (0,40%) como dengue grave. Los serotipos circulantes identificados
fueron DENV-1 y DENV-2.
Para el año 2024, hasta la semana epidemiológica 52, se notificaron 61.352 casos,
principalmente asociados a dengue sin signos de alarma. Hasta la semana epidemiológica 4 de
2025, se han reportado 3.400 casos, en su mayoría también sin signos de alarma.
El MSP enfatiza la importancia del control vectorial para prevenir el dengue. Se
recomienda eliminar criaderos de mosquitos en el hogar, como recipientes con agua estancada, y
mantener una vigilancia constante. Además, se promueve la participación comunitaria en
actividades de limpieza y control.
El dengue se caracteriza por fiebre alta, dolores musculares y articulares, y erupciones
cutáneas. Es esencial buscar atención médica oportuna, especialmente si se presentan signos de
alarma como sangrados, dificultad para respirar o dolor abdominal intenso.
El Ministerio de Salud Pública (MSP) informa sobre un aumento significativo de casos
de dengue en el país, datos que desprende la vigilancia epidemiológica activa durante las
primeras once semanas del año. Son 11.492 casos confirmados para dengue, cifra que supera
ampliamente lajs cifras de años anteriores.
Entre las provincias más afectadas se encuentran Santo Domingo de los Tsáchilas,
Manabí, Los Ríos, El Oro, y Guayas. El registró mostró la presencia de las tres clasificaciones:
Dengue sin signos de alarma; Dengue con signos de alarma y Dengue grave.
Manabí lidera el mayor número de positivos y la velocidad de contagio más alta para
casos de dengue en el país.
A la fecha, 15 personas han fallecido, seis adultos y nueve niños. El deceso ocurrió en
promedio a los cuatro días de haber presentado síntomas.
En el mismo seguimiento, el Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública
(INSPI) ha identificado que circula en el país tres de los cuatro serotipos del virus. Estos son
DENV-1, DENV-2 y DENV-3; este último no se había detectado antes en Ecuador; sin embargo,
existen casos en Esmeraldas y Cotopaxi.
Como resuesta desde las acciones del MSP se realizan las siguientes medidas como
capacitación al personal de salud para fortalecer la identificación y manejo de casos de dengue.
Control vectorial para la eliminar los criaderos de mosquitos. Y toma de muestras en pacientes
confirmados para realizar estudios de serotipificación y genotipificación. En coordinación
interinstitucional se están desarrollando mingas comunitarias para la eliminación de criaderos de
mosquitos.
El Ministerio de Salud Pública (MSP), recomienda a la población evitar la acumulación
de agua estancada, lugar en los cuales el mosquito Aedes Aegypti se reproduce. Eliminar los
criaderos de mosquitos que suelen permanecer en llantas, botellas y macetas. Usar repelente de
mosquitos y ropa que cubra la mayor parte del cuerpo.
Es muy importante que, en el caso de presentar síntomas de dengue como fiebre, dolor de
cabeza, erupciones de la piel, dolor muscular y articular acuda al Centro de Salud más cercano y
no se automedique.
El virus del dengue tiene el potencial de causar epidemias que resultan en una alta
morbilidad y mortalidad. El virus se transmite principalmente a través de la picadura
de mosquitos Aedes infectados, más comúnmente Aedes aegypti y Aedes albopictus. La
proliferación y propagación de los mosquitos depende de factores climáticos como la
temperatura, la humedad y las precipitaciones. El arbovirus puede ser transmitido por viajeros
infectados (casos importados) y puede establecer nuevas áreas de transmisión local en presencia
de vectores y una población susceptible. Al tratarse de arbovirus, todas las poblaciones que viven
en zonas con presencia de Aedes aegypti están en riesgo, sin embargo, su impacto afecta en gran
medida a las personas más vulnerables, en las que los programas de enfermedades arbovirales no
cuentan con los recursos suficientes para responder a los brotes.
La infección por uno de los serotipos del dengue (1-4) no proporciona inmunidad de
protección cruzada a los demás, por lo que las personas que viven en una zona endémica de
dengue pueden tener cuatro infecciones por dengue a lo largo de su vida. Los cambios en el
serotipo circulante predominante aumentan el riesgo de exposición posterior de la población a un
serotipo heterólogo de DENV, lo que aumenta el riesgo de tasas más altas de dengue grave y
muertes. El dengue grave se caracteriza por fuga vascular, manifestaciones hemorrágicas,
trombocitopenia y shock hipotensivo, que pueden provocar insuficiencia orgánica y la muerte.
La edad, el intervalo entre infecciones, las características de los anticuerpos, los factores virales
y la genética específica del huésped son factores contribuyentes.
El seguimiento de la situación mundial del dengue hasta la fecha ha demostrado que
varios factores están asociados con un riesgo cada vez mayor de que las epidemias de dengue se
vuelvan más extensas y menos predecibles, entre ellos;
Cambios en la distribución del vector Aedes aegypti;
La urbanización y las actividades humanas fomentan entornos propicios para la
interacción entre vectores y huéspedes;
Cambios en los patrones climáticos inducidos por el cambio climático;
Fragilidad de los sistemas de salud en medio de inestabilidades políticas y financieras;
Cambios en los serotipos circulantes predominantes y cocirculación de múltiples
serotipos de dengue;
Desafíos en el diagnóstico clínico, particularmente en áreas con cocirculación de otros
arbovirus;
Capacidad inadecuada de laboratorio y de pruebas; Brotes simultáneos prolongados en
curso, incluido el COVID-19;
Insuficiente preparación para la magnitud de la epidemia y baja capacidad de manejo
clínico de pacientes con dengue;
Falta de tratamiento específico para el dengue;
Falta de participación y movilización de las comunidades locales en las actividades de
control de vectores; Insuficiente capacidad de vigilancia y control de vectores;
Falta de coordinación entre las partes interesadas, falta crónica de financiación y escaso
interés de los donantes;
Falta de participación de los sectores gubernamentales responsables de abordar los
determinantes sociales, por ejemplo, la implementación de políticas destinadas a mejorar las
condiciones relacionadas con el riesgo de transmisión, como la planificación urbana, la provisión
de agua y saneamiento, la gestión de residuos sólidos, el mejoramiento de la vivienda, etc.
Falta de participación y movilización de las comunidades locales en las actividades de
control de vectores.
El 30 de noviembre de 2023, la OMS evaluó el riesgo mundial de dengue como alto y,
posteriormente, el 1 de diciembre de 2023 asignó un grado de respuesta interna a emergencias de
la OMS de G3 a nivel mundial. Dada la magnitud actual de los brotes de dengue, el riesgo
potencial de una mayor propagación internacional y la complejidad de los factores que afectan a
la transmisión, el riesgo general a nivel mundial sigue siendo alto y, por lo tanto, el dengue sigue
siendo una amenaza mundial para la salud pública.
Respuesta de salud pública
La capacidad general de los países para responder a múltiples brotes simultáneos sigue
siendo limitada debido a la falta mundial de recursos, incluida la escasez de kits de diagnóstico
del dengue de buena calidad para la detección temprana de la enfermedad, la falta de personal
clínico y de control de vectores capacitado y de concienciación de la comunidad. Se han
establecido mecanismos de respuesta de emergencia y la OMS presta apoyo a los países de alto
riesgo en todas las regiones afectadas; Sin embargo, las necesidades siguen superando los
recursos disponibles. La coordinación con los asociados, incluido el UNICEF, ha dado lugar a la
elaboración y aplicación de análisis comunes e instrumentos de establecimiento de prioridades.
Sin embargo, es imperativo mantener y mejorar la colaboración de los socios.
Se alienta a los países a que aprendan y adopten ejemplos exitosos de manejo de casos,
prevención y control efectivos del dengue y otros arbovirus a través de proyectos de
investigación intensificados, que también tienen como objetivo limitar los vectores y reducir su
capacidad de propagarse en el contexto urbano. La OMS debería examinar detenidamente las
intervenciones locales y basarlas en los mejores datos para aceptarlas y recomendarlas en los
programas de salud pública, facilitando la adaptación temprana para reducir el creciente impacto
del dengue en la salud.
Otras actividades de respuesta dentro de la OMS para apoyar a los países en sus
actividades de respuesta en curso incluyen:
Liderazgo y coordinación de la OMS
• Establecimiento de un equipo conjunto del Sistema de Gestión de
Incidentes del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS y las Enfermedades
Tropicales Desatendidas para coordinar la respuesta mundial
• Respuesta integrada para abordar los virus del dengue, chikungunya y zika
alineada con la Iniciativa Mundial de Arbovirus
• Estrategia actual de respuesta mundial que contribuye a la hoja de ruta de
la OMS para 2030 y a la respuesta mundial de control de vectores 2017-2030
• Liberación del Fondo Mundial de Contingencia para Emergencias (CFE)
por USD 5,5 millones el 7 de marzo de 2024 para apoyar la respuesta urgente a los brotes
mundiales de dengue
• Desarrollo de planes operativos regionales para la respuesta al dengue, con
el objetivo de impulsar la movilización de recursos regionales y nacionales
• Inclusión del dengue en el llamamiento urgente de la OMS para
emergencias sanitarias en 2024
• Desarrollo del Plan Estratégico de Preparación, Preparación y Respuesta
(SPRRP) para el dengue y otros arbovirus, que se lanzará a finales de mayo de 2024
• Se organizarán actividades de movilización de recursos y reuniones
informativas para los donantes.
• Las intervenciones de Prevención y Respuesta a la Explotación, el Abuso y
el Acoso Sexual (PRSEAH) se integrarán en la respuesta operativa al dengue de acuerdo
con los requisitos del Marco de Respuesta a Emergencias (ERF). Las intervenciones
dependerán del tipo y la fase de la respuesta (respuesta activa o modo de
preparación/preparación), el contexto, el lugar y la escala de la respuesta
• Colaboración con socios clave de One Health para coordinar el suministro
y garantizar un acceso óptimo a los suministros
• Soporte Operativo y Logística (OSL) contactando a los proveedores para
asegurar los kits de dengue y manteniendo una tubería para artículos a granel
• Prestación de apoyo técnico a todos los brotes en curso, incluida la
epidemiología, el laboratorio, la gestión de casos, la comunicación de riesgos y la
participación comunitaria (RCCE) y el control de vectores
• Apoyar el despliegue a través de la Red Mundial de Alerta y Respuesta
ante Brotes Epidémicos (GOARN) y los socios de reserva
• Promoción de iniciativas de investigación
Apoyo a las operaciones sanitarias de la OMS
Gestión Clínica:
• Revisión sistemática de la guía clínica actualizada sobre arbovirus en
curso, que se completará en mayo de 2024
• Reunión del Grupo de Desarrollo de Guías (GDG) programada para julio
de 2024 para discutir las recomendaciones de manejo clínico del dengue y otros arbovirus
• Trabajar en formularios estandarizados de apoyo al manejo clínico en
pacientes hospitalizados y ambulatorios, con el objetivo de reducir la CFR
• Ampliación de la plataforma de datos clínicos sobre COVID-19 para
incluir brotes de dengue y otras enfermedades infecciosas
• Desarrollo de cursos de formación en línea en OpenWHO
• En la región del Sudeste Asiático, facilitación de la capacitación en el
manejo de casos de dengue y TOT por parte de expertos regionales en los países.
• Ampliación de la iniciativa de capacitación de la OMS "Paciente virtual"
para incluir el dengue y otras enfermedades transmitidas por vectores.
Gestión de la información sanitaria:
• El sistema mundial de vigilancia del dengue de la OMS está recopilando
datos sobre casos, casos confirmados, casos graves, muertes y serotipos circulantes,
cuando están disponibles, y los países informan mensualmente. Tenga en cuenta que aún
no todos los datos de los países están disponibles y el sistema continuará desarrollándose
y agregándolos a medida que estén disponibles
• Los datos de la Región Europea de la OMS se incluirán cuando se
notifiquen casos autóctonos. Se está notificando a los Estados miembros de la EURO una
mayor vigilancia que comenzará del 1 de junio al 1 de diciembre, con solicitudes para
que presenten a través de los mecanismos del RSI cualquier caso autóctono de dengue
• Se ha puesto en marcha un panel mundial de vigilancia del dengue. Y se
planea que los tableros de control a nivel regional incluyan datos más granulares
(subnacionales, de edad, de género)
• Se prestará apoyo a los Estados miembros para que mejoren sus sistemas
de vigilancia y notificación, incluidas las definiciones y clasificaciones conjuntas de
casos, y la mejora de la notificación basada en la comunidad y la integración de los datos
de vigilancia de vectores para la cartografía de puntos calientes
Comunicación de Riesgos y Participación Comunitaria (RCCE):
• Desarrollo y pilotaje de un conjunto de herramientas RCCE
• Adaptación de Kits de Conversación Comunitaria con Hojas Temáticas de
Dengue
• Pruebas de mensajes clave sobre el dengue para la promoción de la salud
Laboratorio:
• Elaboración de una guía diagnóstica provisional de pruebas de laboratorio
para la confirmación oportuna y precisa del dengue
• Evaluación planificada del producto por el Panel de Revisión de Expertos
de la OMS NTD-WHE Dengue para pruebas diagnósticas
• Junto con OSL trabajando para garantizar el suministro de suministros
críticos para el laboratorio y el diagnóstico
Control vectorial:
• Se está llevando a cabo una revisión sistemática para la actualización de
las directrices sobre el control de vectores del dengue, que se completará en agosto de
2024
• Está previsto un manual de operaciones para nuevas herramientas de
control de vectores
• Se publicó un documento de posición sobre el agua, el saneamiento y la
higiene (WASH) y las enfermedades transmitidas por vectores. Enlace
• Prestación de apoyo técnico a Mauricio para las operaciones sobre el
terreno
• Notificación de la vigilancia de la resistencia a los insecticidas a nivel
mundial para julio de 2024
• Desarrollo de cursos de formación en línea en OpenWHO
• Publicación de información sobre el dengue para viajeros. Enlace
Reglamento Sanitario Internacional y Sanidad Fronteriza (Control de Vectores):
• Revisión de la evidencia para la desinsectación de medios de transporte
para prevenir o reducir la propagación de mosquitos vectores a través de viajes
internacionales
• Desarrollo de un curso en línea de OpenWHO para la vigilancia y el
control de vectores en PoE, incluida la desinsectación de aeronaves
Evaluación de riesgos de la OMS
El dengue es una enfermedad viral transmitida por mosquitos causada por el virus del
dengue, con el potencial de causar un grave impacto en la salud pública. Las infecciones por
dengue son las infecciones virales transmitidas por vectores más comunes en todo el mundo,
afectando particularmente a los países tropicales y subtropicales. El DENV tiene el potencial de
causar epidemias que resultan en una alta morbilidad y mortalidad. El virus se transmite
principalmente a través de la picadura de mosquitos Aedes infectados, más comúnmente Aedes
aegypti y Aedes albopictus. La proliferación y propagación de los mosquitos depende de factores
climáticos como la temperatura, la humedad y las precipitaciones. El arbovirus puede ser
transmitido por viajeros infectados (casos importados) y puede establecer nuevas áreas de
transmisión local en presencia de vectores y una población susceptible. Al tratarse de arbovirus,
todas las poblaciones que viven en zonas con presencia de Aedes aegypti están en riesgo, sin
embargo, su impacto afecta en gran medida a las personas más vulnerables, en las que los
programas de enfermedades arbovirales no cuentan con los recursos suficientes para responder a
los brotes.
La infección por uno de los serotipos del dengue (1-4) no proporciona inmunidad de
protección cruzada a los demás, por lo que las personas que viven en una zona endémica de
dengue pueden tener cuatro infecciones por dengue a lo largo de su vida. Los cambios en el
serotipo circulante predominante aumentan el riesgo de exposición posterior de la población a un
serotipo heterólogo de DENV, lo que aumenta el riesgo de tasas más altas de dengue grave y
muertes. El dengue grave se caracteriza por fuga vascular, manifestaciones hemorrágicas,
trombocitopenia y shock hipotensivo, que pueden provocar insuficiencia orgánica y la muerte.
La edad, el intervalo entre infecciones, las características de los anticuerpos, los factores virales
y la genética específica del huésped son factores contribuyentes.
El seguimiento de la situación mundial del dengue hasta la fecha ha demostrado que
varios factores están asociados con un riesgo cada vez mayor de que las epidemias de dengue se
vuelvan más extensas y menos predecibles, entre ellos;
• Cambios en la distribución del vector Aedes aegypti;
• La urbanización y las actividades humanas fomentan entornos propicios
para la interacción entre vectores y huéspedes;
• Cambios en los patrones climáticos inducidos por el cambio climático;
• Fragilidad de los sistemas de salud en medio de inestabilidades políticas y
financieras;
• Cambios en los serotipos circulantes predominantes y cocirculación de
múltiples serotipos de dengue;
• Desafíos en el diagnóstico clínico, particularmente en áreas con
cocirculación de otros arbovirus;
• Capacidad inadecuada de laboratorio y de pruebas; Brotes simultáneos
prolongados en curso, incluido el COVID-19;
• Insuficiente preparación para la magnitud de la epidemia y baja capacidad
de manejo clínico de pacientes con dengue;
• Falta de tratamiento específico para el dengue;
• Falta de participación y movilización de las comunidades locales en las
actividades de control de vectores; Insuficiente capacidad de vigilancia y control de
vectores;
• Falta de coordinación entre las partes interesadas, falta crónica de
financiación y escaso interés de los donantes;
• Falta de participación de los sectores gubernamentales responsables de
abordar los determinantes sociales, por ejemplo, la implementación de políticas
destinadas a mejorar las condiciones relacionadas con el riesgo de transmisión, como la
planificación urbana, la provisión de agua y saneamiento, la gestión de residuos sólidos,
el mejoramiento de la vivienda, etc.
• Falta de participación y movilización de las comunidades locales en las
actividades de control de vectores.
El 30 de noviembre de 2023, la OMS evaluó el riesgo mundial de dengue como alto y,
posteriormente, el 1 de diciembre de 2023 asignó un grado de respuesta interna a emergencias de
la OMS de G3 a nivel mundial. Dada la magnitud actual de los brotes de dengue, el riesgo
potencial de una mayor propagación internacional y la complejidad de los factores que afectan a
la transmisión, el riesgo general a nivel mundial sigue siendo alto y, por lo tanto, el dengue sigue
siendo una amenaza mundial para la salud pública.
2. Investigación sobre los Serotipos del Dengue
Uno de los aspectos más importantes de la investigación sobre el dengue en Ecuador es la
identificación de los serotipos circulantes del virus. En los últimos años, los serotipos
identificados han sido principalmente el DENV-1 y DENV-2, aunque el país está monitoreando
constantemente cualquier cambio en la circulación viral.
Esto es crucial porque la infección con diferentes serotipos puede aumentar el riesgo de
desarrollar formas más graves de la enfermedad, como el dengue hemorrágico.
3. Medidas de Prevención y Control
El MSP realiza múltiples estrategias para el control del dengue. Entre las más destacadas
se encuentran:
Eliminación de criaderos: La estrategia más efectiva es la eliminación de los criaderos del
mosquito Aedes, que se reproducen en agua estancada. La campaña nacional "10 minutos
diarios" se centra en la eliminación de cualquier recipiente que pueda contener agua, como
cubos, neumáticos, jarrones y otros objetos.
Vigilancia epidemiológica: El MSP mantiene un sistema de vigilancia continua para
monitorear la aparición de nuevos casos de dengue, lo que permite detectar brotes a tiempo y
coordinar acciones preventivas.
Control vectorial: El Ministerio realiza fumigaciones en áreas de alto riesgo, aunque esta
medida debe complementarse con la eliminación de criaderos, ya que solo fumigar no es
suficiente para controlar la propagación del mosquito.
4. Investigación en la Comunidad
La participación comunitaria es esencial en la lucha contra el dengue. El MSP fomenta la
sensibilización de la población sobre la importancia de la prevención, el reconocimiento
temprano de síntomas y la eliminación de criaderos en sus hogares.
Además, se llevan a cabo jornadas de educación comunitaria donde se informa sobre
cómo prevenir el dengue y las medidas que deben tomarse en caso de sospecha de infección.
5. Avances en la Investigación Científica
El MSP ha colaborado con instituciones académicas y científicas para avanzar en la
investigación sobre el dengue, con el fin de mejorar las técnicas de diagnóstico, tratamiento y
prevención. Algunos de los enfoques incluyen:
Investigación sobre vacunas: En Ecuador, se han evaluado diferentes tipos de vacunas
contra el dengue, aunque aún no se ha implementado una vacuna a nivel nacional.
Mejoras en el diagnóstico rápido: El MSP ha promovido el uso de pruebas rápidas para el
diagnóstico temprano del dengue, lo que permite tratar a los pacientes con mayor eficacia.
6. Plan Nacional de Control del Dengue
El MSP implementa un Plan Nacional de Control del Dengue, que se estructura en las
siguientes áreas:
Prevención: Promover el uso de mosquiteros, repelentes y ropa adecuada.
Control vectorial: Eliminación de criaderos, fumigación selectiva y tratamiento de aguas
estancadas.
Vigilancia epidemiológica: Seguimiento y monitoreo de casos de dengue en todo el país.
Capacitación de profesionales de salud: Los médicos y personal de salud reciben
formación continua para reconocer, tratar y reportar casos de dengue.
7. Recomendaciones del MSP ante un Brote de Dengue
El MSP recomienda lo siguiente ante la sospecha de dengue:
Consultas tempranas: Es crucial que los pacientes busquen atención médica si presentan
síntomas como fiebre, dolor muscular y articular, y erupciones en la piel.
Identificación de signos de alarma: Los signos de alarma incluyen dolor abdominal
intenso, sangrado, vómitos persistentes y dificultades respiratorias.
8. Desafíos y Futuro
El principal desafío que enfrenta Ecuador en la lucha contra el dengue es la propagación
del mosquito debido a las condiciones climáticas favorables y las dificultades en el acceso a
comunidades rurales. Además, la falta de infraestructura adecuada para el tratamiento adecuado
de todos los casos puede complicar la respuesta.
A pesar de estos desafíos, el MSP continúa trabajando en mejorar las estrategias de
control y prevención a través de campañas de sensibilización y fortalecimiento de la
infraestructura sanitaria.
Consejos de la OMS
El dengue es principalmente una enfermedad urbana de los trópicos y los virus que la
causan se mantienen en un ciclo que involucra a los humanos y a los mosquitos Aedes
aegypti. Los mismos mosquitos transmiten los virus chikungunya y zika. La proximidad de los
criaderos de mosquitos vectores a las viviendas humanas es un factor de riesgo importante para
la infección por el virus del dengue. Los mosquitos de la especie Aedes pueden infectarse con el
virus después de picar a individuos infectados con DENV y luego transmitir el virus a otras
personas en las cercanías. Este ciclo, por lo tanto, hace que el mosquito infeccioso sea capaz de
propagar el virus del dengue dentro de los hogares y en las cercanías de los casos, lo que da lugar
a grupos.
Las intervenciones eficaces de control de vectores son fundamentales para la prevención
y el control del dengue. Las actividades de control de vectores deben dirigirse a todas las áreas
donde exista riesgo de contacto humano-vector, como residencias, lugares de trabajo, escuelas y
hospitales. La OMS promueve el Manejo Integrado de Vectores (MIV) para el control de las
especies de Aedes. La MIV debe incluir la eliminación de los posibles criaderos, la reducción de
las poblaciones de vectores y la minimización de la exposición individual. Esto debería incluir
estrategias de control de vectores para larvas y adultos (es decir, manejo ambiental y reducción
de la fuente), especialmente monitoreo de las prácticas de almacenamiento de agua, drenaje y
limpieza semanal de los recipientes de almacenamiento de agua en los hogares, larvicidas en
agua no potable utilizando larvicidas precalificados por la OMS en dosis correctas, distribución
de mosquiteros tratados con insecticida para pacientes hospitalizados con fiebre/dengue para
contener la propagación del virus desde los establecimientos de salud. La fumigación en espacios
interiores para contener rápidamente los mosquitos infectados por el dengue puede ser difícil de
llevar a cabo en áreas densamente pobladas.
Las medidas de protección personal durante las actividades al aire libre incluyen
repelentes tópicos para la piel expuesta o el tratamiento de la ropa y el uso de camisas y
pantalones de manga larga. Además, la protección en interiores puede incluir el uso de productos
insecticidas domésticos en aerosol o espirales para mosquitos durante el día; Los mosquiteros
para ventanas y puertas pueden reducir las posibilidades de que los mosquitos entren en la casa,
y los mosquiteros tratados con insecticida ofrecen una buena protección a las personas contra las
picaduras de mosquitos mientras duermen durante el día. Se recomiendan medidas de protección
personal desde el amanecer hasta el anochecer debido al Aedes aegypti diurno. Estas medidas y
el control de mosquitos también deben abarcar los lugares de trabajo y las escuelas, ya que los
vectores son mosquitos que pican durante el día. Se debe llevar a cabo una vigilancia
entomológica para evaluar el potencial de reproducción de los mosquitos Aedes en contenedores
para dirigir las actividades de control de vectores y monitorear la resistencia a los insecticidas
para ayudar a seleccionar las intervenciones basadas en insecticidas más efectivas.
No existe un tratamiento específico para la infección por dengue. Sin embargo, la
detección temprana y el acceso a una atención médica adecuada para el manejo de casos reducen
la mortalidad, al igual que la detección rápida de casos de dengue con signos de alarma y la
derivación oportuna de casos graves a centros de atención de salud terciarios. Se debe seguir
mejorando la vigilancia de los casos en todos los países afectados y en todo el mundo. En la
medida de lo posible, se deben asignar recursos para el fortalecimiento de los mecanismos de
remisión de casos y para la confirmación y serotipificación de los virus del dengue.
La vacunación contra el dengue debe considerarse como parte de una estrategia integrada
para controlar la enfermedad, que incluye el control de vectores, el manejo adecuado de los
casos, la educación comunitaria y la participación de la comunidad. La OMS recomienda el uso
de la TAK-003 (única vacuna disponible) en niños de 6 a 16 años en entornos con alta intensidad
de transmisión del dengue.
Se alienta a los países a que aprendan y adopten ejemplos exitosos de manejo de casos,
prevención y control efectivos del dengue y otros arbovirus a través de proyectos de
investigación intensificados, particularmente dadas las recientes recomendaciones de la OMS
sobre ensayos clínicos. La implementación de la vigilancia clínica y los formularios de
notificación de casos y muertes para el dengue podría ser particularmente útil para comprender
mejor la enfermedad y también constituir una base para el desarrollo de ensayos clínicos para
nuevas terapias o iniciativas de mejora de la calidad.
La OMS debería examinar detenidamente las intervenciones locales y basarlas en los
mejores datos para aceptarlas y recomendarlas en los programas de salud pública, facilitando la
adaptación temprana para reducir el creciente impacto del dengue en la salud.
Los ministerios de salud y los asociados deben examinar detenidamente las
intervenciones locales para aceptarlas y recomendarlas en los programas de salud pública para la
adaptación temprana a fin de reducir el creciente impacto del dengue en la salud.
La OMS no recomienda que se apliquen restricciones generales de viaje o comercio a los
países sobre la base de la información disponible.
Bibliografía
Ministerio de Salud Pública del Ecuador (MSP). (2023). Boletín Epidemiológico sobre el Dengue
en Ecuador. Recuperado de: https://www.salud.gob.ec
Ministerio de Salud Pública del Ecuador (MSP). (2025). Medidas de Control y Prevención del
Dengue. Recuperado de: https://www.salud.gob.ec
Organización Mundial de la Salud (30 de mayo de 2024). noticias sobre brotes epidémicos;
Dengue – Situación Mundial Disponible en: https://www.who.int/emergencies/disease-outbreak-
news/item/2023-DON518