Biografía
Thomas Alva Edison
A los siete años, debido a la falta de
trabajo, su familia emigró a Port Huron
(Michigan) en busca de un futuro mejor.
Su madre, consciente de la falta de interés
y concentración de su hijo en la escuela,
decidió hacerse cargo personalmente de
su educación. Sería ella la que, además de
guiar su aprendizaje con gran maestría,
sembraría en él el germen de su
desbordante curiosidad.
A la temprana edad de 12 años comenzó
su actividad empresarial vendiendo
periódicos y tentempiés en el tren
matutino. Con el dinero que generaba, más que suficiente para sus necesidades, compraba libros de
ciencia y material de laboratorio para sus inventos.
A los 14, salva al hijo del jefe de estación, el padre del menor, en agradecimiento, le enseña código
morse y telegrafía. Este hecho, le aseguró trabajo como telegrafista hasta que a los 19 años
decidiera trabajar por su cuenta como inventor autónomo.
A los 21 años patentó su primer invento: un contador eléctrico de votos para el Congreso, sin
embargo, fue un completo fiasco, con una lección: no volver a inventar algo que la gente no
estuviera dispuesta a comprar.
Dos años más tarde, en 1869, por encargo de la Western Union, la compañía telegráfica más
importante por aquel entonces, construyó su primer gran invento: el Edison Universal Stock
Printer (una impresora para la cotización de valores en bolsa). Los 40 000 dólares que recibió por
esta invención le permitieron centrarse en su capacidad inventiva y abrir su propio taller (en
Newark, Nueva York). Desde entonces pasó el resto de sus años dedicado completamente a sus
inventos, entre los que destacan:
- El micrófono de carbón (1876): permitió mejorar las transmisiones telefónicas.
- El fonógrafo (1877): primer aparato que permitió registrar y reproducir sonidos.
- La primera bombilla eléctrica de larga duración (1879): primera bombilla incandescente con una
duración de aproximadamente 48 horas.
- El quinetoscopio (1891): precursor del proyecto de cine.
Finalmente, el 18 de octubre de 1931, debido a una complicación diabética, falleció a los 84 años de
edad, pasando a la historia como uno de los inventores más prolíficos de la historia con la
abrumadora cifra de 1093 patentes registradas en vida.