0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas7 páginas

Terapia Multimodal

La terapia multimodal de Arnold A. Lazarus es un enfoque terapéutico que aborda siete dimensiones del individuo, conocidas como BASIC I.D., para tratar problemas psicológicos de manera integral. Este modelo reconoce la interacción entre aspectos biológicos, cognitivos, emocionales, sensoriales, de imaginación, conductuales y relacionales, enfatizando que los problemas son multifacéticos y multicausales. Se utiliza herramientas como el Multimodal Life History Inventory y el Structural Profile Inventory para evaluar y guiar el tratamiento del paciente.

Cargado por

jairo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas7 páginas

Terapia Multimodal

La terapia multimodal de Arnold A. Lazarus es un enfoque terapéutico que aborda siete dimensiones del individuo, conocidas como BASIC I.D., para tratar problemas psicológicos de manera integral. Este modelo reconoce la interacción entre aspectos biológicos, cognitivos, emocionales, sensoriales, de imaginación, conductuales y relacionales, enfatizando que los problemas son multifacéticos y multicausales. Se utiliza herramientas como el Multimodal Life History Inventory y el Structural Profile Inventory para evaluar y guiar el tratamiento del paciente.

Cargado por

jairo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Terapia multimodal: qué es y cómo funciona

Un resumen de las características de la terapia multimodal de Arnold A. Lazarus.

Nahum Montagud Rubio

11 febrero, 2020 - 23:08

Comparte

Aunque abordar de forma exclusiva una dimensión del paciente puede ayudar a su mejora, la
mayoría de los psicólogos sostienen que difícilmente los aspectos de las personas se mantienen
aislados los unos de los otros.

Puede que el tener problemas familiares afecte tanto a la salud física como a las emociones del
individuo, lo cual hace que, en caso de ignorar estos dos últimos, realmente no se esté
consiguiendo mucho para incrementar su bienestar.

La terapia multimodal de Arnold A. Lazarus trata de abordar hasta siete dimensiones de la


persona, ver cómo interactúan unas con otras e iniciar un tratamiento que trate de mejorarlas
todas en su conjunto. Veamos más a fondo en qué consiste.

 Artículo relacionado: "Los 8 beneficios de acudir a terapia psicológica"

¿Qué es la terapia multimodal?


La terapia multimodal, elaborada por Arnold Lazarus, es un tipo de tratamiento que forma parte
del enfoque cognitivo-conductual, aunque también se nutre de otros enfoques psicológicos y opta
por una intervención de tipo ecléctico.

De acuerdo con este modelo, el ser humano es un organismo biológico, es decir, influido por
procesos químicos, que a la vez tiene todo un mundo cognitivo y conductual, manifestado en
forma de pensamientos, sentimientos, acciones, imaginación e interacciones con otras personas.

Dada la complejidad de cada ser humano, Lazarus sostiene que, en contexto de terapia, no se debe
centrar la intervención en un único aspecto de la persona. Se hace necesario asegurarse de
comprobar que todos los componentes de la persona, entendidos en forma de modalidades,
funcionen de forma conjunta y eficaz, dado que si uno de ellos está alterado, puede repercutir
negativamente sobre los demás.

Por ejemplo, si la persona tiene un estilo de pensamiento pesimista, es lógico pensar que no
solamente verá el vaso medio vacío. También se imaginará que pasarán cosas malas, estará
viviendo en constante estrés y preocupación, lo cual se mostrará en forma de dolores físicos e,
incluso, el consumo de ciertas sustancias. En base a esto, y de acuerdo con la terapia multimodal,
la mayoría de los problemas psicológicos se presentan siendo tanto causa como consecuencia de
varios aspectos afectados negativamente.

Dado que los problemas psicológicos son multifacéticos y multicausales, Lazarus propone las
siguientes siete modalidades, cuyas siglas en inglés conforman la palabra BASIC I.D., las cuales
permiten entender el tipo de problema que afecta al individuo y su tipo particular de disfunción.

 Conducta (Behavior).

 Afecto (Affect).

 Sensaciones (Sensation).

 Imaginación (Imagery).

 Cognición (Cognition).

 Relaciones interpersonales (Interpersonal Relationships).

 Procesos biológicos (Biological processes/Drugs).

Dado que la mayor parte de la intervención terapéutica que aborda los desajustes biológicos
implica el uso de fármacos, las siglas del modelo BASIC I.D., la D se toma como sigla de Drugs
(medicamentos en inglés).

Puntos fuertes y críticas


El principal punto a favor de este modelo, y que lo destaca por encima de otros modelos también
multicomponente pero más limitados, es que no se limita a abordar las tres principales variables
clásicas, las cuales son las emociones del paciente, su conducta y pensamientos asociados. Estas
tres variables son la insignia del modelo ABC de Ellis, siendo las letras las siglas de afecto/emoción
(affect), conducta (behavior) y cognición (cognition).

Si bien el modelo de Ellis es interesante y se ha mostrado útil en la terapia, tiene la desventaja de


que deja de lado o aborda, pero muy por encima, aspectos como las sensaciones, la imaginación
del paciente, sus relaciones interpersonales… Además de que obviar los aspectos biológicos del
individuo, los cuales, si bien no explican toda su conducta, ayudan a comprenderla mejor.

Fundamentos teóricos

La terapia multimodal se nutre de los principios y procedimientos de la psicología experimental y


también de la teoría del aprendizaje social de Albert Bandura. Dentro de esta teoría se sostienen
que los comportamientos, sean estos saludables o sean patológicos, son creados, mantenidos y
modificados mediante la acción de eventos ambientales. Es decir, los estímulos externos a la
persona y procedentes del entorno, especialmente el entorno social, influyen sobre su conducta.

Las primeras teorías comportamentales se basaron en modelos animales, siendo el caso más
claro las teorías conductistas. Este tipo de planteamientos daban una explicación de la conducta
animal de forma un tanto mecánica, basándose sobre todo en el principio del estímulo-respuesta,
pero sin entrar en detalles de cómo se sentía el animal ante un determinado evento. Dado que no
podían introducirse dentro de la mente del animal, difícilmente podrían extrapolar su conducta a la
humana más allá de la directamente observable.

Del conductismo más skinneriano se ha ido evolucionando hasta llegar a las teorías de enfoque
cognitivo-conductual, en las que se tienen en cuenta los aspectos cognitivos de la persona, los
cuales pueden ser determinados por eventos externos. Esta cognición puede manifestarse en
forma de conductas que repercutan sobre su esfera social y entorno más cercano. La terapia
multimodal tiene en cuenta esta reciprocidad constante entre las acciones personales y las
consecuencias ambientales.

Aplicación de la terapia multimodal

Como ya hemos visto, si bien la mayoría de las terapias actuales no se centran en un solo aspecto
de la persona, la mayoría de ellas se limitan a abordar el estado de la persona de forma trimodal:
cognición, emoción y conducta. En el modelo multimodal se analizan siete modalidades, las cuales
permiten tener un acercamiento más profundo de la realidad del individuo, las características de
su problema y cómo este afecta sobre otras dimensiones de la persona.

En la terapia multimodal nunca se olvida la idea de que los seres humanos son organismos
biológicos, es decir, entidades bioquímicas y neuropsicológicas que se comportan (actúan y
reaccionan), sienten emociones, sensaciones, imaginan, piensan (tienen opiniones, valores,
actitudes, creencias) e interactúan con otras personas.

NEWSLETTER PYM

La pasión por la psicología también en tu email

Únete y recibe artículos y contenidos exclusivos


Suscríbete

Suscribiéndote aceptas la política de privacidad

Si bien el modelo defiende la idea de que se tengan en cuenta todos los aspectos que conforman la
persona, sí que destaca que son dos aspectos los que deben tener cierta prioridad: los aspectos
más biológicos y las relaciones interpersonales.

Los procesos biológicos del paciente deben ser tenidos en cuenta primero que todo porque, en
caso de que su problema se deba a algún tipo de intoxicación por drogas, lesión cerebral o
problema genético, será necesario encaminar la terapia de otra forma, y bajo la tutela de un
psiquiatra o un médico. No son pocos los casos de personas que, tras sufrir alguna lesión cerebral,
han manifestado un importante cambio conductual y de personalidad, siendo el caso más
conocido el de Phineas Gage.

En cuanto a las relaciones interpersonales, es muy importante saber cómo está funcionando la red
de familiares y amigos que envuelven al individuo, dado que, en caso de ser algo disfuncional,
entorpecerá su recuperación. Las dinámicas familiares tóxicas pueden ser el origen del malestar
del paciente, y en caso de que sea así, la terapia deberá enfocarse en trabajar estrategias para
mejorar estas mismas dinámicas o encontrar formas de hacerles frente.

Especialmente durante la primera sesión, el psicoterapeuta deberá plantearse varias preguntas


que toquen cada una de las siete modalidades, para asegurarse de cuáles son los aspectos más
perjudicados en la vida del paciente, y cómo estos interactúan o son causa o consecuencia del
problema principal. Algunas preguntas que se pueden hacer, ordenadas en cada una de las
modalidades, son las siguientes.

1. Conducta

¿Qué está haciendo el individuo que contribuya a su felicidad? ¿Qué hace que le acabe
perjudicando? ¿Acciones autodefensivas, conductas desadaptativas? ¿Que debería dejar de hacer
el paciente?...

2. Afecto

¿Qué emociones manifiesta el paciente? ¿Está ansioso, deprimido, enfadado… o una combinación
de diferentes emociones negativas? ¿Qué es lo que hace que se sienta así? ¿Cómo responde
cuando se siente así?

3. Sensaciones

¿Se queja de algún déficit o molestia sensorial (dolor crónico, temblores, sensación de agujas por
el cuerpo...)? ¿Qué sensaciones positivas siente? ¿Qué emociones están asociadas a estas
sensaciones corporales, tanto malas como buenas?
4. Imaginación

¿Qué fantasías e imágenes se muestran en su mente de forma predominante? ¿Son positivas o


son negativas? ¿Representan el autoconcepto del paciente? ¿Visualiza flashbacks, tiene pesadillas,
pensamiento catastrofista...?

5. Cognición

¿Cuáles son sus principales actitudes, creencias, valores, opiniones...? ¿Son ideas disfuncionales?

6. Relaciones interpersonales

¿Quienes son las personas más importantes en la vida del paciente? ¿Qué espera de los demás?
¿Qué relaciones le son beneficiosas y cuáles son perjudiciales para su salud mental?

7. Biología y consumo de drogas

¿Está el paciente sano físicamente? ¿tiene quejas médicas? ¿consume alguna sustancia? ¿realiza
deporte? ¿qué tipo de dieta tiene? ¿tiene sobre o infrapeso?

Herramientas para usarla

Son dos los principales cuestionarios utilizados por los terapeutas multimodales.

1. El Multimodal Life History Inventory

El Multimodal Life History Inventory (Lazarus y Lazarus, 1991, 1998) es un cuestionario de 15


páginas que ayuda a encaminar el tratamiento, siempre y cuando el paciente lo complete. Suele
administrarse durante la primera sesión.

Ayuda a obtener información detallada del individuo, lo cual permite precisar sobre la tipología de
su problemática principal y qué aspecto repercute negativamente sobre las demás dimensiones de
la persona.

2. El Structural Profile Inventory

Otra herramienta útil en la terapia multimodal es el Structural Profile Inventory (SPI), el cual
consiste en un cuestionario de 35 ítems.

En él se hacen preguntas que reflejan componentes esenciales del modelo BASIC I.D., permitiendo
saber el grado de actividad, emocionalidad, preocupación por estímulos sensoriales, imaginación,
capacidad cognitiva, relaciones interpersonales y preocupaciones de origen biológico.

El SPI es especialmente útil en terapia de pareja, donde las diferencias en cuanto a la percepción
del problema entre ambos cónyuges pueden generar fricción.

El discutirlas en consulta y dejar constancia de ellas de forma más o menos objetivo por medio del
SPI facilita ir elaborando una terapia que contribuya a producir un contexto terapéutico
constructivo.

Referencias bibliográficas
 Lazarus, A.A. (2008). Multimodal Therapy. In R.J. Corsini & D. Wedding (Eds.) Current
Psychotherapies (8th ed.) (pp. 368-401). Belmont, CA: Thompson.

 Lazarus, A.A. & Lazarus, C.N. (1991). Multimodal Life History Inventory. Champaign, IL:
Research Press.

 Lazarus, A.A. (2008). Technical eclecticism and multimodal therapy. In J.L. Lebow (Ed.)
Twenty-First Century Psychotherapies. (pp. 424-452). Hoboken, NJ: Wiley.

También podría gustarte