Descripción del Perfil
El/la Licenciado/a en Enfermaría especialista en ENFERMERÍA EN LA ATENCIÓN DEL
PACIENTE CRÍTICO ADULTO es capaz de:
1. Desarrollar cuidados holísticos aplicando el PAE a las personas adultas y mayores en
situación de salud crítica, con enfoque de DDHH, género y diversidades, calidad y
seguridad.
2. Acompañar el proceso terapéutico en el ámbito del cuidado crítico, a la persona
hospitalizada, a su familia y/o acompañantes.
3. Reconocer, identificar e interpretar signos y síntomas de alerta que sugieran un
riesgo potencial para la vida.
4. Documentar y comunicar de forma efectiva y segura los cuidados efectuados y su
seguimiento en áreas críticas.
5. Preparar y administrar fármacos de uso habitual en las áreas críticas con fundamento
científico y pensamiento crítico bajo criterios de calidad y seguridad.
6. Valorar, planificar, organizar, desarrollar y evaluar actividades de promoción,
prevención de la complicación, tratamiento y recuperación de la salud en relación a
los procesos de cuidado en la administración de hemoderivados, hidratación y
nutrición por vía enteral y parenteral en el ámbito de la alta criticidad.
7. Valorar, planificar, organizar, desarrollar y evaluar actividades de promoción,
prevención de la complicación, tratamiento y recuperación en relación al cuidado de
la piel, en las áreas críticas de atención de personas adultas y mayores.
8. Valorar, planificar, organizar, desarrollar y evaluar actividades de promoción,
prevención, tratamiento y recuperación en relación a las complicaciones derivadas
de la hospitalización crítica.
9. Monitorear y manejar la infraestructura y equipamiento tecnológico de soporte vital
de personas adultas y mayores.
10. Trabajar bajo códigos éticos, normativos y legales de la profesión en áreas de
cuidados críticos.
11. Participar activamente en la gestión de las áreas críticas, respondiendo a las
necesidades emergentes derivadas de las políticas públicas en salud.
12. Liderar, diseñar, desarrollar y evaluar programas de educación en salud formal y no
formal, disciplinares e interdisciplinares que respondan a las necesidades del
contexto crítico.
13. Liderar, diseñar, desarrollar, evaluar, difundir proyectos y divulgar los resultados de
investigaciones y producción de conocimiento acerca de la atención en el alta
criticidad.
14. Asesorar activamente e integrar los diferentes espacios de consulta experta
profesional incluido la esfera ética, en lo relativo a los cuidados en las áreas críticas.
PERFIL DEL ESPECIALISTA EN ENFERMERÍA EN LA ATENCIÓN DEL PACIENTE CRÍTICO
ADULTO 4
15. Interactuar en equipos disciplinarios e interdisciplinarios, en forma resolutiva para
satisfacer las necesidades de salud prioritarias, emergentes y especiales en el
contexto de las unidades de cuidado crítico.
16. Valorar, planificar, organizar, desarrollar y evaluar actividades de cuidado del
potencial donante y procuración de órganos para trasplante.
REQUISITOS Y HABILIDADES
Para poder desempeñar las funciones profesionales de una enfermera UCI, es necesario contar
con ciertos requisitos y habilidades
Contar con formación específica sobre cuidados críticos.
Tener conocimientos y capacidad para planificar cuidados críticos.
Predisposición para seguir aprendiendo constantemente.
Habilidades comunicativas.
Habilidad para averiguar y cubrir las necesidades de los pacientes.
Ser capaz de soportar situaciones de estrés y alta peligrosidad ante emergencias médicas.
Capacidad para responder con calma y rapidez ante imprevistos o situaciones de urgencia.
Es necesario poder trabajar bien en equipo.
Tipos y especialidades de UCI
Dependiendo del volumen de pacientes ingresados puede haber varias unidades de cuidados
intensivos especializadas en diferentes áreas de la medicina, como son:
Cuidados intensivos cardiológicos o unidad coronaria.
Unidad posoperatoria de cirugía cardíaca.
Unidad de Trasplante de órganos.
Cuidados intensivos psiquiátricos.
Cuidados posoperatorios, aunque la mayoría son «unidades de cuidados intensivos polivalentes».
Unidades pediátricas y neonatales
Si la población pediátrica lo justifica, se desarrollan:3
Unidades de cuidados intensivos pediátricos, que deben diferenciarse de las:
Unidades neonatales, cuyos pacientes se mueven en un rango estrecho de edad (desde el
nacimiento hasta el día 28 de edad) conocido como período neonatal.
Las unidades de cuidados intensivos pueden formar parte de un medio de transporte, ya sea en
aviones acondicionados como hospital, helicópteros, buques hospitalarios (usualmente integrados
en cuerpos militares navales) y autobuses.
La valoración de enfermería es el primer paso del Proceso de Atención de Enfermería (PAE).
Este proceso incluye:
Recopilar datos objetivos y subjetivos
Realizar exámenes físicos
Evaluar el estado físico, emocional, social y mental del paciente
Revisar los antecedentes médicos
Explorar los síntomas
Identificar las necesidades del paciente
Diseñar un plan de cuidados personalizado
Para realizar la valoración, los enfermeros utilizan técnicas como la inspección, la palpación, la
auscultación y la percusión. También pueden utilizar escalas, índices y test para ayudar a detectar
las necesidades y problemas del paciente.
Para obtener información de calidad, los enfermeros deben crear un clima de confianza y respeto
mutuo con el paciente.
Escalas de valoración en unidades de cuidados intensivos
Las unidades de cuidados intensivos son aquellas que están destinadas al cuidado de pacientes en
estado crítico, precisando de personal cualificado y especializado y monitorización intensiva.
Sin embargo, es cierto que no todos los enfermos ingresados en una UCI tienen la misma
gravedad, lo que ya determina por una parte el grado de cuidados necesario para proporcionar una
calidad asistencial mínima. Pero es que además, enmarcar las necesidades de cada paciente sólo
por esta premisa es insuficiente (aunque imprescindible), ya que no todas las actividades de
Enfermería están relacionadas con la misma.
Escalas de valoración en unidades de cuidados intensivos
David Cogolludo González
En las Unidades de Cuidados Intensivos son habitualmente utilizadas escalas de medición del
índice de gravedad (APACHEII-SAPSII) y el esfuerzo terapéutico (TISS), refiriéndonos a este
último concepto como aquellos cuidados delegados en la intervención médica/rol independiente.
Ambas escalas han sido bien definidas para clasificar los pacientes en distintos niveles
asistenciales, con requerimientos de vigilancia y cuidados bien descritos.
En este escenario, surge la necesidad de calcular cuidadosamente la necesidad de cuidados
asistenciales de Enfermería propiamente dicha (incluyendo apoyo emocional o información a
familiares) utilizando sistemas de clasificación que posteriormente nos permitan una mejor
planificación de los recursos humanos, carga laboral y asignación de personal.
Diversos artículos revelan que una adecuada plantilla de Enfermería está relacionada con menores
costes, disminución de complicaciones (infecciones, lesiones cutáneas, menor tiempo de conexión
a ventilación mecánica…) y menor mortalidad.
1.- Concepto y formato: Herramienta que contiene enunciados de una serie de características,
cualidades, aspectos, etc… acompañados de una escala graduada sobre lo que interesa medir.
En el caso de las escalas de valoración de cargas de trabajo utilizadas en unidades de cuidados
críticos, se obtiene el grado de esfuerzo asistencial en relación a las medidas terapéuticas,
gravedad de la patología del paciente o consumo de tiempo, según el planteamiento de cada una
de ellas. Todas las que se muestran a continuación son válidas (y ampliamente utilizadas), aunque
desde el punto de vista enfermero, alguna ofrece mayor objetividad respecto a las otras, que
parecen más pensadas desde una conceptualización médica.
El formato en el que se presentan, es el de una tabla con un número determinado de ítems con un
peso adjudicado y que identifican diversas medidas terapéuticas a un paciente, como
administración de un vasoactivo o realización de técnica depurativa extracorpórea. Al cumplimentar
esta escala, el profesional deberá escoger aquellas variables que identifiquen las técnicas que se
precisan efectuar según la patología del paciente, obteniendo una puntuación parcial por cada una
de ellas. Una vez realizada la escala, se obtiene una puntuación total que indicará el grado de
carga que supone la atención a ese paciente.
Marca la diferencia la escala NAS (Nursing Activities Score), ya que entre sus variables se
encuentran puntos como las gestiones administrativas o la atención a los acompañantes
2.- Objetivos
Cálculo de carga de trabajo en relación a la categoría diagnóstica del paciente y, en el mejor de los
casos, unida a toda actividad enfermera necesaria para asegurar una óptima continuidad
asistencial, consiguiendo: Planificación presencias de Enfermería según necesidades reales, no
estimaciones según el nivel asistencial asignado de forma genérica a una UCI.
Mantener calidad asistencial requerida: Ratio adecuado a la carga, asistencia adecuada a las
necesidades individuales del
Control de gastos originados del paciente crítico, gracias a la capacidad de un cuidado minucioso
del
Seguridad del paciente (menos complicaciones, menor mortalidad), gracias a una vigilancia y
atención más estrecha.
Menor duración de la estancia media, debido a una mayor calidad asistencial y menor incidencia de
complicaciones.
Favorecer la motivación y clima laboral positivo. Esto asegura mayor continuidad del personal,
optimización de los recursos, interés por la docencia, investigación y formación entre otros.
3.- Diferentes escalas de valoración de las cargas de trabajo en las unidades de cuidados
intensivos.
A continuación, se detallan las escalas de valoración más utilizadas a nivel internacional en las
UCI. Existen otras como la VACTE o TOSS, pero no han conseguido el alcance que las siguientes:
3.1.- THERAPEUTIC INTERVENTIO SCORING SYSTEM (TISS). Escala de gravedad
enfermedad.
El modelo TISS fue introducido por Cullen en 1974, con el objetivo de clasificar a los pacientes
críticos según el nivel de gravedad de su patología. Esta escala constaba de hasta 57 ítems con
conceptuación claramente médica, cada uno de ellos con un valor asignado, acorde a la
complejidad de la actividad asistencial. En 1977, tras el primer estudio relacionado con las cargas
de Enfermería al respecto, el autor determina un ratio de enfermera/paciente 1:1 o 2:1 para asistir
un paciente de clase IV (inestable, con requerimientos de cuidados intensivos) y un ratio de 1:3
para un paciente que precise cuidados intermedios. Para llegar a tales conclusiones, Cullen tuvo
en cuenta principalmente la relación costes/supervivencia/calidad de vida de los pacientes críticos.
Tras multitud de revisiones, actualizaciones, etc…(hasta 9 versiones), pudo reducirse
considerablemente el número de variables a tener en cuenta, hasta llegar al denominado TISS-28,
utilizado hasta hoy por el personal de Enfermería para determinar las cargas de trabajo del
colectivo. Sin embargo, y a pesar de la considerable reducción del número de ítems, cabe destacar
lo farragoso de su cumplimentación, lo que, unido a su pobre enfoque a la Enfermería, ha hecho de
otras escalas (que veremos a continuación) la herramienta de elección en multitud de centros.
3.2.- NINE EQUIVALENTS OF NURSING MAN-POWER USE SCORE (NEMS). Índice esfuerzo
terapéutico. En 1994, se desarrolla el proyecto EURICUS de la mano de la Comisión de
Comunidades Europeas y la FRICE (Foundation for Research on Intensive Care in Europe), cuyo
objetivo es, entre otros, conocer de forma veraz las cargas de trabajo del personal de Enfermería
en las UCIs. Como consecuencia nace un nuevo índice terapéutico, Nine Equivalents of nursing
Manpower Use Score (NEMS) (Reis Miranda).
Está escala, derivada de la TISS-28, puede considerarse algo más básica (aunque también
efectiva), ya que consta de tan sólo 9 puntos por los cuales calcular la gravedad del paciente y, por
tanto, el esfuerzo terapéutico relacionado a las actividades dirigidas al paciente crítico.
A pesar de ser ampliamente utilizada a favor de su simplicidad, de nuevo el esfuerzo terapéutico no
es indicativo al 100% de la carga de trabajo que recae en el personal de Enfermería, faltarían otras
constantes en el día a día enfermero que no son reflejadas en el desarrollo de estas escalas. La
puntuación máxima obtenida es de 63 puntos en 24h.
Descripción de la escala
La escala está compuesta por la exploración y cuantificación de tres parámetros: la apertura
ocular, la respuesta verbal y la respuesta motora. Dando un puntaje dado a la mejor respuesta
obtenida en cada categoría. El puntaje obtenido para cada uno de los tres se suma, con lo que se
obtiene el puntaje total. El valor más bajo que puede obtenerse es de 3 (1 + 1 + 1), y el más alto
de 15 (4 + 5 + 6).
Variable Respuesta Puntaje
Espontánea 4 puntos
Apertura A la orden 3 puntos
ocular
Ante un estímulo doloroso 2 puntos
Ausencia de apertura ocular 1 punto
Orientado correctamente 5 puntos
Respuest Paciente confuso 4 puntos
a Lenguaje inapropiado 3 puntos
verbal Lenguaje incomprensible 2 puntos
Carencia de actividad verbal 1 punto
Obedece órdenes correctamente 6 puntos
Localiza estímulos dolorosos 5 puntos
Respuest Responde al estímulo doloroso, pero no localiza 4 puntos
a
Respuesta con flexión anormal de los miembros 3 puntos
motora
Respuesta con extensión anormal de los miembros 2 puntos
Ausencia de respuesta motora 1 punto
Interpretación En el traumatismo craneoencefálico la puntuación obtenida es el elemento utilizado
para definir la severidad del cuadro acorde a la clasificación de Gennarelli, y es útil para definir
algunas de las conductas diagnósticas y terapéuticas durante el manejo inicial. Su aplicación en
exploraciones repetidas permite realizar un seguimiento de las fluctuaciones del estado de
conciencia, de gran utilidad en la fase temprana de tratamiento
Puntaj
Interpretación
e
13 - 15 Traumatismo craneoencefálico leve
9 - 12 Traumatismo craneoencefálico moderado
<9 Traumatismo craneoencefálico severo