1.
Origen de los neogramáticos
• El grupo de los "neogramáticos", compuesto principalmente por Brugmann, Paul,
Leskien y Curtius, surgió en la escuela alemana de Leipzig. Este grupo se rebeló
contra las doctrinas lingüísticas inmutables de sus profesores, quienes los llamaron
despectivamente "junggrammatiker" o "gramáticos jóvenes".
• Este movimiento marcó una ruptura en el pensamiento lingüístico del siglo XIX,
desafiando las ideas tradicionales y abriendo nuevas perspectivas en el estudio del
lenguaje.
2. La controversia con los neolingüistas
• La armonía del pensamiento lingüístico fue interrumpida por una controversia entre
los neogramáticos, que defendían la regularidad absoluta en los cambios fonéticos,
y los neolingüistas, que sostenían que el cambio en el lenguaje era más bien
producto del capricho individual.
• Finalmente, se alcanzó un compromiso: se aceptó la regularidad de los cambios
fonéticos, pero también se reconoció la influencia de otros factores, como la
analogía y los préstamos lingüísticos.
3. Contribuciones de la controversia
• A pesar de los aspectos negativos de la controversia, fue útil porque dirigió la
atención hacia los dialectos y el habla de grupos previamente considerados
inferiores.
• Esta discusión generó un interés en las lenguas vivas y sus dialectos, lo que abrió el
camino hacia la lingüística descriptiva. Este enfoque privilegió el lenguaje hablado
por encima de la prueba documental, sentando las bases de una nueva metodología
en la lingüística.
4. La obra de Saussure y el cambio lingüístico
• Aunque el primer atlas lingüístico apareció a principios del siglo XX, fue la obra
póstuma de Ferdinand de Saussure, Curso de Lingüística General (1916), la que
definió claramente las dos ramas de la ciencia lingüística: la histórica y la
descriptiva.
• El concepto de "cambio lingüístico", relacionado con la teoría de la evolución de
Darwin, permitió postular que el lenguaje también evoluciona con la especie
humana, contribuyendo al desarrollo de teorías sobre la naturaleza del lenguaje.
5. La regularidad de los cambios fonéticos
• Los neogramáticos defendieron que los cambios lingüísticos, particularmente los
fonéticos, son regulares. Es decir, si un sonido cambia en una lengua, ese cambio
afectará todas las ocurrencias del mismo sonido en contextos similares.
• Este principio fue crucial para consolidar la idea de que los cambios lingüísticos no
son aleatorios, sino que están regidos por reglas.
6. Legado de los neogramáticos
• Los neogramáticos prepararon el camino para la consolidación de la lingüística
como una ciencia autónoma. Saussure, Sapir y Bloomfield, influidos por esta
corriente, se convirtieron en figuras claves en la nueva ciencia.
• Aunque la lingüística ha evolucionado, la influencia de los neogramáticos sigue
siendo perceptible hoy en día, ya que algunos aún consideran que el principal
objetivo de la lingüística es la reconstrucción histórica de las lenguas.
7. La lingüística en el siglo XIX
• Durante el siglo XIX, la lingüística fue principalmente histórica y comparativa,
enfocándose en las relaciones entre lenguas muertas como el sánscrito, griego, latín,
germánico y celta. Este enfoque comparativo sentó las bases para la lingüística
moderna.
Conclusión
La aparición de los neogramáticos fue crucial para el desarrollo de la lingüística moderna.
Su énfasis en la regularidad de los cambios fonéticos y su desafío a las doctrinas
tradicionales rompió con el pensamiento lingüístico anterior y preparó el camino para la
evolución de esta disciplina como una ciencia autónoma.