os síntomas de la enfermedad de tuberculosis dependen del área del cuerpo donde se estén multiplicando las
bacterias de la tuberculosis. Por lo general, las bacterias de la tuberculosis se multiplican en los pulmones
(tuberculosis pulmonar). La enfermedad de tuberculosis en los pulmones puede causar síntomas como los
siguientes:
Tos intensa que dura 3 semanas o más.
Dolor en el pecho.
Tos con sangre o esputo (flema que sale desde el fondo de los pulmones).
Otros síntomas de la enfermedad de tuberculosis son:
Debilidad o fatiga
Pérdida de peso
Falta de apetito
Escalofríos
Fiebre
Sudores nocturnos
Síntomas
Los signos y síntomas de la hepatitis B pueden ser desde leves hasta graves. Suelen aparecer aproximadamente
de uno a cuatro meses después de que te has infectado, si bien podrías verlos ya a las dos semanas después de la
infección. Algunas personas, por lo general los niños pequeños, pueden no tener síntomas.
Estos son algunos de los signos y síntomas de la hepatitis B:
Dolor abdominal
Orina oscura
Fiebre
Dolor articular
Pérdida del apetito
Náuseas y vómitos
Debilidad y fatiga
Color amarillento en la piel y en la parte blanca de los ojos (ictericia)
Síntomas
Los signos y síntomas de difteria comienzan, generalmente, de dos a cinco días después de contraer la infección
y pueden comprender los siguientes:
Una membrana gruesa y de color gris que recubre la garganta y las amígdalas
Dolor de garganta y ronquera
Agrandamiento de los ganglios linfáticos del cuello
Dificultad para respirar o respiración rápida
Secreción nasal
Fiebre y escalofríos
Malestar general
En algunas personas, la infección con bacterias que causan la difteria provoca una enfermedad leve, o bien ni
siquiera presenta signos y síntomas evidentes. Las personas infectadas que no saben que padecen la enfermedad
se conocen como «portadores de la difteria», ya que pueden transmitir la infección sin estar enfermos.
Síntomas
Aunque la poliomielitis puede provocar parálisis y la muerte, la gran mayoría de las personas infectadas con
este virus no se enferma ni se entera de que se infectó.
Poliomielitis no paralítica
Algunas personas que presentan síntomas por el virus de la poliomielitis contraen un tipo de poliomielitis que
no provoca parálisis (poliomielitis abortiva). Esto generalmente provoca los signos y síntomas leves, parecidos
a los de la influenza, típicos de otras enfermedades virales.
Los signos y síntomas, que pueden durar hasta 10 días, comprenden:
Fiebre
Dolor de garganta
Dolor de cabeza
Vómitos
Fatiga
Dolor o rigidez en la espalda
Dolor o rigidez en el cuello
Dolor o rigidez en los brazos o en las piernas
Debilidad o sensibilidad muscular
Síndrome paralítico
Esta forma más grave de la enfermedad es poco común. Los signos y síntomas iniciales de la poliomielitis
paralítica, como la fiebre y el dolor de cabeza, suelen ser similares a los de la poliomielitis no paralítica. En una
semana, sin embargo, aparecen otros signos y síntomas específicos, entre los que se incluyen los siguientes:
Pérdida de reflejos
Dolores musculares intensos o debilidad
Extremidades flojas y poco rígidas (parálisis flácida)
Síntomas
Los signos y síntomas del tétanos aparecen en cualquier momento, desde unos pocos días hasta varias semanas
después de que las bacterias del tétanos ingresen al cuerpo a través de una herida. El período promedio de
incubación es de siete a diez días.
Algunos signos y síntomas frecuentes del tétanos son:
Espasmos y rigidez de los músculos de la mandíbula (trismo)
Rigidez de los músculos del cuello
Dificultad al tragar
Rigidez de los músculos abdominales
Dolorosos espasmos en el cuerpo que duran varios minutos, generalmente provocados por
acontecimientos menores, como corrientes de aire, ruidos fuertes, contacto físico o la luz
Otros posibles signos y síntomas comprenden:
Fiebre
Sudoración
Presión arterial elevada
Frecuencia cardíaca acelerada
De 7 a 14 días después de una infección por sarampión: aparecen los
síntomas
El sarampión no es simplemente un sarpullido leve. El sarampión puede ser peligroso, especialmente para los
bebés y los niños pequeños. El sarampión generalmente comienza con los siguientes síntomas:
Fiebre alta (puede subir hasta más de 104 °F),
tos,
moqueo (rinitis aguda o romadizo), y
ojos enrojecidos y llorosos (conjuntivitis).