Parte 3→ Prevención y extinción de incendios.
Mediante la matriz de riesgo se ha identificado donde se puede tener un incendio y que su
grado de probabilidad sea lo suficientemente elevado como para que sea preocupante y
que sus consecuencias pueden ser graves. En consecuencia, habrá que actuar.
En primer lugar, el objetivo será que no se produzca el incendio. Para prevenir que no
ocurra un incendio, como para que este produzca son necesarios los tres lados del
triángulo de fuego, si se consigue eliminar uno de esos lados el incendio no ocurriría. Por
tanto, la primera posibilidad sería eliminar la presencia de combustible o la de
comburente o la de la fuente de ignición.
Respecto a la eliminación del combustible esto será complejo ya que si está en el
proceso es porque se necesita. Además, eliminar el comburente también será
complicado ya que este suele ser el aire, aunque se puede inertizar pero no es barato. La
última posibilidad sería eliminar las fuentes de ignición, algunas si que son sencillas de
eliminar pero otras no, algunas estrategias para eliminarlas sería por ejemplo, aislar
superficies calientes o para evitar fuentes de ignición eléctricas utilizar equipos
especiales.
Otra posibilidad sería que como los fuegos se desarrollan con el tiempo, cuanto antes se
detecte el fuego más sencillo será extinguirlo.
Además, si el fuego es inevitable entonces se deberá disminuir la cantidad de
combustible almacenado para que la carga térmica sea lo más pequeña posible.
En caso de que se tenga un incendio incipiente que se ha producido se deberá detectar,
dentro de lo posible, de forma incipiente para extinguirlo en estas etapas iniciales ya que
será más sencillo. Por esta razón, existen detectores humanos y detectores automáticos.
Es decir, existen múltiples propiedades que pueden servir para detectar un incendio
incipiente como, por ejemplo, la presencia de humos, el aumento de la temperatura, la
energía de radiación desprendida, entre otras.
En consecuencia, la presencia de un incendio incipiente deberá activar una alarma que a
su vez activará un sistema automático de extinción de incendios o los sistemas humanos
de extinción de incendios.
Por último, otra cuestión importante sería limitar la extensión del incendio. Para ello se
utilizan barreras físicas que son resistentes al fuego que evitan que el fuego pase
limitando su extensión y las consecuencias que puede producir ese fuego. Estas barreras
pueden ser horizontales (una puerta se recomienda que estén cerradas o puertas
especiales) o verticales.
• EXTINCIÓN DE INCENDIOS.
Un incendio se extingue actuando sobre uno de los tres lados del triángulo de fuego,
es decir, eliminando el combustible, el comburente o la fuente de ignición. Si se toma
el tetraedro eliminando también la reacción en cadena.
▪ Eliminación del combustible→ Si es posible, aunque normalmente no lo es. Se
vacía el reactor.
▪ Eliminación del comburente → Consiste en evitar que el oxígeno, normalmente
del aire, entre en contacto con el combustible. Se crea una capa aislante por
encima de la superficie que está ardiendo.
▪ Eliminación de la energía de activación→ Normalmente por enfriamiento.
▪ Eliminación de la reacción en cadena.
En general la forma más común de extinguir un incendio es proyectando un agente
material sobre el fuego para que ese agente material lo extinga. Si se echa agua sobre una
madera ardiendo, el fuego este se extingue porque tiene una acción de sofocación, ya que
el agua en contacto con la llama se evapora y se crea una capa de vapor de agua sobre el
fuego. Este vapor de agua evita que el oxigeno llegue a las llamas y, en consecuencia,
detiene la combustión. Además, el agua tiene una acción de eliminación de energía de
activación por enfriamiento, ya que el agua al evaporarse consume energía, por tanto,
enfría la llama. En resumen, la forma convencional de extinguir un incendio será la
proyección de un agente material sobre el fuego y este agente puede extinguir el fuego por
una combinación de sofocación (si elimina el contacto oxígeno combustible), por una
acción de enfriamiento (retira energía y enfría la llama reduciendo la energía de
activación) o por una acción de inhibición (si químicamente se estorba a las reacciones
radicalarias interrumpiendo la cadena radicalaria en consecuencia).
Sin embargo, proyectar un agente de extinción no garantiza la extinción del incendio. La
acción debe ser lo suficientemente eficaz como para contraponer a el fuego que tiende a
perpetuarse.
• TIPOS DE FUEGOS.
Se dividen los fuegos en cinco grupos en función de la naturaleza del combustible
utilizado según la norma UNE-EN-2:
-Clase A: Sólidos. (Madera).
-Clase B: Líquidos o sólidos que licuan (grasas por ejemplo).
-Clase C: Gases. (metano, butano).
-Clase D: Metales. (Aluminio en polvo).
-Clase F: Ingredientes de cocina (aceites y grasas vegetales o animales).
Otro factor superpuesto al tipo de fuego sería la existencia o no de tensión eléctrica y
el voltaje presente en el que ocurre el incendio.
Por tanto, a la hora de estudiar la extinción de un incendio se deberá tener en cuenta
si se trata de un incendio A,B,C,D o F y si existe tensión eléctrica, y el voltaje de esta.
Una vez se han conocido estos datos se pasa a la siguiente fase que se corresponde
con determinar que agente de extinción de incendios es el adecuado.
• AGENTES EXTINTORES.
▪ Agua ya sea a chorro o pulverizada.
▪ Espumas
▪ Anhidrido carbónico.
▪ Polvo
▪ Hidrocarburos halogenados.
Todos estos son agentes que se pueden proyectar sobre el fuego para intentar
extinguirlo. El uso de uno u otro dependerá del tipo de fuego y de la presencia o no de
tensión eléctrica.
El agua solo es adecuada para fuegos tipo A, es decir, sólidos. Si se utiliza agua para
fuegos líquidos, esta va a hacer que salpique líquido y que se extienda el incendio. En
consecuencia, para sólidos si se podrá utilizar el agua pero para líquidos se deberá
tener cuidado y, en caso de usar agua, debe ser pulverizada nunca a chorro.
Para líquidos lo más adecuado generalmente es utilizar espumas. Estas forman una
capa sobre la superficie del líquido bloqueando el acceso de oxigeno y produciendo la
extinción del incendio.
Respecto a los gases, un fuego de este tipo suele producirse por una fuga ya que los
gases suelen estar confinados. Si se extingue un fuego de un gas la fuga no
desaparece, por tanto, aunque ya no se tenga fuego esa fuga de gas puede ser aún
más peligrosa ya que, como no hay fuego, este no destruye el gas que fuga. Como
resultado, la mejor opción si se tiene un gas es cortar la fuga en primer lugar.
En cuanto a los metales y productos de cocina requieren agentes de extinción
específicos. Son dosificaciones especiales en forma de polvo diseñados para
extinguir estos metales.
Respecto a la tensión eléctrica este factor va a influir sobre todo si se utiliza agua
como agente de extinción al ser conductora. El agua puede producir cortocircuitos
estropeando equipos o dar lugar a nuevos incendios. Además, si el agua se utiliza en
forma de chorro pueden electrocutarse las personas que estén sujetando la
manguera por la que circula dicha agua. En consecuencia, si hay tensión eléctrica no
se debe utilizar agua a chorro y para tensiones bajas, se puede usar agua nebulizada
ya que conduce menos la electricidad, pero nunca para tensiones altas.
Como consecuencia, en la industria prácticamente no se va a utilizar agua ya que se
trabaja con gases y con líquidos, es decir, se usan espumas o polvos especiales. En
casos muy determinados se usa agua pulverizada.
• EQUIPOS DE PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS.
Los equipos de protección contra incendios son los que se usan para proyectar el
agente material. Se dividen en portátiles y fijos.
➢ Portátiles:
➢ Fijos: Pueden ser de acción manual o automática. Entre los fijos están:
- Los regadores que están conectados al detector y tienen una fuente de
suministro del agente material y un sistema que se activa cuando el incendio
ocurre.
▪ Las columnas secas se utilizan en edificios altos, su función es suministrar el
agente de extinción a la altura necesaria. Es una tubería que recorre el edificio
correspondiente de abajo a arriba y normalmente está vacía. Si ocurre un incendio
los bomberos toman agua del suministro municipal y mediante una bomba se
impulsa el agua a través de la columna seca con presión suficiente para que
llegue a todo el edificio.
▪ Los hidrantes son bocas de suministro de agua municipal. En Europa no están
instaladas, normalmente se tiene una tapa que se levanta y los bomberos llevan el
hidrante correspondiente.
▪ Boca de incendio equipada: Permite realizar un suministro de agua, por ejemplo, a
una columna seca. Requieren de unos entrenamientos para utilizarlas ya que
habrá mucha presión durante su uso y se podrán producir daños a nosotros
mismos o a nuestro entorno.
▪ Extintores: Equipos de pequeño tamaño que contienen un agente de extinción
(agua, CO2, un polvo químico) de incendio y tienen la característica de ser
portátiles. Los de pequeño tamaño se pueden llevar en la mano y lo de mayor
dimensión mediante ruedas. Por tanto, son equipos presurizados que están
preparados para que cuando se abra la manilla el agente de extinción salga por la
boquilla y se pueda proyectar sobre el fuego y así, extinguirlo.
Un extintor de incendios deberá siempre tener una placa que garantice que el
equipo ha pasado unas inspecciones de seguridad y que, en consecuencia, es
seguro su uso ya que se trata de un equipo a presión. Además, debe llevar otra
información de gran importancia expuesta en una etiqueta:
1- Tipo de fuego para los que se utiliza. Es decir, si vale para un fuego tipo A, B, C,
D o F. Normalmente, son para los fuegos A, B, C.
2- Información sobre la tensión eléctrica.
3- Instrucciones de uso.
Otro aspecto relevante sobre los extintores es que llevan siempre un precinto, es
decir, un seguro que garantiza que el extintor no se ha usado. En caso de que un
extintor haya sido utilizado hay que retirarlo y remplazarlo porque, si se ha
utilizado, no se sabe cuánto queda en el interior y no sería útil. Como resultado,
un extintor se utiliza únicamente una vez. Además, contienen un manómetro para
indicar la presión en el interior, la escala esta indicada con una zona verde y una
roja de presión baja y alta. El manómetro deberá estar en la zona verde para
usarse.
En resumen, el extintor debe estar precintado, el manómetro debe encontrarse en
la zona verde y debe usarse para el tipo de fuego que se indique en su etiqueta.
Respecto a como se utiliza un extintor, este se emplea proyectando el agente
extintor sobre la base del fuego no sobre la llama, ya que en la base del fuego es
donde se produce la combustión. Por último, un extintor de incendios dura poco
tiempo solo sirve para extinguir fuegos incipientes no fuegos ya desarrollados,
aunque puede ayudar en la evacuación para, por ejemplo, abrirnos paso en una
zona de llamas. Normalmente, no sirven para extinguir fuegos.
Por tanto, en caso de incendios se deberá:
1- Dar la alarma.
2- Evacuar y si es posible extinguir el incendio. Ayudar a la gente a evacuar.
Si se trata de una planta química, en la industria se da la alarma y se sigue el
protocolo de emergencia que debe estar establecido.
Parte 4→ Explosiones.
Una explosión es un proceso en el que se genera una onda de presión producida por un
desprendimiento rápido de energía. La onda de presión puede tener un origen físico o
químico.
Será una explosión física cuando se libera energía de presión, esto ocurre típicamente
cuando ocurre la despresurización de un gas comprimido, o la despresurización de un
recipiente a presión por calentamiento externo. Este último caso ocurre porque, si
calentamos el recipiente por ejemplo mediante un incendio, esto produce un aumento de
la temperatura del recipiente y, en consecuencia, aumenta la presión del gas en el
interior. Además, la resistencia mecánica de los materiales disminuye y se producirá una
despresurización súbita. También pueden ocurrir BLEVES, explosiones importantes.
Las explosiones químicas están asociadas con una reacción química. Podrá ser cualquier
reacción que produzca un aumento de los moles gaseosos o un aumento de la
temperatura, es decir, una reacción exotérmica. Comúnmente, ocurren ambos efectos
simultáneamente. El aumento de numero de moles gaseoso, hace que la mezcla se
expanda y aumenta la temperatura, si la mezcla no tiene posibilidad de expandirse o si la
generación del numero de moles o el aumento de la temperatura son tan elevados que el
sistema no tiene posibilidad de expandirse, aumenta la presión y se produce la explosión.
En las explosiones químicas se pueden tener:
▪ Sustancias especificas diseñadas para que ocurra una explosión y reciben el
nombre de explosivos. La pólvora, la dinamita, TNT, etc. Sustancias diseñadas
para que reaccionen muy rápido generando muchos moles gaseosos y den lugar a
una explosión. También, pueden ser sustancias que se utilicen en la industria que
pueden tener este comportamiento.
▪ Las reacciones de combustión presentan las características mencionadas
anteriormente, es decir, aumenta el número de moles gaseosos y son exotérmicas
. Si la velocidad de propagación de las reacciones de combustión que sucedan es
muy elevada se puede producir una explosión.
• TIPOS DE EXPLOSIONES.
Se dividen en deflagraciones o detonaciones en función de la velocidad de la onda. Si
la velocidad de la onda de choque es relativamente lenta porque la sustancia es poco
explosiva, entonces será una deflagración que es poco peligrosa. En caso contrario, si
la velocidad de la onda de choque es alta entonces será una detonación.
Otra categoría serían las explosiones confinadas y no confinadas. Una explosión
confinada es aquella que ocurre en un espacio cerrado o parcialmente cerrado, la
onda de presión no viaja libremente, viaja en unas direcciones determinadas o en
ninguna. Una explosión no confinada ocurre en ámbito libre, la onda de presión se
distribuye por todo el espacio.
En una explosión confinada la presión no podrá liberarse libremente, la sobrepresión
resultante en una explosión confinada será mayor que en una no confinada. Los
daños que se producen en el exterior son menores que si fuera una explosión no
confinada porque la onda de presión se ha contenido en el recipiente, sin embargo,
los daños en el interior de este serán mayores porque la onda de presión se ha
concentrado y no podrá liberarse. Habrá que tener cuidado con que la sobrepresión
no rompa el recipiente y esto puede llegar a ser más grave ya que ocurrirían dos
explosiones, una dentro del recipiente y otra fuera.
• EXPLOSIONES QUÍMICAS ASOCIADAS A UN PROCESO DE UN COMBUSTIÓN.
Si una reacción de combustión es lo suficientemente rápida puede producirse una
explosión porque la energía no se disipa. Si tenemos metano, butano, vapores de
gasolina que se acumulan en el aire y se encuentra con una fuente de ignición puede
ocurrir una explosión. Si estamos también dentro de la zona de inflamabilidad se
puede producir una fuego pero también una explosión. En general, los procesos que
pueden dar lugar a fuego, es posible que den lugar a una explosión. No se ha
encontrado una forma sencilla en la que se determine, cuando una nube de gas
combustible mezclado con aire, se encuentra con una fuente de ignición, si va a
producir fuego o una combustión. Cuánto mayor sea la masa de combustible, más
fácil será que dé lugar a una explosión, si está confinado también aumenta la
probabilidad de explosión.
➢ Sólidos combustibles en forma de polvo.
Las sustancias combustibles de pequeño tamaño suspendidas en el aire,
conocidas como polvo, suelen no tenerse en cuenta pero son muy importantes.
Cuando se tiene un sólido combustible en forma de polvo, se pueden tener
incendios y explosiones tan importantes como si se producen por otros
combustibles gaseosos o líquidos. Además, tienen una mayor relevancia debido a
su factor inesperado, es decir, cualquier persona espera que si se trabaja con gas
o líquido pueda ocurrir una explosión o un incendio. Sin embargo, cuando se
trabaja con polvo (por ejemplo, harina) no se suele esperar que ocurra esto.
Los reactivos en partículas pequeñas son muy peligrosos porque pueden dar lugar
a incendios y explosiones, con el riesgo adicional de que muchas veces se olvidan
del peligro que pueden causar.
o EL PENTAGONO DE LA EXPLOSIÓN DE POLVOS.
Para que se produzca una explosión o incendio de polvos se deben tener cinco
elementos:
1. Combustible.
2. Comburente (normalmente oxígeno del aire)
3. Fuente de Ignición.
4. Dispersión.
5. Confinamiento. Si ocurre en un reciento cerrado lo más habitual es que
ocurra una explosión, si el recinto está abierto ocurrirá un incendio.
Las sustancias que pueden dar lugar a una explosión o incendio de polvos son aquellas
que son combustibles y reactivas, muchas de ellas lo son. Algunas fácilmente esperables
como polvo de carbón, pero otras pasan desapercibidas como la harina, es decir,
cualquier sustancia orgánica en polvo puede dar lugar a una explosión. Además, los
metales en polvo fino también pueden ser explosivos e inflamables.
Existen varias propiedades para determinar la peligrosidad de una explosión de polvos.
Una de ellas es que es el índice de explosividad, una combinación de la gravedad de la
explosión y de la facilidad con que arda. El índice de deflagración de polvo se encuentra
tabulado y caracteriza los polvos en clases 0,1,2 y 3 e indica que precauciones tomar o
que equipos usar, etc. Será un parámetro importante a la hora de diseñar, operar equipos,
entrenar al personal, etc.
• MECANISMOS DE EXPLOSIÓN SECUNDARIA.
Para que ocurra una explosión es necesario que haya dispersión, en muchas
ocasiones esta viene dada por el propio proceso. Por ejemplo, se puede tener un
proceso en el que se genera polvo y existen mecanismos móviles, donde puede haber
chispas, rozamientos, altas temperaturas, por tanto, se tiene la fuente de ignición.
Además, como todo está en movimiento la dispersión vendrá dada por el proceso.
Esta situación sería peligrosa (un ejemplo serían los molinos).
En otros casos en el sistema puede no haber dispersión. Sin embargo, puede ocurrir
un fenómeno en el que se levanta el polvo, es decir, se produce la dispersión y en
consecuencia, se podrá producir una explosión. Es un fenómeno habitual en el que
los sólidos no dispersos, debidos a un fenómeno externo son levantados,
produciéndose dispersión y como resultado ocurre un incendio o una explosión. Esto
se deberá prevenir no dejar que suceda a la suerte.
• EXPLOSIONES BLEVE.
Se trata de una explosión física no química. Sus siglas significan en español
expansión explosiva del vapor de un líquido en ebullición.
Se tiene un sistema en equilibrio líquido-vapor a temperatura ambiente y una
determinada presión. Si ocurre una despresurización súbita, la presión pasará a ser la
atmosférica, la sustancia tenderá a vaporizarse para ello consume energía, una parte
de dicha mezcla se evaporará. Además, el gas tenderá a ocupar mucho más espacio
que si estuviera en fase liquida, el aire que ya se encontraba en dicho espacio antes
de que se formará gas estará desplazado, es decir, tendrá que irse a otro lugar. En
consecuencia, la despresurización súbita lo que genera es un desplazamiento súbito
del aire hacia el exterior y esto se manifiesta mediante una onda de presión, es decir,
una explosión.
Por tanto, se genera una explosión asociada a la vaporización súbita de un líquido que
se genera a su vez por una despresurización súbita.
En este esquema se encuentran los puntos:
A → Equilibrio líquido-vapor.
En un momento determinado producimos una despresurización súbita.
A’→ En este caso únicamente tenemos vapor una vez que transcurre la
despresurización súbita, es decir, lo que antes se encontraba en equilibrio líquido-
vapor ahora es todo gas. Por tanto, la despresurización súbita significa una
disminución considerable de la densidad o lo que es lo mismo, un aumento
significativo del volumen que ocupa y que producirá la explosión.
No existe una reacción química por la que ocurra esta explosión, es un proceso
puramente físico. Como resultado, se podrá producir con cualquier sistema
líquido- vapor en equilibrio.
Por ejemplo, si tenemos un depósito con agua a temperatura ambiente y ocurre un
incendio, la temperatura dentro del recipiente, así como la presión aumentarán.
Nuestro sistema irá subiendo por la línea de equilibrio, pasará de 20 ºC y 1 atm a
100 ºC y 1 atm. Ocurre la despresurización súbita y se llega a 200 ºC y 15 atm, la
presión será muy elevada y el recipiente explota. El agua rápidamente vuelve a una
atmosfera pero como se encuentra a 200ºC, no podrá estar en fase líquida, estará
en fase gas, se expande y produce una explosión.
En consecuencia, una explosión BLEVE la puede producir cualquier sistema
líquido-vapor en equilibrio, independientemente de que sea combustible o no. Es
decir, no dependerá de las propiedades químicas si no que dependerá de las
propiedades físicas.
Además, las explosiones BLEVES son muy destructivas. La expansión súbita del
volumen genera una presión muy fuerte que tiene una capacidad destructiva muy
grande que puede llegar a causar muertes.
Si se tiene otra sustancia que no sea agua, por ejemplo butano, cuando se
produce la explosión lo que sale del recipiente será butano en forma de vapor,
pero también gotas líquidas de butano que no han conseguido la energía
suficiente para evaporarse pero salen despedidas. Por tanto, alrededor del
depósito que explota se tendrá una nube de aire con butano gaseoso y partículas
de butano líquido en presencia de fragmentos de una explosión. Por tanto, lo más
probable es que entren en ignición y que se produzca seguido de una explosión,
un incendio de la nube de vapor, es decir, un Flash Fire.
Por tanto, por lo general después de la BLEVE se suele producir una inflamación
súbita de la nube de combustible resultante ,que será una bola de fuego, que a sy
vez produce una emisión súbita de calor de radiación que también es muy
destructiva (quemaduras mortales).
• EFECTOS DE LAS EXPLOSIONES.
Los daños pueden ser primarios, que serían los que se producen por la onda de
presión, secundarios, si son daños por fallos de estructuras ocasionados por la onda
de presión y proyectiles o terciarios. Estos últimos, los daños se producen por
desplazamiento o impacto del cuerpo.
Los daños característicos, que no los más importantes, son los daños primarios.
Siendo el primer daño, que sufren las personas debido a la onda de presión, la rotura
de tímpanos. A continuación, suceden daños más graves y si la onda de presión es lo
suficientemente alta se producen hemorragias pulmonares intensas que den lugar a
la muerte.
Respecto a los daños secundarios estos se producen por lo que se conoce como
metralla. Además, pueden ser más peligrosos que las ondas de presión al producir
más muertes. Sin embargo, la onda de presión primaria puede analizarse
matemáticamente de forma más sencilla que el lugar donde impactaran los
proyectiles formados. Este sería un inconveniente de estos daños.
• EXPLOSIONES ONDA DE PRESIÓN.
El efecto principal es la onda de presión que se produce en un momento determinado
y viaja en un transcurro de tiempo. A medida que se desplaza irá dismuyendo su
intensidad ya que distribuye con una geometría esférica, y la superficie de una esfera
en proporcional al cuadrado del radio. En consecuencia, se amortigua, además una
parte de la energía de la onda puede absorberse.
La onda de presión es un fenómeno que no supone el movimiento de la materia,
es decir, no supone que las moléculas viajen. La onda de presión se mueve por un
fenómeno de expansión-compresión. Siendo esta la razón por la que la onda de
presión se desplaza a gran velocidad (velocidad de la luz). En resumen, los
movimientos son de compresión-expansión, no hay un movimiento convectivo de
la materia.
La sobrepresión será la sobrepresión asociada a este movimiento de compresión-
expansión. Las explosiones, además, de generar esta onda de presión que se desplaza a
gran velocidad generan un movimiento convectivo macroscópico de la materia. Es decir,
producen el desplazamiento de la materia desde dentro hacia afuera y es lo que se
conoce como el viento asociado a la explosión.
Esta onda de viento viaja detrás de la onda de presión al ser más lenta. Y esta onda de
viento si se encuentra con un obstáculo se frena, por tanto, disminuye la energía cinetica
súbitamente y se transforma en presión. En consecuencia, si el viento se frena, además
de la sobrepresión de la onda primaria (sobrepresión estática) se añade una sobrepresión
asociada a que el viento se frene, esta se conoce como sobrepresión dinámica.
Se podrá sumar aún una sobrepresión que sería la reflejada.
Sobrepresión total=Sobp estática (siempre está) + sobp dinámica+ sob reflejada. (estos
dos últimos puede haberlos o no)
Para sobrevivir a una explosión lo mejor será estar tumbado ya que no se frenaría el viento
y no se sufriría la sobrepresión dinámica. Además, cuanto más lejos del objeto que refleje
la sobrepresión mejor.
• ANALISIS CUANTITATIVOS.
Los daños que produce una explosión dependen de la fuerza de la explosión y de la
distancia a la que se produce. Se utilizan diferentes métodos para realizar la
estimación de los daños.
El procedimiento más sencillo y accesible es el procedimiento de equivalente en TNT.
En primer lugar, si tenemos una posible explosión que se produce se calcula cuántos
kilogramos de TNT producen una explosión de la misma intensidad. Para ello se
utilizan una serie de ecuaciones que nos permiten calcular a cuántos kg de TNT
equivalen a una explosión generada por nuestro combustible.
El segundo paso será determinar que sobrepresión estática produce la explosión a
una determinada distancia, en función de los kilos de TNT (WTNT (kg)) y de la distancia
(L (m)→ Distancia desde donde se produce la explosión hasta el punto donde
queremos calcular el efecto). Mediante estos dos parámetros se calcula la distancia
reducida:
𝑤𝑇𝑁𝑇
𝑧=( 1 )
𝐿3
Una vez conocido el valor z se podrá calcular la sobrepresión estática mediante la
siguiente gráfica:
Así, se conoce la sobrepresión estática que se produce a una distancia L cuando
explosionan W kilos de TNT.
Una vez conocida Ps hay ecuaciones para calcular la sobrepresión dinámica y la
sobrepresión reflejada. Por tanto, se podrá determina la sobrepresión total que será la
suma de todas, es decir, de la estática, dinámica y reflejada.
Una vez conocida la sobrepresión total se podrán estimar los efectos que esta
produce, para ello habrá diferentes posibilidades. Desde un punto de vista
aproximados existen tablas en las que, en función de la sobrepresión, que tipo de
efecto se puede estimar.
Además, se puede calcular la probabilidad de daños mediante el método Probit.
Siendo:
Pr=a+b·ln(V)
En este caso V será la sobrepresión total. Una vez conocida la sobrepresión total, se
calcula la función Probit y el resultado se lleva a una tabla para conocer la
probabilidad de daño.
• PREVENCIÓN DE EXPLOSIONES.
Si nuestra matriz de riesgo indica que hay una posibilidad de que se produzca una
explosión habrá que tomar medidas para evitarla.
En primer lugar, lo más eficaz es la seguridad intrínseca, por ejemplo, limitar las
sustancias peligrosas, es decir, sustituir la sustancia peligrosa por otra que lo sea
menos. Por ejemplo, cambiar los disolventes orgánicos por agua o cambiar
disolventes volátiles por otros menos volátiles. Además, se puede llevar a cabo una
intensificación, esto consistiría en trabajar en condiciones en las que la producción
de la sustancia peligrosa sea menor.
Otras opciones serían la separación física de instalaciones peligrosas, el control de la
temperatura mediante refrigeración, evitar composiciones explosivas, evitar fuentes
de ignición y la recogida de fugas.
Una de las posibilidades de evitar explosiones que entraría dentro de la parte de
seguridad intrínseca sería evitar tener mezclas gaseosas dentro del intervalo de
inflamabilidad. Si la mezcla no está dentro de este intervalo no podrá ni inflarmse ni
explotar. En caso de que si que tengamos un proceso que tienda a estar en esta zona
peligrosa se deberá actuar. Una forma de actuar sería sacar el punto de la zona de
inflamabilidad, se tendrán dos posibilidades:
1- Se ventila, es decir, se introduce aire.
2- Introducir nitrógeno puro para llevar acabo una inertización, que consiste en
introducir un gas inerte ya sea nitrógeno u otros.
3- Se podría introducir mas fuel para sacar al sistema de la zona de inflamabilidad,
pero esto puede ser peligroso y no se debería optar por ella.
Finalmente, una forma de evitar las explosiones e incendios es utilizando
adecuadamente procesos de ventilación e inertización.
• EXPLOSIONES POR SOBREPRESIÓN EN RECIPIENTES.
Es uno de los tipos de explosión más habitual ya que existen muchos equipos que
trabajan a una presión elevada o que pueden presurizarse de forma accidental por un
sobrellenado o un aumento de la temperatura exterior.
Para prevenir este tipo de explosiones se tienen diferentes métodos. En primer lugar,
un diseño adecuado para soportar los aumentos de temperatura y presión que se
pueden producir de forma accidental. El mantenimiento e inspección son
fundamental, muchos accidentes tienen lugar por faltas de las mismas. La protección
contra proyectiles también será muy importante ya que es un efecto muy común, la
explosión inicial se propagaría al resto de equipos debido a que se forman proyectiles
que pueden impactar con otros equipos dañándolos o rompiéndolos. La protección
contra proyectiles se realizará mediante barreras.
Otros métodos serán:
▪ Alivio de presión: Si tenemos un recipiente en el que es posible que la presión
aumente provocando la rotura del mismo, se va a buscar la forma en la que la
presión no aumente tanto. Facilitando que, en las circunstancias excepcionales
que lo requieran, se pueda permitir que parte del contenido del recipiente salga.
Así se evita que la presión no aumente o no aumente tanto. En consecuencia, se
va a requerir de un equipo que permita la salida del contenido del recipiente
cuando así se requiera, no debe ser siempre esta evacuación de contenido solo
en circunstancias excepcionales. La forma más habitual es mediante válvulas de
seguridad, pero también se tendrán otros equipos.
▪ Válvulas de seguridad: El cierre se mantiene cerrado por una presión exterior
que suele ser un muelle, resorte o peso. Sin embargo, existen dos fuerzas, la
fuerza hacia abajo que ejerce el muelle y la fuerza hacia arriba que ejerce la
presión del recipiente. Si aumenta la presión en el interior del recipiente, la
fuerza que tienda a abrir la válvula irá aumentando progresivamente y
cuando esta fuerza sea mayor que la fuerza del resorte, la válvula abre.
Como resultado, parte del contenido del recipiente sale evitando así un
aumento de la presión.
Una de las ventajas de este sistema es que es reversible, una vez que la
fuerza en el interior del recipiente disminuye y la fuerza del resorte es mayor,
la válvula volverá a cerrar.
Además, la válvula de seguridad tiene que funcionar sin necesidad de aporte
de energía exterior para asegurarse de que funciona siempre.
Sin embargo, esto sería una versión simplificada ya que existe una fuerza de
la presión exterior a parte de la presión que ejerce el resorte. En varias
ocasiones se estima que la presión exterior es de una atmosfera, esta
simplificación puede ser errónea ya que puede ser que la presión exterior no
tenga este valor.
Para determinar cuando la válvula abre o cierra se fijará la presión del
resorte. Se va a poner el siguiente ejemplo, si se tiene una válvula que abre
cuando la diferencia de presión es de 9 atm y la presión en el interior son 10 y
la presión atmosférica es 1 atm, la válvula abrirá ya que ∆P=Pint-Pext. Sin
embargo, si la presión no fuera de 1 atm, y se estuviera suponiendo esto, y
fuera de 5 atm entonces la presión interior tendrá que ser de 14 atm para que
la válvula abra. Este es el problema que habría si se supone que la presión
exterior es siempre la atmosférica, la válvula no abrirá cuando se desea.
Esta presión exterior es lo que se conoce como contrapresión y habrá que
tener en cuenta que no siempre su valor será de una atmosfera. En
consecuencia, en el diseño de las válvulas de seguridad habrá que tener en
cuenta este parámetro, la contrapresión.
Existen válvulas de seguridad equilibradas que compensan el efecto de la
contrapresión, abren y cierran dependiendo únicamente de la presión
interior. Son más complejas y caras, pero solucionan el problema de la
contrapresión. Una forma de conseguir estas válvulas de seguridad
equilibradas es mediante una válvula de fuelle. Esta presenta un cierre que
en vez de ser una superficie lisa es una superficie rugada con discos a ambos
lados, con ello se consigue que la presión exterior se ejerza sobre las
superficies planas que miran hacia arriba y las que miran hacia abajo, por
tanto, las fuerzas se compensan.
Existen otras válvulas que son las válvulas accionadas con piloto, estas
cuentan con un pseudomecanismo auxiliar que abre o cierra la válvula de
seguridad. Será más económica y se diseña adecuadamente funcionarán
como válvulas de seguridad equilibradas, es decir, serán independientes de
la contrapresión.
Un sistema de seguridad no ejerce una protección universal, solo protege a
los equipos de acuerdo con las leyes de la física y de la química, por tanto,
solo funcionan si están diseñados adecuadamente, es decir, que tengan el
efecto deseado y la intensidad necesaria. Además, deberá tener un buen
mantenimiento. Por ejemplo, una válvula de seguridad no ejerce una
protección eficaz si no se tiene en cuenta la contrapresión o si se utiliza una
válvula de pequeño tamaño en comparación al tamaño del equipo. Por tanto,
el tamaño de la válvula tendrá que ser lo suficientemente grande para que el
caudal de salida sea adecuado, además, deberá tener un precio adecuado.
En resumen, para que una válvula tenga capacidad de alivio el tamaño de la
válvula de seguridad será fundamental.
La contrapresión estática que hay a la salida, cuando la válvula esta cerrada,
afectará al caudal de salida. Aunque en el exterior no haya contrapresión,
cuando la válvula abre y comienza el flujo, la presión en el punto de descarga
de la válvula aumentará porque se tendrá que compensar toda la pérdida de
carga del circuito de descarga. En consecuencia, el caudal de descarga
disminuye. También influye la longitud del circuito, cuanto mayor sea la
longitud la caída de presión será mayor y el caudal disminuye.
El aumento de presión a la salida de la válvula es la contrapresión dinámica
que esta relacionada con el flujo de descarga y su efecto práctico, es que el
caudal de descarga disminuye. Como resultado, esta disminución puede
hacer que la protección de la válvula no sea eficaz ya que no tendría
suficiente capacidad de alivio.
Las modificaciones en los procesos en años posteriores suelen ser una de
las principales causas de accidentes.
▪ Disco de ruptura: Otro equipo cuyo fin es proteger los equipos de
sobrepresiones. Consiste en una lámina de un determinado material que
esta preparada para romper cuando la presión en el interior del recipiente es
demasiado elevada.
Si se comparan el disco de ruptura y la válvula de seguridad sería que el
disco de ruptura es de un solo uso, son más baratos y robustos en cuanto a
mantenimiento ya que es fácil de que sea estanco. Sin embargo, la válvula de
seguridad habitualmente falla porque se puede erosionar o corroer el cierre y
en consecuencia, la válvula fuga y el cierre no sería estanco, lo que es
peligroso. Por otro lado, la válvula de seguridad presenta varios usos pero es
más cara.
La contrapresión estática afecta de la misma forma que a la válvula de
seguridad. El disco de ruptura no abre dependiendo de la presión en el
interior del recipiente, si no que depende de la diferencia de presión entre el
interior y el exterior. Además, no existen discos de ruptura equilibrados
debido a la sencillez del equipo. Respecto al tamaño del disco de ruptura
también deberá ser el adecuado para que se produzca la descarga. La
contrapresión dinámica existe y la capacidad de descarga dependerá de los
fenómenos de contrapresión estática y dinámica.
Por último, respecto a que utilizar si una válvula de seguridad o un disco de
ruptura habitualmente se utilizan combinaciones. Normalmente se sitúan en
paralelo ya que se consigue mejorar la seguridad porque para que el sistema
de alivio falle, deberá fallar simultáneamente la válvula de seguridad y el
disco de ruptura, dos fallos simultáneos son menos probables. Además, se
diseña la válvula de seguridad para que abra antes que el disco de ruptura, si
hay una desviación pequeña de la condición pequeña, la válvula de
seguridad abre pero de forma reversible y así, el disco de ruptura queda libre
para una situación más peligrosa.
La disposición en serie se usa para líquidos peligrosos que se quiere
asegurar que no fugue y que no se quiere que dañe la válvula de seguridad.Se
coloca el disco de ruptura y a continuación la válvula de seguridad, así el
primero protege a la válvula. El inconveniente de esta disposición es que la
probabilidad de fallo es mayor, ya que el sistema falla si falla el disco de
ruptura o la válvula de seguridad mientras que en la disposición en paralelo
se necesita de dos fallos simultáneos que son menos probables.
Una válvula de seguridad protege a nuestro equipo de sobrepresiones, pero no protege de
una presión inferior a la deseada en el interior del recipiente, es decir, no protegen frente a
una depresión. Los equipos no suelen estar diseñados para aguantar una cierta diferencia
de presión desde el exterior hasta el interior. Si la presión en el interior del recipiente
disminuye, el equipo puede colapsar y romper, produciéndose un accidente que sería la
pérdida de contención. La pérdida de contención significa que la materia que debería
estar contenida en el interior de un recipiente sale al exterior y puede producir fugas
tóxicas, explosiones, incendios, etc.
Normalmente, se suele ser más consciente de las sobrepresiones que del peligro de las
depresiones y será importante tenerlas en cuenta. La forma más típica de que se
produzca una depresión sería un vaciado excesivo y para evitarlo se utiliza una válvula de
vacío. Estas últimas, actúan al revés que las válvulas de seguridad. En este caso, si la
presión en el interior disminuye y es menor que la presión exterior la válvula abre y deja
pasar el aire.
▪ Un panel de explosión: se instala en la pared de un equipo que se quiere proteger
frente a una explosión. Estos paneles están diseñados para soportar una presión
menor que el recipiente, de manera que rompen antes que el equipo en caso de
una explosión interna. Con esto se consigue que únicamente rompa el panel, no
el equipo principal y la onda expansiva o las llamas salgan en una determinada
dirección y no de forma descontrolada. Se utilizan para equipos intrínsecamente
peligrosos como molinos o reactores.
▪ Válvula de exceso de flujo: Válvula que se sitúa en una instalación, en una tubería,
y lo que hace es cerrar automáticamente si el caudal que circula es demasiado
grande. El mecanismo de la válvula capta el aumento de caudal que se produce a
través de roturas accidentales en la tubería. Mientras los caudales respondan a la
norma, la válvula de exceso de flujo permanece abierta. En cuanto el caudal
sobrepasa el valor fijado, la válvula cierra el paso de gas, de inmediato y en forma
automática, y así impide la ignición accidental.