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Apuntes de la salida de Tacuarembó con el Liceo Los Cerrillos en el mes de
Setiembre de 2022. Está salida fue realizada por estudiantes de 5to humanístico y 6to
derecho y docentes de distintas disciplinas con el fin de conocer el pasado indígena
de nuestro país.
Viernes 9 de Setiembre de 2022: Visitamos la Sede de la Universidad de la
República en el departamento de Tacuarembó.
Un poco sobre ella…
Centro Universitario de Tacuarembó (Universidad de la República)
“ El Centro Universitario de Tacuarembó (CUT) es una de las
sedes del Centro Universitario Regional Noreste de la Universidad
de la República, ubicado en la ciudad de Tacuarembó”.
Gentileza: Wikipedia
Localización
Ruta 5 km 386,5
Dirección Tacuarembó, Urugu
ay
Sitio Web: www.tacuarembo.udelar.edu.uy
Historia
30 años de la Udelar en Tacuarembo
1 DICIEMBRE, 2017
Treinta años de presencia de la UDELAR en Tacuarembó.
Recuperación de la memoria universitaria.
El aniversario de los treinta años de creación de la Casa de la
Universidad de Tacuarembó (CUT), hoy Centro Universitario de
Tacuarembó, ofrece la ocasión para reflexionar acerca de la
evolución de la vida universitaria en el Norte del Uruguay. Esto
implica necesariamente remontarse a los antecedentes que
hicieron posible el surgimiento de la Casa. De esa recuperación
trata el libro “Presencia universitaria en el Interior: 25 años de la
creación de la Casa de la Universidad de Tacuarembó”, una
investigación que se llevó a cabo en 2012, cuando se cumplían las
bodas de plata de la sede. Como marco general de aquel trabajo se
tomó en cuenta el proceso universitario en clave regional: aunque
la publicación focalizaba la presencia universitaria en Tacuarembó,
también se hacía expresa referencia a los hitos y avances del
proceso universitario en Rivera, con la concreción de la Casa de la
Universidad y luego del Centro Universitario de Rivera (CUR). En ese
sentido, además de las dinámicas universitarias regionales que se
remontan hasta los años ’50 del siglo XX, ya entrado el presente
siglo cabe recordar que el Consejo Directivo Central (CDC) en su
sesión del 25 de noviembre de 2008 encomendó a ambas sedes
trabajar en conjunto “para constituir el Centro Universitario de la
Región Noreste” (UDELAR, 2010a: 17).
En su momento, el trabajo de investigación sobre los 25 años de la
entonces Casa de la Universidad de Tacuarembó se planteó como
objetivo central recuperar la memoria universitaria local y regional,
reflejando la relación dialéctica que se dio entre ambos centros en
el curso del tiempo. Por un lado, se buscó encuadrar la reflexión en
el marco histórico correspondiente, lo que conllevó la tarea de
revisión bibliográfica y de la documentación disponible en los
archivos de la Casa, realizando asimismo visitas al Archivo
Departamental de Tacuarembó y al Archivo de la Junta
Departamental y efectuando consultas con los colegas responsables
del Archivo General de la Universidad de la República (AGU). A esto
se sumaron los contactos con la Dirección de Cultura
Departamental, el Museo de Artes Plásticas de Tacuarembó y el
Instituto de Bellas Artes de la Universidad de la República
(UDELAR). A fines de dar mayor claridad y riqueza al trabajo de
recopilación, la publicación incluyó una Cronología, una Selección
Documental y una Selección Fotográfica que se presentan como
Anexos del trabajo.
En cuanto al sentido y propósito de la investigación puede afirmarse
que este trabajo se propuso recuperar la memoria universitaria
rescatando las voces de protagonistas y observadores del proceso
de construcción de la Universidad en el territorio de la región Norte
del país. Ese Norte que los mismos actores locales caracterizan
como tan lejano del macrocefalismo montevideano, pero a la vez
tan ávido de incluir los aportes del saber universitario a las
realidades locales y regionales.
Para lograr todos esos cometidos fue necesaria recopilar diversos
testimonios de los testigos históricos que pudieran dar cuenta a
viva voz de la evolución previa a la creación de la Casa de la
Universidad, así como también de aquella iniciativa en particular,
que se concretó tras la Declaración Conjunta del Encuentro con el
Interior celebrado en Tacuarembó el 17 y 18 de agosto de 1985 y
que se efectivizó con la inauguración de la Casa el 6 de noviembre
de 1987. Para la sistematización de todos los antecedentes y
partiendo de un enfoque pluralista, se apuntó a realizar una
recopilación que valorizara aportes plasmados desde distintos
registros: así se tomaron en cuenta las referencias brindadas tanto
por los representantes de las gremiales universitarias como la
Agrupación Universitaria de Tacuarembó (AUT) desde los años ‘50,
así como por los directivos, funcionarios y personal administrativo y
de apoyo de la Casa en sus diferentes etapas. Para algunos casos
en que ya no fue posible recurrir a las voces de los protagonistas,
se procuró reflejar sus visiones, su sentir y su compromiso a través
de informantes calificados cercanos a sus personas. En otros casos,
se buscó darles otra vez voz por medio de las citas de documentos
donde manifestaban sus preocupaciones y formulaban sus
propuestas, incluso cuando no son identificables como sujetos
individuales, como es el caso de los estudiantes locales que
articulaban sus demandas de formación tomando como referente a
la Casa. También se procura dar cuenta de las acciones de los
protagonistas y de los ámbitos donde transcurrieron sus iniciativas.
En total se efectuaron más de veinte entrevistas y algunas
consultas puntuales a persona que podían brindar información
relevante sobre diferentes momentos del proceso.
En cuanto a la estructura del trabajo, en primer lugar se recogen los
antecedentes de la creación de la Casa durante la etapa pre-
fundacional. A partir de eso, la investigación se articula en tres
secciones que buscan recabar lo sustancial de las etapas
identificadas como medulares por los actores y referentes
consultados: la primera fase que va de 1985 a 2004, la segunda
etapa que se extiende de 2004 a 2007, y finalmente el período que
se abre desde 2007 hasta la celebración de los veinticinco años de
la Casa y que coincide con el paso a Centro Universitario. Después
de las Reflexiones finales y la Bibliografía, se incluyen la Cronología,
la Selección Documental, la Selección Fotográfica así como el
listado de las entrevistas realizadas. A fin de otorgar el marco de
interpretación adecuado, tanto la Cronología como la Selección
Documental incluyen no sólo las referencias a hitos locales o
regionales, sino que también incluyen menciones a iniciativas y
leyes relativas a la Universidad a nivel nacional que se vinculan con
el Interior y a los procesos de descentralización, por lo que afectan
el devenir de los procesos universitarios locales y regionales.
En lo que hace al momento de la conmemoración actual de los
treinta años de la creación de la Casa de la Universidad de
Tacuarembó, puede afirmase que existe consenso de que el camino
inédito emprendido en el marco de los procesos de
descentralización y de regionalización comienza a dar
progresivamente frutos, concretizando un anhelo histórico de varias
generaciones de tacuaremboenses. Existe asimismo conciencia
acerca de la oportunidad histórica que se abre para el territorio a
partir del fortalecimiento de la Universidad en sus tres funciones.
Esto permite también resignificar las iniciativas de las décadas
pasadas, animadas quizás por el idealismo y el voluntarismo, pero
profundamente certeras en cuanto a la apreciación del rol
diferencial que le cabe a la Universidad en la promoción del
desarrollo local y regional.
Justamente esa conciencia de vivir en un tiempo
“universitariamente privilegiado” es lo que anima las acciones
actuales, donde todavía se permean las legítimas aspiraciones de
progreso de las generaciones anteriores. Sin esas viejas
aspiraciones no es posible una comprensión cabal de la evolución
universitaria contemporánea. Como resultado de la política de
descentralización y regionalización universitaria impulsada desde
2007 y de acuerdo a las líneas y temáticas definidas en el Programa
Regional de Enseñanza Terciaria (PRET), al momento presente en la
sede Tacuarembó de la UDELAR se dictan ocho carreras que
involucran a numerosos servicios académicos de referencia, a
saber: Ingeniería Forestal (Facultad de Ingeniería, Facultad de
Agronomía y Facultad de Química), Licenciatura en Biología
Humana (Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación,
Facultad de Ciencias, Facultad de Medicina, Facultad de Odontología
y Espacio Interdisciplinario), Tecnólogo en Administración y
Contabilidad (Facultad de Ciencias Económicas y Administración),
Tecnicatura Universitaria en Bienes Culturales (Facultad de
Humanidades y Ciencias de la Educación), Técnico Operador de
Alimentos (Escuela de Nutrición), Tecnicatura en Desarrollo Regional
Sustentable (Facultad de Ciencias Sociales), Tecnólogo en
Interpretación y Traducción de Lengua de Señas (Facultad de
Humanidades y Ciencias de la Educación) y Tecnólogo Cárnico
(Facultad de Veterinaria, Facultad de Química, Facultad de
Agronomía y Facultad de Ingeniería) en conjunto con la ANEP
(Administración Nacional de Educación Pública).
Por otra parte, la mencionada política de descentralización y
regionalización también ha permitido la radicación de diez grupos
de investigación denominados Polos de Desarrollo Universitario
(PDU), que también se orientan a las líneas planteadas por el PRET:
Instituto de Estudios Forestales, Sistemas Industriales de la Madera,
Espacio de Biología Vegetal del Noreste, Departamento de Ciencias
Económicas, Instituto Superior de la Carne, Instituto de Desarrollo
Sostenible, Innovación e Inclusión Social, Espacio de Ciencia y
Tecnología Química, Diversidad genética humana, Núcleo de
Estudios Rurales, Centro de Estudios sobre Políticas Educativas y
Centro de investigaciones interdisciplinarias sobre la presencia
indígena misionera en el territorio, patrimonio, región y fronteras
culturales. A esto se suma la tarea que llevan adelante las Unidades
de Extensión, de Educación Permanente y de Comunicación, así
como la oficina del Fondo de Solidaridad. En este contexto, la
recuperación de la memoria universitaria local y regional representa
no solamente una tarea de orden histórico, sino que debiera otorgar
herramientas para una interpretación cabal de los procesos
contemporáneos.
A la vez, la reflexión sobre el pasado y presente debiera inspirar a
futuro a los actores para la consolidación del camino de
cooperación interinstitucional con una serie de actores (Intendencia
Departamental de Tacuarembó, Instituto Nacional de
Investigaciones Agropecuarias, Agencia de Desarrollo de
Tacuarembó, Mesa de Desarrollo Local, etc.), que fue madurando en
el curso del tiempo y que finalmente hizo posible las concreciones
que hoy forman parte natural de la presencia de la UDELAR en el
territorio. Todo esto da hoy un significado especial a la
conmemoración de los antecedentes y la historia recorrida desde la
creación de la Casa de la Universidad de Tacuarembó hace treinta
años”.
Gentileza: http://www.idiis.edu.uy/30-anos-de-la-udelar-en-
tacuarembo/
Foto de la UdelaR en el dapartamento de Tacuarembó
En ese día,tuvimos una charla con Diego Bracco.
¿Quién es?: “Diego Bracco nació en 1959. Es profesor de Historia
por el Instituto de Profesores Artigas y doctor en Historia por la
Universidad de Sevilla y por el Programa Europeo de Doctorado. Es
investigador asociado del Museo Nacional de Antropología y está
especializado en el pasado indigena del Rio de la Plata. Ha escrito
numerosos libros y artículos sobre esa temática. Asimismo,es autor
de varias novelas. En resumen, Centra su trabajo en archivos de
América y Europa, donde se encuentra dispersa la documentación
referida al pasado americano, especialmente el del Río de la Plata.
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Entre sus numerosos libros académicos se destaca Charrúas,
guenoas y guaraníes y, entre sus novelas, María de
Sanabria (Editorial El Ateneo, 2009).
Gentileza: https://diarionorte.com.uy/cultura/presentacion-de-libro-con-las-
armas-en-la-mano-de-diego-bracco-25355.html
https://editorialelateneo.com.ar/detalle-autor.php?id_autor=112&autor=Diego
%20Bracco
Charla de Diego Bracco con los estudiantes y docentes del Liceo Los
Cerrillos
Diego Bracco: “ Para comenzar,¿ Me podrían contar que conocen de
nuestro pasado indígena?”
Lorena: “ ¿En qué tema se desempeña?”
Diego Bracco: “Me desempeño en distintas áreas. Por un lado,me
dedico a publicar mis investigaciones en libros o artículos escolares
que están disponibles al público”.
Diego Bracco: “ Miss últimas publicaciones las realice con un
arqueólogo llamado López Más,fue responsable de buscar los
restos de los detenidos desaparecidos de la Dictadura Cívico-
Militar”.
Diego Bracco: “Con él publicamos sobre 2 cosas:
1- Un hallazgo de un plano topográfico de 1834 cerca del Campus
en donde están identificadas sepulturas charrúas. No hay certeza
de que fueran,pero si en 1834 ese lugar era considerado un lugar
de sepulturas charrúas.
Ese mapa lo fabrique para delimitar superficies de campo.
2- El otro tema es sobre las muchas tragedias que sufrieron los
allegados del viejo mundo y las poblaciones americanas. El hecho
más conocido pero no el más sangriento es el conocido como
Salsipuedes ocurrido el 11 de abril 1831. Hay distintas hipótesis de
donde ocurrió.
En nuestras investigaciones creemos haber resuelto eso”.
¿Qué fue la matanza de salsipuedes?
Salsipuedes, historia de una masacre
“Un día de nuestra historia como nación que no debemos olvidar es
el de la masacre de Salsipuedes. El 11 de abril de 1831 los grandes
terratenientes de nuestro país, decidieron llevar adelante el
exterminio de una etnia originaria de nuestra tierra, los charrúas. El
hombre al mando en ese momento Bernabé Rivera, reúne a
caciques y al pueblo charrúa en las inmediaciones del arroyo
Salsipuedes. Durante horas preparan comida que supuestamente
van a compartir cuando a pedido de Rivera el confiado Venado, el
cacique charrúa, le tendió amistosamente al general Rivera el
cuchillo que éste le había pedido para picar su tabaco. Sin embargo,
el militar reaccionó inesperadamente; se echó hacia atrás,
fingiendo sorpresa, y en el mismo movimiento desenfundó su
revólver y le disparó. Esa fue la señal que el resto de sus tropas,
unos mil doscientos hombres, estaba aguardando para comenzar el
ataque sobre los poco más de cuatrocientos indígenas charrúas –
entre hombres, mujeres y niños– que se habían reunido en las
riberas del arroyo Salsipuedes.
El General Fructuoso Rivera, primer presidente electo de la novel
República Oriental del Uruguay, llevaba algunos meses planeando
en secreto esa acción militar. Impulsado y presionado por los
hacendados y terratenientes del noroeste del territorio, que
denunciaban la presencia de los grupos seminómadas de indígenas
en “sus” campos, Rivera decidió, a principios de 1831, poner punto
final al “problema charrúa”. Y la suya sería una solución drástica y
definitiva.
A poco de comenzada la operación, otro de los caciques charrúas
llamado Vaimaca Pirú, le increpó así a su viejo conocido, el
General, por el inesperado ataque que su gente estaba sufriendo.
«Tus soldados matando amigos…don Rivera» Aprovechándose de la
larga relación de camaradería y respeto que mantenía con la nación
charrúa, alimentada por cientos de campamentos y tolderías
compartidos durante las luchas revolucionarias, Rivera convocó a
todos los caciques charrúas para incorporarse a una nueva
campaña militar que supuestamente comandaría contra el sur de
Brasil, con el objetivo de recuperar ganado y repartirlo
posteriormente entre quienes participaran de la expedición.
Confiados, los caciques acudieron a su llamada, llevando consigo a
sus guerreros, sus mujeres y sus niños, tal como era su costumbre,
bien conocida por Rivera. En resumen, la nación charrúa entera
respondía a la llamada de su viejo amigo, Don Frutos. El general
Rivera, gran conocedor de la zona (baqueano), escogió el lugar de
la emboscada con sumo cuidado. Sacó a los charrúas de la región
de sierras y montes en las que se habían establecido y los citó en
un lugar llano, que no ofrecía escondites naturales donde pudieran
guarecerse. Así, recibió y agasajó a los charrúas en ese lugar con
abundante comida y bebida, y dio la señal de atacar cuando
estaban completamente desprevenidos.
«Después de agotados todos los recursos de prudencia y
humanidad, para atraer a la obediencia y a la vida tranquila y
regular a las indómitas tribus charrúas […] Se decidió poner en
ejecución el único medio que ya restaba, de sujetarlos por la fuerza
[…] Fueron en consecuencia atacados y destruidos, quedando en el
campo más de 40 cadáveres enemigos y el resto con 300 y más
almas en poder de la división de operaciones».
Ese fue el comunicado oficial que el presidente Rivera envió al
presidente del Senado al día siguiente de la matanza. Sin embargo,
las cifras reales fueron otras; entre los charrúas muertos en el lugar
de la emboscada, los que lograron escapar y fueron asesinados
durante los meses siguientes, y los que murieron tras ser hechos
prisioneros durante la larga marcha de más de 400 kilómetros a pie
hasta Montevideo… más de la mitad de la nación charrúa fue
aniquilada como consecuencia de la acción militar de Rivera
en Salsipuedes.
Sólo unos pocos lograron escapar y perderse en los campos,
evitando la muerte y la captura. Los que llegaron a Montevideo
fueron repartidos entre los habitantes de la capital como
servidumbre, desmembrando las familias charrúas según la
conveniencia de sus nuevos “amos”, perdieron rápidamente su
identidad cultural, sus tradiciones y su forma de vida. Por lo tanto,
la solución final ideada por el general Fructuoso Rivera para el
“problema charrúa” fue realmente efectiva. En 1833, el viejo
cacique Vaimaca Pirú, su curandero Senaqué, el
guerrero Tacuabé y la india Guyunusa fueron vendidos a un
empresario francés que los embarcó rumbo a París para exhibirlos
como objetos exóticos. Los cuatro son conocidos como Los Últimos
Charrúas”.
Gentileza: https://elpopular.uy/salsipuedes-historia-de-una-masacre/
Lorena: ¿ Le provocó muchas dudas en investigar sobre el tema?
Diego Bracco: “ Siempre hay muchas dudas,cuando se escribe algo
es una congetura sujeta a qué alguien venga y que con mejores
razones, te diga ‘te has equivocado’ y no se puede avanzar en el
desarrollo del conocimiento sin eso.
De hecho, en una investigación con un equipo de arquelogos
encontramos que en estas tumbas en las que estarían sobre el
arroyo sopas, y cinco años después adquirí la certeza que nos
equivocamos, y en el libro que escribí hacía hincapie en ese tema, y
en realidad está ubicado 10km aguas arriba de ese arroyo.
Este tipo de cosas suele pasar,no hay remedio”.
No hay ningún problema en equivocarse. Grandes maestros que
admiró se han equivocado,al enterrarse de su error te reciben con
una sonrisa”.
Diego Bracco: “En mi opinión,los que les ocurrió a nuestros
indígenas perdieron porque no tuvieron un resgardo a las mujeres y
a los/as niños/as que por la derrota. En este escenario hubo mucha
violencia,muchas veces,los indígenas ganaban. En las veces que
perdían,las mujeres y los/las niños/as quedaban cautivos. Lo
sucedido en Salsipuedes esencialmente no eran tanto los guerreros
que mueren,son tantas las mujeres y los/las niños/as que
terminaron en orden de la sociedad colonial.
Al terminar en la sociedad colonial, pierden la lengua de sus
ancestros,incluso su cultura.
Diego Bracco: “Cuando uno investiga Historia agarra los
documentos que tiene,se generan por algo”.
A Continuación,el escritor nos contó la Historia de María I.Franco
Enero de 1800: Estancia de Santiago Basualdo (Ferro) y María Isabel
Franco, cerca del río Queguay, muy próximo –paradójicamente– a
Salsipuedes. Caía la tarde cuando el matrimonio, alertado por el
ladrido de los perros, divisó a los lejos la llegada de un grupo de
personas. Era el malón indígena, los “infieles”, charrúas y minuanes
nómades acobijando a algún que otro “cristiano” desertor de la
sociedad colonial. Arribando con furia aplicaron su modus
operandis dando muerte a Basualdo. Su esposa, una jovencita de
18 o 19 años por aquél entonces, lo vio estaqueado en el suelo
lleno de heridas mortales. Sin mediar palabra la subieron a un
caballo en pelo a efectos de volver a las tolderías. Atrás quedaba,
entre llanto y desconcierto, el rancho incendiado. Isabel Franco, la
mujer, pasaba a ser una cautiva de los charrúas.
No sería ésta la única historia que la documentación de época
atestigua. Eran tiempos de la sensibilidad “bárbara” en términos de
José Pedro Barrán. Bajo estas circunstancias, la interacción entre la
sociedad colonial –devenida posteriormente en el Estado Oriental
del Uruguay– y los “infieles” siempre fue hostil. La rudeza y la
violencia eran moneda corriente en pagos donde algunos
pretendían avanzar, al tiempo que otros procuraban resistir y
sublevarse al orden impuesto.
El rapto de Isabel Franco se ubica en un contexto difícil para la vida
en la campaña. Más aún en los “campos desiertos” al norte del Río
Negro donde ni dios ni la ley llegaban con fluidez. Sí el desamparo
era para el baqueano una constante, la mujer no tendrá mejor
suerte. Al ser considerada un “objeto”, para muchos contenía las
dramáticas cualidades de codicia, posesión e intercambio.
En la misma toldería que “nunca nadie escapó”, tiempo después,
sería retenida por la fuerza Francisca Elena Correa con su pequeña
hija de siete años. De hecho, los “infieles” no dudarían en herir a la
niña de un flechazo en pleno rapto. Allí conocería y entablaría
relación con Isabel Franco. Juntas vivirían una experiencia de
profunda amargura. No resulta temerario imaginar las atrocidades y
vejámenes que ambas mujeres tuvieron que soportar.
Si bien, luego de una fuga exitosa tras pasar siete meses en
cautiverio, Francisca Correa declararía que
las “chinas” (mujeres “infieles”) la trataban bien y le contaban las
aventuras de los “guerreros” en sus salidas; existen registros de
golpizas e incluso abuso sexual de otras mujeres por parte de sus
captores.[1] Así se supo que en varias expediciones se robaban
caballos y en una ocasión “mataron a dos hombres, y una mujer
embarazada, con una criatura como de edad de dos años según vio
la ropita de ella la que declara”. Y más aún, en otra oportunidad la
propia declarante “vio lavar la ropa de los difuntos [enemigos
caídos en combate] que era tanta, y tan ensangrentada, que el río
en que la lavaron se tiñó tanto que parecía ser pura sangre”. [2]
Maria Isabel Franco fue rescatada más de un año después de su
captura, el 1° de mayo de 1801 en los montes del denominado
“corral de Sopas”, a orillas del arroyo del mismo nombre. Luego de
una acción militar liderada por el capitán Jorge Pacheco se liberó a
la citada mujer y a otros dos muchachos también cautivos. De
acuerdo al diario de operaciones del capitán Pacheco, en el
momento del rescate “se advirtió [en un momento de total
desesperación] que las indias mataron porción de niños de
pecho [¿infanticidio mediante asfixia?] por no ser descubiertas en el
monte por lo que registraban, en caso de llorar”.[3]
Dicho esto, bien se puede afirmar que las tolderías charrúas fueron
unos de los primeros centros clandestinos de detención en el Río de
la Plata. La afirmación no excluye los raptos de “otras” mujeres por
fuera de la órbita eurocéntrica (“infieles”, esclavas africanas,
afrodescendientes, indígenas guaraníes misioneras), muchas de
ellas sin nombre y en el olvido. Del mismo modo, tampoco
desconoce los atropellos de algunos integrantes de la sociedad
jesuítica misionera, los bandeirantes o los propios orientales en
estas zonas de frontera”.
Gentileza: https://conlibertad.com.uy/isabel-franco-la-cautiva/
Luego,la historia de Francisca Elena Correa
“Corría mayo de 1800. Francisca Elena Correa era viuda y tenía 40
años. Charrúas y guenoa-minuanos irrumpieron en la casa a orillas
del arroyo Malo, en lo que hoy es el departamento de Tacuarembó.
Durante el ataque, su hija de siete años fue herida por una flecha.
Probablemente la niña estaba fuera de la casa cuando llegó el
malón y no atinó a guarecerse junto a los adultos. Al ver que los
indios se llevaban a su hija herida, Francisca Elena decidió
acompañarla.
En el escenario de los verdes paisajes del Norte uruguayo en los
que pacíficas ovejas alternan hoy con plantíos, bosques y molinos
de viento, hace 200 años malones indígenas y gavillas de gauchos
atemorizaban a la sociedad colonial, raptando mujeres a las que
obligaban a convivir con ellos en condiciones de esclavitud.
La tragedia de las mujeres raptadas por malones ha llegado hasta
hoy a través de manifestaciones artísticas como la pintura, la
literatura y el cine, y también gracias a la historia. Ahora, Cautivas
entre indígenas y gauchos, libro del historiador Diego Bracco
editado por Banda Oriental, presenta información desconocida
hasta el momento sobre el rapto de mujeres de origen europeo —
como Francisca Elena Correa— a manos de indígenas y gauchos.
Bracco centra su investigación en dos casos, basándose en
expedientes judiciales y otros documentos. Las protagonistas de
esos hechos fueron cuatro mujeres adultas —la ya mencionada
Francisca Elena Correa, María Isabel Franco y las hermanas Mónica
y Juana Rosa González— y dos niñas, la hija de Francisca Elena y
una indiecita, aunque de estas últimas se tiene escasa información.
Violencia.
Una de las películas referentes del western de Estados Unidos de la
década de 1950, The Searchers de John Ford, trata este tema:
mujeres y niñas son vejadas y arrancadas de sus hogares por indios
comanches. Luego, otros filmes seguirían sus pasos para mostrar la
barbarie del asesinato, la tortura y la violación de mujeres blancas.
A ello se suman relatos que provienen de la vecina orilla, historias
de malones que avanzan hacia las estancias para llevarse en las
ancas de sus caballos a mujeres de origen europeo, sellando así
para siempre la suerte de las cautivas, que aun en caso de regresar
quedarían estigmatizadas por sus experiencias entre "salvajes".
Hechos similares ocurrieron en el entorno del 1800 en lo que hoy es
territorio uruguayo, por entonces una zona de fronteras donde
confluían los intereses de españoles, portugueses y poblaciones
originarias, un espacio conflictivo a partir del cual se edificó la
República Oriental del Uruguay. Eran tiempos difíciles para la vida
en paz porque bandas de gauchos bien armados, grupos indígenas
y destacamentos militares se disputaban un campo escasamente
poblado y sin ley.
No obstante la violencia que imperaba entonces, los raptos de
mujeres de origen europeo conmovían de manera singular a la
sociedad y las noticias sobre esos se diseminaban por la campaña a
una velocidad asombrosa, si se tiene en cuenta los medios de
comunicación de entonces.
A su vez, esa sociedad colonial que buscaba conquistar territorios y
avanzar con el poblamiento, "civilizar", que establecía estancias
cada vez más al Norte y se horrorizaba de la suerte de sus mujeres
cautivas, no dudaba en tomar prisioneras a las indias, llamadas
"chinas", en general capturadas junto a sus hijos luego de las
batallas y en esclavizar a las de origen africano. Para estas últimas,
al sufrimiento de un primer rapto ocurrido en África y a la esclavitud
de por vida, se sumó en ocasiones un segundo secuestro a manos
de indígenas o gauchos.
Sacrificio.
Francisca Elena Correa, viuda, de cuarenta años, fue raptada en
abril o mayo de 1800. Su historia es una de las más emotivas que
se relatan en el libro y a ello se agrega el aderezo de un cierto final
feliz, si es que cabe la palabra para definir el retorno a la sociedad
de la que había sido arrancada. Al ver que los indios se llevaban a
su hija herida, Francisca Elena decidió acompañarla y aceptar la
vida que los "infieles" (así se los llamaba entonces) quisieran darle,
a cambio de poder cuidar a la niña.
El parte que recoge las declaraciones de Francisca Elena —cabe
señalar que era analfabeta— sobre estos sucesos dice lo siguiente:
"Habiendo avanzado los infieles a la casa de la que declara, y
quitándoles la hija, habiéndola herido de un flechazo, quiso la
declarante entregarse a los bárbaros por no abandonar a su amada
hija y verla de la suerte que la llevaban".
Los datos que se conservan de su cautiverio de siete meses son
fragmentarios. Permaneció con su hija, quizás, en una toldería a
orillas del arroyo Sopas en un sitio de belleza agreste donde hasta
hoy los pobladores suelen encontrar innumerables restos
arqueológicos del pasado indígena, ya sea boleadoras, piedras
talladas y otras herramientas. En las tolderías se encontró con
María Isabel Franco, otra joven blanca cautiva que había visto
asesinar a su marido en el momento del rapto y que sería rescatada
tiempo después.
Durante su cautiverio, Francisca Elena y su hija se trasladaron junto
a los indígenas, unos 200 aproximadamente, por otros sitios del
Norte, hasta que se presentó para ella la oportunidad de huir en
ocasión de un combate en las cercanías de un monte.
Huida y rescate.
Fue en medio del caos de la batalla, que Francisca Elena vio como
una indiecita de unos cuatro años se caía del caballo. A ella y al
resto de las "chusma", es decir mujeres, niños y ancianos poco
hábiles para la guerra, les habían ordenado guarecerse en el monte.
Al recoger a la pequeña que había caído del caballo y quedarse
atrás del resto, Francisca Elena encontró la oportunidad de escapar.
Más tarde, ya escondida, oiría las voces de los indios llamándola,
pero no respondió. Cuatro días se mantuvo junto a las dos niñas a la
espera de que los indios abandonaran la búsqueda. En este punto,
la pregunta que surge naturalmente es cómo habrá hecho para
mantener a las pequeñas en silencio y alimentarse.
No se sabe exactamente cuál fue el lugar del que huyó Francisca
Elena. A partir de ese punto caminó con su hija y la indiecita a
quien no abandonó pese a que debió significarle una pesada carga,
en un trayecto que le insumió 21 días. No llevaba provisiones,
armas ni utensilios. ¿Qué comieron ella y las niñas? ¿Cómo se
protegieron? ¿Cómo se orientó? Son innumerables las preguntas
que surgen al imaginar la travesía de estas tres mujeres solitarias.
Los documentos no responden ninguna de ellas porque quien tomó
las declaraciones luego de su rescate, el capitán Pacheco, se
interesó solamente por los datos que le eran útiles para su
campaña contra los indios.
Lo cierto es que de alguna forma se las ingenió para llegar en
diciembre de 1800 al Rincón de Itacabó, en la confluencia del
arroyo Itacabó con el arroyo Corrales, una zona donde aún hoy
existe un cerro coronado por un monte nativo espeso, lugar
inmejorable para observar sin ser visto. En ese sitio encontraron un
destacamento de Blandengues enviado por el capitán Pacheco,
hecho que puso fin a su largo periplo. Un mes después, Francisca
Elena hizo las declaraciones, objeto de la investigación de Bracco.
La historia de sus captores tiene varios capítulos más. Al final, en
mayo de 1801, el capitán Pacheco se enfrentó a quienes habían
tenido cautiva a Francisca Elena y los derrotó a orillas del Primer
Gajo del Tacuarembó en el punto donde hoy pasa la ruta 31. Un
puente atraviesa el curso de agua y desde allí la mirada del viajero
se pierde en horizontes limpios. Algunas ovejas pastan en estos
campos bucólicos y mansos del presente. Cuesta imaginar el
ímpetu de los guerreros de otros tiempos en el silencio del
mediodía, cuando lo más peligroso que se observa es el planeo de
algún ave de rapiña. Todavía existe una pequeña franja de monte
nativo que acompaña la cinta de agua y un cerro pelado con claras
muestras de erosión, desde donde los indígenas se defendieron de
sus atacantes hasta el descalabro de la derrota.
Caminó 21 días hasta ser libre.
No se sabe exactamente cuántos kilómetros recorrió Francisca
Elena Correa en los 21 días que anduvo. Si bien entre el punto de
partida y el punto donde fue encontrada por las tropas no hay más
de 70 kilómetros, es probable que haya ido en zigzag o hecho
círculos en su trayecto.
La zona por la que caminó abarca parte del departamento de
Tacuarembó, los alrededores de lo que hoy es la ruta 31 y la
bellísima zona de Valle Edén por donde atraviesa el arroyo
Jabonería sobre un lecho de piedras.
A pocos metros de la ruta 31 está el cerro Charrúa, declarado
Monumento Patrimonial Departamental porque en su cima se
encuentran construcciones funerarias de piedra realizadas por los
indígenas.
Hoy, en las cercanías del lugar donde Francisca Elena escapó se
encuentra el pueblo Zapará, cuya entrada se anuncia también por
la ruta 31 con la llamativa presencia de un cementerio paralelo a la
carretera en el que se observan hileras de panteones.
Zapará, Itacabó, Tacuarembó, entre otros tantos nombres del Norte
del país, son palabras de origen indígena que nos recuerdan su
presencia”.
Gentileza: https://www.elpais.com.uy/domingo/una-vida-con-el-
enemigo-cerca
Luego de finalizar la charla,el historiador nos regalo uno de su libros
que se llama “Con las armas en la mano: charrúas “
¿De qué trata?: “Desde el ataque que nos costó la vida al
descubridor Juan Díaz de Solís los indígenas de la cuenca del Plata
obtuvieron numerosas victorias. Ya en la década de 1730
amenazaron la propia existencia de Montevideo,y tan tarde como
en el año 1801 fueron capaces de aniquilar una partida de 50
blandengues.
Sin embargo, a la larga fueron vencidos. Cuatro grandes episodios
bélicos ocurridos en territorio del actual Uruguay muestrab que
muchos guerreros murieron con las armas en la mano. También,lo
vulnerable que eran cuando carecían de caballadas y que la
imposibilidad de mantener a resguardo a mujeres y niños los
condujo inexorablemente hacía la derrota”.
Gentileza: https://diarionorte.com.uy/cultura/presentacion-de-libro-
con-las-armas-en-la-mano-de-diego-bracco-25355.html
Además,tuvimos una charla con Sibila Vigna Vilches
¿Quién es?: Sibila Vigna Vilches es licenciada en Ciencias de la
Comunicación, con especialidad en educación y cultura de paz.
Obtuvo el Máster de Antropología y Etnografía en la Universidad de
Barcelona, y el Doctorado de Sociedad y Cultura, línea de
Antropología Social, en la misma universidad. Trabajó en
organizaciones no gubernamentales de México, Guatemala y
España con población refugiada, grupos indígenas, migrantes y
colectivos de educación. En 2014 su investigación sobre
expresiones actualizadas de la tradición fantástica del Empordà
contó con el apoyo del Instituto Catalán de Antropología y el
Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya. Los
resultados fueron publicados en "Transitant l?invisible : etnografíes
fantasmals a la Catalunya contemporània" (Sibila Vigna y Victòria
Badia, 2015). Es miembro del grupo Gremher (Universidad de
Barcelona), dedicado a la investigación en mística y heterodoxias
religiosas, desde su creación en 2013. Desde 2018, es profesora
adjunta de la Universidad de la República de Uruguay. Sus
principales líneas de trabajo son las creencias y las prácticas
religiosas en relación con la estructura social, la identidad y la
memoria colectiva”.
Gentileza: https://traficantes.net/autorxs/vigna-vilches-sibila
Algunos libros de la licenciada:
- Etnografías extraordinarias : gentes, espíritus y asombros en
Salto, Uruguay
- Ale y la bola del mundo mágica ; La carrera de tu vida, Educación
- El regal de la Jacquie, Educació Primària, cicle superior. Quadern
de treball
- Declaración universal de los derechos humanos, Educación
Primaria, 3 ciclo. Fichas alumnos y guía profesorado
- Lauraren urtebeteza-eguna, Lehen Hezkuntza. Lan-Loadernoak
- El regalo de Jacquie, Educación Primaria, 3 ciclo. Cuaderno de
trabajo
Gentileza: https://www.todostuslibros.com/autor/vigna-vilches-sibila
Sibila Vigna: ¿Qué piensan sobre los indígenas? ¿Hay indígenas?
Matías: “ Creo que sí. Sin embargo,la gran mayoría piensa que no
hay”.
Julieta: “Todas las personas nos centramos en la idea de Indígenas
de la epóca”.
Sibila Vigna: “Es verdad lo que han mencionado. Hay comunidades
indígenas que viven de una manera. En Uruguay hubo una
invisibilización sobre los indígenas. El mundo ha cambiado por el
paso de los años… Los indígenas también”.
Sibila Vigna: “Un 30% de los uruguayos tenemos sangre indígena.
Hay indígenas rubios de ojos claros,no importa el genotipo”.
Sibila Vigna: “ He visto diferentes historias sobre personas que
tienen un antepasado indígena,y se están reconociendo como
indígena. Sin embargo, hay personas que están sufriendo por
declararse indígena”.
Sibila Vigna: “ Uno de los rasgos de los indígenas es que son
guardianes de la naturaleza,entienden que son parte del Medio
Ambiente. Tienen una relación especial con la luna y los animales”.
Sibila Vigna nos contó sobre su libro E tnografías
extraordinarias: gentes, espíritus y asombros en Salto, Uruguay
"Los encuentros con espíritus de difuntos, mujeres espectrales,
hombres lobisones, entidades de luz y visitantes de otro mundo en
casonas, oficinas públicas, campos y caminos protagonizan
múltiples relatos que circulan en la ciudad de Salto y en su entorno.
Y aunque comunidades y grupos mantienen ideas propias sobre lo
que es aceptable en cada contexto, de manera similar a lo que
ocurre en otros lugares del mundo, en Salto «lo incierto, lo ominoso,
lo coincidente, lo inesperado, entrelazados en configuraciones
culturales, comprenden en conjunto una especie de zona fronteriza
donde la realidad se halla en proceso constante de definición»,
como apunta en el prólogo William A. Christian. ¿Quiénes
aparecen?, ¿quiénes perciben y relatan las apariciones?, ¿cómo se
aprende a interpretarlas y a describirlas?, ¿cuál es la materia social
de lo extraordinario? son algunas de las preguntas guía de
"Etnografías extraordinarias..." por territorios ambiguos en que
espíritus, hombres y mujeres advierten de los peligros de la
convivencia, los conflictos de género y de clase, los agujeros negros
de la memoria colectiva o el futuro incierto del planeta. En ese
sentido, concluye Manuel Delgado en el epílogo, «la premisa de la
obra es que esos territorios de umbral por los que se producen los
traslados de lo invisible a lo visible expresan zonas críticas de lo
social, en las que la salida a flote de lo oculto señala la actividad de
aspectos no domesticados de la realidad, extrañezas, distorsiones y
disensos encubiertos que desmienten la condición del todo
ordenada del orden social».
Gentileza: https://books.google.com.uy/books/about/Etnograf%C3%ADas_extraordinarias.html?
id=tfrizQEACAAJ&source=kp_book_description&redir_esc=y
Desafortunadamente,no pudimos tener la charla con Ana María
Barbosa,descendiente de una indigena,debió a un inconveniente.
La charla quedó por una conferencia Zoom el viernes 30 de
setiembre de 2022.
Viernes 30 de setiembre de 2022
Finalmente,tuvimos la charla con Ana María Barbosa
¿Quién es?: Es una investigadorea y docente de la Universidad de la
República. Es licenciada en desarrollo por la Facultad de Ciencias
Sociales.
Gentileza: https://uy.linkedin.com/in/ana-maria-barbosa-oy
María Noel Walasek: “Nuestro interés es que nos cuentes tu
descendencia indígena”.
Ana María Barbosa: “ Tuve una bisabuela que era charrúa,vivía en la
zona de Tambores,una localidad cerca de Tacuarembó. Era la madre
de mi abuelo. Se llamaba Saturna Caro entregada por su padre en
una estancia donde se crío desde la infancia hasta que formó una
relación con mi bisabuelo que era un inmigrante europeo. Se
llamaba Andrés. Me enteré que mi bisabuela era charrúa cuando
tenía más de 30 años.
Cuando lo comprendí,me surgió en mi interior que esa era mi
identidad,que tenía que reivindicar debido a la negación histórica
que sigue existiendo. Existía un pacto de silencio en nuestros
mayores en ocultar esa identidad para no ser discriminado. Si
alguien sabía que eras indígena,te perseguían hasta matarte.
En algún momento,las personas se enteraban. En mi caso,me
enteré por las primas de mi mamá. Al consultarle,me dijo que era
cierto”.
Ana María Barbosa: “ En esta causa empecé la defensa en la
década de los años 90s. En 1999,en el departamento de
Tacuarembó,se fundó un grupo que se llamaba guyunusa,en el cual
reunimos una cantidad de personas,casi todos eramos educadores
que sabíamos que teníamos una descendencia indígena.
Nos pareció necesario organizarse y realizar a investigar,y tratar de
sacar adelante la cultura indígena,porque era un deber histórico
que debíamos cumplir. Un derecho de nosotros mismos de conocer
nuestras raíces”.
Ana María Barbosa: “Nuestros primeros objetivos que nos
propusimos era una búsqueda de la verdad histórica,por ejemplo:
¿Qué ocurrió con Salsipuedes?,las posteriores matanzas. En cierta
forma se falseaba nuestra historia,por ejemplo que nuestros
indígenas eran salvajes,no eran constructores,no tenían
organización social,que no tenían un lenguaje”.
María Noel Walasek: ¿Cuál era la respuesta de los gobiernos?
Ana María Barbosa: “ En la década de los años 90s, hubo una
emergencia de las organizaciones indígenas descendientes a nivel
continental. En 1992,se conmemoró los 500 años del día de la
Raza,existió una reacción fuerte de los indígenas porque hay una
resistencia al descubrimiento de que. Comenzaron a ver reacciones
en nuestro país a través del arte”.
La investigadora nos hizo referencia a Rodolfo Porley,comunicador
uruguayo con origenes suecos. Además,es un investigador de la
historia charrúa.
En el año 2018, presenta su libro “Salsipuedes,memorias únicas
desde el monte profundo”.
“Se trata de testimonios que en 1941, obtiene Estevan Stancov en
una recorrida por las orillas del Rio Queguay, en Paysandú sobre
hechos trágicos que los antepasados de los charrúas mantienen en
su tradición oral luego de 100 año de los sucesos de 1831”.
Gentileza: https://www.youtube.com/watch?v=Pt8nQhEmqR8
Además,hizo mención a la ratificación de Uruguay para el convenio
constitutivo del fondo para el desarrollo de los pueblos indígenas
de América Latina y el Caribe.
AL CONVENIO CONSTITUTIVO DEL FONDO PARA EL DESARROLLO DE
LOS PUEBLOS
INDÍGENAS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
Antecedente
La VIII Asamblea General en su RESOLUCIÓN N° 8 ha
dispuesto consolidar la
práctica adoptada por la II ASAMBLEA GENERAL en cuanto a
la composición
bipartita del Consejo Directivo, y mandató "Modificar la
composición del
Consejo Directivo y, por tanto, reemplazar el texto del
literal a)
Composición, del numeral 3.3 Consejo Directivo del
artículo 3. ESTRUCTURA
ORGANIZACIONAL, del Convenio Constitutivo del Fondo
Indígena por el
siguiente:
"a) Composición: El Consejo Directivo estará
compuesto por doce
miembros elegidos por la Asamblea General, que
representen en partes
iguales a los Gobiernos de los Estados Miembros y a
los Pueblos
Indígenas de los Estados Miembros. La
representación de los
Gobiernos de los Estados miembros garantizará el
equilibrio entre la
representación de los Estados regionales y
extrarregionales. El
mandato de los miembros del Consejo Directivo será
de dos años,
debiendo procurarse su alternabilidad".
El Fondo Indígena, organismo de derecho público
internacional,
representado por su presidente, Sr. Luis Évelis Andrade
Casama, da
cumplimiento a la entrega de esta RESOLUCIÓN al
Depositario del Convenio
Constitutivo del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos
Indígenas de
América Latina y El Caribe (Fondo Indígena).
Ésta modificación entrará en vigencia cuando el
instrumento de
ratificación haya sido depositado conforme al párrafo
14.1 del artículo 14
del Convenio Constitutivo, por al menos tres Estados de
la Región.
Mientras ésta modificación entre en vigencia, se estará a
la práctica
adoptada por la II Asamblea General.
Luis Evelis Andrade, Presidente del Consejo Directivo.
Argentina Bélgica Belice Bolivia Brasil Chile Colombia
Costa Rica Cuba
Ecuador El Salvador España Guatemala Honduras México
Nicaragua Panamá
Paraguay Perú Portugal Uruguay Venezuela
CONVENIO CONSTITUTIVO
DEL FONDO PARA EL DESARROLLO DE LOS PUEBLOS
INDIGENAS
DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE
CONVENIO CONSTITUTIVO DEL
FONDO PARA EL DESARROLLO DE LOS PUEBLOS INDIGENAS DE
AMERICA LATINA Y EL
CARIBE
Las Altas Partes Contratantes:
Convocadas en la Ciudad de Madrid, España, en la ocasión
de la Segunda
Cumbre de los Estados Ibero-americanos el 23 y 24 de
julio de 1992;
Recordando los términos de la Declaración Universal de
Derechos Humanos,
del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales y
del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos;
Considerando las normas internacionales enunciadas en el
Convenio de la
Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos
Indígenas y Tribales,
adoptado por la Conferencia Internacional del Trabajo en
1989;
Adoptan, en presencia de representantes de pueblos
indígenas de la región,
el siguiente CONVENIO CONSTITUTIVO DEL FONDO PARA EL
DESARROLLO DE LOS
PUEBLOS INDIGENAS DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE:
ARTICULO 1°
OBJETO Y FUNCIONES
1.1 Objeto. El objeto del Fondo para el Desarrollo de
los Pueblos
Indígenas de América Latina y el Caribe, en
adelante denominado
"Fondo Indígena", es el de establecer un
mecanismo destinado a
apoyar los procesos de autodesarrollo de pueblos,
comunidades y
organizaciones indígenas de la América Latina y
del Caribe, en
adelante denominados "Pueblos Indígenas".
Se entenderá por la expresión "Pueblos Indígenas"
a los pueblos
indígenas que descienden de poblaciones que
habitaban en el país o
en una región geográfica a la que pertenece el
país en la época de
la conquista o la colonización o del
establecimiento de las
actuales fronteras estatales y que, cualquiera
que sea su
situación jurídica, conservan todas sus propias
instituciones
sociales, económicas, culturales y políticas, o
parte de ellas.
Además, la conciencia de su identidad indígena
deberá considerarse
un criterio fundamental para determinar los
grupos a los que se
aplican las disposiciones del presente Convenio
Constitutivo.
La utilización del término Pueblos en este
Convenio no deberá
interpretarse en el sentido de que tenga
implicación alguna en lo
que atañe a los derechos que pueda conferirse a
dicho término en
el Derecho Internacional.
1.2 Funciones. Para lograr la realización del objeto
enunciado en el
párrafo 1.1 de este artículo, el Fondo Indígena
tendrá las
siguientes funciones básicas:
a) Proveer una instancia de diálogo para alcanzar la
concertación en
la formulación de políticas de desarrollo,
operaciones de
asistencia técnica, programas y proyectos de
interés para los
Pueblos Indígenas, con la participación de los
Gobiernos de los
Estados de la región, Gobiernos de otros Estados,
organismos
proveedores de recursos y los mismos Pueblos
Indígenas.
b) Canalizar recursos financieros y técnicos para
los proyectos y
programas prioritarios, concertados con los
Pueblos Indígenas,
asegurando que contribuyan a crear las
condiciones para el
autodesarrollo de dichos Pueblos.
c) Proporcionar recursos de capacitación y
asistencia técnica para
apoyar el fortalecimiento institucional, la
capacidad de gestión,
la formación de recursos humanos y de información
y asimismo la
investigación de los Pueblos Indígenas y sus
organizaciones.
ARTICULO 2°
MIEMBROS Y RECURSOS
2.1 Miembros. Serán Miembros del Fondo Indígena los
Estados que
depositen en la Secretaría General de la
Organización de las
Naciones Unidas el instrumento de ratificación,
de acuerdo con sus
requisitos constitucionales internos y de
conformidad con el
párrafo 14.1 del artículo catorce de este
Convenio.
2.2 Recursos. Constituirán recursos del Fondo
Indígena las
Contribuciones de los Estados Miembros, aportes
de otros Estados,
organismos multilaterales, bilaterales o
nacionales de carácter
público o privado, donantes institucionales y los
ingresos netos
generados por las actividades e inversiones del
Fondo Indígena.
2.3 Instrumentos de Contribución. Los Instrumentos de
Contribución
serán protocolos firmados por cada Estado Miembro
para establecer
sus respectivos compromisos de aportar al Fondo
Indígena recursos
para la conformación del patrimonio de dicho
Fondo, de acuerdo con
el párrafo 2.4. Otros aportes se regirán por lo
establecido en el
artículo quinto de este Convenio.
2.4 Naturaleza de las Contribuciones. Las
Contribuciones al Fondo
Indígena podrán efectuarse en divisas, moneda
local, asistencia
técnica y en especie, de acuerdo con los
reglamentos dictados por
la Asamblea General. Los aportes en moneda local
deberán sujetarse
a condiciones de mantenimiento de valor y tasa de
cambio.
ARTICULO 3°
ESTRUCTURA ORGANIZACIONAL
3.1 Órganos del Fondo Indígena. Son órganos del Fondo
Indígena la
Asamblea General y el Consejo Directivo.
3.2 Asamblea General.
a) Composición. La Asamblea General estará compuesta
por:
(i) un delegado acreditado por el Gobierno de cada
uno de los
Estados Miembros; y
(ii) un delegado de los Pueblos Indígenas de cada
Estado de la
región Miembro del Fondo Indígena, acreditado
por su respectivo
Gobierno luego de consultas llevadas a efecto
con las
organizaciones indígenas de ese Estado.
b) Decisiones.
(i) Las decisiones serán tomadas contando con la
unanimidad de los
votos afirmativos de los delegados de los
Estados de la región
Miembros del Fondo Indígena, así como con la
mayoría de los
votos afirmativos de los representantes de
otros Estados
Miembros y la mayoría de los votos afirmativos
de los delegados
de los Pueblos Indígenas.
(ii) En asuntos que afecten a Pueblos Indígenas de
uno o más países,
se requerirá además, el voto afirmativo de sus
delegados.
c) Reglamento. La Asamblea General dictará su
Reglamento y otros que
considere necesarios para el funcionamiento del
Fondo Indígena.
d) Funciones. Son funciones de la Asamblea General,
sin limitarse a
ellas:
(i) formular la política general del Fondo
Indígena y adoptar las
medidas que sean necesarias para el logro de
sus objetivos;
(ii) aprobar los criterios básicos para la
elaboración de los
planes, proyectos y programas a ser apoyados
por el Fondo
Indígena;
(iii) aprobar la condición de Miembro, de acuerdo
con las
estipulaciones de este Convenio y las reglas
que establezca la
Asamblea General;
(iv) aprobar el programa y presupuesto anual y los
estados de
gestión periódicos de los recursos del Fondo
Indígena;
(v) elegir a los miembros del Consejo Directivo a
que se refiere el
párrafo 3.3 y delegar a dicho Consejo las
facultades necesarias
para el funcionamiento del Fondo Indígena;
(vi) aprobar la estructura técnica y administrativa
del Fondo
Indígena y nombrar al Secretario Técnico.
(vii) aprobar acuerdos especiales que permitan a
Estados que no sean
Miembros, así como a organizaciones públicas y
privadas,
cooperar con o participar en el Fondo
Indígena;
(viii) aprobar las eventuales modificaciones del
Convenio Constitutivo
y someterlas a la ratificación de los Estados
Miembros, cuando
corresponda;
(ix) terminar las operaciones del Fondo Indígena y
nombrar
liquidadores.
e) Reuniones. La Asamblea General se reunirá
ordinariamente una vez
al año y extraordinariamente, las veces que sea
necesario, por
propia iniciativa o a solicitud del Consejo
Directivo, de
conformidad con los procedimientos establecidos
en el reglamento
de la Asamblea General.
3.3 Consejo Directivo.
a) Composición. El Consejo Directivo estará
compuesto por nueve
miembros elegidos por la Asamblea General, que
representen en
partes iguales a los Gobiernos de los Estados de
la región
Miembros del Fondo Indígena, a los Pueblos
Indígenas de estos
mismos Estados Miembros y a los Gobiernos de los
otros Estados
Miembros. El mandato de los miembros del Consejo
Directivo será de
dos años debiendo procurarse su alternabilidad.
b) Decisiones.
(i) Las decisiones serán tomadas contando con la
unanimidad de los
votos afirmativos de los delegados de los
Estados de la región
Miembros del Fondo Indígena, así como con la
mayoría de los
votos afirmativos de los representantes de
otros Estados
Miembros y la mayoría de los votos afirmativos
de los delegados
de los Pueblos Indígenas.
(ii) Las decisiones del Consejo Directivo que
involucren a un
determinado país requerirán además, para su
validez, la
aprobación del Gobierno del Estado de que se
trate y del Pueblo
Indígena beneficiario, a través de los
mecanismos más
apropiados.
c) Funciones. De conformidad con las normas,
reglamentos y
orientaciones aprobados por la Asamblea General
son funciones del
Consejo Directivo:
(i) proponer a la Asamblea General los reglamentos
y normas
complementarios para el cumplimiento de los
objetivos del Fondo
Indígena, incluyendo el reglamento del
Consejo;
(ii) designar entre sus miembros a su Presidente,
mediante los
mecanismlos de voto establecidos en el numeral
3.3 (b);
(iii) adoptar las disposiciones necesarias para el
cumplimiento de
este Convenio y de las decisiones de la
Asamblea General;
(iv) evaluar las necesidades técnicas y
administrativas del Fondo
Indígena y proponer las medidas
correspondientes a la Asamblea
General;
(v) administrar los recursos del Fondo Indígena y
autorizar la
contratación de créditos;
(vi) elevar a consideración de la Asamblea General
las propuestas de
programa y de presupuesto anuales y los
estados de gestión
periódicos de los recursos del Fondo Indígena;
(vii) considerar y aprobar programas y proyectos
elegibles para
recibir el apoyo del Fondo Indígena, de
acuerdo con sus
objetivos y reglamentos;
(viii) gestionar y prestar asistencia técnica y el
apoyo necesario
para la preparación de los proyectos y
programas;
(ix) promover y establecer mecanismos de
concertación entre los
Estados Miembros del Fondo Indígena, entidades
cooperantes y
beneficiarios;
(x) proponer a la Asamblea General el nombramiento
del Secretario
Técnico del Fondo Indígena;
(xi) suspender temporalmente las operaciones del
Fondo Indígena
hasta que la Asamblea General tenga la
oportunidad de examinar
la situación y tomar las medidas pertinentes;
(xii) ejercer las demás atribuciones que le confiere
este Convenio y
las funciones que le asigne la Asamblea
General.
d) Reuniones. El Consejo Directivo se reunirá por lo
menos tres veces
al año, en los meses de abril, agosto y diciembre
y
extraordinariamente, cuando lo considere
necesario.
ARTICULO 4°
ADMINISTRACION
4.1. Estructura técnica y administrativa.
a) La Asamblea General y el Consejo Directivo
determinarán y
establecerán la estructura de gestión técnica y
administrativa del
Fondo Indígena, de acuerdo a los artículos 3.2
(d) (vi) y 3.3 (c)
(iv) y (x). Esta estructura, en adelante
denominada Secretariado
Técnico, estará integrada por personal altamente
calificado en
términos de formación profesional y experiencia y
no excederá de
diez personas, seis profesionales y cuatro
administrativos. Los
requerimientos adicionales de personal para sus
proyectos podrán
resolverse mediante la contratación de personal
temporal.
b) La Asamblea General, de considerarlo necesario,
podrá ampliar o
modificar la composición del Secretariado
Técnico.
c) El Secretariado Técnico funcionará bajo la
dirección de un
Secretario Técnico designado de conformidad con
las disposiciones
mencionadas en el párrafo (a) precedente.
4.2 Contratos de Administración. La Asamblea General
podrá autorizar
la firma de contratos de administración con
entidades que cuenten
con los recursos y experiencia requeridos para
llevar a cabo la
gestión técnica, financiera y administrativa de
los recursos y
actividades del Fondo Indígena.
ARTICULO 5°
ENTIDADES COOPERANTES
5.1 Cooperación con Entidades que no sean Miembros
del Fondo Indígena.
El Fondo Indígena podrá firmar acuerdos
especiales, aprobados por
la Asamblea General, que permitan a Estados que
no sean Miembros,
así como a organizaciones locales, nacionales e
internacionales,
públicas y privadas, contribuir al patrimonio del
Fondo Indígena,
participar en sus actividades, o ambos.
ARTICULO 6°
OPERACIONES Y ACTIVIDADES
6.1 Organización de las Operaciones. El Fondo
Indígena organizará sus
operaciones mediante una clasificación por áreas
de programas y
proyectos, para facilitar la concentración de
esfuerzos
administrativos y financieros y la programación
por medio de
gestiones periódicas de recursos, que permitan el
cumplimiento de
los objetivos concretos del Fondo Indígena.
6.2 Beneficiarios. Los programas y proyectos apoyados
por el Fondo
Indigena beneficiarán directa y exclusivamente a
los Pueblos
Indígenas de los Estados de América Latina y del
Caribe que sean
Miembros del Fondo Indígena o hayan suscrito un
acuerdo especial
con dicho Fondo para permitir la participación de
los Pueblos
Indígenas de su país en las actividades del
mismo, de conformidad
con el artículo quinto.
6.3 Criterios de Elegibilidad y Prioridad. La
Asamblea General
adoptará criterios específicos que permitan, en
forma
interdependiente y tomando en cuenta la
diversidad de los
beneficiarios, determinar la elegibilidad de los
solicitantes y
beneficiarios de las operaciones del Fondo
Indígena y establecer
la prioridad de los programas y proyectos.
6.4 Condiciones de Financiamiento.
a) Teniendo en cuenta las características diversas y
particulares de
los eventuales beneficiarios de los programas y
proyectos, la
Asamblea General establecerá parámetros flexibles
a ser utilizados
por el Consejo Directivo para determinar las
modalidades de
financiamiento y establecer las condiciones de
ejecución para cada
programa y proyecto, en consulta con los
interesados.
b) De conformidad con los criterios aludidos, el
Fondo Indígena
concederá recursos no reembolsables, créditos,
garantías y otras
modalidades apropiadas de financiamiento, solas o
combinadas.
ARTICULO 7°
EVALUACIÓN Y SEGUIMIENTO
7.1 Evaluación del Fondo Indígena. La Asamblea
General evaluará
periódicamente el funcionamiento del Fondo
Indígena en su conjunto
según los criterios y medios que considere
adecuados.
7.2 Evaluación de los Programas y Proyectos. El
desarrollo de los
programas y proyectos será evaluado por el
Consejo Directivo. Se
tomarán en cuenta especialmente las solicitudes
que al efecto
eleven los beneficiarios de tales programas y
proyectos.
ARTICULO 8°
RETIRO DE MIEMBROS
8.1 Derecho de Retiro. Cualquier Estado Miembro podrá
retirarse del
Fondo Indígena mediante comunicación escrita
dirigida al
Presidente del Consejo Directivo, quien lo
notificará a la
Secretaría General de las Naciones Unidas. El
retiro tendrá efecto
definitivo transcurrido un año a partir de la
fecha en que se haya
recibido dicha notificación.
8.2 Liquidación de Cuentas.
a) Las Contribuciones de los Estados Miembros al
Fondo Indígena no
serán devueltas en casos de retiro del Estado
Miembro.
b) El Estado Miembro que se haya retirado del Fondo
Indígena
continuará siendo responsable por las sumas que
adeude al Fondo
Indígena y las obligaciones asumidas con el mismo
antes de la
fecha de terminación de su membresía.
ARTICULO 9°
TERMINACIÓN DE OPERACIONES
9.1 Terminación de Operaciones. El Fondo Indígena
podrá terminar sus
operaciones por decisión de la Asamblea General,
quien nombrará
liquidadores, determinará el pago de deudas y el
reparto de
activos en forma proporcional entre sus Miembros.
ARTICULO 10°
PERSONERIA JURÍDICA
10.1 Situación Jurídica.
a) El Fondo Indígena tendrá personalidad jurídica y
plena capacidad
para:
(i) celebrar contratos;
(ii) adquirir y enajenar bienes muebles e
inmuebles;
(iii) aceptar y conceder préstamos y donaciones,
otorgar garantías,
comprar y vender valores, invertir los fondos
no comprometidos
para sus operaciones y realizar las
transacciones financieras
necesarias para el cumplimiento de su objeto y
funciones;
(iv) iniciar procedimientos judiciales o
administrativos y
comparecer en juicio;
(v) realizar todas las demás acciones requeridas
para el desarrollo
de sus funciones y el cumplimiento de los
objetivos de este
Convenio.
b) El Fondo deberá ejercer estas capacidades de
acuerdo con los
requisitos legales del Estado Miembro en cuyo
territorio realice
sus operaciones y actividades.
ARTICULO 11°
INMUNIDADES, EXENCIONES Y PRIVILEGIOS
11.1 Concesión de Inmunidades. Los Estados Miembros
adoptarán, de
acuerdo con su régimen jurídico, las
disposiciones que fueran
necesarias a fin de conferir al Fondo Indígena
las inmunidades,
exenciones y privilegios necesarios para el
cumplimiento de sus
objetivos y la realización de sus funciones.
ARTICULO 12°
MODIFICACIONES
12.1 Modificación del Convenio. El presente Convenio
sólo podrá ser
modificado por acuerdo unánime de la Asamblea
General, sujeto,
cuando fuera necesario, a la ratificación de los
Estados
Miembros.
ARTICULO 13°
DISPOSICIONES GENERALES
13.1 Sede del Fondo. El Fondo Indígena tendrá su Sede
en la ciudad de
La Paz, Bolivia.
13.2 Depositarios. Cada Estado Miembro designará como
depositario a su
Banco Central para que el Fondo Indígena pueda
mantener sus
disponibilidades en la moneda de dicho Estado
Miembro y otros
activos de la institución. En caso de que el
Estado Miembro no
tuviera Banco Central, deberá designar de
acuerdo con el Fondo
Indígena, alguna otra institución para ese fin.
ARTICULO 14°
DISPOSICIONES FINALES
14.1 Firma y Aceptación. El presente Convenio se
depositará en la
Secretaría General de la Organización de las
Naciones Unidas,
donde quedará abierto para la suscripción de los
representantes
de los Gobiernos de los Estados de la región y
de otros Estados
que deseen ser Miembros del Fondo Indígena.
14.2 Entrada en vigencia. El presente Convenio
entrará en vigencia
cuando el instrumento de ratificación haya sido
depositado
conforme al párrafo 14.1 de este artículo, por
lo menos por tres
Estados de la región.
14.3 Denuncia. Todo Estado Miembro que haya
ratificado este Convenio
podrá denunciarlo mediante acta dirigida al
Secretario General de
la Organización de las Naciones Unidas. La
denuncia no surtirá
efecto hasta un año después de la fecha en que
se haya
registrado.
14.4 Iniciación de Operaciones.
a) El Secretario General de la Organización de las
Naciones Unidas
convocará la primera reunión de la Asamblea
General del Fondo
Indígena, tan pronto como este Convenio entre en
vigencia de
conformidad con el párrafo 14.2.
b) En su primera reunión, la Asamblea General
adoptará las medidas
necesarias para la designación del Consejo
Directivo, de
conformidad con lo que dispone el inciso 3.3 (a)
del artículo
tercero y para la determinación de la fecha en
que el Fondo
Indígena iniciará sus operaciones.
ARTICULO 15°
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
15.1 Comité Interino. Una vez suscrito el presente
Convenio por cinco
Estados de la región, y sin que esto genere
obligaciones para los
Estados que no lo hayan ratificado, se
establecerá un Comité
Interino con composición y funciones similares a
las descritas
para el Consejo Directivo en el párrafo 3.3 del
artículo 3° del
presente Convenio.
15.2 Bajo la dirección del Comité Interino se
conformará un
Secretariado Técnico de las características
indicadas en el
párrafo 4.1 del artículo cuarto del presente
Convenio.
15.3 Las actividades del Comité Interino y del
Secretariado Técnico
serán financiadas con contribuciones voluntarias
de los Estados
que hayan suscrito este Convenio, así como con
contribuciones de
otros Estados y entidades, mediante cooperación
técnica y otras
formas de asistencia que los Estados u otras
entidades puedan
gestionar ante organizaciones internacionales.
HECHO en la ciudad de Madrid, España, en un solo original
fechado veinte y
cuatro de julio de 1992, cuyos textos español, portugués
e inglés son
igualmente auténticos.
Gentileza: https://www.impo.com.uy/bases/leyes-
internacional/19107-2013
La investigadora nos menció sobre la ley N.º.18589,de
2009,que declaró cada 11 de abril Día de la Nación
Charrúa y de la Identidad Indígena.
“Es necesario recuperar aspectos de la cultura de los pueblos
originarios charrúa, chaná, minuano y guaraní, que integran la
sociedad uruguaya y que ya habitaban los territorios del sur de
América previo a la llegada de los conquistadores europeos”,
sostuvo el director del Instituto de Derechos Humanos, Juan
Faroppa. Cada 11 de abril, se celebra el Día de la Nación Charrúa y
de la Identidad Indígena.
La Institución de Derechos Humanos organizó en su sede el jueves
11 la mesa redonda “Lenguas y cosmovisión indígena en Uruguay”.
La actividad se realizó en el marco de la ley n.º 18589, de 2009,
que declaró cada 11 de abril Día de la Nación Charrúa y de la
Identidad Indígena. En 2019, las Naciones Unidas declararon el Año
Internacional de las Lenguas Indígenas.
En la mesa participaron el argentino Blas Jaime, quien recuperó la
lengua chaná, y la especialista del programa de Ciencias de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y
la Cultura (Unesco) Serena Heckler.
Faroppa recordó que este día se recuerda la Matanza de
Salsipuedes, reivindicada por los pueblos originarios de Uruguay
como uno de los hechos más dolorosos de la historia.
Mencionó que la ley votada por el Parlamento obliga a todos los
organismos públicos a conmemorar este día. “Muchos uruguayos
son descendientes de los primeros pobladores de esta zona y esto
enriquece nuestra cultura. Somos parte de una tradición oral que no
debemos perder”, puntualizó.
Gentileza:https://www.gub.uy/presidencia/comunicacion/noticias/uru
guay-conmemora-dia-nacion-charrua-identidad-indigena
Ana María Barbosa: “Fue una ley que llevó su tiempo porque
debíamos fundamentar el motivo y porque existe una negación
histórica”.
Por otra parte,nos contó sobre un convenio llamado ‘Convenio 169’
Pueblos originarios uruguayos esperan por ratificación de
convenio del Estado con la OIT sobre indígenas
Se trata de un convenio que Uruguay suscribió en 1989 pero nunca
ratificó, que posibilita el reconocimiento desde el Estado al
"derecho a una identidad indígena".
El de Eduardo Aguará es un caso paradigmático. Es adoptado y,
aunque hace apenas 10 años supo que tenía ascendencia
indígena, llevaba toda su vida conectado con la esencia de sus
ancestros de forma inconsciente. Su especial conexión con la tierra,
su resistencia a ciertas instituciones y su activismo por el agua,
entre otras preocupaciones, lo acercaban a ese origen, y descubrirlo
le dio tranquilidad.
es uno de los cientos que integran la Coordinación Indígena -
conformada por más de 10 organizaciones de pueblos originarios
uruguayos- que trabajan en la elaboración de un documento que
presentarán el mes próximo, cuando se reúnan con el ministro de
Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres, con el objetivo de que
finalmente Uruguay ratifique el convenio 169 de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y
Tribales.
Se trata de un convenio que Uruguay suscribió en 1989 pero nunca
ratificó, y junto con Surinam y El Salvador son los únicos países
que aún no lo han hecho en América Latina. Por ende, el reclamo no
es nuevo: las organizaciones indígenas llevan décadas solicitando el
reconocimiento ante los distintos Ejecutivos.
“El convenio posibilita el reconocimiento desde el Estado de que
tenemos derecho a una identidad indígena”, indicó Eduardo
Aguará a El País. Es el único documento internacional sobre
derechos indígenas de carácter vinculante, lo que significa que su
cumplimiento es obligatorio.
“Es muy abarcativo, incluye aspectos que tienen que ver con la
identidad, el auto conocimiento, temas culturales, educativos, de
salud y territorio”, enumeró. Y citó dos ejemplos concretos: “Los
temas indígenas han sido retirados de la educación Secundaria y
nuestras plantas medicinales no tienen ningún tipo de protección a
nivel internacional”.
El tema otra vez sobre la mesa
El reimpulso se remonta a mayo de 2022, cuando el diputado
frenteamplista Felipe Carballo expuso el tema en una sesión
legislativa con miras a discutirlo y elevar una minuta dirigida al
Poder Ejecutivo con el fin de que enviara la ratificación del convenio
de la OIT.
“Está a estudio de la comisión de Legislación del Trabajo y
Seguridad Social y han pasado varias delegaciones por ese ámbito
tratando de dar su opinión. Recibimos a la Organización de los
Estados Americanos (OEA), el Fondo para el Desarrollo de los
Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC), la
institución de Derechos Humanos, la Universidad de la
República y el Ministerio de Trabajo y Seguridad
Social (MTSS)”, detalló Carballo a El País.
Y enfatizó en la necesidad de avanzar en este tema: “Es el
reconocimiento de la persistencia de estos pueblos en estos
territorios. Hemos tenido una negación a través de la vía de los
hechos por parte del Estado”.
El diputado de la oposición dijo, además, que se trabaja con miras a
alcanzar los acuerdos políticos necesarios para enviar la minuta de
comunicación al Poder Ejecutivo para un posterior análisis.
Por otra parte, una delegación de la Coordinadora Indígena fue
recibida ante la Comisión de Trabajo del Senado en julio del 2022 y
la respuesta fue positiva.
“Encontramos en el sistema político una nueva sensibilidad. El
ministro Mieres manifestó interés en reunirse con nosotros para
conocer quiénes somos y estamos en proceso de elaboración del
documento. Estimamos que se concretará el mes próximo”, informó
Aguará.
El paso siguiente será solicitar una reunión tripartita con el
MTSS, Pit-Cnt y las cámaras empresariales para continuar
analizando el tema.
El camino hacia la sanación como pueblo
Eduardo Aguará (así lo bautizaron sus hermanos indígenas) se
enteró de su ascendencia cuando conoció a su madre biológica una
década atrás, y logró comprender su esencia: “Este descubrimiento
me dio tranquilidad y una relación más integradora con mi
identidad. Acepté y valoré aspectos de nuestra cultura, como la
medicina natural”, dijo.
A medida que escuchaba relatos de sus ancestros conectaba más:
“10 años antes de enterarme ya había integrado un colectivo
agropecuario y había estado instalado en las tierras de dónde ellos
eran, en La Aldea, en Tacuarembó”, reveló. Opina que la ratificación
del convenio 169 es clave para el futuro, pero sobre todo para
reivindicar a los ancestros que más sufrieron la negación: “Es
fundamental por el pasado que tenemos que curar como pueblo”,
afirmó Aguará.
Gentileza: https://www.elpais.com.uy/informacion/sociedad/pueblos-
originarios-uruguayos-esperan-por-ratificacion-de-convenio-del-
estado-con-la-oit-sobre-indigenas
Preguntas que le realice a la investigadora
1)- ¿Indició mucho ser descendiente indígena para dedicarte a la
antropología?
2)- ¿ Cuántos años hace que te dedicas?
3)- ¿ Tienes algún libro? En caso de que sí,nos podrías contar cuál?
1- Ana María Barbosa: “Al saber que tuve una bisabuela charrúa,eso
fue lo que me impulsó a investigar. No soy antropóloga. Soy
licenciada en desarrollo. Estudié en la Facultad de Ciencias Sociales.
Por otra parte,soy docente de la Universidad de la República”.
2- Ana María Barbosa: “ A los 40 años empecé a estudiar motivada
por el activismo indígena. Estuve 5 años y medio en la Facultad.
En ese tiempo,trabajaba en un banco”.
3- Ana María Barbosa: “ En 2017,en una universidad
latinoamericana ,salió un libro colectivo en el cual tengo un capítulo
sobre los indígenas urbanos en el Uruguay”.
Una entrevista que se le realizó a la investigadora en el
año 2023
Se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena
Día Internacional de la Mujer Indígena en un país
donde "ser mujer indígena parece estar casi
prohibido".
En el Día Internacional de la Mujer Indígena no es fácil decirse
indígena en el Uruguay. "Hay que superar miedos, conflictos
personales y optar por ello, pero ser mujer indígena parece estar
casi prohibido". Así define la situación de la autoidentificación en
Uruguay, Ana María Barbosa, Investigadora y activista del
movimiento indígena de nuestro país desde 1999.
Este martes, como cada 5 de setiembre, se celebra el Día
Internacional de la Mujer Indígena. Esta conmemoración fue
determinada durante el Segundo Encuentro de Organizaciones y
Movimientos de América reunido en Tihuanacu, Bolivia, en 1983. El
objetivo es reconocer a todas las mujeres indígenas que han
jugado y siguen jugando un rol protagónico en la permanencia
de la cultura de sus pueblos, su lenguaje y sus
tradiciones. Justamente fue un día 5 de setiembre pero de 1782,
cuando Bartolina Sisa, nacida en Cuzco y quien luchó por la rebelión
de los pueblos indígenas (Aymara Quechua) de Los Andes, fue
capturada y asesinada.
Se calcula que hay 476.6 millones de personas indígenas en el mundo,
de los cuales más de la mitad (238.4 millones) son mujeres, según
reveló ONU Mujeres. En la actualidad de América Latina, existen
más de 500 pueblos indígenas que suman un total de 42
millones de personas, de las cuales se estima que el 59% son
mujeres. Asimismo, estas constituyen un sector oprimido
tanto dentro de las comunidades indígenas como en la
sociedad en general.
Las indígenas latinoamericanas hoy se encuentran en una
triple encrucijada: su condición de mujer dentro de
comunidades fuertemente machistas, por su condición étnico-
racial que la margina de la sociedad en la que vive, y por su
situación de pobreza. Nuestro país cuenta con una larga trayectoria
de invisibilización de las comunidades originarias, sosteniendo un
relato de orígenes, principalmente europeos, y asumiendo que fueron
borradas las huellas e identidades de nuestros indígenas. Barboza
sostiene que “primero el intento de exterminio y después la
negación y la asimilación cultural fueron las herramientas
para borrar a nuestros indígenas de la historia del país. Un
país que siempre miró a Europa y estuvo de espaldas al
continente americano”
No es fácil decirse indígena en el Uruguay. Desde el punto de
vista personal cada uno hace su proceso de autoidentificación
partiendo del conocimiento de una historia familiar, de un
sentir o después de investigar sobre nuestras abuelas o
abuelos y saber que ahí había un indígena y que venimos
también de ellos
Según sabemos hoy, en nuestro país las mujeres indígenas
fueron repartidas entre las familias “pudientes” de las
ciudades del interior y de la capital, se las separó de sus hijos,
muchas fueron vendidas a prostíbulos y al servicio doméstico
en un régimen semiesclavo porque no recibían remuneración
por su trabajo y muchas fueron “criadas” en estancias del
medio rural. Barboza indicó que, a pesar de eso, “fueron las
transmisoras de la cultura, de las prácticas y tradiciones que
hoy de a poco estamos tratando de reconstruir”.
Las indígenas uruguayas sobrevivieron a lo largo de la historia a las
peores condiciones y vulnerabilidades, lo que para Barboza explica
que “quienes se autodeterminan indígenas estén en los
quintiles más bajos de la sociedad, son generalmente
trabajadoras domésticas o en trabajos de baja calificación en
la capital”.
A fines del siglo XX empezó un movimiento reivindicativo de la cultura
indígena, sucedió en toda América cuando empiezan los preparativos
para la conmemoración en 1992, de los 500 años de la llegada de
Colón a nuestro continente. En 1989 se fundó ADENCH La
Asociación de Descendientes de la Nación Charrúa y en la
década del 90 empiezan a surgir organizaciones de
descendientes en todo el país.
Para Barbosa “lo indígena se manifiesta como una negación muy
fuerte, en este país podes decir orgullosamente “soy tano”,
“soy vasco” pero si decís “soy charrúa” enseguida te tildan de
loca, de ridícula, delirante. Lamentablemente en un país como
el Uruguay “hay que demostrar lo que sos”, y bueno la ciencia
lo está diciendo, parece que eso podría revertir el discurso
negacionista y empezar a derribar los paradigmas racistas y
discriminatorios. Te discriminan 4 veces, por mujer, por parda,
por indígena y por pobre”.
En este sentido los datos que vienen de la antropología biológica,
datos objetivos del estudio del ADN mitocondrial sobre todo, es decir,
el que viene por línea materna que en algunos casos llega a tenerlo
más de la mitad de la población. Barbosa sentencia que “de saberlo
a autoreconocerse hay un trecho. Si bien mi educación ha sido
occidental, soy universitaria y militante social, yo opté por ser
indígena.”
El Instituto Nacional de Estadística incorporó por primera vez en un
Censo la variable ascendencia étnico racial en el año 2011. Hace 15
años, un 5.1% de la población definieron tener ascendencia
indígena y un 2.4% declararon su ascendencia principal como
indígena. Dentro de dicha población indígena, 41.032 (2.4%)
eran mujeres indígenas en Uruguay. No tenemos datos
desagregados del censo de 2011 y aún no sabemos los datos del
censo 2023 pero se espera que puedan arrojar información sobre la
situación de los indígenas del Uruguay, entre ellos de las mujeres.
En nuestro país, existen varias organizaciones de pueblos
indígenas que vienen reivindicando su derecho a ser
reconocidos como tales por el Estado uruguayo, así como a
practicar su lengua, promover su cultura y tradiciones, y
acceder a mejores condiciones de vida. Desde el Equipo de
Referencia Temática Étnico-Racial de la INDDHH han destacado el rol
de las mujeres indígenas de nuestro país, trabajando a diferentes
niveles de incidencia, en comisiones, integrando redes de mujeres
indígenas, visibilizando la temática a nivel nacional y regional, así
como promoviendo también su cultura y tradiciones a través de
procesos socio-educativos barriales.
Esta jornada invita a repensar, reivindicar e indagar. Los orígenes y
raíces que conforman a nuestra sociedad aún parecen difusos
y poner sobre la mesa la preocupación por reconstruir la
historia resuena cada vez más fuerte.
Gentileza: https://www.telenoche.com.uy/informes-especiales/se-
conmemora-el-dia-internacional-la-mujer-indigena-
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