DEMOCRACIA, DESARROLLO Y DERECHOS
HUMANOS
Pedro Nikken
El desarrollo concebido como un proceso estrictamente vinculado al
crecimiento económico es un concepto superado actualmente. El
cuestionamiento de una visión estrecha del desarrollo data de mediados
del siglo 20, con el concepto de desarrollo integral propulsado por
corrientes humanistas europeas, pero no fue sino hasta los años ochenta y
noventa que las Naciones Unidas aceptaron la noción del desarrollo
sustentable y el desarrollo humano. El desarrollo sustentable se refiere a
un crecimiento económico dentro de un entorno de instituciones políticas
justicia social y condiciones ambientales que garanticen la consolidación
del proceso y la vigencia de los derechos humanos. El desarrollo humano
alude al desarrollo en el cual el ser humano sea al mismo tiempo el
destinatario y el actor fundamental del proceso.
La concepción del desarrollo como un proceso exclusivamente de
naturaleza económica conduce a resultados divorciado de los
requerimientos de la dignidad de la persona, que ignora su rol como
protagonista y destinatario del mismo y pone en peligro su
sustentabilidad. Como lo ha destacado el PNUD (informe sobre Desarrollo
Humano 2000), “el crecimiento por sí solo no basta. Puede ser despiadado,
dejando a los perdedores en la pobreza abyecta. Sin trabajo, creando pocos empleos.
Sin voz, sin garantizar la participación de las personas. Sin futuro, destruyendo el
2
medio ambiente para las generaciones futuras. Y desarraigado, destruyendo las
tradiciones culturales y la historia.1
El desarrollo sólo es concebible en función del bienestar o quizás mejor del
“estar bien” de la persona humana. Se trata de un concepto estrechamente
vinculado al ideal de la persona humana en pleno disfrute de su libertad y
de sus derechos humanos, tanto civiles y políticos como económicos,
sociales y culturales. En tal sentido, el desarrollo sólo es sustentable
cuando se centra en el ser humano, y se funda en el respeto a la
democracia y a los derechos humanos.
El derecho al desarrollo
Aun cuando puede considerarse que el derecho al desarrollo está implícito
en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y en otros
instrumentos de las Naciones Unidas, no fue sino hasta 1986 que la
Organización proclamó de manera explícita el derecho al desarrollo.
Se citan a continuación algunos párrafos pertinentes de la Declaración
sobre el Derecho al Desarrollo de 4 de diciembre de 1986.
Preámbulo
Reconociendo que el desarrollo es un proceso global económico, social,
cultural y político, que tiende al mejoramiento constante del bienestar de
toda la población y de todos los individuos sobre la base de su participación
1Citado por Dulitzky, Ariel A.; Alvarez, Ignacio J.: El desarrollo sustentable como derecho humano. En Revista
Futuros, vol. 1(1). American Friends Service Committee. 2003. 23 p. Internet [URL]:
[Link] (consultada el 19 de agosto de 2004).
3
activa, libre y significativa en el desarrollo y en la distribución justa de los
beneficios que de él se derivan,
Reconociendo que la persona humana es el sujeto central del proceso de
desarrollo y que toda política de desarrollo debe por ello considerar al ser
humano como participante y beneficiario principal del desarrollo,
Artículo 1
1. El derecho al desarrollo es un derecho humano inalienable en virtud del
cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en
un desarrollo económico, social, cultural y político en el que puedan
realizarse plenamente todos los derechos humanos y libertades
fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a disfrutar del él.
Artículo 2
1. La persona humana es el sujeto central del desarrollo y debe ser el
participante activo y el beneficiario del derecho al desarrollo.
2. Todos los seres humanos tienen, individual y colectivamente, la
responsabilidad del desarrollo, teniendo en cuenta la necesidad del pleno
respeto de sus derechos humanos y libertades fundamentales, así como sus
deberes para con la comunidad, único ámbito en que se puede asegurar la
libre y plena realización del ser humano, y, por consiguiente, deben
promover y proteger un orden político, social y económico apropiado para el
desarrollo.
3. Los Estados tienen el derecho y el deber de formular políticas de
desarrollo nacional adecuadas con el fin de mejorar constantemente el
bienestar de la población entera y de todos los individuos sobre la base de su
participación activa, libre y significativa en el desarrollo y en la equitativa
distribución de los beneficios resultantes de éste.
Artículo 3
1. Los Estados tienen el deber primordial de crear condiciones nacionales e
internacionales favorables para la realización del derecho al desarrollo.
4
Artículo 4
1. Los Estados tienen el deber de adoptar, individual y colectivamente,
medidas para formular políticas adecuadas de desarrollo internacional a fin
de facilitar la plena realización del derecho al desarrollo.
Artículo 6
1. Todos los Estados deben cooperar con miras a promover, fomentar y
reforzar el respeto universal y la observancia de todos los derechos humanos
y las libertades fundamentales de todos, sin ninguna distinción por motivos
de raza, sexo, idioma y religión.
2. Todos los derechos humanos y las libertades fundamentales son
indivisibles e interdependientes; debe darse igual atención y urgente
consideración a la aplicación, promoción y protección de los derechos
civiles, políticos, económicos, sociales y culturales.
3. Los Estados deben adoptar medidas para eliminar los obstáculos al
desarrollo resultantes de la inobservancia de los derechos civiles y políticos,
así como de los derechos económicos, sociales y culturales.
Artículo 8
1. Los Estados deben adoptar, en el plano nacional, todas las medidas
necesarias para la realización del derecho al desarrollo y garantizarán, entre
otras cosas, la igualdad de oportunidades para todos en cuanto al acceso a
los recursos básicos, la educación, los servicios de salud, los alimentos, la
vivienda, el empleo y la justa distribución de los ingresos. Deben adoptarse
medidas eficaces para lograr que la mujer participe activamente en el
proceso de desarrollo. Deben hacerse reformas económicas y sociales
adecuadas con objeto de erradicar todas las injusticias sociales.
El derecho al desarrollo, aunque de esencia colectivo, contiene
ciertos atributos individuales que la doctrina ha sintetizado así:
Derecho de participación. Toda persona y todos los pueblos tienen derecho a
una participación activa, libre y significativa en el desarrollo (Preámbulo) y, en
tanto participante activo (Artículo 2), a contribuir al desarrollo económico, social,
5
cultural y político y disfrutar de él (párrafo 1 del Artículo 1).
El derecho a ser el sujeto central del desarrollo (Artículo 2) que está
encaminado al mejoramiento constante del bienestar humano (Preámbulo). Este
constituye el derecho al desarrollo humano centrado en la gente en que la gente y
su bienestar ocupan el primer plano, por encima de todos los otros objetivos y
prioridades del desarrollo.
El derecho a la distribución justa (Preámbulo) de los beneficios del desarrollo.
El derecho a la no discriminación en el desarrollo sin distinción de ninguna
clase por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra
índole, origen nacional o social, situación económica, nacimiento u otra
condición (Preámbulo).
El derecho a la libre determinación. El derecho humano al desarrollo implica
además la plena realización del derecho de los pueblos a la libre determinación,
que incluye su derecho inalienable a la plena soberanía sobre todas sus riquezas y
recursos naturales (párrafo 2 del Artículo 1).
El derecho a la realización libre y plena del ser humano con pleno respeto
de sus derechos humanos y libertades fundamentales (párrafo 2 del Artículo 2).
El derecho a estar protegido de las excepciones. Toda persona humana y
todos los pueblos tienen derecho a la aplicación, la promoción y protección de
todos los derechos humanos y libertades fundamentales, los derechos civiles,
políticos, económicos, sociales y culturales (párrafo 2 del Artículo 6 y
Preámbulo). La promoción de algunos derechos humanos y libertades
fundamentales, su respeto y su goce no pueden justificar la denegación de otros
derechos humanos y libertades fundamentales. Todos los derechos humanos y
libertades fundamentales son indivisibles e interdependientes (Preámbulo). 2
Cabría agregar además, dentro del Derecho interno de aquellos Estados
que admiten la defensa judicial de los intereses colectivos o difusos, la
posibilidad de que la iniciativa individual active judicialmente la defensa
2 Dulitzky, Ariel A,; Alvarez, Ignacio J. cit.
6
del derecho al desarrollo frente a actos o actividades que lo vulneren o
amenacen.
De esta manera, señala el PNUD, “no cabe duda alguna de que el derecho al
desarrollo no es un sueño ni un lema ideológico. Es un derecho humano
garantizado en el derecho internacional.”3
Los compromisos de Copenhague
Más tarde, en la Cumbre sobre Desarrollo Social, que tuvo lugar en
Copenhague entre el 6 y el 12 de marzo de 1995, los Estado participantes
asumieron un cierto número de compromisos que procuran definir con
mayor precisión los deberes que individual y conjuntamente deben
cumplir los mismos Estado con miras a la realización del desarrollo. Tales
compromisos deben ser acompañados de acciones tanto en el plano
nacional como en el internacional. En síntesis se trata de lo siguiente:
Primer compromiso
Crear un entorno económico, político, social, cultural y jurídico,
que permita el logro del desarrollo social.
Proporcionar un marco jurídico estable, de conformidad con
nuestras constituciones, leyes y procedimientos y de manera
compatible con el derecho y las obligaciones internacionales, que
incluya y promueva la igualdad y la equidad entre el hombre y la
mujer, el pleno respeto de todos los derechos humanos y las
libertades fundamentales y el imperio de la ley, el acceso a la justicia,
la eliminación de todas las formas de discriminación, el gobierno y la
administración transparentes y responsables y el fomento de la
3 Citado por Dulitzky, Ariel A,; Alvarez, Ignacio J. cit.
7
colaboración con las organizaciones libres y representativas de la
sociedad civil;
Segundo compromiso
Como imperativo ético, social, político y económico de la
humanidad, lograr el objetivo de erradicar la pobreza en el mundo
mediante una acción nacional enérgica y la cooperación
internacional.
Orientar nuestros esfuerzos y nuestras políticas a la tarea de superar
las causas fundamentales de la pobreza y atender a las necesidades
básicas de todos. Estos esfuerzos deben incluir la eliminación del
hambre y la malnutrición; el establecimiento de la seguridad
alimentaria, y el suministro de educación, empleo y medios de vida,
servicios de atención primaria de la salud, incluida la salud
reproductiva, agua potable y saneamiento, vivienda adecuada y
oportunidades de participación en la vida social y cultural. Se
concederá' prioridad especial a las necesidades y los derechos de las
mujeres y los niños, que suelen soportar la mayor carga de la
pobreza, y a las necesidades de las personas y los grupos vulnerables
y desfavorecidos;
Tercer compromiso
Promover el objetivo del pleno empleo como prioridad básica de
nuestras políticas económicas y sociales y a preparar a todas las
mujeres y hombres para conseguir medios de vida seguros y
sostenibles mediante el trabajo y el empleo productivos elegidos
libremente.
Formular políticas para ampliar las oportunidades de trabajo y la
productividad en los sectores rurales y urbanos mediante el
crecimiento económico, la inversión en el desarrollo de los recursos
humanos y la promoción de tecnológicas que generen empleo
productivo, así' como fomentando el empleo independiente, el
espíritu empresarial, y la pequeña y mediana empresa;
8
Cuarto compromiso
Promover la integración social fomentando sociedades estables,
seguras y justas, y que estén basadas en la promoción y protección
de todos los derechos humanos, así como en la no discriminación,
la tolerancia, el respeto de la diversidad, la igualdad de
oportunidad, la solidaridad, la seguridad y la participación de
todas las personas, incluidos los grupos y las personas
desfavorecidos y vulnerables.
Con ese fin, en el plano nacional:
a) Promoveremos el respeto de la democracia, el imperio de la
ley, el pluralismo y la diversidad, la tolerancia y la responsabilidad,
la no violencia y la solidaridad, alentando a los sistemas
educacionales, a los medios de comunicación, y a las comunidades y
organizaciones locales a aumentar entre la población la conciencia y
la comprensión de todos los aspectos de la integración social;
b) Formularemos o fortaleceremos políticas y estrategias
encaminadas a eliminar la discriminación en todas sus formas y a
lograr la integración social sobre la base de la igualdad y el respeto
de la dignidad humana;
c) Promoveremos el acceso de todos a la educación, la
información, la tecnológica y los conocimientos especializados
como medios indispensables para mejorar la comunicación y
aumentar la participación en la vida civil, política,
económica, social y cultural, y para lograr el respeto de los
derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales;
En el plano internacional:
m) Promoveremos la ratificación, en la medida de lo posible sin
la formulación de reservas, y la aplicación de instrumentos
internacionales, y la adhesión a las declaraciones
reconocidas internacionalmente que guarden relación con la
eliminación de la discriminación y la promoción y
protección de todos los derechos humanos;
9
Quinto compromiso
Promover el pleno respeto de la dignidad humana y a lograr la
igualdad y la equidad entre el hombre y la mujer y a reconocer y
aumentar la participación y la función directiva de la mujer en la
vida política, civil, económica, social y cultural, y en el desarrollo.
a) Promoveremos cambios en las actitudes, estructuras,
políticas, leyes y prácticas a fin de eliminar todos los obstáculos a
la dignidad humana, la igualdad y la equidad en la familia y la
sociedad; y fomentaremos la participación plena y equitativa de las
mujeres de las zonas urbanas y de las zonas rurales y de las
mujeres con discapacidades en la vida social, económica y política,
incluso en la formulación, aplicación y seguimiento de las políticas
y programas públicos;
b) Estableceremos estructuras, políticas, objetivos y metas
mensurables para asegurar el equilibrio y la equidad entre el
hombre y la mujer en los procesos de adopción de decisiones en
todos los niveles, ampliar las oportunidades políticas,
económicas, sociales y culturales de la mujer y su
independencia, y apoyar la potenciación del papel de la
mujer, entre otras cosas, por conducto de sus diversas
organizaciones, especialmente las de mujeres indígenas, las
organizaciones populares, y en las de comunidades
afectadas por la pobreza, entre otras cosas, adoptando
medidas de promoción de grupos postergados, cuando
proceda, y también aplicando medidas encaminadas a
integrar una perspectiva en que se tengan en cuenta las
diferencias por razón de sexo en el diseño y la aplicación de
las políticas económicas y sociales;
Sexto compromiso
Promover y a lograr los objetivos del acceso universal y equitativo
a una educación de calidad, el nivel más alto posible de salud
física y mental, y el acceso de todas las personas a la atención
primaria de la salud, procurando de modo especial rectificar las
desigualdades relacionadas con la situación social sin hacer
distinción de raza, origen nacional, sexo, edad o discapacidad; a
10
respetar y promover nuestras culturas comunes y particulares; a
procurar fortalecer la función de la cultura en el desarrollo; a
preservar las bases esenciales de un desarrollo sostenible centrado
en las personas; y a contribuir al pleno desarrollo de los recursos
humanos y al desarrollo social. El fin de estas actividades es
erradicar la pobreza, promover un empleo pleno y productivo y
fomentar la integración social.
Séptimo compromiso
Acelerar el desarrollo económico, social y humano de África y de
los países menos adelantados.
Aplicar, en el plano nacional, políticas de ajuste estructural, que
deberán incluir metas para el desarrollo social, así como
estrategias de desarrollo eficaces que establezcan un contexto más
favorable para el comercio y la inversión, den prioridad al
desarrollo de los recursos humanos y promuevan aun más el
desarrollo de las instituciones democráticas;
Octavo compromiso
Velar por que los programas de ajuste estructural que se acuerden
incluyan objetivos de desarrollo social, en particular, la
erradicación de la pobreza, la generación de empleo pleno y
productivo y la promoción de la integración social.
a) Promoveremos los programas y los gastos sociales básicos,
en particular los que afecten a los pobres y a los sectores
vulnerables de la sociedad y los protegeremos de recortes
presupuestarios, aumentando al mismo tiempo la calidad y la
eficacia de los gastos sociales;
b) Examinaremos las repercusiones de los programas de
ajuste estructural en el desarrollo social, con inclusión, según
proceda, de evaluaciones de los efectos sociales, teniendo
presentes las diferencias por razón de sexo, y otros métodos
pertinentes, a fin de elaborar políticas para reducir los efectos
negativos y aumentar los positivos; los países interesados
podrían solicitar la cooperación de las instituciones financieras
internacionales para ese examen
11
Noveno compromiso
Aumentar sustancialmente o a utilizar con mayor eficacia los
recursos asignados al desarrollo social con objeto de alcanzar los
objetivos de la Cumbre mediante la acción nacional y la
cooperación regional e internacional.
En el plano internacional:
i) Trataremos de movilizar recursos nuevos y adicionales
que sean adecuados y predecibles y que se movilicen de forma que
se incremente al máximo la disponibilidad de esos recursos y se
utilicen todas las fuentes y mecanismos de financiación
disponibles, entre otras, fuentes multilaterales, bilaterales y
privadas, incluso con carácter de subvención y en condiciones de
favor;
j) Facilitaremos las corrientes internacionales de
financiación, tecnología y capacidad humana hacia los países en
desarrollo con miras al logro del objetivo de proporcionar
recursos nuevos y adicionales que sean suficientes y predecibles;
Décimo compromiso
Mejorar y fortalecer con espíritu de coparticipación, el marco de la
cooperación internacional, regional y subregional para el
desarrollo social por medio de las Naciones Unidas y de otras
instituciones multilaterales.
En el plano internacional:
c) Daremos instrucciones a nuestros representantes ante las
organizaciones y órganos del sistema de las Naciones Unidas, los
organismos internacionales de desarrollo y los bancos
multilaterales de desarrollo para que consigan el apoyo y la
cooperación de esas instituciones a fin de adoptar medidas
apropiadas y coordinadas para el avance constante y sostenido
hacia el logro de las metas y el cumplimiento de los compromisos
convenidos en la Cumbre. Las Naciones Unidas y las
instituciones de Bretton Woods deberían establecer un diálogo
permanente y a fondo, con inclusión del diálogo en el terreno,
12
para lograr una coordinación más eficaz y eficiente de la
asistencia para el desarrollo social;
Los objetivos del desarrollo 2003
Sobre la base del trabajo adelantado por las Naciones Unidas en el área del
desarrollo, entre los cuales están los anteriores derechos y compromisos,
se han trazado ciertos objetivos del desarrollo que deberían ser alcanzados
en las dos primeras décadas del presente siglo. Según el Informe sobre
Desarrollo Humano del año 2003, el PNUD ha definido los siguientes
objetivos y metas:
Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
Meta 1: Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el porcentaje de personas
con ingresos inferiores a 1 dólar diario.
Meta 2: Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el porcentaje de personas
que padecen hambre.
Objetivo 2: Lograr la educación primaria universal
Meta 3: Velar por que, para el año 2015, los niños y las niñas de todo el
mundo puedan terminar un ciclo completo de educación primaria.
Objetivo 3: Promover la equidad de género y la autonomía
de la mujer.
13
Meta 4: Eliminar las desigualdades de género en la educación primaria y
secundaria preferiblemente para el año 2005, y en todos los niveles de la
educación antes del final de 2015.
Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil.
Meta 5: Reducir en dos terceras partes, entre 1990 y 2015, la tasa de
mortalidad de los niños menores de 5 años.
Objetivo 5: Mejorar la salud materna.
Meta 6: Reducir, entre 1990 y 2015, la tasa de mortalidad materna en tres
cuartas partes.
Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras
enfermedades.
Meta 7: Detener y comenzar a reducir, para el año 2015, la propagación del
VIH/SIDA.
Meta 8: Detener y comenzar a reducir, para el año 2015, la incidencia del
paludismo y otras enfermedades graves.
Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad ambiental.
Meta 9: Incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y
los programas nacionales e invertir la pérdida de recursos ambientales.
14
Meta 10: Reducir a la mitad, para el año 2015, la proporción de personas
que carecen de acceso sostenible a agua potable.
Meta 11: Mejorar considerablemente, para el año 2020, la vida de por lo
menos 100 millones de habitantes de los barrios más precarios.
Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el
desarrollo.
Meta 12: Desarrollar aún más un sistema financiero y de comercio abierto,
regulado, previsible y no discriminatorio (incluye el compromiso de lograr
una buena gobernabilidad y la reducción de la pobreza, en cada país y en el
plano internacional).
Meta 13: Atender las necesidades especiales de los países menos
adelantados, lo que incluye el acceso libre de aranceles y cupos para las
exportaciones de los países menos adelantados, el programa mejorado de
alivio de la deuda de los países pobres muy endeudados y la cancelación de
la deuda bilateral oficial así como la concesión de una asistencia oficial para
el desarrollo más generosa a los países que se hayan comprometido a reducir
la pobreza.
Meta 14: Atender a las necesidades especiales de los países sin litoral y de
los pequeños Estados insulares en desarrollo (mediante el Programa de
Acción para el Desarrollo Sostenible de los Pequeños Estados Insulares en
Desarrollo y las disposiciones de la XXII Asamblea General).
Meta 15: Encarar de manera general los problemas de la deuda de los países
en desarrollo aplicando medidas nacionales e internacionales, con el fin de
garantizar la sostenibilidad de la deuda a largo plazo.
Meta 16: En cooperación con los países en desarrollo, elaborar y aplicar
estrategias que proporcionen a los jóvenes un trabajo digno y productivo.
15
Meta 17: En cooperación con los laboratorios farmacéuticos, proporcionar
acceso a los medicamentos de primera necesidad y a precios asequibles, en
los países en desarrollo.
Meta 18: En colaboración con el sector privado, velar por que se puedan
aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías, en particular las
tecnologías de la información y de las comunicaciones.
Derechos humanos y desarrollo
El señor Juan Méndez, como Presidente de la Comisión Interamericana ha
señalado que hay que asegurar el régimen de libertades que implica la
democracia, mediante el respeto no sólo de los derechos civiles y políticos,
sino también de los económicos, sociales y culturales. Ello, entre otros
aspectos, “evitará tentaciones autoritarias bajo el manto de un falso populismo, y
también lo peor: la posibilidad de regresión a dictaduras militares que violen los
derechos cuya reconquista costó muchas vidas, muchas desapariciones y muchas
torturas.”4
En similar sentido, la entonces Alta Comisionada de la Naciones Unidas
para los Derechos Humanos, Mary Robinson, ha destacado que
Los derechos humanos aportan al debate relativo al desarrollo un
conjunto unificador de normas, una referencia común para fijar
objetivos y tasar el valor de la acción. (...) Debemos comprender el
papel de los derechos humanos en términos de la potenciación de
individuos y comunidades. Al proteger esos derechos podemos
ayudar a prevenir los muchos conflictos que tienen su base en la
pobreza, la discriminación y la exclusión (social, económica y
política), que siguen afectando a la humanidad y destruyendo
decenios de actividades de desarrollo. Debe romperse el círculo
4 Dulitzky, Ariel A,; Alvarez, Ignacio J. cit.
16
vicioso de violaciones de derechos humanos que provocan conflictos,
que a su vez provocan nuevas violaciones. Creo que podemos
romperlos sólo si garantizamos el respeto de todos los derechos
humanos. (...) El progreso duradero depende del respeto de los
derechos humanos y de la participación efectiva de los ciudadanos en
los asuntos públicos.5
El derecho al desarrollo sustentable y los derechos humanos tienen una
relación muy estrecha entre sí. Un desarrollo sin respeto a los derechos
humanos no será en definitiva sustentable, mientras que una situación de
pleno respeto y disfrute de todos los derechos humanos sólo es posible en
un contexto de una situación al menos razonable de desarrollo.
Esta es una afirmación válida tanto por lo que respecta a los derechos
civiles y políticos como por lo que atañe a los económicos, sociales y
culturales.
No es concebible el desarrollo humano sin la efectiva vigencia de los
derechos civiles y políticos, es decir sin que estén garantizados los
derechos a la vida, a la seguridad y a la libertad de la persona. Tampoco en
un entorno jurídico y social donde esté vigente u régimen de
discriminación. En ese contexto debe destacarse que una meta esencial del
desarrollo es el enfoque de género y la total abolición de las diversas
formas de discriminación contra la mujer.
Del mismo modo, las principales libertades públicas son inseparables del
desarrollo. La libertad de asociación es indispensable para la
estructuración de la participación de la persona humana en la sociedad
5 Dulitzky, Ariel A,; Alvarez, Ignacio J. cit.
17
civil y política. La libertad de reunión y de manifestación es el mecanismo
idóneo para la participación en los asuntos públicos y para la expresión y
la disidencia. La libertad de expresión y de información constituyen el
vehículo para la difusión de las aspiraciones de la sociedad, para el control
de los asuntos públicos y para que la sociedad tenga a su alcance el
conocimiento de todas las opciones respecto de las cuales puede ejercer su
derecho de participación.
La satisfacción de los derechos económicos sociales y culturales es una
meta esencial del desarrollo. El derecho a la educación, cuyo mínimo es la
educación básica al alcance de todos, sin discriminación de ningún género,
el derecho a la salud, el derecho a la alimentación, el derecho a la vivienda
y el derecho al trabajo constituyen parámetros determinantes del
desarrollo. Así lo expresan con toda claridad los compromisos de
Copenhague y los objetivos del desarrollo del PNUD que se han
mencionado anteriormente. Además, como se ha reiterado en infinidad de
ocasiones, los derechos humanos son inescindibles e interdependientes. A
este respecto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha dicho:
la violación de los derechos económicos, sociales y culturales
generalmente trae aparejada una violación de derechos civiles y
políticos. En efecto, una persona que no recibe adecuado acceso a la
educación puede ver mermada su posibilidad de participación
política o su derecho a la libertad de expresión. Una persona con
escaso o deficiente acceso al sistema de salud verá disminuido en
diferentes niveles, o violado de un todo, su derecho a la vida. Esta
situación puede darse en diferentes grados, según la medida de la
violación de los derechos económicos, sociales y culturales, pudiendo
sostenerse en términos generales que a menor disfrute de los
derechos económicos, sociales y culturales, habrá un menor disfrute
de los derechos civiles y políticos. En este contexto, una situación de
18
máxima violación de los derechos económicos, sociales y culturales
significará una máxima violación de los derechos civiles y políticos.
Ello es lo que sucede cuando nos encontramos con una situación de
pobreza extrema.6
En relación al impacto de la pobreza en el disfrute de los derechos
humanos el PNUD ha señalado que “la pobreza es más amplia que la falta de
ingresos. Es una privación en muchas dimensiones. Si el ingreso no es la suma
total de la vida humana, la falta de ingreso no puede ser la privación total de la
vida humana... La pobreza se define como la privación de las cosas valiosas que
una persona puede hacer o ser” y que “los derechos humanos expresan la idea
audaz de que todos están facultados para reclamar medidas sociales que los
protejan de los peores abusos y privaciones, y que garanticen la libertad para vivir
una vida digna.”7
El artículo 26 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos
prescribe que los derechos económicos, sociales y culturales son realizables
progresivamente. Esta particularidad no puede en modo alguno
entenderse como una postergación de los derechos económicos. Los
Estados partes en la Convención y en otros tratados sobre la materia, como
el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Protocolo de San
Salvador, tienen la obligación general de procurar constantemente la
realización de los derechos económicos, sociales y culturales. Tal
obligación implica a su vez la obligación de no adoptar medidas regresivas
respecto al grado de desarrollo alcanzado, sin perjuicio que en supuestos
excepcionales, y por aplicación analógica del artículo 5 del Protocolo de
San Salvador, pudieran justificarse leyes que impongan restricciones y
limitaciones a los derechos económicos, sociales y culturales, siempre que
6 Citado por Dulitzky, Ariel A,; Alvarez, Ignacio J. cit.
7 Ibíd.
19
hayan sido promulgadas con el objeto de preservar el bienestar general
dentro de una sociedad democrática, y que no contradigan el propósito y
razón de tales derechos.8
Por otra parte, aunque, en general, es cierto que la sola no satisfacción de los
derechos económicos, sociales y culturales no es demostrativa, en sí misma,
de que el Estado los ha violado, cabe plantearse si la realidad de ciertas
políticas configura la vulneración de los derechos económicos, sociales y
culturales de manera parecida a los derechos civiles y políticos, es decir, ya
no como consecuencia de su no realización, sino por efecto de la adopción de
políticas que están orientadas hacia la supresión de los mismos. Es un tema
abierto a la discusión, que cobra singular vigencia en la llamada era de la
globalización, en la cual es notoria la postergación de los derechos
económicos sociales y culturales, lo mismo en el plano conceptual que en el
operativo.
No cabe admitir el cuestionamiento de la naturaleza legal de tales derechos
y la condición de ilícita de toda acción del poder público encaminada
destruirlos. La Carta de las Naciones Unidas, en su artículo 55.1 sitúa entre
los fines de la Organización el elevamiento del nivel de vida, el pleno empleo
y la obtención de condiciones de progreso y desarrollo en el orden
económico y social; y según el artículo 56, ya citado, todos los miembros se
comprometen a tomar medidas, conjunta o separadamente en cooperación
con la Organización, para la realización de los propósitos consignados en el
artículo 55. Por su parte, el artículo 5.1 del Pacto Internacional de derechos
Económicos, Sociales y Culturales estipula:
8 Cfr. Dulitzky, Ariel A,; Alvarez, Ignacio J. cit.
20
Ninguna disposición del presente Pacto podrá ser interpretada en el
sentido de reconocer derecho alguno a un Estado, grupo o individuo,
para emprender actividades o realizar actos encaminados a la
destrucción de cualquiera de los derechos o libertades reconocidos en el
Pacto, o a su limitación en mayor medida que la prevista en él
.
La infracción de estas normas constituye un hecho contrario al Derecho
internacional.
Democracia, derechos humanos y desarrollo
Unas breves consideraciones finales sobre las nociones de desarrollo,
derechos humanos y democracia.
Sin democracia no hay sustento para los derechos humanos. No hay personas
libres sin un Estado libre y el Estado sólo es libre cuando se edifica sobre un
pueblo libre9.
La democracia ofrece, en lo político, características sin las cuales
determinados derechos humanos están irremediablemente vulnerados,
incluso en el caso de que la mayoría de la población no sea objeto de
medidas represivas concretas.
La democracia entraña que el pueblo decide sobre su destino. El gobierno es
el fruto de la voluntad de la mayoría y periódicamente la consulta electoral
determina quiénes han de ser los encargados de gestionar los asuntos
9Cfr.
Vasak, K.: Las dimensiones internacionales de los derechos humanos, trad. esp. de Sabaté y Rodellar,
UNESCO/Serbal, Barcelona, 1984, Vol. 1, pp. 27 y sig.
21
públicos. En la democracia no cabe que se establezca un gobierno sin el
respaldo de la mayoría y, de perder ese respaldo en el curso de su gestión, la
voluntad popular tiene abierta la posibilidad, en lapsos relativamente
breves, de pronunciarse para reorientar la dirección del Estado.
Cuando una minoría se arroga la potestad de adueñarse del poder y
mantenerse en el mismo sin tener en cuenta la voluntad popular, se crea un
cuadro de violación radical a los derechos humanos. No sólo porque se
conculca el derecho a elegir y a ser elegido, universalmente reconocido en los
distintos instrumentos internacionales sobre derechos humanos, sino porque
la imposición opresiva de una minoría rompe el principio de la igualdad de
derechos entre los seres humanos, y no puede mantenerse durante mucho
tiempo sino a través de la desesperanza, el miedo, la amenaza y la opresión
frente a la sociedad toda, junto con la persecución activa de la disidencia, la
violencia y la represión contra quienes osen traducir su desacuerdo en un
peligro -o lo que los gobernantes consideren como un peligro-, contra el
régimen establecido.
Ello no obsta, por cierto, a que, dentro de un régimen no democrático,
puedan cumplirse avances -incluso importantes- dentro de ciertos campos
específicos de los derechos humanos, como la prohibición de la tortura y el
derecho a un proceso regular, por ejemplo. Pero eso no cambia el fondo de la
apreciación.
Tampoco hay sustento para la democracia sin derechos humanos. Los derechos
humanos son, en buena medida, la razón de ser de la democracia, cuyo
funcionamiento no es concebible dentro de un cuadro de desconocimiento
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sistemático de aquellos derechos. La minoría no está condenada a soportar
incólume cualquier diktat arbitrario de la mayoría. La democracia reconoce el
derecho a disentir. La propia dinámica de una gestión democrática debe
llevarla a ser la de la mayoría, desde el gobierno, con la minoría, desde la
oposición. La democracia está llamada a funcionar como un proceso de
codeterminación del pueblo, que es precisamente el llamado a decidir
periódicamente cual es la orientación que ha de predominar en la interacción
mayoría-minoría10.
Los principios enunciados no implican, claro está, que en una democracia no
se incurra en violaciones de los derechos humanos ni que el hecho de que
éstas ocurran desnaturalice necesariamente el régimen democrático. Por el
contrario, esas transgresiones pueden representar la ocasión para poner de
manifiesto un nuevo elemento que vincula vigorosamente a la democracia
con los derechos humanos.
En efecto, la democracia se expresa formalmente en el Estado de Derecho,
fuera de cuyo contexto los derechos humanos pueden ser una quimera
desprovista de toda garantía.
El Estado de Derecho supone la supremacía de la ley, a la cual tienen que
someterse por igual gobernantes y gobernados. Fuera de ese contexto, la
acción del poder público tenderá a la opresión, e incluso, la de cada persona
que procure justicia tenderá a su vez a la fuerza bruta.
10Cfr. Kielmansegg, P., cit. por Muller, J.: Fundamental Rights in Democracy, 4 Human Rights Law Journal
(1983), p. 184.
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El Estado de Derecho por una parte, debe suministrar a todo aquel cuyos
derechos se vean ofendidos, recursos para recuperar su pleno goce y
establecer las responsabilidades a que haya lugar. Por otro lado, dentro de
ese régimen se imponen, límites a las acciones del gobierno encaminadas a
definir restricciones al ejercicio de los derechos humanos. Estas restricciones,
cuando están justificadas, no pueden ser decididas por cualquier
determinación del poder público, sino que deben ser el producto de leyes
aprobadas por un parlamento democráticamente elegido11.
La democracia, por otro lado, es un sistema de gobierno fuera del cual
difícilmente puede concebirse la efectiva participación de la persona en el
desarrollo, que es uno de los contenidos fundamentales del derecho al
desarrollo. La democracia es, al mismo tiempo, una condición y una meta
del desarrollo.
A la inversa, la democracia y el Estado de Derecho proporcionan el
entorno de estabilidad política, transparencia y seguridad jurídica sin el
cual no es alcanzable el desarrollo.
Democracia, desarrollo y derechos humanos son una tríada sin la cual no
es realizable el ideal del ser humano libre y digno que la humanidad se ha
propuesto conquistar y garantizar.
11Cfr. Corte I.D.H., La expresión "leyes" en el artículo 30 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Opinión Consultiva OC-6/86 del 9 de marzo de 1986. Serie A No. 6, par. 30.