GUERRA ANTÚNEZ ALONDRA DANIELA
Discurso preliminar de oratoria
“La persona es un valor por sí misma” o es esto lo que menciona el reconocido
filósofo alemán del siglo XX Max Scheler, mismo quien acuño la pirámide de la
jerarquía de valores en el año de 1971, si bien Scheler adjudica una doble dimensión
al concepto de valor ya sea desde un punto social o a partir del individuo, refiere el
valor como algo distinto del ser, que se capta por una intuición valoral y no por vía
sensible ni intelectual, quizá esto explique el porqué dentro de la pirámide en
cuestión Scheler categoriza la salud, la condición física y la longevidad como valores
vitales, puesto que son indispensables para mantener al ser o individuo, pero
Scheler no ha sido el primero quien ha acuñado al término valor una significancia
racional, más allá de asignar interés a algo, ni mucho menos el último, Kluckhohn
menciona que es una concepción, explícita o implícita, distintiva de un individuo o
característica de un grupo, sobre lo deseable, así como Schwartz afirma que los
valores son metas transituacionales que expresan intereses ya sea individuales,
colectivos, o ambos relativos a un tipo motivacional, curiosamente todos los autores
llegan a la concepción de que el valor es aquello a lo que el ser brinda importancia
y entre la forma de categorizar dichos valores se ve mencionado uno en particular,
la justicia definida por la RAE como el
“Principio moral que lleva a determinar que todos deben vivir honestamente”, esta
se ve estrechamente relacionada con la construcción de una sociedad equitativa,
¿Pero que es la equidad? ¿Es nuestra sociedad equitativa?, más específicamente
¿Es nuestra sociedad justa?, teniendo por entendido que equidad es dar a cada
cual lo que merece según sus necesidades, la respuesta es No, sería fácil hacerse
un juicio de valor y justificar el no con autocompasión, pero críticamente buscar que
en las condiciones actuales gubernamentales, en donde adquiere mayor valor el
pragmatismo que la justicia es en sí una falacia, dado que pude incluso incurrir en
buscar propiamente una sociedad utópica, esto no significa que no podamos crear
una jerarquía de valores que propicie la justicia y el amor como principales para el
ser; con el fin de basar nuestro juicio moral en aportar paz social y así poner equidad
a la sociedad, sin embrago yo les pregunto a ustedes ¿Qué tan dispuestos estamos
a dejar el pragmatismo egoísta de lado, sabiendo que beneficia nuestra
individualidad?
Fuentes bibliográficas:
1. Úrsula Navarro Hermoso Diferencias en la jerarquía de valores atendiendo al
género y a la cultura, Año 31, No. Especial 6 (2015): 1064 – 1088
2. Pensamiento: Revista de investigación e Información filosófica, ISSN 0031-
4749, ISSN-e 2386-5822, Vol. 55, Nº 212, 1999, págs. 245-267
3. Revista de Filosofía versión impresa ISSN 0798-1171
RF v.44 n.44 Maracaibo mayo 2003