Ley 14/2004: Inversión en Industria Puertorriqueña
Ley 14/2004: Inversión en Industria Puertorriqueña
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Desde los inicios del proyecto de industrialización de Puerto Rico, conocido comúnmente
como Manos a la Obra, los productos puertorriqueños han luchado por crecer y lograr un lugar
prominente dentro de la estructura económica local. Las propias características del modelo
económico vigente, en el cual las empresas locales compiten con las empresas del capital
corporativo norteamericano, han dificultado que la industria puertorriqueña pueda colocarse en
una posición competitiva en el mercado local.
Desde la década del sesenta hasta el presente, se han ensayado diversos programas y
legislaciones, dirigidos a lograr que el productor puertorriqueño pueda desarrollarse y crecer
dentro de los procesos económicos y la dinámica del mercado tanto local como internacional.
Incluso, la Compañía de Fomento Industrial desarrolló una subdivisión conocida como Industrias
Puertorriqueñas, para promover empresas de manufactura de capital puertorriqueño, mediante la
extensión de los incentivos y la asistencia técnica que posee esa entidad pública, pero los resultados
no han sido del todo favorable. De igual forma, en el 1985 se creó el Banco de Desarrollo
Económico para Puerto Rico, como una entidad prestataria para apoyar, entre otros, el desarrollo
de nuevas empresas puertorriqueñas, que no tuvieran acceso al crédito ni a fuentes de
financiamiento. De igual manera, ese año se creó un programa conocido como Fomexport, hoy
conocido como la Corporación para la Promoción de las Exportaciones (PROMOEXPORT), como
una entidad gubernamental para promocionar las exportaciones de empresas locales a los mercados
internacionales. Sin embargo, la realidad indica que hoy son muy pocas las empresas locales que
han logrado comercializar sus productos en el exterior.
Más tarde en el 1989, se creó la Ley Núm. 42, conocida como "Ley de Política Preferencial en
las Compras Gubernamentales", como un mecanismo para que los productores locales pudiesen
tener una participación efectiva en el mercado de compras del gobierno y estimular la creación de
empleos y la inversión local. Sin embargo, después de trece años de vigencia de esta Ley, es muy
poco lo que la misma ha logrado en términos de sus objetivos originales.
Un estudio comisionado por esta Asamblea Legislativa, demostró que de un total de los $5,200
millones que consumió el Gobierno en bienes y; servicios, el 75% corresponde a productos
importados; mientras que el 25% corresponde a productos manufacturados en la Isla. Esto refleja,
la poca participación de los productores locales en el mercado de compras gubernamentales, y es
un indicador de la ineficacia de la actual "Ley de Política Preferencial".
Resulta obvio, que la industria local no está teniendo una participación óptima en este
importante mercado, por diversas razones, entre las que se destacan: la falta de voluntad por parte
de los oficiales públicos al momento de comprar bienes y servicios; el alto grado de burocracia en
los procesos de subastas; la falta de poder y recursos de la actual Junta de Preferencia, adscrita a
la Administración de Servicios Generales; y la poca fiscalización de la Compañía de Fomento
Industrial, entidad que viene obligada a ayudar al productor puertorriqueño.
En momentos en que la economía puertorriqueña atraviesa por una difícil encrucijada, se hace
indispensable, que el Gobierno disponga de una estructura viable y de mecanismos efectivos para
respaldar el crecimiento de la industria puertorriqueña. Máxime, cuando se sabe que la industria
local posee el talento y la capacidad para vender productos al sector público de igual o mejor
calidad de lo que hoy se importa del exterior, y que se pudieran generar miles de empleos
localmente. A tales efectos, esta Asamblea Legislativa entiende necesario aprobar esta legislación,
como un avance en la dirección de catapultar el crecimiento y el fortalecimiento de los productores
locales, mediante una nueva política pública y nuevas estructuras que logren los objetivos
anteriormente descritos.
Artículo 1. — Se deroga la Ley Núm. 42 de 5 de Agosto de 1989, conocida como “Ley de Política
Preferencial de las Compras del Gobierno de Puerto Rico”.
Se crea una nueva Ley que lleva como título “Ley para la Inversión en la Industria
Puertorriqueña”.
Será política pública del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, respaldar el crecimiento,
desarrollo y fortalecimiento de la industria puertorriqueña, mediante todos los mecanismos
disponibles y viables dentro de los parámetros constitucionales, gubernamentales y económicos
disponibles, en aras de lograr la máxima creación de empleos para el país. Serán objetivos de esta
Ley, lo siguiente:
(a) Garantizar la mayor participación posible de los productores puertorriqueños de bienes y
servicios en las compras gubernamentales de bienes y servicios, para apoyar la formación y
expansión de empresas de capital local y empresas cooperativas, inducir la creación de más y
mejores empleos, y lograr el desarrollo económico de Puerto Rico.
(b) Proveer las estructuras y los mecanismos necesarios para que una mayor cantidad de
productores locales puedan accesar el mercado de compras del Gobierno, ya sea mediante subasta
formal, informal, mercado abierto, contrato o procedimiento especial.
(c) Provocar niveles de eficiencia aceptables en los procedimientos de compras identificando
aquellos productos, producidos localmente, cuyo rendimiento en términos de calidad y generación
de empleos para el país sea mayor, logrando el desarrollo de industrias estratégicas, para el
beneficio a corto, mediano y largo plazo de la economía puertorriqueña.
(d) Promover la creación de empleos para personas ciegas y personas con impedimentos severos
en la Isla, a fin de respaldar el disfrute de igualdad de oportunidades, participación total, vida
independiente y autosuficiencia económica entre éstos y les permita contribuir e integrarse en el
desarrollo económico de Puerto Rico.
(d)(bis) Asegurar que los procesos de compras de bienes y servicios por el gobierno cuente con la
flexibilidad, pureza y competitividad suficiente y necesaria, para que la industria local pueda tener
una participación real de ser beneficiaria de la preferencia dispuesta en esta Ley.
(e) Definir claramente que en todos los procedimientos de compras se debe de establecer la
uniformidad en los reglamentos y requerimientos por Ley, por parte de las agencias
gubernamentales, dependencias y municipios de forma consistente con la política de preferencia
en las compras de bienes y servicios por el gobierno, según aquí establecida.
(f) Promover la rehabilitación e incorporación a la sociedad y fuerza laboral de la población
correccional, apoyando iniciativas para capacitar a los confinados cuando salgan a la libre
comunidad y contribuir con el desarrollo económico de Puerto Rico.
(g) Promover la rehabilitación social y económica de las personas con necesidades especiales
obligando a las entidades gubernamentales a comprar los productos y servicios que ofrece la
Corporación Pública Industrias de Ciegos, Personas Mentalmente Retardadas y otras Personas
Incapacitadas de Puerto Rico [Nota: Sustituida por el “Programa para la Industria de Ciegos y Personas con
Impedimentos Físicos, Mentales y del Desarrollo”, adscrito a la Administración de Rehabilitación Vocacional por la
Ley 139-2014].
Para los fines de esta Ley, las siguientes palabras y frases tendrán el significado que a
continuación se expresa:
(a) “Gobierno de Puerto Rico” o “Gobierno”. — significa el Estado Libre Asociado de Puerto
Rico, sus departamentos, agencias, instrumentalidades, dependencias, municipios, las
corporaciones públicas y sus subsidiarias.
(b) “Junta”. — significa la Junta de Inversión en la Industria Puertorriqueña que por esta Ley se
crea.
(c) “Artículos”. — significa mercadería, provisiones, suministros, materiales, servicios, equipo.
En el campo de la informática y productos relacionados, se clasificará como "artículo" o
"producto" el producto integrado, incluyendo tanto el equipo físico como su programación, si esta
última forma parte de las especificaciones establecidas por el departamento, agencia,
instrumentalidad, corporación pública, municipio o dependencia del Gobierno para la compra.
(d) “Producto de Puerto Rico”. — es aquel artículo extraído o producido en Puerto Rico, después
de una operación que, a juicio de la Junta, amerite que se trate como un proceso de manufactura
debido a su naturaleza y complejidad, dirigida a la transformación sustancial de materia prima en
un producto final terminado, cuya transformación se puede llevar a cabo mediante la
subcontratación de todo o parte del proceso de manufactura en Puerto Rico considerando la
inversión privada en maquinaria y equipo, tecnología envuelta, capacidad de destreza intelectual,
empaque, empleos directos e indirectos generados, localización, magnitud y que el valor añadido
en Puerto Rico, no sea menor del treinta y cinco (35) por ciento, y cualquier otro beneficio que la
operación represente para el bienestar de Puerto Rico. También podrán considerarse "productos de
Puerto Rico", los producidos por empresas que mantengan un empleo promedio en Puerto Rico de
mil (1,000) personas o más, con productos manufacturados por dicha empresa o afiliadas a la
misma que manufacturen en Puerto Rico uno o más componentes esenciales y en cantidades
suficientes, que a juicio de la Junta, amerite se considere el producto final como "producto de
Puerto Rico". El término "producto de Puerto Rico" incluye, además, todos aquellos productos que
se obtienen mediante el ejercicio de la agricultura y de las industrias pecuarias en todas sus ramas
en Puerto Rico y todos los productos derivados de cualquiera de las referidas actividades, bien
sean acabados de cosechar o en cualquier forma de elaboración o conservación.
(e) “Producto Ensamblado en Puerto Rico”. — significa aquel artículo que, sin constituir un
producto de Puerto Rico, parte de su composición haya sido manufacturada o fabricada en Puerto
Rico y haya sido sometido a un proceso de ensamblaje con un número significativo de
componentes, que, a juicio de la Junta, y debido a su naturaleza, complejidad, inversión, tecnología
involucrada, con un valor añadido menor a un 35%, pero mayor a un 10% en Puerto Rico, su
localización, y con un número de diez (10) empleos directos generados en Puerto Rico, amerita se
considere como un producto ensamblado en Puerto Rico.
(f) “Producto Envasado en Puerto Rico”. — significa aquel artículo que ha sido sometido a un
proceso en Puerto Rico para introducir producto a granel o artículos sin envasar en recipientes
adecuados para su distribución final a clientes, sin que se ejerza ninguna acción significativa que
altere el producto, cuyo proceso requiere que se mantenga en Puerto Rico una unidad industrial,
maquinaria y equipo apropiado para el envasado y empaque del producto final.
(g) “Combustible”. — significa combustible que se usa en Puerto Rico para generar energía
eléctrica, tal como el combustóleo residual y el destilado liviano. Además, aquellos combustibles
que se usan en los barcos de la Autoridad de las Navieras, tales como diesel marino y otros
destilados que propulsen el movimiento de sus naves. Los cuales no se considerarán para los
beneficios de esta Ley.
(h) “Compra”. — significa el medio de adquirir el Gobierno un artículo o servicio, ya sea en
subasta formal, subasta informal, mercado abierto, contrato o procedimiento especial.
(i) “Operaciones sustanciales en Puerto Rico”. — significa aquellas operaciones que lleve a
cabo una empresa en Puerto Rico que, a juicio de la Junta, y a base de su naturaleza, complejidad,
inversión y número de empleos que generan en Puerto Rico, y que representan una contribución
sustancial a la economía de la Isla. Para propósitos de determinar si una empresa tiene operaciones
sustanciales en Puerto Rico se tomarán en consideración operaciones llevadas a cabo en Puerto
Rico por personas relacionadas a dicha empresa, según se define dicho término en la Sección
1231(a)(3) del “Código de Rentas Internas de Puerto Rico de 1994”, Ley Núm. 120 de 30 de
octubre de 1994, según enmendada [ Nota: Sustituida por la Sección 1092.01 (a)(3) de la Ley 1-2011 "Código
de Rentas Internas de 2011"].
(j) “Operaciones de investigación y desarrollo en Puerto Rico”. — significa aquellas
operaciones que lleve a cabo una empresa en Puerto Rico con el propósito de descubrir,
perfeccionar, desarrollar o mejorar productos o procesos industriales o de informática y que, a
juicio de la Junta, a base de su naturaleza, complejidad, inversión y tecnología envuelta, amerite
se incentive mediante la concesión del parámetro de inversión otorgado a los artículos
manufacturados en Puerto Rico bajo esta Ley. Toda actividad que cualifique para el crédito
concedido por la Sección 41 del “Código de Rentas Internas Federal”, y que se lleve a cabo en
Puerto Rico constituirá una operación de investigación y desarrollo en Puerto Rico. Para propósitos
de determinar si una empresa conduce operaciones de investigación y desarrollo en Puerto Rico,
se tomarán en consideración operaciones de este tipo llevadas a cabo en Puerto Rico por personas
relacionadas con dicha empresa, según se define dicho término en la Sección 1231(a)(3) del
“Código de Rentas Internas de Puerto Rico de 1994”, Ley Núm. 120 de 30 de octubre de 1994,
según enmendada [ Nota: Sustituida por la Sección 1092.01 (a)(3) de la Ley 1-2011 "Código de Rentas Internas
de 2011"].
(k) “Agente establecido en Puerto Rico”. — significa aquellas operaciones o actividades que
lleve a cabo una persona natural o jurídica en Puerto Rico relacionadas con la distribución y venta
de artículos, incluyendo un número considerable de inventario, oficinas administrativas,
almacén(es) pero no limitado a, servicios, almacenaje, promoción, reparación de productos en y
fuera de garantía, y cualquier otra actividad para el bienestar o beneficio de Puerto Rico siempre
y cuando mantenga un promedio de no menos de diez (10) personas empleadas directamente en
dichas actividades durante todos los años para los cuales reclame cualquier preferencia bajo esta
Ley.
(l) “Parámetro de inversión”. — es el por ciento de preferencia que le otorga la Junta a los
artículos distribuidos, envasados, ensamblados o manufacturados en Puerto Rico incluyendo
servicios rendidos en Puerto Rico.
(m)“Valor Añadido”. — es el valor de la producción de una empresa, menos el valor de los bienes
intermedios (incluyendo la materia prima) adquiridos de otras empresas. El valor añadido incluye
pagos por concepto de salarios, intereses, renta, otros costos (ej. energía eléctrica y agua, seguros,
etc.) y la ganancia del factor empresarial. Es decir, el valor añadido incluye todos los elementos
Ciegos, Personas Mentalmente Retardadas y otras Personas Incapacitadas del Estado Libre
Asociado de Puerto Rico [Nota: Sustituida por el “Programa para la Industria de Ciegos y Personas con
Impedimentos Físicos, Mentales y del Desarrollo”, adscrito a la Administración de Rehabilitación Vocacional por la
Ley 139-2014].
(v) “Centro”. — Significa todos los Centros de Actividades Múltiples según definidos en la Ley
Núm. 94 de 22 de junio de 1977, según enmendada, conocida como “Ley de Establecimientos para
Personas de Edad Avanzada”.
(w) “Personas con necesidades especiales”. — Significa las personas ciegas, personas
mentalmente retardadas y otras personas con impedimentos.
(x) “Uniformes” — todos los uniformes que utilizan los empleados del Gobierno de Puerto Rico
en sus gestiones oficiales que sean sufragados con fondos públicos.
(y) “Empresa sin fines de lucro que emplea personas ciegas o con impedimentos severos” —
empresa organizada al amparo de las leyes del Gobierno de Puerto Rico con el propósito de
emplear a personas ciegas en no menos de un cincuenta por ciento (50%) de la totalidad de su
fuerza laboral y que éstos efectúan no menos del setenta y cinco por ciento (75%) de las horas
hábiles requeridas para realizar artículos envasados, ensamblados, producidos o manufacturados
en dicha empresa, o en la prestación de servicios, y esté certificada por la Junta a tales fines; cumple
con las leyes laborales vigentes y sus reglamentos; y cuyo ingreso neto no redunde, ni en todo ni
en parte, en beneficio de algún accionista u otro individuo con interés pecuniario.
la misma. En ese sentido, se entenderá que es dicha Junta el ente gubernativo con la autoridad
para fiscalizar a las entidades públicas en el cumplimiento pleno de los estándares de acción,
criterios y demás disposiciones de esta Ley.
informativos u otros medios, que permitan orientar y asesorar a las entidades gubernamentales y
al personal que funge como comprador en la adopción de medidas administrativas y la aplicación
correcta de esta Ley.
(x) Tomar cualquier otra acción o medida que sea necesaria y conveniente para cumplir con los
propósitos de esta Ley.
(y) Autorizar las acciones judiciales ordinarias o extraordinarias que sean necesarias para hacer
cumplir las disposiciones de esta Ley y la participación del Director Ejecutivo o del personal
administrativo como parte interventora o asesora del interés público, en aquellas subastas o
procesos de compra, motu proprio o a solicitud de parte interesada en el procedimiento cuando a
juicio de la Junta ello sea necesario para asegurar el cumplimiento con las disposiciones de esta
Ley o cuando se reciba evidencia fehaciente de la violación a alguna de las mismas. En esa gestión
se deberá solicitar la colaboración de la Junta de Revisión de la Administración de Servicios
Generales de Puerto Rico, como entidad con peritaje en torno al proceso de compras del gobierno
de Puerto Rico. Asimismo, podrá autorizar la participación de su personal en procesos judiciales
en calidad de amicus curiae o parte interventora, cuando sea necesario para proteger el interés
público y el cumplimiento fiel de las disposiciones de esta Ley.
(z) Cualificar y certificar los programas de rehabilitación aprobados por el Departamento de
Corrección y Rehabilitación y por la Corporación Pública Industrias de Ciegos, Personas
Mentalmente Retardadas y otras Personas Incapacitadas de Puerto Rico [Nota: Sustituida por el
“Programa para la Industria de Ciegos y Personas con Impedimentos Físicos, Mentales y del Desarrollo”, adscrito
a la Administración de Rehabilitación Vocacional por la Ley 139-2014], los cuales estén al amparo de los
parámetros máximos de inversión dispuestos en esta Ley.
Artículo 7. — Política Preferencial para las Compras del Gobierno de Puerto Rico. (3
L.P.R.A. § 930c)
En toda compra de equipo de mobiliario de oficina que efectúe el Gobierno de Puerto Rico, se
deberá dar preferencia a los servicios o artículos producidos por los confinados y por las personas
con necesidades especiales como parte de programas de rehabilitación debidamente establecidos
y aprobados por el Departamento de Corrección y Rehabilitación y por la Corporación Pública
Industrias de Ciegos, Personas Mentalmente Retardadas y otras Personas Incapacitadas de Puerto
Rico [Nota: Sustituida por el “Programa para la Industria de Ciegos y Personas con Impedimentos Físicos,
Mentales y del Desarrollo”, adscrito a la Administración de Rehabilitación Vocacional por la Ley 139-2014]. En
toda compra de artículos o servicios que efectúe el Gobierno de Puerto Rico, se adquirirán los
referidos servicios o artículos extraídos, producidos o manufacturados, ensamblados o envasados
en Puerto Rico, o distribuidos por agentes establecidos en Puerto Rico, o de servicios rendidos en
Puerto Rico, siempre que dichos artículos y servicios cumplan con las especificaciones, términos
y condiciones establecidas en el pliego de subasta u orden de compra, y que su precio, luego de
aplicado el parámetro de inversión correspondiente, sea el más bajo o brinde las condiciones de
calidad, entrega y disponibilidad de los bienes o servicios.
En cuanto a las compras y la contratación de servicios de todas las agencias, dependencias,
subdivisiones, o instrumentalidades del Gobierno de Puerto Rico, se dispone que cada una de éstas
reservarán al menos un quince (15) por ciento de dichas compras y contrataciones para servicios
rendidos en Puerto Rico o artículos extraídos, producidos o manufacturados, ensamblados o
envasados en Puerto Rico, por empresas sin fines de lucro que emplean personas ciegas o personas
Artículo 8. — Política preferencial para las compras en productos comestibles realizadas con
fondos estatales o federales destinados a la adquisición de alimentos para personas de edad
avanzada. (3 L.P.R.A. § 930c-1) [Nota: El Art. 2 de la Ley 27-2015 añadió este Artículo y renumeró los
restantes de forma consecutiva]
En cuanto a las compras de alimentos realizadas con fondos, sean estatales o federales,
provenientes de cualesquiera agencias, departamentos, instrumentalidades o corporaciones
públicas y municipios del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, se dispone que cada uno de los
centros reservará, al menos, un cuarenta (40) por ciento de los fondos destinados a dichas compras
para artículos extraídos, producidos o manufacturados, ensamblados o envasados en Puerto Rico
según se definen en esta Ley.
La Junta de Preferencia deberá clasificar los servicios rendidos en Puerto Rico, así como los
artículos extraídos, producidos, ensamblados, o envasados en Puerto Rico, o distribuidos en Puerto
Rico por empresas con operaciones sustanciales en Puerto Rico, o por agentes establecidos en
Puerto Rico, tomando en consideración, al asignar el parámetro de inversión correspondiente, si el
artículo o servicio es ofrecido por una empresa con operaciones sustanciales en Puerto Rico;
utilizando los siguientes factores, el valor añadido en Puerto Rico, el número de empleos, la
nómina local, el capital de origen local, las operaciones de investigación y desarrollo en Puerto
Rico, y el país de origen de los materiales utilizados en el caso de la compra de productos.
Disponiéndose, que la Junta asignará el parámetro de inversión correspondiente dentro de los
siguientes renglones:
(1) Artículos distribuidos por agentes establecidos en Puerto Rico, hasta un dos (2) por
ciento.
(2) Artículos envasados en Puerto Rico, hasta un tres (3) por ciento.
(3) Artículos ensamblados en Puerto Rico, hasta un cuatro (4) por ciento.
(4) Artículos que constituyan Productos de Puerto Rico, hasta un diez (10) por ciento.
(5) Servicios ofrecidos por empresas pequeñas o medianas o de base cooperativa radicadas
en Puerto Rico hasta un dos (2) por ciento.
Se dispone además, que la Junta tendrá discreción para conceder un cinco (5) por ciento
adicional en casos extraordinarios de artículos y servicios, en productos agrícolas y en productos
de empresas cooperativas, mediante los parámetros que se establezcan por reglamento.
No obstante, en cuanto a los límites máximos establecidos en los incisos (1) al (4) anteriores,
en el caso de artículos producidos, ensamblados o manufacturados en los municipios de Vieques
y Culebra, por una empresa sin fines de lucro que emplea personas ciegas o en una empresa sin
fines de lucro que emplee a personas con impedimentos severos, se asignarán los siguientes
límites, máximos:
(a) Cuando se trate de artículos envasados o servicios en los municipios de Vieques y
Culebra, o en una empresa sin fines de lucro que emplea personas ciegas, hasta un diez (10)
por ciento, o en una empresa sin fines de lucro que emplee a personas con impedimentos
severos, hasta un siete (7) por ciento;
(b) Cuando se trate de artículos ensamblados en los municipios de Vieques y Culebra, o en
una empresa sin fines de lucro que emplea personas ciegas, hasta un quince (15) por ciento,
o en una empresa sin fines de lucro que emplee a personas con impedimentos severos, hasta
un doce (12) por ciento;
(c) Cuando se trate de artículos producidos o manufacturados en los municipios de Vieques
y Culebra, o en una empresa sin fines de lucro que emplea personas ciegas, hasta un treinta
(30) por ciento, o en una empresa sin fines de lucro que emplee a personas con
impedimentos severos, hasta un veinticinco (25) por ciento.
La Junta deberá mantener una lista de dichos artículos debidamente clasificados, consignando
su clase, procedencia, marca de fábrica, forma, dimensiones, propiedades, muestras, catálogos y
cualquier otra información que crea conveniente para facilitar su selección en las compras del
Gobierno.
Disponiéndose que, el Administrador de la Administración de Servicios Generales, en el caso
de las agencias que llevan a cabo compras de bienes y servicios no profesionales, a través de su
sistema centralizado de compras, los Directores de Finanzas de los municipios y el delegado
comprador o el gerente de compras en las corporaciones públicas, suplirán mensualmente a la
Junta información referente a las subastas y compras que realicen bajo esta Ley.
dispuesto en este Artículo, que asegure el más fiel cumplimiento de las representaciones, términos
y condiciones para la compra.
A su vez, será deber de estos jefes de los organismos gubernamentales y de los municipios de
Puerto Rico adoptar todas las medidas reglamentarias, administrativas y operacionales necesarias,
para asegurar que, en la formulación de las especificaciones, no se conceda ventaja indebida a
ningún licitador, fabricante o distribuidor en particular, y que se otorga participación real y efectiva
a los licitadores en la formulación final de las especificaciones y la oportunidad genuina los
mismos en de recomendar y proveer a la entidad adjudicadora, alternativas para mejorar, atemperar
y corregir alguna limitación o deficiencia de las especificaciones o para evitar la exclusión de la
industria local de bienes y servicios, por razón del diseño o formulación irrazonable de las
especificaciones.
Además, al momento de formular las especificaciones, se observará flexibilidad de tiempo en
el proceso de requerir certificaciones ambientales, de manera que se conceda una oportunidad
razonable a todo licitador a obtener certificaciones ambientales de su producto o servicio.
Se dispone que las agencias deberán procurar que las especificaciones del producto o servicio
a ser adquirido sean formuladas por entidades independientes con peritaje y vasta experiencia en
el diseño de tales productos o servicios y que no representan un conflicto de interés con cualquiera
de los licitadores participantes de la subasta o el mecanismo de compra seleccionado por la
agencia.
Asimismo, se dispone que el personal encomendado para formular las especificaciones de las
compras de servicios o productos por parte del gobierno, deberá cumplir con las siguientes
condiciones y requerimientos, como condición indispensable para la validez de su actuación oficial
en representación de la entidad adjudicadora:
(a) Que tenga una autorización expresa del funcionario nominador para laborar en los
asuntos o tareas relacionadas a la formulación de las especificaciones.
(b) Que pueda acreditar, mediante documentación o información fehaciente, el
conocimiento técnico o la experiencia profesional o particular que le capacitan para diseñar
o establecer las especificaciones de compra.
(c) Tendrá la obligación de notificar a sus superiores, la necesidad de reclutar
asesoramiento adicional sea externo o interno, cuando la naturaleza o repercusiones de la
compra o las especificaciones de la misma, sean de tal complejidad o particularidad, que
ello se requiere para proteger el interés público de que el Estado tome la decisión más
sensata para el erario.
(d) Declarar bajo juramento, que su función de formular las especificaciones, se ha
realizado de forma imparcial, objetiva y en atención a los mejores intereses del organismo
adjudicador y que bajo ninguna circunstancia se han diseñado las especificaciones en
función del modelo u ofrecimiento particular de un fabricante privado o alguna parte con
interés personal directo o indirecto en la adjudicación para la cual se formulan las
especificaciones.
(e) Satisfacer y cumplir con cualesquiera otras funciones y deberes que resulten necesarios
para hacer valer las anteriores disposiciones de esta sección.
En aquellos casos en que se contraten servicios, el contrato deberá contener una disposición de
que se utilicen artículos extraídos, producidos, ensamblados, envasados o distribuidos en Puerto
Rico por empresas con operaciones en Puerto Rico o distribuidos por agentes establecidos en
Puerto Rico al rendirse el servicio, siempre que estén disponibles.
Toda compra bajo las disposiciones de esta Ley estará sujeta a una supervisión estricta y
seguimiento en cuanto a lo recibido, que asegure el más fiel cumplimiento de las especificaciones,
términos y condiciones para la compra.
La Junta podrá revocar o derogar los beneficios del parámetro de inversión a cualquier persona
que cometa o trate de cometer, por sí o a nombre de cualquier otra persona o personas, una
violación de las disposiciones de esta Ley, cumpliendo con el debido procedimiento de ley.
Igualmente podrá rebajar el por ciento de preferencia concedido a iniciativa propia o a solicitud de
parte interesada, previa vista al efecto, cuando varíen las circunstancias que motivaron a la Junta
a conceder ese por ciento.
La Junta podrá, a su discreción, imponer multas y/o sanciones administrativas a cualquier
persona que cometa o trate de cometer, por sí o a nombre de cualquier otra persona, una violación
de las disposiciones de esta Ley, sujeto al debido proceso de ley. En el caso de un primer incidente
de infracción, la multa administrativa no excederá de quinientos (500) dólares por violación, más
aquellas penalidades dispuestas por leyes o reglamentos que rigen a la agencia. En caso de
incidentes de infracción subsiguientes, las multas administrativas no serán menores de cinco mil
(5,000) dólares ni mayor de diez mil (10,000) dólares por cada violación más aquellas penalidades
dispuestas por leyes o reglamentos que rigen a la agencia. Las sanciones administrativas podrán
incluir, a discreción de la Junta, la devolución al departamento, agencia, instrumentalidad,
corporación pública, municipio o dependencia de Gobierno afectada, del beneficio derivado por el
infractor con respecto a la preferencia revocada o reducida, esto es, la diferencia entre el precio
realmente pagado por el Gobierno y el precio ajustado por el parámetro de inversión. El setenta y
cinco (75%) por ciento del dinero de estas multas será depositado en el Fondo General del Estado
Libre Asociado de Puerto Rico y el otro veinticinco (25%) por ciento será utilizado para los gastos
operacionales de la Junta de Inversión en la Industria Puertorriqueña. Cualquier balance no
utilizado que esté disponible en la cuenta de gastos operacionales de la Junta al finalizar el año
fiscal, será transferido al Fondo General.
Se dispone que cuando sea la propia agencia, instrumentalidad o entidad gubernamental la que
infringe las disposiciones de la presente Ley, podrá estar sujeta a multa administrativa que en
aquellas compras u subastas cuya cuantía sea de hasta cien mil (100,000) dólares, no será mayor
de mil (1,000) dólares o el diez (10%) por ciento del total de la compra de que se trate, lo que sea
mayor; en aquellas compras subastas no mayores de doscientos cincuenta mil (250,000) dólares,
la multa no será mayor de cinco mil (5,000) dólares o el ocho (8%) por ciento del total de la
compra, lo que sea mayor; en aquellas compras o subastas cuya cuantía no sea mayor de quinientos
mil (500,000) dólares, la multa no será mayor de veinticinco (25,000) dólares o el seis (6%) por
ciento de la totalidad de la compra, lo que sea mayor; y aquellas compras o subastas cuya cuantía
sobrepase los quinientos mil (500,000) dólares, la multa a ser impuesta no será mayor de treinta
mil (30,000) dólares o el cinco (5%) por ciento del total de la compra, lo que sea mayor.
Se dispone que, en aras de lograr el cumplimiento de esta Ley, la Junta tendrá el poder de
solicitar del Tribunal de Primera Instancia, la expedición de un interdicto para impedir cualquier
violación a la misma. Asimismo, se confiere a la Junta la facultad para acudir al Tribunal de
Primera Instancia, a fin de solicitar que se impida, suspenda o paralice la ejecución de cualquier
acción oficial que constituya una violación a las disposiciones que establece esta Ley. Estas
facultades podrán ejercerse cuando la Junta, a motu proprio, determine que algún organismo
público ha incurrido en una violación a las disposiciones de esta Ley, luego de haber examinado y
aquilatado prueba documental e información que acredite dicha violación.
A su vez, podrá ejercer estas facultades cuando a instancia de alguna persona natural o jurídica
o de alguna otra entidad gubernamental, se ha iniciado una investigación que permita concluir a la
Junta que se ha incurrido en una violación a esta Ley, luego de examinar y constatar la evidencia
que sustenta dicha violación. Disponiéndose, sin perjuicio del ejercicio de las anteriores facultades,
la Junta creará un comité investigativo interno o externo por representantes del sector Agrícola,
Industrial, Privado y del área de Servicios. La Junta designará en el Secretario(a) Ejecutivo(a) la
coordinación de la fase investigativa a través de la División Legal de la Compañía de Fomento
Industrial cuando lo estime necesario.
No se exigirá subasta cuando se trate de compras interagenciales del Gobierno del Estado Libre
Asociado de Puerto Rico.
Los márgenes de preferencia asignados bajo la Ley de Política Preferencial de las compras del
Gobierno de Puerto Rico serán equivalentes a los parámetros de inversión que provee esta Ley.
Las listas de márgenes de preferencia o parámetros de inversión vigentes a las fechas en que
empiece a regir la fecha de efectividad de esta Ley, continuarán con toda su fuerza y vigor hasta
que sean enmendadas o derogadas por la Junta que se crea en virtud de esta Ley. Los parámetros
de inversión asignados serán revisados conforme a lo dispuesto en esta Ley, considerando siempre
la intención de la Ley de beneficiar al productor local, y de no reducir los beneficios de los cuales
actualmente goza dicho productor, siempre y cuando no exista un cambio en las operaciones, cuyo
cambio, a juicio de la Junta, amerite una reducción en el margen de preferencia asignado. Toda la
propiedad, expedientes, documentos y fondos pertenecientes a la anterior Junta de Preferencia
serán transferidos a la Junta que se establece en virtud de esta Ley.
Cualquier persona adversamente afectada por una decisión de la Junta bajo esta Ley podrá
solicitar revisión de dicha decisión ante la Junta y luego el Tribunal de Primera Instancia de Puerto
Rico, Sala Superior de San Juan, dentro de treinta (30) días a partir de la fecha de notificación de
la Junta.
Nota. Este documento fue compilado por personal de la Oficina de Gerencia y Presupuesto del Gobierno de
Puerto Rico, como un medio de alertar a los usuarios de nuestra Biblioteca de las últimas enmiendas aprobadas
para esta Ley. Aunque hemos puesto todo nuestro esfuerzo en la preparación del mismo, este no es una
compilación oficial y podría no estar completamente libre de errores inadvertidos; los cuales al ser tomados en
conocimiento son corregidos de inmediato (mail: biblioteca OGP). En el mismo se han incorporado todas las
enmiendas hechas a la Ley a fin de facilitar su consulta. Para exactitud y precisión, refiérase a los textos originales
de dicha ley y a la colección de Leyes de Puerto Rico Anotadas L.P.R.A.. Las anotaciones en letra cursiva y entre
corchetes añadidas al texto, no forman parte de la Ley; las mismas solo se incluyen para el caso en que alguna ley
fue derogada y ha sido sustituida por otra que está vigente. Los enlaces al Internet solo se dirigen a fuentes
gubernamentales. Los enlaces a las leyes enmendatorias pertenecen a la página web de la Oficina de Servicios
Legislativos de la Asamblea Legislativa de Puerto Rico. Los enlaces a las leyes federales pertenecen a la página
web de la US Government Publishing Office GPO de los Estados Unidos de Norteamérica. Los enlaces a los
Reglamentos y Ordenes Ejecutivas del Gobernador, pertenecen a la página web del Departamento de Estado del
Gobierno de Puerto Rico. Compilado por la Biblioteca de la Oficina de Gerencia y Presupuesto.
Véase además la Versión Original de esta Ley, tal como fue aprobada por la Legislatura de Puerto Rico.
⇒⇒⇒ Verifique en la Biblioteca Virtual de OGP la Última Copia Revisada (Rev.) para esta compilación.