EL CONFLICTO
ARMADO DE
CARÁCTER NO
INTERNACIONAL
(CANI)
CONFLICTOS INTERNOS
PROLONGADOS
DIFERENCIAS ENTRE CANI Y CAI
• En el caso de CONFLICTOS ARMADOS DE CARÁCTER NO INTERNACIONAL, se
enfrentan en forma prolongada grupos armados del mismo Estado en contra de las fuerzas
armadas gubernamentales; y, o las fuerzas armadas de uno o más grupos armados, o entre
ellos. Este tipo de conflictos armados surgen en un territorio de un Estado parte de los
Convenios de Ginebra.
• Los conflictos armados de carácter no internacional (CANI), constituyen situaciones de
violencia que tienen lugar en el territorio de un Estado, dentro de estos se encuentran los
disturbios, tensiones y otros caracterizados por el grado de intensidad, ámbito de aplicación:
material, personal, espacial y temporal.
• A diferencia del CAI, en el cual se enfrentan Estados, y a veces pueblos que luchan
contra la dominación colonial, racista u ocupación; en el caso del CANI el
enfrentamiento se produce entre grupos de un mismo Estado, podrían considerarse las
luchas entre las propias fuerzas armadas, por rebeliones internas; o a su vez, entre
fuerzas armadas en contra de grupos armados o de grupos armados entre si. Así
mismo dentro de esta categoría se pueden considerar el enfrentamiento entre grupos de
población entre sí.
• Efectivamente el IUS AD BELLUM establece las razones para el uso de la fuerza entre
Estados, pero no hace referencia al uso de la fuerza al interior de un Estado. El
ordenamiento jurídico interno del Estado será quien condene duramente la rebelión,
puesto que éste no puede permitir una acción autodestructiva, garantizando con ello el
mantenimiento de la paz y el orden interno.
DIFERENCIAS ENTRE CANI Y TENSIONES Y DISTURBIOS INTERIORES
• Se encuentran fuera de la regulación del DIH algunas situaciones de violencia interna, como las
tensiones y los disturbios, pues el DIH se limita a regular aquellas situaciones de violencia interna
que alcanzan cierto grado de intensidad para ser consideradas CONFLICTOS INTERNOS DE
CARÁCTER NO INTERNACIONAL.
DIFERENCIAS ENTRE CANI Y TENSIONES Y DISTURBIOS INTERIORES
• De acuerdo a lo señalado por la jurisprudencia internacional, es la intensidad del conflicto y la
organización de las partes aquellas que constituyen los criterios al momento de analizar si una
situación determinada de violencia interna califica o no como un CANI.
• Las tensiones políticas y sociales no conllevan necesariamente a acciones armadas y con un carácter
colectivo y organizado. Más bien estas situaciones se encuentran comprendidas en las disposiciones
pertinentes a los tratados de derechos humanos en cada una de las legislaciones de los propios países,
los cuales prevén la declaratoria de estados de excepción.
TIPOLOGÍA DEL CANI
• Existen dos cuerpos normativos que regulan al CANI; los cuales tienen una relación asimétrica,
es decir que un miembro tiene autoridad sobre el otro u otros:
• El artículo 3, común a los cuatro Convenios de Ginebra, considerado un micro convenio.- el cual no
establece condiciones precisas de aplicación, sino que más bien se centra únicamente a excesos
mayores de la violencia interna, dictaminado normas mínimas de respeto; y,
• El Protocolo Adicional II.- el cual establece un conjunto de disposiciones que se dirigen a una
regulación más completa del conflicto; pero, establece un umbral de aplicación alto y estricto,
parecido a una guerra civil.
EL CANI Y EL ARTÍCULO 3
• Según la Corte Interamericana de Justicia, el artículo 3 común a los cuatro
Convenios de Ginebra, contiene disposiciones que comprenden reglas básicas
de convivencia que no deben romperse ni al tratarse de un conflicto armado, sea
interno o internacional. Impone la obligación de tratar con humanidad a las
personas que no participan directamente en las hostilidades o que ya no puedan
hacerlo; y, adicionalmente dispone que los heridos, enfermos y náufragos deben
ser recogidos, auxiliados y asistidos. Esta norma se fundamenta en principios
humanitarios y no en la existencia de otros requisitos ni siquiera en la
capacidad de los contrincantes, pues su aplicación es inmediata, incondicional
y no recíproca.
EL CANI Y EL PROTOCOLO ADICIONAL II
• El enfrentamiento armado regulado por el Protocolo Adicional II, estipula que generalmente debe
desarrollarse en el territorio de un estado parte, aunque el “elemento humano” podrían haber partido
desde un territorio extranjero vecino; en este contexto debe tener en consideración lo siguiente:
• Necesariamente involucrar entre sus actores a sus fuerzas armadas que pueden enfrentarse con otras fuerzas
disidentes, o con otros grupos armados organizados;
• Tener un mando responsable;
• Tener control territorial;
• Realizar operaciones militares sostenidas y concertadas; y,
• Tener capacidad de aplicar el Protocolo II Adicional.
El Estado siempre debe aplicar el Protocolo Adicional II, incluso si el grupo armado hostil, no cumple con los
requisitos que establece este Protocolo, pues el DIH no se fundamenta en un principio de reciprocidad.
ÁMBITOS DE APLICACIÓN DEL DIH: RATIONE
MATERIAE, PERSONAE, TEMPORIS Y LOCI
• Ratione materiae: un conflicto armado no internacional se encuentra regulado
expresamente por el art. 3 común de los Convenios de Ginebra, así como por el Protocolo
Adicional II; pero ninguna de esta legislación define lo que es un CANI, por lo cual la doctrina
señala las siguientes características para que un conflicto sea catalogado como NO
INTERNACIONAL:
• Las partes en conflicto no son Estados;
• Los enfrentamientos armados se realizan en el territorio de un Estado;
• Hostilidades abiertas deben tener un mínimo de organización; y,
• Los enfrentamientos armados deben tener cierto grado de intensidad.
• Ratione personae: Los sujetos activos que se hayan levantado en armas,
inclusive en su lucha contra otros grupos y no únicamente contra el Estado, se
encuentran obligados por las normas del CANI, y por ello son de obligatorio
cumplimiento.
Dentro de este contexto la participación directa en las hostilidades se refieren a
los actos que están encaminados a causar daño real y material al enemigo y que
conlleva un nexo directo de causa a efecto entre la actividad ejercida y los golpes
proporcionados contra el enemigo en el momento o lugar donde se realice esta
actividad.
En el CANI, no se utiliza el término de combatiente; por ende no tienen
derecho a cualquier reconocimiento que asiste a los CAI.
• Los sujetos pasivos de la ratione personae están bajo el “estatuto de
personas protegidas”, pues aquí se encuentran aquellas personas
que no participan directamente en las hostilidades, y que incluyen
también a:
• Miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas;
y,
• Personas puestas fuera de combate por enfermedad, herida,
detención o cualquier otra causa.
• Ratione temporis.- En el aspecto temporal estas normas se aplican desde
la apertura o el inicio de las hostilidades y terminan con el cese de las
mismas; hasta que se haya restablecido la paz. Es necesario recalcar que su
aplicación se mantendrá aunque el conflicto haya terminado, en caso de
existir víctimas detenidas por motivos relativos a dicho conflicto.
• Ratione loci: En cuanto al espacio o lugar de aplicación no se encuentran
disposiciones en específico, pero según el TPIY señala que la aplicación
espacial de la norma depende del contenido de la misma norma, es decir
su aplicación puede estar conectada directamente al espacio geográfico en
el cual se desarrollan las hostilidades, también puede referirse a todo el
territorio de la parte en conflicto.