¿Qué es la empatía?
La empatía es la capacidad de conectarse emocionalmente con los demás
individuos, porque permite reconocer, compartir y entender los sentimientos y los
estados de ánimo de otros seres humanos.
La empatía está vinculada con la capacidad de ponerse en el lugar del otro,
conectar con sus necesidades y comprender su forma de actuar.
Suele aparecer como una reacción inmediata e inconsciente, porque un
individuo experimenta algo que le sucede a otro como si fuera un sentimiento
propio. Sin embargo, esta cualidad puede estar más o menos desarrollada en una
persona y es posible mejorarla hasta convertirla en hábito.
Una persona empática es aquella que tiene actitudes positivas como escuchar a
los demás cuando están atravesando una situación difícil, comprender cómo se
sienten otras personas, solidarizarse y ayudar a quienes lo necesiten.
Características de la empatía
La empatía se caracteriza por una serie de atributos:
Comprensión de los sentimientos ajenos. Una persona que actúa
con empatía busca comprender cómo se sienten otros individuos.
Escucha activa. Una persona empática escucha con atención a los
demás para ponerse en su lugar y darse cuenta de qué necesitan.
Intento de no juzgar. Una persona empática intenta no juzgar a los
demás para poder comprender mejor lo que ocurre y poder entender el
punto de vista del otro.
Respeto por el otro. Una persona empática respeta los sentimientos y
los pensamientos de los demás. Esto no significa que comparte las
mismas ideas, pero sí que acepta las que son distintas.
Reflexión sobre las palabras propias. Una persona empática es
cuidadosa cuando se comunica con otros, puesto que tiene en cuenta
que sus comentarios pueden herir los sentimientos de los demás.
Tipos de empatía
Existen tres tipos de empatía:
Empatía afectiva o emocional. Es la capacidad de percibir,
comprender y sentir las emociones que otra persona experimenta. Por
ejemplo, cuando una persona entiende que otra está triste porque
perdió en un juego de mesa.
Empatía cognitiva. Es la capacidad de entender la forma de pensar de
otra persona, es decir, de “ponerse en sus zapatos”. Por ejemplo,
cuando una persona comprende que alguien tiene una opinión contraria.
Empatía compasiva. Es la capacidad de ayudar porque se comprende
que otra persona está pasando por un momento difícil. Por ejemplo,
cuando una persona dona parte de su dinero a personas que lo
necesitan.
Ejemplos de empatía
Algunos ejemplos cotidianos de empatía son:
Una mujer estaba mirando una película y comprendió el sentimiento
de tristeza que atravesaba el personaje principal.
Un niño les convidó galletas a los compañeros de clase que habían
olvidado las suyas en su casa.
Una madre se alegró porque su hija había obtenido muy buenas
calificaciones en la escuela.
Una mujer ofreció ayuda para restaurar los daños de la iglesia causados
por el temporal.
Un alumno defendió a su amigo ante una situación de acoso escolar.
El periodista se mantuvo en silencio y respetó los puntos de vista de los
expertos durante la conversación.
Importancia de la empatía
La empatía es importante porque:
Fomenta la responsabilidad desde la niñez. La empatía permite que
tanto los niños como los adultos tengan en cuenta las consecuencias de
sus acciones y tomen decisiones considerando el bienestar de sus seres
queridos y del resto de las personas.
Permite comprender las diferencias. La empatía permite entender que
existen otras opiniones, puntos de vista y formas de comprender el
mundo. Esto enriquece el conocimiento que cada uno tiene sobre la
realidad y fomenta la tolerancia.
Ayuda a crear mejores vínculos. La empatía permite que se
comprenda y escuche a las personas sin juzgarlas y que sea más
sencillo encontrar soluciones para los conflictos personales.
Facilita la construcción de mejores sociedades. Cuando más
ciudadanos son empáticos, hay más probabilidad de que haya más
solidaridad y menos discriminación y maltrato.