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Digital - PyE Febrero 2025

La catequesis sobre el celo apostólico se inspira en la vida de Santa Josefina Bakhita, quien, a pesar de sufrir como esclava, encontró en el perdón y el amor de Dios su fuerza transformadora. Su testimonio resalta la importancia de humanizar a los demás y a uno mismo, superando el resentimiento y los conflictos a través del perdón, que añade dignidad a las personas. Bakhita nos invita a vivir el servicio como una expresión de amor libre y a ser testigos de la misericordia divina.
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Digital - PyE Febrero 2025

La catequesis sobre el celo apostólico se inspira en la vida de Santa Josefina Bakhita, quien, a pesar de sufrir como esclava, encontró en el perdón y el amor de Dios su fuerza transformadora. Su testimonio resalta la importancia de humanizar a los demás y a uno mismo, superando el resentimiento y los conflictos a través del perdón, que añade dignidad a las personas. Bakhita nos invita a vivir el servicio como una expresión de amor libre y a ser testigos de la misericordia divina.
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Catequesis. La pasión por la evange- dose en restauradores de humanidad.

lización: el celo apostólico del creyen- Solo en la debilidad de los opresores


te. Santa Josefina Bakhita: testigo de se puede revelar la fuerza del amor de
la fuerza transformadora del perdón Dios que libera a ambos. Santa Bakhita
de Cristo. expresa muy bien esta verdad. Un día
su tutor le regala un pequeño crucifijo,
¡Queridos hermanos y hermanas, bue-
y ella, que nunca había poseído nada,
nos días! En el camino de catequesis
lo conserva como un tesoro celoso.
sobre el celo apostólico —estamos re-
Mirándolo experimenta una liberación
flexionando sobre el celo apostólico—,
interior porque se siente comprendida y
hoy nos dejamos inspirar por el testimo-
amada y por tanto capaz de comprender
nio de santa Josefina Bakhita, una santa
y amar: esto es el inicio. Se siente com-
sudanesa. Lamentablemente desde hace
prendida, se siente amada, como conse-
meses Sudán está desgarrado por un te-
cuencia capaz de comprender y amar a
rrible conflicto armado del que hoy se
los otros. De hecho, ella dirá: “El amor
habla poco; rezamos por el pueblo suda-
de Dios siempre me ha acompañado
nés, ¡para que pueda vivir en paz!
de forma misteriosa… El Señor me ha
Pero la fama de santa Bakhita ha su- querido mucho: es necesario querer a
perado todas las fronteras y ha alcan- todos… ¡Es necesario compadecer!”.
zado a todos aquellos a los que se les Esta es el alma de Bakhita. Ciertamente,
rechaza identidad y dignidad. com-padecer significa padecer con las
víctimas de tanta inhumanidad presen-
Nacida en Darfur —¡el martirizado
te en el mundo, y también compadecer
Darfur! —en 1869, fue secuestrada de
a quien comete errores e injusticias, no
su familia cuando tenía siete años y es-
justificando, sino humanizando. Esta es
clavizada. Sus secuestradores la llama-
la caricia que ella nos enseña: humani-
ron “Bakhita”, que significa “afortunada”.
zar. Cuando entramos en la lógica de la
Pasó a través de ocho dueños – uno lucha, de la división entre nosotros, de
vendía al otro... Los sufrimientos físi- los malos sentimientos, uno contra otro,
cos y morales de los que fue víctima perdemos la humanidad. Y muchas ve-
de pequeña la dejaron sin identidad. ces pensamos que necesitamos huma-
Sufrió malicias y violencias: en el cuer- nidad, de ser más humano. Y este es el
po llevaba más de cien cicatrices. Pero trabajo que nos enseña santa Bakhita:
ella misma testimonió: “Como esclava humanizar, humanizarnos a nosotros
no me desesperé nunca, porque sentía mismos y humanizar a los otros.
una fuerza misteriosa que me sostenía”.
Santa Bakhita, se hace cristiana, es
Ante esto yo me pregunto: ¿cuál es el transformada por las palabras de Cris-
secreto de santa Bakhita? Sabemos que to que meditaba cotidianamente: «Pa-
a menudo la persona herida a su vez dre, perdónales, porque no saben lo
hiere; el oprimido se convierte fácil- que hacen» (Lc 23,34). Por esto decía:
mente en opresor. Sin embargo, la voca-
“Si Judas hubiera pedido perdón a Je-
ción de los oprimidos es la de liberarse a
sús también él habría encontrado mise-
sí mismo y de los opresores convirtién-
Palabra
ricordia”. Podemos decir que la vida de y Espíritu
santa Bakhita se ha convertido en una La misa de cada día
parábola existencial del perdón. Qué
bonito decir de una persona “ha sido ca- Año 5 - n° 61 - FEBRERO 2025 - CICLO C
paz, ha sido capaz de perdonar siempre”. Revista litúrgica mensual. Este subsidio
Y ella fue capaz de hacerlo siempre, es no sustituye el uso de los libros litúrgicos.
más: su vida es una parábola existencial Director
del perdón. Perdonar porque después Prof. Lic. Hugo Maximiliano Sánchez
nosotros seremos perdonados. No olvi- [email protected]
dar esto: el perdón, que es la caricia de Comentarios a la 1° y 2° lecturas
Dios a todos nosotros.
Equipo Editorial Corintios 13
El perdón la hizo libre. El perdón Comentarios a los evangenlios
primero recibido a través del amor mi- cf Homilías, Ángelus, Catequesis del Papa Francisco
sericordioso de Dios, y después el per- Redacción y corrección
dón dado la ha hecho una mujer libre, Equipo Editorial Corintios 13
alegre, capaz de amar. Bakhita pudo
Diagramación y diseño
vivir el servicio no como una esclavi-
Génesis: creatividad gráfica
tud, sino como expresión del don libre
Impreso: G. S. Gráfica s.r.l., Cnel. Charlone 958,
de sí. Y esto es muy importante: hecha B1868DZF Piñeyro, Avellaneda, Bs. As., Arg.
sierva involuntariamente – fue vendi-
da como esclava - después ha elegido Dirección y administración
Editorial Corintios 13 - CP 3000, Santa Fe, Arg.
libremente hacerse sierva, llevar las
www.editorialcorintios13.com.ar
cargas de los demás sobre sus hombros.
Registro de la propiedad Intelectural
Santa Josefina Bakhita, con su ejem- N° 13522959 (02/03/2020) ISSN: 27969185
plo, nos indica el camino para ser final- Esta publicación es propiedad de
mente libres de nuestras esclavitudes y ©Editorial Corintios 13
miedos. Nos ayuda a desenmascarar
nuestras hipocresías y nuestros egoís-
mos, a superar resentimientos y con- INTENCIONES DE
flictos. Y nos anima siempre. ORACIÓN DEL
Queridos hermanos y hermanas, el SANTO PADRE
perdón no quita nada, pero añade —
¿qué añade el perdón? — dignidad: Por las vocaciones a la vida
el perdón no te quita nada, sino que sacerdotal y religiosa.
añade dignidad a la persona, hace
apartar la mirada de uno mismo hacia Oremos para que la comuni-
los otros, para verlos igual de frágiles dad eclesial acoja los deseos y
que nosotros, pero siempre hermanos
y hermanas en el Señor. Hermanos y las dudas de los jóvenes que
hermanas, el perdón es fuente de un sienten la llamada a servir la
celo que se hace misericordia y llama a misión de Cristo en la vida
una santidad humilde y alegre, como la sacerdotal y religiosa.
de santa Bakhita.
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ORDINARIO DE LA MISA El Señor Jesús, que nos invita a
la mesa de la Palabra y de la Euca-
Ritos iniciales ristía, nos llama ahora a la conver-
sión. Reconozcan, pues, que so-
Reunido el pueblo, el sacerdote se dirige al
mos pecadores e invoquemos con
altar, con los ministros, mientras se entona
esperanza la misericordia de Dios.
el canto de entrada.
O bien:
Cuando llega al altar, habiendo hecho con
los ministros una inclinación profunda, ve- Pidamos perdón a Dios de todo
nera el altar con un beso y, si es oportuno, corazón.
inciensa la cruz y el altar. Después se dirige
Se hace una breve pausa en silencio. Des-
con los ministros a la sede.
pués, todos hacen en común la fórmula de
Terminado el canto de entrada, el sacer- la confesión general:
dote y los fieles, de pie, se santiguan con
Yo confieso ante Dios todopode-
la señal de la cruz, mientras el sacerdote,
roso y ante ustedes, hermanos,
vuelto hacia el pueblo, dice:
que he pecado mucho de pensa-
En el nombre del Padre  y del miento, palabra, obra y omisión.
Hijo y del Espíritu Santo.
Y, golpeándose el pecho, dicen:
El pueblo responde: Amén.
Por mi culpa, por mi culpa, por
Saludo inicial mi gran culpa.
Después el sacerdote, extendiendo las Luego prosiguen:
manos, saluda al pueblo, diciendo:
Por eso ruego a santa María,
Tiempo DURANTE EL AÑO siempre Virgen, a los ángeles, a
los santos y a ustedes, hermanos,
La gracia de nuestro Señor Jesu-
que intercedan por mí ante Dios,
cristo, el amor del Padre y la co-
nuestro Señor.
munión del Espíritu Santo estén
con todos ustedes. Tiempo Durante el año:
O bien: Tú que eres el camino que con-
duce al Padre: Señor, ten piedad.
La gracia y la paz de parte de
Dios, nuestro Padre, y de Jesucris- El pueblo responde: Señor, ten piedad.
to, el Señor, estén con ustedes.
Tú que eres la verdad que ilumi-
El pueblo responde: Y con tu espíritu. na los pueblos: Cristo, ten piedad.
Acto penitencial El pueblo responde: Cristo, ten piedad.
A continuación se hace el acto penitencial, al Tú que eres la vida que renueva
que el sacerdote invita a los fieles, diciendo: el mundo: Señor, ten piedad.
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El pueblo responde: Señor, ten piedad. sólo tú eres Santo, sólo tú, Señor,
sólo tú, Altísimo, Jesucristo, con el
O bien:
Espíritu Santo, en la gloria de Dios
Defensor de los pobres: Señor, Padre. Amén.
ten piedad.
Liturgia de la Palabra
El pueblo responde: Señor, ten piedad.
Primera lectura
Refugio de los débiles: Cristo,
Después, el lector se dirige al ambón y lee la
ten piedad.
primera lectura, que todos escuchan sentados.
El pueblo responde: Cristo, ten piedad.
Para indicar el final de la lectura, el lector dice:
Esperanza de los pecadores: Señor,
Palabra de Dios.
ten piedad.
Todos responden:
El pueblo responde: Señor, ten piedad.
Te alabamos, Señor.
---------
Salmo responsorial
Sigue la absolución del sacerdote:
El salmista, o el cantor, canta o recita el
Dios todopoderoso tenga misericor-
salmo, y el pueblo pronuncia la respuesta.
dia de nosotros, perdone nuestros
pecados y nos lleve a la vida eterna. Segunda lectura
El pueblo responde: Amén. Después, si hay segunda lectura, el lector
la lee desde el ambón, como la primera.
Gloria
Para indicar el final de la lectura, el lector dice:
A continuación y según lo prescriban las
rúbricas, se canta o se dice el Gloria. Palabra de Dios.
Gloria a Dios en el Cielo, y en la Todos responden:
tierra paz a los hombres que ama
Te alabamos, Señor.
el Señor. Por tu inmensa gloria te
alabamos, te bendecimos, te ado- Sigue el Aleluya, u otro canto determinado por
ramos, te glorificamos, te damos las rúbricas, según lo requiera el tiempo litúrgico.
gracias. Señor Dios, Rey celestial,
Evangelio
Dios Padre todopoderoso. Señor,
Hijo único, Jesucristo, Señor Dios, Después el diácono, o el sacerdote, se dirige al
Cordero de Dios, Hijo del Padre: ambón, acompañado por los ministros que lle-
tú que quitas el pecado del mun- van el incienso y los cirios, si es oportuno, y dice:
do, ten piedad de nosotros; tú que El Señor esté con ustedes.
quitas el pecado del mundo, atien-
de nuestra súplica; tú que estás El pueblo responde:
sentado a la derecha del Padre, Y con tu espíritu.
ten piedad de nosotros: porque
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El diácono o el sacerdote: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios ver-
Evangelio de nuestro Señor Je- dadero de Dios verdadero, engen-
sucristo según san N., drado, no creado, de la misma na-
turaleza del Padre, por quien todo
Y, mientras tanto, hace la señal de la cruz fue hecho; que por nosotros, los
sobre el libro y sobre su frente, labios y pecho. hombres, y por nuestra salvación
El pueblo aclama:
bajó del cielo,

Gloria a ti, Señor. En las palabras que siguen, hasta “se hizo
hombre”, todos se inclinan.
Luego, el diácono o el sacerdote inciensa el li-
bro, si se usa incienso, y proclama el Evangelio. y por obra del Espíritu Santo se
encarnó de María, la Virgen, y se
Acabado el Evangelio, el diácono o el sa- hizo hombre; y por nuestra causa
cerdote, aclama: fue crucificado en tiempos de Pon-
Palabra del Señor. cio Pilato; padeció y fue sepulta-
do, y resucitó al tercer día, según
Todos responden: las Escrituras, y subió al cielo, y
Gloria a ti, Señor Jesús. está sentado a la derecha del Pa-
dre; y de nuevo vendrá con gloria
Después besa el libro, diciendo en secreto:
para juzgar a vivos y muertos, y
Las palabras del Evangelio bo- su reino no tendrá fin.
rren nuestros pecados. Creo en el Espíritu Santo, Señor y
Luego se hace la homilía, que corresponde dador de vida, que procede del Pa-
al sacerdote o al diácono, y que debe hacer- dre y del Hijo, que con el Padre y el
se todos los domingos y fiestas de precepto; Hijo recibe una misma adoración y
se recomienda en los otros días. gloria, y que habló por los profetas.

Después de la homilía, si corresponde, se Creo en la Iglesia, que es una,


hace la profesión de fe. santa, católica y apostólica. Con-
fieso que hay un solo bautismo
Símbolo niceno- para el perdón de los pecados. Es-
constantinopolitano pero la resurrección de los muertos
Acabada la homilía, cuando está prescrito, se y la vida del mundo futuro. Amén.
canta o se dice el Símbolo o Profesión de fe:
O bien:
Creo en un solo Dios, Padre to-
Símbolo de los apóstoles
dopoderoso, Creador del cielo y
de la tierra, de todo lo visible y lo En lugar del Símbolo Niceno-constantin-
invisible. opolitano, sobre todo en el tiempo de Cua-
resma y en el tiempo de Pascua, se puede
Creo en un solo Señor, Jesucris-
emplear el Símbolo bautismal de la Iglesia de
to, Hijo único de Dios, nacido del
Roma, también llamado “de los apóstoles”.
Padre antes de todos los siglos:
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Creo en Dios, Padre todopodero- Bendito seas, Señor, Dios del
so, Creador del cielo y de la tierra. Universo, por este pan, fruto de
la tierra y del trabajo del hombre,
Creo en Jesucristo, su único Hijo, que recibimos de tu generosidad
nuestro Señor, y ahora te presentamos; él será
En las palabras que siguen, hasta “María
para nosotros pan de vida.
Virgen”, todos se inclinan. Después, deja sobre el corporal la patena
con el pan.
que fue concebido por obra y
gracia del Espíritu Santo, nació Si no se hace el canto para el ofertorio, el
de santa María Virgen, padeció sacerdote puede decir estas palabras en voz
bajo el poder de Poncio Pilato, fue alta; al final, el pueblo puede aclamar:

crucificado, muerto y sepultado, Bendito seas por siempre, Señor.


descendió a los infiernos, al tercer
El diácono, o el sacerdote, echa vino y un
día resucitó de entre los muertos,
poco de agua en el cáliz, diciendo en secreto:
subió a los cielos y está sentado
a la derecha de Dios, Padre todo- Por el misterio de esta agua y
poderoso. Desde allí ha de venir a este vino, haz que compartamos la
juzgar a vivos y muertos. divinidad de quien se ha dignado
participar de nuestra humanidad.
Creo en el Espíritu Santo, la san-
Después, el sacerdote toma el cáliz y, te-
ta Iglesia católica, la comunión de
niéndolo con ambas manos un poco elevado
los santos, el perdón de los peca- sobre el altar, dice en voz baja:
dos, la resurrección de la carne y
la vida eterna. Amén. Bendito seas, Señor, Dios del
universo, por este vino, fruto de
Luego se hace la oración universal, llama- la vid y del trabajo del hombre,
da también oración de los fieles. que recibimos de tu generosidad
y ahora te presentamos; él será
Liturgia de la Eucaristía para nosotros bebida de salvación.
Presentación de los dones Después deja sobre el corporal el cáliz.
Terminado lo anterior, comienza el canto
Si no se hace el canto para el ofertorio, el
para el ofertorio. Mientras tanto, los minis-
sacerdote puede decir estas palabras en voz
tros colocan sobre el altar el corporal, el pu-
alta; al final, el pueblo puede aclamar:
rificador, el cáliz, la palia y el misal.
Bendito seas por siempre, Señor.
Conviene que los fieles expresen su parti-
cipación en la ofrenda, bien sea llevando el Luego, el sacerdote, inclinado profunda-
pan y el vino para la celebración de la Eu- mente, dice en secreto:
caristía, bien presentando otros dones para
las necesidades de la Iglesia o de los pobres.
Acepta, Señor, nuestro corazón
contrito y nuestro espíritu humil-
El sacerdote, de pie junto al altar, toma la pa- de; que éste sea hoy nuestro sa-
tena con el pan y, teniéndola con ambas manos crificio y que sea agradable en tu
un poco elevada sobre el altar, dice en voz baja: presencia, Señor, Dios nuestro.
Página 7
Y, si es oportuno, inciensa las ofrendas, la El Señor esté con ustedes.
cruz y el altar. Después el diácono, u otro
El pueblo responde:
ministro, inciensa al sacerdote y al pueblo.
Y con tu espíritu.
Luego el sacerdote, de pie a un lado del al-
tar, se lava las manos, diciendo en secreto: El sacerdote, elevando las manos, prosigue:

Lava del todo mi delito, Señor, y Levantemos el corazón.


limpia mi pecado. El pueblo:

Después, de pie en el centro del altar, de Lo tenemos levantado hacia el Señor.


cara al pueblo, extendiendo y juntando las
El sacerdote, con las manos extendidas, dice:
manos, dice:
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Oremos, hermanos, para que
este sacrificio, mío y de ustedes El pueblo:

sea agradable a Dios, Padre todo- Es justo y necesario.


poderoso.
El sacerdote prosigue el prefacio, con las ma-
O bien: nos extendidas. Al final del prefacio junta las ma-
nos y, en unión con el pueblo, concluye el mismo
En el momento de ofrecer el sa- prefacio, cantando o diciendo con voz clara:
crificio de toda la Iglesia, oremos
a Dios, Padre todopoderoso. Santo, santo, santo es el Señor,
Dios del universo. Llenos están el
El pueblo se pone de pie y responde: cielo y la tierra de tu gloria. Ho-
sanna en el cielo. Bendito el que
El Señor reciba de tus manos
viene en nombre del Señor. Ho-
este sacrificio, para alabanza y sanna en el cielo.
gloria de su nombre, para nuestro
bien y el de toda su santa Iglesia. Prefacio de los domingos
durante el año, I
Luego el sacerdote, con las manos exten-
didas, dice la oración sobre las ofrendas. El misterio pascual
Concluida la oración sobre las ofrendas, el nos hace pueblo de Dios
pueblo aclama:
V. El Señor esté con ustedes.
Amén. R. Y con tu espíritu.
Plegaria Eucarística V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia
Entonces, el sacerdote empieza la Plegaria
el Señor.
eucarística, con el Prefacio que corresponda.
V. Demos gracias al Señor,
Prefacios nuestro Dios.
Entonces, el sacerdote empieza el Prefa- R. Es justo y necesario.
cio. Extendiendo las manos, dice:
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Realmente es justo y necesario, la fuerza de tu divinidad, y haber
es nuestro deber y salvación darte provisto el remedio en la misma de-
gracias siempre y en todo lugar, Se- bilidad humana; así donde estuvo
ñor, Padre santo, Dios todopoderoso su ruina obraste nuestra salvación,
y eterno, por Cristo, Señor nuestro. por Jesucristo, Señor nuestro. Por
él, adoran tu grandeza los ángeles
Él mismo, por su misterio pascual,
que se alegran eternamente en tu
realizó la obra maravillosa de
presencia. Permítenos asociarnos
llamarnos del pecado y de la muerte a
a sus voces, cantando alegremen-
la gloria de constituir una raza elegida,
te: Santo, santo, santo...
un reino sacerdotal, una nación
santa, un pueblo de su propiedad, Prefacio de la santísima
para que, llevados de las tinieblas a Virgen María, II
tu luz admirable, proclamemos ante
La Iglesia alaba a Dios
el mundo tus maravillas.
con las palabras de María
Por eso, con los ángeles y arcánge-
V. El Señor esté con ustedes.
les, y con todos los coros celestiales,
cantamos sin cesar el himno de tu R. Y con tu espíritu.
gloria: Santo, santo, santo…
V. Levantemos el corazón.
Prefacio de los domingos
R. Lo tenemos levantado hacia
durante el año, III
el Señor.
El hombre salvado por el hombre
V. Demos gracias al Señor,
V. El Señor esté con ustedes. nuestro Dios.
R. Y con tu espíritu. R. Es justo y necesario.
V. Levantemos el corazón.
En verdad es justo y necesa-
R. Lo tenemos levantado hacia rio, es nuestro deber y salvación,
el Señor. Señor, Padre santo, reconocer tu
V. Demos gracias al Señor, grandeza en la perfección de los
nuestro Dios. santos, y proclamar especialmen-
R. Es justo y necesario. te tu inmensa bondad al conme-
morar a la santísima virgen María.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte Porque tú realizaste grandes co-
gracias siempre y en todo lugar, sas en el mundo y diste prueba
Señor, Padre santo, Dios todopo- de tu infinita misericordia, cuando
deroso y eterno. miraste la pequeñez de tu servido-
ra, y por medio de ella, nos diste
Porque reconocemos como obra
al autor de nuestra salvación, Je-
de tu poder admirable haber soco-
sucristo, tu Hijo y nuestro Señor.
rrido nuestra débil naturaleza con
Página 9
Por él, adoran tu grandeza todos mártires, ii
los ángeles que se alegran en tu
Las maravillas de Dios
presencia. Permítenos unirnos a sus
en la victoria de los mártires
voces, cantando con el mismo entu-
siasmo: Santo, santo, santo... V. El Señor esté con ustedes.
PREFACIO DE LOS APÓSTO- R. Y con tu espíritu.
LES, I
V. Levantemos el corazón.
LOS APÓSTOLES, PASTORES DEL
R. Lo tenemos levantado hacia
PUEBLO DE DIOS
el Señor.
V. El Señor esté con ustedes.
V. Demos gracias al Señor,
R. Y con tu espíritu. nuestro Dios.
V. Levantemos el corazón. R. Es justo y necesario.
R. Lo tenemos levantado hacia En verdad es justo y necesario,
el Señor. es nuestro deber y salvación darte
gracias siempre y en todo lugar,
V. Demos gracias al Señor,
Señor, Padre santo, Dios todopo-
nuestro Dios.
deroso y eterno.
R. Es justo y necesario.
Tú eres glorificado por la alaban-
En verdad es justo y necesario, za de tus santos y en su marti-
es nuestro deber y salvación darte rio se manifiestan las maravillas
gracias siempre y en todo lugar, de tu poder, porque en tu bondad
Señor, Padre santo, Dios todopo- concedes ardor a la fe, inspiras fir-
deroso y eterno. meza en la perseverancia y das la
victoria en el combate, por Cristo,
Tú nunca abandonas a tu re-
Señor nuestro.
baño, Pastor eterno, sino que lo
proteges y conservas siempre Por eso, unidos a los coros de los
por medio de los santos Apósto- ángeles que te adoran, cantamos
les, y quieres que sea conducido un cántico nuevo y te alabamos,
por aquellos mismos pastores a proclamando sin cesar: Santo,
quienes tu Hijo confió la misión de santo, santo…
continuar su obra.
Prefacio de los santos
Por eso, con los ángeles y arcán- pastores
geles, y con todos los coros celes-
La presencia de los
tiales cantamos sin cesar el himno
santos pastores en la Iglesia
de tu gloria: Santo, Santo, San-
to… V. El Señor esté con ustedes.
Prefacio de los santos R. Y con tu espíritu.
Página 10
V. Levantemos el corazón. En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte
R. Lo tenemos levantado hacia
gracias siempre y en todo lugar,
el Señor.
Señor, Padre santo, Dios todopo-
V. Demos gracias al Señor, deroso y eterno.
nuestro Dios.
Al recordar a los santos que se
R. Es justo y necesario. consagraron a Cristo por el Reino
de los cielos, celebramos tu admi-
En verdad es justo y necesario,
rable providencia.
es nuestro deber y salvación darte
gracias siempre y en todo lugar, Por ella la humanidad recobra la
Señor, Padre santo, Dios todopo- santidad primera y experimenta
deroso y eterno, por Cristo, Señor anticipadamente los bienes que
nuestro. espera recibir en el cielo.
Porque nos concedes la alegría Por eso, con los ángeles y los
de celebrar hoy la fiesta de san santos cantamos sin cesar el him-
N., fortaleciendo a tu Iglesia con no de tu gloria: Santo, santo,
el ejemplo de su vida, la enseñan- santo...
za de su doctrina y la ayuda de su
Prefacio común, i
intercesión.
El universo restaurado por
Por eso, unidos a los ángeles y a
Cristo
los santos, te alabamos llenos de
alegría: Santo, santo, santo… V. El Señor esté con ustedes.
Prefacio de las santas R. Y con tu espíritu.
vírgenes y de los santos
V. Levantemos el corazón.
religiosos
R. Lo tenemos levantado hacia
El signo de la vida consagrada
el Señor.
a Dios
V. Demos gracias al Señor,
V. El Señor esté con ustedes.
nuestro Dios.
R. Y con tu espíritu.
R. Es justo y necesario.
V. Levantemos el corazón.
En verdad es justo y necesario,
R. Lo tenemos levantado hacia es nuestro deber y salvación darte
el Señor. gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopo-
V. Demos gracias al Señor,
deroso y eterno, por Cristo, Señor
nuestro Dios.
nuestro.
R. Es justo y necesario.
En él has querido restaurar todas
Página 11
las cosas, y hacernos participar a das las criaturas, con justicia te
todos de su plenitud. alaban todos los redimidos y tus
santos unánimemente te bendi-
Él, que era de condición divina,
cen.
se anonadó a sí mismo, y por
su Sangre derramada en la cruz Con ellos, también nosotros, en
pacificó todas las cosas; y así, unión con los ángeles del cielo te
constituido Señor del universo, es alabamos, diciendo sin cesar:
fuente de salvación eterna para
Santo, santo, santo…
cuantos creen en él.
Prefacio de difuntos, i
Por eso, unidos a los coros de los
ángeles, cantamos un himno a tu La esperanza de la resurrección
gloria, diciendo sin cesar: Santo, en Cristo
santo, santo…
V. El Señor esté con ustedes.
Prefacio común, III
R. Y con tu espíritu.
Alabanza a Dios por la creación
V. Levantemos el corazón.
y la redención del hombre
R. Lo tenemos levantado hacia
V. El Señor esté con ustedes.
el Señor.
R. Y con tu espíritu.
V. Demos gracias al Señor,
V. Levantemos el corazón. nuestro Dios.

R. Lo tenemos levantado hacia R. Es justo y necesario.


el Señor.
En verdad es justo y necesario,
V. Demos gracias al Señor, es nuestro deber y salvación darte
nuestro Dios. gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopo-
R. Es justo y necesario.
deroso y eterno, por Cristo, Señor
En verdad es justo y necesario, nuestro.
es nuestro deber y salvación darte
En él brilla la esperanza de nues-
gracias siempre y en todo lugar,
tra feliz resurrección; y así a quie-
Señor, Padre santo, Dios todopo-
nes la certeza de morir nos entris-
deroso y eterno.
tece, nos consuela la promesa de
Porque has querido ser, por me- la futura inmortalidad.
dio de tu amado Hijo, no solamen-
Porque para los que creemos en
te el creador del género humano,
ti, la vida no termina sino que se
sino también el autor generoso de
transforma, y al deshacerse esta
la nueva creación.
morada terrenal, adquirimos una
Por eso, con razón te sirven to- mansión eterna en el cielo.
Página 12
Por eso, con los ángeles y arcán- en la cruz, y así adquirió para ti un
geles, y con todos los coros ce- pueblo santo.
lestiales cantamos un himno a tu
Por eso, con los ángeles y los
gloria, diciendo sin cesar: Santo,
santos, proclamamos tu gloria, di-
santo, santo…
ciendo:
Santo, santo, santo…
Plegaria eucarística, ii
El sacerdote, con las manos extendidas,
Aunque esta plegaria eucarística tiene un dice:
prefacio propio que forma parte de su mis-
Santo eres en verdad, Señor,
ma estructura, puede usarse también con
fuente de toda santidad;
otros prefacios, especialmente aquellos que
presentan una breve síntesis del misterio de Junta las manos y, manteniéndolas exten-
la salvación, por ejemplo, con los prefacios didas sobre las ofrendas, dice:
comunes.
por eso te pedimos que santifi-
V. El Señor esté con ustedes. ques estos dones con la efusión de
tu Espíritu,
R. Y con tu espíritu.
Junta las manos y traza el signo de la cruz
V. Levantemos el corazón.
sobre el pan y el cáliz conjuntamente, di-
R. Lo tenemos levantado hacia ciendo:
el Señor.
de manera que se conviertan
V. Demos gracias al Señor, para nosotros en el Cuerpo y  la
nuestro Dios. Sangre de Jesucristo, nuestro Se-
ñor.
R. Es justo y necesario.
Junta las manos.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte En las fórmulas que siguen, las palabras
gracias, Padre santo, siempre y en del Señor han de pronunciarse claramente y
todo lugar, por Jesucristo, tu Hijo con precisión, como lo requiere la naturale-
amado. za de las mismas palabras.

Por él, que es tu Palabra, hiciste Él mismo, cuando iba a


todas las cosas; tú nos lo envias- ser entregado a su Pasión,
te para que, hecho hombre por voluntariamente aceptada,
obra del Espíritu Santo y nacido
Toma el pan y, sosteniéndolo un poco ele-
de María, la Virgen, fuera nuestro
vado sobre el altar, prosigue:
Salvador y Redentor. Él, en cum-
plimiento de tu voluntad, para tomó pan, dándote gracias, lo par-
destruir la muerte y manifestar la tió y lo dio a sus discípulos, diciendo:
resurrección, extendió sus brazos
Se inclina un poco.
Página 13
Tomen y coman todos de él, 2
porque esto es mi cuerpo, que
Éste es el Misterio de la fe: Cristo
será entregado por ustedes.
nos redimió.
Muestra el pan consagrado al pueblo, lo
Y el pueblo prosigue, aclamando:
deposita luego sobre la patena y lo adora,
haciendo genuflexión. Cada vez que comemos de este
pan y bebemos de este cáliz,
Después prosigue:
anunciamos tu muerte, Señor,
Del mismo modo, acabada la cena, hasta que vuelvas.
Toma el cáliz y, sosteniéndolo un poco ele- O bien:
vado sobre el altar, prosigue:
3
tomó el cáliz, y, dándote gracias
Éste es el misterio de la fe: Cristo
de nuevo, lo pasó a sus discípulos,
se entregó por nosotros.
diciendo:
Y el pueblo prosigue, aclamando:
Se inclina un poco.
Salvador del mundo, sálvanos,
Tomen y beban todos de él,
tú que nos has liberado por tu
porque éste es el cáliz de mi
cruz y resurrección.
Sangre, Sangre de la alian-
za nueva y eterna, que será Después el sacerdote, con las manos ex-
derramada por ustedes y por tendidas, dice:
muchos para el perdón de los
Así, Padre, al celebrar ahora el
pecados. Hagan esto en con-
memorial de la muerte y resu-
memoración mía.
rrección de tu Hijo, te ofrecemos
Muestra el cáliz al pueblo, lo deposita lue- el pan de vida y el cáliz de salva-
go sobre el corporal y lo adora haciendo ge- ción, y te damos gracias, porque
nuflexión. Luego dice una de las siguientes nos haces dignos de servirte en tu
fórmulas: presencia.
1 Te pedimos humildemente que
el Espíritu Santo congregue en la
Éste es el Misterio de la fe.
unidad a cuantos participamos del
O bien: Éste es el Sacramento de Cuerpo y Sangre de Cristo.
nuestra fe.
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia
Y el pueblo prosigue aclamando: extendida por toda la tierra; *
Anunciamos tu muerte, procla- ----
mamos tu resurrección. ¡Ven, Se-
Los domingos, cuando no hay otro
ñor Jesús!
“Acuérdate, Señor” propio, puede decirse:
O bien:
Página 14
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia Junta las manos.
extendida por toda la tierra; y re-
Toma la patena con el pan consagrado y el
unida aquí en el domingo, día en
cáliz y, elevándolos, dice:
que Cristo ha vencido a la muerte
y nos ha hecho partícipes de su Por Cristo, con él y en él, a ti,
vida inmortal; * Dios Padre omnipotente, en la
---- unidad del Espíritu Santo, todo
honor y toda gloria por los siglos
* y con el papa N., con nuestro
de los siglos.
Obispo N.
El pueblo aclama:
Puede hacerse también mención de los
Obispos coadjutores o auxiliares y, en las Amén.
concelebraciones, del Obispo que preside la
celebración. Plegaria eucarística, iii
y todos los pastores que cuidan V. El Señor esté con ustedes.
de tu pueblo, llévala a su perfec-
R. Y con tu espíritu.
ción por la caridad.
V. Levantemos el corazón.
----
En la misa por los difuntos se puede añadir:
R. Lo tenemos levantado hacia
el Señor.
Recuerda a tu hijo (hija) N., a
quien llamaste de este mundo a V. Demos gracias al Señor,
tu presencia; concédele que, así nuestro Dios.
como ha compartido ya la muerte
R. Es justo y necesario.
de Jesucristo, comparta también
con él la gloria de la resurrección. Sigue el prefacio que corresponda según

---- las rúbricas, el cual se concluye:

Acuérdate también de nuestros Santo, santo, santo es el Señor,


hermanos que se durmieron en Dios del Universo. Llenos están el
la esperanza de la resurrección, y cielo y la tierra de tu gloria. Ho-
de todos los que han muerto en tu sanna en el cielo. Bendito el que
misericordia; admítelos a contem- viene en nombre del Señor. Ho-
plar la luz de tu rostro. sanna en el cielo.
Ten misericordia de todos noso- El sacerdote, con las manos extendidas, dice:
tros, y así, con María, la Virgen Ma-
dre de Dios, su esposo san José, Santo eres en verdad, Padre, y
los apóstoles y cuantos vivieron en con razón te alaban todas tus cria-
tu amistad a través de los tiempos, turas, ya que por Jesucristo, tu
merezcamos, por tu Hijo Jesucris- Hijo, Señor nuestro, con la fuerza
to, compartir la vida eterna y can- del Espíritu Santo, das vida y santi-
tar tus alabanzas.
ficas todo, y congregas a tu pueblo
Página 15
sin cesar, para que ofrezca en tu Del mismo modo, acabada la cena,
honor un sacrificio sin mancha des-
Toma el cáliz y, sosteniéndolo un poco ele-
de donde sale el sol hasta el ocaso.
vado sobre el altar, prosigue:
Junta las manos y, manteniéndolas exten-
tomó el cáliz, dando gracias te
didas sobre las ofrendas, dice:
bendijo, y lo pasó a sus discípu-
Por eso, Padre, te suplicamos los, diciendo:
que santifiques por el mismo Espí-
Se inclina un poco.
ritu estos dones que hemos sepa-
rado para ti, Tomen y beban todos de él,
porque éste es el cáliz de mi
Junta las manos y traza el signo de la cruz,
Sangre, Sangre de la alian-
sobre el pan y el cáliz conjuntamente, diciendo:
za nueva y eterna, que será
de manera que se conviertan en derramada por ustedes y por
el Cuerpo y  la Sangre de Jesu- muchos para el perdón de los
cristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, pecados. Hagan esto en con-
memoración mía.
Junta las manos.
Muestra el cáliz al pueblo, lo deposita luego so-
que nos mandó celebrar estos
bre el corporal y lo adora haciendo genuflexión.
misterios.
Luego dice una de las siguientes fórmulas:
En las fórmulas que siguen, las palabras
del Señor han de pronunciarse claramente y 1
con precisión, como lo requiere la naturale-
Éste es el Misterio de la fe.
za de las mismas palabras.
O bien: Éste es el Sacramento
Porque él mismo, la noche en
de nuestra fe.
que iba a ser entregado,
Y el pueblo prosigue, aclamando:
Toma el pan y, sosteniéndolo un poco ele-
vado sobre el altar, prosigue: Anunciamos tu muerte, procla-
mamos tu resurrección. ¡Ven, Se-
tomó pan, y dando gracias te
ñor Jesús!
bendijo, lo partió y lo dio a sus
discípulos, diciendo: 2
Se inclina un poco. Éste es el Misterio de la fe, Cristo
nos redimió.
Tomen y coman todos de él,
porque esto es mi cuerpo, que Y el pueblo prosigue, aclamando:
será entregado por ustedes.
Cada vez que comemos de este
Muestra el pan consagrado al pueblo, lo pan y bebemos de este cáliz,
deposita luego sobre la patena y lo adora anunciamos tu muerte, Señor,
haciendo genuflexión. Después prosigue: hasta que vuelvas.
Página 16
3 Aquí se puede hacer mención del Obispo
Coadjutor o Auxiliar, de acuerdo a la Orde-
Éste es el Misterio de la fe, Cristo nación general del Misal Romano.
se entregó por nosotros.
----
Y el pueblo prosigue, aclamando:
El Obispo, cuando celebra en su diócesis,
Salvador del mundo, sálvanos, dice:
que nos has liberado por tu cruz y
resurrección. a mí, indigno servidor tuyo,

Después el sacerdote, con las manos ex- Cuando celebra un Obispo que no es el Or-
tendidas, dice: dinario diocesano, dice:

Así, Padre, al celebrar ahora el a mi hermano N., Obispo de esta


memorial de la pasión salvadora Iglesia de N., a mí, indigno servi-
de tu Hijo, de su admirable re- dor tuyo,
surrección y ascensión al cielo, ----
mientras esperamos su venida
gloriosa, te ofrecemos, en esta * al orden episcopal, a los presbí-
acción de gracias, el sacrificio vivo teros y diáconos, y a todo el pue-
y santo. blo redimido por ti.

Dirige tu mirada sobre la ofrenda Atiende los deseos y súplicas de


de tu Iglesia, y reconoce en ella la esta familia que has congregado
Víctima por cuya inmolación qui- en tu presencia,
siste devolvernos tu amistad, para ----
que, fortalecidos con el Cuerpo y
la Sangre de tu Hijo y llenos de su En los domingos, cuando no hay otro re-
Espíritu Santo, formemos en Cristo cuerdo más propio, puede decirse:
un solo cuerpo y un solo espíritu. en el domingo, día en que Cristo
Que él nos transforme en ofren- ha vencido a la muerte y nos ha
da permanente, para que goce- hecho partícipes de su vida inmor-
mos de tu heredad junto con tus tal.
elegidos: con María, la Virgen Ma- Reúne en torno a ti, Padre mise-
dre de Dios, su esposo san José, ricordioso, a todos tus hijos dis-
los apóstoles y los mártires (san persos por el mundo. A nuestros
N.) y todos los santos, por cuya hermanos difuntos y a cuantos
intercesión confiamos obtener murieron en tu amistad recíbe-
siempre tu ayuda. los en tu reino, donde esperamos
Te pedimos, Padre, que esta Víc- gozar todos juntos de la plenitud
tima de reconciliación traiga la paz eterna de tu gloria,
y la salvación al mundo entero. Junta las manos.
Confirma en la fe y en la caridad a
tu Iglesia, peregrina en la tierra: a por Cristo, Señor nuestro, por
tu servidor, el papa N., a nuestro quien concedes al mundo todos
obispo N.,* los bienes.
Página 17
---- Rito de la Comunión
Cuando esta Plegaria se utiliza en las mi- Una vez depositados el cáliz y la patena
sas de difuntos, puede decirse: sobre el altar, el sacerdote, con las manos
juntas, dice:
Recuerda a tu hijo (hija) N.,
a quien llamaste (hoy) de este Llenos de alegría por ser hijos de
mundo a tu presencia: concédele Dios, digamos confiadamente la
que, así como ha compartido ya oración que Cristo nos enseñó:
la muerte de Jesucristo, compar-
Extiende las manos y, juntamente con el
ta también con él la gloria de la
pueblo, continúa:
resurrección, cuando Cristo haga
resurgir de la tierra a los muer- Padre nuestro, que estás en el
tos, y transforme nuestro cuerpo cielo, santificado sea tu Nombre;
frágil en un cuerpo glorioso como venga a nosotros tu Reino; hága-
el suyo. se tu voluntad en la tierra como
en el cielo. Danos hoy nuestro pan
Y a todos nuestros hermanos
de cada día; perdona nuestras
difuntos y a cuantos murieron en
ofensas, como también nosotros
tu amistad recíbelos en tu reino,
perdonamos a los que nos ofen-
donde esperamos gozar todos
den. No nos dejes caer en la ten-
juntos de la plenitud eterna de tu
tación y líbranos del mal.
gloria; allí secarás las lágrimas de
nuestros ojos, porque, al contem- Sólo el sacerdote, con las manos extendi-
plarte como tú eres, Dios nuestro, das, prosigue diciendo:
seremos para siempre semejan-
tes a ti y cantaremos eternamen- Líbranos de todos los males, Se-
te tus alabanzas, ñor, y concédenos la paz en nues-
tros días, para que, ayudados por
Junta las manos, tu misericordia, vivamos siempre
libres de pecado y protegidos de
por Cristo, Señor nuestro, por
toda perturbación, mientras espe-
quien concedes al mundo todos
ramos la gloriosa venida de nues-
los bienes.
tro Salvador Jesucristo.
Toma la patena con el pan consagrado y el
Junta las manos.
cáliz y, sosteniéndolos elevados, dice:
El pueblo concluye la oración aclamando:
Por Cristo, con él y en él, a ti,
Dios Padre omnipotente, en la Tuyo es el reino, tuyo el poder y
unidad del Espíritu Santo, todo la gloria, por siempre, Señor.
honor y toda gloria por los siglos
Después, el sacerdote, con las manos ex-
de los siglos.
tendidas, dice en voz alta:
El pueblo aclama:
Señor Jesucristo, que dijiste a
Amén. tus apóstoles: “La paz les dejo, mi
paz les doy”, no tengas en cuenta
nuestros pecados, sino la fe de tu
Página 18
Iglesia, y, conforme a tu palabra, A continuación el sacerdote, con las ma-
concédele la paz y la unidad. nos juntas, dice en secreto:

Junta las manos. Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo,


que por voluntad del Padre, coope-
Tú que vives y reinas por los si- rando el Espíritu Santo, diste con tu
glos de los siglos. muerte la vida al mundo, líbrame,
El pueblo responde: por la recepción de tu Cuerpo y de
tu Sangre, de todas mis culpas y
Amén. de todo mal. Concédeme cumplir
El sacerdote, vuelto hacia al pueblo, ex- siempre tus mandamientos y jamás
tendiendo y juntando las manos, dice: permitas que me separe de ti.

La paz del Señor esté siempre El sacerdote hace genuflexión, toma el


con ustedes. pan consagrado y, sosteniéndolo un poco
elevado sobre la patena o sobre el cáliz, de
El pueblo responde: cara al pueblo, dice con voz clara:
Y con tu espíritu. Este es el Cordero de Dios, que
Luego, si se juzga oportuno, el diácono, o quita el pecado del mundo. Dicho-
el sacerdote, añade: sos los invitados a la cena del Señor.

Démonos fraternalmente la paz. Y juntamente con el pueblo continúa:

O bien: Señor, no soy digno de que en-


tres en mi casa, pero una palabra
Como hijos de Dios, intercambie- tuya bastará para sanarme.
mos ahora un signo de comunión
fraterna. El sacerdote, vuelto hacia el altar, dice en
secreto:
Después toma el pan consagrado, lo parte
sobre la patena y pone una partícula dentro El Cuerpo de Cristo me guarde
del cáliz, diciendo en secreto: para la vida eterna.

El Cuerpo y la Sangre de nues- Y comulga reverentemente el Cuerpo de


tro Señor Jesucristo, unidos en Cristo. Después toma el cáliz y dice en secreto:
este cáliz, sean para nosotros La Sangre de Cristo me guarde
alimento de vida eterna. para la vida eterna.
Mientras tanto, se canta o se dice: Y bebe reverentemente la Sangre de Cristo.
Cordero de Dios, que quitas el Después toma la patena o la píxide y se
pecado del mundo, ten piedad de acerca a los que van a comulgar. Muestra el
nosotros. pan consagrado a cada uno, sosteniéndolo
Cordero de Dios, que quitas el un poco elevado, y le dice:
pecado del mundo, ten piedad de El Cuerpo de Cristo.
nosotros.
El que va a comulgar responde:
Cordero de Dios, que quitas el
pecado del mundo, danos la paz. Amén.
Página 19
Y comulga. Finalizada la Comunión, el sacer- Luego el diácono, o el mismo sacerdote, con
dote o el diácono, o el acólito, purifica la patena las manos juntas, vuelto hacia el pueblo, dice:
sobre el cáliz y también el cáliz. Mientras hace la
Pueden ir en paz.
purificación, el sacerdote dice en secreto:
O bien:
Haz, Señor, que recibamos con
un corazón limpio el alimento que La alegría del Señor sea nuestra
acabamos de tomar, y que el don fuerza. Pueden ir en paz.
que nos haces en esta vida nos
sirva para la vida eterna. O bien:

Después el sacerdote puede volver a la Glorifiquen al Señor con su vida.


sede. Si se considera oportuno, se puede de- Pueden ir en paz.
jar un breve espacio de silencio sagrado o en-
tonar un salmo o algún cántico de alabanza. El pueblo responde:

Luego, de pie en el altar o en la sede, el Demos gracias a Dios.


sacerdote, vuelto hacia el pueblo, con las
manos juntas, dice: Bendición final
Oremos. El diácono o, a falta de éste, el mismo sa-

Y todos, junto con el sacerdote, oran en cerdote, dice:

silencio durante unos momentos, a no ser Inclinados, reciban la bendición.


que ya se haya hecho antes.
Luego el sacerdote, con las manos exten-
Después el sacerdote, con las manos ex-
didas sobre el pueblo, dice la bendición y
tendidas, dice la oración después de la co-
todos responden:
munión. Al final de ésta, el pueblo aclama:

Amén. Amén.

Rito de conclusión
Siguen, si es necesario, breves avisos para
el pueblo. Después tiene lugar la despedida.
El sacerdote, vuelto hacia el pueblo, exten-
diendo las manos, dice:

El Señor esté con ustedes.


El pueblo responde:

Y con tu espíritu.
El sacerdote bendice al pueblo diciendo:

La bendición de Dios todopode-


roso, Padre, Hijo,  y Espíritu San-
to, descienda sobre ustedes.
El pueblo responde:

Amén.
Página 20
SÁBADO 1 hombre, y de un hombre ya cercano
Feria (Verde) o ML (Blanco). a la muerte, nació una descendencia
Santa María en sábado numerosa como las estrellas del cielo
e incontable como la arena que está a
Antífona de entrada Sal 95, 1.6 la orilla del mar. Todos ellos murieron
Canten al Señor un canto nuevo, can- en la fe, sin alcanzar el cumplimiento
te al Señor toda la tierra. En su pre- de las promesas: las vieron y las
sencia hay esplendor y majestad, en saludaron de lejos, reconociendo que
su santuario, poder y hermosura. eran extranjeros y peregrinos en la
tierra. Los que hablan así demuestran
Oración colecta claramente que buscan una patria; y si
Dios todopoderoso y eterno, ordena hubieran pensado en aquella de la que
nuestra vida según tu voluntad para habían salido, habrían tenido opor-
que, en el nombre de tu Hijo amado, tunidad de regresar. Pero aspiraban
podamos dar con abundancia frutos de a una patria mejor, nada menos que
buenas obras. Que vive y reina conti- la celestial. Por eso, Dios no se aver-
go en la unidad del Espíritu Santo, y es güenza de llamarse «su Dios» y, de
Dios, por los siglos de los siglos. hecho, les ha preparado una Ciudad.
Por la fe, Abraham, cuando fue pues-
Lectura Heb 11, 1-2. 8-19 to a prueba, presentó a Isaac como
Lectura de la carta a los Hebreos     ofrenda: él ofrecía a su hijo único, al
heredero de las promesas, a aquel de
Hermanos: La fe es la garantía de los quien se había anunciado: De Isaac
bienes que se esperan, la plena certe- nacerá la descendencia que llevará tu
za de las realidades que no se ven. Por nombre. Y lo ofreció, porque pensaba
ella nuestros antepasados fueron con- que Dios tenía poder, aun para resuci-
siderados dignos de aprobación. Por la tar a los muertos. Por eso recuperó a
fe, Abraham, obedeciendo al llamado su hijo, y esto fue como un símbolo.
de Dios, partió hacia el lugar que iba Palabra de Dios.
a recibir en herencia, sin saber a dón-
de iba. Por la fe, vivió como extranjero SALMO   Lc 1, 69-75
en la Tierra prometida, habitando en R. ¡Bendito sea el Señor!
carpas, lo mismo que Isaac y Jacob,
herederos con él de la misma prome- Nos ha dado un poderoso Salvador
sa. Porque Abraham esperaba aquella en la casa de David, su servidor, como
ciudad de sólidos cimientos, cuyo ar- lo había anunciado mucho tiempo an-
quitecto y constructor es Dios. Tam- tes por boca de sus santos profetas. R.
bién por la fe, Sara recibió el poder Para salvarnos de nuestros enemigos
de concebir, a pesar de su edad avan- y de las manos de todos los que nos odian.
zada, porque juzgó digno de fe al que Así tuvo misericordia de nuestros padres
se lo prometía. Y por eso, de un solo y se acordó de su santa Alianza. R.
Página 21
Se acordó del juramento que hizo a Comentario. Podemos preguntar-
nuestro padre Abraham de conceder- nos, si hoy estamos firmes en esta
nos que, libres de temor, arrancados roca que es el amor de Dios. Cómo vi-
de las manos de nuestros enemigos, vimos el amor fiel de Dios hacia noso-
lo sirvamos en santidad y justicia tros. Siempre existe el riesgo de olvi-
bajo su mirada, durante toda nuestra dar ese amor grande que el Señor nos
vida. R. ha mostrado. También nosotros, los
cristianos, corremos el riesgo de de-
ALELUIA      Jn 3, 16
jarnos paralizar por los miedos del fu-
Aleluia. Dios amó tanto al mundo, que turo y de buscar seguridades en cosas
entregó a su Hijo único; todo el que que pasan, o en un modelo de socie-
cree en él tiene Vida eterna. Aleluia. dad cerrada que tiende a excluir, más
que a incluir. En esta tierra han crecido
EVANGELIO Mc 4, 35-41
tantos santos y beatos que han acogi-
¿Quién es este que hasta el viento y el do el amor de Dios y lo han difundido
mar le obedecen? en el mundo, santos libres y testaru-
X Evangelio de nuestro Señor dos. Sobre las huellas de estos testi-
Jesucristo según san Marcos gos, también nosotros podemos vivir
la alegría del Evangelio, practicando la
Al atardecer de aquel día, Jesús dijo misericordia, podemos compartir las
a sus discípulos: «Crucemos a la otra dificultades de mucha gente, de las fa-
orilla.» Ellos, dejando a la multitud, milias, en especial de las más frágiles y
lo llevaron a la barca, así como esta- marcadas por la crisis económica.
ba. Había otras barcas junto a la suya.
Entonces se desató un fuerte vendaval, Oración sobre las ofrendas
y las olas entraban en la barca, que se Recibe con bondad nuestros dones,
iba llenando de agua. Jesús estaba en Señor; y al santificarlos, se conviertan
la popa, durmiendo sobre el cabezal. en causa de salvación para nosotros.
Lo despertaron y le dijeron: «¡Maestro! Por Jesucristo, nuestro Señor.
¿No te importa que nos ahoguemos?»
Antífona de comunión cf Sal 33, 6
Despertándose, él increpó al viento
y dijo al mar: «¡Silencio! ¡Cállate!» El Miren hacia el Señor, y quedarán
viento se aplacó y sobrevino una gran resplandecientes, y sus rostros no se
calma. Después les dijo: «¿Por qué tie- avergonzarán.
nen miedo? ¿Cómo no tienen fe?» En-
Oración después de la comunión
tonces quedaron atemorizados y se de-
cian unos a otros: «¿Quién es este, que Dios todopoderoso, concédenos, a
hasta el viento y el mar le obedecen?» los que somos vivificados por tu gra-
cia, alegrarnos siempre con el don re-
Palabra del Señor.
cibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Página 22

Domingo 2 el Espíritu Santo; allí, iluminados


La Presentación del Señor. por el mismo Espíritu, conocieron
al Señor y lo proclamaron con ale-
(F). Blanco. gría. También nosotros, congre-
gados en la unidad por el Espíritu
Gloria. Prefacio propio. Jornada Mundial Santo, vayamos hacia la casa de
de la Vida Consagrada. Dios al encuentro de Cristo. Lo
encontraremos y reconoceremos
en la fracción del pan, hasta que
Bendición y procesión vuelva revestido de gloria.
de las candelas
5. Después de la monición, el sacerdote
Primera forma: Procesión bendice las candelas, diciendo con las ma-
nos juntas:
1. En la hora más conveniente se reúnen
todos en una iglesia menor o en otro lugar Oremos:
oportuno, fuera de la iglesia hacia la que va
a encaminarse la procesión. Los fieles tienen Dios y Padre nuestro, fuente y
en sus manos las candelas apagadas. origen de toda luz, que en este
día has mostrado al justo Si-
2. Llega el sacerdote con los ministros, re-
vestidos con vestiduras blancas como para la
meón la Luz para iluminar a las
misa o bien con la capa pluvial que en este naciones: te pedimos humilde-
caso se usa hasta que termine la procesión. mente que X bendigas estos ci-
rios. Escucha las súplicas de tu
3. Se encienden las candelas mientras se
pueblo, que se dispone a llevar-
canta la antífona:
los para alabanza de tu nom-
bre, a fin de que, siguiendo el
Ya el Señor llega con poder, e ilu-
minará los ojos de sus servidores. camino de las virtudes, pueda
Aleluya. llegar a la luz que no tiene fin.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
u otro cántico apropiado.
R. Amén.
4. El sacerdote saluda como de costumbre
al pueblo y hace luego una breve monición O bien:
para invitar a los fieles a celebrar esta fiesta
Oremos:
de manera activa y consciente. Puede ser-
virse de esta monición o de otra semejante: Señor y Dios nuestro, luz ver-
dadera que creas y difundes la
Queridos hermanos: Hace cua- luz eterna: derrama la claridad
renta días, hemos celebrado con de tu luz en el corazón de los
alegría la Navidad del Señor. Hoy fieles, para que cuantos son
conmemoramos el día feliz en que iluminados en tu santo tem-
Jesús fue presentado en el templo
plo por el resplandor de estos
por María y José, cumpliendo pú-
blicamente la ley de Moisés, pero, cirios, puedan alcanzar el es-
en realidad, yendo al encuentro de plendor de tu gloria. Por Jesu-
su pueblo que lo esperaba con fe. cristo, nuestro Señor.
Los santos ancianos Simeón y Ana
fueron al templo impulsados por R. Amén.
Página 23
Y rocía las candelas con agua bendita sin de- II
cir nada, y coloca el incienso para la procesión.
Embellece tu trono, Sión, y reci-
6. El sacerdote recibe del diácono o minis- be a Cristo Rey.
tro su propia candela encendida y comienza
Abraza a María, la puerta del cie-
la procesión, diciendo el diácono (o, en su
lo, pues ella conduce al Rey de la
defecto, el mismo sacerdote):
gloria revestido de nueva luz.
Vayamos en paz al encuentro del Permanece Virgen llevando en
Señor. sus manos al Hijo nacido antes del
O bien: Vayamos en paz. lucero del alba.
Simeón lo tomó en sus brazos y
En cuyo caso, todos responden: proclamó ante los pueblos que son
el Señor de la vida y de la muerte
En el nombre de Cristo. Amén. y Salvador del mundo.

7. Todos llevan sus candelas encendidas. 8. Cuando la procesión entra al templo, se


Durante la procesión puede cantarse al- canta la antífona de entrada, u otro canto
ternadamente la siguiente antífona I Luz apropiado. Llegado el sacerdote al altar, lo
para alumbrar a las naciones con el cánti- venera, y si se utiliza el incienso, lo incien-
co (Lc 2, 29-32), o la antífona II Embelle- sa. Va a la sede, si la ha utilizado cambia la
ce tu trono u otro cántico apropiado. capa pluvial por la casulla y después inicia
la oración del Gloria; a continuación sigue la
I oración colecta. Y la misa continúa de ma-

Ant. Luz para alumbrar a las na- nera habitual.

ciones y gloria de tu pueblo Israel.


Ahora, Señor, según tu promesa, Segunda forma: Entrada
puedes dejar a tu servidor irse en solemne
paz.
9. Los fieles, con candelas en sus manos,
Ant. Luz para alumbrar a las na- se reúnen en la iglesia. El sacerdote, con
ciones y gloria de tu pueblo Israel. ornamentos blancos, acompañado por los
Porque mis ojos han visto a tu ministros y algunos fieles, va a un lugar
Salvador. adecuado: delante de la puerta o en la mis-

Ant. Luz para alumbrar a las na- ma iglesia, donde al menos la mayor parte

ciones y gloria de tu pueblo Israel. de los fieles pueda participar cómodamente

A quien has presentado ante to- del rito.

dos los pueblos. 10. Cuando el sacerdote llega al lugar

Ant. Luz para alumbrar a las na- establecido para la bendición de los cirios,

ciones y gloria de tu pueblo Israel. éstos se encienden mientras se canta la an-


tífona
Página 24
Ya el Señor llega con poder, e ilu- seguida entrará en su Templo el
minará los ojos de sus servidores. Señor que ustedes buscan; y el
Aleluya. Ángel de la alianza que ustedes
desean ya viene, dice el Señor de
u otro canto adecuado. los ejércitos. ¿Quién podrá sopor-
tar el Día de su venida? ¿Quién
11. El sacerdote, después del saludo y la
permanecerá de pie cuando apa-
exhortación bendice los cirios como se in-
rezca? Porque él es como el fue-
dica en los nn. 4-5 y se hace la procesión
go del fundidor y como la lejía de
hacia el altar, mientras se canta (nn. 6-7).
los lavanderos. Él se sentará para
Para la Misa se observa lo que indica el n. 8.
fundir y purificar: purificará a los
Misa hijos de Leví y los depurará como
al oro y la plata; y ellos serán
Antífona de entrada cf. Sal. 47, 10-11 para el Señor los que presentan
la ofrenda conforme a la justicia.
En tu santo templo, Señor, evo- La ofrenda de Judá y de Jerusalén
camos tu misericordia; la gloria de será agradable al Señor, como en
tu nombre llega hasta los confines los tiempos pasados, como en los
de la tierra. Tu derecha está llena primeros años.
de justicia.
Palabra de Dios.
Oración colecta
Salmo Sal 23, 7-10
Dios todopoderoso y eterno, te
pedimos humildemente que así R. El Rey de la gloria es el Se-
como tu Hijo unigénito, hecho ñor de los ejércitos.
hombre, fue presentado hoy en el
templo, también nosotros poda- ¡Puertas, levanten sus dinteles,
mos presentarnos a ti con un co- levántense, puertas eternas, para
razón puro. Por nuestro Señor Je- que entre el Rey de la gloria! R.
sucristo, tu Hijo, que vive y reina
¿Y quién es ese Rey de la gloria?
contigo en la unidad del Espíritu
Es el Señor, el fuerte, el poderoso, el
Santo y es Dios, por los siglos de
Señor poderoso en los combates. R.
los siglos.
¡Puertas, levanten sus dinteles,
1ª Lectura Mal 3, 1-4 levántense, puertas eternas, para
que entre el Rey de la gloria! R.
Lectura de la profecía de Malaquías
¿Y quién es ese Rey de la gloria?
Así habla el Señor Dios: Yo envío El Rey de la gloria es el Señor de
a mi mensajero, para que prepa- los ejércitos. R.
re el camino delante de mí. Y en
Página 25
2ª Lectura Heb 2, 14-18 de ellos, llevaron al niño a Jeru-
salén para presentarlo al Señor,
Hermanos: Ya que los hijos tie- como está escrito en la Ley: “Todo
nen una misma sangre una mis- varón primogénito será consa-
ma carne, Jesús también debía grado al Señor”. También debían
participar de esa condición, para ofrecer en Sacrificio un par de
reducir a la impotencia, median- tórtolas o de pichones de palo-
te su muerte, a aquel que tenía ma, como ordena la Ley del Se-
el dominio de la muerte, es decir, ñor. Vivía entonces en Jerusalén
al diablo, y liberar de este modo un hombre llamado Simeón, que
a todos los que vivían completa- era justo y piadoso, y esperaba
mente esclavizados por el temor el consuelo de Israel. El Espíri-
de la muerte. Porque él no vino tu Santo estaba en él y le había
para socorrer a los ángeles, sino a revelado que no moriría antes de
los descendientes de Abraham. En ver al Mesías del Señor. Conducido
consecuencia, debió hacerse se- por el mismo Espíritu, fue al Tem-
mejante en todo a sus hermanos, plo, y cuando los padres de Jesús
para llegar a ser un Sumo Sacer- llevaron al niño para cumplir con
dote misericordioso y fiel en el él las prescripciones de la Ley, Si-
servicio de Dios, a fin de expiar los meón lo tomó en sus brazos y ala-
pecados del pueblo. Y por haber bó a Dios, diciendo: “Ahora, Se-
experimentado personalmente la ñor, puedes dejar que tu servidor
prueba y el sufrimiento, él puede muera en paz, como lo has pro-
ayudar a aquéllos que están so- metido, porque mis ojos han visto
metidos a la prueba. la salvación que preparaste delan-
te de todos los pueblos: luz para
Palabra de Dios. iluminar a las naciones paganas
y gloria de tu pueblo Israel”. [Su
Aleluya Lc 2, 32 padre y su madre estaban admi-
rados por lo que oían decir de él.
Aleluya. Luz para iluminar a los Simeón, después de bendecirlos,
paganos y gloria de tu pueblo Is- dijo a María, la madre: “Este niño
rael. Aleluya. será causa de caída y de elevación
para muchos en Israel; será signo
Evangelio Lc 2, 22-40 de contradicción, y a ti misma una
Texto breve: se omite lo que está entre paréntesis []. espada te atravesará el corazón.
Así se manifestarán claramen-
XEvangelio de nuestro Señor te los pensamientos íntimos de
Jesucristo según san Lucas muchos”. Había también allí una
profetisa llamada Ana, hija de Fa-
Cuando llegó el día fijado por la nuel, de la familia de Aser, mujer
Ley de Moisés para la purificación
Página 26
ya entrada en años, que, casada movieron impulsados, animados por el
en su juventud, había vivido sie- Espíritu Santo. El peso de la edad y de la
te años con su marido. Desde en- espera desapareció en un momento. Re-
tonces había permanecido viuda, conocieron al Niño, y descubrieron una
y tenía ochenta y cuatro años. No nueva fuerza, para una nueva tarea: dar
se apartaba del Templo, sirvien- gracias y dar testimonio por este Signo
do a Dios noche y día con ayunos de Dios. Simeón improvisó un bellísimo
y oraciones. Se presentó en ese himno de júbilo. Ha sido un poeta en
mismo momento y se puso a dar ese momento. Y Ana se convierte en la
gracias a Dios. Y hablaba acerca primera predicadora de Jesús: “hablaba
del niño a todos los que esperaban del niño a quienes esperaban la reden-
la redención de Jerusalén. Des- ción de Jerusalén”.
pués de cumplir todo lo que orde-
naba la Ley del Señor, volvieron a Oración sobre las ofrendas
su ciudad de Nazaret, en Galilea.
Mira con agrado, Dios nuestro, la
El niño iba creciendo y se fortale-
ofrenda de tu Iglesia desbordan-
cía, lleno de sabiduría, y la gracia
te de alegría, tú que aceptaste el
de Dios estaba con él.]
sacrificio de tu Hijo único, ofreci-
do como Cordero inmaculado para
Palabra del Señor.
la vida del mundo. Por Jesucristo,
Comentario. El Evangelio viene a nuestro Señor.
nuestro encuentro con una imagen muy
Prefacio
bonita, conmovedora y alentadora. Es la
imagen de Simeón y de Ana, de quienes El misterio de la
nos habla el Evangelio de la infancia de presentación del Señor
Jesús, de san Lucas. Eran realmente an-
V. El Señor esté con ustedes.
cianos, el “viejo” Simeón y la “profetisa”
Ana que tenía 84 años. No escondía la R. Y con tu espíritu.
edad esta mujer. El Evangelio dice que V. Levantemos el corazón.
esperaban la venida de Dios cada día, R. Lo tenemos levantado hacia
con gran fidelidad, desde hacía mu- el Señor.
chos años. Querían verlo precisamen- V. Demos gracias al Señor,
te ese día, recoger los signos, intuir el nuestro Dios.
inicio. Quizá estaban también un poco
resignados, ya, a morir antes: esa larga R. Es justo y necesario.
espera continuaba sin embargo ocu- En verdad es justo y necesario,
pando su vida, no tenían compromi- es nuestro deber y salvación darte
sos más importantes que este. Esperar gracias siempre y en todo lugar,
al Señor y rezar. Y así, cuando María y Señor, Padre santo, Dios todopo-
José llegaron al templo para cumplir la deroso y eterno.
disposición de la Ley, Simeón y Ana se
Página 27
Porque tu Hijo eterno, al ser pre- Oración colecta
sentado hoy en el templo, es pro-
clamado por el Espíritu, gloria de Señor y Dios nuestro, concéde-
Israel y luz de los pueblos. nos honrarte con todo el corazón y
amar a todos con amor verdadero.
Por eso nosotros, llenos de ale-
Por nuestro Señor Jesucristo, tu
gría, salimos al encuentro de
Hijo, que vive y reina contigo en
nuestro Salvador y junto con los
la unidad del Espíritu Santo, y es
ángeles y santos te alabamos sin
Dios, por los siglos de los siglos.
cesar: Santo, santo, santo…

Antífona de comunión Lc 2, 30-31 O bien: san Blas

Mis ojos han visto a tu Salvador, Escucha, Señor, las súplicas que
a quien has presentado ante todos te presentamos por la intercesión
los pueblos. de san Blas, mártir, y concédenos
gozar de la paz en esta vida y re-
Oración después de la comunión cibir la recompensa eterna. Por
nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Padre, por estos sacramentos reci-
bidos, completa en nosotros la obra
O bien: san Oscar
de tu gracia, y así como colmaste el
anhelo de Simeón de contemplar al
Señor, que enviaste al obispo san
Mesías antes de morir, concédenos
Oscar para iluminar con el Evan-
recibir la vida eterna saliendo al en-
gelio a numerosos pueblos, concé-
cuentro del Señor. Que vive y reina
denos, por su intercesión, la gra-
por los siglos de los siglos.
cia de caminar siempre en la luz
de tu verdad. Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo.
LUNES 3
Misa a elección. Feria. Verde. Lectura Heb 11, 32-40
San Blas, obispo y mártir.
Lectura de la carta a los Hebreos    
(ML). Rojo. San Oscar, obis-
po. (ML). Blanco.
Hermanos: Me faltaría tiempo para ha-
blar de los Jueces y de los Profetas que
Antífona de entrada
Dios envió a su pueblo. Ellos, gracias a
cf. Sal 105, 47
la fe, conquistaron reinos, administra-
Sálvanos, Señor y Dios nuestro,
ron justicia, alcanzaron el cumplimien-
congréganos de entre las nacio-
to de las promesas, cerraron las fauces
nes, para que podamos dar gra-
de los leones, extinguieron la violencia
cias a tu santo nombre y gloriar-
del fuego, escaparon del filo de la es-
nos en tu alabanza.
pada. Su debilidad se convirtió en vi-
Página 28
gor: fueron fuertes en la lucha y recha- En mi turbación llegué a decir:
zaron los ataques de los extranjeros. «He sido arrojado de tu presencia.»
Hubo mujeres que recobraron con Pero tú escuchaste la voz de mi súpli-
vida a sus muertos. Unos se dejaron ca, cuando yo te invocaba. R.
torturar, renunciando a ser liberados,
Amen al Señor, todos sus fieles,
para obtener una mejor resurrección.
porque él protege a los que son leales
Otros sufrieron injurias y golpes, ca-
y castiga con severidad a los sober-
denas y cárceles. Fueron apedrea-
bios. ¡Sean fuertes los que esperan en
dos, destrozados, muertos por la
el Señor! R.
espada. Anduvieron errantes, cu-
biertos con pieles de ovejas y de ca- ALELUIA      Lc 7, 16
bras, desprovistos de todo, oprimi-
Aleluia. Un gran profeta ha apa-
dos y maltratados. Ya que el mundo
recido en medio de nosotros
no era digno de ellos, tuvieron que
y Dios ha visitado a su Pueblo. Aleluia.
vagar por desiertos y montañas, re-
fugiándose en cuevas y cavernas. EVANGELIO Mc 5, 1-20
Pero, aunque su fe los hizo merecedo- ¡Sal de este hombre, espíritu impuro!
res de un testimonio tan valioso, nin-
guno de ellos entró en posesión de la X Evangelio de nuestro Señor
promesa. Porque Dios nos tenía reser- Jesucristo según san Marcos
vado algo mejor, y no quiso que ellos Jesús y sus discípulos llegaron a la
llegaran a la perfección sin nosotros. otra orilla del mar, a la región de los
Palabra de Dios. gerasenos. Apenas Jesús desembar-
có, le salió al encuentro desde el ce-
SALMO   Sal 30, 20-24 menterio un hombre poseído por un
R. ¡Sean fuertes los que esperan en espíritu impuro. El habitaba en los
el Señor! sepulcros, y nadie podía sujetarlo, ni
siquiera con cadenas. Muchas veces
¡Qué grande es tu bondad, Señor!
lo habían atado con grillos y cade-
Tú la reservas para tus fieles; y la
nas, pero él había roto las cadenas y
brindas a los que se refugian en ti,
destrozado los grillos, y nadie podía
en la presencia de todos. R.
dominarlo. Día y noche, vagaba entre
Tú los ocultas al amparo de tu rostro los sepulcros y por la montaña, dan-
de las intrigas de los hombres; y los do alaridos e hiriéndose con piedras.
escondes en tu Tienda de campaña, Al ver de lejos a Jesús, vino corriendo
lejos de las lenguas pendencieras. R. a postrarse ante él, gritando con fuer-
za: «¿Qué quieres de mí, Jesús, Hijo de
¡Bendito sea el Señor! El me mostró
Dios, el Altísimo? ¡Te conjuro por Dios,
las maravillas de su amor en el mo-
no me atormentes!» Porque Jesús le
mento del peligro. ¡Qué grande es tu
había dicho: «¡Sal de este hombre, es-
bondad, Señor! R.
píritu impuro!» Después le preguntó:
Página 29
«¿Cuál es tu nombre?» El respondió: rituales, pecados, enemistades, celos;
«Mi nombre es Legión, porque somos tal vez no saludamos a alguien: «¡Ah!
muchos.» Y le rogaba con insistencia Me hizo esto, ya no lo saludo». Pero
que no lo expulsara de aquella región. hay que curar esto. «¿Y cómo hago?».
Había allí una gran piara de cerdos Reza y pide a Jesús que lo sane. Es triste
que estaba paciendo en la montaña. cuando en una familia los hermanos no
Los espíritus impuros suplicaron a Je- se hablan por una estupidez, porque el
sús: «Envíanos a los cerdos, para que diablo toma una estupidez y hace todo
entremos en ellos.» El se lo permitió. un mundo. Después, las enemistades
Entonces los espíritus impuros salie- van adelante, muchas veces duran-
ron de aquel hombre, entraron en los te años, y esa familia se destruye. Los
cerdos, y desde lo alto del acantilado, padres sufren porque los hijos no se
toda la piara -unos dos mil animales- hablan, o la mujer de un hijo no habla
se precipitó al mar y se ahogó. Los con el otro, y así los celos, las envidas…
cuidadores huyeron y difundieron la El diablo siembra esto. Y el único que
noticia en la ciudad y en los poblados. expulsa los demonios es Jesús. El único
La gente fue a ver qué había sucedido. que cura estas cosas es Jesús. Por eso,
Cuando llegaron adonde estaba Jesús, os digo a cada uno de vosotros: dejaos
vieron sentado, vestido y en su sano curar por Jesús. Cada uno sabe dónde
juicio, al que había estado poseído por tiene la herida. Cada uno de nosotros
aquella Legión, y se llenaron de temor. tiene una; no sólo tiene una: dos, tres,
Los testigos del hecho les contaron lo cuatro, veinte. Cada uno sabe. Que Je-
que había sucedido con el endemonia- sús cure esas heridas. Pero, para esto,
do y con los cerdos. Entonces empeza- tengo que abrir el corazón, para que Él
ron a pedir a Jesús que se alejara de su venga. ¿Y cómo abro el corazón? Re-
territorio. En el momento de embar- zando. «Pero, Señor, no puedo con esa
carse, el hombre que había estado en- gente, la odio, me ha hecho esto, esto y
demoniado le pidió que lo dejara que- esto…». «Cura esta herida, Señor». Si
darse con él. Jesús no se lo permitió, le pedimos a Jesús esta gracia, Él nos la
sino que le dijo: «Vete a tu casa con tu concederá. Déjate curar por Jesús. Deja
familia, y anúnciales todo lo que el Se- que Jesús te cure.
ñor hizo contigo al compadecerse de
Oración sobre las ofrendas
ti.» El hombre se fue y comenzó a pro-
clamar por la región de la Decápolis lo Presentamos ante tu altar, Se-
que Jesús había hecho por él, y todos ñor, los dones de nuestra entrega;
quedaban admirados. te rogamos que los aceptes con
bondad y los conviertas en el sa-
Palabra del Señor.
cramento de nuestra redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Comentario. Y Jesús sanaba: de-
jaos curar por Jesús. Todos nosotros
tenemos heridas, todos: heridas espi-
Página 30
Antífona de comunión Lectura Heb 12, 1-4
Sal 30, 17-18
Lectura de la carta a los Hebreos
Que brille tu rostro sobre tu ser- Hermanos: Ya que estamos rodea-
vidor, sálvame por tu misericor- dos de una verdadera nube de testi-
dia. Señor, que no me avergüence gos, despojémonos de todo lo que nos
de haberte invocado. estorba, en especial del pecado, que
siempre nos asedia, y corramos resuel-
O bien: Mt 5, 3. 5 tamente al combate que se nos presen-
ta. Fijemos la mirada en el iniciador y
Felices los que tienen alma de
consumador de nuestra fe, en Jesús, el
pobres, porque a ellos les perte-
cual, en lugar del gozo que se le ofrecía,
nece el reino de los cielos. Felices
soportó la cruz sin tener en cuenta la
los pacientes, porque recibirán la
infamia, y ahora está sentado a la dere-
tierra en herencia.
cha del trono de Dios. Piensen en aquel
Oración después de la comunión que sufrió semejante hostilidad por
parte de los pecadores, y así no se de-
Alimentados con el don de nues- jarán abatir por el desaliento. Después
tra redención, te pedimos, Padre, de todo, en la lucha contra el pecado,
que con este auxilio de salvación ustedes no han resistido todavía hasta
eterna se acreciente siempre en derramar su sangre.
nosotros la verdadera fe. Por Je- Palabra de Dios.
sucristo, nuestro Señor.
SALMO Sal 21, 26b-28. 30abcd. 31b-32
Martes 4 R. ¡Los que te buscan te alaban,
Feria. Verde. Señor!

Antífona de entrada Cf. Sal 105, 47 Cumpliré mis votos delante de los
fieles: los pobres comerán hasta sa-
Sálvanos, Señor y Dios nuestro, con- ciarse y los que buscan al Señor lo ala-
gréganos de entre las naciones, para barán. ¡Que sus corazones vivan para
que podamos dar gracias a tu santo siempre! R.
nombre y gloriarnos en tu alabanza.
Todos los confines de la tierra se
Oración colecta acordarán y volverán al Señor; todas
Señor y Dios nuestro, concéde- las familias de los pueblos se postra-
nos honrarte con todo el corazón y rán en su presencia. R.
amar a todos con amor verdadero. Todos los que duermen en el sepul-
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, cro se postrarán en su presencia; to-
que vive y reina contigo en la unidad dos los que bajaron a la tierra dobla-
del Espíritu Santo, y es Dios, por los rán la rodilla ante Él. R.
siglos de los siglos.
Página 31
Hablarán del Señor a la generación dose a la multitud, preguntó: «¿Quién
futura, anunciarán su justicia a los que tocó mi manto?» Sus discípulos le di-
nacerán después, porque esta es la jeron: «¿Ves que la gente te aprieta
obra del Señor. R. por todas partes y preguntas quién te
ha tocado?» Pero él seguía mirando
ALELUIA   Mt 8, 17
a su alrededor, para ver quién había
Aleluia. Cristo tomó nuestras debili- sido. Entonces la mujer, muy asusta-
dades y cargó sobre sí nuestras enfer- da y temblando, porque sabía bien lo
medades. Aleluia. que le había ocurrido, fue a arrojarse
a sus pies y le confesó toda la verdad.
EVANGELIO Mc 5, 21-43
Jesús le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado.
¡Niña, yo te lo ordeno, levántate! Vete en paz, y queda curada de tu en-
X Evangelio de nuestro Señor Jesucristo fermedad.» Todavía estaba hablando,
según san Marcos cuando llegaron unas personas de la
casa del jefe de la sinagoga y le dije-
Cuando Jesús regresó en la barca a la ron: «Tu hija ya murió; ¿para qué vas a
otra orilla, una gran multitud se reu- seguir molestando al Maestro?» Pero
nió a su alrededor, y él se quedó junto Jesús, sin tener en cuenta esas pala-
al mar. Entonces llegó uno de los jefes bras, dijo al jefe de la sinagoga: «No
de la sinagoga, llamado Jairo, y al ver- temas, basta que creas.» Y sin permi-
lo, se arrojó a sus pies, rogándole con tir que nadie lo acompañara, excepto
insistencia: «Mi hijita se está murien- Pedro, Santiago y Juan, el hermano de
do; ven a imponerle las manos, para Santiago, fue a casa del jefe de la sina-
que se cure y viva.» Jesús fue con él goga. Allí vio un gran alboroto, y gen-
y lo seguía una gran multitud que lo te que lloraba y gritaba. Al entrar, les
apretaba por todos lados. Se encon- dijo: «¿Por qué se alborotan y lloran?
traba allí una mujer que desde hacia La niña no está muerta, sino que duer-
doce años padecía de hemorragias. me.» Y se burlaban de Él. Pero Jesús
Había sufrido mucho en manos de hizo salir a todos, y tomando consigo
numerosos médicos y gastado todos al padre y a la madre de la niña, y a
sus bienes sin resultado; al contrario, los que venían con él, entró donde ella
cada vez estaba peor. Como había estaba. La tomó de la mano y le dijo:
oído hablar de Jesús, se le acercó por «Talitá kum», que significa: «¡Niña, yo
detrás, entre la multitud, y tocó su te lo ordeno, levántate.» En seguida
manto, porque pensaba: «Con sólo la niña, que ya tenía doce años, se
tocar su manto quedaré curada.» In- levantó y comenzó a caminar. Ellos,
mediatamente cesó la hemorragia, entonces, se llenaron de asombro, y él
y ella sintió en su cuerpo que estaba les mandó insistentemente que nadie
curada de su mal. Jesús se dio cuen- se enterara de lo sucedido. Después
ta en seguida de la fuerza que había dijo que dieran de comer a la niña.
salido de él, se dio vuelta y, dirigién-
Palabra del Señor.
Página 32
Comentario. Pidamos, pero no como MIÉRCOLES 5
quien cree merecerlo todo. Pidamos Santa Águeda, virgen y
conscientes de que Dios nos ama, aun- mártir. (MO). Rojo.
que no lo merezcamos. Aún más, nos
ama en nuestra debilidad, que nos Prefacio de santas vírgenes.
acerca a Él. Y así como le pedimos, se-
LS: 1Cor 1, 26-31; Sal 30, 3-4. 6.
pamos ofrecerle el homenaje de nues-
8. 16-17; Lc 9, 23-26.
tra fe y nuestra confianza total. No du-
demos de su amor, que quiere darnos Antífona de entrada
todo lo que realmente necesitamos,
quiere curarnos de nuestra enferme- Sigue al Cordero crucificado por
dad, quiere darnos la verdadera vida. nosotros, la virgen valiente, ofren-
Oración sobre las ofrendas da de pureza y castidad.

Padre, presentamos ante tu altar los Oración colecta


dones de nuestra entrega; te rogamos
que los aceptes con bondad y los con- Imploramos, Señor, tu misericor-
viertas en el sacramento de nuestra re- dia, por medio de santa Águeda,
dención. Por Jesucristo, nuestro Señor. virgen y mártir, que supo agradar-
Antífona de comunión Sal 30, 17-18 te siempre por los méritos de su
virginidad y su fortaleza en el mar-
Que brille tu rostro sobre tu servidor, tirio. Por nuestro Señor Jesucristo,
sálvame por tu misericordia.Señor, tu Hijo, que vive y reina contigo en
que no me avergüence de haberte in- la unidad del Espíritu Santo y es
vocado. Dios, por los siglos de los siglos.
O bien: Mt 5, 3.5
Lectura Heb 12, 4-7. 11-15
Felices los que tienen alma de pobres,
porque a ellos les pertenece el reino de Lectura de la carta a los Hebreos
los cielos. Felices los pacientes, porque
recibirán la tierra en herencia. Hermanos: En la lucha contra el
pecado, ustedes no han resistido
Oración después de la comunión
todavía hasta derramar su san-
Alimentados con el don de nuestra gre. Ustedes se han olvidado de
redención, te pedimos, Padre, que la exhortación que Dios les dirige
con este auxilio de salvación eterna como a hijos suyos: “Hijo mío, no
se acreciente siempre en nosotros la desprecies la corrección del Señor,
y cuando te reprenda, no te des-
fe verdadera. Por Jesucristo, nuestro
alientes. Porque el Señor corrige
Señor.
al que ama y castiga a todo aquél
que recibe por hijo”. Si ustedes tie-
nen que sufrir es para su correc-
Página 33
ción; porque Dios los trata como Aleluya Jn 10, 27
a hijos, y ¿hay algún hijo que no
sea corregido por su padre? Es Aleluya. “Mis ovejas escuchan mi
verdad que toda corrección, en el voz, yo las conozco y ellas me si-
momento de recibirla, es motivo guen”, dice el Señor. Aleluya.
de tristeza y no de alegría; pero
más tarde, produce frutos de paz
Evangelio Mc 6, 1-6
y de justicia en los que han sido
adiestrados por ella. Por eso, “que
recobren su vigor las manos que X Evangelio de nuestro Señor
desfallecen y las rodillas que fla- Jesucristo según san Marcos.
quean. Y ustedes, avancen por un
camino llano”, para que el rengo Jesús se dirigió a su pueblo, se-
no caiga, sino que se sane. Bus- guido de sus discípulos. Cuando
quen la paz con todos y la santifi- llegó el sábado, comenzó a ense-
cación, porque sin ella nadie verá ñar en la sinagoga, y la multitud
al Señor. Estén atentos para que que lo escuchaba estaba asom-
nadie sea privado de la gracia de brada y decía: “¿De dónde saca
Dios, y para que no brote ninguna todo esto? ¿Qué sabiduría es esa
raíz venenosa capaz de perturbar
que le ha sido dada y esos grandes
y contaminar a la comunidad.
milagros que se realizan por sus
manos? ¿No es acaso el carpinte-
Palabra de Dios.
ro, el hijo de María, hermano de
Santiago, de José, de Judas y de
Salmo Sal 102, 1-2. 13-14. 17-18a
Simón? ¿Y sus hermanas no viven
R. El amor del Señor perma- aquí entre nosotros?”. Y Jesús era
nece para siempre. para ellos un motivo de escánda-
lo. Por eso les dijo: “Un profeta es
Bendice al Señor, alma mía, que despreciado solamente en su pue-
todo mi ser bendiga a su santo Nom- blo, en su familia y en su casa”. Y
bre; bendice al Señor, alma mía, y no pudo hacer allí ningún milagro,
nunca olvides sus beneficios. R. fuera de sanar a unos pocos en-
Como un padre es cariñoso con fermos, imponiéndoles las manos.
sus hijos, así es cariñoso el Señor Y él se asombraba de su falta de
con sus fieles; él conoce de qué fe. Jesús recorría las poblaciones
estamos hechos, sabe muy bien de los alrededores, enseñando a
que no somos más que polvo. R. la gente.

Pero el amor del Señor perma- Palabra del Señor.


nece para siempre, y su justicia
llega hasta los hijos y los nietos
de los que lo temen y observan su
alianza. R.
Página 34
Comentario. Porque nosotros escu- JUEVES 6
chamos muchos comentarios: «He es- San Pablo Miki y compañeros,
cuchado que lo que sucedió allá es esto mártires. (MO). Rojo.
y lo que sucede allá es otra cosa; he leí-
do esto, me han dicho esto...» Pero yo Prefacio de santos mártires.
soy libre, debo emitir mi propio juicio y
LS: Gál 2, 19-20; Sal 125, 1-6; Mt 28, 16-20.
comprender qué significa todo esto. Se
trata de un trabajo que a menudo no- Antífona de entrada
sotros no hacemos: nos conformamos,
nos tranquilizamos con: me han dicho, Los santos derramaron su san-
he escuchado, la gente dice, he leído... gre por el Señor, amaron a Cristo
Y así nos quedamos tranquilos. En cam- en su vida, lo han imitado en su
bio deberíamos preguntarnos: ¿Cuál es muerte, y por eso merecieron la
la verdad? ¿Cuál es el mensaje que el corona de gloria.
Señor quiere darme con ese signo de
los tiempos? Oración colecta

Oración sobre las ofrendas Dios todopoderoso, fortaleza de


Acepta, Señor, los dones que te los santos, que llamaste a la glo-
presentamos en la conmemora- ria, por el suplicio de la cruz, a
ción de santa Águeda, así como san Pablo Miki y a sus compañe-
quisiste aceptar su glorioso marti- ros mártires, concédenos, por su
rio. Por Jesucristo, nuestro Señor. intercesión, confesar con firmeza,
hasta la muerte, la fe que profesa-
Antífona de comunión mos. Por nuestro Señor Jesucristo,
Apoc 7, 17 tu Hijo, que vive y reina contigo en
la unidad del Espíritu Santo, y es
El Cordero que está en medio del
Dios, por los siglos de los siglos.
trono los conducirá hacia los ma-
nantiales de agua viva.
Lectura Heb 12, 18-19. 21-24
Oración después de la comunión Lectura de la carta a los Hebreos     
Señor y Dios nuestro, que has Hermanos: Ustedes, en efecto, no se
querido contar a santa Águeda en- han acercado a algo tangible: fuego
tre tus elegidos por la doble victo- ardiente, oscuridad, tinieblas, tem-
ria de la virginidad y el martirio, pestad, sonido de trompeta, y un es-
concédenos por este sacramento, truendo tal de palabras, que aquellos
la gracia de superar con valentía que lo escuchaban no quisieron que
todos los males y alcanzar la glo- se les siguiera hablando. Este espec-
ria celestial. Por Jesucristo, nues- táculo era tan terrible, que Moisés
tro Señor. exclamó: Estoy aterrado y tiemblo.
Página 35
Ustedes, en cambio, se han acercado EVANGELIO MC 6, 7-13
a la montaña de Sión, a la Ciudad del
Los envió
Dios viviente, a la Jerusalén celestial, a
una multitud de ángeles, a una fiesta X Evangelio de nuestro Señor
solemne, a la asamblea de los primo- Jesucristo según san Marcos     
génitos cuyos nombres están escritos
Jesús llamó a los Doce y los envió de
en el cielo. Se han acercado a Dios,
dos en dos, dándoles poder sobre los
que es el Juez del universo, y a los es-
espíritus impuros. Y les ordenó que
píritus de los justos que ya han llegado
no llevaran para el camino más que
a la perfección, a Jesús, el mediador
un bastón; ni pan, ni alforja, ni dine-
de la Nueva Alianza, y a la sangre pu-
ro; que fueran calzados con sandalias
rificadora que habla más elocuente-
y que no tuvieran dos túnicas. Les
mente que la de Abel.
dijo: «Permanezcan en la casa donde
Palabra de Dios. les den alojamiento hasta el momento
de partir. Si no los reciben en un lugar
SALMO     Sal 47, 2-4. 9-11
y la gente no los escucha, al salir de
R. ¡El Señor es grande y digno de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies,
alabanza! en testimonio contra ellos.» Entonces
fueron a predicar, exhortando a la con-
El Señor es grande y digno de ala-
versión; expulsaron a muchos demo-
banza, en la Ciudad de nuestro Dios.
nios y curaron a numerosos enfermos,
Su santa Montaña, la altura más her-
ungiéndolos con óleo.
mosa, es la alegría de toda la tierra. R.
Palabra del Señor.
La Montaña de Sión, la Morada de
Dios, es la Ciudad del gran Rey: el Se-
Comentario. La Iglesia es ma-
ñor se manifestó como un baluarte en
dre de corazón abierto que sabe acoger,
medio de sus palacios. R.
recibir, especialmente a quien tiene ne-
Hemos visto lo que habíamos oído cesidad de mayor cuidado, que está en
en la Ciudad de nuestro Dios, en la mayor dificultad. La Iglesia, como la
Ciudad del Señor de los ejércitos, quería Jesús, es la casa de la hospitalidad.
que él afianzó para siempre. R. Y cuánto bien podemos hacer si nos ani-
mamos a aprender este lenguaje de la
Nosotros evocamos tu misericordia
hospitalidad, este lenguaje de recibir, de
en medio de tu Templo, Señor. Tu
acoger. Cuántas heridas, cuánta desespe-
alabanza, lo mismo que tu renombre,
ranza se puede curar en un hogar donde
llega hasta los confines de la tierra.
uno se pueda sentir recibido. Para eso
Tu derecha está llena de justicia. R.
hay que tener las puertas abiertas, sobre
ALELUIA      Mc 1, 15 todo las puertas del corazón. Hospitali-
dad con el hambriento, con el sediento,
Aleluia. El Reino de Dios está cerca.
con el forastero, con el desnudo, con el
Crean en la Buena Noticia. Aleluia.
Página 36
enfermo, con el preso, con el leproso, VIERNES 7
con el paralítico. Hospitalidad con el que Feria (Verde)
no piensa como nosotros, con el que no
tiene fe o la ha perdido. Y, a veces, por Antífona de entrada Cf. Sal 105, 47
culpa nuestra. Hospitalidad con el perse-
Sálvanos, Señor y Dios nuestro, con-
guido, con el desempleado. Hospitalidad
gréganos de entre las naciones, para
con las culturas diferentes, de las cuales
que podamos dar gracias a tu santo
esta tierra paraguaya es tan rica. Hospi-
nombre y gloriarnos en tu alabanza.
talidad con el pecador, porque cada uno
de nosotros también lo es. Oración colecta
Oración sobre las ofrendas Señor y Dios nuestro, concédenos
honrarte con todo el corazón y amar a
Padre santo, acepta los dones
todos con amor verdadero. Por nues-
que te presentamos en la conme-
tro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive
moración de tus santos Pablo Miki
y reina contigo en la unidad del Espí-
y compañeros mártires, y concé-
ritu Santo, y es Dios, por los siglos de
denos la gracia de permanecer fie-
los siglos.
les en la confesión de tu nombre.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Lectura Heb 13, 1-9a
Antífona de comunión Lectura de la carta a los Hebreos
Hermanos: Perseveren en el amor
Esta es la gran recompensa que
fraternal. No se olviden de practicar
reciben los Santos junto a Dios:
la hospitalidad, ya que gracias a ella,
ellos murieron por Cristo, y vivirán
algunos, sin saberlo, hospedaron a los
eternamente.
ángeles. Acuérdense de los que están
presos, como si ustedes lo estuvieran
Oración después de la comunión
con ellos, y de los que son maltrata-
dos, como si ustedes estuvieran en su
Dios nuestro, que en los santos
mismo cuerpo. Respeten el matrimo-
mártires Pablo Miki y compañeros,
nio y no deshonren el lecho conyugal,
manifestaste admirablemente el
porque Dios condenará a los lujuriosos
misterio de la cruz, concédenos
y a los adúlteros. No se dejen llevar de
por tu bondad que, fortalecidos
la avaricia, y conténtense con lo que
por este sacrificio, permanezca-
tienen, porque el mismo Dios ha di-
mos fielmente unidos a Cristo y
cho: No te dejaré ni te abandonaré. De
trabajemos en la Iglesia por la sal-
manera que podemos decir con plena
vación de todos los hombres. Por
confianza: El Señor es mi protector:
Jesucristo, nuestro Señor.
no temeré. ¿Qué podrán hacerme los
hombres? Acuérdense de quienes los
dirigían, porque ellos les anunciaron la
Página 37
Palabra de Dios: consideren cómo ter- por todas partes. Algunos decían:
minó su vida e imiten su fe. Jesucristo «Juan el Bautista ha resucitado, y por
es el mismo ayer y hoy, y lo será para eso se manifiestan en él poderes mi-
siempre. No se dejen extraviar por lagrosos» Otros afirmaban: «Es Elías.»
cualquier clase de doctrinas extrañas. Y otros: «Es un profeta como los an-
tiguos.» Pero Herodes, al oír todo
Palabra de Dios.
esto, decía: «Este hombre es Juan, a
SALMO Sal 26, 1. 3. 5. 8b-9abc (R.: 1a) quien yo mandé decapitar y que ha
resucitado.» Herodes, en efecto, ha-
R. ¡El Señor es mi luz y mi salvación!
bía hecho arrestar y encarcelar a Juan
El Señor es mi luz y mi salvación, a causa de Herodías, la mujer de su
¿a quién temeré? El Señor es el ba- hermano Felipe, con la que se había
luarte de mi vida, ¿ante quién tembla- casado. Porque Juan decía a Herodes:
ré? R. «No te es lícito tener a la mujer de tu
Aunque acampe contra mí un ejérci- hermano.» Herodías odiaba a Juan
to, mi corazón no temerá; aunque es- e intentaba matarlo, pero no podía,
talle una guerra contra mí, no perderé porque Herodes lo respetaba, sabien-
la confianza. R. do que era un hombre justo y santo,
y lo protegía. Cuando lo oía, quedaba
Sí, él me cobijará en su Tienda de perplejo, pero lo escuchaba con gusto.
campaña en el momento del peligro; Un día se presentó la ocasión favora-
me ocultará al amparo de su Carpa ble. Herodes festejaba su cumpleaños,
y me afirmará sobre una roca. R. ofreciendo un banquete a sus digna-
Yo busco tu rostro, Señor, no lo apar- tarios, a sus oficiales y a los notables
tes de mí. No alejes con ira a tu servi- de Galilea. La hija de Herodías salió a
dor, tú, que eres mi ayuda. R. bailar, y agradó tanto a Herodes y a sus
convidados, que el rey dijo a la joven:
ALELUIA      Cf. Lc 8, 15 «Pídeme lo que quieras y te lo daré.»
Aleluia. Felices los que retienen la Y le aseguró bajo juramento: «Te daré
palabra de Dios con un corazón bien cualquier cosa que me pidas, aunque
dispuesto y dan fruto gracias a su sea la mitad de mi reino.» Ella fue a
constancia. Aleluia. preguntar a su madre: «¿Qué debo
pedirle?» «La cabeza de Juan el Bau-
EVANGELIO Mc 6, 14-29 tista», respondió esta. La joven volvió
Éste hombre es Juan, a quien yo rápidamente adonde estaba el rey y
mandé decapitar, y que ha resucitado le hizo este pedido: «Quiero que me
traigas ahora mismo, sobre una ban-
X Evangelio de nuestro Señor deja, la cabeza de Juan el Bautista.» El
Jesucristo según san Marcos rey se entristeció mucho, pero a causa
El rey Herodes oyó hablar de Jesús, de su juramento, y por los convidados,
porque su fama se había extendido no quiso contrariarla. En seguida man-
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dó a un guardia que trajera la cabeza Oración sobre las ofrendas
de Juan. El guardia fue a la cárcel y le
Padre, presentamos ante tu altar los
cortó la cabeza. Después la trajo sobre
dones de nuestra entrega; te roga-
una bandeja, la entregó a la joven y
mos que los aceptes con bondad y los
esta se la dio a su madre. Cuando los
conviertas en el sacramento de nues-
discípulos de Juan lo supieron, fueron
tra redención. Por Jesucristo, nuestro
a recoger el cadáver y lo sepultaron.
Señor.
Palabra del Señor.
Antífona de comunión Sal 30, 17-18
Comentario. Juan el Bautista comen-
Que brille tu rostro sobre tu servidor,
zó su predicación en el periodo del
sálvame por tu misericordia. Señor,
emperador Tiberio, en el año 27-28
que no me avergüence de haberte in-
d.c., y la clara invitación que dirige a las
vocado.
personas que acudían a escucharlo, es
preparar el camino para acoger al Se- O bien: Mt 5, 3.5
ñor, para enderezar las sendas torcidas
Felices los que tienen alma de pobres,
de la vida a través de un cambio radi-
porque a ellos les pertenece el reino de
cal del corazón. Pero el Bautista no se
los cielos. Felices los pacientes, porque
limita a predicar la penitencia, la con-
recibirán la tierra en herencia.
versión, sino que, reconociendo a Jesús
como el “Cordero de Dios” que vino a Oración después de la comunión
quitar el pecado del mundo, tiene la Alimentados con el don de nuestra
profunda humildad de mostrar a Jesús redención, te pedimos, Padre, que
como el verdadero Mensajero de Dios, con este auxilio de salvación eterna
haciéndose a un lado para que Cristo se acreciente siempre en nosotros la
pueda crecer, ser escuchado y seguido. fe verdadera. Por Jesucristo, nuestro
Como nota final, el Bautista testifica Señor.
con la sangre su fidelidad a los manda-
mientos de Dios, o sin ceder o darle la
espalda, cumpliendo hasta el final su
misión. San Beda, monje del siglo IX, en
sus Homilías dice: San Juan por (Cristo)
dio su vida, a pesar de que no recibió
la orden de renegar de Jesucristo, le
fue ordenado solo callar la verdad. Y
no calló la verdad y por eso murió por
Cristo, quien es la Verdad. Justamente,
por el amor a la verdad, no reduce su
compromiso y no tiene temor a dirigir
palabras fuertes a aquellos que habían
perdido el camino de Dios.
Página 39
SÁBADO 8 O bien santa Josefina Bakhita
Misa a elección. Feria. Dios nuestro, que libraste a santa
Verde. Memoria libre. Josefina de la esclavitud y la hiciste
San Jerónimo Emiliano hija tuya y esposa de Cristo, concéde-
(Blanco). Santa Josefina nos, por su ejemplo, seguir con amor
Bakhita, virgen (Blanco). constante a Jesús crucificado y per-
severar con empeño en la caridad y
Jornada de reflexión y oración contra
en la misericordia. Por nuestro Señor
la trata de personas.
Jesucristo, tu Hijo.
L. de las horas: a elección.
Lectura Heb 13, 15-17. 20-21
Hoy es la Jornada de reflexión y
oración contra la trata de personas. Lectura de la carta a los Hebreos
Antífona de entrada Sal 94, 6-7 Hermanos: Por medio de Jesús,
ofrezcamos sin cesar a Dios un sacri-
Vengan, inclinémonos para adorar a
Dios, doblemos la rodilla ante el Señor ficio de alabanza, es decir, el fruto de
que nos creó; porque él es nuestro Dios. los labios que confiesan su Nombre.
Hagan siempre el bien y compartan lo
O bien cf Mc 10, 14 que poseen, porque esos son sacrifi-
Dejen que los niños vengan a mí y cios agradables a Dios. Obedezcan con
no se lo impidan, porque de ellos es el docilidad a quienes los dirigen, porque
reino de Dios, dice el Señor. ellos se desvelan por ustedes, como
O bien quien tiene que dar cuenta. Así ellos
podrán cumplir su deber con alegría
Esta virgen sabia y prudente salió al y no penosamente, lo cual no les re-
encuentro de Cristo con la lámpara portaría a ustedes ningún provecho.
encendida.
Que el Dios de la paz -el mismo que
Oración colecta resucitó de entre los muertos a nues-
Dios nuestro, cuida a tu familia con tro Señor Jesús, el gran Pastor de las
incansable bondad, y, ya que sólo en ovejas, por la sangre de una Alianza
ti ha puesto su esperanza defiéndela eterna- los capacite para cumplir su
siempre con tu protección. Por nues- voluntad, practicando toda clase de
tro Señor Jesucristo, tu Hijo. bien. Que él haga en nosotros lo que
O bien San Jerónimo Emiliani es agradable a sus ojos, por Jesucristo,
a quien sea la gloria por los siglos de
Padre de misericordia, que elegis- los siglos. Amén.
te a san Jerónimo Emiliani para que
fuera protector y padre de los huérfa- Palabra de Dios.
nos, concédenos, por su intercesión,
SALMO      Sal 22, 1-6
la gracia de conservar fielmente el
espíritu de adopción por el cual nos R. ¡El Señor es mi pastor, nada me
llamamos y somos hijos tuyos. Por puede faltar!
nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Página 40
El Señor es mi pastor, nada me pue- Comentario. El Evangelio de hoy nos
de faltar. El me hace descansar en ver- dice que los apóstoles después de la ex-
des praderas, me conduce a las aguas periencia de la misión, están contentos
tranquilas y repara mis fuerzas. R. pero cansados. Y Jesús lleno de com-
prensión quiere darles un poco de ali-
Me guía por el recto sendero, por
vio. Entonces les lleva a aparte, un lugar
amor de su Nombre. Aunque cruce por
apartado para que puedan reposarse
oscuras quebradas, no temeré ningún
un poco. “Muchos entretanto los vieron
mal, porque tú estás conmigo: tu vara
partir y entendieron... y los anticiparon”.
y tu bastón me infunden confianza. R.
Y a este punto el evangelista nos ofre-
Tú preparas ante mí una mesa, fren- ce una imagen de Jesús de particular
te a mis enemigos; unges con óleo mi intensidad, ‘fotografiando’ por así decir
cabeza y mi copa rebosa. R. sus ojos y recogiendo los sentimientos
de su corazón. Dice así el evangelista:
Tu bondad y tu gracia me acompañan “Al desembarcar, Jesús vio una gran
a lo largo de mi vida; y habitaré en la muchedumbre y se compadeció de ella,
Casa del Señor, por muy largo tiempo. R. porque eran como ovejas sin pastor, y
ALELUIA      Jn 10, 27 estuvo enseñándoles largo rato”.
Aleluia. «Mis ovejas escuchan mi Oración sobre las ofrendas
voz, yo las conozco y ellas me siguen», Señor y Dios nuestro, que has crea-
dice el Señor. Aleluia. do los frutos de la tierra para sostener
EVANGELIO Mc 6, 30-34 nuestra fragilidad, haz que estos dones
se conviertan en sacramento de vida
Eran como ovejas sin pastor eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
X Evangelio de nuestro Señor Antífona de comunión Cf Sal 106, 8-9
Jesucristo según san Marcos
Den gracias al Señor por su misericordia
Al regresar de su misión, los Apósto- y por sus maravillas en favor de los hom-
les se reunieron con Jesús y le contaron bres, porque Él sació a los que sufrían sed
todo lo que habían hecho y enseñado. y colmó de bienes a los hambrientos.
Él les dijo: «Vengan ustedes solos a
un lugar desierto, para descansar un O bien Mt 5, 4.6
poco.» Porque era tanta la gente que
Felices los afligidos, porque serán
iba y venía, que no tenían tiempo ni
consolados. Felices los que tienen
para comer. Entonces se fueron solos
hambre y sed de justicia, porque serán
en la barca a un lugar desierto. Al verlos
saciados.
partir, muchos los reconocieron, y de
todas las ciudades acudieron por tierra Oración después de la comunión
a aquel lugar y llegaron antes que ellos.
Señor, que nos hiciste compartir el
Al desembarcar, Jesús vio una gran mu-
mismo pan y el mismo cáliz, concéde-
chedumbre y se compadeció de ella,
nos vivir de tal manera que, unidos
porque eran como ovejas sin pastor, y
en Cristo, demos fruto con alegría
estuvo enseñándoles largo rato.
para la salvación del mundo. Por Je-
Palabra del Señor. sucristo, nuestro Señor.
Página 41
DOMINGO 9 Rey, el Señor de los ejércitos!» Uno de
5º durante el año. Verde. los serafines voló hacia mí, llevando
en su mano una brasa que había to-
Gloria. Credo. Prefacio dominical mado con unas tenazas de encima del
durante el año. altar. Él le hizo tocar mi boca, y dijo:
«Mira: esto ha tocado tus labios; tu
Antífona de entrada Sal 94, 6-7 culpa ha sido borrada y tu pecado ha
sido expiado». Yo oí la voz del Señor
Vengan, inclinémonos para ado- que decía: «¿A quién enviaré y quién
rar a Dios, doblemos la rodilla ante irá por nosotros?» Yo respondí: «¡Aquí
el Señor que nos creó; porque él estoy: envíame!»
es nuestro Dios.
Palabra de Dios.
Oración colecta SALMO   Sal 137, 1-5. 7c-8

Dios nuestro, cuida a tu familia R. Te cantaré, Señor, en presencia de


con incansable bondad, y, ya que los ángeles.
sólo en ti ha puesto su esperanza, Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
defiéndela siempre con tu protec- porque has oído las palabras de mi boca.
ción. Por nuestro Señor Jesucristo, Te cantaré en presencia de los ángeles
tu Hijo, que vive y reina contigo en y me postraré ante tu santo Templo. R.
la unidad del Espíritu Santo, y es
Dios, por los siglos de los siglos.
Daré gracias a tu Nombre por tu
amor y tu fidelidad. Me respondiste
Lectura Is 6, 1-2a. 3-8 cada vez que te invoqué y aumentaste
la fuerza de mi alma. R.
Lectura del libro del profeta Isaías     
Que los reyes de la tierra te bendigan
El año de la muerte del rey Ozías, yo al oír las palabras de tu boca, y canten
vi al Señor sentado en un trono eleva- los designios del Señor, porque la glo-
do y excelso, y las orlas de su manto ria del Señor es grande. R.
llenaban el Templo. Unos serafines es-
taban de pie por encima de él. Cada Tu derecha me salva. El Señor lo
uno tenía seis alas: Y uno gritaba hacia hará todo por mí. Tu amor es eterno,
el otro: «¡Santo, santo, santo es el Se- Señor, ¡no abandones la obra de tus
ñor de los ejércitos! Toda la tierra está manos! R.
llena de su gloria». Los fundamentos Lectura 1 Cor 15, 1-11
de los umbrales temblaron al clamor
de su voz, y la Casa se llenó de humo. Lectura de la primera carta del após-
Yo dije: «¡Ay de mí, estoy perdido! Por- tol san Pablo a los cristianos de Corinto
que soy un hombre de labios impuros, Hermanos, les recuerdo la Buena
y habito en medio de un pueblo de la- Noticia que yo les he predicado, que
bios impuros; ¡y mis ojos han visto al
Página 42
ustedes han recibido y a la cual per- quinientos hermanos al mismo tiempo,
manecen fieles. Por ella son salvados, la mayor parte de los cuales vive aún, y
si la conservan tal como yo se la anun- algunos han muerto. Además, se apa-
cié; de lo contrario, habrán creído en reció a Santiago y de nuevo a todos los
vano. Les he trasmitido en primer lu- Apóstoles. Por último, se me apareció
gar, lo que yo mismo recibí: Cristo mu- también a mí, que soy como el fruto
rió por nuestros pecados, conforme a de un aborto. En resumen, tanto ellos
la Escritura. Fue sepultado y resucitó como yo, predicamos lo mismo, y esto
al tercer día, de acuerdo con la Escri- es lo que ustedes han creído.
tura. Se apareció a Pedro y después a
Palabra de Dios.
los Doce. Luego se apareció a más de
quinientos hermanos al mismo tiempo, ALELUIA Mt 4, 19
la mayor parte de los cuales vive aún, y
Aleluia. «Síganme, y Yo los haré pes-
algunos han muerto. Además, se apa-
cadores de hombres», dice el Señor.
reció a Santiago y de nuevo a todos los
Aleluia.
Apóstoles. Por último, se me apareció
también a mí, que soy como el fruto de EVANGELIO Lc 5, 1-11
un aborto. Porque yo soy el último de Abandonándolo todo, lo siguieron
los Apóstoles, y ni siquiera merezco ser
llamado Apóstol, ya que he perseguido X Evangelio de nuestro Señor
a la Iglesia de Dios. Pero por la gracia de Jesucristo según san Lucas
Dios soy lo que soy, y su gracia no fue En una oportunidad, la multitud
estéril en mí, sino que yo he trabajado se amontonaba alrededor de Jesús
más que todos ellos, aunque no he sido para escuchar la Palabra de Dios, y
yo, sino la gracia de Dios que está con- Él estaba de pie a la orilla del lago de
migo. En resumen, tanto ellos como yo, Genesaret. Desde allí vio dos barcas
predicamos lo mismo, y esto es lo que junto a la orilla del lago; los pesca-
ustedes han creído. dores habían bajado y estaban lim-
Palabra de Dios. piando las redes. Jesús subió a una
de las barcas, que era de Simón, y le
O bien más breve: 1 Cor 15, 3-8. 11 pidió que se apartara un poco de la
Lectura de la primera carta del após- orilla; después se sentó, y enseñaba
tol san Pablo a los cristianos de Corinto a la multitud desde la barca. Cuando
terminó de hablar, dijo a Simón: «Na-
Hermanos: Les he trasmitido en pri-
vega mar adentro, y echen las redes».
mer lugar, lo que yo mismo recibí: Cristo
Simón le respondió: «Maestro, hemos
murió por nuestros pecados, conforme
trabajado la noche entera y no hemos
a la Escritura. Fue sepultado y resucitó
sacado nada, pero si tú lo dices, echaré
al tercer día, de acuerdo con la Escri-
las redes». Así lo hicieron, y sacaron
tura. Se apareció a Pedro y después a
tal cantidad de peces, que las redes
los Doce. Luego se apareció a más de
estaban a punto de romperse. Entonces
Página 43
hicieron señas a los compañeros de la Antífona de comunión cf Sal 106, 8-9
otra barca para que fueran a ayudarlos.
Ellos acudieron, y llenaron tanto las Den gracias al Señor por su mi-
dos barcas, que casi se hundían. Al ver sericordia y por sus maravillas en
esto, Simón Pedro se echó a los pies de favor de los hombres, porque él
Jesús y le dijo: «Aléjate de mí, Señor, sació a los que sufrían sed y colmó
porque soy un pecador». El temor se de bienes a los hambrientos.
había apoderado de él y de los que lo
O bien: Mt 5, 4.6
acompañaban, por la cantidad de pe-
ces que habían recogido; y lo mismo Felices los afligidos, porque se-
les pasaba a Santiago y a Juan, hijos rán consolados. Felices los que
de Zebedeo, compañeros de Simón. tienen hambre y sed de justicia,
Pero Jesús dijo a Simón: «No temas, porque serán saciados.
de ahora en adelante serás pescador
de hombres». Ellos atracaron las bar- Oración después de la comunión
cas a la orilla y, abandonándolo todo,
Señor, que nos hiciste compartir el
lo siguieron.
mismo pan y el mismo cáliz, concé-
Palabra del Señor. denos vivir de tal manera que, unidos
Comentario. El evangelio de hoy na- en Cristo, demos fruto con alegría
rra como Pedro confía en el Señor y para la salvación del mundo. Por Je-
tira las redes obteniendo una pesca mi- sucristo, nuestro Señor.
lagrosa, tras una noche de trabajo en Bendición solemne
vano. La fe es un encuentro con Jesús
Puede impartirse Bendición solemne
y me gusta pensar que Jesús pasaba la
Durante el Año (V):
mayor parte de su tiempo en las calles,
con la gente, y al anochecer se retiraba Dios todopoderoso aparte de ustedes
solo a rezar. El evangelio usa la misma toda adversidad y les conceda los do-
palabra sobre esta gente, sobre el pue- nes de su bendición. R. Amén.
blo, los apóstoles, y Pedro: se quedaron
Encienda sus corazones con el deseo
asombrados. Y el pueblo sentía este es-
de su Palabra para que sean colmados
tupor y decía: Él habla con autoridad.
con los gozos eternos. R. Amén.
Nunca un hombre ha hablado así.
Y comprendiendo lo que es bueno
Oración sobre las ofrendas
y recto, cumplan siempre los manda-
Señor y Dios nuestro, que has mientos de Dios y lleguen a participar
creado los frutos de la tierra para en el banquete celestial. R. Amén.
sostener nuestra fragilidad, haz
Y la bendición de Dios todopodero-
que estos dones se conviertan en
so, del Padre, del Hijo X y del Espíritu
sacramento de vida eterna. Por
Santo, descienda sobre ustedes y per-
Jesucristo, nuestro Señor.
manezca para siempre. R. Amén.
Página 44
LUNES 10 de y una mañana: éste fue el segundo
Santa Escolástica, virgen. día. Dios dijo: “Que se reúnan en un
(MO). Blanco. solo lugar las aguas que están bajo el
cielo, y que aparezca el suelo firme”. Y
Prefacio de santas vírgenes. así sucedió. Dios llamó Tierra al suelo
firme y Mar al conjunto de las aguas. Y
LS: Cant 8, 6-7; Sal 148, 1-2. 11- Dios vio que esto era bueno. Entonces
14; Lc 10, 38-42. dijo: “Que la tierra produzca vegeta-
les, hierbas que den semilla, y árboles
Antífona de entrada frutales que den sobre la tierra frutos
de su misma especie con su semilla
Esta virgen sabia y prudente sa-
adentro”. Y así sucedió. La tierra hizo
lió al encuentro de Cristo con la
brotar vegetales, hierba que da semilla
lámpara encendida.
según su especie y árboles que dan fru-
Oración colecta to de su misma especie con su semilla
adentro. Y Dios vio que esto era bueno.
Te pedimos, Padre, en esta celebra- Así hubo una tarde y una mañana: éste
ción de santa Escolástica, virgen, que, fue el tercer día. Dios dijo: “Que haya
siguiendo su ejemplo, te sirvamos con astros en el firmamento del cielo para
un amor puro y experimentemos las distinguir el día de la noche; que ellos
delicias de tu amistad. Por nuestro Se- señalen las fiestas, los días y los años, y
ñor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina que estén como lámparas en el firma-
contigo en la unidad del Espíritu San- mento del cielo para iluminar la tierra”.
to y es Dios, por los siglos de los siglos. Y así sucedió. Dios hizo los dos gran-
des astros –el astro mayor para presidir
Lectura Gn 1, 1-19 el día y el menor para presidir la no-
che– y también hizo las estrellas. Y los
Lectura del libro del Génesis puso en el firmamento del cielo para
Al principio, Dios creó el cielo y la iluminar la tierra, para presidir el día y
tierra. La tierra era algo informe y va- la noche, y para separar la luz de las ti-
cío, las tinieblas cubrían el abismo, y el nieblas. Y Dios vio que esto era bueno.
soplo de Dios se cernía sobre las aguas. Así hubo una tarde y una mañana: éste
Entonces Dios dijo: “Que exista la luz”. fue el cuarto día.
Y la luz existió. Dios vio que la luz era Palabra de Dios.
buena, y separó la luz de las tinieblas;
y llamó Día a la luz y Noche a las ti- Salmo Sal 103, 1-2a. 5-7. 10. 12. 24. 35c
nieblas. Así hubo una tarde y una ma-
ñana: éste fue el primer día. Dios dijo: R. ¡Bendice, alma mía, al Señor!
“Que haya un firmamento en medio
de las aguas, para que establezca una ¡Señor, Dios mío, qué grande
separación entre ellas”. Y así sucedió. eres! Estás vestido de esplendor
Dios hizo el firmamento, y éste separó y majestad y te envuelves con un
las aguas que están debajo de él, de las manto de luz. Afirmaste la tierra
que están encima de él; y Dios llamó sobre sus cimientos: ¡no se move-
Cielo al firmamento. Así hubo una tar- rá jamás! R.
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El océano la cubría como un Comentario. El Evangelio nos mues-
manto, las aguas tapaban las tra que Jesús, el Hijo de Dios, es el fin
montañas; pero tú las amenazas- de esa búsqueda. Nos dice que su amor
te y huyeron, escaparon ante el no tiene un punto de llegada, que la
fragor de tu trueno. R. fuerza de su amor es inagotable. Se
Haces brotar fuentes en los va- compadeció de más de cinco mil hom-
lles, y corren sus aguas por las bres, dio la paz a sus discípulos que se
quebradas. Las aves del cielo ha- encontraban en una tempestad y ter-
bitan junto a ellas y hacen oír su minada una travesía, recorre pueblos
canto entre las ramas. R. para que todas las gentes vayan a Él. El
¡Qué variadas son tus obras, Se- corazón del Señor aún palpita de amor
ñor! ¡Todo lo hiciste con sabiduría, por cada hombre; quiere tocar tierra en
la tierra está llena de tus criaturas! la puerta de cada corazón; quiere reco-
¡Bendice al Señor, alma mía! R. rrer cada lugar y que pongamos delan-
te de Él todo lo que somos, todo lo que
Aleluya cf. Mt 4, 23
tenemos.
Aleluya. Jesús proclamaba la
Buena Noticia del Reino, y sana- Oración sobre las ofrendas
ba todas las dolencias de la gente. Señor, te proclamamos admira-
Aleluya. ble en la conmemoración de santa
Escolástica, virgen, y te pedimos
Evangelio Mc 6, 53-56 humildemente que, así como sus
méritos fueron de tu agrado, acep-
Evangelio de nuestro Señor
tes esta liturgia que celebramos.
Jesucristo según san Marcos
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Después de atravesar el lago, Jesús y Antífona de comunión
sus discípulos llegaron a Genesaret y cf. Mt 25, 6
atracaron allí. Apenas desembarcaron,
Ya viene el esposo, salgan al en-
la gente reconoció en seguida a Jesús, y cuentro de Cristo, el Señor.
comenzaron a recorrer toda la región
para llevar en camilla a los enfermos, Oración después de la comunión
hasta el lugar donde sabían que él es- Señor y Dios nuestro, fortalecidos
taba. En todas partes donde entraba, con esta eucaristía te pedimos que,
pueblos, ciudades y poblados, ponían a a ejemplo de santa Escolástica, asu-
los enfermos en las plazas y le rogaban miendo en nuestro cuerpo los sufri-
que los dejara tocar tan sólo los flecos mientos de Cristo, nos esforcemos
por vivir unidos solamente a ti. Por
de su manto, y los que lo tocaban que-
Jesucristo, nuestro Señor.
daban sanos.
Palabra del Señor.
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MARTES 11 una multitud de seres vivientes y
Misa a elección. Feria. que vuelen pájaros sobre la tierra,
Verde. Nuestra Señora de por el firmamento del cielo”. Dios
Lourdes. (ML). Blanco. creó los grandes monstruos mari-
nos, las diversas clases de seres
Jornada mundial de los enfermos y vivientes que llenan las aguas
de los agentes de salud. deslizándose en ellas y todas las
especies de animales con alas.
LS: Is 66, 10-14; [Sal] Jdt 13, 18-19; Y Dios vio que esto era bueno.
Jn 2, 1-11. Entonces los bendijo, diciendo:
“Sean fecundos y multiplíquense;
Antífona de entrada llenen las aguas de los mares y
Sal 94, 6-7 que las aves se multipliquen so-
bre la tierra”. Así hubo una tarde
Vengan, inclinémonos para ado- y una mañana: éste fue el quinto
rar a Dios, doblemos la rodilla ante día. Dios dijo: “Que la tierra pro-
el Señor que nos creó; porque él duzca toda clase de seres vivien-
es nuestro Dios. tes: ganado, reptiles y animales
salvajes de toda especie”. Y así
Oración colecta sucedió. Dios hizo las diversas
clases de animales del campo, las
Dios nuestro, cuida a tu familia diversas clases de ganado y todos
con incansable bondad, y, ya que los reptiles de la tierra, cualquie-
sólo en ti ha puesto su esperanza, ra sea su especie. Y Dios vio que
defiéndela siempre con tu protec- esto era bueno. Dios dijo: “Haga-
ción. Por nuestro Señor Jesucristo, mos al hombre a nuestra imagen,
tu Hijo, que vive y reina contigo en según nuestra semejanza; y que
la unidad del Espíritu Santo, y es le estén sometidos los peces del
Dios, por los siglos de los siglos. mar y las aves del cielo, el gana-
do, las fieras de la tierra, y todos
O bien: Nuestra Señora de Lourdes los animales que se arrastran por
el suelo”. Y Dios creó al hombre
Padre misericordioso, ayúdanos a su imagen; lo creó a imagen
en nuestra debilidad, para que, al de Dios, los creó varón y mujer.
celebrar a la Madre inmaculada de Y los bendijo, diciéndoles: “Sean
tu Hijo, su intercesión nos libre de fecundos, multiplíquense, llenen
todo pecado. Por nuestro Señor la tierra y sométanla; dominen a
Jesucristo, tu Hijo. los peces del mar, a las aves del
cielo y a todos los vivientes que
Lectura Gn 1, 20—2, 4a se mueven sobre la tierra”. Y con-
tinuó diciendo: “Yo les doy todas
Lectura del libro del Génesis las plantas que producen semilla
sobre la tierra, y todos los árboles
Continuando la creación, Dios que dan frutos con semilla: ellos
dijo: “Que las aguas se llenen de les servirán de alimento. Y a to-
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das las fieras de la tierra, a todos Aleluya Sal 118, 36. 29b
los pájaros del cielo y a todos los
vivientes que se arrastran por el Aleluya. Inclina mi corazón hacia
suelo, les doy como alimento el tus prescripciones y dame la gra-
pasto verde”. Y así sucedió. Dios cia de conocer tu ley. Aleluya.
miró todo lo que había hecho, y
vio que era muy bueno. Así hubo Evangelio Mc 7, 1-13
una tarde y una mañana: éste fue
el sexto día. Así fueron termina- X Evangelio de nuestro Señor
dos el cielo y la tierra, y todos los Jesucristo según san Marcos
seres que hay en ellos. El séptimo
día, Dios concluyó la obra que ha- Los fariseos con algunos es-
bía hecho, y cesó de hacer la obra cribas llegados de Jerusalén se
que había emprendido. Dios ben- acercaron a Jesús, y vieron que
dijo el séptimo día y lo consagró, algunos de sus discípulos comían
porque en él cesó de hacer la obra con las manos impuras, es decir,
que había creado. Éste fue el ori- sin lavar. Los fariseos, en efecto,
gen del cielo y de la tierra cuando y los judíos en general, no comen
fueron creados. sin lavarse antes cuidadosamente
las manos, siguiendo la tradición
Palabra de Dios. de sus antepasados; y al volver
del mercado, no comen sin hacer
Salmo Sal 8, 4-9 primero las abluciones. Además,
hay muchas otras prácticas, a las
R. ¡Señor, qué admirable es que están aferrados por tradición,
tu Nombre! como el lavado de los vasos, de las
jarras, de la vajilla de bronce y de
Al ver el cielo, obra de tus ma- las camas. Entonces los fariseos y
nos, la luna y las estrellas que has los escribas preguntaron a Jesús:
creado: ¿qué es el hombre para “¿Por qué tus discípulos no proce-
que pienses en él, el ser humano den de acuerdo con la tradición de
para que lo cuides? R. nuestros antepasados, sino que
comen con las manos impuras?”.
Lo hiciste poco inferior a los án-
Él les respondió: “¡Hipócritas!
geles, lo coronaste de gloria y es-
Bien profetizó de ustedes Isaías,
plendor; le diste dominio sobre la
en el pasaje de la Escritura que
obra de tus manos, todo lo pusiste
dice: ‘Este pueblo me honra con
bajo sus pies. R.
los labios, pero su corazón está le-
Todos los rebaños y ganados, y jos de mí. En vano me rinde culto:
hasta los animales salvajes; las las doctrinas que enseñan no son
aves del cielo, los peces del mar sino preceptos humanos’. Ustedes
y cuanto surca los senderos de las dejan de lado el mandamiento de
aguas. R. Dios, por seguir la tradición de los
hombres”. Y les decía: “Por man-
tenerse fieles a su tradición, us-
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tedes descartan tranquilamente de los hombres». Son palabras que
el mandamiento de Dios. Porque nos llenan de admiración por nuestro
Moisés dijo: ‘Honra a tu padre y a Maestro: sentimos que en Él está la
tu madre’, y además: ‘El que mal- verdad y que su sabiduría nos libera de
dice a su padre y a su madre será los prejuicios.
condenado a muerte’. En cambio,
ustedes afirman: ‘Si alguien dice
Oración sobre las ofrendas
a su padre o a su madre: Declaro
corbán –es decir, ofrenda sagra- Señor y Dios nuestro, que has
da– todo aquello con lo que podría creado los frutos de la tierra para
ayudarte...’ En ese caso, le per- sostener nuestra fragilidad, haz
miten no hacer nada más por su que estos dones se conviertan en
padre o por su madre. Así anulan
sacramento de vida eterna. Por
la palabra de Dios por la tradición
Jesucristo, nuestro Señor.
que ustedes mismos se han trans-
mitido. ¡Y como éstas, hacen mu- Antífona de comunión
chas otras cosas!”. cf. Sal 106, 8-9

Palabra del Señor. Den gracias al Señor por su mi-


Comentario. El evangelio presen- sericordia y por sus maravillas en
ta una disputa entre Jesús y algunos favor de los hombres, porque él
fariseos y escribas. La discusión se sació a los que sufrían sed y colmó
refiere a la “tradición de los antepasa- de bienes a los hambrientos.
dos” que Jesús citando al profeta Isaías
define “preceptos humanos”. Y que no O bien: Mt 5, 4. 6
deben nunca tomar el “mandamiento
de Dios”. Las antiguas prescripciones Felices los afligidos, porque se-
en cuestión incluían no solamente los rán consolados. Felices los que
preceptos de Dios revelados a Moisés, tienen hambre y sed de justicia,
sino una serie de detalles que especifi- porque serán saciados.
caban las indicaciones de la ley de Moi-
sés. Los interlocutores aplicaban tales Oración después de la co-
normas de manera muy escrupulosa y munión
las presentaban como expresión de la
Señor, que nos hiciste compar-
auténtica religiosidad. Por lo tanto re-
tir el mismo pan y el mismo cáliz,
prenden a Jesús y a sus discípulos por
concédenos vivir de tal manera
la trasgresión de éstas, en particular las
que, unidos en Cristo, demos fru-
que se refieren a la purificación exte-
to con alegría para la salvación del
rior del cuerpo. La respuesta de Jesús
mundo. Por Jesucristo, nuestro
tiene la fuerza de un pronunciamiento
Señor.
profético: “Dejan de lado el manda-
miento de Dios, por seguir la tradición
Página 49
MIÉRCOLES 12 Dios hizo brotar del suelo toda cla-
De la feria. Verde. se de árboles, que eran atrayentes
para la vista y apetitosos para co-
Antífona de entrada mer; hizo brotar el árbol de la vida
Sal 94, 6-7 en medio del jardín, y el árbol del
conocimiento del bien y del mal.
Vengan, inclinémonos para ado- El Señor Dios tomó al hombre y
rar a Dios, doblemos la rodilla ante lo puso en el jardín de Edén, para
el Señor que nos creó; porque él que lo cultivara y lo cuidara. Y le
es nuestro Dios. dio esta orden: “Puedes comer de
todos los árboles que hay en el
Oración colecta
jardín, exceptuando únicamente
Dios nuestro, cuida a tu familia el árbol del conocimiento del bien
con incansable bondad, y, ya que y del mal. De él no deberás comer,
sólo en ti ha puesto su esperanza, porque el día que lo hagas queda-
defiéndela siempre con tu protec- rás sujeto a la muerte”.
ción. Por nuestro Señor Jesucristo, Palabra de Dios.
tu Hijo, que vive y reina contigo en
la unidad del Espíritu Santo, y es Salmo Sal 103, 1-2a. 27-30
Dios, por los siglos de los siglos.
R. ¡Bendice alma mía, al Señor!
Lectura Gn 2, 4b-9. 15-17
Bendice al Señor, alma mía: ¡Se-
Lectura del libro del Génesis ñor, Dios mío, qué grande eres!
Cuando el Señor Dios hizo la tie- Estás vestido de esplendor y ma-
rra y el cielo, aún no había ningún jestad y te envuelves con un man-
arbusto del campo sobre la tierra to de luz. R.
ni había brotado ninguna hierba, Todos esperan de ti que les des
porque el Señor Dios no había he- la comida a su tiempo: se la das,
cho llover sobre la tierra. Tampoco y ellos la recogen; abres tu mano,
había ningún hombre para cultivar y quedan saciados. R.
el suelo, pero un manantial surgía
de la tierra y regaba toda la super- Si les quitas el aliento, expiran
ficie del suelo. Entonces el Señor y vuelven al polvo. Si envías tu
Dios modeló al hombre con arcilla aliento, son creados, y renuevas
del suelo y sopló en su nariz un la superficie de la tierra. R.
aliento de vida. Así el hombre se
convirtió en un ser viviente. El Se- Aleluya cf. Jn 17, 17ba
ñor Dios plantó un jardín en Edén,
al oriente, y puso allí al hombre Aleluya. Tu palabra, Señor, es la
que había formado. Y el Señor verdad; conságranos en la ver-
dad. Aleluya.
Página 50
Evangelio Mc 7, 14-23 comentario. Más allá de la
cuestión inmediata relativa a los ali-
X Evangelio de nuestro Señor mentos, podemos ver en la reacción
Jesucristo según san Marcos de los fariseos una tentación perma-
nente del hombre: la de identificar el
Jesús, llamando a la gente, les
dijo: “Escúchenme todos y entién-
origen del mal en una causa exterior.
danlo bien. Ninguna cosa exter-
Muchas de las ideologías modernas
na que entra en el hombre puede
tienen, si nos fijamos bien, este pre-
mancharlo; lo que lo hace impu-
supuesto: dado que la injusticia viene
ro es aquello que sale del hom-
“de fuera”, para que reine la justicia
bre. ¡Si alguien tiene oídos para
es suficiente con eliminar las causas
oír, que oiga!” Cuando se apartó
exteriores que impiden su puesta en
de la multitud y entró en la casa,
práctica. Esta manera de pensar -ad-
sus discípulos le preguntaron por
vierte Jesús- es ingenua y miope. La
el sentido de esa parábola. Él les
injusticia, fruto del mal, no tiene raí-
dijo: “¿Ni siquiera ustedes son capaces de
ces exclusivamente externas; tiene su
comprender? ¿No saben que nada
origen en el corazón humano, donde
de lo que entra de afuera en el
se encuentra el germen de una miste-
hombre puede mancharlo, por-
riosa convivencia con el mal. Lo reco-
que eso no va al corazón sino al
noce amargamente el salmista: “Mira,
vientre, y después se elimina en
en la culpa nací, pecador me concibió
lugares retirados?”. Así Jesús de-
mi madre”. Sí, el hombre es frágil a
claraba que eran puros todos los
causa de un impulso profundo, que lo
alimentos. Luego agregó: “Lo que
mortifica en la capacidad de entrar en
sale del hombre es lo que lo hace
comunión con el prójimo. Abierto por
impuro. Porque es del interior, del
naturaleza al libre flujo del compartir,
corazón de los hombres, de don-
siente dentro de sí una extraña fuerza
de provienen las malas intencio-
de gravedad que lo lleva a replegarse
nes, las fornicaciones, los robos,
en sí mismo, a imponerse por encima
los homicidios, los adulterios, la
de los demás y contra ellos: es el egoís-
avaricia, la maldad, los engaños,
mo, consecuencia de la culpa original.
las deshonestidades, la envidia, la Oración sobre las ofrendas
difamación, el orgullo, el desatino.
Señor y Dios nuestro, que has
Todas estas cosas malas proceden
creado los frutos de la tierra para
del interior y son las que manchan
sostener nuestra fragilidad, haz
al hombre”.
que estos dones se conviertan en
Palabra del Señor. sacramento de vida eterna. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Página 51
Antífona de comunión Lectura Gén 2, 18-25
cf. Sal 106, 8-9
Lectura del libro del Génesis
Den gracias al Señor por su mi-
Dijo el Señor Dios: «No conviene
sericordia y por sus maravillas en
que el hombre esté solo. Voy a hacer-
favor de los hombres, porque él
sació a los que sufrían sed y colmó le una ayuda adecuada.» Entonces el
de bienes a los hambrientos. Señor Dios modeló con arcilla del sue-
lo a todos los animales del campo y a
O bien: Mt 5, 4. 6 todos los pájaros del cielo, y los pre-
sentó al hombre para ver qué nombre
Felices los afligidos, porque se- les pondría. Porque cada ser viviente
rán consolados. Felices los que debía tener el nombre que le pusiera
tienen hambre y sed de justicia,
el hombre. El hombre puso un nom-
porque serán saciados.
bre a todos los animales domésticos,
Oración después de la comunión a todas las aves del cielo y a todos los
animales del campo; pero entre ellos
Señor, que nos hiciste compartir no encontró la ayuda adecuada. En-
el mismo pan y el mismo cáliz, con- tonces el Señor Dios hizo caer sobre el
cédenos vivir de tal manera que, hombre un profundo sueño, y cuando
unidos en Cristo, demos fruto con este se durmió, tomó una de sus cos-
alegría para la salvación del mun-
tillas y cerró con carne el lugar vacío.
do. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Luego, con la costilla que había sacado
del hombre, el Señor Dios formó una
JUEVES 13
De la feria. mujer y se la presentó al hombre. El
hombre exclamó: «¡Esta sí que es hue-
Antífona de entrada so de mis huesos y carne de mi carne!
Sal 94, 6-7 Se llamará Mujer, porque ha sido sa-
cada del hombre.» Por eso el hombre
Vengan, inclinémonos para ado- deja a su padre y a su madre y se une
rar a Dios, doblemos la rodilla ante a su mujer, y los dos llegan a ser una
el Señor que nos creó; porque él
sola carne. Los dos, el hombre y la mu-
es nuestro Dios.
jer, estaban desnudos, pero no sentían
Oración colecta vergüenza.
Palabra de Dios.
Dios nuestro, cuida a tu familia
con incansable bondad, y, ya que SALMO      Sal 127, 1-5
sólo en ti ha puesto su esperanza,
R. ¡Feliz el que teme al Señor!
defiéndela siempre con tu protec-
ción. Por nuestro Señor Jesucristo, ¡Feliz el que teme al Señor y sigue
tu Hijo, que vive y reina contigo en sus caminos! Comerás del fruto de tu
la unidad del Espíritu Santo, y es trabajo, serás feliz y todo te irá bien. R.
Dios, por los siglos de los siglos.
Página 52
Tu esposa será como una vid fecun- Comentario. Es una madre des-
da en el seno de tu hogar; tus hijos, esperada, y una madre que frente a la
como retoños de olivo alrededor de tu salud de su hijo, hace de todo. Jesús le
mesa. R. explica que ha venido primero para
las ovejas de la casa de Israel, pero se
¡Así será bendecido el hombre que
lo explica con un lenguaje duro: ‘Deja
teme al Señor! ¡Que el Señor te bendi-
primero que se sacien los hijos, porque
ga desde Sión todos los días de tu vida:
no está bien tomar el pan de los hijos
que contemples la paz de Jerusalén. R.
y echárselo a los perros’. Esta mujer,
ALELUIA      St 1, 21bc que ciertamente no había ido a la uni-
versidad, sabía cómo responder. Esta
Aleluia. Reciban con docilidad la Pa-
mujer no tuvo vergüenza y por su fe,
labra sembrada en ustedes, que es ca-
Jesús, le hizo el milagro. Ella se había
paz de salvarlos. Aleluia.
expuesto al riesgo de hacer el ridículo,
EVANGELIO Mc 7, 24-30 pero ha insistido, y del paganismo y
de la idolatría ha encontrado la salud
Los cachorros, debajo de la mesa, para su hija y para ella ha encontrado al
comen de las migajas que dejan caer Dios viviente. Este es el camino de una
los hijos persona de buena voluntad, que busca
X Evangelio de nuestro Señor a Dios y lo encuentra. El Señor la ben-
Jesucristo según san Marcos      dice. ¡Cuánta gente hace este camino y
el Señor la espera! Pero es el mismo Es-
Jesús partió de allí y fue a la región píritu Santo que le lleva adelante para
de Tiro. Entró en una casa y no quiso hacer este camino. Cada día en la Igle-
que nadie lo supiera, pero no pudo sia del Señor hay personas que hacen
permanecer oculto. En seguida una este camino, silenciosamente, para en-
mujer cuya hija estaba poseída por un contrar al Señor, porque se dejan llevar
espíritu impuro, oyó hablar de él y fue adelante por el Espíritu Santo.
a postrarse a sus pies. Esta mujer, que
era pagana y de origen sirofenicio, le Oración sobre las ofrendas
pidió que expulsara de su hija al de-
Señor y Dios nuestro, que has
monio. El le respondió: «Deja que an-
creado los frutos de la tierra para
tes se sacien los hijos; no está bien to-
sostener nuestra fragilidad, haz
mar el pan de los hijos para tirárselo a
que estos dones se conviertan en
los cachorros.» Pero ella le respondió:
sacramento de vida eterna. Por
«Es verdad, Señor, pero los cachorros,
Jesucristo, nuestro Señor.
debajo de la mesa, comen las migajas
que dejan caer los hijos.» Entonces Él Antífona de comunión
le dijo: «A causa de lo que has dicho, cf. Sal 106, 8-9
puedes irte: el demonio ha salido de
tu hija.» Ella regresó a su casa y en- Den gracias al Señor por su mi-
contró a la niña acostada en la cama y sericordia y por sus maravillas en
liberada del demonio.
favor de los hombres, porque él
Palabra del Señor. sació a los que sufrían sed y colmó
de bienes a los hambrientos.
Página 53
O bien: Mt 5, 4. 6 La mujer le respondió: «Podemos co-
mer los frutos de todos los árboles
Felices los afligidos, porque se- del jardín. Pero respecto del árbol que
rán consolados. Felices los que está en medio del jardín, Dios nos ha
tienen hambre y sed de justicia, dicho: "No coman de él ni lo toquen,
porque serán saciados. porque de lo contrario quedarán suje-
tos a la muerte".» La serpiente dijo a
Oración después de la comunión
la mujer: «No, no morirán. Dios sabe
muy bien que cuando ustedes coman
Señor, que nos hiciste compartir
de ese árbol, se les abrirán los ojos y
el mismo pan y el mismo cáliz, con- serán como dioses, conocedores del
cédenos vivir de tal manera que, bien y del mal.» Cuando la mujer vio
unidos en Cristo, demos fruto con que el árbol era apetitoso para comer,
alegría para la salvación del mun- agradable a la vista y deseable para
do. Por Jesucristo, nuestro Señor. adquirir discernimiento, tomó de su
fruto y comió; luego se lo dio a su ma-
VIERNES 14 rido, que estaba con ella, y él también
Santos Cirilo, monje, comió. Entonces se abrieron los ojos
y Metodio, obispo (MO). de los dos y descubrieron que estaban
desnudos. Por eso se hicieron unos
Antífona de entrada taparrabos, entretejiendo hojas de hi-
guera. Al oír la voz del Señor Dios que
Estos son los santos que llegaron a se paseaba por el jardín, a la hora en
ser amigos de Dios, y recibieron la glo- que sopla la brisa, se ocultaron de él,
ria por el anuncio de la verdad divina. entre los árboles del jardín.
Oración colecta Palabra de Dios.
Señor y Dios nuestro, que iluminas- SALMO Sal 31, 1-2. 5-7
te a los pueblos eslavos por los santos
hermanos Cirilo y Metodio, concéde- R. ¡Feliz el que ha sido absuelto de
nos recibir tu palabra en nuestros co- su pecado!
razones, y conformar un pueblo uni- ¡Feliz el que ha sido absuelto de su
do en la verdadera y recta confesión pecado y liberado de su falta! ¡Feliz el
de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo, hombre a quien el Señor no le tiene
tu Hijo, que vive y reina contigo en la en cuenta las culpas, y en cuyo espíri-
unidad del Espíritu Santo y es Dios, tu no hay doblez! R.
por los siglos de los siglos.
Yo reconocí mi pecado, no te escon-
Lectura Gén 3, 1-8 dí mi culpa, pensando: «Confesaré
Lectura del libro del Génesis mis faltas al Señor.» ¡Y tú perdonaste
mi culpa y mi pecado! R.
La serpiente era el más astuto de
todos los animales del campo que el Por eso, que todos tus fieles te supli-
Señor Dios había hecho, y dijo a la mu- quen en el momento de la angustia;
jer: «¿Así que Dios les ordenó que no y cuando irrumpan las aguas caudalo-
comieran de ningún árbol del jardín?» sas no llegarán hasta ellos. R.
Página 54
Tú eres mi refugio, tú me libras de na. Es muy importante que justo estas
los peligros y me colmas con la alegría personas se conviertan en testigos de
de la salvación. R. una nueva actitud, que podemos lla-
mar cultura del encuentro. Aquí están
ALELUIA      cf Hech 16, 14b las dos culturas opuestas. La cultura
Aleluia. Señor, abre nuestro corazón, del encuentro y la cultura de la exclu-
para que aceptemos las palabras de tu sión, la cultura del prejuicio, porque se
Hijo. Aleluia. perjudica y se excluye. La persona en-
ferma y discapacitada, precisamente
EVANGELIO Mc 7, 31-37 a partir de su fragilidad, de su límite,
Hace oír a los sordos y hablar a los puede llegar a ser testigo del encuen-
mudos tro: el encuentro con Jesús, que abre a
la vida y a la fe, y el encuentro con los
X Evangelio de nuestro Señor demás, con la comunidad. En efecto,
Jesucristo según san Marcos      sólo quien reconoce la propia fragili-
dad, el propio límite puede construir
Cuando Jesús volvía de la región de
relaciones fraternas y solidarias, en la
Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar
Iglesia y en la sociedad.
de Galilea, atravesando el territorio de
la Decápolis. Entonces le presentaron Oración sobre las ofrendas
a un sordomudo y le pidieron que le Señor, al conmemorar a los santos
impusiera las manos. Jesús lo separó Cirilo y Metodio, dirige tu mirada so-
de la multitud y, llevándolo aparte, le bre las ofrendas que te presentamos,
puso los dedos en las orejas y con su y haz que se conviertan en el signo
saliva le tocó la lengua. Después, le- de la humanidad nueva reconciliada
vantando los ojos al cielo, suspiró y le contigo en el amor. Por Jesucristo,
dijo: «Efatá», que significa: «Ábrete.» nuestro Señor.
Y enseguida se abrieron sus oídos, se
Antífona de comunión cf Mc 16, 20
le soltó la lengua y comenzó a hablar
normalmente. Jesús les mandó insis- Salieron los discípulos fueron a pre-
tentemente que no dijeran nada a dicar el Evangelio, y el Señor los asistía
nadie, pero cuanto más insistía, ellos y confirmaba su palabra con milagros.
más lo proclamaban y, en el colmo de Oración después de la comunión
la admiración, decían: «Todo lo ha he-
cho bien: hace oír a los sordos y hablar Dios y Padre de todos los pueblos,
a los mudos.» que nos haces participar del mismo
pan y el mismo Espíritu a quienes
Palabra del Señor. llamas al banquete eterno; concéde-
Comentario. Pensemos en los mu- nos, en la fiesta de los santos Cirilo y
chos que Jesús ha querido encontrar, Metodio que la multitud de tus hijos,
sobre todo, personas afectadas por la perseverando unidos en la misma fe,
enfermedad y la discapacidad, para edifique el reino de la justicia y la paz.
sanarles y devolverles su dignidad ple- Por Jesucristo, nuestro Señor.
Página 55
SÁBADO 15 Te arrastrarás sobre tu vientre, y co-
Misa a elección. De la feria. merás polvo todos los días de tu vida.
Verde. Santa María en Pondré enemistad entre ti y la mujer,
sábado. Blanco. entre tu descendencia y el suya. El te
aplastará la cabeza y tú le acecharás
Antífona de entrada Sal 94, 6-7 el talón.» Y el Señor dijo a la mujer:
Vengan, inclinémonos para adorar a «Multiplicaré los sufrimientos de tus
Dios, doblemos la rodilla ante el Señor embarazos; darás a luz a tus hijos con
que nos creó; porque él es nuestro Dios. dolor. Sentirás atracción por tu mari-
do, y él te dominará.» Y dijo al hom-
Oración colecta bre: «Porque hiciste caso a tu mujer
Dios nuestro, cuida a tu familia con y comiste del árbol que yo te prohibí,
incansable bondad, y, ya que sólo en maldito sea el suelo por tu culpa. Con
ti ha puesto su esperanza, defiéndela fatiga sacarás de él tu alimento todos
siempre con tu protección. Por nues- los días de tu vida. El te producirá car-
tro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive dos y espinas y comerás la hierba del
y reina contigo en la unidad del Espí- campo. Ganarás el pan con el sudor de
ritu Santo, y es Dios, por los siglos de tu frente, hasta que vuelvas a la tierra,
los siglos. de donde fuiste sacado. ¡Porque eres
polvo y al polvo volverás!» El hombre
Lectura Gén 3, 9-24 dio a su mujer el nombre de Eva, por
Lectura del libro del Génesis ser ella la madre de todos los vivien-
tes. El Señor Dios hizo al hombre y a
Después que el hombre y la mujer
su mujer unas túnicas de pieles y los
comieron del árbol que Dios les ha-
vistió. Después el Señor Dios dijo: «El
bía prohibido, el Señor Dios llamó al
hombre ha llegado a ser como uno de
hombre y le dijo: «¿Dónde estás?»
nosotros en el conocimiento del bien
«Oí tus pasos por el jardín, respondió
y del mal. No vaya a ser que ahora ex-
él, y tuve miedo porque estaba des-
tienda su mano, tome también del ár-
nudo. Por eso me escondí.» El replicó:
bol de la vida, coma y viva para siem-
«¿Y quién te dijo que estabas desnu-
pre.» Entonces expulsó al hombre del
do? ¿Acaso has comido del árbol que
jardín de Edén, para que trabajara la
yo te prohibí?» El hombre respondió:
tierra de la que había sido sacado. Y
«La mujer que pusiste a mi lado me
después de expulsar al hombre, puso
dio el fruto y yo comí de él.» El Señor
al oriente del jardín de Edén a los que-
Dios dijo a la mujer: «¿Cómo hiciste
rubines y la llama de la espada zigza-
semejante cosa?» La mujer respon-
gueante, para custodiar el acceso al
dió: «La serpiente me sedujo y comí.»
árbol de la vida.
Y el Señor Dios dijo a la serpiente:
«Por haber hecho esto, maldita seas Palabra de Dios.
entre todos los animales domésticos
y entre todos los animales del campo.
Página 56
SALMO      Sal 89, 2-6. 12-13 desfallecer en el camino, y algunos
han venido de lejos.» Los discípulos
R. ¡Tú has sido nuestro refugio,
le preguntaron: «¿Cómo se podría
Señor!
conseguir pan en este lugar desierto
Antes que fueran engendradas las para darles de comer?» Él les dijo:
montañas, antes que nacieran la tie- «¿Cuántos panes tienen ustedes?»
rra y el mundo, desde siempre y para Ellos respondieron: «Siete.» Entonces
siempre, tú eres Dios. R. él ordenó a la multitud que se senta-
ra en el suelo, después tomó los siete
Tú haces que los hombres vuelvan
panes, dio gracias, los partió y los fue
al polvo, con sólo decirles: «Vuelvan,
entregando a sus discípulos para que
seres humanos.» Porque mil años son
los distribuyeran. Ellos los repartieron
ante tus ojos como el día de ayer, que
entre la multitud. Tenían, además,
ya pasó, como una vigilia de la noche. R.
unos cuantos pescados pequeños, y
Tú los arrebatas, y son como un sue- después de pronunciar la bendición
ño, como la hierba que brota de ma- sobre ellos, mandó que también los
ñana: por la mañana brota y florece, repartieran. Comieron hasta saciarse
y por la tarde se seca y se marchita. R. y todavía se recogieron siete canastas
Enséñanos a calcular nuestros años, con lo que había sobrado. Eran unas
para que nuestro corazón alcance la cuatro mil personas. Luego Jesús los
sabiduría. ¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta despidió. En seguida subió a la barca
cuándo...? Ten compasión de tus ser- con sus discípulos y fue a la región de
vidores. R. Dalmanuta.

ALELUIA      Mt 4, 4b Palabra del Señor.

Aleluia. El hombre no vive solamente Comentario. El prodigio de los panes


de pan, sino de toda palabra que sale preanuncia la Eucaristía. Se ve en el
de la boca de Dios. Aleluia. gesto de Jesús que “recitó la bendi-
ción” antes de partir los panes y darlos
EVANGELIO Mc 8, 1-10 a la multitud. Es el mismo gesto que
Comieron hasta saciarse Jesús hará en la Última Cena, cuando
instituyó el memorial perpetuo de su
X Evangelio de nuestro Señor Sacrificio redentor. En la Eucaristía Je-
Jesucristo según san Marcos sús no da un pan, sino el pan de la vida
En esos días, volvió a reunirse una eterna, se dona a Sí mismo, ofrecién-
gran multitud, y como no tenían qué dose al Padre por amor a nosotros.
comer, Jesús llamó a sus discípulos y Pero nosotros, debemos ir a la euca-
les dijo: «Me da pena esta multitud, ristía con esos sentimientos de Jesús,
porque hace tres días que están con- la compasión. Y con ese deseo de Je-
migo y no tienen qué comer. Si los sús, compartir. Quien va a la eucaristía
mando en ayunas a sus casas, van a sin tener compasión de los necesita-
Página 57
dos y sin compartir, no se encuentra DOMINGO 16
bien con Jesús. Compasión, compartir, 6º durante el año. Verde.
Eucaristía. Este es el camino que Jesús
nos indica en este Evangelio. Un cami- Gloria. Credo. Prefacio dominical
no que nos lleva a afrontar con frater- durante el año.
nidad las necesidades de este mundo,
pero que nos conduce más allá de este Antífona de entrada
mundo, porque sale de Dios y vuelve a cf. Sal 30, 3-4
Él. La Virgen María, Madre de la divi-
na Providencia, nos acompañe en este Señor, sé para mí una roca pro-
camino.» tectora, un baluarte donde me en-
cuentre a salvo, porque tú eres mi
Oración sobre las ofrendas roca y mi baluarte; por tu nom-
Señor y Dios nuestro, que has crea- bre, guíame y condúceme.
do los frutos de la tierra para sostener
nuestra fragilidad, haz que estos dones Oración colecta
se conviertan en sacramento de vida
eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Dios nuestro, que te complaces
en habitar en los corazones rectos
Antífona de comunión Sal 106, 8-9 y sencillos, concédenos la gracia
Den gracias al Señor por su miseri- de vivir de tal manera que encuen-
cordia y por sus maravillas en favor de tres en nosotros una morada dig-
los hombres, porque Él sació a los que na de tu agrado. Por nuestro Se-
sufrían sed y colmó de bienes a los ñor Jesucristo, tu Hijo, que vive
hambrientos. y reina contigo en la unidad del
Espíritu Santo, y es Dios, por los
O bien: Mt 5, 4.6 siglos de los siglos.
Felices los afligidos, porque serán
consolados. Felices los que tienen Lectura Jer 17, 5-8
hambre y sed de justicia, porque serán Lectura del libro del profeta Jeremías
saciados.
Así habla el Señor: ¡Maldito el hom-
Oración después de la comunión bre que confía en el hombre y busca
Señor, que nos hiciste compartir el su apoyo en la carne, mientras su co-
mismo pan y el mismo cáliz, concéde- razón se aparta del Señor! Él es como
nos vivir de tal manera que, unidos un matorral en la estepa que no ve
en Cristo, demos fruto con alegría llegar la felicidad; habita en la aridez
para la salvación del mundo. Por Je- del desierto, en una tierra salobre e
sucristo, nuestro Señor. inhóspita. ¡Bendito el hombre que
confía en el Señor y en él tiene pues-
ta su confianza! Él es como un árbol
plantado al borde de las aguas, que
Página 58
extiende sus raíces hacia la corriente; perecido para siempre. Si nosotros he-
no teme cuando llega el calor y su fo- mos puesto nuestra esperanza en Cris-
llaje se mantiene frondoso; no se in- to solamente para esta vida, seríamos
quieta en un año de sequía y nunca los hombres más dignos de lástima.
deja de dar fruto. Pero no, Cristo resucitó de entre los
muertos, el primero de todos.
Palabra de Dios.
Palabra de Dios.
SALMO      Sal 1, 1-4. 6
ALELUIA     Lc 6, 23ab
R. ¡Feliz el que pone en el Señor
toda su confianza! Aleluia. ¡Alégrense y llénense de
gozo en ese día, porque la recompen-
¡Feliz el hombre que no sigue el
sa de ustedes será grande en el cielo.
consejo de los malvados, ni se detiene
Aleluia.
en el camino de los pecadores, ni se
sienta en la reunión de los impíos, sino EVANGELIO Lc 6, 12-13. 17. 20-26
que se complace en la ley del Señor y
Felices ustedes los pobres. Ay de us-
la medita de día y de noche! R.
tedes los ricos
Él es como un árbol plantado al bor-
X Evangelio de nuestro Señor
de de las aguas, que produce fruto a
Jesucristo según san Lucas
su debido tiempo, y cuyas hojas nunca
se marchitan: todo lo que haga le sal- Jesús se retiró a una montaña para
drá bien. R. orar, y pasó toda la noche en oración
con Dios. Cuando se hizo de día, llamó
No sucede así con los malvados: a sus discípulos y eligió a doce de ellos,
ellos son como paja que se lleva el a los que dio el nombre de Apóstoles.
viento. Porque el Señor cuida el cami- Al bajar con ellos se detuvo en una lla-
no de los justos, pero el camino de los nura. Estaban allí muchos de sus dis-
malvados termina mal. R. cípulos y una gran muchedumbre que
había llegado de toda la Judea, de Je-
Lectura 1 Cor 15, 12. 16-20 rusalén y de la región costera de Tiro y
Lectura de la primera carta del após- Sidón. Entonces Jesús, fijando la mira-
da en sus discípulos, dijo: «¡Felices us-
tol San Pablo a los cristianos de Corinto
tedes, los pobres, porque el Reino de
Hermanos: Si se anuncia que Cristo Dios les pertenece! ¡Felices ustedes,
resucitó de entre los muertos, ¿cómo los que ahora tienen hambre, porque
algunos de ustedes afirman que los serán saciados! ¡Felices ustedes, los
muertos no resucitan? Porque si los que ahora lloran, porque reirán! ¡Feli-
ces ustedes, cuando los hombres los
muertos no resucitan, tampoco Cristo
dien, los excluyan, los insulten y los
resucitó. Y si Cristo no resucitó, la fe de proscriban, considerándolos infames a
ustedes es inútil y sus pecados no han causa del Hijo del hombre! ¡Alégrense
sido perdonados. En consecuencia, los y llénense de gozo en ese día, porque
que murieron con la fe en Cristo han la recompensa de ustedes será grande
Página 59
en el cielo!. ¡De la misma manera los Oración sobre las ofrendas
padres de ellos trataban a los profe-
Que esta ofrenda nos purifique
tas! Pero ¡ay de ustedes los ricos, por-
que ya tienen su consuelo! ¡Ay de us- y renueve, Señor, y sea causa de
tedes, los que ahora están satisfechos, recompensa eterna para quienes
porque tendrán hambre! ¡Ay de uste- cumplen tu voluntad. Por Jesucris-
des, los que ahora ríen, porque cono- to, nuestro Señor
cerán la aflicción y las lágrimas! ¡Ay de
Antífona de comunión Jn 3, 16
ustedes cuando todos los elogien! ¡De
la misma manera los padres de ellos
Dios amó tanto al mundo, que
trataban a los falsos profetas!»
entregó a su Hijo único para que
Palabra del Señor. todo el que cree en él no muera,
Comentario. Se rinde un culto idolá- sino que tenga Vida eterna.
trico al dinero. Porque se ha globaliza-
do la indiferencia!, se ha globalizado Oración después de la comunión
la indiferencia: a mí ¿qué me importa
lo que les pasa a otros mientras yo de- Saciados con el pan del cielo, te
fienda lo mío? Porque el mundo se ha pedimos, Padre, la gracia de de-
olvidado de Dios, que es Padre; se ha sear siempre este alimento que
vuelto huérfano porque dejó a Dios nos da la vida verdadera. Por Je-
de lado. Algunos de ustedes expre- sucristo, nuestro Señor.
saron: Este sistema ya no se aguanta.
Tenemos que cambiarlo, tenemos que LUNES 17
volver a llevar la dignidad humana al
Los siete santos Funda-
centro y que sobre ese pilar se constru-
yan las estructuras sociales alternativas dores de la Orden de los
que necesitamos. Hay que hacerlo con Siervos de la Virgen María.
coraje, pero también con inteligencia. Memoria libre.
Con tenacidad, pero sin fanatismo.
Con pasión, pero sin violencia. Y entre Antífona de entrada Cf. Sal 15, 5-6
todos, enfrentando los conflictos sin El Señor es mi herencia y mi cáliz;
quedar atrapados en ellos, buscando tú me entregas mi herencia.
siempre resolver las tensiones para al-
canzar un plano superior de unidad, de Oración colecta
paz y de justicia. Los cristianos tenemos
algo muy lindo, una guía de acción, un Padre, infunde en nosotros la misma
programa, podríamos decir, revolucio- caridad que impulsó a los santos fun-
nario. Les recomiendo vivamente que dadores a venerar con gran devoción
lo lean, que lean las bienaventuranzas a la Madre de tu Hijo y a conducir a
que están en el capítulo 5 de San Ma- tu pueblo hacia ti. Por Nuestro Señor
teo y 6 de San Lucas, y que lean el pasa- Jesucristo, que vive y reina contigo en
je de Mateo 25. Se los dije a los jóvenes la unidad del Espíritu Santo y es Dios,
en Río de Janeiro, con esas dos cosas por los siglos de los siglos.
tiene el programa de acción.
Página 60
Lectura Gén 3, 23a; 4, 1-15. 25 sobrellevarlo. Hoy me arrojas lejos del
suelo fértil; yo tendré que ocultarme
Lectura del libro del Génesis     
de tu presencia y andar por la tierra
Después que el Señor DIos expulsó al errante y vagabundo, y el primero que
hombre del jardín de Edén, el hombre me salga al paso me matará.» «Si es
se unió a Eva, su mujer, y ella concibió así, le dijo el Señor, el que mate a Caín
y dio a luz a Caín. Entonces dijo: «He deberá pagarlo siete veces.» Y el Se-
procreado un varón, con la ayuda del ñor puso una marca a Caín, para que al
Señor.» Más tarde dio a luz a Abel, el encontrarse con él, nadie se atreviera
hermano de Caín. Abel fue pastor de a matarlo. Después de esto, Adán se
ovejas y Caín agricultor.Al cabo de un unió a su mujer, y ella tuvo un hijo, al
tiempo, Caín presentó como ofren- que puso el nombre de Set, diciendo:
da al Señor algunos frutos del suelo, «Dios me dio otro descendiente en lu-
mientras que Abel le ofreció las primi- gar de Abel, porque Caín lo mató.»
cias y lo mejor de su rebaño. El Señor
Palabra de Dios.
miró con agrado a Abel y su ofrenda,
pero no miró a Caín ni su ofrenda. SALMO     Sal 49, 1.8. 16b-17. 20-21
Caín se mostró muy resentido y aga-
R. ¡Ofrece a Dios un sacrificio de
chó la cabeza. El Señor le dijo: «¿Por
alabanza!
qué estás resentido y tienes la cabeza
baja? Si obras bien podrás mantenerla El Dios de los dioses, el Señor, habla
erguida; si obras mal, el pecado está para convocar a la tierra desde la sali-
agazapado a la puerta y te acecha, da del sol hasta el ocaso. «No te acuso
pero tú debes dominarlo.» Caín dijo por tus sacrificios: ¡tus holocaustos es-
a su hermano Abel: «Vamos afuera.» tán siempre en mi presencia! R.
Y cuando estuvieron en el campo, se
¿Cómo te atreves a pregonar mis
abalanzó sobre su hermano y lo mató.
mandamientos y a mencionar mi
Entonces el Señor preguntó a Caín:
alianza con tu boca, tú, que aborreces
«¿Dónde está tu hermano Abel?» «No
toda enseñanza y te despreocupas de
lo sé», respondió Caín. «¿Acaso yo soy
mis palabras? R.
el guardián de mi hermano?» Pero el
Señor le replicó: «¿Qué has hecho? Te sientas a conversar contra tu her-
¡Escucha! La sangre de tu hermano mano, deshonras al hijo de tu propia
grita hacia mí desde el suelo. Por eso madre. Haces esto, ¿y yo me voy a ca-
maldito seas lejos del suelo que abrió llar? ¿Piensas acaso que soy como tú?
sus fauces para recibir la sangre de tu Te acusaré y te argüiré cara a cara». R.
hermano derramada por ti. Cuando lo ALELUIA      Jn 14, 6
cultives, no te dará más su fruto, y an-
darás por la tierra errante y vagabun- Aleluia. «Yo soy el Camino, la Verdad
do.» Caín respondió al Señor: «Mi cas- y la Vida. Nadie va al Padre, sino por
tigo es demasiado grande para poder mí», dice el Señor. Aleluia.
Página 61
EVANGELIO Mc 8, 11-13 ha salvado de la esclavitud de Egipto.
Ellos no entendían que Dios es el Dios
¿Por qué esta generación pide un
de las sorpresas, que Dios es siempre
signo?
nuevo; que nunca reniega de sí mismo,
X Evangelio de nuestro Señor que nunca dice que se ha equivocado,
Jesucristo según san Marcos      nunca, pero nos sorprende siempre. Y
ellos no entendían y se encerraban en
Llegaron los fariseos, que comenza-
ese sistema hecho con tanta buena vo-
ron a discutir con él; y, para ponerlo
luntad y le pedían a Jesús: ‘Pero, ¡Haz
a prueba, le pedían un signo del cie-
un signo!’ Y no entendían los muchos
lo. Jesús, suspirando profundamente,
signos que hacía Jesús y que indicaban
dijo: «¿Por qué esta generación pide
que el tiempo estaba maduro. ¡Cerra-
un signo? Les aseguro que no se le
zón! Segundo, habían olvidado que
dará ningún signo.» Y dejándolos, vol-
ellos eran un pueblo en camino. ¡En
vió a embarcarse hacia la otra orilla.
camino! Y cuando nos encaminamos,
Palabra del Señor. cuando uno está en camino, siempre
Comentario. ¿Por qué estos doctores encuentra cosas nuevas, cosas que no
de la ley no entendían los signos de los conocía. Y un camino no es absoluto en
tiempos y pedían un signo extraordina- sí mismo.
rio, por qué no entendían? Antes que
Oración sobre las ofrendas
nada, porque estaban cerrados. Esta-
ban cerrados en sus sistemas, habían Que esta ofrenda nos purifique
organizado muy bien la ley, una obra y renueve, Señor, y sea causa de
maestra. Todos los hebreos sabían lo recompensa eterna para quienes
que se podía hacer y lo que no, hasta cumplen tu voluntad. Por Jesucris-
donde se podía llegar. Estaba todo or- to, nuestro Señor
ganizado, todos se sentían seguros allí.
Antífona de comunión Jn 3, 16
Para ellos eran cosas extrañas las que
hacía Jesús: Ir con los pecadores, comer
Dios amó tanto al mundo, que
con los publicanos. A ellos no les gus-
entregó a su Hijo único para que
taba, era peligroso; estaba en peligro
todo el que cree en él no muera,
la doctrina, esa doctrina de la ley, que
sino que tenga Vida eterna.
ellos, los teólogos, habían creado a lo
largo de los siglos. La habían hecho por Oración después de la comunión
amor, para ser fieles a Dios. Pero se en-
cerraron allí, sencillamente habían olvi- Saciados con el pan del cielo, te
dado la historia. Habían olvidado que pedimos, Padre, la gracia de de-
Dios es el Dios de la ley, pero es el Dios sear siempre este alimento que
de las sorpresas. Por otro lado también nos da la vida verdadera. Por Je-
a su pueblo Dios le ha reservado sor- sucristo, nuestro Señor.
presas muchas veces, como cuando le
Página 62
MARTES 18 con sus hembras -también siete pare-
De la feria. jas de todas las clases de pájaros- para
perpetuar sus especies sobre la tierra.
Antífona de entrada Cf. Sal 30, 3-4 Porque dentro de siete días haré llo-
Señor, sé para mí una roca protectora, ver durante cuarenta días y cuarenta
un baluarte donde me encuentre a salvo, noches, y eliminaré de la superficie de
porque tú eres mi roca y mi baluarte; la tierra a todos los seres que hice.» Y
por tu nombre, guíame y condúceme. Noé cumplió la orden que Dios le dio.
A los siete días, las aguas del Diluvio
Oración colecta cayeron sobre la tierra.
Dios nuestro, que te complaces en Palabra de Dios.
habitar en los corazones rectos y sen-
cillos, concédenos la gracia de vivir de SALMO Sal 28, 1a.2. 3ac-4. 3b. 9c-10
tal manera que encuentres en noso- R. El Señor bendice a su pueblo con
tros una morada digna de tu agrado. la paz.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad ¡Aclamen al Señor, hijos de Dios! ¡Acla-
del Espíritu Santo, y es Dios, por los men la gloria del nombre del Señor,
siglos de los siglos. adórenlo al manifestarse su santidad! El
Señor bendice a su Pueblo con la paz. R.
Lectura Gén 6, 5-8; 7, 1-5. 10
¡La voz del Señor sobre las aguas!
Lectura del libro del Génesis      El Señor está sobre las aguas torren-
Cuando el Señor vio qué grande era ciales. ¡La voz del Señor es potente,
la maldad del hombre en la tierra y la voz del Señor es majestuosa! R.
cómo todos los designios que forjaba El Dios de la gloria hace oír su true-
su mente tendían constantemente al no. En su Templo, todos dicen: «¡Glo-
mal, se arrepintió de haber hecho al ria!» El Señor tiene su trono sobre las
hombre sobre la tierra, y sintió pesar aguas celestiales, el Señor se sienta en
en su corazón. Por eso el Señor dijo: su trono de Rey eterno. R.
«Voy a eliminar de la superficie del
suelo a los hombres que he creado -y
junto con ellos a las bestias, los repti-
les y los pájaros del cielo- porque me
arrepiento de haberlos hecho.» Pero
Noé fue agradable a los ojos del Señor.
Entonces el Señor dijo a Noé: «Entra
en el arca, junto con toda tu familia,
porque he visto que eres el único ver-
daderamente justo en medio de esta
generación. Lleva siete parejas de to-
das las especies de animales puros y
una pareja de los impuros, los machos
Página 63
ALELUIA      Jn 14, 23 he escuchado al Señor que me pedía
algo? ¿Cuándo he encontrado al Se-
Aleluia. «El que me ama será fiel a mi
ñor?’ Porque nuestra fe es un encuen-
palabra, y mi Padre lo amará; e iremos
tro con Jesús. Este es el fundamen-
a él», dice el Señor Aleluia.
to de la fe: he encontrado a Jesús. Y
EVANGELIO Mc 8, 14-21 cuando te acuerdes, alégrate en ello,
en ese recuerdo que es un recuerdo
Cuídense de la levadura de los fariseos
de amor. No hay que olvidar que Cristo
X Evangelio de nuestro Señor Jesu- entiende la relación con nosotros en el
cristo según san Marcos sentido de una predilección, una rela-
Jesús volvió a embarcarse hacia la ción de amor de tú a tú.
orilla del lago. Los discípulos se habían Oración sobre las ofrendas
olvidado de llevar pan y no tenían más
que un pan en la barca. Jesús les hacía Que esta ofrenda nos purifique y re-
esta recomendación: «Estén atentos, nueve, Señor, y sea causa de recom-
cuídense de la levadura de los fariseos pensa eterna para quienes cumplen
y de la levadura de Herodes.» Ellos dis- tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro
cutían entre sí, porque no habían traí- Señor.
do pan. Jesús se dio cuenta y les dijo: Antífona de comunión cf Sal 77, 29-30
«¿A qué viene esa discusión porque
no tienen pan? ¿Todavía no compren- Ellos comieron y se saciaron, el Se-
den ni entienden? Ustedes tienen la ñor les dio lo que habían pedido;
mente enceguecida. Tienen ojos y no no fueron defraudados.
ven, oídos y no oyen. ¿No recuerdan
O bien: Jn 3,16
cuántas canastas llenas de sobras re-
cogieron, cuando repartí cinco panes Dios amó tanto al mundo, que entre-
entre cinco mil personas?» Ellos le res- gó a su Hijo único para que todo el que
pondieron: «Doce.» «Y cuando repartí cree en él no muera, sino que tenga
siete panes entre cuatro mil personas, Vida eterna.
¿cuántas canastas llenas de trozos
recogieron?» Ellos le respondieron: Oración después de la comunión
«Siete.» Entonces Jesús les dijo: «¿To- Saciados con el pan del cielo, te
davía no comprenden?» pedimos, Padre, la gracia de desear
Palabra del Señor. siempre este alimento que nos da la
vida verdadera. Por Jesucristo, nues-
Comentario. Él nunca olvida, pero
tro Señor.
nosotros olvidamos el encuentro con
Jesús. Y esto sería una bonita tarea
para hacer en casa, pensar: ¿Cuándo
he escuchado realmente al Señor cer-
ca de mí? ¿Cuándo he escuchado que
tenía que cambiar mi vida y ser mejor
o perdonar a una persona? ¿Cuándo
Página 64
MIÉRCOLES 19 ra del arca. Esta regresó al atardecer,
De la feria. trayendo en su pico una rama verde
de olivo. Así supo Noé que las aguas
Antífona de entrada Cf. Sal 30, 3-4 habían terminado de bajar. Esperó
otros siete días y la soltó nuevamen-
Señor, sé para mí una roca protecto-
te. Pero esta vez la paloma no volvió.
ra, un baluarte donde me encuentre
La tierra comenzó a secarse en el año
a salvo, porque tú eres mi roca y mi
seiscientos uno de la vida de Noé, el
baluarte; por tu nombre, guíame y
primer día del mes. Noé retiró el techo
condúceme.
del arca, y vio que la tierra se estaba
Oración colecta secando. Luego Noé levantó un altar
Dios nuestro, que te complaces en al Señor, y tomando animales puros y
habitar en los corazones rectos y sen- pájaros puros de todas clases, ofreció
cillos, concédenos la gracia de vivir de holocaustos sobre el altar. Cuando el
tal manera que encuentres en noso- Señor aspiró el aroma agradable, se
tros una morada digna de tu agrado. dijo a sí mismo: «Nunca más volveré
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, a maldecir el suelo por causa del hom-
que vive y reina contigo en la unidad bre, porque los designios del corazón
del Espíritu Santo, y es Dios, por los humano son malos desde su juventud;
siglos de los siglos. ni tampoco volveré a castigar a todos
los seres vivientes, como acabo de ha-
Lectura Gén 7, 6-7; 8, 6-13. 20-22 cerlo. De ahora en adelante, mientras
Lectura del libro del Génesis      dure la tierra, no cesarán la siembra y
la cosecha, el frío y el calor, el verano y
Cuando las aguas del Diluvio se pre- el invierno, el día y la noche.»
cipitaron sobre la tierra Noé entró
en el arca con sus hijos, su mujer y Palabra de Dios.
las mujeres de sus hijos, para salvar- SALMO   Sal 115, 12-15. 18-19
se de las aguas. Al cabo de cuarenta
días, Noé abrió la ventana que había R. ¡Te ofreceré un sacrificio de
hecho en el arca, y soltó un cuervo, el alabanza, Señor!
cual revoloteó, yendo y viniendo has- O bien Aleluia.
ta que la tierra estuvo seca. Después
¿Con qué pagaré al Señor todo el
soltó una paloma, para ver si las aguas
bien que me hizo? Alzaré la copa de
ya habían bajado. Pero la paloma no
la salvación e invocaré el nombre del
pudo encontrar un lugar donde apo-
Señor. R.
yarse, y regresó al arca porque el agua
aún cubría toda la tierra. Noé extendió Cumpliré mis votos al Señor, en pre-
su mano, la tomó y la introdujo con sencia de todo su pueblo. ¡Qué peno-
él en el arca. Luego esperó siete días sa es para el Señor la muerte de sus
más, y volvió a soltar la paloma fue- amigos! R.
Página 65
Cumpliré mis votos al Señor, en pre- una nueva creación. Al ciego curado
sencia de todo su pueblo, en los atrios Jesús le revela que ha venido al mun-
de la Casa del Señor, en medio de ti, do para realizar un juicio, para separar
Jerusalén. R. a los ciegos curables de aquellos que
no se dejan curar, porque presumen
ALELUIA     Cf. Ef 1, 17-18 de sanos. En efecto, en el hombre es
Aleluia. El Padre de nuestro Señor fuerte la tentación de construirse un
Jesucristo ilumine nuestros corazones, sistema de seguridad ideológico: in-
para que podamos valorar la esperanza cluso la religión puede convertirse en
a la que hemos sido llamados. Aleluia. un elemento de este sistema, como
el ateísmo o el laicismo, pero de este
EVANGELIO Mc 8, 22-26 modo uno queda cegado por su pro-
El ciego quedó sanado y veía todo pio egoísmo. Queridos hermanos, de-
con claridad jémonos curar por Jesús, que puede y
quiere darnos la luz de Dios. Confese-
X Evangelio de nuestro Señor Jesu- mos nuestra ceguera, nuestra miopía
cristo según san Marcos y, sobre todo, lo que la Biblia llama
Cuando Jesús y sus discípulos, llega- el “gran pecado”: el orgullo. Que nos
ron a Betsaida, le trajeron a un ciego ayude en esto María santísima, la cual,
y le rogaban que lo tocara. El tomó al engendrar a Cristo en la carne, dio al
al ciego de la mano y lo condujo a las mundo la verdadera luz.
afueras del pueblo. Después de po- Oración sobre las ofrendas
nerle saliva en los ojos e imponerle
las manos, Jesús le preguntó: «¿Ves Que esta ofrenda nos purifique y re-
algo?» El ciego, que comenzaba a ver, nueve, Señor, y sea causa de recom-
le respondió: «Veo hombres, como si pensa eterna para quienes cumplen tu
fueran árboles que caminan.» Jesús le voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
puso nuevamente las manos sobre los Antífona de comunión cf Sal 77, 29-30
ojos, y el hombre recuperó la vista. Así
quedó sano y veía todo con claridad. Ellos comieron y se saciaron, el Se-
Jesús lo mandó a su casa, diciéndole: ñor les dio lo que habían pedido;
«Ni siquiera entres en el pueblo.» no fueron defraudados.

Palabra del Señor. O bien: Jn 3,16

Comentario. Inmediatamente pasa a Dios amó tanto al mundo, que en-


la acción: con un poco de tierra y de tregó a su Hijo único para que todo
saliva hace barro y lo unta en los ojos el que cree en él no muera, sino que
del ciego. Este gesto alude a la crea- tenga Vida eterna.
ción del hombre, que la Biblia narra Oración después de la comunión
con el símbolo de la tierra modelada
y animada por el soplo de Dios. De Saciados con el pan del cielo, te pedi-
hecho, “Adán” significa “suelo”, y el mos, Padre, la gracia de desear siempre
cuerpo humano está efectivamente este alimento que nos da la vida verda-
compuesto por elementos de la tie- dera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
rra. Al curar al hombre, Jesús realiza
Página 66
JUEVES 20 sangre de aquel que derrame sangre
De la feria. humana, porque el hombre ha sido
creado a imagen de Dios. Ustedes,
Antífona de entrada Cf. Sal 30, 3-4 por su parte, sean fecundos y multiplí-
Señor, sé para mí una roca protectora, quense, llenen la tierra y domínenla.»
un baluarte donde me encuentre a salvo, Y Dios siguió diciendo a Noé y a sus hi-
porque tú eres mi roca y mi baluarte; jos: «Además, yo establezco mi alianza
por tu nombre, guíame y condúceme. con ustedes, con sus descendientes, y
con todos los seres vivientes que es-
Oración colecta tán con ustedes: con los pájaros, el ga-
Dios nuestro, que te complaces en nado y las fieras salvajes; con todos los
habitar en los corazones rectos y sen- animales que salieron del arca, en una
cillos, concédenos la gracia de vivir de palabra, con todos los seres vivientes
tal manera que encuentres en noso- que hay en la tierra. Yo estableceré mi
tros una morada digna de tu agrado. alianza con ustedes: los mortales ya
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, no volverán a ser exterminados por las
que vive y reina contigo en la unidad aguas del Diluvio, ni habrá otro Diluvio
del Espíritu Santo, y es Dios, por los para devastar la tierra». Dios añadió:
siglos de los siglos. «Este será el signo de la alianza que
establezco con ustedes, y con todos
Lectura Gén 9, 1-13 los seres vivientes que los acompa-
Lectura del libro del Génesis      ñan, para todos los tiempos futuros:
yo pongo mi arco en las nubes, como
Cuando finalizó el Diluvio y la tierra
un signo de mi alianza con la tierra».
estuvo seca, Dios bendijo a Noé y a
sus hijos, diciéndoles: «Sean fecun- Palabra de Dios.
dos, multiplíquense y llenen la tierra. SALMO     Sal 101, 16-21. 29. 22-23
Ante ustedes sentirán temor todos los
animales de la tierra y todos los pá- R. El Señor miró a la tierra desde el
jaros del cielo, todo lo que se mueve cielo.
por el suelo, y todos los peces del mar: Las naciones temerán tu Nombre,
ellos han sido puestos en manos de Señor, y los reyes de la tierra se ren-
ustedes. Todo lo que se mueve y tiene dirán ante tu gloria: cuando el Señor
vida les servirá de alimento; yo les doy reedifique a Sión y aparezca glorioso
todo eso como antes les di los vege- en medio de ella; cuando acepte la
tales. Sólo se abstendrán de comer la oración del desvalido y no desprecie
carne con su vida, es decir, con su san- su plegaria. R.
gre. Y yo pediré cuenta de la sangre de
cada uno de ustedes: pediré cuenta Quede esto escrito para el tiempo
de ella a todos los animales, y también futuro y un pueblo renovado alabe al
pediré cuenta al hombre de la vida de Señor: porque él se inclinó desde su
su prójimo. Otro hombre derramará la alto Santuario y miró a la tierra desde
Página 67
el cielo, para escuchar el lamento de Pero Jesús, dándose vuelta y mirando
los cautivos y librar a los condenados a sus discípulos, lo reprendió, dicien-
a muerte. R. do: «¡Retírate, ve detrás de mí, Sata-
nás! Porque tus pensamientos no son
Los hijos de tus servidores tendrán
los de Dios, sino los de los hombres.»
una morada y su descendencia estará
segura ante ti, para proclamar en Sión Palabra del Señor.
el nombre del Señor y su alabanza en
Comentario. Llegamos hoy al punto
Jerusalén, cuando se reúnan los pue-
crucial en el que Jesús, después de
blos y los reinos, y sirvan todos juntos
haber verificado que Pedro y los otros
al Señor. R.
once habían creído en Él como Mesías
ALELUIA      cf Jn 6, 63c. 68c e Hijo de Dios “empezó a explicarles
que tenía que ir a Jerusalén y padecer
Aleluia. Tus palabras, Señor, son Espí-
allí mucho..., y que tenía que ser eje-
ritu y Vida; Tú tienes palabras de Vida
cutado y resucitar al tercer día”. Es un
eterna. Aleluia.
momento crítico en el que emerge el
EVANGELIO Mc 8, 27-33 contraste entre la forma de pensar de
Jesús y la de los discípulos. Pedro, de
Tú eres el Mesías El Hijo del hombre
hecho, se siente en el deber de rega-
debe sufrir mucho
ñar al Maestro, porque no puede atri-
X Evangelio de nuestro Señor buir al Mesías un final así de innoble.
Jesucristo según san Marcos Entonces Jesús, a su vez, regaña dura-
Jesús salió con sus discípulos hacia mente a Pedro, le marcó la línea, por-
los poblados de Cesarea de Filipo, y en que no piensa “según Dios, sino según
el camino les preguntó: «¿Quién dice los hombres” y sin darse cuenta hace
la gente que soy yo?». Ellos le respon- la parte de Satanás, el tentador. Sobre
dieron: «Algunos dicen que eres Juan este punto insiste también el apóstol
el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno Pablo, el cual, escribiendo a los cristia-
de los profetas.» Entonces Él les pre- nos de Roma, les dice: “No os ajustéis
gunto: «Y ustedes, ¿ quién dicen que a este mundo, no ir con los esquemas
soy yo?» Pedro respondió: «Tú eres el de este mundo, sino transformaros
Mesías». Jesús le ordenó terminante- por la renovación de la mente, para
mente que no dijeran nada acerca de que sepáis discernir lo que es volun-
Él. Y comenzó a enseñarles que el Hijo tad de Dios”.
del hombre debía sufrir mucho y ser Oración sobre las ofrendas
rechazado por los ancianos, los sumos
Que esta ofrenda nos purifique y re-
sacerdotes y los escribas; que debía
nueve, Señor, y sea causa de recom-
ser condenado a muerte y resucitar
pensa eterna para quienes cumplen
después de tres días; y les hablaba de
tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro
esto con toda claridad. Pedro, lleván-
Señor.
dolo aparte, comenzó a reprenderlo.
Página 68
Antífona de comunión cf Sal 77, 29-30 tu Iglesia, alcancemos el gozo de la
Ellos comieron y se saciaron, el Señor luz eterna. Por nuestro Señor Jesu-
les dio lo que habían pedido; no fue- cristo, tu Hijo, que vive y reina con-
ron defraudados. tigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
O bien: Jn 3,16
Dios amó tanto al mundo, que entre- Lectura Gén 11, 1-9
gó a su Hijo único para que todo el que Lectura del libro del Génesis     
cree en él no muera, sino que tenga
Vida eterna. Después del diluvio, todo el mundo
hablaba una misma lengua y emplea-
Oración después de la comunión
ba las mismas palabras. Y cuando los
Saciados con el pan del cielo, te pedi- hombres emigraron desde Oriente,
mos, Padre, la gracia de desear siempre encontraron una llanura en la región
este alimento que nos da la vida verda- de Senaar y se establecieron allí. En-
dera. Por Jesucristo, nuestro Señor. tonces se dijeron unos a otros: «¡Va-
mos! Fabriquemos ladrillos y pon-
VIERNES 21 gámolos a cocer al fuego.» Y usaron
De la feria. ladrillos en lugar de piedra, y el asfalto
les sirvió de mezcla. Después dijeron:
Antífona de entrada cf Sal 30, 3-4 «Edifiquemos una ciudad, y también
Señor, sé para mí una roca protectora, una torre cuya cúspide llegue hasta el
un baluarte donde me encuentre a salvo, cielo, para perpetuar nuestro nombre
porque tú eres mi roca y mi baluarte; y no dispersarnos por toda la tierra.»
por tu nombre, guíame y condúceme. Pero el Señor bajó a ver la ciudad y la
Oración colecta torre que los hombres estaban cons-
Dios nuestro, que te complaces en truyendo, y dijo: «Si esta es la pri-
habitar en los corazones rectos y sen- mera obra que realizan, nada de lo
cillos, concédenos la gracia de vivir de que se propongan hacer les resultará
tal manera que encuentres en noso- imposible, mientras formen un solo
tros una morada digna de tu agrado. pueblo y todos hablen la misma len-
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, gua. Bajemos entonces, y una vez allí,
que vive y reina contigo en la unidad confundamos su lengua, para que ya
del Espíritu Santo, y es Dios, por los no se entiendan unos a otros.» Así el
siglos de los siglos. Señor los dispersó de aquel lugar, dise-
minándolos por toda la tierra, y ellos
O bien san Pedro Damián dejaron de construir la ciudad. Por eso
Dios todopoderoso, concédenos se llamó Babel: allí, en efecto, el Señor
seguir con fidelidad las enseñanzas confundió la lengua de los hombres y
y ejemplos del obispo san Pedro Da- los dispersó por toda la tierra.
mián, de modo que, anteponiendo a
Cristo en todo y sirviendo siempre a Palabra de Dios.
Página 69
SALMO      Sal 32, 10-15 con sus santos ángeles.» Y les decía:
«Les aseguro que algunos de los que
R. ¡Feliz el pueblo cuyo Dios es el
están aquí presentes no morirán antes
Señor!
de haber visto que el Reino de Dios ha
El Señor frustra el designio de las llegado con poder.»
naciones y deshace los planes de los
Palabra del Señor.
pueblos, pero el designio del Señor
permanece para siempre, y sus pla- Comentario. La dirección que Jesús
nes, a lo largo de las generaciones. R. indica es de sentido único: salir de no-
sotros mismos. Es un viaje sin billete
¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor,
de vuelta. Se trata de emprender un
el pueblo que él se eligió como heren-
éxodo de nuestro yo, de perder la vida
cia! El Señor observa desde el cielo y
por él, siguiendo el camino de la entre-
contempla a todos los hombres. R.
ga de sí mismo. Por otro lado, a Jesús
El mira desde su trono a todos los no le gustan los recorridos a mitad, las
habitantes de la tierra; modela el co- puertas entreabiertas, las vidas de do-
razón de cada uno y conoce a fondo ble vía. Pide ponerse en camino ligeros,
todas sus acciones. R. salir renunciando a las propias seguri-
dades, anclados únicamente en él.
ALELUIA   Jn. 15, 15b
Oración sobre las ofrendas
Aleluia. «Yo los llamo amigos, porque
les he dado a conocer todo lo que oí Que esta ofrenda nos purifique y re-
de mi Padre», dice el Señor. Aleluia. nueve, Señor, y sea causa de recom-
pensa eterna para quienes cumplen tu
EVANGELIO Mc 8, 34-9, 1 voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
El que pierda su vida por mí y por el
Antífona de comunión cf Sal 77, 29-30
Evangelio, la salvará
X Evangelio de nuestro Señor Ellos comieron y se saciaron, el Señor
Jesucristo según san Marcos les dio lo que habían pedido; no fue-
ron defraudados.
Jesús, llamando a la multitud, jun-
to con sus discípulos, les dijo: «El que O bien: Jn 3,16
quiera venir detrás de mí, que renuncie
Dios amó tanto al mundo, que entre-
a sí mismo, que cargue con su cruz y
me siga. Porque el que quiera salvar su gó a su Hijo único para que todo el que
vida, la perderá; y el que pierda su vida cree en él no muera, sino que tenga
por mí y por la Buena Noticia, la salva- Vida eterna.
rá. ¿De qué le servirá al hombre ganar Oración después de la comunión
el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y
qué podrá dar el hombre a cambio de Saciados con el pan del cielo, te
su vida? Porque si alguien se avergüen- pedimos, Padre, la gracia de desear
za de mí y de mis palabras en esta ge- siempre este alimento que nos da la
neración adúltera y pecadora, también vida verdadera. Por Jesucristo, nues-
el Hijo del hombre se avergonzará de él tro Señor.
cuando venga en la gloria de su Padre
Página 70
SÁBADO 22 SALMO      Sal 22. 1-6
La Cátedra del Apóstol
R. El Señor es mi pastor, nada me
San Pedro. Fiesta
puede faltar.
Antífona de entrada Lc 22, 32 El me hace descansar en verdes pra-
El Señor dijo a Pedro: Yo he rogado deras, me conduce a las aguas tran-
por ti, para que no te falte la fe. Y tú, quilas, y repara mis fuerzas.Me guía
después que hayas vuelto, confirma por el recto sendero, por amor de su
tus hermanos. Nombre. R.

Se dice Gloria. Aunque cruce por oscuras quebra-


das, no temeré ningún mal, porque tú
Oración colecta estás conmigo; tu vara y tu bastón me
Dios todopoderoso, te pedimos que infunden confianza. R.
ninguna tribulación nos perturbe ya Tú preparas ante mí una mesa, fren-
que nos has edificado sobre la piedra te a mis enemigos; unges con óleo mi
de la confesión apostólica. Por nues- cabeza, y mi copa rebosa. R.
tro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive
y reina contigo en la unidad del Espí- Tu bondad y tu gracia me acompaña-
ritu Santo y es Dios, por los siglos de rán a lo largo de mi vida, y habitaré en la
los siglos. casa del Señor, por muy largo tiempo. R.

Lectura Ped 5, 1-4 ALELUIA      Mt 16, 18

Lectura de la primera carta del Aleluia. Tú eres Pedro, y sobre esta


apóstol san Pedro piedra edificaré mi Iglesia, y el poder
de la Muerte no prevalecerá contra
Queridos hermanos: Exhorto a los ella. Aleluia.
presbíteros que están entre ustedes,
siendo yo presbítero como ellos y testi- EVANGELIO Mt 16, 13-19
go de los sufrimientos de Cristo y copar- Tu eres Pedro, y te daré las llaves del
tícipe de la gloria que va a ser revelada. Reino de los Cielos
Apacienten el Rebaño de Dios, que les
ha sido confiado; velen por él, no for- X Evangelio de nuestro Señor
zada, sino espontáneamente, como lo Jesucristo según san Mateo
quiere Dios; no por un interés mezqui- Al llegar a la región de Cesarea de Fi-
no, sino con abnegación; no preten- lipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
diendo dominar a los que les han sido «¿Qué dice la gente sobre el Hijo del
encomendados, sino siendo de corazón hombre? ¿Quién dicen que es?» Ellos
ejemplo para el Rebaño. Y cuando lle- le respondieron: «Unos dicen que es
gue el Jefe de los pastores, recibirán la Juan el Bautista; otros, Elías; y otros,
corona imperecedera de gloria. Jeremías o alguno de los profetas.» «Y
Palabra de Dios. ustedes, les preguntó, ¿quién dicen
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que soy?» Tomando la palabra, Simón Oración sobre las ofrendas
Pedro respondió: «Tú eres el Mesías,
Acepta con bondad, Señor, las oraciones
el Hijo de Dios vivo.» Y Jesús le dijo:
y ofrendas de tu Iglesia para que alcance la
«Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, por-
vida eterna, guiada por el apóstol Pedro,
que esto no te lo ha revelado ni la car-
cuyo magisterio la mantiene en la integri-
ne ni la sangre, sino mi Padre que está
dad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro,
y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, Prefacio de los Apóstoles I
y el poder de la Muerte no prevalece-
Antífona de comunión cf Mt 16, 16.18
rá contra ella. Yo te daré las llaves del
Reino de los Cielos. Todo lo que ates Pedro dijo a Jesús: Tú eres el Mesías,
en la tierra, quedará atado en el cielo, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respon-
y todo lo que desates en la tierra, que- dió: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra
dará desatado en el cielo.» edificaré mi Iglesia.
Palabra del Señor. Oración después de la comunión
Comentario. Pedro responde: “Tú eres Dios y Padre nuestro, que en la ce-
el Cristo, el Hijo de Dios vivo”. Acto se- lebración del apóstol san Pedro nos
guido, Jesús pronuncia la declaración alimentaste con el Cuerpo y la Sangre
solemne que define, de una vez por to- de Cristo, haz que este misterio de re-
das, el papel de Pedro en la Iglesia: “Y dención sea para nosotros sacramen-
yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, to de unidad y de paz. Por Jesucristo,
y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia nuestro Señor.
(...). A ti te daré las llaves del reino de los
cielos; y lo que ates en la tierra quedará
atado en los cielos, y lo que desates en
la tierra quedará desatado en los cielos”.
Las tres metáforas que utiliza Jesús son
en sí muy claras: Pedro será el cimiento
de roca sobre el que se apoyará el edi-
ficio de la Iglesia; tendrá las llaves del
reino de los cielos para abrir y cerrar a
quien le parezca oportuno; por último,
podrá atar o desatar, es decir, podrá
decidir o prohibir lo que considere ne-
cesario para la vida de la Iglesia, que es
y sigue siendo de Cristo. Siempre es la
Iglesia de Cristo y no de Pedro. Así que-
da descrito con imágenes muy plásticas
lo que la reflexión sucesiva calificará con
el término: “primado de jurisdicción”.
Página 72
DOMINGO 23 die vio ni se dio cuenta de nada, ni se
VII Domingo «Durante el despertó nadie, porque estaban todos
año» dormidos: un profundo sueño, en-
viado por el Señor, había caído sobre
Antífona de entrada Sal 12, 6 ellos. Luego David cruzó al otro lado
y se puso en la cima del monte, a lo
Señor, yo confío en tu misericordia:
lejos, de manera que había un gran es-
que mi corazón se alegre porque me
pacie entre ellos, y empezó a gritar a la
salvaste. Cantaré al Señor, porque me
tropa y al rey Saúl: «¡ Aquí está la lanza
ha favorecido.
del rey! Que cruce uno de los mucha-
Oración colecta chos y la recoja. El Señor le pagará a
Concédenos, Dios todopoderoso, cada uno según su justicia y su lealtad.
que, meditando sin cesar las realida- Porque hoy el Señor te entregó en mis
des espirituales, llevemos a la prácti- manos, pero yo no quise atentar con-
ca en palabras y obras cuanto es de tu tra el ungido del Señor».
agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, Palabra de Dios.
tu Hijo, que vive y reina contigo en la
SALMO Sal 102, 1-2. 3-4. 8 y 10. 12-13 (R.: 8a)
unidad del Espíritu Santo, y es Dios,
por los siglos de los siglos. R. El Señor es bondadoso y compasivo.
Lectura Sam 26, 2. 7-9. 12-14. 22-23 Bendice al Señor, alma mía, que todo
mi ser bendiga a su santo Nombre,
Lectura del primer libro de Samuel     
bendice al Señor, alma mía, y nunca
Saúl bajó al desierto de Zif con tres olvides sus beneficios. R.
mil hombres, lo más selecto de Israel,
Él perdona todas tus culpas y sana
para buscar a David en el desierto. Da-
todas tus dolencias; rescata tu vida
vid y Abisai llegaron de noche, mien-
del sepulcro, te corona de amor y de
tras Saúl estaba acostado, durmiendo
ternura. R.
en el centro del campamento. Su lanza
estaba clavada en tierra, a su cabece- El Señor es bondadoso y compasivo,
ra, y Abner y la tropa estaban acosta- lento para enojarse y de gran miseri-
dos alrededor de él. Abisai dijo a Da- cordia; no nos trata según nuestros
vid: «Dios ha puesto a tu enemigo en pecados ni nos paga conforme a nues-
tus manos. Déjame clavarlo en tierra tras culpas. R.
con la lanza, de una sola vez; no tendré
Cuanto dista el oriente del occidente,
que repetir el golpe». Pero David repli-
así aparta de nosotros nuestros peca-
có a Abisai: «¡No, no lo mates! ¿Quién
dos. Como un padre cariñoso con sus
podría atentar impunemente contra
hijos, así es cariñoso el Señor con sus
el ungido del Señor?». David tomó la
fieles. R.
lanza y el jarro de agua que estaban a
la cabecera de Saúl, y se fueron. Na-
Página 73
Lectura 1Cor 15, 45-49 que tome lo tuyo no se lo reclames.
Hagan por lo demás lo que quieren
Lectura de la primera carta del após-
que los hombres hagan por ustedes. Si
tol san Pablo a los cristianos de Corinto
aman a aquellos que los aman, ¿qué
Hermanos: Esto es lo que dice la es- mérito tienen? Porque hasta los peca-
critura: «El primer hombre, Adán, fue dores aman a aquellos que los aman.
creado como un ser viviente»; el últi- Si hacen el bien a aquellos que se lo
mo Adán, en cambio, es un ser espi- hacen a ustedes, ¿qué mérito tienen?
ritual que da la Vida. Pero no existió Eso lo hacen también los pecadores.
primero lo espiritual sino lo puramen- Y si prestan a aquellos de quienes
te natural; lo espiritual viene después. esperan recibir, ¿qué mérito tienen?
El primer hombre procede de la tierra También los pecadores prestan a los
y es terrenal; pero el segundo hombre pecadores, para recibir de ellos lo
procede del cielo. Los hombres terre- mismo. Amen a sus enemigos, hagan
nales serán como el hombre terrenal, el bien y presten sin esperar nada en
y los celestiales como el celestial. cambio. Entonces la recompensa de
De la misma manera que hemos sido ustedes será grande y serán hijos del
revestidos de la imagen del hombre Altísimo, porque él es bueno con los
terrenal, también lo seremos de la desagradecidos y los malos. Sean mi-
imagen del hombre celestial. sericordiosos, como el Padre de uste-
des es misericordioso. No juzguen y
Palabra de Dios.
no serán juzgados; no condenen y no
ALELUIA      Jn 13, 34 serán condenados; perdonen y serán
perdonados. Den, y se les dará. Les
Aleluia. «Les doy un mandamiento
volcarán sobre el regazo una buena
nuevo: ámense los unos a los otros, así
medida, apretada, sacudida y des-
como Yo los he amado», dice el Señor.
bordante. Porque la medida con que
Aleluia.
ustedes midan también se usará para
EVANGELIO Lc 6, 27-38 ustedes.
Sean misericordiosos, como el Padre Palabra del Señor.
de ustedes es misericordioso
Comentario. Es darse a sí mismo,
X Evangelio de nuestro Señor dar el corazón, precisamente a los que
Jesucristo según san Lucas no nos quieren, que nos hacen mal, a
los enemigos. Esta es la novedad del
Jesús dijo a sus discípulos: Yo les digo
Evangelio. Jesús nos muestra que no
a ustedes que me escuchan: Amen
hay mérito en amar a quien nos ama,
a sus enemigos, hagan el bien a los
porque eso también lo hacen los pe-
que los odian. Bendigan a los que los
cadores. Los cristianos, sin embargo,
maldicen, rueguen por lo que los difa-
estamos llamados a amar a nuestros
man. Al que te pegue en una mejilla,
enemigos. Hacer el bien y prestar sin
preséntale también la otra; al que te
esperar nada a cambio, sin intereses
quite el manto, no le niegues la tú-
y la recompensa será grande. El Evan-
nica. Dale a todo el que te pida, y al
Página 74
gelio es una novedad. Una novedad LUNES 24
difícil de llevar adelante. Pero significa De la feria.
ir detrás de Jesús. Y podríamos decir:
‘¡Pero, yo... yo no creo que sea capaz Antífona de entrada Sal 12, 6
de hacerlo!’ - ‘Si no lo crees, es tu Señor, yo confío en tu misericordia:
problema, pero el camino cristiano es que mi corazón se alegre porque me
este. Este es el camino que Jesús nos
salvaste. Cantaré al Señor, porque me
enseña. ‘¿Y qué debo esperar?’ Ir so-
ha favorecido.
bre el camino de Jesús, que es la mi-
sericordia; ser misericordiosos como Oración colecta
el Padre es misericordioso. Solamente
con un corazón misericordioso podre- Concédenos, Dios todopoderoso,
mos hacer todo aquello que el Señor que, meditando sin cesar las realida-
nos aconseja. Hasta el final. La vida des espirituales, llevemos a la prácti-
cristiana no es una vida auto referen- ca en palabras y obras cuanto es de tu
cial; es una vida que sale de sí misma agrado. Por nuestro Señor Jesucristo,
para darse a los otros. Es un don, es tu Hijo, que vive y reina contigo en la
amor, y el amor no vuelve sobre sí mis- unidad del Espíritu Santo, y es Dios,
mo, no es egoísta: se da. por los siglos de los siglos.
Oración sobre las ofrendas Lectura Ecli 1, 1-10
Al celebrar estos misterios con la Lectura del libro del Eclesiástico
debida reverencia, te suplicamos, Se-
Toda sabiduría viene del Señor, y
ñor, que los dones ofrecidos para tu
está con Él para siempre. ¿Quién pue-
gloria nos obtengan la salvación. Por
Jesucristo, nuestro Señor. de contar la arena de los mares, las
gotas de la lluvia y los días de la eter-
Antífona de comunión Sal 9, 2-3 nidad? ¿Quién puede medir la altura
Proclamaré todas tus maravillas; del cielo, la extensión de la tierra, el
quiero alegrarme y regocijarme en ti abismo y la sabiduría? Antes que to-
y cantar himnos a tu nombre, Altísimo. das las cosas fue creada la sabiduría
y la inteligencia previsora, desde la
O bien: Jn 11, 27 eternidad. El manantial de la sabidu-
Señor, creo que tú eres el Mesías, ría es la palabra de Dios en las alturas,
el Hijo de Dios, el que debía venir al y sus canales son los mandamientos
mundo. eternos. ¿A quién fue revelada la raíz
Oración después de la comunión de la sabiduría y quién conoció sus
secretos designios? ¿A quién se le
Dios todopoderoso, concédenos al- manifestó la ciencia de la sabiduría y
canzar la salvación eterna, cuyo an- quién comprendió la diversidad de sus
ticipo hemos recibido en este sacra- caminos? Sólo uno es sabio, temible
mento. Por Jesucristo, nuestro Señor. en extremo: el Señor, que está senta-
do en su trono. El mismo la creó, la vio
Página 75
y la midió, y la derramó sobre todas estaban discutiendo?.» Uno de ellos
sus obras: la dio a todos los hombres, le dijo: «Maestro, te he traído a mi
según su generosidad, y la infundió hijo, que está poseído de un espíritu
abundantemente en aquellos que lo mudo. Cuando se apodera de él, lo
aman. tira al suelo y le hace echar espuma
por la boca; entonces le crujen sus
Palabra de Dios. dientes y se queda rígido. Le pedí a
SALMO     Sal 92, lab. lc-2. 5 (R.: 1a) tus discípulos que lo expulsaran pero
no pudieron.» «Generación incrédula,
R. ¡Reina el Señor, revestido de respondió Jesús, ¿hasta cuando esta-
majestad! ré con ustedes? ¿Hasta cuando ten-
¡Reina el Señor, revestido de majes- dré que soportarlos? Tráiganmelo.»
tad! El Señor se ha revestido, se ha Y ellos se lo trajeron. En cuanto vio a
ceñido de poder. El mundo está fir- Jesús, el espíritu sacudió violentamen-
memente establecido: ¡no se moverá te al niño, que cayó al suelo y se re-
jamás! R. volcaba, echando espuma por la boca.
Jesús le preguntó al padre: «¿Cuánto
Tu trono está firme desde siempre,
tiempo hace que está así?.» «Desde la
tú existes desde la eternidad. Tus tes-
infancia, le respondió, y a menudo lo
timonios, Señor, son dignos de fe, la
hace caer en el fuego o en el agua para
santidad embellece tu Casa a lo largo
matarlo. Si puedes hacer algo, ten pie-
de los tiempos. R.
dad de nosotros y ayúdanos.» «¡Si
ALELUIA   Cf. 2Tim 1, 10b puedes...!», respondió Jesús. «Todo
Aleluia. Nuestro Salvador Jesucris- es posible para el que cree.» Inmedia-
to destruyó la muerte e hizo brillar la tamente el padre del niño exclamó:
vida incorruptible, mediante la Buena «Creo, ayúdame porque tengo poca
Noticia. Aleluia. fe.» Al ver que llegaba más gente, Je-
sús increpó al espíritu impuro, dicién-
EVANGELIO Mc 9, 14-29
dole: «Espíritu mudo y sordo, yo te lo
Creo, Señor, ayúdame porque tengo ordeno, sal de él y no vuelvas más.» El
poca fe demonio gritó, sacudió violentamente
X Evangelio de nuestro Señor al niño y salió de él, dejándolo como
Jesucristo según san Marcos muerto, tanto que muchos decían:
Después de la Transfiguración, Je- «Está muerto.» Pero Jesús, tomándo-
sús, Pedro, Santiago y Juan, bajaron lo de la mano, lo levantó, y el niño se
del monte. Llegaron donde estaban puso de pie. Cuando entró a la casa y
los otros discípulos y los encontra- quedaron solos, los discípulos le pre-
ron en medio de una gran multitud, guntaron: «¿Por qué nosotros no pu-
discutiendo con algunos escribas. En dimos expulsarlo?.» Él les respondió:
cuanto la multitud distinguió a Jesús, «Esta clase de demonios se expulsa
quedó asombrada y corrieron a salu- sólo con la oración.»
darlo. El les preguntó: «¿Sobre qué Palabra del Señor.
Página 76
Comentario. La confianza de Dios en MARTES 25
el hombre y en la mujer, a los cuáles De la feria.
confía la Tierra, es generosa, directa,
Antífona de entrada Sal 12, 6
plena. Pero es aquí donde el maligno
introduce en su mente la sospecha, la Señor, yo confío en tu misericordia:
incredulidad, la desconfianza. Y final- que mi corazón se alegre porque me
mente, llega la desobediencia al man- salvaste. Cantaré al Señor, porque me
damiento que les protegía. Caen en ha favorecido.
ese delirio de omnipotencia que con- Oración colecta
tamina todo y destruye la armonía. Concédenos, Dios todopoderoso,
También nosotros lo sentimos dentro que, meditando sin cesar las realida-
de nosotros, tantas veces, todos. des espirituales, llevemos a la prácti-
ca en palabras y obras cuanto es de tu
Oración sobre las ofrendas
agrado. Por nuestro Señor Jesucristo,
Al celebrar estos misterios con la de- tu Hijo, que vive y reina contigo en la
unidad del Espíritu Santo, y es Dios,
bida reverencia, te suplicamos, Señor,
por los siglos de los siglos.
que los dones ofrecidos para tu gloria
nos obtengan la salvación. Por Jesu- Lectura Ecli 2, 1-11
cristo, nuestro Señor. Lectura del libro del Eclesiástico     
Antífona de comunión Sal 9, 2-3 Hijo, si te decides a servir al Señor,
prepara tu alma para la prueba. En-
Proclamaré todas tus maravillas; dereza tu corazón, sé firme, y no te
quiero alegrarme y regocijarme en ti inquietes en el momento de la des-
y cantar himnos a tu nombre, Altísimo. gracia. Únete al Señor y no se separes,
para que al final de tus días seas enal-
O bien: Jn 11, 27 tecido. Acepta de buen grado todo lo
que te suceda, y sé paciente en las vi-
Señor, creo que tú eres el Mesías, cisitudes de tu humillación. Porque el
el Hijo de Dios, el que debía venir al oro se purifica en el fuego, y los que
mundo. agradan a Dios, en el crisol de la humi-
llación. Confía en él, y él vendrá en tu
Oración después de la comunión
ayuda, endereza tus caminos y espera
Dios todopoderoso, concédenos al- en Él. Los que temen al Señor, esperen
su misericordia, y no se desvíen, para
canzar la salvación eterna, cuyo an-
no caer. Los que temen al Señor, ten-
ticipo hemos recibido en este sacra-
gan confianza en Él, y no les faltará su
mento. Por Jesucristo, nuestro Señor. recompensa. Los que temen al Señor,
esperen sus beneficios, el gozo dura-
dero y la misericordia. Fíjense en las
Página 77
generaciones pasadas y vean: ¿Quién X Evangelio de nuestro Señor
confió en el Señor y quedó confundi- Jesucristo según san Marcos
do? ¿Quién perseveró en su temor y
fue abandonado? ¿Quién lo invocó y Al salir de allí atravesaron la Galilea;
no fue tenido en cuenta? Porque el Jesús no quería que nadie lo supiera,
Señor es misericordioso y compasivo, porque enseñaba y les decía: «El Hijo
perdona los pecados y salva en el mo- del hombre va a ser entregado en ma-
mento de la aflicción. nos de los hombres; lo matarán y tres
días después de su muerte, resucita-
Palabra de Dios. rá.» Pero los discípulos no compren-
SALMO  Sal 36, 3-4. 18-19. 27. 39-40 dían esto y temían hacerle preguntas.
Llegaron a Cafarnaún y, una vez que
R. ¡Confía tu suerte al Señor! estuvieron en la casa, les preguntó:
Confía en el Señor y practica el bien; «¿De qué hablaban en el camino?.»
habita en la tierra y vive tranquilo:que Ellos callaban, porque habían estado
el Señor sea tu único deleite, y él col- discutiendo sobre quién era el más
mará los deseos de tu corazón. R. grande.Entonces, sentándose, llamó
a los Doce y les dijo: «El que quiere
El Señor se preocupa de los buenos, ser el primero, debe hacerse el último
su herencia permanecerá para siem- de todos y el servidor de todos.» Des-
pre; no desfallecerán en los momen- pués, tomando a un niño, lo puso en
tos de penuria, y en tiempos de ham- medio de ellos y, abrazándolo, les dijo:
bre quedarán saciados. R. «El que recibe a uno de estos peque-
Aléjate del mal, practica el bien, y ños en mi Nombre, me recibe a mí, y
siempre tendrás una morada, porque el que me recibe, no es a mí al que re-
el Señor ama la justicia y nunca aban- cibe, sino a aquel que me ha enviado.»
dona a sus fieles. R.
Palabra del Señor.
La salvación de los justos viene del Se-
ñor, él es su refugio en el momento del Comentario. Jesús invita a sus discí-
peligro; el Señor los ayuda y los libera, pulos a hacerse como niños porque
los salva porque confiaron en Él. R. “a quien es como ellos pertenece el
Reino de Dios”. Queridos hermanos y
ALELUIA     Gál 6, 14 hermanas, los niños llevan vida, ale-
Aleluia. Yo sólo me gloriaré en la cruz gría, esperanza, también disgustos,
de nuestro Señor Jesucristo, por quien el pero la vida es así. Ciertamente llevan
mundo está crucificado para mí, como también preocupaciones y a veces
yo lo estoy para el mundo.Aleluia. problemas; pero es mejor una socie-
dad con estas preocupaciones y estos
EVANGELIO Mc 9, 30-37
problemas, que una sociedad triste y
El Hijo del hombre va a ser entregado. gris porque se ha quedado sin niños.
El que quiere ser el primero debe ha-
cerse el último de todos.
Página 78
Oración sobre las ofrendas Lectura Ecli 4, 11-19
Al celebrar estos misterios con la Lectura del libro del Eclesiástico     
debida reverencia, te suplicamos, Se-
La sabiduría encumbra a sus hijos
ñor, que los dones ofrecidos para tu
y cuida de aquellos que la buscan. El
gloria nos obtengan la salvación. Por
que la ama, ama la vida, y los que la
Jesucristo, nuestro Señor.
buscan ardientemente serán colma-
Antífona de comunión Sal 9, 2-3 dos de gozo. El que la posee heredará
la gloria, y dondequiera que vaya, el
Proclamaré todas tus maravillas;
Señor lo bendecirá. Los que la sirven
quiero alegrarme y regocijarme en ti
rinden culto al Santo y los que la aman
y cantar himnos a tu nombre, Altísimo.
son amados por el Señor. El que la es-
O bien: Jn 11, 27 cucha juzgará a las naciones y el que
le presta atención habitará seguro. El
Señor, creo que tú eres el Mesías,
que confía en ella la recibirá en heren-
el Hijo de Dios, el que debía venir al
cia y sus descendientes también la po-
mundo.
seerán. Al comienzo, ella lo conducirá
Oración después de la comunión por un camino sinuoso, le infundirá
Dios todopoderoso, concédenos al- temor y estremecimiento y lo hará su-
canzar la salvación eterna, cuyo an- frir con su disciplina, hasta que tenga
ticipo hemos recibido en este sacra- confianza en él y lo haya probado con
mento. Por Jesucristo, nuestro Señor. sus exigencias. Después, volverá a él
por el camino recto, lo alegrará y le re-
MIÉRCOLES 26 velará sus secretos. Si él se desvía, ella
De la feria. lo abandonará y lo dejará librado a su
propia caída.
Antífona de entrada Sal 12, 6
Palabra de Dios.
Señor, yo confío en tu misericordia:
que mi corazón se alegre porque me SALMO Sal 118, 165. 168. 171-172. 174-175
salvaste. Cantaré al Señor, porque me R. ¡Tu ley es mi alegría, Señor!
ha favorecido.
Los que aman tu ley gozan de una
Oración colecta gran paz, nada los hace tropezar. Yo
Concédenos, Dios todopoderoso, observo tus mandamientos y tus pres-
que, meditando sin cesar las realida- cripciones, porque tú conoces todos
des espirituales, llevemos a la prácti- mis caminos. R.
ca en palabras y obras cuanto es de tu Que mis labios expresen tu alaban-
agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, za, porque me has enseñado tus pre-
tu Hijo, que vive y reina contigo en la ceptos. Que mi lengua se haga eco de
unidad del Espíritu Santo, y es Dios, tu promesa, porque todos tus manda-
por los siglos de los siglos. mientos son justos. R.
Página 79
Yo ansío tu salvación, Señor, y tu ley mer lugar, la certeza de la presencia y
es toda mi alegría. Que yo viva y pue- de la compasión de Dios, no obstante
da alabarte, y que tu justicia venga en el mal que hemos cometido. No exis-
mi ayuda. R. te lugar en nuestro corazón que no
pueda ser alcanzado por el amor de
ALELUIA      Jn 14, 6 Dios. Donde hay una persona que se
Aleluia. «Yo soy el Camino, y la Ver- ha equivocado, allí se hace presen-
dad y la Vida. Nadie va al Padre, sino te con más fuerza la misericordia del
por mí», dice el Señor. Aleluia. Padre, para suscitar arrepentimiento,
perdón, reconciliación, paz.
EVANGELIO Mc 9, 38-40
Oración sobre las ofrendas
El que no está contra nosotros está
con nosotros Al celebrar estos misterios con la
debida reverencia, te suplicamos, Se-
X Evangelio de nuestro Señor ñor, que los dones ofrecidos para tu
Jesucristo según san Marcos gloria nos obtengan la salvación. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Juan le dijo a Jesús: «Maestro, he-
mos visto a uno que expulsaba de- Antífona de comunión Sal 9, 2-3
monios en tu Nombre, y tratamos de
impedírselo porque no es de los nues- Proclamaré todas tus maravillas;
tros.» Pero Jesús les dijo: «No se lo im- quiero alegrarme y regocijarme en ti
pidan, porque nadie puede hacer un y cantar himnos a tu nombre, Altísimo.
milagro en mi Nombre y luego hablar O bien: Jn 11, 27
mal de mí. Y el que no está contra no-
sotros, está con nosotros.» Señor, creo que tú eres el Mesías,
el Hijo de Dios, el que debía venir al
Palabra del Señor. mundo.
Comentario. La esperanza es don de Oración después de la comunión
Dios. Debemos pedirla. Está ubicada
en lo más profundo del corazón de Dios todopoderoso, concédenos al-
cada persona para que pueda iluminar canzar la salvación eterna, cuyo an-
con su luz el presente, muchas veces ticipo hemos recibido en este sacra-
turbado y ofuscado por tantas situa- mento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ciones que conllevan tristeza y dolor.
Tenemos necesidad de fortalecer cada
vez más las raíces de nuestra esperan-
za, para que puedan dar fruto. En pri-
Página 80
JUEVES 27 SALMO      Sal 1, 1-4. 6
De la feria.
R. ¡Feliz el que pone su confianza
Antífona de entrada Sal 12, 6 en el Señor!
Señor, yo confío en tu misericordia: ¡Feliz el hombre que no sigue el con-
que mi corazón se alegre porque me sejo de los malvados, ni se detiene
salvaste. Cantaré al Señor, porque me en el camino de los pecadores, ni se
ha favorecido. sienta en la reunión de los impíos, sino
Oración colecta que se complace en la ley del Señor y
la medita de día y de noche! R.
Concédenos, Dios todopoderoso,
que, meditando sin cesar las realida- El es como un árbol plantado al bor-
des espirituales, llevemos a la prácti- de de las aguas, que produce fruto a
ca en palabras y obras cuanto es de tu su debido tiempo, y cuyas hojas nunca
agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, se marchitan: todo lo que haga le sal-
tu Hijo, que vive y reina contigo en la drá bien. R.
unidad del Espíritu Santo, y es Dios,
por los siglos de los siglos. No sucede así con los malvados: ellos
son como paja que se lleva el viento,
Lectura Ecli 5, 1-8
porque el Señor cuida el camino de los
Lectura del libro del Eclesiástico justos, pero el camino de los malvados
No te fíes de tus riquezas ni digas: termina mal. R.
«Con esto me basta.» No dejes que tu ALELUIA   cf 1Tes 2, 13
deseo y tu fuerza te lleven a obrar se-
gún tus caprichos. No digas: «¿Quién Aleluia. Reciban la Palabra de Dios,
podrá dominarme?», porque el Señor no como palabra humana, sino como
da a cada uno su merecido. No digas: lo que es realmente, como Palabra de
«Pequé, ¿y qué me sucedió?», porque Dios. Aleluia.
el Señor es paciente. No estés tan se-
guro del perdón, mientras cometes EVANGELIO Mc 9, 41-50
un pecado tras otro. No digas: «Su Más te vale entrar en la vida manco,
compasión es grande; Él perdonará la que ir con tus dos manos al infierno
multitud de mis pecados», porque en
él está la misericordia, pero también X Evangelio de nuestro Señor
la ira, y su indignación recae sobre Jesucristo según san Marcos
los pecadores. No tardes en volver al Jesús dijo a sus discípulos: Les asegu-
Señor, dejando pasar un día tras otro, ro que no quedará sin recompensa el
porque la ira del Señor irrumpirá sú- que les dé de beber un vaso de agua
bitamente y perecerás en el momento por el hecho de que ustedes pertene-
del castigo. No te fíes de las riquezas cen a Cristo. Si alguien llegara a escan-
adquiridas injustamente: de nada te dalizar a uno de estos pequeños que
servirán en el día de la desgracia. tienen fe, sería preferible para él que
Palabra de Dios. le ataran al cuello una piedra de moler
y lo arrojaran al mar. Si tu mano es para
Página 81
ti ocasión de pecado, córtala, porque Oración sobre las ofrendas
más te vale entrar en la Vida manco,
que ir con tus dos manos al infierno, al Al celebrar estos misterios con la
fuego inextinguible. Y si tu pie es para debida reverencia, te suplicamos,
ti ocasión de pecado, córtalo, porque Señor, que los dones ofrecidos para
más te vale entrar lisiado en la Vida, tu gloria nos obtengan la salvación.
que ser arrojado con tus dos pies al in- Por Jesucristo, nuestro Señor.
fierno. Y si tu ojo es para ti ocasión de
pecado, arráncalo, porque más te vale Antífona de comunión Sal 9, 2-3
entrar con un solo ojo en el Reino de Proclamaré todas tus maravillas;
Dios, que ser arrojado con tus dos ojos quiero alegrarme y regocijarme en ti
al infierno, donde el gusano no muere y cantar himnos a tu nombre, Altísimo.
y el fuego no se apaga. Porque cada
uno será salado por el fuego. La sal es O bien: Jn 11, 27
una cosa excelente, pero si se vuelve
insípida, ¿con qué la volverán a salar? Señor, creo que tú eres el Mesías,
Que haya sal en ustedes mismos y vi- el Hijo de Dios, el que debía venir al
van en paz unos con otros.» mundo.

Palabra del Señor. Oración después de la comunión


Comentario. La fe abre la «ventana» Dios todopoderoso, concédenos al-
a la presencia actuante del Espíritu y canzar la salvación eterna, cuyo an-
nos muestra que, como la felicidad, la ticipo hemos recibido en este sacra-
santidad está siempre ligada a los pe- mento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
queños gestos. «El que les dé a beber
un vaso de agua en mi nombre –dice VIERNES 28
Jesús– no se quedará sin recompen- De la feria.
sa» (Mc 9,41). Son gestos mínimos
que uno aprende en el hogar; gestos Antífona de entrada Sal 12, 6
de familia que se pierden en el ano- Señor, yo confío en tu misericordia:
nimato de la cotidianidad pero que que mi corazón se alegre porque me
hacen diferente cada jornada. Son
salvaste. Cantaré al Señor, porque me
gestos de madre, de abuela, de padre,
de abuelo, de hijo, de hermanos. Son ha favorecido.
gestos de ternura, de cariño, de com- Oración colecta
pasión. Son gestos del plato caliente
de quien espera a cenar, del desayuno Concédenos, Dios todopoderoso,
temprano del que sabe acompañar a que, meditando sin cesar las realida-
madrugar. Son gestos de hogar. Es la des espirituales, llevemos a la prácti-
bendición antes de dormir y el abra- ca en palabras y obras cuanto es de tu
zo al regresar de una larga jornada de agrado. Por nuestro Señor Jesucristo,
trabajo. El amor se manifiesta en pe- tu Hijo, que vive y reina contigo en la
queñas cosas, en la atención mínima a unidad del Espíritu Santo, y es Dios,
lo cotidiano que hace que la vida ten- por los siglos de los siglos.
ga siempre sabor a hogar.
Página 82
Lectura Ecli 6, 5-17 Instrúyeme, para que observe tu ley y
la cumpla de todo corazón. Condúceme
Lectura del libro del Eclesiástico     
por la senda de tus mandamientos, por-
Las palabras dulces multiplican los que en ella tengo puesta mi alegría. R.
amigos y un lenguaje amable favorece
las buenas relaciones. Que sean mu- ALELUIA      Cf. Jn 17, 17ba
chos los que te saludan, pero el que te Aleluia. Tu palabra, Señor, es verdad;
aconseja, sea uno entre mil. Si ganas conságranos en la verdad. Aleluia.
un amigo, gánalo en la prueba, y no le
des confianza demasiado pronto. Por- EVANGELIO Mc 10, 1-12
que hay amigos ocasionales, que de- Que el hombre no separe lo que Dios
jan de serlo en el día de tu aflicción. ha unido
Hay amigos que se vuelven enemigos,
y para avergonzarte, revelan el motivo X Evangelio de nuestro Señor
de la disputa. Hay amigos que com- Jesucristo según san Marcos
parten tu mesa y dejan de serlo en el
Jesús fue a la región de Judea y al otro
día de la aflicción. Mientras te vaya
lado el Jordán. Se reunió nuevamente
bien, serán como tú mismo y hablarán
la multitud alrededor de él y, como de
abiertamente con tus servidores; pero
costumbre, les estuvo enseñando una
si te va mal, se pondrán contra ti y se
vez más. Se acercaron algunos fariseos
esconderán de tu vista. Sepárate de
y, para ponerlo a prueba, le plantea-
tus enemigos y sé precavido con tus
ron esta cuestión: «¿Es lícito al hom-
amigos. Un amigo fiel es un refugio
bre divorciarse de su mujer?.» Él les
seguro: el que lo encuentra ha encon-
respondió: «¿Qué es lo que Moisés les
trado un tesoro. Un amigo fiel no tiene
ha ordenado?.» Ellos dijeron: «Moisés
precio, no hay manera de estimar su
permitió redactar una declaración de
valor. Un amigo fiel es un bálsamo de
divorcio y separarse de ella.» Entonces
vida, que encuentran los que temen al
Jesús les respondió: «Si Moisés les dio
Señor. El que teme al Señor encamina
esta prescripción fue debido a la dureza
bien su amistad, porque como es él,
del corazón de ustedes. Pero desde el
así también será su amigo.
principio de la creación, "Dios los hizo
Palabra de Dios. varón y mujer". "Por eso, el hombre de-
jará a su padre y a su madre, y los dos no
SALMO Sal 118, 12. 16. 18. 27. 34-35 serán sino una sola carne". De manera
R. ¡Condúceme por la senda de tus que ya no son dos, sino una sola carne.
mandamientos, Señor! Que el hombre no separe lo que Dios ha
unido.» Cuando regresaron a la casa, los
Tú eres bendito, Señor: enséñame tus discípulos le volvieron a preguntar sobre
preceptos. Mi alegría está en tus pre- esto. Él les dijo: «El que se divorcia de su
ceptos: no me olvidaré de tu palabra. R. mujer y se casa con otra, comete adul-
Abre mis ojos, para que contemple terio contra aquella; y si una mujer se
divorcia de su marido y se casa con otro,
las maravillas de tu ley. Instrúyeme en
también comete adulterio».
el camino de tus leyes, y yo meditaré
tus maravillas. R. Palabra del Señor.
Página 83
Comentario. Esta Exhortación adquiere un sentido especial en el contexto de
este Año Jubilar de la Misericordia. En primer lugar, porque la entiendo como
una propuesta para las familias cristianas, que las estimule a valorar los dones del
matrimonio y de la familia, y a sostener un amor fuerte y lleno de valores como la
generosidad, el compromiso, la fidelidad o la paciencia. En segundo lugar, porque
procura alentar a todos para que sean signos de misericordia y cercanía allí donde
la vida familiar no se realiza perfectamente o no se desarrolla con paz y gozo.
Oración sobre las ofrendas
Al celebrar estos misterios con la debida reverencia, te suplicamos, Señor, que
los dones ofrecidos para tu gloria nos obtengan la salvación. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
Antífona de comunión Sal 9, 2-3
Proclamaré todas tus maravillas; quiero alegrarme y regocijarme en ti y cantar
himnos a tu nombre, Altísimo.
Oración después de la comunión
Dios todopoderoso, concédenos alcanzar la salvación eterna, cuyo anticipo
hemos recibido en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
GUION MISA
Página 84
Señor, aumenta nuestra fe.
Sábado 1° de Febrero Por todos los bautizados, para que,
renovados constantemente en nuestra
Monición de Entrada fe, sepamos anunciar al mundo la pro-
Queridos hermanos, sean todos mesa a la cual todos los hombres han
bienvenidos a la celebración eucarís- sido llamados y, despertando en ellos el
tica de hoy, sábado de la tercera se- deseo de verdadera felicidad, sepamos
mana del tiempo ordinario. conducirlos a Dios, única fuente capaz
de calmar su sed. Oremos.
La fe es la que nos mueve a celebrar
los sacramentos y hoy la Palabra de Por los que gobiernan las naciones,
Dios nos pondrá modelos a seguir para que, reconociendo que la lógica del
para que nunca nos falle nuestra con- beneficio a cualquier costo se funda en
fianza en Dios. la exigencia de crear en la población fal-
sas promesas de vida, sepan regular los
Moniciones a las lecturas
intereses particulares en pro del verda-
Monición a la primera lectura (Hebreos dero bien de la sociedad. Oremos.
11, 1-2. 8-19)
Por los que, aun siguiendo a Cristo,
Para animarnos en nuestra perseve- están atravesando un tiempo de oscu-
rancia, aún en las circunstancias difíci- ridad y pruebas difíciles, para que, si-
les, el autor de la carta a los Hebreos nos guiendo el ejemplo de los modelos que
pone delante unos modelos del Antiguo la Palabra de hoy nos ha presentado, no
Testamento, quienes, por su fe, han sido decaigan en su fe en el cumplimiento
fieles a Dios en todo momento. de la promesa de Dios y sientan junto
Monición al Evangelio (Marcos 4, 35-41) a ellos la presencia consoladora de un
buen amigo. Oremos.
Después de haber escuchado a Jesús,
en días anteriores, hablándonos a través Por todos nosotros, para que nos man-
de parábolas, viene ahora en el relato de tengamos firmes y perseverantes en
Marcos un ciclo de cuatro milagros, con nuestra fe, aunque a veces no captemos
los que Cristo nos manifiesta su poder los signos de la presencia de Jesús, que
divino, venciendo las fuerzas del mal, siempre estará con nosotros, hasta el fin
del demonio, de la enfermedad y de la de los tiempos. Oremos.
muerte. Preparémonos para escuchar el Despedida
primero de esos milagros.
Queridos hermanos, ahora retorna-
Oración de los fieles mos a nuestros hogares con nuestra
fe puesta en el Señor, sabiendo que en
Presidente: Movidos por nuestra fe y
las tempestades de nuestra vida, Jesús
confiando que Dios siempre viene en siempre estará de nuestro lado, aun-
nuestro auxilio cuando lo invocamos en que su presencia a veces nos parezca
los momentos difíciles, confiemos a Él desapercibida.
nuestras oraciones diciendo todos:
Página 85
GUION MISA Monición a la segunda lectura
(Corintios 12, 31—13, 13)
Domingo 2 de Febrero Con su himno a amor, San Pablo en su
Monición de entrada carta a los Corintios continúa hablándo-
nos de los carismas, estableciendo ahora
Buenos días (tardes, noches) queridos una jerarquía para que aspiremos noso-
hermanos, celebremos con alegría la tros a lo más importante.
Santa Misa en el cuarto domingo del
tiempo ordinario. Nos agrada tener- Monición al Evangelio (Lucas 4, 21-30)
les aquí y les recibimos con los brazos Hoy seguimos leyendo en el evangelio la
abiertos. Hoy la Palabra de Dios nos escena que empezamos el domingo pasa-
sigue instruyendo y nos trae un men- do, con la primera «homilía» de Jesús en
saje universal de salvación. Dios envía la sinagoga de su pueblo: ahora con unas
mensajeros a «todas las naciones» y ese reacciones no tan favorables al contenido
mensaje llega hoy a nosotros. de la misma.
Moniciones a las lecturas Oración de los fieles
Monición única para todas las lecturas Al Señor nos acogemos porque Él es
Una cosa une a los protagonistas de las nuestro refugio y está siempre dispuesto
lecturas de este domingo: Jeremías y Jesús a escucharnos, por eso dirijámosle nues-
aparecen como profetas rechazados. Jere- tra oración diciendo todos:
mías es nombrado por el Señor profeta de Atiende, Señor, nuestra oración.
las naciones, y su anuncio será mal reci-
bido por las clases dirigentes del pueblo. Por la Iglesia de Dios llamada a anunciar
Jesús presenta su misión para todos com- el Evangelio, para que lo haga sin temor,
parándose con Elías y Eliseo, dos grandes denunciando con valentía toda opresión e
profetas de la tradición judía, consciente iluminando el camino de los fieles. Oremos.
de que no es bien acogido por los suyos. Por las autoridades de nuestros pueblos,
Atentos escuchemos cada lectura. para que en sus planes esté presente el
Moniciones para cada lectura proyecto de Jesús, que se traduce en justi-
cia, oportunidades para todos y búsque-
Monición a la primera lectura (Jere- da de la paz. Oremos
mías 1, 4-5. 17-19)
Por los privados de la libertad, para que
Escuchemos el relato de la elección de no pierdan nunca la fe en Jesús, el liber-
Jeremías, para para constituirlo en voz tador, aun en los momentos más difíciles
profética que clamara contra la corrup- de su vida. Oremos.
ción de su tiempo, la pérdida de la fe y las
alianzas políticas inútiles y contraprodu- Por esta comunidad reunida hoy en la
centes que sus gobernantes buscaban, y casa de Dios, para que no rechacemos
que en definitiva les llevaron al destierro. a Jesús que se presenta también en los
pobres, los enfermos y en aquellos a los
que consideramos una vergüenza en la
comunidad. Oremos.
GUION MISA
Página 86
Oración de los fieles
9 de febrero de 2025 – V Domingo Dirijamos nuestras oraciones a Dios,
del Tiempo Ordinario Ciclo C que nos llama por nuestro nombre y
nos envía al mundo para ser pescado-
Monición de entrada res de hombres. Digamos con fe:
Buenos días (tardes, noches) queri- «Fortalécenos en nuestra misión,
dos hermanos. En el quinto domingo Señor»
del tiempo ordinario nos complace re-
cibirles en la casa de Dios para la cele- Por el papa, los obispos y los sacerdo-
bración eucarística. tes, para que el partir cada día el pan de
la Palabra y de la Eucaristía transforme
Estamos aquí porque hemos sabido gradualmente su vida, acercándolos
escuchar la voz de Dios, ya que tam- cada vez más al Señor que los ha lla-
bién nosotros somos llamados y ele- mado a ponerse al servicio de la Iglesia.
gidos para seguir al Señor y continuar Oremos…
la tarea de tantos testigos gozosos que
han anunciado las maravillas de Dios. Por los hombres de gobierno, llama-
dos a dirigir los destinos de los pue-
Comencemos con alegría esta cele- blos, para que acojan la tarea que Dios
bración, cantando juntos. De pie… les ha confiado de custodiar y hacer
Moniciones a las lecturas fructificar la creación, de promover y
defender la vida humana con su digni-
Monición única para todas las lecturas
dad y de proteger el núcleo de la socie-
Las lecturas de este día giran en tor- dad, que es la familia. Oremos…
no a la llamada de Dios, que siempre
Por los que sufren la ausencia de mi-
sorprende: a Isaías, a Pablo, a Pedro y
nistros que les prediquen y transmitan
a los primeros discípulos. Todos ellos
la buena nueva de salvación, para que
descubren, ante la misión tan despro-
Dios envíe obreros a esas ovejas sin
porcionada que reciben por parte de
pastor. Oremos…
Dios, su indignidad e incapacidad. Es-
cuchemos muy atentos este mensaje, Por todos nosotros, que hemos escu-
porque Dios sigue llamando, y hoy nos chado el mensaje de salvación, para que
toca a nosotros. Dios nos siga fortaleciendo en este ca-
Monición al Evangelio (Lucas 5, 1-11)
mino vocacional, y podamos cumplir
en nuestras diferentes realidades socia-
Jesús es un buen predicador, pero no les la misión que Él nos ha confiado.
quiere serlo solo. Por eso busca compa- Oremos…
ñeros para la misión y envía a “remar
mar adentro”. Ese llamado es para no-
sotros hoy y debemos escucharlo muy
atentos.
Página 87

GUION MISA
11 de febrero de 2025
BIENAVENTURADA VIRGEN MA-
RÍA DE LOURDES
Monición de entrada y acto penitencial
Hermanos, al venerar hoy la memoria
de Santa María Virgen en una de sus ad-
vocaciones más populares, como es la de
la Virgen de Lourdes, pongámonos en
presencia de Dios al comenzar la Euca-
ristía y, por la intercesión de Santa María,
la Virgen, salud de los enfermos y refu-
gio de pecadores, pidámosle perdón por
nuestras faltas y pecados.
Oración de los fieles
Dirijamos ahora nuestras peticiones a
Dios Padre, que se complace en las súpli-
cas de los que lo buscan con sinceridad.
1.- Para que la Iglesia nazca y se desa-
rrolle en aquellos lugares donde aún no
existe. Roguemos al Señor.
2.- Para que aumenten entre nosotros
las vocaciones sacerdotales y religiosas.
Roguemos al Señor.
3.- Para que progresen la unidad y com-
prensión entre las naciones. Roguemos
al Señor.
4.- Para que los enfermos y todos los
que sufren en el cuerpo o en el alma ex-
perimenten en su vida la protección ma-
ternal de la Virgen María, salud de los
enfermos. Roguemos al Señor.
5.- Para que cumplamos con nuestros
deberes religiosos con un corazón since-
ro. Roguemos al Señor.
Página 88
GUION MISA Señor, escucha nuestra oración.

Por la Iglesia, para que tena el valor


16 de febrero de 2025 – VI Domingo de reconocer nuevos caminos de evan-
del Tiempo Ordinario Ciclo C gelización que vuelvan a encender en el
corazón del hombre el deseo de Dios,
Monición de entrada ayudándole a descubrirse como parte
Buenos días (tardes, noches) que- de una creación que está llamada a res-
ridos hermanos. Con la más cordial petar. Oremos.
bienvenida les recibimos en la casa de
Por nuestro país, para que sus líderes
Dios para celebrar la Santa Misa en el
pongan su confianza en el Señor y no
sexto domingo del tiempo ordinario.
en los hombres o en el dinero, y de este
Hoy el Señor nos prepara, a través de modo puedan ayudar a los más necesi-
las lecturas, para tomar el camino correc- tados, sabiendo que así serán dichosos
to, que nos conduce a la felicidad plena. a los ojos de Dios. Oremos.
Al participar en esta celebración, mostra-
mos nuestro interés en tomar ese cami- Por los que se preocupan de las per-
no. Con mucha alegría comencemos esta sonas que no tienen morada fija, para
celebración cantando juntos. De pie. que no se limiten a proveer las necesi-
dades materiales, sino que también se-
Moniciones a las lecturas pan escuchar y llevar ante Dios el sufri-
Monición única para todas las lecturas miento y la historia de quienes ayudan.
Oremos.
En las lecturas de hoy, el salmista pone
ante nosotros, mediante una reflexión Por quienes tienen la misión de ayu-
sapiencial, dos caminos: el que conduce dar a los más necesitados, para que no
a la felicidad y el que lleva a la perdición. cesen de practicar las obras de miseri-
Jeremías comenta con dos imágenes su- cordia con estos hermanos desampa-
gerentes cómo es la vida de quien elige rados y puedan cumplir con coheren-
uno u otro camino. En el evangelio es cia la misión encomendada por Dios.
Dios quien ha salido al encuentro de Oremos.
los pobres, los hambrientos…, los ha
elegido y les ha mostrado el camino de Por quienes hoy compartimos este
los justos. Escuchemos bien, para hacer banquete eucarístico dominical, para
nosotros nuestra mejor elección. que Dios haga más fuerte nuestra fe y
podamos realizar las obras que nos ha-
Oración universal rán gozar de la bienaventuranza eterna.
Los hermanos que viven a nuestro Oremos.
son signos de la presencia del Señor y
con ellos nos unimos para elevar nues-
tra oración a Dios todopoderoso di-
ciendo juntos:
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GUION MISA Pastor bueno, escúchanos.


Por la Iglesia santa de Dios: para que
22 de febrero de 2025 – Fiesta de la sólidamente edificada sobre el funda-
Cátedra de San Pedro, apóstol. mento de los Apóstoles, sepa dar testi-
monio de Cristo y pueda cumplir fiel-
Monición de Entrada mente su misión apostólica, Oremos.
Buenos días (tardes, noches) queri- Por el santo Padre, el papa Francis-
dos hermanos. Nos llena de mucha ale- co, por nuestro obispo Fabio Suescún,
gría recibirles en la casa de Dios para y por todos los Pastores de la Iglesia:
celebrar esta santa misa, última de la para que gobiernen la grey del Señor
séptima semana del tiempo ordinario. con amor y paternal solicitud, Oremos
Hoy celebramos la Fiesta de la Cáte- Por los jefes de las naciones y las au-
dra de San Pedro, apóstol, una celebra- toridades: para que trabajen sin cesar
ción que centra nuestra atención en la por conseguir el bien común, Oremos.
misión específica que recibió san Pedro
en la Iglesia. Por todos los seminarios del mundo
y especialmente por nuestro Seminario
Unidos a toda la Iglesia y motivados Mayor Castrense Cristo Redentor, para
por la fiesta de hoy, iniciemos nuestra que proporcionen a sus alumnos una
celebración con el canto de entrada. educación que los lleven a ser genero-
Moniciones a las lecturas sos en su vocación y los anime a llevar
una vida espiritual profunda, a ejemplo
Monición a la primera lectura de los apóstoles, Oremos.
(1 Pedro 5, 1-4)
Por todos los que aún no creen, para
En la lectura que leemos de la pri- que lleguen a descubrir la verdadera
mera carta de san Pedro, el apóstol se fe y a ser fieles a ella hasta la muerte,
presenta como presbítero en y para la Oremos.
comunidad, testigo de los sufrimientos
de Cristo y partícipe futuro de su gloria. Por todos aquellos que nos sirven
Escuchemos esta exhortación que hace con su trabajo, para que reciban una
a los responsables de la comunidad. justa recompensa aquí en la tierra, y el
premio de Dios en reino de los cielos,
Oración de los fieles
Oremos.
Presidente: Hermanos: en la celebra-
Por todos nosotros, aquí reunidos:
ción de la cátedra del Apóstol san Pedro,
para que todas nuestras acciones estén
en quien la Iglesia ha sido cimentada e
siempre inspiradas en el espíritu apos-
instruida en el Misterio de Cristo, invo-
tólico, Oremos.
quemos la clemencia de Nuestro Padre
para todos los hombres y sus necesida-
des. Roguemos con fe diciendo:
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GUION MISA Que seamos misericordiosos como
Tú, Señor.
23 de febrero de 2025 – VII Domingo
del Tiempo Ordinario Ciclo C Por la Iglesia, para que ante las perse-
cuciones no se eje vencer por el desáni-
Monición de entrada mo, sino que siga confiándose al amor
En el séptimo domingo del tiempo or- del Padre, que la sostiene siempre y le
dinario, nos complace recibirles en la da la fuerza de ser portadora de espe-
casa de Dios para celebrar juntos la Santa ranza, incluso en las situaciones más
Misa dominical, en la que Dios nos segui- oscuras. Oremos.
rá instruyendo con su santa Palabra. Por por los gobernantes de las nacio-
El «mandamiento» que Jesús da a sus nes, especialmente por los de nuestro
discípulos sobre el amor a los enemigos país, para que ejerzan su poder en favor
es lo que más caracteriza la Palabra de del pueblo, esforzándose por garanti-
Dios de este domingo, por eso manifes- zar la defensa de los derechos funda-
temos nuestro amor a los hermanos y mentales de cada persona, promovien-
juntos, como una sola familia, demos do leyes que protejan sobre todo al más
inicio a esta celebración cantando to- débil. Oremos.
dos. De pie… Por quienes son perseguidos a causa de
Moniciones a las lecturas la política, las diferencias raciales o de re-
ligión, para que el Señor les dé la fortale-
Monición única para todas las lecturas
za necesaria en los momentos de angus-
En la primera lectura, David reco- tia, y puedan perseverar, como David, en
noce que Saúl es imagen de Dios que circunstancias de sufrimiento. Oremos.
le ungió. En eso insiste Pablo cuando
Por nosotros, reunidos como herma-
recuerda que la profunda y auténtica
nos, para que sigamos el ejemplo de
vocación humana es llegar a ser perfec-
Jesús y nos llenemos de misericordia
ta imagen de Dios, llevar en nosotros
hacia el prójimo, configurándonos así
la imagen del hombre celestial. Y Jesús
cada vez más con el Juez Justo y mise-
nos enseña cómo ser imagen de Dios:
ricordioso. Oremos.
siendo compasivos y misericordiosos,
como nos lo reconocerá también el sal- Despedida
mo. Atentos escuchemos este mensaje. El mundo dividido, fraccionado por las
Oración de los fieles guerras y la violencia que nos azota por
todas partes, espera ahora nuestra luz.
Conscientes del amor del Padre, que
Vayamos a ser instrumentos de miseri-
nunca nos abandona, dirijámosle nues-
cordia y paz para todos. Cantamos…
tras oraciones diciendo juntos:
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NUESTROS SANTOS 6 de febrero
2 de febrero San Pablo Miki y compañeros, mártires
La Presentación del Señor, Fiesta El 6 de febrero de 1597, veintiséis cris-
tianos fueron crucificados en Nagasaki
Presentación del Señor en el Templo,
(Japón). Entre ellos había misioneros
encuentro de Cristo y su pueblo en la
jesuitas y franciscanos, de origen euro-
persona del anciano Simeón, purifica-
peo, pero también religiosos japoneses
ción ritual de María, Candelaria o Fiesta
como Pablo Miki y diecisiete laicos: ca-
de la luz: tales son los temas de esta ce-
tequistas, intérpretes, médicos e, inclu-
lebración que, cuarenta días después de
so, niños. Dieron su vida como testimo-
Navidad, cierran las solemnidades de la
nio de su fe y su amor a Jesús y a María.
manifestación de Dios a los hombres, en
la persona del Verbo hecho carne. 7 de febrero
3 de febrero Beato Pío IX, papa
San Blas, obispo y mártir En 1846 fue elegido Papa. Su pontifi-
cado, a causa de las circunstancias polí-
El culto de san Blas (S. IV), obispo de
ticas derivadas de la unificación de Italia
Sebaste en Armenia y mártir durante la
y la pérdida de los Estados pontificios,
persecución del emperador Dioclecia-
resultó sumamente difícil. Impulsado
no, se extendió en Occidente a partir del
por el deseo de cumplir su misión, supo
siglo XI, por los milagros que le atribuye
unir firmeza y comprensión, fidelidad y
su leyenda. Numerosas iglesias han sido
apertura. Proclamó la verdad de Cristo,
puestas bajo su patrocinio.
instituyó numerosas sedes episcopales,
San Oscar, obispo promovió el culto a la Virgen María y
fue promotor de las reformas del Con-
San Osear nació en Francia a comien-
cilio Vaticano I. El 7 de febrero de 1878,
zos del siglo IX. Misionero en Dinamar-
con su piadosa muerte, llegó a su fin el
ca y, luego, en Suecia, fue elegido Obispo
pontificado más largo de la historia.
de Hamburgo (Alemania). Nombrado
legado para Dinamarca y Suecia, sopor- 8 de febrero
tó y superó con gran fortaleza las difi-
San Jerónimo Emiliano
cultades de su labor evangelizadora.
Convertido a los 25 años, el patricio
5 de febrero
de Venecia Jerónimo Emiliano (1486-
Santa Águeda, virgen y mártir 1537) dedicó su vida a la atención de los
menesterosos, los enfermos y los huér-
Padeció el martirio en Catania (Sicilia),
fanos. Junto con varios compañeros que
probablemente en la persecución de De-
le siguieron, fundó, cerca de Bérgamo,
cio (s. III). Desde la antigüedad su culto
la Orden de los clérigos regulares de So-
se extendió por toda la Iglesia y su nom-
masca. San Jerónimo murió, victima de
bre fue introducido en el canon romano.
la peste, al servicio de los enfermos.
NUESTROS SANTOS
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Santa Josefina Bakhita, virgen Madre de Dios se manifestó a Bernardi-
ta Soubirous. Desde entonces, Lourdes
Nació en 1869 cerca de la región del es un llamado constante a la conversión,
Darfur (Sudán). Cuando era todavía a la oración y a la caridad, y para el pue-
una niña, fue raptada y vendida en blo cristiano, María es la imagen de la
varios mercados de esclavos de Áfri- Iglesia por venir, la prefiguración de la
ca. Vivió una cruel servidumbre y, fi- nueva Jerusalén, cuyas puertas están
nalmente, fue liberada. Se convirtió al abiertas a todos los pueblos.
cristianismo y fue religiosa en las “Hi-
jas de la Caridad”. 14 de febrero

Durante más de 50 años vivió dedica- San Cirilo, monje, y San Metodio.
da a diversos trabajos en su comunidad Los dos hermanos Constantino y Me-
religiosa. Ya anciana, tuvo una enfer- todio fueron enviados a Moravia por
medad larga y dolorosa. el patriarca de Constantinopla para
Su vida sencilla y humilde estuvo anunciar a Cristo.
marcada por las bienaventuranzas Entre los dos publicaron textos litúrgi-
evangélicas. Fue pobre de espíritu, cos en lengua eslava, escrita en caracte-
bondadosa, misericordiosa, limpia de res “cirílicos”, como luego se designaron.
corazón, constructora de paz. En el año 868 fueron a Roma a infor-
Murió el 8 de febrero de 1947, fue mar al Papa de sus trabajos. Constanti-
beatificada en 1992 y canonizada por no murió allí con el nombre monástico
Juan Pablo II° el 1° de octubre de 2000. de Cirilo. Metodio, ordenado Obispo
de Smirnium, marchó a Panonia don-
10 de febrero de desarrolló una infatigable labor de
Santa Escolástica, virgen evangelización al servicio de los eslavos.
El Papa Juan Pablo II los nombró patro-
Escolástica, nacida en Nursia (Italia), nos de Europa junto con san Benito.
era hermana de San Benito, el legisla-
dor de los monjes de Occidente. Al pie 17 de febrero
del Monte Casino, donde Benito había Los siete santos Fundadores de la Or-
fundado su célebre monasterio, llevó den de los Siervos de la Virgen María
una vida consagrada. Murió un poco
antes que su hermano. Las monjas be- Hacia el año 1233, siete comerciantes
nedictinas honran a Escolástica como de Florencia se retiraron a la soledad
su madre espiritual. del Monte Senario, para llevar una vida
fraternal de pobreza y de penitencia,
11 de febrero en la contemplación de la Pasión de Je-
Nuestra Señora de Lourdes sús y bajo el patrocinio de María. Los
llamaron los “servidores de María” o
Entre el 11 de febrero y el 16 de julio “servitas”. Se los celebra el 17 de febre-
de 1858, en la Gruta de Massabielle de ro, día en que murió uno de ellos, san
Lourdes, en los Pirineos, la Inmaculada Alejo Falconieri (1310).
NUESTROS SANTOS
Página 93
21 de febrero y, por el Espíritu Santo, ser destinado a
la resurrección de la vida eterna”. Era
San Pedro Damián, obispo y doctor
el 23 de febrero de 155. Tenía 96 años.
de la Iglesia.
25 de febrero
Pedro Damián nació en Rávena en
1007. Llevó una vida eremítica en Fon- Beata María Ludovica de Ángelis.
te Avellana antes de ser el colaborador
Beata María Ludovica de Angelis
de los papas en la tarea de reforma de
(San Gregorio, L’Aquila, 24 de octu-
la Iglesia. Nombrado Obispo-Cardenal
bre de 1880-La Plata, 25 de febrero de
de Ostia, fue el encargado de múltiples
1962) fue una religiosa argentina de
legaciones en Italia, Fracia y Alemania.
origen italiano, perteneciente a la Con-
Con su palabra y sus escritos defendió
gregación de Hijas de La Misericordia
la independencia de la Iglesia de todo
de santa María Josefa Rossello.
poder político y luchó por devolver al
clero su dignidad. 27 de febrero
22 de febrero San Gregorio Narek, abad y doctor
de la Iglesia.
La Cátedra de san Pedro, apóstol.
Nacido hacia el año 950 en la histó-
Fiesta
rica región armenia de Andzevatsik,
Esta fiesta, que se celebra desde el creció en una familia de escritores. De
siglo IV, destaca el primado de Pedro joven entró en el monasterio de Narek,
como signo de la unidad de la Iglesia. que era regido por el abad Ananías,
primo de su madre. Fue muy aventa-
La Cátedra de un obispo es el signo de
jado en la escuela de su monasterio, y
su autoridad de doctor, de sumo sacer-
durante toda su vida, estuvo muy in-
dote y de pastor. Así, la Cátedra de San
flamado en el amor a la Virgen María,
Pedro recuerda la misión que Cristo ha
y siendo sacerdote y abad, alcanzó la
confiado a su Apóstol: la de confirmar
cima de la santidad y la experiencia
en la fe a sus hermanos. La fe de Pedro
mística y demostró su doctrina en va-
es la roca sobre la cual Cristo edificó
rias obras teológicas y místicas. En el
su Iglesia.
año 1003 escribió el preclaro libro de
23 de febrero las Lamentaciones y cerca de dos años
San Policarpo, obispo y mártir. después nació para la vida nueva.

Discípulo de san Juan, el Obispo Po-


licarpo es el último testigo de la época
apostólica. Murió quemado en el anfi-
teatro de la ciudad de Esmirna, dando
gracias a Dios por haberle concedido
“ser contado entre el número de los
mártires, participar del cáliz de Cristo
Página 94
CONFERENCIA EPISCOPAL * Domingo de Pentecostés 8 de
ARGENTINA junio
Comisión Episcopal de Liturgia * Santísima Trinidad 15 de junio
CALENDARIO LITÚRGICO * Santísimo Cuerpo y Sangre de
DE ARGENTINA Cristo 22 de junio
AÑO 2025 * Sagrado Corazón de Jesús 27 de
junio
Leccionario Dominical: CICLO C
* Nuestro Señor Jesucristo, Rey
Desde diciembre 2025 (Año litúrgico del Universo 23 de noviembre
2026): CICLO A
* 1er Domingo de Adviento 30 de
Ferial durante el año: Año IMPAR noviembre
Desde diciembre 2025 (Año litúrgico * Sagrada Familia de Jesús, María
2026): Año PAR y José 28 de diciembre
Liturgia de las Horas: Año I JORNADAS ESPECIALES
Desde diciembre 2025 (Año litúrgico * Jornada mundial de la paz 1 de
2026): Año II enero
SEMANAS DURANTE EL AÑO * Domingo de la Palabra de Dios
Antes de Cuaresma: hasta el mar- 26 de enero
tes 4 de marzo: 8ª semana (3er domingo del Tiempo durante
Después del Tiempo pascual: des- el año)
de el lunes 9 de junio: 10ª semana * Jornada mundial de la vida con-
CELEBRACIONES MOVIBLES sagrada 2 de febrero

* Bautismo del Señor 12 de enero * Jornada de reflexión y oración con-


tra la trata de personas 8 de febrero
* Miércoles de Ceniza 5 de marzo
* Jornada mundial del enfermo 11
* Domingo de Ramos 13 de abril de febrero
* Domingo de Pascua 20 de abril * Jornada mundial de la juventud
13 de abril
* Ascensión del Señor 1 de junio
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(domingo de Ramos) * Día internacional contra la ex-
plotación sexual y trata de personas
* Domingo del compartir 4 de mayo 23 de septiembre
(3er domingo de Pascua) * Jornada mundial del turismo 27
* Jornada vocacional 11 de mayo de septiembre

(4º domingo de Pascua) * Domingo bíblico nacional 28 de


septiembre
* Jornada mundial de las comuni-
caciones 1 de junio (último domingo de septiembre)

(Ascensón del Señor)


* Semana de oración por la unidad * Jornada mundial del migrante y
de los cristianos 8 al 15 de junio refugiado 28 de septiembre

(Pentecostés a Santísima Trinidad) (último domingo de septiembre)

* Jornada mundial de oración por la * Jornada de las misiones 12 de


santificación sacerdotal 27 de junio octubre

(Sagrado Corazón de Jesús) (2º domingo de octubre –en el res-


to del mundo es el 3er domingo de
* Jornada mundial de los abuelos octubre–)
y los mayores 27 de julio
* Jornada nacional de oración por
(4º domingo de julio) la santificación del pueblo argenti-
no y la glorificación de sus siervos
* Jornada mundial contra la trata de Dios 1 de noviembre
de personas 30 de julio
* Jornada mundial de los pobres
* Jornada de la infancia y adoles- 16 de noviembre
cencia misionera 24 de agosto
(33er domingo durante el año)
(4º domingo de agosto)
* Día universal de acción de gra-
* Jornada mundial de oración por cias 27 de noviembre
el cuidado de la creación 1 de sep-
tiembre (4º jueves de noviembre)
* Jornada nacional de la vida con-
sagrada 8 de septiembre
carta apostólica
documentos del Magisterio n°5
‘Todo pertenece al amor’. En estas pala-
totum amoris est
bras podemos recoger la herencia espiritual
Todo pertenece al amor
legada por san Francisco de Sales, que mu-
rió hace cuatro siglos, el 28 de diciembre de
1622, en Lyon. La Carta Apostólica: Totum
amoris est, (Todo pertenece al amor) es pu-
blicada a cuatrocientos años exactos de la
muerte del santo obispo francés, san Fran-
cisco de Sales. En el texto, el Papa Francisco
afirma que este doctor de la Iglesia, en una
época de grandes cambios, supo ayudar a
los hombres a buscar a Dios en la caridad,
la alegría y la libertad.

documentos del Magisterio n°6 carta apostólica


Este 2021 la Iglesia Ca-
Es el 2021 la Iglesia Católica celebró el
«Año de San José», convocado por el Papa
patris corde
Francisco el 8 de diciembre de 2020, con la con motivo del 150° aniversario
Carta Apostólica: Patris Corde (Con cora- de la declaración de san José
zón de padre) en la que el Pontífice recuerda como Patrono de la
el 150 aniversario de la declaración de san
Iglesia Universal
José como Patrono de la Iglesia Universal.

SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO EXHORTACIÓN APOSTÓLICA


LAUDATE DEUM

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