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Tutela y Debido Proceso en Pensiones

La Corte Constitucional revocó decisiones previas y amparó el derecho al debido proceso de Luz Ayda Gómez de Pérez, al determinar que el tribunal no verificó si Colpensiones cumplió con su deber de informar sobre la falta de pago de cotizaciones. Se enfatiza la necesidad de garantizar el debido proceso en la modificación de beneficios sociales, permitiendo a los beneficiarios ejercer sus derechos. La sentencia reitera que el fondo de pensiones debe informar claramente a los beneficiarios sobre su situación para que puedan mantener sus derechos pensionales.

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Tutela y Debido Proceso en Pensiones

La Corte Constitucional revocó decisiones previas y amparó el derecho al debido proceso de Luz Ayda Gómez de Pérez, al determinar que el tribunal no verificó si Colpensiones cumplió con su deber de informar sobre la falta de pago de cotizaciones. Se enfatiza la necesidad de garantizar el debido proceso en la modificación de beneficios sociales, permitiendo a los beneficiarios ejercer sus derechos. La sentencia reitera que el fondo de pensiones debe informar claramente a los beneficiarios sobre su situación para que puedan mantener sus derechos pensionales.

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TEMAS-SUBTEMAS

Sentencia T-473/24

ACCIÓN DE TUTELA CONTRA PROVIDENCIAS JUDICIALES-


Procedencia por desconocimiento del precedente jurisprudencial

(...) el tribunal accionado no se pronunció sobre la garantía del debido


proceso de la accionante, y, por tanto, no acreditó si (la administradora de
pensiones accionada) cumplió o no con su deber de debida diligencia en la
materia, esta Sala concluye que la decisión atacada desconoció el precedente
jurisprudencial fijado por la Corte Suprema de Justicia y por esta
corporación.

DEBIDO PROCESO ADMINISTRATIVO-Debe observarse con mayor


celo en casos en los cuales se pretenda retirar un beneficio social

(...) el debido proceso se debe garantizar en las actuaciones administrativas y,


especialmente, en aquellas que tengan por finalidad modificar la situación de
una persona que sea acreedora de un subsidio estatal, con el fin de que se le
otorgue al beneficiario la oportunidad de ejercer sus derechos, incluida la
opción de mantenerse en el programa.

REGIMEN SUBSIDIADO EN MATERIA PENSIONAL-Reiteración de


jurisprudencia

(...) si bien las normas sobre la materia han establecido unas causales de
pérdida del subsidio en cuestión que, en principio, son objetivas, lo cierto es
que el fondo de pensiones no puede retirar al beneficiario del programa sin
antes informarle de manera clara la situación, y permitirle que ejerza sus
derechos con el fin de mantener el beneficio. Tal actuación se debe llevar a
cabo no solo en los supuestos de causal de pérdida del subsidio, sino también
en eventos de suspensión o de cualquier tipo de modificación que pueda llegar
a afectar la garantía al derecho pensional... con el fin de permitirle al
beneficiario que pueda adelantar las actuaciones necesarias para mantener el
beneficio en cuestión. Para esto último, el fondo de pensiones debe brindar
alguna alternativa ya sea mediante un acuerdo de pago u otra posibilidad que
tenga en cuenta la situación personal del afiliado.
SUBSIDIO AL APORTE PARA PENSION-Marco normativo

FONDO DE SOLIDARIDAD PENSIONAL-Requisitos para el subsidio

DERECHO FUNDAMENTAL AL DEBIDO PROCESO


ADMINISTRATIVO-Alcance y contenido

DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL EN PENSIONES-Deberes de


las Administradoras de pensiones respecto de la información consignada en la
historia laboral de sus afiliados

MORA EN EL PAGO DE APORTES Y COTIZACIONES


PENSIONALES-Mecanismos para que las entidades administradoras cobren
la mora de los aportes y sancionen su cancelación extemporánea

ACCIÓN DE TUTELA CONTRA PROVIDENCIAS JUDICIALES-


Requisitos generales y especiales de procedibilidad

PRINCIPIO DE INMEDIATEZ EN ACCION DE TUTELA CONTRA


PROVIDENCIAS JUDICIALES-Término razonable debe valorarse en cada
caso concreto

ACCIÓN DE TUTELA CONTRA PROVIDENCIAS JUDICIALES-


Requisito de subsidiariedad

ACCION DE TUTELA CONTRA PROVIDENCIAS JUDICIALES Y


PRINCIPIO DE SUBSIDIARIEDAD-Procedencia excepcional por cuanto
apoderado no sustentó recurso de casación, falta de diligencia que no es
imputable al accionante quien se encuentra en estado de indefensión

REPÚBLICA DE COLOMBIA

CORTE CONSTITUCIONAL
Sala Sexta de Revisión
SENTENCIA T-473 de 2024

Referencia: expediente T- 10.140.271

Solicitud de tutela presentada por Luz Ayda


Gómez de Pérez en contra de la Sala Cuarta
de Decisión Laboral del Tribunal Superior del
Distrito Judicial de Cali

Magistrado sustanciador:
ANTONIO JOSÉ LIZARAZO OCAMPO

Síntesis de la decisión. La Sala Sexta de


Revisión revocó las sentencias objeto de estudio y amparó el derecho al
debido proceso de la accionante. En la decisión cuestionada en sede de
tutela se evidenció un defecto por desconocimiento del precedente judicial,
en relación con la garantía del derecho al debido proceso en aquellos casos
en los que se suspende, termina o modifica un beneficio pensional. En
particular, la Sala constató que el tribunal accionado omitió verificar si
Colpensiones había cumplido su deber de debida diligencia en las
actuaciones administrativas, al informar a la accionante acerca de la falta de
pago de ciertos periodos de cotización, de tal forma que hubiese podido
ejercer su derecho a la defensa.

Bogotá, D. C., doce (12) de noviembre de dos mil veinticuatro (2024).

La Sala Sexta de Revisión de la Corte Constitucional, en ejercicio de sus


competencias constitucionales y legales, decide sobre la revisión de los fallos
de tutela proferidos, en primera instancia, por la Sala de Casación Laboral de
la Corte Suprema de Justicia, el 22 de noviembre de 2023, y en segunda
instancia, por la Sala de Decisión de Tutelas n.º 3 de la Sala de Casación Penal
de la Corte Suprema de Justicia, el 15 de febrero de 2024 1, previas las
siguientes consideraciones.

I. ANTECEDENTES

1
El expediente fue escogido para su revisión por la Sala de Selección de Tutelas Número Cinco, mediante el auto del 24
de mayo de 2024 y notificado el 11 de junio de 2024.
A. Solicitud

1. La señora Luz Ayda Gómez de Pérez, mediante apoderado, presentó


solicitud de tutela contra la Sala Cuarta de Decisión Laboral del Tribunal
Superior del Distrito Judicial de Cali, con el propósito de obtener el amparo de
sus derechos fundamentales al “debido proceso, mínimo vital, vida digna,
seguridad social, igualdad y acceso a la administración de justicia” 2. Lo
anterior, debido a que, en el marco de un proceso ordinario laboral promovido
por la accionante en contra de Colpensiones con el fin de obtener el
reconocimiento y pago de la pensión de vejez, la autoridad accionada
mediante Sentencia n.º 174 del 31 de mayo de 2022, revocó la decisión
proferida por el Juzgado 18 Laboral del Circuito de la mencionada ciudad. En
su lugar, absolvió a Colpensiones bajo el argumento de que la demandante no
cumplía con el tiempo de cotización requerido para obtener la señalada
prestación3.

B. Hechos relevantes

2. Mediante Sentencia 232 del 1° de agosto de 2019, el Juzgado 18 Laboral


del Circuito de Cali condenó a la Administradora Colombiana de Pensiones -
Colpensiones-, al reconocimiento y pago de la pensión de vejez, junto con los
intereses moratorios y costas procesales, a favor de Luz Ayda Gómez de
Pérez.

3. La accionante era beneficiaria del régimen de transición, toda vez que nació
el 2 de mayo de 1949 por lo que, a la fecha de la señalada sentencia, superaba
los 55 años y, además, contaba con 503 semanas cotizadas dentro de los 20
años anteriores al cumplimiento de la edad, a saber, entre el 2 de mayo de
1984 y el 2 de mayo de 2004. En consecuencia, la prestación en cuestión fue
reconocida en aplicación del artículo 12 del Acuerdo 049 de 1990.

4. Mediante Sentencia n.º 174 del 31 de mayo de 2022, la Sala Cuarta de


Decisión Laboral del Tribunal Superior de Cali revocó lo resuelto en primera
instancia, al considerar que la accionante solo contaba con 487,86 semanas
cotizadas entre el 2 de mayo de 1984 y el 2 de mayo de 2004, conforme a la
siguiente consideración:

2
Expediente digital “135530AccionTutela.pdf”, p. 6.
3
Expediente digital, “135530AccionTutela.pdf”.
“[…] Los períodos de noviembre, diciembre de 1999, abril, mayo y
junio de 2000, presenta observación de ‘Valor de subsidio devuelto
al Estado por Decreto 3771’, sin que se refleje el pago del
porcentaje que le correspondía a la actora para acreditar el periodo
como pago al régimen subsidiado, por tanto, no es posible tenerlos
en cuenta para el conteo de semanas. En los períodos febrero y
marzo de 2000, se evidencia en la historia laboral (fl.108 vto) la
observación ‘Deuda por no pago del subsidio por el Estado’,
observándose que la actora pagó el porcentaje que le corresponde
para efectos de acreditar el pago como régimen subsidiado, por lo
que estos ciclos se tendrán en cuenta para el cómputo de semanas
[…]”4.

5. Según la accionante, el tribunal vulneró el derecho al debido proceso, toda


vez que “sin ningún tipo de argumentación jurídica excluye los períodos que
presentan observación ‘Valor de subsidio devuelto al Estado por Decreto
3771’, arguyendo solamente: ‘no es posible tenerlos en cuenta para el conteo
de semanas’ pasando por alto la línea jurisprudencial de la Sala Laboral de la
Corte Suprema de Justicia en la cual quedó establecido que los períodos con
observación Valor de subsidio devuelto al Estado por Decreto 3771 deben ser
contabilizados en la historia laboral del afiliado […]” 5. Lo anterior, con
desconocimiento de lo señalado por la Corte Suprema de Justicia en las
sentencias SL605 y SL2308 de 2022.

6. Sostuvo igualmente que mediante Auto n.º 429 del 28 de julio de 2023, el
tribunal accionado corrigió la sentencia cuestionada (no indicó en qué
sentido)6 y que el proceso fue archivado el 10 de agosto de 2023.

7. Advirtió que el abogado que representó a la accionante en el proceso


ordinario le devolvió los documentos correspondientes y decidió terminar el
contrato de mandato luego de vencerse el término establecido para presentar el
recurso extraordinario de casación. Esto, en su sentir, vulneró el derecho a la
defensa técnica de la actora.

4
Ibid, p.4
5
Ibidem.
6
Si bien el apoderado no lo manifiesta en el escrito de tutela, de lo expuesto en el fallo de primera instancia se advierte
que la solicitud de corrección fue presentada por el Juzgado 18 Laboral del Circuito de Cali, puesto que en el numeral
primero del respectivo resolutivo se hacía referencia no a ese despacho, sino al Juzgado 9° Laboral del Circuito de
Bogotá.
8. Finalmente, expuso que la accionante padece osteoporosis, hipotiroidismo,
obesidad, tiene 74 años y se encuentra en categoría B6 de pobreza moderada.
Además, que no cuenta con trabajo y vive de la colaboración que le brindan
sus hijas y algunos amigos para asumir el costo de sus alimentos. Asimismo,
que la tutela es el único mecanismo para la protección de los derechos
fundamentales de la actora, los cuales fueron afectados por el tribunal
accionado “al desconocer sin ningún tipo de justificación legal el precedente
jurisprudencial, como por su apoderado judicial, al incumplir su deber legal de
ejercer la defensa técnica”7.

C. Pretensiones

9. De acuerdo con los hechos descritos, el abogado solicitó que “se ordene al
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE CALI-SALA
LABORAL proferir nueva sentencia en el proceso de la señora LUZ AYDA
GOMEZ DE PÉREZ con radicado 76001310501820180021301, definiendo la
pensión de vejez para lo cual se debe incluir en el conteo de semanas como
efectivamente cotizados, los períodos de Noviembre, Diciembre de 1999,
Abril, Mayo y Junio de 2000 que presentan observación en la historia laboral
de la afiliada ‘Valor de subsidio devuelto al Estado por Decreto 3771’”8.

D. Respuesta de las entidades accionadas y vinculadas

10. Mediante el auto del 10 de noviembre de 2023 9, la Sala de Casación


Laboral de la Corte Suprema de Justicia admitió la solicitud de tutela, ordenó
su traslado a la entidad accionada y vinculó al Juzgado 18 Laboral del Circuito
de Cali. Igualmente, entre otros, ordenó notificar a la “Administradora
Colombiana de Pensiones – Colpensiones así como a todas las demás
autoridades, partes e intervinientes en el proceso judicial en referencia” 10.

Respuesta del Juzgado 18 Laboral del Circuito de Cali11

11. La juez 18 Laboral del Circuito de Cali manifestó que mediante acta de
reparto del 19 de abril de 2018 recibió el proceso ordinario laboral promovido
por la accionante en contra de Colpensiones. Señaló que luego de agotadas las
7
Ibid, p.5.
8
Ibidem.
9
Expediente digital, “Auto admisorio 72658.pdf”.
10
Ibid. p.2.
11
Expediente digital, “ContestacionTutelaVinculacionJ18Rad.0020230017600.pdf”.
correspondientes actuaciones se profirió la Sentencia n.º 232 del 1 de agosto
de 2019. Posteriormente, en vista de que contra dicha decisión se presentó
recurso de apelación, el asunto fue remitido a la Sala Laboral del Tribunal
Superior del Distrito Judicial Cali.

12. Señaló, además, que, “una vez retorno [sic] del superior el proceso en cita,
este despacho profirió el auto No. 1497 del 10 de agosto de 2023, obedeciendo
y cumplió lo resuelto y ordenando la liquidación de costas procesarles, es así
por lo que mediante providencia No. 2218 del 10 de agosto de 2023, se aprobó
la liquidación practicada y dispuso del archivo de las actuaciones” 12.

13. Finalmente, expuso que ese despacho respetó los postulados de forma y
sustantivos al momento de resolver el proceso en cuestión.

Respuesta de la Sala Cuarta de Decisión Laboral del Tribunal Superior del


Distrito Judicial de Cali13

14. La Sala Cuarta de Decisión Laboral del Tribunal Superior del Distrito
Judicial de Cali afirmó que el proceso en cuestión fue puesto a su disposición
el 14 de agosto de 2019. Posteriormente, el 31 de mayo de 2022 se profirió la
sentencia mediante la cual se revocó la decisión que se había adoptado en
primera instancia. Señaló que el 28 de julio de 2023 se dictó un auto por
medio del cual se resolvió una solicitud de corrección de la mencionada
sentencia y el 4 de agosto de ese año el expediente fue devuelto al juzgado de
origen.

15. Manifestó que la decisión que se cuestiona se dictó en el marco de un


proceso ordinario laboral en el que “se debatía el derecho a la reliquidación de
la pensión de vejez de la señora LUZ AYDA GÓMEZ DE PEREZ” 14. A su
vez, que no se desconocieron las pruebas documentales aportadas, ni tampoco
el precedente jurisprudencial sobre la materia, el cual sirvió como fundamento
de la providencia.

16. Asimismo, sostuvo que la solicitud de amparo no cumple con el requisito


de subsidiariedad pues no se presentó recurso de casación. En consecuencia,
indicó que la tutela “no se puede convertir en un mecanismo para evitar
12
Ibid, p.1.
13
Expediente digital, “Respuesta tutela 72658 Luz Ayda Gomez de Perez.pdf.”
14
Ibid, p.2. Al parecer es un error por parte del tribunal, porque el proceso ordinario en efecto buscaba el reconocimiento
y pago de la pensión de vejez y no una reliquidación pensional.
cumplir con los procedimientos ordinarios con los que cuentan los ciudadanos
para la protección de sus derechos ni sustituir una decisión que ha sido tomada
por el funcionario competente mediante el procedimiento que la ley ha
establecido para solucionar el conflicto”15.

17. Finalmente, afirmó que en esta oportunidad no se acreditan los requisitos


jurisprudenciales establecidos por esta Corte para la procedencia de tutelas
contra providencias judiciales.

Respuesta de la Administradora Colombiana de Pensiones- Colpensiones16.

18. Señaló que la solicitud de amparo se debe declarar improcedente, “por


cuanto no se ha materializado ningún vicio, defecto o vulneración de derechos
fundamentales por parte del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, así
como por la abierta improcedencia de la tutela contra sentencias judiciales,
teniendo en cuenta que nuestra legislación ha dispuesto mecanismos tales
como los recursos judiciales para debatir lo allí determinado, sin que esta
pueda constituirse en una tercera instancia”17.

E. Decisiones judiciales que se revisan

Decisión del juez de tutela de primera instancia

19. Mediante la Sentencia del 22 de noviembre de 2023, la Sala de Casación


Laboral de la Corte Suprema de Justicia declaró improcedente el amparo.
Señaló que no se cumplió con el requisito de inmediatez, puesto que el
periodo que transcurrió entre el instante en que se notificó la sentencia
atacada, es decir, el 31 de mayo de 2022 y el momento en que se presentó la
tutela el 9 de noviembre de 2023, superó ampliamente el término de seis
meses establecido por la jurisprudencia de la Corte Constitucional para
entender que el lapso entre la actuación que se considera trasgresora de los
derechos y la presentación del amparo es razonable. Esto, además, sin que se
identifique alguna de las causales previstas por esa Corte para “flexibilizar” el
respectivo requisito de procedencia.

20. De igual manera, expuso que tampoco se acreditó el cumplimiento del


requisito de subsidiariedad, puesto que la actora no interpuso el recurso
15
Ibid, p.2.
16
Expediente digital, “contestacion_tutela_contra_Sentencia.pdf”
17
Ibid, p.5.
extraordinario de casación, a pesar de que era el mecanismo idóneo para
exponer sus cuestionamientos en contra de la sentencia atacada. Esto, teniendo
en cuenta además que se acreditaba el interés económico para el efecto, pues
la cuantía de las pretensiones superaba los 120 salarios mínimos legales
mensuales vigentes, de conformidad con el artículo 86 del Código Procesal del
Trabajo y de la Seguridad Social.

21. Asimismo, sostuvo que la actora no demostró la existencia de un perjuicio


irremediable que afectara sus derechos fundamentales, por lo que no era viable
la intervención del juez constitucional. Lo anterior, si se tiene en cuenta, a su
vez, que la tutela no opera como alternativa a los mecanismos ordinarios o
como una instancia adicional de revisión de decisiones judiciales.

22. Finalmente, expuso que, en relación con los reproches respecto de la


debida defensa técnica en el proceso ordinario, la accionante contaba con la
posibilidad de poner en conocimiento de dicha situación ante las autoridades
competentes.

Impugnación

23. La accionante, mediante apoderado, presentó impugnación en contra de la


anterior decisión. El abogado sostuvo que contrario a lo afirmado por el juez
de primera instancia, la solicitud de amparo cumplía con el requisito de
inmediatez, toda vez que la sentencia cuestionada fue corregida mediante auto
del 28 de julio de 2023. En esa medida, solo transcurrieron “tres (3) meses y
once (11) días”18 desde el momento de ejecutoria de la providencia atacada y
la presentación de la solicitud de amparo.

24. En relación con el requisito de subsidiariedad, manifestó que no “se le


puede imponer a la actora la carga negativa de no haber interpuesto recurso de
casación contra la providencia de segunda instancia, toda vez que la ley
faculta solamente a los abogados para acudir a dicha instancia judicial (art.
229 de la C.P.N y art. 33 CPTSS), donde es evidente que su representante
legal de la época sólo le informó de la pérdida del proceso en segunda
instancia una vez vencido el término de ejecutoria para acudir ante la Corte
Suprema de Justicia, vulnerando su derecho de ejercer la defensa técnica” 19.

18
Expediente digital, “IMPUGNACION FALLO DE TUTELA LUZ AYDA GOMEZ DE PEREZ RAD.
11001020500020230174600.pdf” p. 1.
19
Ibidem.
25. Igualmente, expuso que era de gran relevancia tener en cuenta que la
accionante se encontraba en condición de vulnerabilidad no solo por su edad,
sino también por sus afecciones de salud y por su difícil situación económica,
hecho que la llevó a cotizar al sistema de pensiones mediante los respectivos
subsidios estatales. Por esta razón, a su juicio, el requisito de subsidiariedad
debe ser estudiado con menor rigurosidad.

Decisión del juez de tutela de segunda instancia

26. Mediante la Sentencia del 15 de febrero de 2024, la Sala de Decisión de


Tutelas n.º 3 de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia
confirmó el fallo impugnado, al considerar que, si bien la solicitud se presentó
dentro de un término razonable, teniendo en cuenta que la última providencia
en el marco del proceso en cuestión fue proferida el 28 de julio de 2023, en
este caso no acreditaba el requisito de subsidiariedad. Lo anterior, toda vez
que la accionante contaba con la posibilidad de acudir al recurso
extraordinario de casación, el cual era el medio idóneo para la protección de
sus derechos, pero no hizo uso del mismo. En consecuencia, sostuvo que no
era de recibo que ahora se pretendiera corregir dicha desatención con la
excusa de que no contaba con un abogado para presentar la respectiva
demanda, ya que la mencionada exigencia tiene como fin garantizar el debido
proceso del demandante.

27. Manifestó que la accionante tampoco se podía excusar en la falta de


abogado para acudir al recurso de casación, pues “en todo caso, la reclamante,
si lo estimaba pertinente, podía insistir en la utilización del recurso, revocarle
el poder a su mandatario o acudir a la defensoría para obtener una opinión
diversa de cara a la promoción o no de ese medio de defensa”20.

28. A su vez, expuso que las condiciones económicas y de salud de la actora


no tienen la entidad suficiente para “flexibilizar el requisito de la
subsidiariedad” puesto que recibe asistencia de sus hijas y de algunas otras
personas para asumir los costos de sus alimentos. En consecuencia, no advirtió
una situación relevante que impusiera la necesidad de la intervención urgente
del juez constitucional.

II. ACTUACIONES REALIZADAS EN SEDE DE REVISIÓN

20
Expediente digital, “135530SentenciaTutela2daInstancia.pdf”, p.12
29. Mediante el auto del 23 de agosto de 2024, el magistrado sustanciador
consideró necesario recaudar algunas pruebas con el fin de verificar los
supuestos de hecho que originaron la solicitud de tutela. En concreto, se
solicitó al Juzgado 18 Laboral del Circuito de Cali y a la Sala Cuarta de
Decisión Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de la misma
ciudad remitir el expediente del proceso ordinario promovido por la actora en
contra de Colpensiones y a esta última que allegara el expediente contentivo
del trámite de la solicitud de reconocimiento de la pensión de vejez de la
accionante. Posteriormente, en auto del 11 de septiembre del año en curso se
decretó la suspensión de términos por un mes y se otorgó a Colpensiones un
término adicional para remitir la información solicitada.

30. Vencido el término otorgado para allegar lo requerido, la Secretaría de


esta corporación remitió al despacho lo enviado por el Juzgado 18 Laboral del
Circuito de Cali. A su vez, lo allegado por Colpensiones, entidad que remitió
los documentos solicitados, sin realizar pronunciamiento adicional. A su vez,
lo enviado por el apoderado de la actora, consistente en la remisión de una
sentencia del año 2024, proferida por el tribunal accionado, mediante la cual,
según manifestó aquel, se estudiaron hechos similares a los que ahora se
analizan, pero que en dicha oportunidad la autoridad resolvió conceder la
pretensión de la demandante.

III. CONSIDERACIONES

A. Competencia

31. Esta Sala de Revisión es competente para revisar los fallos de tutela
proferidos dentro del proceso de la referencia, con fundamento en el inciso
segundo del artículo 86 y el numeral 9 del artículo 241 de la Constitución, en
concordancia con los artículos 33 al 36 del Decreto 2591 de 1991.

B. Estudio de procedencia de la solicitud de tutela21

Procedencia excepcional de la tutela contra decisiones judiciales

32. De acuerdo con el artículo 86 superior, toda persona puede reclamar ante
los jueces, en ejercicio de la tutela, la protección inmediata de sus derechos
constitucionales fundamentales vulnerados o amenazados por la acción o la
21
En este acápite se sigue la doctrina fijada en la Sentencia SU-063 de 2023.
omisión de cualquier autoridad22 o, en los casos que establezca la ley, de los
particulares23, cuando no disponga de otro medio de defensa judicial, salvo
que aquella se utilice como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio
irremediable.

33. La jurisprudencia constitucional ha admitido la procedencia excepcional


de la tutela para enfrentar aquellas situaciones en que las autoridades
judiciales incurren en graves falencias de relevancia constitucional, “las cuales
tornan la decisión incompatible con la Constitución” 24. Dada su
excepcionalidad, la tutela contra providencias judiciales debe cumplir los
requisitos generales y específicos de procedencia reiterados a partir de la
Sentencia C-590 de 200525.

34. En primer lugar, la solicitud de tutela debe acreditar los siguientes


requisitos generales: (i) que exista legitimación en la causa tanto por activa
como por pasiva; (ii) que la cuestión que se discuta tenga relevancia
constitucional, esto es, que involucre la posible vulneración de los derechos
fundamentales de las partes; (iii) subsidiariedad, en el sentido de que se hayan
agotado los recursos ordinarios y extraordinarios al alcance del accionante
dentro del proceso en que se profirió la decisión cuestionada, excepto que,
atendiendo a las circunstancias en que se encuentre, estos no sean eficaces, o
que la tutela pretenda evitar la consumación de un perjuicio irremediable; (iv)
inmediatez, o sea, que la solicitud se interponga en un término razonable y
proporcionado a partir del presunto hecho que originó la vulneración alegada;
(v) cuando se trate de una irregularidad procesal, que esta tenga incidencia en
la providencia que se impugna; (vi) identificación razonable de los hechos que
generan la vulneración y los derechos vulnerados, y que estos hayan sido
cuestionados dentro del proceso judicial, en cuanto ello hubiere sido posible, y
(vii) que no se dirija contra una sentencia de tutela salvo que haya existido
fraude en su adopción. En caso de que no se acredite el cumplimiento de
alguno de estos requisitos, la solicitud debe declararse improcedente.

22
Incluidas, por supuesto, las autoridades judiciales, al ser autoridades de la república “instituidas para proteger a todas
las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos y libertades, y para asegurar
el cumplimiento de los deberes sociales del Estado y de los particulares” (artículo 2º de la Constitución).
23
El inciso quinto del artículo 86 establece que la tutela también procede, en los casos que señale el Legislador, contra
particulares encargados de la prestación de servicios públicos, o cuando afecten el interés colectivo, o respecto de quienes
el accionante se halle en estado de indefensión o de subordinación.
24
Corte Constitucional, Sentencia T-555 de 2009.
25
Corte Constitucional, sentencias T-441 de 2003, T-462 de 2003, T-771 de 2003, T-949 de 2003, C-590 de 2005, T-018
de 2008, T-743 de 2008, T-310 de 2009, T-451 de 2012, SU-424 de 2016, SU-037 de 2019, T-078 de 2019, SU-455 de
2020, T-334 de 2021 y T-152 de 2022, entre muchas otras, mediante las cuales la posición fijada ha sido reiterada.
35. En segundo lugar, para que la tutela resulte favorable a los intereses de
quien la ejerce, se debe verificar al menos una de las causales específicas de
procedencia contra providencias judiciales:

“a. Defecto orgánico, que se presenta cuando el funcionario judicial


que profirió la providencia impugnada carece, absolutamente, de
competencia para ello. || b. Defecto procedimental absoluto, que se
origina cuando el juez actuó completamente al margen del
procedimiento establecido. || c. Defecto fáctico, que surge cuando el
juez carece del apoyo probatorio que permita la aplicación del
supuesto legal en el que se sustenta la decisión. || d. Defecto
material o sustantivo, como son los casos en que se decide con base
en normas inexistentes o inconstitucionales o que presentan una
evidente y grosera contradicción entre los fundamentos y la
decisión. || f. (sic) Error inducido, que se presenta cuando el juez o
tribunal fue víctima de un engaño por parte de terceros y ese engaño
lo condujo a la toma de una decisión que afecta derechos
fundamentales. || g. Decisión sin motivación, que implica el
incumplimiento de los servidores judiciales de dar cuenta de los
fundamentos fácticos y jurídicos de sus decisiones en el entendido
que precisamente en esa motivación reposa la legitimidad de su
órbita funcional. || h. Desconocimiento del precedente, hipótesis que
se presenta, por ejemplo, cuando la Corte Constitucional establece
el alcance de un derecho fundamental y el juez ordinario aplica una
ley limitando sustancialmente dicho alcance. En estos casos la
tutela procede como mecanismo para garantizar la eficacia jurídica
del contenido constitucionalmente vinculante del derecho
fundamental vulnerado. || i. Violación directa de la Constitución” 26.

36. Así, solo en la medida en que concurra la acreditación de cada uno de los
requisitos generales de procedencia y, por lo menos, una causal específica, es
viable la intervención del juez constitucional para conjurar la presunta
vulneración de los derechos fundamentales27.

Estudio de los requisitos generales de procedencia en el caso concreto

Legitimación en la causa

26
Corte Constitucional, Sentencia SU-368 de 2022.
27
Corte Constitucional, Sentencia SU-379 de 2019.
37. Legitimación en la causa por activa 28. Esta exigencia se satisface, por
cuanto la solicitud fue presentada por Luz Ayda Gómez de Pérez, mediante
apoderado29, quien reclama la protección de sus derechos fundamentales al
“debido proceso, mínimo vital, vida digna, seguridad social, igualdad y acceso
a la administración de justicia”30. Lo anterior, debido a lo resuelto en la
Sentencia n.º 174 de 2022, por medio de la cual la Sala Cuarta de Decisión
Laboral del Tribunal Superior de Cali negó el reconocimiento de la pensión de
vejez solicitada por la accionante, bajo el argumento de que no se cumplía con
el tiempo de cotización requerido para obtener la prestación.

38. Legitimación en la causa por pasiva. La solicitud de tutela se presentó en


contra de la Sala Cuarta de Decisión Laboral del Tribunal Superior del Distrito
Judicial de Cali, autoridad que profirió la providencia judicial cuestionada y,
por lo tanto, de quien se predica la presunta vulneración de los derechos
fundamentales de la accionante. En esa medida, de conformidad con el
artículo 5 del Decreto 2591 de 1991, la Sala considera que dicho tribunal se
encuentra legitimado por pasiva para actuar en este proceso.

39. En relación con la vinculación del Juzgado 18 Laboral del Circuito de Cali
y de Colpensiones, se debe recordar que la jurisprudencia de esta corporación
ha sostenido que puede existir un tercero que “se halla jurídicamente
relacionado con una de las partes o con la pretensión que se debate, de suerte
que puede verse afectado desde una perspectiva o relación sustancial con los
efectos jurídicos del fallo”31. En el caso bajo estudio, se advierte que ambas
entidades pueden ser afectadas por la decisión que se adopte en esta
providencia, razón por la cual la Sala considera que su vinculación se debe
mantener.

Inmediatez

40. Tratándose de tutela contra providencias judiciales, la Corte


Constitucional ha señalado que el juicio de inmediatez debe ser más estricto,
puesto que se configura una colisión con los principios de seguridad jurídica y

28
Artículo 10 del Decreto 2591 de 1991.
29
Se debe recordar que el artículo 10 del Decreto 2591 de 1991 señala que la tutela puede ser ejercida por cualquier
persona vulnerada o amenazada en uno de sus derechos fundamentales, quien puede actuar por sí misma o mediante
representante.
30
Expediente digital “135530AccionTutela.pdf”, p. 6.
31
Sentencia SU-081 de 2020.
cosa juzgada, que son definitorios del Estado de Derecho, al poner en cuestión
un acto que ha resuelto un conflicto jurídico.

41. Por la importancia que reviste la garantía de estos principios, la


jurisprudencia constitucional ha considerado el tiempo de seis meses como un
parámetro de razonabilidad:

“Como parámetro general, en varias providencias, esta Corporación


ha dicho que ante la inexistencia de un término definido, en algunos
casos se ha considerado que el plazo oportuno es de seis meses,
luego de lo cual podría declararse la improcedencia de la tutela, a
menos que, atendiendo a las particularidades del caso sometido a
revisión, se encuentren circunstancias que justifiquen la inactividad
del accionante”32.

42. Lo anterior no significa que aquel corresponda a un término de caducidad,


o que seis meses sea el tiempo máximo de lo que se considera razonable. Por
el contrario, la Corte Constitucional ha reconocido que la razonabilidad no
está establecida de antemano y que es tarea y competencia del juez valorarla
en cada caso33.

43. Se desprende de lo anterior que el juicio de inmediatez es


constitutivamente un ejercicio de ponderación, puesto que la norma
constitucional no estableció términos de caducidad, de allí que el parámetro de
seis meses usado en algunos casos por la jurisprudencia constitucional deba
ser sometido, a su vez, a ponderación frente a las circunstancias concretas 34.

44. En el caso bajo estudio se advierte que, si bien la providencia cuestionada


fue proferida el 31 de mayo de 2022, lo cierto es que adquirió firmeza luego
del auto que resolvió la solicitud de aclaración presentada por el Juzgado 18
32
Sentencia T-936 de 2013.
33
Al respecto, la Sentencia T-047 de 2014 señala: “Aun cuando la acción de tutela no cuenta con un término de
caducidad, la interposición de este mecanismo debe cumplir con el requisito de la inmediatez, esto es, que sea presentada
dentro de un tiempo prudente y razonable, con el objetivo de que dicha acción cumpla la finalidad para la cual fue creada.
Corresponde al juez evaluar dentro de qué tiempo es razonable ejercer la acción de tutela en cada caso concreto, esta
Corporación ha señalado que corresponde igualmente a aquél valorar las circunstancias por las cuales el solicitante
pudiera haberse demorado para interponer la acción, de acuerdo con los hechos de que se trate. Así, de manera
excepcional, la tutela ha procedido en algunos casos en los que ella se ha interpuesto tardíamente, cuando el servidor
judicial encuentra justificada la demora”.
34
Sobre el asunto, en la Sentencia T-079 de 2018 se indicó: “En efecto, la Corte Constitucional ha señalado que, en
algunos casos, seis meses podrían considerarse suficientes para declararla improcedente; sin embargo, en otros, un
término de dos años podría considerarse razonable. De manera que ese lapso no es rígido, sino que debe analizarse con
base en las circunstancias de cada caso y, de ser necesario, flexibilizarse”.
Laboral del Circuito de Cali, es decir el 28 de julio de 2023. Dado que la tutela
se presentó el 9 de noviembre de ese año 35, la Sala entiende cumplido el
requisito de inmediatez, al considerar que el término de tres meses que
transcurrió entre esta actuación y la presentación de la solicitud de tutela es
razonable y adecuado.

Subsidiariedad

45. De conformidad con los artículos 86 de la Constitución y 6 del Decreto


2591 de 1991, la tutela tiene carácter subsidiario. El principio de
subsidiariedad determina que dicho mecanismo de protección es procedente
siempre que (i) no exista un medio de defensa judicial; o (ii) aunque exista,
este no sea idóneo ni eficaz en las condiciones del caso concreto; o (iii) sea
necesaria la intervención del juez constitucional para conjurar o evitar la
consumación de un perjuicio irremediable en los derechos constitucionales 36.

46. Como lo ha precisado la jurisprudencia constitucional, por regla general,


la tutela no puede emplearse para reclamar acreencias pensionales, dada la
existencia de medios judiciales ante la jurisdicción ordinaria en su
especialidad laboral. Ahora, si bien en este caso la accionante no agotó al
recurso extraordinario de casación, como lo señalaron los jueces de primera y
segunda instancia, esta Sala considera superado el requisito de subsidiariedad,
al menos, por dos razones. La primera, se trata de una persona de especial
protección constitucional, dado que, se reitera, es una mujer de 74 años quien,
más allá de lo que en principio recibe de sus hijas y personas allegadas, no
recibe ningún ingreso para su subsistencia y se encuentra clasificada en
categoría B6 de pobreza moderada. Igualmente, se logró constatar que
actualmente se encuentra afiliada al Sistema General de Seguridad Social en
Salud, a través del régimen subsidiado, en calidad de madre cabeza de familia.
Por lo tanto, imponerle que acuda a ese mecanismo extraordinario de defensa
judicial, al que no puede acceder directamente sino mediante apoderado
judicial, habría implicado disponer de recursos económicos y temporales que,
por su condición socioeconómica, no resulta razonable ni proporcionado
exigirle. En ese sentido, se recuerda que “exigir idénticas cargas
procesales [tanto a las] personas que soportan diferencias materiales
relevantes [como a las que] no se encuentran en estado de vulnerabilidad
alguno, puede resultar discriminatorio y comportar una infracción

35
Expediente digital “IMAGEN.pdf”.
36
Aparte tomado de la Sentencia T-094 de 2022.
constitucional al acceso a la administración de justicia en igualdad de
condiciones”37.

47. Segundo, la casación “por su propia naturaleza, requiere de una técnica


especial para su interposición que implica una representación jurídica
cualificada y, por tanto, una mayor inversión de recursos” 38. Por ende, en
presencia de sujetos de especial protección constitucional, [se] ha estimado
que exigir su agotamiento puede convertirse en una carga
desproporcionada”39. En el presente caso se advierte que, según se afirmó en
el escrito de tutela, el abogado con el que contaba la actora para el proceso
ordinario laboral no presentó el mencionado recurso y finalizó el contrato de
mandato luego de vencido el término para instaurar la respectiva demanda. Si
esto es así, la accionante no contó con una posibilidad material de realizar esta
gestión, por cuanto la finalización del contrato de mandato fue posterior al
vencimiento del término para presentar el recurso extraordinario de
casación.40.

48. Al respecto, es preciso recordar que la Sala Plena de esta Corte mediante
Sentencia SU-108 de 2020 sostuvo que, en el caso que se estudió en esa
oportunidad, “a la accionante no le era exigible conocer cuáles eran las
actuaciones judiciales que se debían adelantar en el proceso, o ejercer
actuación alguna a nombre propio en el proceso ordinario laboral”. También,
afirmó que “aun cuando la accionante supiera de la existencia del proceso,
esta no cuenta con la formación académica o profesional para ejercer su propia
defensa. la inactividad procesal de la accionante –y la no interposición de los
medios judiciales de defensa– guarda relación con la ausencia de defensa
técnica alegada”.

49. Así, en línea con lo expuesto, la Sala considera que en este caso resultaría
desproporcionado, dada la situación fáctica, exigirle a la actora haber agotado
el recurso extraordinario de casación. Esto, en vista de que es un sujeto de
especial protección constitucional y, además, no tendría el conocimiento para

37
Ver sentencias T-074 de 2015, T-392 de 2018 y T-401 de 2020.
38
Sentencia T-159 de 2013
39
Sentencias T-392 de 2018 y T-401 de 2020.
40
Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, artículo 86. “Sentencias susceptibles del recurso. A partir de la
vigencia de la presente ley y sin perjuicio de los recursos ya interpuestos en ese momento, sólo serán susceptibles del
recurso de casación los procesos cuya cuantía exceda de ciento veinte (120) veces el salario mínimo legal mensual
vigente”.
saber de la procedencia del recurso de casación, el cual no se agotó por la
inactividad o negligencia de su apoderado. Es decir, que el mecanismo de
defensa judicial dejó de ejercerse por circunstancias que no son imputables a
la actora.
50. En vista de lo anterior, la Sala evidencia que la accionante agotó los
mecanismos de defensa judicial a su alcance, puesto que adelantó los trámites
administrativos ante Colpensiones y, posteriormente, agotó el proceso
ordinario laboral que terminó con la sentencia bajo análisis. En esa medida, se
entiende superado el requisito de subsidiariedad.

Identificación de los hechos que generaron la vulneración

51. La accionante expuso de manera razonable los hechos que generan la


presunta vulneración de su derecho al debido proceso, al justificar que la
providencia cuestionada adolece de un defecto por desconocimiento del
precedente judicial fijado por la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia,
entre otras, en las sentencias SL605 y SL2308 de 2022, en relación con el
cómputo de los periodos cotizados al Sistema General de Pensiones por medio
del régimen subsidiado. Si bien, adujo el desconocimiento de otros derechos
fundamentales (mínimo vital, vida digna, seguridad social, igualdad y acceso a
la administración de justicia), su presunta vulneración es meramente indirecta,
en la medida en que son dependientes de la estructuración del defecto a que se
hizo referencia, en la providencia judicial que se censura.

Existencia de una irregularidad procesal

52. En este caso no se alegan irregularidades de naturaleza procesal.

Relevancia constitucional

53. El caso bajo estudio involucra la protección del derecho fundamental al


debido proceso de una mujer de 74 años, quien se encuentra clasificada en
categoría B6 de pobreza moderada en el SISBEN, que no tiene ingresos
propios para sufragar sus necesidades básicas y cuyo reconocimiento a la
pensión de vejez fue negado por la Sala Cuarta de Decisión Laboral del
Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali. Por consiguiente, se constata
que el asunto es relevante desde una perspectiva constitucional, en atención al
derecho presuntamente desconocido y la especial protección que le asiste a la
accionante en razón a los factores de vulnerabilidad mencionados. Asimismo,
se advierte que, en principio, según la situación fáctica expuesta, puede
configurarse una tensión o desconocimiento del precedente de la Corte
Suprema de Justicia en un aspecto de gran importancia como el cómputo de
las semanas que se cotizan en el sistema subsidiado, y del que las personas
carecen de un control respecto del manejo o decisiones que realizan las
entidades encargadas de su administración.

Tipo de decisión que se controvierte

54. La solicitud de tutela no se dirige contra una decisión de tutela, ni contra


una decisión de control abstracto de constitucionalidad de la Corte
Constitucional, ni de nulidad por inconstitucionalidad del Consejo de Estado 41.

55. En síntesis, la Sala encuentra que en el presente caso se cumplen los


requisitos generales de procedencia de la tutela contra providencias judiciales.

C. Planteamiento del problema jurídico

56. De acuerdo con los antecedentes expuestos, le corresponde a la Sala


determinar si la Sala Cuarta de Decisión Laboral del Tribunal Superior del
Distrito Judicial de Cali desconoció el precedente judicial de la Corte Suprema
de Justicia en cuanto al cómputo de los periodos cotizados al Sistema General
de Pensiones por medio del régimen subsidiado y, en consecuencia, vulneró el
derecho fundamental al debido proceso de la accionante. Esto, en el marco de
un proceso ordinario laboral promovido por esta última en contra de
Colpensiones con el fin de obtener el reconocimiento y pago de su pensión de
vejez.

57. Para dar respuesta al problema jurídico formulado, la Sala se pronunciará


respecto de (i) el defecto por desconocimiento del precedente judicial; (ii) el
régimen subsidiado en materia pensional. Luego, (iii) procederá a resolver el
caso concreto.

D. Defecto por desconocimiento del precedente judicial, como causal


específica de procedencia de la tutela contra providencias judiciales42

58. La Corte Constitucional ha catalogado al precedente judicial como la


sentencia o el conjunto de ellas, anteriores a un caso determinado que, por su

41
Al respecto, véanse las sentencias SU-391 de 2016, SU-379 de 2019, SU-055 de 2020 y SU-081 de 2020.
42
Se sigue la doctrina fijada en la Sentencia SU-063 de 2023.
pertinencia y semejanza en los problemas jurídicos resueltos 43 debería
determinar el sentido de la decisión posterior44. Este defecto se fundamenta en,
por lo menos, cuatro principios constitucionales: (i) el principio de igualdad en
la aplicación de la ley, que exige tratar de manera igual situaciones análogas;
(ii) el principio de seguridad jurídica; (iii) los principios de buena fe y de
confianza legítima, los cuales imponen el deber de respetar las expectativas
generadas por las reglas judiciales previas y (iv) la coherencia del sistema
jurídico45.

59. La vinculación al precedente implica que el juez que considere pertinente


apartarse de algún criterio jurídico adoptado con anterioridad, debe motivar
claramente su decisión y exponer las razones que justifican su postura. De ahí
que en este evento sea necesario cumplir dos exigencias 46: (i) la de
transparencia: el reconocimiento expreso del precedente que se pretende
modificar o superar y (ii) la de suficiencia: se deben exponer de manera
precisa y razonada los motivos por los cuales se considera que es necesario
apartarse de sus propias decisiones o de las adoptadas por un juez de igual o
superior jerarquía, de allí que sea insuficiente señalar los argumentos que sean
contrarios a la posición de la que se aparta 47. Lo anterior significa que el
respeto por el precedente no impide su abandono justificado, esto es, con
transparencia y suficiencia.

E. El régimen subsidiado en materia pensional

60. El artículo 25 de la Ley 100 de 1993 48 creó el Fondo de Solidaridad


Pensional que tiene por finalidad “lograr una maximización en la cobertura del
Sistema General de Pensiones”49. El fondo es una “cuenta especial de la
Nación, sin personería jurídica, adscrita al Ministerio del Trabajo cuyos
recursos son administrados en fiducia por las sociedades fiduciarias de
naturaleza pública” (ibid.), al cual se integran dos mecanismos: un subsidio a
43
Sentencia SU-053 de 2015.
44
Sentencia T-292 de 2006, reiterada en la Sentencia SU-432 de 2015.
45
Sentencia T-102 de 2014.
46
Sentencia SU-143 de 2020, SU-074 de 2014 y T-267 de 2019.
47
Sentencias SU-113 de 2018, SU-354 de 2017, entre otras.
48
artículo 25 de la Ley 100 de 1993
49
“Artículo 25. Creación del fondo de solidaridad pensional. Créase el Fondo de Solidaridad Pensional, como una cuenta
especial de la Nación sin personería jurídica, adscrita al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, cuyos recursos serán
administrados en fiducia por las sociedades fiduciarias de naturaleza pública, y preferencialmente por las sociedades
fiduciarias del sector social solidario, o por las administradoras de fondos de pensiones y/o cesantía del sector social
solidario, las cuales quedan autorizadas para tal efecto por virtud de la presente ley […]”.
la cotización, que debe efectuar la persona para consolidar la densidad de
semanas exigidas para el acceso a la pensión de vejez 50, y una subvención, que
busca suplir las necesidades básicas de quienes se encuentran en estado de
pobreza extrema o indigencia51.

61. En relación con el primer mecanismo –que es el relevante en el caso


objeto de estudio–, su finalidad es “reemplazar los aportes del empleador y del
trabajador, o de este último en caso de que tenga la calidad de trabajador
independiente, hasta por un salario mínimo como base de cotización” 52, y
beneficia, entre otras, a aquellas personas que se encuentren en situación de
discapacidad física, psíquica y sensorial53. El subsidio del aporte a la pensión
es parcial54 y temporal55, por lo que exige del beneficiario realizar un esfuerzo
para el pago parcial del aporte a la pensión a su cargo56.

62. Actualmente, las normas sobre la materia se encuentran compiladas en el


Decreto 1833 de 2016, en su Título 14, el cual incluye a su vez lo dispuesto en
el Decreto 3771 de 2007, que interesa a la causa. De conformidad con el
artículo 13 de este último decreto, la concesión del subsidio está sujeta,
además, a que el beneficiario se encuentre afiliado al Sistema de Seguridad
Social en Salud y acredite alguna de las siguientes condiciones alternativas:
ser mayor de 35 años y menor de 55 años si se encuentra afiliado a
Colpensiones, o menor de 58 años si se encuentra afiliado a otra
administradora de pensiones siempre y cuando no tenga un capital suficiente
para financiar una pensión mínima, y cuente con quinientas (500) semanas
previas al otorgamiento del subsidio con independencia del régimen al que
pertenezca57.

50
Administrada por la subcuenta de solidaridad.
51
Administrada por la subcuenta de subsistencia.
52
Inciso segundo del artículo 26 de la Ley 100 de 1993.
53
Inciso primero del artículo 26 de la Ley 100 de 1993.
54
Ya que es un deber del afiliado pagar la proporción del aporte que le corresponda. En ese sentido, cfr., la Sentencia SU-
338A de 2021. De acuerdo con el artículo 28 de la Ley 100 de 1993, el monto del subsidio puede ser variable por
periodos, en atención a la capacidad económica del solicitante y a la disponibilidad de recursos del fondo.
55
El artículo 29 de la Ley 100 de 1993 establece que si una persona no cumple los requisitos para acceder a la pensión de
vejez, supera los 65 años, y se ve beneficiada con el subsidio, la administradora de pensiones debe devolver los aportes
hechos por el Fondo de Solidaridad Pensional luego de dicho momento.
56
Se excluyen del beneficio aquellos a quienes se les compruebe que puedan pagar la totalidad del aporte, incluidos
quienes tengan una cuenta de ahorro pensional voluntario (parágrafo del artículo 26 de Ley 100 de 1993).
57
Artículo 13 del Decreto 3771 de 2007 (compilado en el artículo 2.2.14.1.13 del Decreto 1833 de 2016).
63. El Programa de Subsidio al Aporte en Pensión se financia con los recursos
que provienen de la subcuenta de solidaridad. En consecuencia, una vez que se
realiza la afiliación del beneficiario, según el artículo 19 del Decreto 3771 de
2007, este, si es trabador independiente, debe hacer el pago de la parte del
aporte que le corresponde. Por su parte, a la entidad administradora de
recursos del Fondo de Solidaridad Pensional le corresponde transferir de
manera mensual los recursos correspondientes al subsidio 58, para de esta
manera completar el 100% de la cotización.

64. Al respecto, la jurisprudencia constitucional ha precisado que el subsidio


que otorga el Fondo de Solidaridad Pensional impone también ciertos deberes
a quien es seleccionado como beneficiario, a saber, hacer el pago de la parte
del aporte que le corresponde y no incurrir en alguna de las causales de
pérdida del derecho. Así, en caso de incumplir estas obligaciones, no sería
posible exigirle al fondo mencionado el reconocimiento del subsidio59.

65. Esta Corte también ha sostenido que los aportes que realiza el Fondo de
Solidaridad Pensional por concepto de Subsidios al Aporte en Pensión son
asimilables a las cotizaciones efectuadas por los empleadores por concepto de
pensión60. En esa medida, es obligación del fondo, “efectuar las cuentas de
cobro y cumplir con los giros de las respectivas cuentas por pagar, sin que ello
constituya un impedimento para que el trabajador pueda acceder a la pensión
solicitada”61. Debido a ello el hecho de que el mencionado fondo incurra en
omisión o mora de los señalados pagos, no puede afectar el derecho a la
pensión del beneficiario en la medida en que es una circunstancia ajena y en
una carga desproporcionada que no debe soportar62.

66. Ahora, en relación con la falta de pago por parte del beneficiario del
subsidio, la Corte Constitucional ha reconocido que el hecho de que no se
realice una cotización no implica que esta no se cause, por cuanto este
continúa afiliado al Sistema General de Pensiones y, en consecuencia, sigue
siendo cotizante. En esa medida, el tiempo de servicios debe tenerse en

58
Artículo 26 del Decreto 3771 de 2007: “La entidad administradora de recursos del Fondo de Solidaridad Pensional
transferirá mensualmente los recursos correspondientes al subsidio, dentro de los diez (10) primeros días del mes siguiente
a aquel en que las administradoras de pensiones presenten la cuenta de cobro correspondiente a sus afiliados beneficiarios
del subsidio que realizaron el aporte a su cargo, la cual deberá ser presentada entre el 20 y el 25 de cada mes”.
59
Sentencia T-187 de 2023.
60
Sentencia T-376 de 2021.
61
Ibidem.
62
Ibidem.
cuenta, siempre y cuando se persiga el cobro del aporte en cuestión y este se
haga efectivo63.

67. También ha sostenido que en aquellos casos en los que el beneficiario no


realiza los aportes a su cargo en ciertos periodos, estos se deben asimilar a los
eventos de mora en el régimen contributivo de pensiones. Así, en caso de
ausencia de pago por parte del cotizante, el fondo administrador de pensiones
respectivo debe realizar las gestiones necesarias para lograr que el aporte se
efectúe. En este sentido, en la Sentencia T-945 de 2014 se indicó que “al
igual que como se ha tratado el tema de la mora en el régimen contributivo de
pensiones, se debe dar aplicación de lo dispuesto en los casos en que se trata
del régimen subsidiado […]”. En otras palabras, en aquellos casos en los que
el beneficiario omite realizar el pago del aporte que le corresponde en ciertos
periodos, el fondo de pensiones debe entenderlo como una mora en el pago.
En consecuencia, es su deber iniciar las actuaciones correspondientes para
lograr que estos se hagan efectivos. Igualmente, como se vio, los respectivos
tiempos deben ser tenidos en cuenta por parte de la administradora del fondo a
fin de garantizar el acceso a la prestación económica que se requiera y solo se
excluirán de la historia laboral cuando, luego de las actuaciones realizadas
para obtener su pago, este definitivamente no se haya conseguido64.

68. Por otro lado, como se precisó en líneas anteriores y en el marco de la


asimilación del sistema subsidiado en pensiones al régimen contributivo, la
jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia ha sostenido que el hecho de
que los aportes no se realicen por causa del empleador o de la administradora
no puede afectar al trabajador65. En esa línea, en aquellos casos en los que es
el Fondo de Solidaridad el que no realiza los respectivos pagos, tal supuesto
no debe afectar la situación pensional del beneficiario.

69. Ahora, en relación con la pérdida del beneficio, se debe recordar que la
Ley 100 de 1993 en su artículo 28 señala que la temporalidad y la parcialidad
son principios rectores del subsidio. En esa línea, el artículo 24 del Decreto
3771 de 2007 señala que el beneficiario pierde dicha calidad en los siguientes
eventos: (i) cuando adquiere la capacidad económica para sufragar la
totalidad del aporte; (ii) cuando cumple 65 años de edad o cesa la obligación
de cotizar al sistema, por acceder a la pensión de invalidez o de vejez; (iii)
63
Cfr., al respecto, las sentencias T-945 de 2014 y T-376 de 2021.
64
Cfr., en este sentido, las sentencias T-945 de 2014 y T- T-376 de 2021. Ver también Corte Suprema de Justicia,
Sentencia del 19 de mayo de 2009, con radicación 35777.
65
Ver Corte Suprema de Justicia, Sentencia del 19 de mayo de 2009, con radicación 35777
cuando se desafilia del Sistema General de Seguridad Social en Salud; (iv)
cuando deja de pagar la parte de la cotización no subsidiada durante seis
meses continuos; (v) cuando se demuestre que, en cualquier tiempo, el
beneficiario ha suministrado datos falsos para obtener el subsidio y (vi)
cuando se acredita que se encuentra afiliado a un fondo de pensiones
voluntarias, o que posee capacidad económica para pagar la totalidad del
aporte66.

70. Esta Corte también ha reconocido que en caso de que se cumpla alguna de
las causales mencionadas para la pérdida del subsidio o que este vaya a ser
objeto de alguna modificación, siempre se debe garantizar el debido proceso
del beneficiario, en el sentido de informarle la situación y permitirle ejercer su
derecho a la defensa, lo cual es corolario del deber de debida diligencia en
cabeza de la Administración, para la efectiva garantía de este derecho. Según
ha indicado:

“[…] el debido proceso debe garantizarse en las actuaciones


administrativas y, especialmente, en aquellas que tengan como
finalidad modificar la situación de una persona que sea acreedora de
un subsidio estatal. La materialización de este derecho, supone que
las autoridades tomen la determinación correspondiente con plena y
total observancia de las condiciones, procedimientos y exigencias
previstas en las normas jurídicas, en cumplimiento del principio de
legalidad y que, a la par de lo previsto, le otorguen al ciudadano la
oportunidad de ejercer su derecho de defensa y contradicción”67.

71. En un sentido semejante, la Corte Suprema de Justicia ha sostenido lo


siguiente:

“[…] la garantía del debido proceso administrativo no es extraña a


los casos donde se aduce la multicitada temporalidad como motivo
de suspensión o pérdida del subsidio, pues aunque en principio
pudiera aducirse que se trata de un parámetro objetivo, previamente
fijado por la autoridad facultada para ello, dada su variación
constante por sujeción a indicadores económicos y sociales, es
indispensable que el consorcio o fiducia a cargo, entere de manera
clara y previa a los beneficiarios, no solo del tiempo por el que se
prolongará su subsidio, sino de eventuales cambios o permanencia
66
Actualmente estas causales se encuentran recopiladas en el artículo 2.2.14.1.24 del Decreto 1833 de 2006.
67
Sentencia T-321 de 2019.
del mismo y su suspensión o pérdida, con el propósito primordial
que puedan objetar esas determinaciones y abogar por la
permanencia del beneficio”68.

72. Así las cosas, se advierte que, si bien las normas sobre la materia han
establecido unas causales de pérdida del subsidio en cuestión que, en
principio, son objetivas, lo cierto es que el fondo de pensiones no puede retirar
al beneficiario del programa sin antes informarle de manera clara la situación,
y permitirle que ejerza sus derechos con el fin de mantener el beneficio. Tal
actuación se debe llevar a cabo no solo en los supuestos de causal de pérdida
del subsidio, sino también en eventos de suspensión o de cualquier tipo de
modificación que pueda llegar a afectar la garantía al derecho pensional.

73. Lo anterior, como se mencionó, con el fin de permitirle al beneficiario que


pueda adelantar las actuaciones necesarias para mantener el beneficio en
cuestión. Para esto último, el fondo de pensiones debe brindar alguna
alternativa ya sea mediante un acuerdo de pago u otra posibilidad que tenga en
cuenta la situación personal del afiliado.

F. Análisis del caso concreto

74. Como se expuso en el apartado de antecedentes, en el escrito de tutela se


indicó que el tribunal accionado desconoció, entre otras, el contenido de la
Sentencia SL2308-2022 de la Sala de descongestión n.º 1 de la Sala Laboral
de la Corte Suprema de Justicia, en el marco de un proceso ordinario
promovido en contra de Colpensiones, para el reconocimiento de una pensión
de vejez de conformidad con el Acuerdo 049 de 1990 69. La Corte Suprema de
Justicia precisó que, a pesar de que los artículos 23 y 24 del Decreto 3771 de
2007 establecen, entre otras causales de suspensión, que el beneficiario deje
de cancelar el aporte respectivo, para que opere es requisito imperativo que la
administradora de pensiones informe la supuesta falta de pago tanto al fondo
de solidaridad como al beneficiario, para que este último realice las
actuaciones que considere pertinentes con el fin de no perder su condición y
para que también pueda ejercer su derecho a la defensa. Además, se precisó
que lo anterior,
68
Corte Suprema de Justicia, Sentencia SL3558-2022.
69
Dicha prestación había sido negada por los jueces de instancia bajo el argumento de que no se cumplía con la densidad
necesaria de semanas para obtener el reconocimiento pensional. En efecto, la Sala Laboral del Tribunal Superior del
Distrito Judicial de Cali sostuvo que, si bien la demandante pertenecía al régimen subsidiado, en ciertos momentos no
había realizado el aporte que le correspondía. Por esta razón, dichos periodos de la historia laboral no podían ser tenidos
en cuenta a fin del reconocimiento de la pensión solicitada.
“[…] significa que ni la suspensión, ni la pérdida del derecho al
subsidio, en asuntos como el presente, operan en forma automática
y de pleno derecho, sino que es indispensable que la eventual falta
de pago sea notificada o puesta en conocimiento del interesado para
que adopte la conducta que estime pertinente en perspectiva de no
comprometer su condición de beneficiario del esquema solidario y
no poner en riesgo el acceso a la pensión”.

75. Como consecuencia de lo anterior, la Corte Suprema de Justicia concluyó


lo siguiente:

“[…] aunque inicialmente se encontró demostrado que la conducta


de Colpensiones de excluir los ciclos en cuestión de la historia
laboral de la demandante estuvo soportada en la falta de pago del
aporte por parte de la afiliada y ello obligó a la devolución del
subsidio al Estado; no se puede pasar por alto que esa entidad debió
notificar o comunicar a la señora Alba Lucía Valdés de Sánchez de
la pérdida del subsidio pensional para los periodos en mención, ya
que al no hacerlo, le impidió a la actora ejercer su derecho de
contradicción y defensa ante dicha determinación y en virtud de
dicha omisión, puso en riesgo el acceso a la pensión de vejez de la
promotora del proceso y la condición de beneficiaria del esquema
solidario pensional que la cobijaba”.

76. Por su parte, en la Sentencia SL 605 de 2022, se estudió un caso similar


dado que, en el marco de un proceso ordinario laboral para el reconocimiento
de la pensión de vejez, el juez de segunda instancia no tuvo en cuenta ciertos
periodos en los que el demandante cotizó a través del régimen subsidiado,
pero no realizó el pago del porcentaje del aporte que le correspondía. Por lo
tanto, concluyó que no contaba con la densidad de semanas suficientes para
acceder a la prestación en cuestión. En dicha oportunidad, la Corte Suprema
de Justicia indicó lo siguiente:

“[…] ha de señalarse que el problema sometido a consideración de


la Sala ya ha sido resuelto en diferentes oportunidades, tal como en
efecto lo declaró el sentenciador de segundo grado, pues los
artículos 23 y 24 del Decreto 3771 de 2007 consagran las
posibilidades de suspensión y pérdida del derecho al subsidio, entre
otras causales, cuando el beneficiario deja de cancelar durante seis
meses o más el aporte correspondiente; pero para ello, es
presupuesto sine qua non que la entidad administradora de
pensiones informe, no solo al Consorcio Prosperar sobre la supuesta
falta de pago del demandante de la parte del aporte que le
correspondía cancelar, sino que también debe poner en
conocimiento al interesado para que adopte la conducta que estime
pertinente en aras de no comprometer su condición de beneficiario
del régimen subsidiado y para que, además, ejerza su derecho de
contradicción y de defensa”.
77. Señaló, además, que dicha postura había sido aplicada en las sentencias
SL13542-2014 y SL17912-2016. En consecuencia, casó la providencia que
había sido objeto del recurso de casación en dicha oportunidad.
78. De conformidad con lo expuesto, se debe recordar lo señalado en líneas
anteriores respecto de la garantía del debido proceso en aquellas actuaciones
que tengan por fin modificar la situación de los beneficiarios del régimen
subsidiado de pensiones. En efecto, como se indicó, en la Sentencia SL3558-
2022, la Corte Suprema de Justicia precisó que, si bien, en principio, las
causales de pérdida o suspensión del beneficio constituyen un parámetro
objetivo, es indispensable que el fondo a cargo entere de manera clara y previa
de eventuales cambios, con el propósito de que el afiliado pueda objetar o
abogar por su permanencia en el sistema.
79. De manera concordante con esta postura, como se refirió en el título E
supra, la Corte Constitucional ha sostenido que el debido proceso se debe
garantizar en las actuaciones administrativas y, especialmente, en aquellas que
tengan por finalidad modificar la situación de una persona que sea acreedora
de un subsidio estatal, con el fin de que se le otorgue al beneficiario la
oportunidad de ejercer sus derechos, incluida la opción de mantenerse en el
programa.

80. Así, en el caso bajo estudio, el tribunal accionado determinó que ciertos
periodos de la historia laboral de la accionante no debían ser tenidos en cuenta
para realizar la respectiva contabilización de las semanas requeridas con el fin
de obtener la pensión de vejez. Dicha autoridad sostuvo lo siguiente: “Los
periodos de noviembre, diciembre de 1999, abril, mayo y junio de 2000,
presenta observación de ‘Valor del subsidio devuelto al Estado por Decreto
3771’, sin que se refleje el pago del porcentaje que le correspondía a la actora
para acreditar el periodo como pago a régimen subsidiado, por tanto, no es
posible tenerlos en cuenta para el conteo de semanas” 70. En consecuencia,
concluyó que únicamente se acreditaron 487,86 semanas dentro de los 20 años
70
Expediente digital, 06Sentencia01820180021301, p. 6.
anteriores al cumplimiento de la edad requerida, “densidad que resulta
insuficiente para acreditar el requisito establecido en el artículo 12 del
Acuerdo 049 de 1990”71.

81. Si bien, la decisión del tribunal demandado tuvo como fundamento el


estudio que realizó de la historia laboral de la accionante, lo cierto es que de lo
expuesto en la sentencia se advierte que dicha autoridad no realizó
pronunciamiento alguno relacionado con el deber de debida diligencia del
fondo de pensiones de informar a la actora que existían ciertos periodos en los
que no se había recibido su aporte, pasando por alto lo establecido al respecto
por la Corte Suprema de Justicia. En otras palabras, según se advierte en la
providencia atacada, el tribunal se limitó a realizar un conteo de semanas sin
indagar si el fondo de pensiones había cumplido con su deber de comunicar a
la actora sobre la pérdida del beneficio para los periodos que no se habían
pagado o si se había otorgado la posibilidad de que esta optara por mantener el
subsidio en dichos periodos. Es decir, si, en efecto, Colpensiones había
garantizado el debido proceso de la accionante.

82. Este proceder de la autoridad judicial accionada desconoce no solo la


jurisprudencia sobre la garantía del mencionado derecho respecto a la pérdida
o suspensión del subsidio, sino también de lo sostenido por esta Corte respecto
a la asimilación de la falta de cotización en el régimen subsidiado en
pensiones con la figura de la mora en el régimen contributivo. De esta
asimilación la jurisprudencia constitucional ha derivado el deber
constitucional de los fondos de pensiones de agotar las actuaciones
correspondientes para lograr que los pagos que faltan se hagan efectivos.

83. En consecuencia, dado que el tribunal accionado no se pronunció sobre la


garantía del debido proceso de la accionante, y, por tanto, no acreditó si
Colpensiones cumplió o no con su deber de debida diligencia en la materia,
esta Sala concluye que la decisión atacada desconoció el precedente
jurisprudencial fijado por la Corte Suprema de Justicia y por esta corporación.

84. También se debe recordar que, como se mencionó en líneas anteriores, en


caso de que el tribunal accionado verifique que Colpensiones no garantizó el
debido proceso de la accionante, se le debe exigir además que, con miras a que
esta pueda mantener el beneficio, el fondo le debe brindar alguna alternativa
razonable que tenga en cuenta la situación particular de la accionante.
71
Ibidem.
85. Así las cosas, la Sala procederá a dejar sin efecto la Sentencia n.º 174 del
31 de mayo de 2022, proferida por la Sala Cuarta de Decisión Laboral del
Tribunal Superior de Cali. Lo anterior, con el fin de que dicha autoridad se
pronuncie de nuevo sobre el asunto en cuestión, y tenga en consideración las
razones de esta providencia.

IV. DECISIÓN

En mérito de lo expuesto la Sala Sexta de Revisión de la Corte Constitucional,


administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la
Constitución,

RESUELVE

PRIMERO. REVOCAR la Sentencia del 15 de febrero de 2024, proferida


por la Sala de Decisión de Tutelas n.º 3 de la Sala de Casación Penal de la
Corte Suprema de Justicia, que, a su turno, confirmó la Sentencia del 22 de
noviembre de 2023 del la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de
Justicia, que declaró improcedente el amparo solicitado por Luz Ayda Gómez
de Pérez. En su lugar, TUTELAR el derecho al debido proceso de la
accionante.

SEGUNDO. DEJAR SIN EFECTOS la Sentencia n.º 174 del 31 de mayo de


2022, proferida por la Sala Cuarta de Decisión Laboral del Tribunal Superior
de Cali, en el marco del proceso ordinario laboral promovido por Luz Ayda
Gómez de Pérez en contra de la Administradora Colombiana de Pensiones –
Colpensiones.

TERCERO. ORDENAR a la Sala Cuarta de Decisión Laboral del Tribunal


Superior de Cali que en el término de quince días (15) días hábiles, contados a
partir de la notificación de esta providencia, profiera una nueva sentencia
dentro del proceso ordinario laboral mencionado, que se ajuste a las
consideraciones realizadas en la parte motiva de esta decisión, en garantía del
debido proceso de la accionante.

CUARTO. LIBRAR por Secretaría General la comunicación prevista en el


artículo 36 del Decreto Ley 2591 de 1991, así como DISPONER las
notificaciones a las partes e intervinientes en el proceso de tutela, previstas en
el mencionado artículo, por medio de la Sala de Casación Laboral de la Corte
Suprema de Justicia, que fungió como juez de primera instancia.

Notifíquese, comuníquese y cúmplase.

ANTONIO JOSÉ LIZARAZO OCAMPO


Magistrado

PAOLA ANDREA MENESES MOSQUERA


Magistrada

CRISTINA PARDO SCHLESINGER


Magistrada

ANDREA LILIANA ROMERO LOPEZ


Secretaria General

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