Leemos mejor día a día
Tercer grado
17. ¡Vaya apetito tiene el zorrito!
Una mañana Zorrito se despertó con un hambre muy grande, más grande que su cueva, que las
montañas y que toda la Tierra.
Así que decidió prepararse una tortilla de huevo tan grande como su hambre. Y salió a buscar unos
huevos para prepararla.
Encontró uno en un pantano. Halló dos más dentro del lodo.
Otros tres en un montecito. En la arena encontró uno más.
Sobre un árbol halló uno pequeñito.
Dentro de un tronco encontró uno más.
Y el más grande lo halló justo en el camino.
[¿Cuántos son? A ver, vamos a repetir esta parte; yo voy a escribir los números en el pizarrón, y entre todos
vamos a contarlos.]
Vio que eran diez y regresó a su casa cantando y con la lengua de fuera.
Se alistó para preparar la deliciosa tortilla, grande como su hambre, y toda para él solito.
Pero de los diez huevos que tenía, uno se reventó. Le quedaron nueve huevos... y un patito para
alimentar.
De los nueve que quedaban, tres más se reventaron y quedaron sólo seis huevos... y para
alimentarlos... un patito y tres cocodrilos.
De los seis huevos que le quedaban, otros dos se reventaron; así que sólo le quedaron cuatro... y para
alimentar... un patito, tres cocodrilos y dos flamencos.
De los cuatro que quedaban, uno más se reventó y le quedaron sólo tres huevos... y para
alimentarlos, un patito, tres cocodrilos, dos flamencos y una tortuga.
De los tres que le quedaron nacieron un colibrí y un búho... así que ahora tenía un patito, tres
cocodrilos, dos flamencos, una tortuga, un colibrí y un búho que alimentar, además del hambre tan
feroz que tenía.
Leemos mejor día a día
Tercer grado
¡Ay de mí! –dijo el zorrito-. De los diez huevos que tenía sólo me queda uno... y nueve criaturas
hambrientas que no paran de llorar.
Con ese último huevo, ¿habrá podido hacer su tortilla el zorrito? O ya, aunque no fuera como
tortilla, ¿habrá podido comérselo?
Claudia Rueda, ¡Vaya apetito tiene el zorrito! México, SEP-Océano, 2007.