Servir a Dios
Introducción
El servicio es prestar asistencia a quienes necesitan ayuda. El servicio
cristiano nace del amor genuino que se siente por el Salvador, y del
amor y la preocupación por quienes Él no sólo nos da la oportunidad
de ayudar, sino de guiar en la vida. El amor es más que un
sentimiento; cuando amamos a los demás, deseamos ayudarlos.
Todos debemos estar dispuestos a prestar servicio, sin tomar en
cuenta nuestra posición económica, social ni nuestra edad. Algunos
piensan que sólo la gente pobre y desvalida debe servir; otros
piensan que únicamente los ricos deben prestar servicio; sin
embargo, Jesús enseñó otra cosa.
Servir a Dios no solo es un acto de obediencia, sino también un
privilegio que trae innumerables bendiciones a nuestras vidas.
Muchas veces vemos el servicio como una carga, pero la realidad es
que cuando servimos a Dios con un corazón sincero y lleno de
gratitud, experimentamos beneficios espirituales, emocionales y
físicos. Dios no es deudor de nadie; cada cosa que hacemos para Su
gloria tiene una recompensa tanto en esta vida como en la eternidad.
Los cristianos tenemos como base de vida ser seguidores de
Jesucristo, y por ende de sus enseñanzas, y una de las cosas por las
que Jesucristo se caracterizo fue por una vida de servicio siendo
nuestro mayor ejemplo. Por eso hoy quisiera compartir un poco
acerca de lo que es una vida de servicio y lo que lo biblia dice al
respecto.
Servir es una forma de adoración, una forma de expresar gratitud por
lo que Jesús ha hecho por nosotros y compartir el amor y la gracia
que se nos ha dado ¿Lo primero que viene a mi mente es porque
debemos servir a otros?
Romanos 12:11 “En lo requiere diligencia, no perezosos;
fervientes en espíritu, sirviendo al señor.
En la vida cristiana no debería existir lugar para la flojera sino más
bien se nos demanda ser diligentes y siempre estar presto
aprovechando cada oportunidad para servir a nuestro Dios. En este
pasaje en el griego se habla de okneros que es una persona floja que
deja para mañana lo que puede hacer hoy y por ende se nos está
pidiendo que no seamos así.
Juan 12:26
26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí
también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le
honrará.
Si vivimos una vida de servicio tenemos este gran privilegio que
nuestro corazón estará apegado a Cristo y donde el este allí
estaremos siendo uno con él. Además, se nos dice que seremos
honrados por el padre, solo Dios sabe cómo honrar aquellos que han
decido muchas veces desprenderse cosas, personas, situaciones o
comodidades por su obra.
Marcos 9:35
35 Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si
alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el
servidor de todos.
Hay grandeza en servir a Dios, en el mundo las personas más
recordadas siempre serán aquellas que abnegadamente han amado y
servido a otros.
¿A quién debemos prestar nuestro servicio fiel?
A Dios:
Mateo 4:10
10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está:
Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.
Satanás intenta desviar a Jesucristo de la voluntad del padre, pero él
estaba claro a quien debía servir y adorar y en esta porción se lo
recuerda.
Estamos nosotros claros acerca de ¿quién deber ser toda nuestra
devoción y servicio? Espero que así sea, porque las tentaciones
están a la orden del día, y podría ser muy fácil desviarnos si no
tenemos claridad de que es a Dios quien por sobre todas las cosas
debemos rendir nuestra voluntad absoluta a través de una vida de
servicio.
A nuestro prójimo:
En segundo lugar debemos servir a nuestro prójimo.
Gálatas 5:13
13 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente
que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por
amor los unos a los otros.
Somos libres, pero en medio de esa libertad elegimos amar y servir a
otros.
Formas en las que podemos servir a otros
Brindando ayuda física:
Hechos 2:46
46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y
partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y
sencillez de corazón.
Vemos como en tiempos antiguos los primeros discípulos se
mantuvieron unánimes, ayudándose unos a otros por medio de
compartir los alimentos.
2 Corintios 9:7
7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con
tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
Cuando demos al necesitado, hagámoslo con alegría y no con pesar,
recordemos que Dios ve la actitud de nuestro corazón.
Mateo 10:8
8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos,
echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
Servimos de forma útil cuando ayudamos a personas, en medio de su
enfermedad, ya que son situaciones que no siempre son fáciles de
enfrentar.
Brindando ayuda económica
Salmos 37:21
21 El impío toma prestado, y no
paga; Mas el justo tiene
misericordia, y da.
Lucas 6:30
30 A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es
tuyo, no pidas que te lo devuelva.
Brindando ayuda espiritual
1 Tesalonicenses 5:11
11 Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros,
así como lo hacéis.
Características de un buen siervo
Estar dispuesto
Romanos 12:11 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
11 En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu,
sirviendo al Señor.
Ser Humilde
Filipenses 2:3 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con
humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él
mismo.
Debe morir a si mismo.
Gálatas 2:20 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive
Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo
de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Ser obediente y cumplir su palabra.
Santiago 1:22 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores,
engañándoos a vosotros mismos.
Su motivación principal es el amor.
1 Corintios 13:3 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si
entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me
sirve.
Su mayor deseo es que Cristo sea exaltado y su obra crezca
Salmos 118:28 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
28 Mi Dios eres tú, y te
alabaré; Dios mío, te exaltaré.