14-12-16/ 1-08-19/FCL
Nota: El presente trabajo, es una compilación de diversos temas, y de diferentes
autores, relativos a la asignatura de derecho procesal penal. Ha sido diseñada
conforme a una propuesta de programa para formar parte de la curricula de la
licenciatura en derecho, que se imparte en la facultad de derecho de la universidad
autónoma de Sinaloa, y con finalidad puramente académica. Algunos temas han sido
tomados tal cual con su respetivo crédito.
Dr. FERNANDO CASTILLO LORA
INDICE
Unidad 1
Generalidades del derecho procesal penal
Contenido temático
Unidad 1. Generalidades del Derecho Procesal Penal.
1.1. Concepto de Derecho procesal penal. 1.1.1. Lugar que ocupa el derecho procesal penal
dentro del universo de la ciencia del derecho en general. 1.2 Diferencias entre procedimiento, proceso
y juicio. 1.3 Naturaleza jurídica del proceso. 1.4 Objetos del proceso penal. 1.4.1 Principal. 1.4.2
Accesorio. 1.5 Los fines del proceso penal. 1.5.1Generales: mediato e inmediato. 1.5.2 Específicos: la
verdad histórica. 1.6 Sistemas de procesamiento características y diferencias. 1.6.1 Acusatorio. 1.6.2
Inquisitivo. 1.6.3 Mixto. 1.6.4. Acusatorio garantista o adversarial. 1.7. Sistema de procesamiento
mexicano actual (acusatorio, adversarial) tras las reformas constitucionales de julio del 2008. 1.7.1
características principales del sistema acusatorio adversarial 1.7.1.1. La oralidad 1.7.1.2 Diversidad
jurisdiccionales. 1.7.1.3 valoración libre de la prueba1.7.1.4. Admisibilidades de prueba pertinente e
idónea1.7.1.5. Acusación y carga de la prueba. 1.8. Principios rectores del proceso penal acusatorio
adversarial1.8.1 Publicidad. 1.8.2. Contradicción.1.8.3. Concentración.1.8.4 Continuidad.1.8.5
Inmediación.1.8.6 de inocencia1.8.7 de juicio previo y debido proceso1.8.8. De interpretación
conforme a la justicia 1.8.9. Imparcialidad judicial. 1.8.10. Inmediación probatoria1.8.11 prohibiciones
de doble juzgamiento.1.9. Sujetos procesales y su relación. 1.9.1. Principales. 1.9.2. Necesario 1.9.3.
auxiliares. 1.10. Los actos procesales. 1.10.1. Los actos procesales y su clasificación. 1.10.1.1. Actos
de iniciativa. 1.10.1.2. Los Actos de desarrollo. 1.10.1.3. Los Actos de decisión o de dirección. 1.10.2.
Formalidades. 1.10.3. Despacho de los asuntos. 1.10.4. Comunicación y colaboración entre
autoridades. 1.10.5. Las Notificaciones. 1.11. Plazos y Términos. 1.11.1. Cómo se clasifican los
términos? 1.12. Actos de intimación. 1.13. Actos cautelares. ………………………………...Pág. 3 a 77
Unidad 2
El Ministerio Público en México.
Contenido temático
2.1.1. Concepto. 2.1.2. Origen 2.1.3. Evolución. 2.2. La Organización administrativa del ministerio
público. 2.2.1 Su organización en el Estado de Sinaloa. 2.2.2 Su organización en el ámbito federal.
2.3. El Fundamentos constitucionales en que descansa la Institución. 2.3.1 Artículo 21. 2.3.2 Artículo
102, Apartado A. 2.4. Funciones. 2.4.1 Practicar u ordenar todos los actos de investigación. 2.4.2
Ejercer la acción penal. 2.4.3 Carga de la prueba. 2.4.4 Objetividad y deber de lealtad. 2.4.5
Cooperación interestatal e internacional 2.4.6 Protección de víctimas, ofendido y testigos. 2.4.7
Representación de pluralidad de víctimas u ofendidos. 2.5. Prohibición jurisdiccional. 2.6. La policía
2.6.1. La función de la policía como institución auxiliar del Ministerio Público. ………….. Pág. 78 a 98
Unidad 3
El Órgano Jurisdiccional.
Contenido temático
Unidad 9. La Acción Penal.
Contenido temático
Objetivo Específico: Al finalizar la unidad, el alumno explicará y distinguirá la acción
penal como base del proceso penal y los elementos que se requieren para su
ejercicio, así como la aplicación de los criterios de oportunidad.
9. La acción penal.
9.1.1. Concepto. 9.1.2. Principios y características de la acción penal. 9.1.3 Órganos a quienes se
encomienda. 9.1.4. Deber de investigación y ejercicio de la acción penal. 9.2. Decisiones del ministerio
Público sobre el ejercicio de la acción penal. 9.2.1. No ejercicio de la acción penal. 9.2.2. Abstenerse
de investigar. 9.2.3. Archivo temporal. 9.3. Suspensión de la investigación. 9.3.1. Notificación. 9.3.2. Su
impugnación. 9.3.3. Audiencia. 9.3.4. Resolución. 9.3.5. Efectos. 9.3.6. Orden de reabrir la
investigación o continuar con la persecución penal. 9.4 Criterios de Oportunidad. 9.4.1. Concepto.
9.4.2 Casos de aplicación. 9.4.3 Plazo para aplicarlos 9.4.4 Decisiones y control. 9.4.5 Efectos. 9.4.6
Objeción. 9.4.7 Consecuencias jurídicas. 9.4.8 Casos de aplicación.
9.1.1 Concepto.
La acción para efectos jurídicos procesales, es una categoría pura y única desde el
punto de vista de la teoría general del proceso, que se encuentra íntimamente
relacionada a la Jurisdicción, ello en la medida que ambos forman parte del servicio
de justicia que presta el Estado. La acción es presupuesto necesario de la
jurisdicción, ya que la función jurisdiccional permanece inmóvil mientras no reciba un
estímulo externo que la ponga en movimiento.
El concepto de la acción penal ha sido objeto de diversas interpretaciones desde que
apareció en el derecho romano con el nombre de “actio”, hasta nuestros días, en
que, como resultado de la evolución en la doctrina procesal se han formulado
diversas proposiciones.
Una vez que se organiza el Estado, con la finalidad de asegurar el orden y la paz
social, prohíbe a la gente hacerse justicia con su propia mano, por lo cual crea la
acción en sentido jurídico, con la finalidad de que el Estado, a través de sus órganos
respectivos, sea quien sancione al culpable.
El concepto jurídico de la acción surge recién cuando nace el proceso. La facultad
de obrar se sustituye por la de hacer obrar o la de pedir que se obre. Con razón se
ha dicho que la acción viene a ser el sustituto civilizado de la venganza.
La acción penal es aquella que se origina a partir de un delito y que supone la
imposición de un castigo al responsable de acuerdo a lo establecido por la ley. De
esta manera, la acción penal es el punto de partida del proceso judicial.
La acción penal en su concepto no es otra cosa más que el poder jurídico del
ministerio público para excitar y promover la función jurisdiccional.
Los orígenes de la acción penal se remontan a los tiempos en que el Estado se hizo
acreedor del monopolio del uso de la fuerza; al inaugurar la acción penal, ésta
reemplazó a la venganza personal y a la autodefensa, al ser el Estado quien asume
la defensa y el resarcimiento de sus ciudadanos.
De la Suprema Corte de Justicia de la Nación: (escrito por Héctor Fix-Zamudio) Es la
que ejercita el Ministerio Público ante el juez competente para que se inicie el
proceso penal y se resuelva sobre la responsabilidad del inculpado, en su caso se
aplique la pena o la medida de seguridad que corresponda. La doctrina procesal
mayoritaria ha establecido que la acción procesal es única, ya que está consagrada
por el artículo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. para
todas las ramas de enjuiciamiento, por lo que, cuando se habla de acción penal en
realidad se pretende significar que dicha acción tiene como contenido pretensiones
de carácter punitivo.
9.1.2. Principios y características de la acción penal.
A). Principios rectores de la acción penal.
1.-PRINCIPIO DE LEGALIDAD. Este principio tiene su fundamento en que
invariablemente debe ejercitarse la acción penal, siempre y cuando se tenga por
satisfechos ciertas condiciones mínimas o determinados presupuestos, siendo por
tanto, obligatorio el ejercicio de la acción, siempre y cuando, como ya referimos, se
encuentren las condiciones de Ley satisfechas y por ende, es entendible que el
órgano acusador se supedita a la Ley misma. Es del todo claro y conciso que el
Estado a través del Ministerio Público será el protector de la sociedad, y que cuando
se vulneren ciertos valores de esta, se estará en la posibilidad del ejercicio de la
acción penal. En Sonora, podemos ver como el numeral 135 de la Codificación
adjetiva Local refiere los requisitos de Ley para estar en amplia posibilidad de
ejercitar la acción penal a través del pliego consignatario, es decir que se encuentre
plenamente acreditado el cuerpo del delito, así como la presunta responsabilidad del
o de los implicados. El artículo 164 de la Ley Procesal refiere cómo el Ministerio
Público procurará ante todo que se compruebe el cuerpo del delito y la probable
responsabilidad del inculpado, como base del ejercicio de la acción penal. El artículo
16 de la Carta Fundamental es claro al señalar que: “No podrá librarse orden de
aprehensión, sino por la autoridad judicial y sin que preceda denuncia, acusación o
querella de un hecho determinado que la Ley señale como delito, sancionado
cuando menos con una pena privativa de libertad y existan 20 Datos que acrediten
los elementos que integran el cuerpo del delito y la probable responsabilidad del
indiciado”. Dentro del ámbito procesal podernos ver como el artículo 3ª de la Ley
Orgánica de la Procuraduría General de Justicia Estatal, enumera toda una serie de
obligaciones a seguir por parte del Ministerio Público al investigar los delitos y
ejercitar la acción penal. La acción procesal penal esté regida por el principio de la
legalidad. Teniendo el Estado en sus manos el ejercicio de la acción penal, no se
deja a su capricho el propio ejercicio, sino que, por mandato legal, siempre debe
llevarse a cabo.
2.- PRINCIPIO DE OFICIOSIDAD. Este principio viene a darse en el sentido de que
el encomendado al ejercicio de la acción penal lo es un órgano del Estado
denominado Ministerio público, distinto al jurisdiccional, y no a cualquier persona ni
parte afectada; también le es llamado principio de autoridad ya que la incoación del
procedimiento punitivo debe hacerse través de la institución del Ministerio Público.
Una vez que se cuenta con el requisito de Procedibilidad cubierto, el agente
ministerial, debe de continuar la averiguación hasta culminar con la resolución
correspondiente, que puede ser la consignación ante los tribunales, mismos que
deben de actuar en forma imparcial y sin inclinación alguna para así garantizar la
Impartición de justicia a favor de la ciudadanía. 21 Se ha hablado de que la querella
es un limitante al principio de oficiosidad, sin embargo, el maestro Juventino V:
Castro refiere que: “ la querella solo es condición de Procedibilidad para el ejercicio
de la acción , que en modo alguno autorizan al ofendido por el delito a ejercitarla, ya
que es siempre el Ministerio Público – previa querella del ofendido- el que decide si
se han reunido los requisitos necesarios para ejercitar la acción y en caso afirmativo
la conduce durante todo el proceso hasta que dicte resolución el Órgano
Jurisdiccional”. En relación a lo anterior, podemos decir, coincidente con algunos
tratadistas, de que la querella no es un derecho al ejercicio de la acción, sino un
derecho sobre el ejercicio de la misma la que en ningún momento se podrá
manipular por persona ajena a las funciones ministeriales, por tanto, esta Institución
es la monopolizadora de la acción penal y por consecuencia la única que decide si
hay lugar a no ejercitarla, mas no caprichosamente, sino cuando se reúnan los
presupuestos necesarios para así resolverlo.
3- PRINCIPIO DE PUBLICIDAD. La acción penal se dice es de índole pública habida
cuenta que la misma va encaminada a hacer valer el derecho público del Estado a la
aplicación de la pena. Es decir, aunque el ilícito penal cause determinado daño a
una persona dentro del ámbito privado, la sociedad en general tiene interés grande
en que se aplique la pena la cual está destinada a protegerla, estableciéndose así la
acción penal como pública. Lo anterior viene a ser la denominada “Retribución”
empleada en el Derecho penitenciario, o sea, que el delincuente pague por lo que
hizo a la sociedad.
La manera en que está constituida la acción penal demanda, al Ministerio Público,
considerar una serie de características importantes que se debe vigilar en todo
momento del procedimiento que la constituye:
B). Características de la acción penal:
a) Publica, pues es una manifestación del ius imperium del Estado.
b) Oficial, pues su ejercicio está asignado a un órgano oficial, con excepción de
aquellos delitos perseguibles por acción privada
c) Obligatoria, la cual se expresa en dos sentidos. El primero hace referencia a la
promoción de la acción penal: por mandato de la ley el funcionario que toma
conocimiento de la perpetración de un hecho delictivo, está obligado a promover la
acción penal. El segundo sentido, alude a la sujeción de los sujetos procesales a los
efectos producidos por el ejercicio de la acción penal.
Ello debe entenderse como la obligación de los órganos de persecución penal, de
promover y mantener el ejercicio de la acción penal, ante la noticia de un hecho
punible, siempre que así lo determine la ley en caso en concreto.
d) Irrevocable, Una vez ejercida la acción penal, esta no puede ser objeto de
revocación, suspensión, modificación o supresión; salvo que la ley lo permita
expresamente; es el caso, por ejemplo, del principio de oportunidad, que luego de
iniciado el proceso penal, permite al Ministerio Publico, en los supuestos
determinados en la ley y previo control jurisdiccional, retirar la acción penal ejercida.
e) Indivisible, pues la acción penal es única, ya que constituye una unidad que no
se puede desagregar. En virtud a ello, la realización de un hecho punible no genera
distintas acciones para perseguir independientemente cada una de las conductas o
cada uno de los agentes que hayan participado en el evento criminal
f) Indisponible, pues el ejercicio de la acción penal no puede cederse ni delegarse
a persona distinta de la legitimada para ello.
9.1.3. Órganos a quienes se encomienda.
La titularidad la acción penal, indiscutiblemente corresponde al ministerio público o
fiscal. Su designación tiene sustento en la constitución política de los estados unidos
mexicanos.
Artículo 21. La investigación de los delitos corresponde al Ministerio Público y a las policías, las
cuales actuarán bajo la conducción y mando de aquél en el ejercicio de esta función.
El ejercicio de la acción penal ante los tribunales corresponde al Ministerio Público. La ley
determinará los casos en que los particulares podrán ejercer la acción penal ante la autoridad judicial.
9.1.4. Deber de investigación y ejercicio de la acción penal.
Tratándose de delitos que deban perseguirse de oficio, bastará para el inicio de la
investigación la comunicación de cualquier persona o parte informativo que rinda la
policía en los que se haga del conocimiento de la autoridad investigadora hechos
que pudieran ser delictivos.
9.2. Decisiones del ministerio público sobre el ejercicio de la acción penal.
9.2.1. No ejercicio de la acción penal.
Artículo 255. No ejercicio de la acción
Antes de la audiencia inicial, el Ministerio Público previa autorización del Procurador o del servidor
público en quien se delegue la facultad, podrá decretar el no ejercicio de la acción penal cuando de los
antecedentes del caso le permitan concluir que en el caso concreto se actualiza alguna de las causales
de sobreseimiento previstas en este Código.
La determinación de no ejercicio de la acción penal, para los casos del artículo 327 del presente
Código, inhibe una nueva persecución penal por los mismos hechos respecto del indiciado, salvo que
sea por diversos hechos o en contra de diferente persona.
El ministerio público no ejercerá la acción penal, únicamente en los siguientes casos:
I.- Cuando la conducta o los hechos de que conozca no sean constitutivos de delito,
conforme a la descripción típica contenida en la Ley Penal
II.- Cuando se acredite plenamente que el inculpado no tuvo participación en la
conducta o en los hechos punibles, y sólo por lo que respecta a aquél;
III.- Cuando, aun pudiendo ser delictivos la conducta o los hechos de que se trate,
resulte imposible la prueba de su existencia por obstáculo material insuperable;
IV.- Cuando la responsabilidad penal se haya extinguida legalmente, en los términos
del Código Penal;
V.- Cuando de las diligencias practicadas se desprenda plenamente que el inculpado
actuó en circunstancias que excluyen la responsabilidad penal.
9.8 Decisiones del Ministerio Público sobre el archivo temporal, abstenerse de
investigar, suspensión de la investigación y no ejercicio de la acción penal.
9.2.2. Facultad para abstenerse de investigar.
Artículo 253. Facultad de abstenerse de investigar. CNPP
El Ministerio Público podrá abstenerse de investigar, cuando los hechos relatados en la denuncia,
querella o acto equivalente, no fueren constitutivos de delito o cuando los antecedentes y datos
suministrados permitan establecer que se encuentra extinguida la acción penal o la responsabilidad
penal del imputado. Esta decisión será siempre fundada y motivada.
9.2.3. Archivo temporal.
El Ministerio Público podrá archivar temporalmente aquellas investigaciones en las
que no se encuentren antecedentes suficientes que permitan desarrollar actividades
conducentes al esclarecimiento de los hechos, en tanto se obtengan datos que
permitan continuarla a fin de ejercitar la acción penal.
La duración del archivo temporal será la correspondiente a la prescripción de la
acción penal del delito o delitos correspondientes.
Artículo 254. Archivo temporal
El Ministerio Público podrá archivar temporalmente aquellas investigaciones en fase inicial en las que
no se encuentren antecedentes, datos suficientes o elementos de los que se puedan establecer líneas
de investigación que permitan realizar diligencias tendentes a esclarecer los hechos que dieron origen
a la investigación. El archivo subsistirá en tanto se obtengan datos que permitan continuarla a fin de
ejercitar la acción penal.
9.3.1. Notificación.
Artículo 258. Notificaciones y control judicial.CNPP
Las determinaciones del Ministerio Público sobre la abstención de investigar, el archivo temporal, la
aplicación de un criterio de oportunidad y el no ejercicio de la acción penal deberán ser notificadas a la
víctima u ofendido quienes las podrán impugnar ante el Juez de control dentro de los diez días
posteriores a que sean notificadas de dicha resolución. En estos casos, el Juez de control convocará a
una audiencia para decidir en definitiva, citando al efecto a la víctima u ofendido, al Ministerio Público
y, en su caso, al imputado y a su Defensor. En caso de que la víctima, el ofendido o sus
representantes legales no comparezcan a la audiencia a pesar de haber sido debidamente citados, el
Juez de control declarará sin materia la impugnación.
9.3.2. Su impugnación.
La resolución que el Juez de control dicte en estos casos no admitirá recurso alguno.
9.4 Criterios de Oportunidad.
La incorporación del criterio de oportunidad se incorporó como tal al código nacional
de procedimientos penal del 5 de marzo de 2014 a raíz de lo mandatado por las
reformas constitucionales del 2008.
Artículo 21. Párrafo séptimo.
El Ministerio Público podrá considerar criterios de oportunidad para el ejercicio de la acción penal, en
los supuestos y condiciones que fije la ley.
El principio de oportunidad surgió históricamente, ante la imposibilidad de perseguir
todos los hechos delictivos, lo que provocaría el colapso de la administración de
justicia penal o, en todo caso, la imposibilidad de perseguir la gran criminalidad.
Conforme al derecho penal de mínima intervención, la aplicación de la pena solo ha
de tener un carácter subsidiario; esto es, dicha aplicación solo será idónea y
necesaria cuando los demás mecanismos, no hayan podido solucionar
satisfactoriamente un conflicto social.
Este planteamiento es concordante con la llamada justicia restaurativa, según la cual
el Derecho penal y procesal penal se orientan hacia una diversidad de respuestas
frente al conflicto jurídico penal, que permiten resolverlo no solo por vías punitivas
y/o retributivas, sino también por la vía de mecanismos de auto composición.
En conclusión, en aplicación del principio de oportunidad, el Ministerio Publico, sea
de oficio o a pedido del imputado y con su consentimiento, puede abstenerse de
ejercitar la acción penal, en los casos previstos por la ley.
9.4.1. Concepto.
Claus Roxín define el principio de oportunidad, como aquel mediante el cual se
autoriza al Fiscal a optar entre elevar la acción penal o abstenerse de hacerlo,
cuando las investigaciones llevadas a cabo conduzcan a la conclusión de que el
acusado, con gran probabilidad, ha cometido un delito.
Es un criterio de oportunidad que otorga al Ministerio Publico, la facultad de
abstenerse del ejercicio de la acción penal o de la solicitud de aplicación de la pena,
en determinados supuestos expresamente señalados en la norma. Este principio
tiene como fundamento la falta de necesidad de proceso y de pena, pues se
considera que existe una forma más eficiente y oportuna de solucionar el conflicto
generado por el ilícito penal, en lugar de recurrir a la incoación o continuación del
proceso penal correspondiente.
9.4.2. Casos de aplicación.
Artículo 256. Casos en que operan los criterios de oportunidad
Iniciada la investigación y previo análisis objetivo de los datos que consten en la misma, conforme a
las disposiciones normativas de cada Procuraduría, el Ministerio Público, podrá abstenerse de ejercer
la acción penal con base en la aplicación de criterios de oportunidad, siempre que, en su caso, se
hayan reparado o garantizado los daños causados a la víctima u ofendido.
Párrafo reformado DOF 17-06-2016
La aplicación de los criterios de oportunidad será procedente en cualquiera de los siguientes
supuestos:
I. Se trate de un delito que no tenga pena privativa de libertad, tenga pena alternativa o tenga
pena privativa de libertad cuya punibilidad máxima sea de cinco años de prisión, siempre que
el delito no se haya cometido con violencia;
II. Se trate de delitos de contenido patrimonial cometidos sin violencia sobre las personas o de
delitos culposos, siempre que el imputado no hubiere actuado en estado de ebriedad, bajo el
influjo de narcóticos o de cualquier otra sustancia que produzca efectos similares;
III. Cuando el imputado haya sufrido como consecuencia directa del hecho delictivo un daño
físico o psicoemocional grave, o cuando el imputado haya contraído una enfermedad terminal
que torne notoriamente innecesaria o desproporcional la aplicación de una pena;
IV. La pena o medida de seguridad que pudiera imponerse por el hecho delictivo que carezca de
importancia en consideración a la pena o medida de seguridad ya impuesta o a la que podría
imponerse por otro delito por el que esté siendo procesado con independencia del fuero;
Fracción reformada DOF 17-06-2016
V. Cuando el imputado aporte información esencial y eficaz para la persecución de un delito
más grave del que se le imputa, y se comprometa a comparecer en juicio;
Fracción reformada DOF 17-06-2016
VI. Cuando, a razón de las causas o circunstancias que rodean la comisión de la conducta
punible, resulte desproporcionada o irrazonable la persecución penal.
Fracción reformada DOF 17-06-2016
VII. Se deroga.
Fracción derogada DOF 17-06-2016
El Ministerio Público podrá prescindir, total o parcialmente, de la persecución penal,
limitarla a alguno o varios hechos delictivos o a alguna de las personas que
participaron en los mismos cuando:
• Se trate de un delito que no tenga pena privativa de libertad, que tenga pena
alternativa o cuya penalidad máxima no exceda de tres años de prisión y se hayan
reparado los daños causados a la víctima u ofendido.
• El imputado haya realizado la reparación integral a entera satisfacción de la víctima
u ofendido del daño causado, en delitos de contenido patrimonial sin violencia sobre
las personas o en delitos culposos.
• El imputado haya sufrido consecuencias graves en su persona o tenga un precario
estado de salud, de modo que fuere notoriamente innecesario o irracional la
aplicación de una pena.
• No procederán los criterios de oportunidad en los delitos fiscales y financieros.
• La aplicación de un criterio de oportunidad podrá ordenarse en cualquier momento
y hasta antes de que se ejercite acción penal.
No podrá aplicarse el criterio de oportunidad en los casos de delitos contra el libre desarrollo de la
personalidad, de violencia familiar ni en los casos de delitos fiscales o aquellos que afecten
gravemente el interés público.
9.4.3. Plazo para aplicar el criterio de oportunidad.
El Ministerio Público aplicará los criterios de oportunidad sobre la base de razones
objetivas y sin discriminación, valorando las circunstancias especiales en cada caso,
de conformidad con lo dispuesto en el presente Código, así como en los criterios
generales que al efecto emita el Procurador o equivalente.
La aplicación de los criterios de oportunidad podrá ordenarse en cualquier
momento y hasta antes de que se dicte el auto de apertura a juicio.
9.4.4. Decisiones y control.
La aplicación de los criterios de oportunidad deberá ser autorizada por el
Procurador o por el servidor público en quien se delegue esta facultad, en términos
de la normatividad aplicable.
9.4.5. Efectos.
Artículo 257. Efectos del criterio de oportunidad
La aplicación de los criterios de oportunidad extinguirá la acción penal con respecto al autor o
partícipe en cuyo beneficio se dispuso la aplicación de dicho criterio. Si la decisión del Ministerio
Público se sustentara en alguno de los supuestos de procedibilidad establecidos en las fracciones I y II
del artículo anterior, sus efectos se extenderán a todos los imputados que reúnan las mismas
condiciones.
9.9.6 Objeción.
No podrá aplicarse el criterio de oportunidad en los casos de delitos contra el libre
desarrollo de la personalidad, de violencia familiar ni en los casos de delitos fiscales
o aquellos que afecten gravemente el interés público.
El Ministerio Público aplicará los criterios de oportunidad sobre la base de razones
objetivas y sin discriminación, valorando las circunstancias especiales en cada caso,
de conformidad con lo dispuesto en el presente Código así como en los criterios
generales que al efecto emita el Procurador o equivalente.
Preparación del ejercicio de la acción procesal penal, antes de las reformas constitucionales de
2008.
Antes de intentar explicar qué es la averiguación previa, es importante destacar que el conocimiento, comprensión, manejo y
explicación de este procedimiento penal y de las instituciones jurídicas con él vinculadas, que son múltiples, crea una serie de
confusiones y ambigüedades en cuanto a su tratamiento legal, que derivan del hecho concerniente a que la averiguación previa
no es una creación de nuestra Constitución Política, sino de los códigos de procedimientos penales.
La Constitución no alude sino de paso, a la averiguación previa. Antes de ahora, se mencionaba en el artículo 19, pero
actualmente (a partir de la reforma constitucional de 1993) sólo se menciona en el artículo 20, al señalar que las garantías
establecidas para el inculpado en el proceso penal, en sus fracciones V, VII y IX, también serán observadas en la averiguación
previa, en los términos y con los requisitos y límites que las leyes establezcan y las de las fracciones I y II, no estarán sujetas a
condición alguna.
Pero la constitución no señala las bases para la regulación de la averiguación previa, para la determinación de su temporalidad,
la determinación de la autoridad que habrá de presidirla, la forma en que debe concluirse y tantas otras cuestiones similares,
que generan múltiples trastornos, al grado de dividir a la doctrina en posiciones irreductibles, respecto de algunos temas que
son fundamentales en la materia, y crear un caos en cuanto a la interpretación jurisprudencial, que se mueve erráticamente,
para concluir comprometiendo al legislativo, en una interminable serie de parches colocados a la legislación ordinaria, con el fin
de encontrar solución a los problemas creados en la práctica diaria.
Pues bien, nuestra legislación adjetiva, preconiza la existencia de diversos períodos o procedimientos penales, que permiten
distinguir las dos grandes etapas en que se desenvuelve el procedimiento en general, a saber, el sumario o instructorio y
plenario o procedimiento principal.
En el primero, que identificamos en nuestro medio con la averiguación previa, la autoridad que la preside, prepara el ejercicio
de la acción penal, y practicadas las diligencias correspondientes, concluye con la determinación acerca de si existen los
requisitos mínimos para acudir al órgano jurisdiccional, solicitando su intervención con el fin de que en el caso concreto de que
se trate, aplicando la ley, determine sobre la existencia del delito y la responsabilidad de su autor y, en su caso, imponga las
sanciones correspondientes.
Ya en el plenario, en cambio, se realizan los actos procesales característicos del llamado triángulo procesal, (acusación,
defensa y juzgamiento) iniciándose con el auto de radicación, para algunos con el auto de formal prisión y concluyendo con la
sentencia definitiva.
Así, el artículo 1° del CFPP, dice que en él, se regulan distintos procedimientos penales, de los cuales, el primero es
precisamente el de Averiguación Previa a la consignación a los tribunales, que establece las diligencias legalmente necesarias
para que el Ministerio Público pueda resolver si ejercita o no la acción penal.
El Código de Procedimientos Penales para el Distrito Federal, aunque no lo hace expresamente, reglamenta los mismos
procedimientos penales que el federal, de manera que al estudiar ahora la averiguación previa, señalaremos la regulación
federal y local a la que está sujeta.
También hay que aclarar los siguientes puntos:
No existe uniformidad en la doctrina, acerca de la existencia de una acción procesal penal, diferente de la acción penal
propiamente dicha, inclusive puede afirmarse que nuestra legislación objetiva, como tampoco el grueso de la literatura procesal
penal, hacen referencia a la existencia de aquella.
Sin embargo, no está demás aclarar un poco los conceptos. Quienes aceptan que hay una acción procesal penal, distinta de la
acción penal, señalan que el Ministerio Público realiza dos tipos distintos de actos procedimentales: investigatorios, y
acusatorios, con diferentes consecuencias de cada uno de ellos, según se expresa a continuación.
En la averiguación previa, que se inicia a partir de la denuncia o la querella, en su caso, el Ministerio Público sólo realiza actos
de investigación, en preparación del ejercicio de la acción procesal penal, la cual, de satisfacerse los presupuestos
indispensables, será deducida al consignarse los hechos ante el juez. Se afirma, entonces, que la acción procesal penal es
posterior al delito y éste es el que la origina.
La acción penal, en cambio, como derecho del Estado a castigar; es anterior al nacimiento mismo del delito y la posee el
Estado, independientemente del hecho delictivo en sí, y en su caso, será ejercitada por el Ministerio Público, único titular de
ella, por mandato constitucional, pero hasta la etapa procesal en que le corresponda precisar la acusación, o sea, hasta que
formule sus conclusiones definitivas.
Hechas las salvedades del caso, nosotros optaremos por dejar de lado a la llamada acción procesal penal, para aludir sólo a la
acción penal, por estimar que es la que sirve de base a la elaboración legislativa sobre el particular y, como se expresa antes,
la que sustenta la doctrina mexicana sobre el tema, de manera que no entraremos por ahora en polémica sobre la cuestión,
para evitar confusiones en su tratamiento, ello sin perjuicio de que más adelante volveremos a hacer referencia a la cuestión.
El artículo 21 constitucional, conforme hemos visto, establece que la investigación y persecución de los delitos incumbe al
Ministerio Público y a la policía bajo su autoridad y mando.
Según la inobjetable concepción del profesor Elpidio Ramírez sobre el particular, el legislador procesal penal entendió que al
propio tiempo que la norma constitucional establecía en favor del Ministerio Público la titularidad de la acción penal, también le
otorgaba la titularidad en el manejo de la averiguación previa, con lo que, al parecer, se iniciaron los problemas irresolubles que
hasta hoy subsisten, a pesar de tantas modificaciones, y adiciones legales sobre el particular.
Por ejemplo, en nuestro medio, gracias a la legislación adjetiva penal, el Ministerio Público figura como inquisidor en la
averiguación previa, realizando una labor en la que realmente se funden la inculpación, la defensa y el juzgamiento, lo que riñe
con el sistema acusatorio del procesamiento propio de nuestro régimen democrático constitucional, sin que a ello se oponga el
afirmar que la averiguación previa no forme parte del proceso penal, argumentando que este nace con el auto de radicación y
después de que se ha ejercitado la acción penal por su titular, porque en primera, con independencia de que la constitución no
señala al Ministerio Público como autoridad que deba presidir la averiguación previa, de manera dictatorial, como lo maneja la
ley secundaria, la realidad innegable es que realiza una serie de actos materialmente jurisdiccionales, ajenos a la idea que le
dio origen y en contravención franca a las ideas expresadas en el Mensaje del Presidente Carranza, al que con anterioridad ya
hicimos referencia, que dio pié para su definición actual.
Como más adelante estudiaremos con mayor detalle, en el mencionado mensaje, Venustiano Carranza, al someter al
Constituyente de Querétaro de 1917, la aprobación del artículo 21 constitucional, pretendió destacar ante todo, el sistema de
procesamiento acusatorio, acorde con la forma de gobierno democrática acogida por la Constitución Política, y señalar la
división de poderes, estableciendo como propia y exclusiva de la autoridad judicial, la imposición de las penas, dejando la
persecución de los delitos al Ministerio Público y a la policía que estaría bajo su autoridad y mando directo.
De hecho, el Constituyente se enfrentó a un sistema inquisitivo con la decidida intención de realizar un cambio drástico,
encargando al Ministerio Público la persecución de los delitos y la búsqueda de las pruebas, pero fuera de los procedimientos
secretos, basados en la tortura, y ocultos utilizados antes, y restituyendo a la judicatura toda su respetabilidad y dignidad
también extraviadas.
Para el logro de sus propósitos, el artículo 21 constitucional estableció la división de funciones: la investigación y persecución
de los delitos la encarga al Ministerio Público, colocándolo en su justa posición, de la que carecía en la Constitución de 1857,
que lo incluía equivocadamente, por supuesto, en el organigrama de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sin asignarle
funciones específicas. El citado error se conserva en nuestro Pacto Federal, al incluir el artículo 102 que regula al Ministerio
Público Federal, dentro del Capítulo relativo al Poder Federal.
Por otro lado, el mismo artículo 21 Constitucional señala como actividad propia y exclusiva de la autoridad judicial, la
imposición de las penas, con lo que le hace recobrar su función de árbitro de los conflictos penales, realizando plenamente la
labor jurisdiccional para la que es creado, pero no podrá ya buscar pruebas, reclasificar hechos o suplir deficiencias de las
partes, labor inquisitiva que le resulta totalmente ajena.
Ahora bien, si los actos procesales en juicio, serán presididos por el juez, lo lógico es esperar que las pruebas de la defensa y
del Ministerio Público, serán ofrecidas y desahogadas ante la potestad de aquél.
Consecuencia de lo expuesto, es que el Ministerio Público en la función de persecutor de los delitos que le encomienda el
artículo 21 Constitucional, debe buscar los medios de convicción pero de ninguna manera está autorizado para desahogarlos
ante sí, menos para valorarlos y todavía menos para realizar actos de jurisdicción, que por definición competen al juez,
decidiendo si ejercita o no la acción penal.
Estas son sólo algunas de las razones que nos inclinan a coincidir con la idea de que la legislación secundaria, al no
comprender los alcances reformistas liberales y democráticos que inspiraron la aprobación por el Constituyente de Querétaro,
del artículo 21 Constitucional, introdujo las contradicciones y dislates que deforman nuestra averiguación previa.
3.1.2. REQUISITOS DE PROCEDIBILIDAD.
Conforme se regula en nuestros códigos de procedimientos penales, el Ministerio Público es pues, el órgano de la autoridad
que está legalmente facultado para presidir la averiguación previa.
Las leyes procesales no establecen una reglamentación acerca de los actos concretos que habrá de realizar el Ministerio
Público en el manejo de la averiguación previa, tampoco hay una regulación en cuanto a la duración de este procedimiento
penal, cuando no existe detenido, que representa el porcentaje mayoritario de los casos, y sólo hasta la reforma penal y
procesal de 1993, al aclararse sin ambages los casos de “flagrancia” y “caso urgente”, quedó establecido el deslinde siempre
soslayado, del plazo de que dispone el Ministerio Público en la averiguación previa, cuando ésta se maneja con detenido.
Sin embargo, la doctrina dominante establece que la averiguación previa se integra con los siguientes actos procedimentales:
a) La denuncia; b) Los requisitos de procedibilidad, entre los que se cuentan la querella y algunos otros actos de significación
procesal similar con la autorización, la declaratoria de perjuicios y la declaratoria de procedencia, esta última que, como
veremos, podría quedar incluida en la autorización misma; c) La actividad investigadora, y d) La resolución que dicte el
Ministerio Público, que puede ser consignación o ejercicio de la acción penal; no ejercicio de la acción penal o archivo; y
reserva o archivo provisional, según sea el caso.
Unidad 10. Justicia Restaurativa.
Contenido temático
10. Justicia como fin ideal del derecho 10.1. Concepto de justicia. 10.2. la Justicia, sus tipos y
justicia penal.10.2.1. Justicia restaurativa. 10.2.2. Concepto.10.3. Mecanismos alternativos de
solución de controversias. 10.3.1. La conciliación 10.3.2. La mediación. 10.3.3. Las juntas
restaurativas. 10.3.4. Acuerdos reparatorios.
.
Objetivo Específico: Al finalizar la unidad, el alumno será capaz de distinguir y
explicar la figura de la justicia restaurativa, y cuál es la importancia de los
mecanismos alternativos de solución de controversias aplicable, y cuándo procede la
suspensión condicional del proceso a prueba y cómo opera la reparación del daño.
10. Justicia como fin ideal del derecho
La justicia como fin del Derecho es una de las teorías más básicas para el estudio y
entendimiento de la ciencia jurídica en la actualidad. Siguiendo la doctrina del autor
José María Olaso en su libro Curso de Introducción al Derecho, explicaremos las
distintas acepciones y clasificaciones que este fin posee. Esperamos te sea útil.
Otra de las acepciones de justicia como fin del derecho es:
El ordenamiento jurídico que obliga a dar a cada uno lo que le corresponde en
sociedad.
Esto es considerado así porque todos los derechos y deberes que exige la justicia
están siendo regulados por las normas jurídicas, positivisados, prescindiendo de la
intención y de la voluntad del sujeto.
De esta forma, y tal como las normas jurídicas, la justicia se puede dividir en justicia
absoluta y justicia relativa. Llamamos a la justicia como absoluta cuando es
expresión de normas obligatorias e inmutables, tales como las de carácter penal. En
el mismo orden, la justicia es relativa en los casos en las que las normas no son
inmutables, porque pueden organizarse de una u otra manera. Ejemplo de ello son
las normas administrativas.
Justicia como ideal:
Por último, se puede decir que la Justicia es el ente superior, el ideal que el derecho
aspira a realizar.
Olaso lo explica en su libro Curso de Introducción al Derecho Tomo I de la siguiente
forma:
La justicia así considerada es un valor, o sea, un arquetipo perfecto que – como la
verdad, la belleza o la bondad – encarna a veces en ciertos actos o en ciertas cosas
dándoles esa cualidad.
Esta nace de una intuición fundada en la moral, la cual forma el ideal que moldeará
el Derecho que conocemos.
10.1. Concepto de justicia.
1° La justicia (del latín iustitĭa, que, a su vez, viene de ius —derecho— y significa en
su acepción propia «lo justo») tiene varias acepciones en el Diccionario de la lengua
española.
2° La palabra justicia designa también la autoridad judicial (V. esta palabra), o el
conjunto de las jurisdicciones de determinado país.
Es un valor determinado como bien común por la sociedad. Nació de la necesidad
de mantener la armonía entre sus integrantes. Es el conjunto de pautas y criterios
que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e
instituciones, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la
interacción de estos.
La justicia es uno de los principios generales del derecho: a ella recurre el legislador
cuando quiere establecer un estatuto jurídico programático y también el juez al tener
que dar solución a las controversias jurídicas que carecen de un estatuto jurídico que
les den solución; se dice que dichos actores en su correspondiente orden jurídico o
político actúan con justicia cuando nacen para proteger y satisfacer los derechos
básicos de los individuos, fundamentando su autoridad en el ejercicio de sus
obligaciones en los mismos derechos.18 Otro nivel de análisis es entender la justicia
como valor y fin del derecho (más que como virtud subjetiva) al que podemos
conceptuar juntamente con Norberto Bobbio como «aquel conjunto de valores,
bienes o intereses para cuya protección o incremento los hombres recurren a esa
técnica de convivencia a la que llamamos derecho». Ahora bien en cuanto el «ideal
de justicia» o sea, ese conjunto de condiciones protegidas por el derecho se puede
considerar desde una perspectiva absoluta iusnaturalista dentro de lo cual todo
derecho es justo y si no es justo es derecho. Pero desde una perspectiva
iuspositivista el derecho es condición de la justicia y a la vez esta es una medida de
valoración del derecho, por lo que podemos decir que un derecho positivo
determinado es justo o es injusto de acuerdo a un ideal de justicia subjetivo. El
Digesto, uno de los componentes de la obra de recopilación del derecho romano
realizada por Justiniano (el Corpus Iuris Civilis), comienza así (D.1.1.1):
10.2. La Justicia, sus tipos, y la justicia penal.
Justicia es la cualidad de lo justo. Administrar justicia consiste esencialmente en
declarar lo que es justo en el caso concreto sometido al tribunal.
La noción de justicia es un tema fundamental de la filosofía del Derecho, y también
uno de los más complejos, por la gran variedad de significados que este término ha
albergado a lo largo de la historia.
La labor del jurisprudente -el sentido de la profesión jurídica- es ayudar a la gente a
discernir lo que debe dar y lo que puede exigir. Principalmente esto es una función
del juez, pero también lo es de un notario, de un abogado, y en general de cualquier
hombre de bien que quiera ser justo. El jurista no sólo tiene que saber si una acción
es legal o ilegal, sino si es justa o injusta: la legalidad es sólo un indicio de justicia.
Por eso la virtud del jurista consiste principalmente en saber discernir no tanto el
contenido de la ley, como lo que se debe dar, lo justo, el ius. Por eso la función
esencial del jurista es la de decir el derecho, iuris dicere, y, con ello, asegurar que se
vive la justicia.
A lo largo de la historia, la sociedad ha dado muestra de perseguir un estado de paz
y para conseguirla se ha dado cuenta que un factor importante es la justicia la cual
se ha manifestado en diferentes formas:
a). justicia conmutativa.
La justicia se dice conmutativa para designar la que vela por una igualdad aritmética
en los intercambios.
La justicia conmutativa es la igualdad o equilibrio en el intercambio de bienes entre
compañeros que se intervienen para todo; es justa la igualdad de trato en las
relaciones comerciales, si alguien vende una casa, no sería justo que se le pagase
con un par de sandalias. La igualdad de valor de los bienes que se intercambian es
una condición básica para que el trato pueda considerarse justo. La palabra proviene
del latín conmutare, que significa intercambio.
La justicia conmutativa da a otro exactamente lo que le es debido en derecho
estricto, como el cumplir sus obligaciones, pagar a sus acreedores, restituir lo
robado, reparar los daños e indemnizar los perjuicios. Sostiene siempre los dos
platillos de la balanza, deuda y pago, recibido y devuelto, en perfecto equilibrio.
b). Justicia distributiva.
La idea de justicia distributiva (JD) nace con Aristóteles, que en su Ética, la
caracteriza como la subclase de justicia que se manifiesta en la distribución de
cargas, bienes materiales o cualquier otra cosa que pueda dividirse entre los que
toman parte en el sistema político. La distingue de otra subclase, la justicia
conmutativa o reparadora, la cual se relaciona de una manera más específica con
situaciones en que una persona ha sufrido una ofensa de otra persona y exige, por
lo tanto, una reparación. La concepción aristotélica de JD entiende que cada
integrante de un sistema social determinado debe recibir cargas y bienes en la
proporción adecuada a sus méritos.
La justicia se califica de distributiva cuando aspira a repartir entre las personas los
bienes, los derechos, los deberes y los honores, en función del valor y de las
aptitudes de cada uno y de su función en la sociedad.
La justicia social es la distribución equilibrada de los bienes dentro de una
sociedad. Este término surgió en el siglo XIX con la aparición del capitalismo, con el
cual se incrementó el descontento de las clases sociales más perjudicadas.
Para el socialismo, el Estado debe garantizar el desarrollo de la clase social más
desfavorecida, así como, el respeto por los derechos humanos. Por su parte, para el
liberalismo la justicia debe sostener el desarrollo de oportunidades y protección a la
empresa privada.
En la actualidad la justicia social se vincula con el término de justicia distributiva de
Aristóteles, que se refiere a dar cada uno lo que le corresponde según su
contribución a la sociedad.
Un aspecto interesante de la organización de las sociedades es cómo se detentan
los recursos disponibles, los bienes producidos y la riqueza disponible. En principio,
en la mayoría de sociedades se han manejado dos conceptos parcialmente
incompatibles sobre qué es una distribución justa de los bienes y la riqueza:
La justicia según la necesidad, sostiene aquellos que tienen mayores necesidades
de un bien deben poseer asignaciones mayores.
La justicia según el mérito, sostiene que aquellos que más contribuyen a la
producción de bienes y riqueza deben tener también una mayor proporción de los
mismos.
c). Justicia retributiva.
En contraposición a la justicia distributiva existe la justicia retributiva es el castigo o
pena que se le aplica a un individuo en proporción a la falta cometida por éste.
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Justicia retributiva o retribucionismo es una teoría de la justicia -y más en concreto
una teoría de la pena- que sostiene que la retribución proporcional es una respuesta
moralmente aceptable a la falta o crimen, independientemente de que esta medida
produzca o no beneficios y/o perjuicios tangibles.
La justicia retributiva es el mal que se le aplica a alguien como contraprestación al
daño que ha cometido. Se le retribuye un mal con otro mal. Ya los filósofos griegos,
como Aristóteles distinguían entre la justicia distributiva que consistía en dar a cada
uno lo que le correspondiera según sus necesidades, y la que llamaba correctiva,
para reparar el daño causado.
Por otra parte, la justicia hace referencia al Poder Judicial y a las sanciones o penas.
De esta forma, cuando la sociedad “pide justicia” frente a un crimen, lo que hace es
pedir al Estado que garantice que el crimen sea juzgado y castigado con la pena que
se merece de acuerdo a la ley vigente.
En este sentido hablamos de la justicia penal. Cuando existe una aplicación correcta
de la ley sustantiva en los procesos; no hacemos referencias de la ley adjetiva,
porque cuando esta se invoca correctamente por el juzgador se dice que es un juez
legal, mas no necesariamente justo; por lo tanto un juez solo es justo cuando hace
valer la ley sustantiva en el caso concreto.
d). La justicia restaurativa, también llamada justicia reparadora o justicia
compasiva, es una forma de pensar la justicia cuyo foco de atención son las
necesidades de las víctimas y los autores o responsables del delito, y no el castigo a
estos últimos ni el cumplimiento de principios legales abstractos. A menudo se usa el
término "ofensores" como concepto alternativo al de "delincuentes" o "criminales",
pues la justicia restaurativa intenta evitar estigmatizar a las personas que han
cometido un delito.
10.2.1. Justicia restaurativa.
En un proceso de justicia restaurativa, las personas involucradas en un hecho
resuelven de manera colectiva cómo lidiar con las consecuencias de la ofensa y sus
implicaciones futuras. Las víctimas juegan un rol activo en el proceso, mientras se
anima a los "ofensores" a asumir la responsabilidad de sus acciones y reparar el
daño que han hecho. Esto puede hacerse mediante un pedido de disculpas, la
devolución de algo robado, dar un servicio a la comunidad, etc. La justicia
restaurativa brinda también ayuda a los "ofensores" para evitar futuras ofensas. Está
basada en una teoría de justicia que considera al crimen como una ofensa contra un
individuo o la comunidad más que como una ofensa contra el Estado y sus normas.
Fomentando el diálogo entre víctimas y "ofensores", la práctica de justicia
restaurativa logra un gran grado de satisfacción entre las víctimas así también como
que los "ofensores" asuman sus responsabilidades.
En virtud de lo dispuesto por el cuarto párrafo del artículo 17 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos que establece que las leyes preverán
mecanismos alternativos de solución de controversias y que en la materia penal
regularán su aplicación, asegurarán la reparación del daño y establecerán los casos
en los que se requerirá supervisión judicial. Así como lo previsto en la reforma a la
fracción XXI del artículo 73 constitucional del 8 de octubre de 2013, por la que se
facultó al Congreso de la Unión para expedir la legislación única en materia de
mecanismos alternativos de solución de controversias, se sometió a consideración el
proyecto de Ley Nacional de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias
en Materia Penal.
10.2.2. Concepto.
La justicia restaurativa es: Un proceso en el cual todas las personas afectadas por
una injusticia tienen la oportunidad de discutir cómo han sido afectadas por ella y
decidir qué debe hacerse para reparar el daño. Porque el crimen hace un daño, en
un proceso de justicia restaurativa se intenta que la justicia sane. Por ello, algo
central en el proceso son las conversaciones entre aquellos que han sido dañados y
aquellos que han infligido el daño".
La justicia restaurativa toma diferentes formas, existiendo una variedad de
programas y prácticas, pero todos estos sistemas y prácticas comparten principios
comunes. Según este enfoque, las víctimas de un crimen deben tener la oportunidad
de expresar libremente y en un ambiente seguro y de respeto el impacto que el delito
ha tenido en sus vidas, recibir respuestas a las preguntas fundamentales que surgen
de la experiencia de victimización, y participar en la decisión acerca de cómo el
ofensor deberá reparar el mal causado.
10.3. Mecanismos alternativos de solución de controversias.
El modelo de justicia restaurativa nos permite aplicar un sistema penal encaminado a
la reinserción social del victimario y de la víctima, otro gran cambio de paradigma nos
aproxima a un derecho garantista propio de un verdadero estado democrático.
Por eso, la justicia alternativa representa todo un reto tanto para la sociedad en
general como para los abogados y autoridades competentes, porque nos obliga a
conocer y aplicar los mecanismos de solución de controversias en materia penal. Su
finalidad es propiciar, por medio del diálogo, la solución de las controversias que
surjan entre miembros de la sociedad con motivo de la denuncia o querella referidos
a un hecho delictivo, mediante procedimientos basados en la oralidad, la economía
procesal y la confidencialidad.
La Ley que desarrolla los mecanismos alternativos de solución de controversias y
privilegia la participación ciudadana en sus distintos procesos a través del principio
de autonomía de la voluntad de las partes; asimismo se faculta la creación de un
entramado institucional que permita su ejecución puntual.
Los mecanismos alternativos de solución de controversias en materia penal tienen
como finalidad propiciar, a través del diálogo, la solución de las controversias que
surjan entre miembros de la sociedad con motivo de la denuncia o querella referidos
a un hecho delictivo, mediante procedimientos basados en la oralidad, la economía
procesal y la confidencialidad.
Se ha establecidos diferentes mecanismos, en procuración de alcanzar la justicia.
10.3.1. La mediación
La mediación, es un mecanismo alternativo dirigido por un facilitador, mediante el
cual los intervinientes proponen formas de alcanzar la resolución del conflicto. En
este procedimiento el facilitador no está autorizado para proponer soluciones a los
intervinientes, toda vez que se estima que una solución construida por ellos mismos
tendrá mayor fortaleza y permitirá pacificar con mayor efectividad el conflicto.
Se encuentra regulada en la ley nacional de mecanismos alternativos de solución de
controversia en materia penal, en el capítulo 11.
DE LA MEDIACIÓN
Artículo 21. Concepto LNMASCMP
Es el mecanismo voluntario mediante el cual los Intervinientes, en libre ejercicio de su autonomía,
buscan, construyen y proponen opciones de solución a la controversia, con el fin de alcanzar la
solución de ésta. El Facilitador durante la mediación propicia la comunicación y el entendimiento mutuo
entre los Intervinientes.
Artículo 22. Desarrollo de la sesión
Una vez que los Intervinientes acuerden sujetarse a la mediación, el Facilitador hará una presentación
general y explicará brevemente el propósito de la sesión, el papel que él desempeñará, las reglas y
principios que rigen la sesión así como sus distintas fases; acto seguido, formulará las preguntas
pertinentes a fin de que los Intervinientes puedan exponer el conflicto, plantear sus preocupaciones y
pretensiones, así como identificar las posibles soluciones a la controversia existente.
El Facilitador deberá clarificar los términos de la controversia de modo que se eliminen todos los
aspectos negativos y las descalificaciones entre los Intervinientes, para resaltar las áreas en las que se
puede propiciar el consenso.
El Facilitador podrá sustituir el Mecanismo Alternativo, con la anuencia de los interesados, cuando
considere que es idóneo, dadas las características del caso concreto y la posición que tienen los
Intervinientes en el conflicto.
En el caso de que los Intervinientes logren alcanzar un Acuerdo que consideren idóneo para resolver la
controversia, el Facilitador lo registrará y lo preparará para la firma de los Intervinientes de conformidad
con las disposiciones aplicables previstas en esta Ley.
10.3.2. La conciliación, que es Un mecanismo alternativo por el que se deberá
optar cuando la mediación no logre dar los resultados esperados; no obstante lo
anterior puede ser la primera opción para cierta clase de delitos de contenido
patrimonial. Las sesiones de conciliación son similares a las previstas para la
mediación, con la diferencia de que en este procedimiento el facilitador está
autorizado para formular propuestas de solución al conflicto.
DE LA CONCILIACIÓN
Artículo 25. Concepto LNMASCM
Es el mecanismo voluntario mediante el cual los Intervinientes, en libre ejercicio de su autonomía,
proponen opciones de solución a la controversia en que se encuentran involucrados.
Además de propiciar la comunicación entre los Intervinientes, el Facilitador podrá, sobre la base de
criterios objetivos, presentar alternativas de solución diversas.
Artículo 26. Desarrollo de la sesión
La conciliación se desarrollará en los mismos términos previstos para la mediación; sin embargo, a
diferencia de ésta, el Facilitador estará autorizado para proponer soluciones basadas en escenarios
posibles y discernir los más idóneos para los Intervinientes, con respeto a los principios de esta Ley.
El Facilitador podrá proponer la alternativa que considere más viable para la solución de la
controversia.
10.3.3. Las juntas restaurativas, en el Capítulo IV de este Título Segundo, aquí se
regula el procedimiento restaurativo, cuya característica principal es la posibilidad de
que además de las personas directamente involucradas en el hecho presuntamente
delictivo, participe la comunidad en la que los intervinientes directos están inmersos,
con el fin de lograr el reconocimiento de las responsabilidades individuales y
colectivas e incentivar la recomposición del tejido social.
DE LA JUNTA RESTAURATIVA
LNMASCM Artículo 27. Concepto
La junta restaurativa es el mecanismo mediante el cual la víctima u ofendido, el imputado y, en su
caso, la comunidad afectada, en libre ejercicio de su autonomía, buscan, construyen y proponen
opciones de solución a la controversia, con el objeto de lograr un Acuerdo que atienda las necesidades
y responsabilidades individuales y colectivas, así como la reintegración de la víctima u ofendido y del
imputado a la comunidad y la recomposición del tejido social.
Artículo 28. Desarrollo de la sesión
Es posible iniciar una junta restaurativa por la naturaleza del caso o por el número de involucrados en
el conflicto. Para tal efecto, el Facilitador realizará sesiones preparatorias con cada uno de los
Intervinientes a quienes les invitará y explicará la junta restaurativa, sus alcances, reglas, metodología
e intentará despejar cualquier duda que éstos planteen.
Asimismo, deberá identificar la naturaleza y circunstancias de la controversia, así como las
necesidades de los Intervinientes y sus perspectivas individuales, evaluar su disposición para
participar en el mecanismo, la posibilidad de realizar la reunión conjunta y las condiciones para llevarla
a cabo.
En la sesión conjunta de la junta restaurativa el Facilitador hará una presentación general y explicará
brevemente el propósito de la sesión. Acto seguido, formulará las preguntas previamente establecidas.
Las preguntas se dirigirán en primer término al imputado, posteriormente a la víctima u ofendido, en su
caso a otros Intervinientes afectados por parte de la víctima u ofendido y del imputado
respectivamente, y por último, a los miembros de la comunidad que hubieren concurrido a la sesión.
Una vez que los Intervinientes hubieren contestado las preguntas del Facilitador, éste procederá a
coadyuvar para encontrar formas específicas en que el daño causado pueda quedar satisfactoriamente
reparado. Enseguida, el Facilitador concederá la palabra al imputado para que manifieste las acciones
que estaría dispuesto a realizar para reparar el daño causado, así como los compromisos que
adoptará con los Intervinientes.
El Facilitador, sobre la base de las propuestas planteadas por los Intervinientes, concretará el Acuerdo
que todos estén dispuestos a aceptar como resultado de la sesión de la junta restaurativa. Finalmente,
el Facilitador realizará el cierre de la sesión.
En el caso de que los Intervinientes logren alcanzar una solución que consideren idónea para resolver
la controversia, el Facilitador lo registrará y lo preparará para la firma de éstos, de conformidad con lo
previsto en esta Ley
10.3.4. Acuerdos resultados de los masc.
De los acuerdos
LNMASCMP Artículo 33. Requisitos de los Acuerdos
En caso de que el Mecanismo Alternativo concluya con una solución mutuamente acordada por los
Intervinientes, el Facilitador lo hará constar por escrito con la siguiente información:
I. El lugar y la fecha de su celebración;
II. El nombre y edad, información que se cotejará con un documento fehaciente; nacionalidad, estado
civil, profesión u oficio y domicilio de cada uno de los Intervinientes. En caso de representante o
apoderado legal, se hará constar la documentación con la que se haya acreditado dicho carácter;
III. El número de registro del Mecanismo Alternativo;
IV. Una descripción precisa de las obligaciones de dar, hacer o no hacer que hubieran acordado los
Intervinientes y, en su caso, los terceros civilmente obligados, así como la forma y tiempo en que éstas
deban cumplirse el cual no podrá exceder de tres años a partir de la firma del Acuerdo;
V. La firma o huellas dactilares de quienes lo suscriban y, en su caso, el nombre de la persona o
personas que hayan firmado a petición de una o ambas partes, cuando éstos no sepan o no puedan
firmar;
VI. La firma del Facilitador que haya intervenido en el Mecanismo Alternativo y el sello de la
dependencia, y
VII. Los efectos del incumplimiento.
El Acuerdo podrá versar sobre la solución total o parcial de la controversia. En el segundo supuesto se
dejarán a salvo los derechos de los Intervinientes respecto de lo no resuelto en el Acuerdo.
El Acuerdo deberá ser validado por un licenciado en derecho del Órgano, del cual se incluirá su
nombre y firma. Se entregará un ejemplar del Acuerdo a cada uno de los Intervinientes,
conservándose uno en los archivos que corresponda.
El Órgano informará de dicho Acuerdo al Ministerio Público y, en su caso, al Juez de control y se
observarán las reglas aplicables para la protección de datos personales.
Artículo 34. Efectos de los Acuerdos
El Acuerdo celebrado entre los Intervinientes con las formalidades establecidas por esta Ley será
válido y exigible en sus términos.
Artículo 35. Cumplimiento de los Acuerdos
Corresponde al Ministerio Público o al Juez aprobar el cumplimiento del Acuerdo, en cuyo caso
resolverá de inmediato sobre la extinción de la acción penal o el sobreseimiento del asunto, según
corresponda. La resolución emitida por el Juez tendrá efectos de sentencia ejecutoriada.
El incumplimiento del Acuerdo dará lugar a la continuación del procedimiento penal. En caso de
cumplimiento parcial de contenido pecuniario éste será tomado en cuenta por el Ministerio Público
para efectos de la reparación del daño
10.3.5. Del seguimiento de los acuerdos.
SEGUIMIENTO
Artículo 36. Área de seguimiento
El Órgano contará con un área de seguimiento, la cual tendrá la obligación de monitorear e impulsar el
cumplimiento de los Acuerdos alcanzados por los Intervinientes en el Mecanismo Alternativo. El
seguimiento podrá consistir en:
I. Apercibimiento a los Intervinientes para el caso de incumplimiento del Acuerdo;
II. Visitas de verificación;
III. Llamadas telefónicas;
IV. Recepción o entrega de documentos, pagos, bienes u objetos;
V. Citación de los Intervinientes y demás personas que sean necesarias;
VI. Envío de correspondencia o comunicación, pudiendo usar medios electrónicos, y
VII. Cualquier otra medida necesaria para el cumplimiento del Acuerdo de conformidad con los
principios y disposiciones establecidas en esta Ley.
Artículo 37. Integración
El Órgano designará personal cuya función será dar seguimiento al Acuerdo alcanzado en el
Mecanismo Alternativo, con el propósito de informar al Facilitador, al Ministerio Público, al Juez
competente y a los Intervinientes, sobre el cumplimiento del Acuerdo o en su caso, sobre su
incumplimiento, a efecto de que se determinen las consecuencias jurídicas respectivas.
Artículo 38. Reuniones de revisión
El área de seguimiento se comunicará periódicamente con los Intervinientes, de acuerdo con la
naturaleza del caso, para verificar o facilitar el cumplimiento de las obligaciones contraídas. En caso de
que se produzca un incumplimiento por parte de los Intervinientes obligados, el área de seguimiento
los podrá exhortar al cumplimiento o citar a una reunión de revisión, preferentemente con el Facilitador
que originalmente estuvo a cargo del asunto.
El Facilitador y los Intervinientes revisarán la justificación de los motivos por los que se ha producido el
incumplimiento y, en su caso, propondrán las modificaciones que deban realizarse que resulten
satisfactorias para todos sin afectar la efectiva Reparación del daño.
En caso de no considerar pertinente una reunión de revisión por existir un riesgo de revictimización o
porque el cumplimiento se torne imposible, se procederá de conformidad con el artículo siguiente.
Artículo 39. Comunicación
Si por riesgo de revictimización no se lleva a cabo la reunión, o bien, de la reunión de revisión se
desprende que no podrá haber cumplimiento del Acuerdo alcanzado, el área de seguimiento lo
comunicará de inmediato al Facilitador, al Ministerio Público y en su caso al Juez, con el objeto de que
se continúe con el procedimiento penal, si la víctima así lo decide.
10.3.6 Etapa procesal en que procede.
Artículo 5. Procedencia
El Mecanismo Alternativo será procedente en los casos previstos por la legislación procedimental
penal aplicable.
Artículo 6. Oportunidad
Los Mecanismos Alternativos podrán ser aplicados desde el inicio del procedimiento penal y hasta
antes de dictado el auto de apertura a juicio o antes de que se formulen las conclusiones, según
corresponda, de conformidad con lo dispuesto en la legislación procedimental penal aplicable.
Unidad 11. La audiencia Inicial.
Contenido temático
11. La audiencia inicial. 11.1. Conceptualización 11.2. Desarrollo de la audiencia inicial. 11.2.1.
Apertura de la audiencia. 11.2.2. Control de legalidad de la detención 11.2.3. Oportunidad para
Formular imputación. 11.2.4. Oportunidad para formular imputación a personas detenidas. 11.2.5.
Oportunidad para formular imputación a personas en libertad. 11.2.6. Procedimiento para formular la
imputación. 11.2.7. Oportunidad para declarar. 11.2.8. Formulación de imputación y medidas
cautelares. 11.2.9. Oportunidad para resolver la solicitud de vinculación a proceso.
11.3. Soluciones alternas y formas de terminación anticipadas del proceso penal acusatorio.
11.3.3 Procedencia.10.3.4 Etapa procesal en que procede.10.3.5 Trámite.10.3.6 Efectos.10.4 Suspensión
condicional del proceso a prueba. 10.4.1 Procedencia.10.4.2 Petición.10.4.3 Oportunidad para solicitarla. 10.4.4
Plan de reparación. 10.4.5 Resolución. 10.4.6 Condiciones durante el periodo de suspensión. 10.4.7
Conservación de los medios de prueba. 10.4.8 Revocación de la suspensión. 10.4.9 Cesación provisional.
10.4.10 Efectos. 10.5. Acción para obtener la reparación del daño. 10.5.1. Solicitud de oficio. 10.5.2. Petición
directa al órgano jurisdiccional. 10.5.3. Prohibición de absolución. 10.5.4. Intereses colectivos o difusos
Objetivo Específico: Al finalizar la unidad, el alumno identificará y estará en aptitud
de manejar la forma en que se desarrolla el proceso penal a partir de la
judicialización de la carpeta de investigación y sabrá cuáles son los deberes y
derechos de las partes, así como la función que desempeña el juzgador en ella.
11.1. Conceptualización.
Actualmente no existe una conceptualización doctrinal respecto a la audiencia inicial.
Pero en torno a ella podemos decir que es el primer acto que se ventila ante una
autoridad judicial. Su desahogo corresponde al juez de control, quien en ejercicio de
sus facultades escuchará a las partes, o sujetos de la relación procesal que en ella
intervendrán.
11.2. El Desarrollo de la audiencia inicial.
El desarrollo de la audiencia inicial debe sujetarse a ciertas formalidades, las cuales
de inicio se señalan en el artículo 44 del código nacional de procedimientos penales:
Las audiencias se desarrollarán de forma oral, pudiendo auxiliarse las partes con
documentos o con cualquier otro medio. En la práctica de las actuaciones procesales
se utilizarán los medios técnicos disponibles que permitan darle mayor agilidad,
exactitud y autenticidad a las mismas, sin perjuicio de conservar registro de lo
acontecido.
El Órgano jurisdiccional propiciará que las partes se abstengan de leer
documentos completos o apuntes de sus actuaciones que demuestren falta de
argumentación y desconocimiento del asunto. Sólo se podrán leer registros de la
investigación para apoyo de memoria, así como para demostrar o superar
contradicciones; la parte interesada en dar lectura a algún documento o registro,
solicitará al juzgador que presida la audiencia, autorización para proceder a ello
indicando específicamente el motivo de su solicitud conforme lo establece este
artículo, sin que ello sea motivo de que se reemplace la argumentación oral.
Los actos más relevantes, que deben ventilarse en toda audiencia inicial, se puede
decir que son los siguientes:
La audiencia inicial de sustanciará a través de los siguientes pasos:
1. Presentación de las partes.
2. Lectura de derechos
3. Audiencia de calificación de la legalidad de la detención
4. Audiencia de la formulación de la imputación.
5. Declaración preliminar del imputado.
6. Discusión sobre el periodo para resolver situación jurídica del imputado.
7. Medidas cautelares provisionales.
8. Audiencia de práctica de datos de prueba en fase preliminar.
9. Audiencia de vinculación
10. Discusión sobre las medidas cautelares.
11. Discusión sobre el periodo para el cierre de la investigación.
12. Puntos petitorios finales.
11.2.1. Apertura de la audiencia inicial.
La apertura de la audiencia, le corresponde al secretario de sala de audiencia, que
se encarga de dictar la dinámica en que se desarrollara la audiencia y de recibir al
juez de control que la preside.
a). Presentación de las partes. Es un acto protocolario que realiza el juez de control
una vez que se declara abierta la audiencia. La presentación de las partes consiste
en que cada uno de los intervinientes de manera pública se presenta con su nombre
y apellido y declara además el papel que representa.
b). Lectura de derechos. Implica que el juez de control deberá preguntarle al
detenido o presentado, si anteriormente le fueron leídos sus derechos. Haciéndole
saber en qué consiste cada uno de ellos.
La lectura de derechos al inculpado se puede dar en tres momentos importantes:
a) Al momento de la detención.
b) Al momento en que el indiciado está a disposición del Ministerio Público.
c) En la primera comparecencia ante el Juez de Control.
El formato de lectura de derechos al indiciado debe cumplir con los siguientes
requisitos:
Fecha, lugar y hora donde se realiza la detención.
Número de Carpeta de investigación.
Datos generales del detenido.
Causas de la detención.
Listados de derechos.
Datos del entrevistador.
Firma del entrevistados y entrevistado.
Observaciones y anexos.
La omisión de la lectura de derechos por parte del policía o del Ministerio Público no
será causa de ilegalidad de la detención, con independencia de las sanciones
administrativas que se pudiesen presentar. El Agente del Ministerio Público, como
representante social, tiene la obligación de verificar que el gobernado (víctima,
ofendido o inculpado) entienda sus derechos constitucionales y procesales.
A este respecto el CNPP, en su artículo 307 señala lo siguiente:
En la audiencia inicial se informarán al imputado sus derechos constitucionales y legales, si no se le
hubiese informado de los mismos con anterioridad, …
Se realizará el control de legalidad de la detención si correspondiere, se formulará la imputación, se
dará la oportunidad de declarar al imputado, se resolverá sobre las solicitudes de vinculación a
proceso y medidas cautelares y se definirá el plazo para el cierre de la investigación.
En caso de que el Ministerio Público o la víctima u ofendido solicite la procedencia de una medida
cautelar, dicha cuestión deberá ser resuelta antes de que se dicte la suspensión de la audiencia inicial.
Párrafo reformado DOF 17-06-2016
11.2.2. Control de legalidad de la detención.
La audiencia de control de la detención se ha creado en el proceso acusatorio
mexicano a partir de una interpretación ampliativa del artículo 16, párrafo séptimo de
la Constitución Política, interpretación influenciada por el sistema procesal penal
anterior.
Para entender por qué introduzco una duda conviene hacernos una pregunta. ¿Para
qué el Ministerio Público pone a un imputado a la orden del Juez de Control, para
que controle la detención y/o para que lo vincule a proceso? La única respuesta a
esa pregunta es: para que lo vincule a proceso. Por ende, la de control –
constitucionalmente hablando- no existe. Sin embargo, si la analizamos a la luz
del artículo 308, es una audiencia importante en el modelo mexicano que, a la luz del
artículo 1 de la Constitución Federal se convierte, como en Perú, en Audiencia de
Tutela de Derechos.
En efecto, conforme al artículo 16, párrafo 10 de la Constitución Política, el control
de la detención lo hace el Ministerio Público. Cuando decida vincular a proceso al
imputado, ese control de la detención, en vez de ordenar la libertad lo remite al Juez,
solicitando la audiencia inicial. Es claro que como el imputado se encuentra
detenido, el Juez, de previo a la imputación exige una respuesta sobre la detención.
La Audiencia que produce el Código Nacional, creada por Ley, exige someterse a la
Ley. El Juez, entonces, de previo a celebrar la Audiencia Inicial –como antesala-,
exige al Ministerio Público que justifique por qué, cuando recibió al imputado
detenido, ordenó su Retención. Por eso, aunque la Audiencia circula en torno a si
hubo o no flagrancia o caso urgente como razón de la detención, esas razones
legítimas de detención –y sólo esas dos- son el objeto de la Audiencia, cuyos
contenidos no pueden estar en los “nuevos” argumentos que aduce el Ministerio
Público sino los “viejos” argumentos por los cuales admitió a los detenidos y los
retuvo.
Es por esto que los datos de prueba que se han recabado a la fecha de la Audiencia
no interesan, pues, en México, lo que importa al Juez es que haya habido detención
legitima no causa probable y, como no fue el Ministerio Público el que ordenó la
detención, la única razón legítima, permitida por la Constitución Federal es, alguna
causal de flagrancia admitidas ahora por el artículo 146 del Código Nacional de
Procedimientos Penales.
Una audiencia interesante a la que los Jueces de México deben poner especial
atención porque, como protección de derechos humanos, supera la función que
ejerce el Juez de Distrito.
http://derechomexicano.com.mx/que-es-la-audiencia-de-control-de-la-detencion/
CNPP. Artículo 308. Control de legalidad de la detención
Inmediatamente después de que el imputado detenido en flagrancia o caso urgente sea puesto a
disposición del Juez de control, se citará a la audiencia inicial en la que se realizará el control de la
detención antes de que se proceda a la formulación de la imputación. El Juez le preguntará al detenido
si cuenta con Defensor y en caso negativo, ordenará que se le nombre un Defensor público y le hará
saber que tiene derecho a ofrecer datos de prueba, así como acceso a los registros.
El Ministerio Público deberá justificar las razones de la detención y el Juez de control procederá a
calificarla, examinará el cumplimiento del plazo constitucional de retención y los requisitos de
procedibilidad, ratificándola en caso de encontrarse ajustada a derecho o decretando la libertad en los
términos previstos en este Código.
Ratificada la detención en flagrancia, caso urgente, y cuando se hubiere ejecutado una orden de
aprehensión, el imputado permanecerá detenido durante el desarrollo de la audiencia inicial, hasta en
tanto no se resuelva si será o no sometido a una medida cautelar.
Párrafo reformado DOF 17-06-2016
En caso de que al inicio de la audiencia el agente del Ministerio Público no esté presente, el Juez
de control declarará en receso la audiencia hasta por una hora y ordenará a la administración del
Poder Judicial para que se comunique con el superior jerárquico de aquél, con el propósito de que lo
haga comparecer o lo sustituya. Concluido el receso sin obtener respuesta, se procederá a la
inmediata liberación del detenido.
La omisión del Ministerio Público o de su superior jerárquico, al párrafo precedente los hará incurrir
en las responsabilidades de conformidad con las disposiciones aplicables.
11.2.3. Oportunidad para Formular imputación.
La formulación de la imputación es un acto procesal unilateral del Ministerio Público,
por medio del cual se comunica verbal y detalladamente, y en audiencia pública, al
imputable los cargos por la comisión o participación en el hecho que se investiga,
precisando todas las circunstancias de tiempo, lugar y modo; en presencia del juez
de control y de su defensor, a fin de que conozca bien el hecho punible que se le
atribuye y pueda comenzar a preparar su defensa, además de contestar al rendir su
declaración y ofrecer medios probatorios para desvanecerla.
La formulación de imputación es la continuación de la audiencia inicial, como
audiencia específica, la que rige dentro del término constitucional de las 72 o 144
horas, si se solicitó su ampliación que comienza a computarse desde que el detenido
se encuentra a disposición del juzgador, de acuerdo a lo señalado en el artículo 19
de la Constitución. En caso de no haber sido detenido, si el Ministerio Público (mp)
cuenta con los elementos de prueba para formalizar la investigación judicial, deberá
solicitar al juez de garantías que señale hora y fecha para que comparezca el
indiciado; en caso de no atender el citatorio, el representante social solicitará la
orden de presentación si la sanción del hecho delictivo es pecuniaria o alternativa; en
caso de que se penalice con pena privativa de libertad, solicitará la orden de
aprehensión.
La audiencia de imputación es el acto procesal por medio del cual el Ministerio
Público, en audiencia pública, ante el juez de garantías y el defensor, comunica a
una persona el delito que le atribuye. La trascendencia para éste último y su
abogado es preparar su defensa de manera eficaz, contradiciéndola, refutándola,
negándola, aclarándola, adicionándola, aceptándola o manteniéndose callado. A lo
anotado se nos ilustra minuciosamente: “Para formular la imputación, el Juez de
Control concederá el uso de la palabra al Ministerio Público para que éste
comunique detalladamente al imputado el hecho que se le atribuye, con todas las
circunstancias de tiempo, lugar y modo de comisión, en la medida conocida,
incluyendo aquellas que fueren de importancia para su calificación jurídica, las
disposiciones legales que resulten aplicables y los antecedentes que la investigación
hasta el momento de la declaración arroje en su contra”.
https://forojuridico.mx/la-formulacion-de-la-imputacion-y-declaracion-del-imputado-2/
11.2.4. Oportunidad para formular imputación a personas detenidas.
La formulación de la imputación puede darse, cuando exista una persona detenida o
bien cuando existan datos suficientes para poder hacer una imputación por parte del
ministerio público en contra de una persona, y esta se encuentra en libertad.
En estos casos la ley adjetiva señala lo siguiente:
Artículo 309. Oportunidad para formular la imputación a personas detenidas
La formulación de la imputación es la comunicación que el Ministerio Público efectúa al imputado,
en presencia del Juez de control, de que desarrolla una investigación en su contra respecto de uno o
más hechos que la ley señala como delito.
En el caso de detenidos en flagrancia o caso urgente, después que el Juez de control califique de
legal la detención, el Ministerio Público deberá formular la imputación, acto seguido solicitará la
vinculación del imputado a proceso sin perjuicio del plazo constitucional que pueda invocar el imputado
o su Defensor.
En el caso de que el Ministerio Público o la víctima u ofendido o el Asesor jurídico solicite una
medida cautelar y el imputado se haya acogido al plazo constitucional, el debate sobre medidas
cautelares sucederá previo a la suspensión de la audiencia.
Párrafo reformado DOF 17-06-2016
El imputado no podrá negarse a proporcionar su completa identidad, debiendo responder las
preguntas que se le dirijan con respecto a ésta y se le exhortará para que se conduzca con verdad.
Se le preguntará al imputado si es su deseo proporcionar sus datos en voz alta o si prefiere que
éstos sean anotados por separado y preservados en reserva.
Si el imputado decidiera declarar en relación a los hechos que se le imputan, se le informarán sus
derechos procesales relacionados con este acto y que lo que declare puede ser utilizado en su contra,
se le cuestionará si ha sido asesorado por su Defensor y si su decisión es libre.
Si el imputado decide libremente declarar, el Ministerio Público, el Asesor jurídico de la víctima u
ofendido, el acusador privado en su caso y la defensa podrán dirigirle preguntas sobre lo que declaró,
pero no estará obligado a responder las que puedan ser en su contra.
En lo conducente se observarán las reglas previstas en este Código para el desahogo de los
medios de prueba.
11.2.5. Oportunidad para formular imputación a personas en libertad.
Artículo 310. Oportunidad para formular la imputación a personas en libertad
El agente del Ministerio Público podrá formular la imputación cuando considere oportuna la
intervención judicial con el propósito de resolver la situación jurídica del imputado.
Si el Ministerio Público manifestare interés en formular imputación a una persona que no se
encontrare detenida, solicitará al Juez de control que lo cite en libertad y señale fecha y hora para que
tenga verificativo la audiencia inicial, la que se llevará a cabo dentro de los quince días siguientes a la
presentación de la solicitud.
Cuando lo considere necesario, para lograr la presencia del imputado en la audiencia inicial, el
agente del Ministerio Público podrá solicitar orden de aprehensión o de comparecencia, según sea el
caso y el Juez de control resolverá lo que corresponda. Las solicitudes y resoluciones deberán
realizarse en los términos del presente Código.
11.2.6. Procedimiento para formular la imputación.
La imputación en el Sistema Acusatorio es un acto formal mediante el cual la
Fiscalía le comunica a una persona determinada que lo investiga como presunto
autor o partícipe de un delito, diligencia rodeada de garantías a favor del imputado y
en presencia de un juez de control de garantías.
En la imputación el fiscal debe explicar al ciudadano imputado la hipótesis delictiva
que se le atribuye mediante la narración completa de los hechos jurídicamente
relevantes, y que deben subsumirse, desde el punto de vista factico en una norma
penal, con fundamento en los elementos materiales y evidencia de convicción
aportados a la investigación.
Los hechos, que constituyen la teoría fáctica, deben ser claros, precisos,
compresibles, y jurídicamente relevantes, de tal manera que puedan ser entendidos
por la persona a quien se le hace la imputación.
En esta audiencia preliminar de imputación se requiere de manera obligatoria la
presencia física del indiciado, que a partir de esta audiencia se denomina ‘imputado’.
La dinámica de la audiencia de formulación de imputación es la siguiente:
1. Individualización (identificación) de los intervinientes (sólo si es el inicio de la
audiencia preliminar), si hubo audiencia de control de detención, no es
necesario.
2. El juzgador explica al imputado que el Ministerio Público le manifestará el
hecho delictivo que le atribuye para que ponga atención y lo entienda.
3. El mp le expresará el hecho delictivo y el fundamento legal. En el hecho
delictivo explicará cómo ocurrió, además de las circunstancias de lugar,
tiempo y ocasión, la calificación jurídica del delito, grado de participación,
formas de participación y nombre del denunciante o querellante.
4. El juez le concederá la voz a la defensa para que, de ser el caso, solicite la
aclaración o precisión respecto a la imputación.
5. El juzgador específicamente le solicitará al Ministerio Público que desahogue
la petición de la defensa.
6. El juez le preguntará al imputado si entendió la imputación o requiere que se
le explique nuevamente.
7. En caso de haber entendido la imputación, el juez preguntará al imputado si
desea declarar o guardar silencio; si decide declarar se procede a su práctica.
8. El juzgador declara formulada la imputación al haber declarado el imputado o
al manifestar que no es su deseo declarar.
Al declarar el juzgador formulada la imputación, se producen los
siguientes efectos:
Se suspenderá el curso de la prescripción.
Se tiene por ejercida la acción penal (artículo 211 del Código Nacional de
Procedimientos Penales, penúltimo párrafo).
El Ministerio Público no podrá archivar temporal o definitivamente la
investigación.
Cesan los efectos de las providencias precautorias y surgen medidas
cautelares.
Las actuaciones subsecuentes deberán ser del conocimiento del defensor.
La defensa puede practicar diligencias y pruebas con autorización del juez.
Se definen los hechos objeto de la investigación judicial.
CNPP. Artículo 311. Procedimiento para formular la imputación.
Una vez que el imputado esté presente en la audiencia inicial, por haberse ordenado su
comparecencia, por haberse ejecutado en su contra una orden de aprehensión o ratificado de
legal la detención y después de haber verificado el Juez de control que el imputado conoce sus
derechos fundamentales dentro del procedimiento penal o, en su caso, después de habérselos
dado a conocer, se ofrecerá la palabra al agente del Ministerio Público para que éste exponga
al imputado el hecho que se le atribuye, la calificación jurídica preliminar, la fecha, lugar y
modo de su comisión, la forma de intervención que haya tenido en el mismo, así como el
nombre de su acusador, salvo que, a consideración del Juez de control sea necesario reservar
su identidad en los supuestos autorizados por la Constitución y por la ley.
El Juez de control a petición del imputado o de su Defensor, podrá solicitar las aclaraciones o
precisiones que considere necesarias respecto a la imputación formulada por el Ministerio
Público.
11.2.7. Oportunidad para declarar.
Se encuentra reglamentada como un derecho de defensa en la Constitución y en la
ley procesal nacional, que en su numeral 312 impone al juez preguntarle al imputado
si es su deseo contestar el cargo; en caso afirmativo, éste lo realizará rindiendo su
declaración ante el juez y con la asesoría de su defensor.
La declaración judicial del imputado en la audiencia es una manifestación verbal,
voluntaria y formal ante la autoridad jurisdiccional, sobre los hechos punibles que se
le atribuyen haber cometido o haber participado. Al contestar el cargo, el imputado
los podrá admitir, negar, contradecir, aclarar, modificar o adicionar, como
mecanismos defensivos. Así, la declaración judicial se puede describir como: “un
acto procesal de carácter complejo, destinado a garantizar el derecho del imputado a
ser oído frente a la imputación que existe en su contra, en un espacio que puede ser
fuente eventual de prueba de ‘cargo’ o de “descargo” y que según las circunstancias
concretas puede exteriorizarse como medio de defensa o como medio de prueba, sin
perder su verdadera esencia”.
Esta declaración tiene características propias y nos apoyamos en el siguiente
criterio, al que se le modifican ciertos aspectos:
Es derecho del imputado manifestarse sobre los hechos delictivos o
abstenerse.
Se le harán saber sus derechos: contar con un abogado defensor, ser asistido
por el abogado y, además, estar presente al rendir su declaración, no
autoincriminarse, guardar silencio, respetarle su dignidad e integridad física o
psíquica y tener acceso a la carpeta de investigación.
Ser informado de las repercusiones que genera su declaración.
Al imputado no se le debe presionar, coaccionar, amenazar, ni prometer
beneficios para que declare.
Es voluntario, debe rendirla en forma espontánea.
Se realiza ante el juez de control o ante el juez o tribunal de juicio oral.
Se le debe conceder el tiempo que requiera para que la rinda sin que incurra
en divagaciones o dilaciones maliciosas.
Podrá ser interrogado por las partes, a lo que contestará o guardará silencio
como un derecho constitucional de mantenerse callado.
La declaración rendida o su abstención en la audiencia deberá de constar en
un acta mínima y en los registros de actuaciones.
Rendida la declaración en la que se reconozcan los hechos imputados por el
Ministerio Público, se procede, previo acuerdo con el imputado, a substanciar el
procedimiento abreviado.
En el supuesto de la negativa, aclaración, modificación, adhesión, rectificación,
etcétera, de los hechos imputados, se podrá resolver la situación jurídica del
imputado, con un auto de no vinculación o de vinculación a proceso, o que se
ofrezcan medios de prueba para atacar los datos de prueba del mp.
11.2.8. Formulación de imputación y medidas cautelares.
11.2.9. Oportunidad para resolver la solicitud de vinculación a proceso.
Artículo 313. Oportunidad para resolver la solicitud de vinculación a proceso
Después de que el imputado haya emitido su declaración, o manifestado su deseo de no hacerlo, el
agente del Ministerio Público solicitará al Juez de control la oportunidad para discutir medidas
cautelares, en su caso, y posteriormente solicitar la vinculación a proceso. Antes de escuchar al
agente del Ministerio Público, el Juez de control se dirigirá al imputado y le explicará los momentos en
los cuales puede resolverse la solicitud que desea plantear el Ministerio Público.
El Juez de control cuestionará al imputado si desea que se resuelva sobre su vinculación a proceso
en esa audiencia dentro del plazo de setenta y dos horas o si solicita la ampliación de dicho plazo. En
caso de que el imputado no se acoja al plazo constitucional ni solicite la duplicidad del mismo, el
Ministerio Público deberá solicitar y motivar la vinculación del imputado a proceso, exponiendo en la
misma audiencia los datos de prueba con los que considera que se establece un hecho que la ley
señale como delito y la probabilidad de que el imputado lo cometió o participó en su comisión. El Juez
de control otorgará la oportunidad a la defensa para que conteste la solicitud y si considera necesario
permitirá la réplica y contrarréplica. Hecho lo anterior, resolverá la situación jurídica del imputado.
Si el imputado manifestó su deseo de que se resuelva sobre su vinculación a proceso dentro del
plazo de setenta y dos horas o solicita la ampliación de dicho plazo, el Juez deberá señalar fecha para
la celebración de la audiencia de vinculación a proceso dentro de dicho plazo o su prórroga.
La audiencia de vinculación a proceso deberá celebrarse, según sea el caso, dentro de las setenta
y dos o ciento cuarenta y cuatro horas siguientes a que el imputado detenido fue puesto a su
disposición o que el imputado compareció a la audiencia de formulación de la imputación.
Párrafo reformado DOF 17-06-2016
El Juez de control deberá informar a la autoridad responsable del establecimiento en el que se
encuentre internado el imputado si al resolverse su situación jurídica además se le impuso como
medida cautelar la prisión preventiva o si se solicita la duplicidad del plazo constitucional. Si
transcurrido el plazo constitucional el Juez de control no informa a la autoridad responsable, ésta
deberá llamar su atención sobre dicho particular en el acto mismo de concluir el plazo y, si no recibe la
constancia mencionada dentro de las tres horas siguientes, deberá poner al imputado en libertad.
11.2.7. La Vinculación a proceso, y sus requisitos.
La figura del auto de vinculación a proceso que igualmente tiene por objeto someter
al imputado a la segunda fase de la etapa preliminar del proceso penal, esto es, a la
investigación formalizada, la que concluye cuando el Ministerio Público declara
cerrada la investigación y formula la acusación, entre otras determinaciones
posibles, continuando así dicho proceso que puede terminar con el dictado de una
sentencia privativa de su libertad personal.
La figura del auto de vinculación a proceso tiene por objeto someter a un imputado a
la jurisdicción del juez y sujetarlo a la segunda fase de la etapa preliminar del
proceso penal, es decir, a la investigación formalizada.
En el derecho mexicano, el auto de vinculación a proceso vino a sustituir a los autos
de “formal prisión” y de “sujeción a proceso”, los cuales, como aquél, implicaban el
inicio de la relación procesal (Estado-imputado), pero que se diferenciaban entre sí
en virtud de que el primero recaía cuando el delito sobre el que se iniciaba la causa
contemplaba como punibilidad una pena privativa de la libertad —llamado “de formal
prisión” porque implicaba (en todos los casos) la prisión preventiva del procesado—,
en tanto que se dictaba el segundo cuando el delito merecía pena alternativa o no
restrictiva de la libertad —que podía conllevar también (aunque no en todos los
casos) la aplicación de medidas cautelares, excepción hecha, como se ha dicho, de
la prisión preventiva—.
Ahora, es tema pacífico en la doctrina latinoamericana que la determinación judicial
que se comenta no supone, en sí misma, el dictado o el sometimiento del inculpado
a medidas cautelares personales o reales (v. gr., la prisión preventiva o el embargo
precautorio, respectivamente), sino que alude formal y materialmente al inicio del
proceso o sumario, sin que ello signifique —como apunta Sergio García Ramírez—
que no puedan originarse otro tipo de consecuencias jurídicas para el procesado. De
ello resulta, grosso modo, que las medidas cautelares pueden desvincularse del auto
de vinculación (del sujeto) a proceso, o bien puede contenerlas. Así, por ejemplo,
respecto a la prisión preventiva se observan dos tratamientos jurídicos distintos: que
en caso de proceder, en el auto de procesamiento se determine esta medida
cautelar, o bien que se decrete en acto procesal posterior.
Conforme a la tendencia observada hacia la implementación de procesos penales
acusatorios, adversariales y orales en Latinoamérica (Chile, México, Argentina,
Costa Rica, Colombia…), los requisitos comunes que debe satisfacer el auto de
vinculación a proceso o de procesamiento, atendiendo a la forma y al fondo, son:
A) De forma: a) que se haya formulado imputación (denominada también
“formalización de la investigación”), es decir, que se haga del conocimiento del
inculpado, en presencia del juez (de control o garantía), que existe una investigación
en su contra respecto a uno o más hechos típicos; esto es, de interés para el
derecho penal, y que existe la probabilidad de que él los haya cometido o participado
en su comisión. Y es precisamente en la audiencia de formulación de la imputación
donde el Ministerio Público o fiscal solicitará la vinculación a proceso del imputado,
que deberá decidirse en ésta o posterior audiencia; b) que el imputado haya rendido
declaración o indagatoria, o bien haya manifestado su deseo de no hacerlo; c) que
se dicte únicamente por los hechos que motivaron la formulación de la imputación,
aun y cuando el juez les otorgue una clasificación jurídica distinta a la efectuada por
el fiscal, y d) que se señalen claramente las circunstancias de lugar, modo y tiempo
de los hechos que se le imputan.
B) De fondo: a) que los hechos investigados por los que se formula la vinculación a
proceso sean constitutivos de un delito; b) que exista probabilidad de que el
inculpado es autor o partícipe del delito, y c) que se pueda incoar un procedimiento
en su contra por esos hechos; es decir, que no se actualice alguna excluyente de
responsabilidad penal (v. gr. legítima defensa) o causa de extinción de la acción
penal (v. gr. prescripción).
A los requisitos anteriores deben agregarse, asimismo, los requerimientos de la
garantía de seguridad jurídica consagrada en las cartas fundamentales, a saber:
constar por escrito; haber sido emitidos por autoridad judicial, y estar fundados y
motivados (en hechos y de derecho).
ps://mexico.leyderecho.org/auto-de-vinculacion-a-proceso/
CNPP. Artículo 316. Requisitos para dictar el auto de vinculación a proceso.
El Juez de control, a petición del agente del Ministerio Público, dictará el auto de vinculación del
imputado a proceso, siempre que:
I. Se haya formulado la imputación;
II. Se haya otorgado al imputado la oportunidad para declarar;
III. De los antecedentes de la investigación expuestos por el Ministerio Público, se desprendan
datos de prueba que establezcan que se ha cometido un hecho que la ley señala como delito
y que exista la probabilidad de que el imputado lo cometió o participó en su comisión. Se
entenderá que obran datos que establecen que se ha cometido un hecho que la ley señale
como delito cuando existan indicios razonables que así permitan suponerlo, y
IV. Que no se actualice una causa de extinción de la acción penal o excluyente del delito.
El auto de vinculación a proceso deberá dictarse por el hecho o hechos que fueron motivo de la
imputación, el Juez de control podrá otorgarles una clasificación jurídica distinta a la asignada por el
Ministerio Público misma que deberá hacerse saber al imputado para los efectos de su defensa.
El proceso se seguirá forzosamente por el hecho o hechos delictivos señalados en el auto de
vinculación a proceso. Si en la secuela de un proceso apareciere que se ha cometido un hecho
delictivo distinto del que se persigue, deberá ser objeto de investigación separada, sin perjuicio de que
después pueda decretarse la acumulación si fuere conducente.
Artículo 317. Contenido del auto de vinculación a proceso
El auto de vinculación a proceso deberá contener:
I. Los datos personales del imputado;
II. Los fundamentos y motivos por los cuales se estiman satisfechos los requisitos mencionados
en el artículo anterior, y
III. El lugar, tiempo y circunstancias de ejecución del hecho que se imputa.
Artículo 318. Efectos del auto de vinculación a proceso
El auto de vinculación a proceso establecerá el hecho o los hechos delictivos sobre los que se
continuará el proceso o se determinarán las formas anticipadas de terminación del proceso, la apertura
a juicio o el sobreseimiento.
Artículo 319. Auto de no vinculación a proceso
En caso de que no se reúna alguno de los requisitos previstos en este Código, el Juez de control
dictará un auto de no vinculación del imputado a proceso y, en su caso, ordenará la libertad inmediata
del imputado, para lo cual revocará las providencias precautorias y las medidas cautelares anticipadas
que se hubiesen decretado.
11.2.8. Discusión sobre las medidas cautelares.
Discusión sobre las medidas cautelares
Una vez que el Juez de Control haya dictado Auto de Vinculación a Proceso, le dará el uso de la voz al
Ministerio Público para que manifieste a lo que su derecho convenga. En ese acto, el fiscal podrá
solicitar la aplicación de medidas cautelares, la continuidad de las anteriores, modificación o la
ampliación de éstas.
Las medidas cautelares tanto reales como personales, pueden ser de distintos tipos:
a) Preventivas.
b) Disciplinarias.
c) Económicas.
d) Restrictivas.
e) Privativas de libertad.
Las medidas cautelares privativas de libertad no se pueden combinar con cualquier otra. El Ministerio
Público debe sustentar la necesidad de cautela con datos de prueba que previamente se encuentren
en la Carpeta de Investigación. Puede solicitar la aplicación de diversas medidas cautelares, pero
siempre sustentando su viabilidad.
Una vez escuchado al fiscal, el Juez de Control le da el uso de la voz al abogado defensor para que
manifieste lo que a su derecho convenga respecto de las medidas cautelares solicitadas por el fiscal, y
en su caso, proponer otras medidas cautelares.
El Juez resuelve sobre las medidas cautelares que deban aplicarse hasta la sentencia definitiva, con
independencia que pueda solicitarse una audiencia especial para la revisión de las mismas.
11.2.9. La investigación complementaria.
La investigación complementaria tiene el objetivo de que el MP reúna los datos y
medios de prueba que le hagan falta para sustentar la acusación y la reparación del
daño, o bien alguna solución alterna o forma de terminación anticipada, pero ello ya
limitado, por mandato constitucional, forzosamente al hecho o hechos delictivos
señalados en el auto de vinculación a proceso (art. 19 antepenúltimo párrafo Const.).
Una vez concedida por el juez de control, la investigación complementaria es
obligatoria como carga procesal para las partes.
Artículo 321. Plazo para la investigación complementaria.
El Juez de control, antes de finalizar la audiencia inicial determinará previa propuesta de las partes
el plazo para el cierre de la investigación complementaria.
El Ministerio Público deberá concluir la investigación complementaria dentro del plazo señalado por
el Juez de control, mismo que no podrá ser mayor a dos meses si se tratare de delitos cuya pena
máxima no exceda los dos años de prisión, ni de seis meses si la pena máxima excediera ese tiempo o
podrá agotar dicha investigación antes de su vencimiento. Transcurrido el plazo para el cierre de la
investigación, ésta se dará por cerrada, salvo que el Ministerio Público, la víctima u ofendido o el
imputado haya solicitado justificadamente prórroga del mismo antes de finalizar el plazo, observándose
los límites máximos que establece el presente artículo.
En caso de que el Ministerio Público considere cerrar anticipadamente la investigación, informará a
la víctima u ofendido o al imputado para que, en su caso, manifiesten lo conducente.
11.3. Soluciones alternas y formas de terminación anticipada, en el proceso
penal acusatorio.
11.3.1. Conceptualización.
Las SAPP (Salidas Alternativas al Proceso Penal),son figuras jurídicas relativamente
nuevas que se han incorporado al proceso penal impuesto en México, a través de la
reciente reforma al sistema jurídico penal (18 de junio del 2008), en las que
formalmente se incorporan las formas de terminación anticipada de un proceso penal
ya iniciado y que otorgan la posibilidad de solucionar conflictos que tradicionalmente
no se solucionaban anticipadamente, sino hasta llegar a la sentencia impuesta por la
autoridad judicial penal y como producto de ésta.
También se les identifica como mecanismos alternativos de solución de
controversias en materia penal, y se conciben como aquellos que tienen como
finalidad propiciar, a través del diálogo, la solución de las controversias que surjan
entre miembros de la sociedad con motivo de la denuncia o querella referidos a un
hecho delictivo mediante procedimientos basados en la oralidad, la economía
procesal y la confidencialidad.
Justicia Alternativa es el término que se usa para referir a las figuras legales que
están consagradas en los códigos de procedimientos penales de todos los Estados
de la República que han transitado a la reforma, ejemplo: Acuerdos reparatorios o
conciliación. Esta figura refiere al acuerdo entre la víctima y el imputado.
En algunos Estados como Oaxaca se llama conciliación y en otros como Baja
california se denomina Acuerdos reparatorios, pero en esencia es la misma figura
jurídica.
El código nacional de procedimientos penales, en el libro segundo relativo al
procedimiento contempla las soluciones alternas.
Artículo 184. Soluciones alternas
Son formas de solución alterna del procedimiento:
I. El acuerdo reparatorio, y
II. La suspensión condicional del proceso.
Este mismo renglón el precepto siguiente contempla una nueva figura que rompe
con el paradigma de la horizontalidad del ejercicio de la acción penal, a esta nueva
figura se le denomina el procedimiento abreviado, que no es meramente una
solución alterna, sino un nuevo enfoque de política criminal de terminar con el
procedimiento penal cuando existen ciertos factores que así lo permiten.
Artículo 185. Formas de terminación anticipada del proceso
El procedimiento abreviado será considerado una forma de terminación anticipada del proceso.
11.3.1.1. Los acuerdos Reparatorios.
Sobre el primer concepto de las soluciones alternas, tenemos el acuerdo reparatorio.
Que se concibe como los medios legales por los cuales las personas involucradas en
un proceso penal pueden llegar a un acuerdo que resuelva su controversia sin tener
que llegar a un juicio.
Se puede decir los acuerdos reparatorios; es el resultado de un proceso de reflexión
bajo conciencia, al que se someten dos o más personas que se encuentran
involucradas en un conflicto o contienda legal, originado por el comportamiento
lesivo de una de las partes que se le denomina victimario, malhechor, o, sujeto
activo del delito quien ha lesionado bienes protegido por la ley, en perjuicio de cuyo
titular se le denomina víctima o sujeto pasivo del delito.
Los acuerdos reparatorios pueden ser la culminación del conflicto, si entre los
participante existe la voluntad, y estos se celebran bajo los lineamiento de la ley
nacional de mecanismos alternativos de solución de controversias,y del código
nacional de procedimientos penales, generalmente son celebrados entre la víctima u
ofendido y el imputado; pero estos deben ser aprobados por el Ministerio Público o el
Juez de control (según la etapa en la que se presenten) y su cumplimiento tienen
como efecto la terminación anticipada del procedimiento y por ende extinción de la
acción penal.
Los acuerdos que se tomen entre víctima y victimario pueden poner fin a la
controversia en forma total o parcialmente, pues así se determina en la fracción l del
artículo 3 de la ley nacional de mecanismos alternativos en materia penal; esto
dependerá de lo establecido por las partes dentro de los acuerdos.
El acuerdo reparatorio, constituye junto con la suspensión provisional del proceso,
parte de la clasificación que hace el artículo 184 del Código Nacional de
Procedimientos Penales como de las soluciones alternas que existen al
procedimiento ordinario penal. Se introduce en nuestro sistema como una pronta
solución a conflictos de carácter penal y parte esencial de la justicia restaurativa
producto de las reformas constitucionales de junio del 2008.
Estos acuerdos ponen fin a la controversia total o parcialmente, esto dependerá de
lo establecido por las partes dentro de los acuerdos.
11.3.1.2. ¿En qué casos resulta procedente la celebración de acuerdos
reparatorios y en qué casos no proceden?
De acuerdo a lo señalado por el artículo 184 del condigo nacional de procedimientos
penales, los acuerdos reparatorios solo se podrán celebra en los siguientes casos:
a). En tratándose de Delitos que se persiguen por querella de parte o requisito
equivalente, es decir en aquellos en los que la víctima como titular del bien jurídico,
puede disponer del bien afectado, y este en posibilidad así de otorgar el perdón.
b). En tratándose de Delitos culposos.
c). Delitos patrimoniales cometidos sin violencia.
11.3.1.3. Improcedencia de acuerdos reparatorio. No proceden cuando:
La misma disposición antes señalada, en su último párrafo dispone en qué casos no
serán procedentes los acuerdos reparatorios, siendo estos los siguientes:
A). Cuando se haya celebrado otro acuerdo reparatorio por delito doloso y no haya
transcurrido más de dos años desde su cumplimiento.
B). En casos de violencia familiar
C). El imputado haya incumplido un acuerdo reparatorio, excepto cuando:
Haya sido absuelto en la sentencia del juicio ordinario penal.
Hayan pasado 5 años desde dicho incumplimiento.
11.3.1.4. ¿Cuál es el momento procesal oportuno para celebrar el acuerdo?
Para que las partes puedan llegar a un acuerdo reparatorio el conflicto debe ser
resuelto a través de uno de los mecanismos alternativos de solución de
controversias (MASC), previstos en el artículo 17 constitucional y en la Ley Nacional
de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en Materia Penal
(LNMASCMP).
Según lo señala el Artículo 188. Los acuerdos reparatorios procederán desde la
presentación de la denuncia o querella hasta antes de decretarse el auto de apertura
de juicio. En el caso de que se haya dictado el auto de vinculación a proceso y hasta
antes de que se haya dictado el auto de apertura a juicio, el Juez de control, a
petición de las partes, podrá suspender el proceso penal hasta por treinta días para
que las partes puedan concretar el acuerdo con el apoyo de la autoridad competente
especializada en la materia.
En caso de que la concertación se interrumpa, cualquiera de las partes podrá
solicitar la continuación del proceso.
Las opciones alternas pueden efectuarse siempre y cuando la ley lo permita y no se
afecten los derechos de la víctima:
11.3.2. Suspensión condicional del proceso.
11.3.2.1. Conceptualización.
Una de las definiciones más comunes de la Suspensión Condicional del Proceso
Penal la podemos encontrar en el Código Nacional de Procedimientos Penales
dentro de sus textos legales que a la letra establecen:
ARTICULO 191
Por suspensión condicional del proceso deberá entenderse el planteamiento formulado por el
ministerio público o por el imputado, el cual contendrá un plan detallado sobre el pago de la reparación
del daño y sometimiento del imputado a una o varias de las condiciones que garanticen una efectiva
tutela de los derechos de la víctima u ofendido y que en caso de cumplirse pueda dar lugar a la
extinción de la acción penal. (CNPP, 2014)
Otro concepto de Suspensión Condicional de Proceso Penal es:
Es un medio alternativo a la solución de conflictos penales, que surge basada en los
principios y garantías establecidas en nuestra Constitución, la que busca de manera
efectiva tutelar nuestros derechos y poner un freno al poder punitivo del Estado.
(DTEEJO, 2014)
Suspensión del proceso. Esta figura permite la suspensión del proceso a prueba,
cuando el agresor se compromete a cumplir determinadas condiciones, establecidas
en la ley o que acuerden las partes. En ambas figuras se recomienda alcanzar los
acuerdos por medio del uso de Mecanismos alternos de conflictos como la
mediación y la justicia restaurativa, incluso hay leyes que los refieren expresamente;
la constitución federal en su artículo 17 alude el término de Mecanismos alternativos
de solución de controversias y también está refiriendo a los procesos de mediación y
justicia restaurativa.
Un fundamento más de la suspensión del proceso a prueba se deriva de la
necesidad de humanización en el proceso penal imponiendo justicia a quienes han
cometido infracciones con penas leves. Por tanto la suspensión condicional del
proceso debe ser entendida como una oportunidad más para que las partes lleguen
a convenios o acuerdos sobre la reparación del daño aun cuando el Agente del
Ministerio Público ya haya solicitado la vinculación a proceso.
Con ello es que el Código Nacional es el primero en México y en la doctrina que
concibe este supuesto como mecanismo alternativo de solución de controversia; Sin
embargo, las normas no han cambiado e igualmente exigen como condición la
vinculación a proceso tal y como procede en lo establecido por el artículo 192 del
Código Nacional de Procedimientos Penales a solicitud del Ministerio Público o del
imputado con acuerdo de aquel.
Para la doctrina moderna la Suspensión Condicional del Proceso a prueba, se
postula como una reacción diversa ante el delito, ya no mediante la imposición de
una sanción al inculpado del hecho punible y las consecuencias que ello implica,
sino a través de su sometimiento a un plan de conducta elaborado por el órgano
jurisdiccional, el cual le impondrá ciertas obligaciones que deberán ser realizadas en
un lapso previamente definido y con ello la expiración satisfactoria del plazo se
obtiene la extinción de la acción penal. (CNPP COMENTADO, 2014)
Ahora bien, dentro del Código Nacional de Procedimientos Penales se otorga
legitimación al imputado para presentar la solicitud de suspender el proceso sin el
consentimiento del Ministerio Público. Pero una interrogante que debe valorarse
sería si el juez puede decidir favorablemente sobre la suspensión aun con la
oposición del Representante Social, puesto que se debe considerar que la decisión
sobre la procedencia o no de la solicitud es una facultad judicial sujeta a lí-mites.
Uno de ellos corresponde al titular de la acción penal y el otro corresponde al mismo
Código, ambos intereses se debatirán en la audiencia que se realice al efecto y es
donde el Ministerio Público podrá exponer las razones por las que considera que no
debe proceder, en el caso específico.
Suspensión Condicional del Proceso
La persona que por primera vez cometa un delito no grave, podrá solicitar al Juez de
Control suspenda el Juicio a cambio de aceptar su culpa, comprometerse a
indemnizar por el daño causado, y asumir las condiciones que le imponga el Juez.
Para ello deberá:
– Satisfacer a la persona afectada en la reparación del daño.
– Cumplir con las condiciones que el Juez le imponga.
Si el imputado no cumple con esas condiciones, se reanudará el proceso penal.
11.3.2.2. Procedencia de la suspensión condicional del proceso.
Teniendo pues que la procedencia de la suspensión condicional del proceso pena se
encuentra regulada dentro del acervo legal 192 del Código Nacional de
Procedimientos Penales.
1.- Que al auto de vinculación a proceso del imputado se haya dictado por un delito
cuya media aritmética de la pena de prisión no exceda de cinco años y
2.- Que no exista oposición fundada de la víctima u ofendido.
3.- Quedan exceptuados de suspensión condicional del proceso los casos en que el
imputado en forma previa haya incumplido una suspensión condicional del proceso
salvo que hayan transcurrido cinco años desde el cumplimiento de la resolución a la
primera suspensión condicional del proceso en cualquier fuero del ámbito local o
federal. (CNPP, 2014)
De lo anterior se advierte que la suspensión únicamente será procedente en aquellos
delitos que no se consideren como graves o en aquellos que no se llegue a la
conciliación, teniendo el objeto de que el Estado libremente determine en que
supuestos debe ejercer su poder cautelar y en cuales otros no, con la finalidad de
incorporar de forma rápida al inculpado a la sociedad sin necesidad de recurrir a la
imposición de sanciones.
11.3.2.3. Petición.
Artículo 192.
La suspensión condicional del proceso, a solicitud del imputado o del Ministerio Público con
acuerdo de aquél, procederá en los casos en que se cubran los requisitos siguientes:
I. Que el auto de vinculación a proceso del imputado se haya dictado por un delito cuya media
aritmética de la pena de prisión no exceda de cinco años;
Fracción reformada DOF 17-06-2016
II. Que no exista oposición fundada de la víctima y ofendido, y
Fracción reformada DOF 17-06-2016
III. Que hayan transcurrido dos años desde el cumplimiento o cinco años desde el incumplimiento,
de una suspensión condicional anterior, en su caso.
Fracción adicionada DOF 17-06-2016
Lo señalado en la fracción III del presente artículo, no procederá cuando el imputado haya sido
absuelto en dicho procedimiento.
11.3.2.4. Oportunidad para solicitarla.
Esta oportunidad en estudio por así llamarla se solicita una vez que se haya dictado el auto de
vinculación a proceso y hasta antes de que dicte el auto de apertura a juicio oral, esto con fundamento
legal en lo establecido por el artículo 193 del Código Nacional de Procedimientos Penales.
CNPP. Artículo 193.
Una vez dictado el auto de vinculación a proceso la suspensión condicional del proceso podrá
solicitarse en cualquier momento hasta antes de acordarse el auto de apertura a juicio y no impedirá el
ejercicio de la acción civil ante los tribunales respectivos. (CNPP, 2014)
Una vez que se ha solicitado la suspensión condicional de proceso penal se debe realizar un plan de
reparación propuesto por el imputado como un requisito más de procedibilidad, lo anterior encuentra
sustento en el siguiente artículo.
11.3.2.5. Plan de reparación.
ARTICULO 194: PLAN DE REPARACION
En la audiencia en donde se resuelvan sobre la solicitud de suspensión condicional del proceso el
imputado deberá plantear un plan de reparación del daño causado por el delito y plazos para
cumplirlo. (CNPP, 2014)
De igual forma el mismo ordenamiento legal establece las condiciones a cumplir por el imputado las
cuales deben ser revisados por la Autoridad competente.
11.3.2.6. Tramite.
CNPP. Artículo 196. Trámite
La víctima u ofendido serán citados a la audiencia en la fecha que señale el Juez de control. La
incomparecencia de éstos no impedirá que el Juez resuelva sobre la procedencia y términos de la
solicitud.
En su resolución, el Juez de control fijará las condiciones bajo las cuales se suspende el proceso o
se rechaza la solicitud y aprobará el plan de reparación propuesto, mismo que podrá ser modificado
por el Juez de control en la audiencia. La sola falta de recursos del imputado no podrá ser utilizada
como razón suficiente para rechazar la suspensión condicional del proceso.
La información que se genere como producto de la suspensión condicional del proceso no podrá
ser utilizada en caso de continuar el proceso penal.
11.3.2.7. Condiciones a cumplir por el imputado, durante el periodo de
suspensión.
De igual forma el mismo ordenamiento legal establece las condiciones a cumplir por el imputado las
cuales deben ser revisados por la Autoridad competente.
Artículo 195. Condiciones para cumplir durante el periodo de suspensión.
El juez de control fijara el plazo de suspensión condicional del proceso que no podrá ser inferior a seis
meses ni superior a tres años y determinara imponer al imputado una a varias de las condiciones que
deberá cumplir las cuales en forma enunciativa mas no limitativa se señala:
1.- Residir en un lugar determinado
2.- Frecuentar o dejar de frecuentar determinados lugares o personas
3.- Abstenerse de consumir drogas o estupefacientes o abusar de las bebidas alcohólicas.
4.- Participar en programas especiales para la prevención y el tratamiento de adicciones.
5.- Aprender una profesión u oficio o seguir cursos de capacitación en el lugar o en la institución que
determine el juez de control.
6.- Prestar servicio Social a favor del estado o de instituciones de beneficencia pública.
7.- Someterse a tratamiento médico o psicológico de preferencia en instituciones públicas.
8.- Tener un trabajo o empleo o adquirir en plazo que el juez de control determine un oficio, arte,
industria o profesión si no tiene medios propios de subsistencia.
9.- Someterse a la vigilancia que determine el Juez de Control.
10.- No poseer ni portar armas
11.- No conducir vehículos
12.- Abstenerse de viajar al extranjero
13.- Cumplir con los deberes de deudor alimentario o
14.- Cualquier otra condición que a juicio del juez de control logre una efectiva tutela de los derechos
de la víctima.
Para fijar las condiciones el juez de control podrá disponer que el imputado sea
sometido a una evaluación previa. El ministerio Publico la victima u ofendido podrán
proponer al juez de control condiciones a las que considera debe someterse el
imputado. El juez de control deberá preguntar al imputado si se obliga a cumplir con
las condiciones impuestas y en su caso prevendrá sobre las consecuencias de su
inobservancia. (CNPP, 2014)
11.3.3. Conservación de los medios de prueba.
Artículo 197. Conservación de los registros de investigación y medios de prueba.
En los procesos suspendidos de conformidad con las disposiciones establecidas en el presente
Capítulo, el Ministerio Público tomará las medidas necesarias para evitar la pérdida, destrucción o
ineficacia de los registros y medios de prueba conocidos y los que soliciten los sujetos que intervienen
en el proceso.
11.3.4. Revocación de la suspensión.
Esta salida es condicional por que exige al imputado plantear un plan de reparación
del daño causado por el delito y plazos para cumplirlo y condicional por las propias
condiciones a cumplir y en caso de que no se diera cumplimiento al plan de
reparación el mismo Código Nacional señala su revocación.
CNPP. Artículo 198. Revocación de la suspensión condicional del proceso.
Si el imputado dejara de cumplir injustificadamente las condiciones impuestas, no cumpliera con el plan
de reparación, o posteriormente fuera condenado por sentencia ejecutoriada por delito doloso o
culposo, siempre que el proceso suspendido se refiera a delito de esta naturaleza, el Juez de control,
previa petición del agente del Ministerio Público o de la víctima u ofendido, convocará a las partes a
una audiencia en la que se debatirá sobre la procedencia de la revocación de la suspensión
condicional del proceso, debiendo resolver de inmediato lo que proceda.
El Juez de control también podrá ampliar el plazo de la suspensión condicional del proceso hasta por
dos años más. Esta extensión del término podrá imponerse por una sola vez.
Si la víctima u ofendido hubiese recibido pagos durante la suspensión condicional del proceso y ésta
en forma posterior fuera revocada, el monto total a que ascendieran dichos pagos deberán ser
destinados al pago de la indemnización por daños y perjuicios que en su caso corresponda a la víctima
u ofendido.
La obligación de cumplir con las condiciones derivadas de la suspensión condicional del proceso, así
como el plazo otorgado para tal efecto se interrumpirán mientras el imputado esté privado de su
libertad por otro proceso. Una vez que el imputado obtenga su libertad, éstos se reanudarán.
Si el imputado estuviera sometido a otro proceso y goza de libertad, la obligación de cumplir con las
condiciones establecidas para la suspensión condicional del proceso, así como el plazo otorgado para
tal efecto, continuarán vigentes; sin embargo, no podrá decretarse la extinción de la acción penal hasta
en tanto quede firme la resolución que lo exime de responsabilidad dentro del otro proceso. (CNPP,
2014)
Por tanto la Suspensión Condicional del Proceso es aplicable a un grupo definido de
delitos por los que podrían tener sanciones de prisión o reclusión siempre que esta
no exceda de cinco años, es decir, es específicamente para delitos de leve o
mediana gravedad, donde cabe una reparación del daño causado y que lo mejor es
ser tratados de manera oportuna, ágil y con resultados rápidos a lo que también se
deberá tomar en cuenta la gravedad de la infracción antes de presentar la solicitud
ante el Juez de Garantías para que admita su procedencia.
Un aspecto fundamental de este requisito es determinar si la exigencia de la cuantía
de la pena se refiere a la judicial o a la legal, es decir, si hay que considerar esta
pena en abstracto o en concreto. Pues si la pena en abstracto comienza desde los
cinco años y un día no se podrá por haber sobrepasado el límite que impone la ley.
Si se considera la pena en concreto debemos estar a los cálculos que puedan
devenir producto de las circunstancias que atenúan o agravan la responsabilidad
criminal.
Sin embargo este análisis en la actualidad debe ir más allá puesto que si bien es
cierto la figura de la suspensión condicional nació como respuesta efectiva a los
principios de celeridad, inmediación y mínima intervención del estado, buscando
garantizar los derechos de las personas con una corriente de la justica de la tercera
vía restaurativa que busca resarcir el daño causado y va más allá, puesto que a su
vez quiere evitar estigmatizar al imputado, permitiéndole de manera efectiva y rápida
acoplar su conducta a una sociedad de derechos, ahorrando tiempo y recursos
estatales y devolviendo a la sociedad la confianza en los métodos jurídicos, se ha
hecho un abuso de la misma. Convirtiéndola en un mecanismo para evadir
responsabilidades y permitiendo que el imputado se convierta en reincidente y con
cargos y circunstancias más graves. Sumado a ello que esta misma es considerada
para el sometimiento de la misma por un plazo de tres años el cual puede ser
aumentado por dos años más dando una totalidad de cinco años, el cual si se
aprecia desde el punto de vista del imputado el tiempo para el pago de la reparación
del daño lo es un tiempo considerable para no ver tan afectado su patrimonio, sin
embargo si lo vemos desde punto de vista de la víctima es un tiempo excesivo para
que surta efecto el pago de la reparación del daño.
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11.3.5. Cesación provisional de los efectos de la suspensión.
Artículo 199. Cesación provisional de los efectos de la suspensión condicional del proceso
La suspensión condicional del proceso interrumpirá los plazos para la prescripción de la acción
penal del delito de que se trate.
Cuando las condiciones establecidas por el Juez de control para la suspensión condicional del
proceso, así como el plan de reparación hayan sido cumplidas por el imputado dentro del plazo
establecido para tal efecto sin que se hubiese revocado dicha suspensión condicional del proceso, se
extinguirá la acción penal, para lo cual el Juez de control deberá decretar de oficio o a petición de parte
el sobreseimiento.
11.3.6. Efectos.
Artículo 199. Cesación provisional de los efectos de la suspensión condicional del proceso
La suspensión condicional del proceso interrumpirá los plazos para la prescripción de la acción
penal del delito de que se trate.
Cuando las condiciones establecidas por el Juez de control para la suspensión condicional del
proceso, así como el plan de reparación hayan sido cumplidas por el imputado dentro del plazo
establecido para tal efecto sin que se hubiese revocado dicha suspensión condicional del proceso, se
extinguirá la acción penal, para lo cual el Juez de control deberá decretar de oficio o a petición de parte
el sobreseimiento.
11.4. La terminación anticipada del procedimiento penal.
11.4.1. El Procedimiento Abreviado.
11.4.1.1. Conceptualización.
¿Qué es un procedimiento penal abreviado?
Es una figura prevista en el artículo 20 de la Constitución Federal, por medio del cual
se simplifica la realización del proceso, pues se negocia con el imputado sobre su
aceptación de la acusación, para el dictado rápido de una sentencia, otorgándole
beneficios en las sanciones que se le impongan.
Este procedimiento se solicitará cuando sea evidente que de llegar a juicio oral, la
Fiscalía ganará el caso por tener acreditado el delito y la culpabilidad de su autor.
Para que se lleve a cabo, debe existir una investigación previa, donde se encuentren
datos de prueba válidos que evidencien la existencia de un hecho delictivo y la
culpabilidad de su autor. Con esta información, el Ministerio Público, el imputado y su
defensor, realizarán una negociación, donde se valorará si efectivamente el caso
tiene prueba suficiente para condenar, y para evitar un procedimiento dilatorio y una
sanción mayor, podrá llegarse a un acuerdo, para que el Fiscal solicite el
procedimiento. El Juez que conozca del caso, verificará que el acusado esté
informado de la acusación, la acepte, y esté de acuerdo en la realización de este
procedimiento; por lo que deberá renunciar al juicio oral, y aceptar ser juzgado con
base en los antecedentes recabados en la investigación (la prueba no hablará
directamente ante el juez), además de que deberá estar cubierta, asegurada, o
existir elementos suficientes para condenar a la reparación del daño a favor de la
víctima. Si se cumplen los requisitos anteriores, se celebrará una audiencia de
debate, donde se expondrá la acusación y los datos de prueba existentes, se
escuchará a la defensa y demás partes, y finalmente el juez dictará sentencia en la
misma audiencia. Algo importante a resaltar es que el hecho de que el imputado
acepte el procedimiento y la acusación, no libera al juez de valorar que los datos de
prueba demuestren el delito y la culpabilidad, para evitar que personas inocentes
sean condenadas; de ahí que, en un procedimiento abreviado en México, un juez
puede condenar, pero también absolver, si no está acreditado el delito, o existe
alguna causa de extinción de la responsabilidad. En el supuesto de dictar sentencia
de condena, no podrá imponer mayor sanción a la solicitada por el Fiscal, y ésta
pena será atenuada, en apoyo al acusado que permitió acabar rápidamente con el
conflicto.
En conclusión, la importancia de un procedimiento abreviado en un Sistema Penal
Acusatorio, es la de resolver pronta y eficazmente el conflicto social que se genera
con la comisión de un hecho delictivo; no simplemente acabar con el trámite en
tiempo mínimo.
Con base al principio de Efectividad, el procedimiento abreviado trata de evitar que
todos los conflictos sean resueltos necesariamente mediante juicio oral, y que por
medio de un breve proceso, se asegure o garantice la reparación del daño a las
víctimas, y se establezcan mecanismos para procurar la reintegración social del
acusado, a través del trabajo, la educación, la salud, el deporte, bajo la supervisión
de un Juez.
José Luis Eloy Morales Brand Profesor Investigador Certificado en Sistema Penal Acusatorio por SETEC, CONATRIB y CEJ
El Procedimiento Abreviado consiste en la oportunidad que se le otorga a un
imputado de aceptar su responsabilidad, evitándose realizar un juicio más largo que
genere desgaste emocional y económico a la víctima.
11.4.1.2. Requisitos de procedencia.
De acuerdo con el artículo 201 el juez de control deberá verificar en audiencia, que el
Ministerio Público realice dos actividades. La primera, que solicite el procedimiento y,
la segunda, que la acusación contenga las pruebas que le dan sustento, además de
describir los hechos atribuidos al acusado, la clasificación jurídica, el grado de
intervención, la pena y el monto de la reparación del daño.
Por lo que hace a la víctima u ofendido, que no se opongan y si lo hicieren, que
funden las razones de la misma.
Mientras tanto, en la fracción III se establece que el imputado deberá reconocer que
está informado de su derecho a ser juzgado a través de un juicio oral y de los
alcances del procedimiento abreviado, por lo que deberá renunciar expresamente, es
decir, de manera clara y detallada al juicio oral, aceptar la aplicación del
procedimiento abreviado, admitir su responsabilidad por el delito que se le imputa y
aceptar ser sentenciado con base en las pruebas ofrecidas por el Ministerio Público
en la acusación.
En ese momento, el imputado inicia el proceso de reinserción social al
responsabilizarse de sus actos. Por esta razón podrá recibir una pena menor a la
que corresponda de acuerdo a la ley.
11.4.1.3. Oportunidad para solicitud del procedimiento abreviado.
De acuerdo con al artículo 202 los actores podrán desarrollar las siguientes
actividades. Por lo que hace al Ministerio Público, podrá solicitar la apertura del
procedimiento abreviado después de que se dicte el auto de vinculación a proceso y
hasta antes de la emisión del auto de apertura a juicio oral. A pesar de que no está
expresamente señalado en el Código, esta solicitud deberá ser ofrecida al imputado
o, en su defecto, solicitada por éste o su defensor al Ministerio Público.
Si el acusado reúne los requisitos de que a) no haya sido condenado anteriormente
por delito doloso y b) el delito por el que se solicitó el procedimiento tenga una
sanción cuya pena de prisión no exceda los cinco años incluidos las atenuantes y
agravantes, entonces el Ministerio Público podrá solicitar la reducción de hasta la
mitad de la pena mínima en el caso de delitos doloso y hasta dos terceras partes en
el caso de delitos culposos.
En cualquier otro caso, el Ministerio Público podrá solicitar la reducción de hasta un
tercio de la pena mínima en el caso de tratarse de delitos dolosos y hasta una mitad
de la mínima en el caso de delitos culposos.
11.4.1.4. Admisibilidad.
Corresponde al artículo 203 que dispone que en la misma audiencia a la que hace
mención el artículo 202, es decir, una vez que se ha dictado el auto de vinculación a
proceso y que el Ministerio Público haya solicitado al Juez de Control la apertura del
procedimiento abreviado, éste – el Juez de Control – verificará los medios de
convicción que corroboren la imputación, es decir, que la acusación a la que se hace
mención en el artículo 201 integre las pruebas que le dan sustento, por lo que la
verificación deberá acreditar que existen medios de convicción suficientes para
corroborar la imputación de acuerdo con lo establecido en la fracción VII apartado A
del artículo 20 constitucional.
En caso dado de que el Juez de Control no admitiera el procedimiento abreviado se
continuaría con el procedimiento ordinario – también conocido como juicio oral –
eliminando para ello todo lo relativo a los antecedentes, discusión y resolución del
trámite especial.
La no admisión provendría como consecuencia de que procediera la objeción de la
víctima o del ofendido por lo que hace a la garantía de la reparación del daño o, en
el caso de que no se reúnan los requisitos que se le exigen al imputado a los que se
hace mención en el artículo 201 fracción III.
Esta negativa del Juez de Control sobre la apertura o inicio del procedimiento
abreviado, puede ser apelada por parte del Ministerio Público en términos de lo
dispuesto en el artículo 469 fracción IX con un plazo de 3 días a partir de aquel en
que haya surtido sus efectos la resolución, según lo establecido en el primer párrafo
del artículo 471.
Asimismo, si la no admisión de este procedimiento especial fuera como
consecuencia de inconsistencias o incongruencias, el Ministerio Público podrá volver
a intentar presentar la solicitud de admisión una vez superada las causas o defectos
que se hayan detectado.
El Juez de Control dispone de la facultad de prevenir al Ministerio Público de que su
solicitud del procedimiento abreviado adolece de imperfecciones en su elaboración.
Según lo anterior, el artículo 99 del CNPP establece que “La autoridad judicial que
constate un defecto formal saneable en cualquiera de sus actuaciones, lo
comunicará al interesado y le otorgará un plazo para corregirlo, el cual no será mayor
de tres días. Si el acto no quedare saneado en dicho plazo, el Órgano jurisdiccional
resolverá lo conducente.”
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La diferencia con la Suspensión Condicional del Proceso es que esta es anterior al
Juicio y no se llega a una pena de prisión, y el Proceso Abreviado se discute ya en el
Juicio y existe la disminución de la pena de prisión.
Para que el proceso abreviado pueda solicitarse, el inculpado debe:
– Admitir la responsabilidad en los hechos por los que se le acusa.
– Estar de acuerdo en ser juzgado conforme los datos recabados durante una
investigación y renuncie al Juicio Oral.
– Que no haya oposición razonable de la víctima y se garantice la reparación del
daño causado.
1. Criterio de Oportunidad Si hay forma de garantizar que el acusado repare el daño ocasionado a la
víctima, o esta última manifieste su falta de interés en dicha reparación, el Ministerio Público tiene la
posibilidad de no acusar al imputado ante la instancia judicial, por ejemplo, cuando:
– Exista mínima afectación a la víctima y a la sociedad por el delito cometido.
– El inculpado haya sufrido un daño grave al cometer el delito.
– El inculpado colabore en la investigación de un hecho más grave que el cometido por él
2. Justicia Alternativa Es el método para lograr un acuerdo entre las partes para reparar el daño,
auxiliados por un especialista en Mediación o bien en Conciliación, y se utiliza bajo las siguientes
consideraciones:
– Siempre y cuando el acusado no haya celebrado anteriormente otros acuerdos con cualquier
persona por la misma causa, es decir, que no se abuse de este beneficio, llegando a acuerdos y evite
siempre el juicio.
– No procede en casos donde exista un interés público importante como por ejemplo con delitos que
atenten contra la seguridad nacional, o en delitos como violación, homicidio o extorsión tampoco
existirá este beneficio.
11.5. Salidas alternas y la acción para obtener la reparación del daño.
La reparación del daño, última parada en el itinerario del proceso penal, idealmente
consistiría en volver las cosas al estado que tenían antes de cometerse el delito.
Sin embargo, en muchos casos la misma naturaleza del delito de que se trate, los
efectos que produce en la vida, en la salud o integridad física o psíquica de las
personas y otros factores más, imposibilitan que las cosas regresen a su estado
original, anterior al hecho delictuoso.
La ley en esos casos, reconoce que la reparación del daño debe darse en forma
expedita, proporcional y justa y comprender la afectación sufrida por la víctima en su
integridad física, así como el daño moral. El resarcimiento de los daños comprende
igualmente, el de los perjuicios o ganancias lícitas que no se percibieron por efecto
del delito, y otros conceptos que veremos un poco más adelante.
El problema contemplado en nuestras constituciones.
El panorama que ofrecen nuestras normas constitucionales en las distintas épocas
de la vida del país, resulta un claro indicador del papel que en el juicio penal ha
desempeñado la víctima del delito, específicamente en cuanto a la reparación del
daño.
La reglamentación material de la acción reparadora, en el Código Nacional de
Procedimientos Penales, se realiza en una doble perspectiva. Por una parte, puede
asumir la forma de una pena pública, si es el Ministerio Público quien la reclama al
inculpado, dentro del mismo proceso que se le instruye, caso en el que quedará
enmarcada dentro de la propia acción penal. Pero puede adoptar el carácter de una
responsabilidad civil, si quien ejercita la acción de reparación de daños no es el
Ministerio Público, sino directamente el ofendido por el delito o su representante
legal, y no directamente en contra del inculpado, sino a cargo de algún tercero
distinto de él, según veremos adelante. En esta hipótesis, la acción podrá deducirse
en el mismo proceso penal o bien en sede civil. En corroboración, el artículo 34 del
Código Penal Federal, establece que “la reparación del daño proveniente de delito
que deba ser hecha por el delincuente tiene el carácter de pena pública y se exigirá
de oficio por el Ministerio Público”, pudiendo el ofendido aportar pruebas al Ministerio
Público o al juez, según el caso, para demostrar la procedencia y monto de la
reparación. La ley sanciona con multa el incumplimiento del Ministerio Público, a la
obligación anterior. (Si bien equívocamente se refiere al incumplimiento de la
obligación “por parte de las autoridades”). El mismo dispositivo legal aclara que
cuando la reparación deba exigirse a tercero, tendrá el carácter de responsabilidad
civil y se tramitará en forma de incidente, en los términos que fije el Código de
Procedimientos Penales y autoriza para recurrir a la vía civil, cuando no pueda
obtenerse ante el juez penal la reparación del daño en virtud del no ejercicio de la
acción por parte del Ministerio Público o bien de existir sobreseimiento o sentencia
absolutoria.
Podemos concluir que, como regla general, la acción de reparación de daños
constituye una pena pública en nuestro medio, en la medida que corresponde su
ejercicio obligatoriamente al Ministerio Público y el juez no puede dejar de condenar
a su pago. La reparación del daño resultaría cuestión accesoria en el proceso, sólo
cuando ejercitada la acción penal por el Ministerio Público, el ofendido o su legítimo
representante promovieran la reparación de daños en el propio juicio, contra algún
tercero ajeno al inculpado, adoptando así la forma de una responsabilidad civil.
La accesoriedad deviene de la circunstancia relativa a que de no ejercitarse por el
ofendido o su representante legal la acción civil de reparación del daño, ello no
tendrá relevancia alguna en cuanto al objeto principal del proceso, o sea, no se
afectará por ello la resolución legal del conflicto de intereses que se propone el
proceso penal. De esta forma, si la acción reparadora la ejercita el Ministerio Público
al mismo tiempo que la acción penal, contra el inculpado, entonces ocuparía junto
con ésta, el objeto principal del proceso.
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El código nacional de procedimientos penales en el artículo 109, fracciones XXIV Y
XXV, dentro de los derechos de la víctima se contempla la garantía de reparación del
daño.
XXIV. A que se le garantice la reparación del daño durante el procedimiento en cualquiera de las
formas previstas en este Código;
En consonancia con lo antes expuesto, el Código Nacional de Procedimientos
Penales, en su artículo 138 prevé para garantizar la reparación del daño que la
víctima, el ofendido o el Ministerio Público puedan solicitar al juez las providencias
precautorias tales como el embargo de bienes y la inmovilización de cuentas y
demás valores que se encuentren dentro del sistema financiero, mismo precepto,
que en su parte final, prevé que la providencia precautoria se haga efectiva a favor
de la víctima u ofendido cuando la sentencia que condene a reparar el daño cause
ejecutoria. Por su parte, en diverso artículo 155 relativo a los tipos de medidas
cautelares, establece en sus fracciones II, III y IV la exhibición de una garantía
económica, el embargo de bienes y la inmovilización de cuentas y demás valores
que se encuentren dentro del sistema financiero como posibles medidas de cautela
que se pueden imponer al imputado.
Continuando con el estudio y análisis del Código Nacional de Procedimientos
penales, debe precisarse que el artículo 139 del ordenamiento en cita establece que
la duración de las medidas de protección y providencias precautorias tendrán un
máximo de sesenta días naturales, prorrogables por otro treinta días, resultando
importante tomar en consideración el artículo 155 fracciones II, III y IV (citado en
líneas precedentes) mediante los cuales se podría prolongar válida y legamente el
embargo o inmovilización inicialmente realizado en un procedimiento penal,
tendiente a garantizar la reparación del daño y en su momento a hacerse efectiva,
pues de otra forma las providencias precautorias resultaría ilusorias por el efímero
tiempo en el que se pueden prolongar.
Así también, de acuerdo al Código Nacional de Procedimientos Penales, establece
como facultad del Ministerio Público, el poder asegurar bienes, instrumentos o
productos del delito, durante el desarrollo de la investigación, para que no se alteren,
destruyan o desaparezcan; dicho aseguramiento deberá estar bajo ciertos controles
de resguardo, atendiendo a su naturaleza y a la peligrosidad de su conservación.
Otra facultad del Ministerio Público consiste en la custodia y disposición de estos
bienes asegurados, de los que no se podrá permitir que se ejerzan actos de dominio
por sus propietarios, depositarios, interventores o administradores, durante el tiempo
de aseguramiento en el procedimiento, al igual que también, la obligación de la
autoridad en su caso, de devolver los bienes a quien acredite derechos sobre los
mismos, cuando no estén sometidos a decomiso, aseguramiento, restitución o
embargo, y después de realizar las diligencias conducentes (CNPP, art. 229, 232 y
246).
11.5.1. Solicitud de oficio.
La reparación del daño tiene el carácter de pena pública, y es al ministerio público a
quien le corresponde hacer la petición del pago. Sin embargo su oficiosidad no solo
se queda con la petición hecha por el representante social, si no que la legislación
admite la posibilidad de dejar derechos a salvo cuando las partes no la soliciten.
REPARACIÓN DEL DAÑO A LA VÍCTIMA EN UN PROCESO PENAL. EL
JUZGADOR DEBE CONDENAR POR ESE CONCEPTO CUANDO SE ACREDITEN
EL DELITO Y LA RESPONSABILIDAD PENAL, AUNQUE LAS PARTES NO LO
HUBIEREN SOLICITADO, SIN PERJUICIO DE DEJAR PARA LA VÍA INCIDENTAL
LA CUANTIFICACIÓN DE SU MONTO.
Conforme al artículo 20, apartado C, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, en relación con los diversos 45 del Código Penal para el Distrito Federal, aplicable para la
Ciudad de México, y 12, fracción II, de la Ley General de Víctimas, la autoridad ministerial, derivado de
la comisión de un delito, debe solicitar la reparación del daño de forma expedita, proporcional, justa,
oportuna, plena e integral y, a su vez, el juzgador condenar al enjuiciado a ese concepto cuando haya
emitido sentencia condenatoria. Para acreditar su procedencia, es necesario demostrar los mismos
elementos de la responsabilidad civil extracontractual: el hecho ilícito, el daño y el nexo causal entre
éstos. En materia penal, estos elementos se encuentran determinados por la existencia del delito y la
responsabilidad penal, por lo que al probarse el delito, también puede considerarse acreditado el
hecho ilícito generador de la responsabilidad civil. Ahora bien, aunque es cierto que, por regla general,
el daño debe ser probado, es legal considerar que las personas que tienen el carácter de víctimas han
resentido alguna afectación, pues esa posición, por sí misma, implica que han sufrido un daño a
consecuencia de la conducta tipificada como delito, como lesiones transitorias o permanentes que
impliquen la pérdida o disminución de sus facultades físicas o mentales, entre otras. Por estos
motivos, el legislador evitó a la víctima la necesidad de instaurar un juicio civil para reparar los daños y
perjuicios y, en su lugar, hacerlo simultáneamente en la sentencia penal, en cuyo juicio de origen, en
todo caso, sólo debe acreditarse la intensidad del daño, pero no su existencia, por lo que no debe
confundirse ésta con la cuantificación de su indemnización. Bajo esta óptica, es innecesario que
expresamente se reclame por las partes la reparación del daño por la comisión de un delito para que
se actualice la obligación del Juez, como rector del proceso, de imponer la condena a su pago cuando
haya dictado una sentencia condenatoria al enjuiciado, pues el deber constitucional de la autoridad a
este respecto es independiente de que la víctima haya formulado o no agravios en este sentido. Por
tanto, si se dicta sentencia condenatoria por estimarse acreditados el delito y la responsabilidad penal
del sentenciado en su comisión, el Juez debe condenar a la reparación del daño, sin perjuicio de dejar
para la vía incidental la cuantificación de su monto, si en el sumario no existen elementos de
convicción suficientes para ello.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO.
Amparo directo 348/2016. 16 de marzo de 2017. Unanimidad de votos. Ponente: José Alfonso Montalvo Martínez. Secretario:
Juan Alfredo Buendía Rodríguez.
Esta tesis se publicó el viernes 26 de octubre de 2018 a las 10:36 horas en el Semanario Judicial de la Federación.
Fuente:
https://sjf.scjn.gob.mx/SJFSem/Paginas/DetalleGeneralV2.aspx?Epoca=&Apendice=&Expresion=&Dominio=Tesis%20%20publi
cadas%20el%20viernes%2026%20de%20octubre%20de%202018.%20Todo&TA_TJ=2&Orden=3&Clase=DetalleSemanarioBL
&Tablero=&NumTE=48&Epp=20&Desde=-100&Hasta=-
100&Index=0&SemanaId=201843&ID=2018258&Hit=15&IDs=2018272,2018271,2018270,2018269,2018268,2018267,2018266,
2018265,2018264,2018263,2018262,2018261,2018260,2018259,2018258,2018257,2018256,2018255,2018254,2018253&Epoc
a=-100&Anio=-100&Mes=-100&SemanaId=201843&Instancia=-100&TATJ=2
11.5.2. Petición directa al órgano jurisdiccional.
La victima en su calidad, puede hacer la petición ante el órgano de la jurisdicción.
Así se establece en el artículo 109 del CNPP.
XXV. A que se le repare el daño causado por la comisión del delito, pudiendo solicitarlo directamente
al Órgano jurisdiccional, sin perjuicio de que el Ministerio Público lo solicite;
Artículo 111. Restablecimiento de las cosas al estado previo
En cualquier estado del procedimiento, la víctima u ofendido podrá solicitar al Órgano jurisdiccional,
ordene como medida provisional, cuando la naturaleza del hecho lo permita, la restitución de sus
bienes, objetos, instrumentos o productos del delito, o la reposición o restablecimiento de las cosas al
estado que tenían antes del hecho, siempre que haya suficientes elementos para decidirlo.
11.5.3. Prohibición de absolución.
Como efecto de la sentencia condenatoria, la reparación del daño no puede quedar
sin que sea también objeto de condena. El artículo 20 de la ley fundamental así lo
mandata.
20. fracción IV. Que se le repare el daño. En los casos en que sea procedente, el Ministerio Público
estará obligado a solicitar la reparación del daño, sin menoscabo de que la víctima u ofendido lo pueda
solicitar directamente, y el juzgador no podrá absolver al sentenciado de dicha reparación si ha emitido
una sentencia condenatoria. La ley fijará procedimientos ágiles para ejecutar las sentencias en materia
de reparación del daño;
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&Tablero=&NumTE=48&Epp=20&Desde=-100&Hasta=-
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2018265,2018264,2018263,2018262,2018261,2018260,2018259,2018258,2018257,2018256,2018255,2018254,2018253&Epoc
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