DIOS AMA AL DADOR ALEGRE
2 Co. 9:1-15
2Co 9:6 Recuerden esto: el que siembra poco, cosecha poco, pero el
que siembra mucho, cosecha mucho.
2Co 9:7 Cada uno debe dar lo que en su corazón ha decidido dar y no
lo haga con tristeza ni por obligación. Dios ama a los que dan con
alegría.
Tiempo del emperador Calígula
Macedonia (Pobres y en persecución)
Las iglesias de Macedonia estaban en ciudades tales como Filipos, Tesalónica, y
Berea.
Iglesia en Acaya = Corinto (Acomodados económicamente)
*Corinto era una ciudad rica, donde había 2 puertos que le permitían realizar negocio a
todas partes.
“Puesto que el dinero atrae a la gente al igual que la carroña atrae a las moscas,
Corinto experimento rápidamente un enorme influjo de gente tanto del Occidente
como del oriente”
Korinthiazo, que significaba actuar como un Corintio, todo hacía referencia a la
depravada condición moral de sus pobladores (I Corintios 6:9-10), también eran
religiosos e idolatras, depravados, tenían mala fama.
2. (3-5) Pablo está enviando a Tito y a los demás a recoger la colecta
Pero he enviado a los hermanos, para que nuestro gloriarnos de vosotros no sea
vano en esta parte; para que como lo he dicho, estéis preparados; no sea que si
vinieren conmigo algunos macedonios, y os hallaren desprevenidos, nos
avergoncemos nosotros, por no decir vosotros, de esta nuestra confianza. Por tanto,
tuve por necesario exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros y
preparasen primero vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como
de generosidad, y no como de exigencia nuestra.
a. Pero he enviado a los hermanos: Pablo de nuevo está dando un pequeño giro
sarcástico. Es como si dijera: «Todos ustedes están tan listos y tienen tan buena
voluntad para dar, que estoy seguro de que me traerán la ofrenda. Pero de cualquier
modo, enviaré a los hermanos para que vayan y la recojan. No quiero que todo el
gloriarme acerca de ustedes sea en vano».
b. No sea que si vinieren conmigo algunos macedonios, y os hallaren desprevenidos:
El sarcasmo juguetón continúa. «Después de todo, corintios, ustedes no quieren que los
macedonios vean que no tenían la voluntad de dar. No queremos un caso en el cual nos
avergoncemos nosotros, por no decir vosotros, de esta nuestra confianza."
c. Por tanto, tuve por necesario […] para que esté lista como de generosidad, y no
como de exigencia nuestra: Pablo quería que la colecta estuviera completa antes de
que él llegara, para que ni remotamente pudiera haber ningún tipo de manipulación
cuando recibiera la colecta.
i. Pablo estaba muy preocupado porque la ofrenda fuera un asunto de generosidad y no
un asunto de exigencia. Dios mismo nunca cede a una actitud de exigencia, y tampoco
deberíamos nosotros hacerlo. El ser «generoso», según la idea bíblica de la palabra,
tiene más que ver con la «actitud» en el dar, que con la «cantidad» que damos, así que
Dios quiere una buena voluntad en aquellos que dan.
ii. «Cuando Dios da su gracia, Él no extiende un pequeño dedo de mala gana y mantiene
el puño cerrado llena de dones. Yo te diría que hoy las manos de Dios están atravesadas
por los clavos y aun así están bien abiertas. Esta fuente de gracia siempre se está
derramando sin límites de parte del cielo para todos». (Redpath)
B. La recompensa de dar y el corazón correcto para dar
1. (6) Nuestro dar debe ser abundante, si queremos ser recompensados abundantemente
Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que
siembra generosamente, generosamente también segará.
a. El que siembra escasamente, también segará escasamente: Un agricultor que
siembre la semilla puede sentir que está perdiendo la semilla mientras cae de su mano
hacia la tierra; del mismo modo, podemos sentir que estamos perdiendo lo que damos.
Pero de la manera que el agricultor da la semilla en anticipación de una cosecha futura,
nosotros debemos de dar con el mismo corazón.
i. Si un granjero plantara unas pocas semillas debido a que quisiera «retener» lo mayor
posible de las semillas, él tendría más semillas en su granero después del tiempo de la
siembra. Pero en la cosecha, aquel que plantó más semillas tendrá mucho más granos en
su granero.
b. Generosamente también segará: ¿Qué es lo que cosechamos cuando damos?
Cosechamos bendiciones que son tanto materiales como espirituales.
i. Materialmente, podemos confiar en que Dios proveerá para el corazón que da. La
promesa de Flp_4:19 : «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus
riquezas en gloria en Cristo Jesús», está hecha en el contexto de los corazones
generosos de los Filipenses (Flp_4:15-18). Si le damos a Dios, Él nos dará
materialmente.
ii. Espiritualmente, podemos confiar en que Dios recompensará al corazón generoso,
tanto ahora como en la eternidad. Jesús habló de esto en Mat_19:29 : «Y cualquiera que
haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras,
por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna». Jesús, obviamente,
no se estaba refiriendo a que recibiríamos cien casas si dejamos nuestra casa por Él, de
la misma manera que tampoco Él quiso decir que recibiríamos cien esposas si
dejáramos a una por Él. Pero sí quiso decir que nunca nosotros somos los perdedores
cuando le damos a Dios. El Señor jamás puede estar en deuda con ningún hombre, y
nosotros nunca debemos temer el dar «demasiado» a Dios. Espiritual o materialmente,
nunca le darás de más a Dios.
iii. «Esta cosecha debe ser entendida en ambos términos; tanto en la recompensa
espiritual de la vida eterna, como en las bendiciones terrenales con las cuales Dios
honra al benefactor. No solamente Dios recompensa en el cielo al piadoso que hace el
bien, sino en este mundo también». (Calvino)
2. (7) El dar debe venir de un corazón correcto
Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad,
porque Dios ama al dador alegre.
a. Cada uno dé: El dar es para cada uno. Cada cristiano debería ser un dador. Debido a
los escasos recursos, algunos no pueden dar mucho, pero aun es importante que ellos
den, y que den con el tipo de corazón correcto.
b. Como propuso en su corazón: El dar debe estar motivado por nuestro propio
corazón. Nunca debe de ser forzado o manipulado. Debemos de dar porque queremos
dar y porque Dios puso en nuestro corazón el dar.
i. Esto también se puede decir en el sentido de que nuestro dar revela lo que se propuso
en [nuestro] corazón. Si decimos que amamos al Señor más que al surf, pero nos
gastamos todo nuestro dinero en tablas de surf y no damos como debemos dar para la
obra del Señor, entonces, la manera en la que gastamos nuestro dinero muestra lo que se
propuso en nuestro corazón de una manera más precisa que lo que lo hicieron las
palabras. Jesús lo dijo de una manera sencilla: «Porque donde esté vuestro tesoro, allí
estará también vuestro corazón» (Mat_6:21).
c. No con tristeza, ni por necesidad: Dios no quiere que nuestra dar sea con tristeza
(de mala gana, dar con pesar, con muchas quejas) o por necesidad, o sea, dar porque
alguien nos ha obligado o manipulado para que demos. Este es más el espíritu detrás de
los impuestos, no el dar de una manera bíblica.
i. «Los judíos tenían en el templo dos arcas para las limosnas. Una, era para lo que
era necesario, por ejemplo, lo que requería la ley; la otra, era para ofrendas de
buena voluntad. Para escapar de la perdición algunos daban con tristeza lo que era
obligatorio dar; otros, daban alegremente, por amor a Dios, y por compasión a los
pobres. De los primeros, no se dice nada; ellos simplemente hacían lo que requería
la ley. De los segundos, se dice mucho: «Dios los ama». A estas dos tipos de arcas en
el templo es a lo que el apóstol, evidentemente, alude». (Clarke) Lucas 18:9-14
d. Porque Dios ama al dador alegre: En lugar de dar con tristeza o por necesidad,
Dios quiere que demos de una manera alegre. La antigua palabra griega para «alegre»
(hilaros) es utilizada únicamente aquí en el Nuevo Testamento); es la raíz de la palabra
«hilarante» en español. Dios quiere que demos de una manera feliz, porque así es como
Dios mismo da.
i. El verdadero dar viene de un corazón alegre, y también nos da un corazón alegre. El
poeta inglés Carlyle dijo que cuando él era un niño, un mendigo llegó a la puerta cuando
sus padres no estaban. En un impulso jovial, él se apresuró a su cuarto, rompió su
alcancía, y le dio al mendigo todo el dinero. Él dijo que nunca antes, ni desde entonces,
había conocido una felicidad tan pura como la que tuvo en el momento que dio.
ii. No toda la ofrenda es una ofrenda alegre. «Muchos donativos son dados con tristeza
cuando el que da es inducido a dar debido a la opinión pública, o por un remordimiento
de la conciencia» (Hodge). En Hch_5:1-11, Ananías y Safira están como ejemplo de dar
por razones equivocadas, no debido a un corazón alegre.
iii. «Nuestra ofrenda debe ser una ofrenda hilarante, dar del corazón, debido a que amas
dar, no debido a que estás atado a dar». (Morgan)
iv. Dios es el máximo dador alegre. Él se deleita en darnos. «No es difícil el sugerir
que Dios se deleita en el dador alegre. Él mismo es tal dador, y desea ver tal
característica restaurada entre aquellos que fueron creados a su imagen». (Kruse)
3. (8-9) La forma correcta de dar siempre es bendecida
Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que,
teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena
obra; como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para
siempre.
a. Poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia: Mientras
damos, debemos estar persuadidos de que poderoso es Dios para recompensar nuestras
ofrendas. De la manera que poderoso es Dios para hacer que la semilla sembrada
abunde y produzca una gran cosecha, poderoso es Dios para bendecir nuestra ofrenda.
i. Jesús enseñó que aun el donativo más pequeño, si se da con el corazón correcto, no se
irá sin recompensa: «Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría
solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa»
(Mat_10:42).
ii. Al recompensar nuestra ofrenda, Dios lo hace con toda gracia. Nuestra ofrenda es
recompensada en muchas maneras diferentes, material y espiritualmente.
Materialmente, Dios puede bendecir nuestro dar por medio de promociones para obtener
un mejor salario, regalos inesperados de dinero, o haciendo que las cosas duren para que
no suframos el costo de remplazarlas. Espiritualmente, Dios puede bendecir nuestro dar
al liberar nuestros corazones de la tiranía de la codicia y el materialismo, al darnos un
sentido de bendición y felicidad, o al atesorar riquezas en el cielo. No hay fin en las
maneras en que podemos ser bendecidos cuando poderoso es Dios para hacer que
abunde en vosotros.
b. Teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente: La antigua palabra griega
para suficiente (autarkeia) también puede ser traducida como «contentamiento». Así es
como se utiliza la misma palabra en 1Ti_6:6 : «Pero gran ganancia es la piedad
acompañada de contentamiento». Dios da un don especial al corazón generoso: siempre
[…] todo contentamiento en todas las cosas. ¡Eso es mucho de todo!
i. Materialmente hablando, ¿cómo puede alguien siempre tener todo contentamiento en
todas las cosas? Al recibir este contentamiento con el cual Dios bendice al corazón
generoso.
ii. Es fácil para muchos cristianos decir que tienen este contentamiento; pero sea que lo
tengan o no, a menudo se conoce más certeramente por la manera en que gastan su
dinero y por sus hábitos de compra. ¿Qué lugar tiene en tu vida el ir de compras?
¿Cómo afecta la pérdida material tu vida? ¿Qué tan feliz te pones al tener alguna cosa
material?
iii. Cuando vivimos y actuamos sin contentamiento, es cuando estamos tratando de
satisfacer con cosas materiales las necesidades de nuestras vidas. Puede quizás ser la
necesidad de ser «alguien», la necesidad de sentirnos seguros y cuidados, o la necesidad
de tener emociones y novedades en nuestra vida. La mayoría de las personas tratan de
suplir estas necesidades con cosas materiales, pero en verdad solo se pueden completar
con una relación espiritual con el Dios que nos creó.
iv. Barclay dice de la palabra griega autarkeia: «Con ella quieren referirse a una
completa autosuficiencia. Ello se refiere a un marco mental que era completamente
independiente de las cosas externas, el cual lleva el secreto de la felicidad en sí misma.
El contentamiento nunca viene por la posesión de cosas externas». «El apóstol utilizó la
palabra ?todo” con el propósito de refutar nuestra codicia, la cual nos dice que nunca
tenemos lo suficiente». (Trapp)
v. Con este contentamiento, podemos ser las personas más ricas del mundo. Un hombre
pudiera tener las riquezas del hombre más rico del mundo, y aun así tener falta de
contentamiento. Pero si tenemos este contentamiento, en realidad somos más felices que
las personas más ricas que no lo tienen.
c. Abundéis para toda buena obra: Dios nos bendice, materialmente y
espiritualmente, para que abundéis para toda buena obra. Somos bendecidos para que
podamos ser de bendición para otros. Dios quiere que seamos canales de bendición, no
reservas de bendición.
d. Su justicia permanece para siempre: En la cita del Salmo 112:9, Pablo no está
intentando decir que el dar generosamente «nos hace justos», pero da una evidencia de
una posición correcta ante Dios.
. (1-2) El deseo de los corintios cristianos de dar
Cuanto a la ministración para los santos, es por demás que yo os escriba; pues
conozco vuestra buena voluntad, de la cual yo me glorío entre los de Macedonia,
que Acaya está preparada desde el año pasado; y vuestro celo ha estimulado a la
mayoría.
a. Cuanto a la ministración para los santos: La ministración específica que Pablo
tiene en mente es el apoyo financiero para los santos de Jerusalén. Pablo estará en
Corinto para juntar la colecta para los santos de Jerusalén, sobre lo cual escribió en 2
Corintios 8 y en otros pasajes previos (como 1Co_16:1-4).
i. En Hch_11:29, una colecta previa para los santos de Jerusalén es descrita: «Entonces
los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los
hermanos que habitaban en Judea». La antigua palabra griega traducida como
«ministración» (diakonia) es la misma palabra utilizada para «socorro» en Hch_11:29.
b. Es por demás que yo os escriba; pues conozco vuestra buena voluntad: Aquí
Pablo puede estar mostrando su sarcasmo de nuevo. La idea básica es: «Yo ni siquiera
necesito escribir esto, ni recordarles acerca de esta ofrenda, porque ustedes ya han
estado listos y deseosos de dar». Por supuesto, si los corintios cristianos estaban en
realidad listos y deseosos como Pablo parece indicarlo, él en verdad no necesitaba
escribir nada de esto.
i. Al mismo tiempo, esta es una señal de que Pablo ha intentado persuadir a los corintios
en cuanto al dar, como lo hizo en 2 Corintios 8, mostrando el ejemplo de los cristianos
macedonios, y el ejemplo de Jesús. Ahora Pablo los está animando con respecto a su
manera de dar.
c. De la cual yo me glorío entre los de Macedonia: En el capítulo anterior, Pablo habló
de los de Macedonia como ejemplos maravillosos por su voluntad para ofrendar
(2Co_8:1-8). Ahora Pablo (¿sarcásticamente?) les informa a los corintios cristianos que
él se ha gloriado entre los de Macedonia sobre la buena voluntad de los corintios para
ofrendar.
i. Esta puede ser una manera de «jugársela» para animar a los corintios cristianos para
que en verdad estén listos y con la buena voluntad de dar. Pablo puede estar diciendo:
«Vamos, en verdad pueden estar listos para dar. Después de todo, ¡yo ya he alardeado
sobre su buena voluntad con otros!».
d. Vuestro celo ha estimulado a la mayoría: De nuevo Pablo parece ser sarcástico —o
al menos juguetón. Él está diciendo que los corintios cristianos eran tan celosos en su
buena voluntad para dar que eran un buen ejemplo para la mayoría de los otros
cristianos. Él dice que, esencialmente, el buen ejemplo de los de Macedonia (como fue
relatado en 2Co_8:1-8) es solo un reflejo del buen ejemplo de los corintios cristianos, el
cual se reflejó primero en los macedonios.
i. Pensamos que Pablo está siendo sarcástico aquí, porque si los corintios en realidad
hubieran sido tan buenos ejemplos en cuanto a dar, y si su ofrenda hubiera conducido a
otros a ofrendar, entonces Pablo jamás les hubiera hecho tal introducción y les hubiera
dado tanto ánimo para ofrendar como lo hizo en 2 Corintios.