El Duelo
Alexis Guadalupe Ortega Casas
Departamento de Psicología, CUT Universidad de Tijuana
Teorías de la personalidad
Prof. Andrea Canaán
11 de junio 2022
Introducción
Hace un tiempo, estaba disfrutando de un día de descanso con mi pareja, decidimos
ver una vieja película de Robbie Williams; dicha película va de una linda pareja que se conoce
casualmente en un lago, la mujer es artista y el hombre es doctor, ellos se casan y tienen dos
hijos muy lindos. Era una familia muy bella, pero todo cambia cuando pierden a sus hijos en un
accidente automovilístico. El proceso de duelo que enfrenta la joven pareja es largo y difícil,
especialmente por parte de la mujer, ella debe ser ingresada a un hospital psiquiátrico por que
la gran depresión que le provoca la perdida de sus hijos la llevo al borde del suicidio. Cuando
todo pareciera a punto de mejorar, el hombre muere en un accidente justo el día de su
aniversario. En la película, nos muestran como es el proceso de la puerta desde la fantasía,
pero más allá de eso, nos muestran también el duelo al que se enfrenta la mujer. (Ward,
1998). No diré más sobre la trama para no dar spoilers, pero me ha parecido que la película
nos muestra un lado muy oscuro por el que nadie quiere, pero seguramente hemos vivido, o
viviremos...
Me ha parecido adecuado lo antes mencionado, porque la muerte es proceso natural
en la vida de todo ser viviente, es un final que nos toca a todos, pero el duelo es la experiencia
que aquellos que han partido le dejan a los quedamos sujetos a la vida terrenal. El duelo es un
proceso de difícil ruptura, pero ¿Qué es normal? ¿Qué sensaciones se deben experimentar las
personas que pasan por este proceso? ¿Cuáles son las etapas previas a la aceptación? ¿Cómo
se vive este proceso?
En el presenta trabajo, conoceremos la definición del proceso de duelo para poder
entender sus etapas y que es lo que sucede cuando estas etapas no se viven de manera
adecuada. Diferentes autores dentro de la psicología, psiquiatría y tanatología han realizado
estudios para crear teorías que nos ayuden a comprender mejor este lado de la vida humana, y
su importancia.
Que es el duelo
“... A veces, la aflicción de la persona en estado de duelo da lugar a tales irrupciones de
exaltación que las imágenes demasiado claras y distintas del difunto resultan vividas con la
nitidez de una alucinación” (Nasio, 1996) Me pareció adecuado comenzar con esta cita de Juan
Nasio, el psicoanalista argentino que habla sobre el duelo en su libro “El libro del dolor y el
amor” creo que esta cita, nos da una idea de lo fuerte y difícil que puede ser el ciclo del duelo
para una persona.
Durante el trabajo del duelo, el sujeto se conduce como un neurótico, en el sentido de
un apartamiento de la realidad que por otra parte a todo el mundo le parece normal.
Apartamiento que es del orden de la inhibición y no del síntoma, y que se termina con el
duelo, quedando al terminar este proceso el sujeto libre de toda inhibición. (Blasco. 1997)
Entonces el proceso del duelo es el que se vive por la perdida, la ruptura o amputación de una
cosa, objeto o persona por la cual se sentía amor, como dicen de forma coloquial “amar duele”
entre más ames a algo o alguien, el dolor que sentirás por su perdida será más grande
también.
En su libro El tratamiento del duelo: asesoramiento psicológico y terapia (1997),
William Worden, señala: la pérdida de un ser amado es psicológicamente tan traumática como
herirse o quemarse gravemente lo es en el plano fisiológico. [...] el duelo representa una
desviación del estado de salud y bienestar, e igual que es necesario curarse en la esfera de lo
fisiológico para devolver al cuerpo su equilibrio homeostático, asimismo es necesario un
período de tiempo para que la persona en duelo vuelva a un estado de equilibrio similar. Por
esta razón, Engel ve al proceso de duelo similar al proceso de curación. [...] del mismo modo
que los términos sano y enfermo se aplican a los cursos en el proceso de curación fisiológica,
también se pueden aplicar al curso que toma el proceso del duelo.
Dada la explicación anterior, creo necesario que todos debieran saber que el
sentimiento es una parte normal del proceso, por lo que tanto las personas que lo están
enfrentando como las personas alrededor de esta se verán afectadas. El doliente siempre
necesitara de un acompañamiento comprensivo que le ayude a recordar que es normal lo que
está sintiendo y que es aceptable buscar la compañía para no estar solo en el proceso.
Es importante tomar en cuenta que cuando el duelo se presenta, la personalidad, la
psique de la persona, su historia, experiencias de vida y el sistema de afrontamientos que
posee, más allá de las circunstancias de la muerte, tendrán que ver con la forma de asimilar en
las etapas que lo conforman: primera fase, en esta etapa se pasa por un estado de shock, en el
que la persona siente incredulidad, negación e insensibilidad; en la segunda fase (la más larga)
se siente un estado depresivo de gran duración además de un sentimiento de soledad socia y
personal; en la etapa final, normalmente es el periodo de restablecimiento. Comienza cuando
el sujeto mira hacia el futuro, se interesa por nuevos objetos y es capaz de volver a sentir
nuevos deseos y de expresarlos, se trata de una readaptación. (Davalos, García, Suarez, Torres,
Silva y Castillo, 2008)
Freud y Bowlby, ambos, coinciden en que el Duelo Normal implica el reconocimiento
de la realidad de la pérdida, aun cuando se llegue por diversos caminos del “trabajo de duelo”.
Así para Freud el examen de la realidad impulsa al abandono de la relación (retirar la libido del
objeto perdido). Y para Bowlby una importante actividad lo consumen los intentos de
recuperar lo perdido (fase 2 del duelo), el fracaso de este deseo (fase 3) conducirá al
reconocimiento de la realidad de la pérdida y a una restructuración de las representaciones del
“self” y del mundo (fase 4 del duelo). (Juri y Morrone, 2012)
Las antes mencionadas son enfocadas en el proceso que debe pasar una persona en un
duelo normal, aunque en su libro Sobre la muerte y el dolor la psiquiatra Elisabeth Ross Kübler
y David Kessler, (2007) hicieron una investigación en la que definen cinco etapas que
conforman el duelo, las cuales son: negación, en la cual no se reconoce la pérdida o existe una
incredulidad; ira, el sentimiento aparece junto con la frustración de no poder hacer nada ante
la situación, la ira es contra el ser perdido, contra uno mismo o una cosa; la negociación puede
adoptar la forma de una tregua temporal, queremos que la vida vuelva a ser como era;
depresión: la vida parece no tener sentido ante la perdida sin embargo es una respuesta
normal; aceptación: la aceptación no es sentirse bien durante o después del duelo, es más
bien aceptar la realidad de que hemos perdido a aquel ser querido y se reconoce que es una
realidad permanente, lo cual ayuda a la persona a sanar.
Ahora que se conoce el proceso normal del duelo, ¿Qué pasa cuando no se procesa de
forma correcta? Al duelo anormal se le han identificado diferentes características, por lo tanto,
se le han dado diferentes nombres. La Tanatología es conocida como la disciplina, arte o
especialidad, que con un método científico se encarga de encontrar sentido al proceso de la
muerte y al mismo tiempo estrechar lazos de confianza, esperanza y cuidados entre el
moribundo, su familia y el personal que lo asiste, para lograr transcurrir este proceso con
dignidad. (Valdez, 2013)
Davalos, et al. (2008) nos ayudan a entender estos tipos de duelos que aparecen de
forma anormal:
1. Duelo patológico: es en el que la persona recurre a conductas desadaptativas o en un
estado en el que no se permite avanzar a sí mismo. El dolor se prolonga por demasiado
tiempo y no coincide con la personalidad esperada.
2. Duelo anticipado: este duelo comienza antes de llegar a la pérdida del ser querido, por
ejemplo, cuando se tiene noción de que algún familiar padece alguna enfermedad
terminal. Este tipo de duelos ofrece a la persona de prepararse para la muerte.
3. Duelo inhibido o negado: la persona no quiere afrontar la realidad de la muerte del ser
querido.
4. Duelo crónico: dura muchísimo tiempo, la persona tiende a estar tanto tiempo en
duelo que se dice que este controla toda su existencia.
En la Revista Digital de Medicina Psicosomática y Psicoterapia, la licencia Vanesa Domingo
(2016) Realizo un estudio sobre el duelo en el que incluyo los tipos antes mencionados y
agrego por sí misma los siguientes:
1. Duelo exagerado: La persona experimenta la intensificación de un duelo normal, se
siente desbordada y recurre a una conducta desadaptativa. Estos incluyen trastornos
psiquiátricos generados por la perdida.
2. Duelo enmascarado: pueden aparecer síntomas como depresión, hipocondría,
ansiedad, fobias, pero las personas no son conscientes de que estos síntomas estos
relacionados con el duelo.
Como vemos, el llevar un duelo normal o convertirlo en uno patológico, depende
mucho de la persona, de cómo esta y su personalidad afronten la situación. Aun así, Domingo
(2016) señara que existen diversos factores que vuelven a una persona vulnerable a padecer
un patológico. La circunstancia en la que ocurre la muerte puede inducir a un trauma y que el
duelo sea más difícil, por ejemplo, un familiar que ha sido asesinado. Si la persona dependía
mucho aquel a quien ha perdido, o si ha perdido bastantes seres queridos en un corto periodo
de tiempo.
Acinas (2011) considera que Variables de Personalidad e Historia de Salud Mental
Previa. Antecedentes psiquiátricos previos, discapacidad física, pérdidas no resueltas y rasgos
de personalidad como tendencia a la baja autoestima y dificultad para expresar emociones, se
asocian a una mala evolución en el duelo. El vínculo y la convivencia con el fallecido también
juegan un papel importante. Recordemos que cuando una persona pierde alguien muy
querido, es necesario un acompañamiento emocional, por lo que, si este es inexistente o
carente desde el ámbito social o familiar, se genera un aislamiento, lo que puede encaminar a
una persona a perderse si no sabe cómo afrontar el duelo.
¿Como se sobrelleva el duelo?
Algunos autores refieren que, para poder afrontar un duelo de manera saludable, es
necesario no abandonarse a sí mismo, además de ser conscientes de la perdida por la que
estamos pasando, aceptar lo que se está sintiendo y darse el tiempo de sanar, se recomienda
que la persona este consciente de sí misma en todo momento por lo que nos referimos al
cuidado físico y emocional.
Comer adecuadamente, dormir de forma correcta, escuchar al cuerpo cuando este
pida un descanso o se sienta que necesita sol y aire fresco, hacer actividad física y evitar el
consumo de sustancias para aliviar el sentimiento de tristeza. Del lado emocional, es
importante aceptar el sentimiento y no sentirse culpable por necesitar tiempo a solas, sin
embargo, es aceptable buscar una red de apoyo emocional que nos haga sentir en confianza
de expresar las emociones que puedan surgir en el proceso del duelo.
Existe una disciplina que estudia el proceso de la muerte, sus rituales y sus significados.
También se encarga de estudiar el duelo derivado de cualquier perdida significativa. El vocablo
tanatos deriva del griego Thanatos , nombre que en la mitología griega se le daba a la diosa de
la muerte, hija de la noche, denominada Eufrone o Eubolia, que quiere decir "madre del buen
consejo". La noche tuvo a su hija (la muerte o Thanatos) sin la participación de un varón, por lo
cual muchos la consideran diosa; no obstante, algunas veces, también la diosa de la muerte es
representada como un genio alado. El término Tanatología, "La ciencia de la muerte", fue
acuñado en 1901 por el médico ruso Elías Metchnikoff, quién en el año de 1908 recibiera el
Premio Nobel de Medicina por sus trabajos que culminaron en la teoría de la fagocitosis. En
ese momento la Tanatología fue considerada como una rama de la medicina forense que
trataba de la muerte y de todo lo relativo a los cadáveres desde el punto de vista medicolegal.
(Revista UNAM, 2006)
Sin embargo, fueron n embargo, los médicos psiquiatras Eissler y Elizabeth Kübler-
Ross le dieron el enfoque actual: fomentar y desarrollar holísticamente las potencialidades del
ser humano, para enfrentar los efectos de la “cultura de la muerte”. La tanatología se ocupa de
la atención a los pacientes terminales, sus familias, allegados y cualquiera que este
enfrentando un duelo.
En esta disciplina, se ocupan de que la persona aprenda sobre su dolor, al enfermo
terminal se le trata de forma respetuosa en el cual se le ofrecen tratamientos y
acompañamientos en el que el paciente está en todo su derecho de saber todos los detalles de
su enfermedad. El tanatólogo establece una red de apoyo con otros especialistas, familiares y
amigos, que se encarguen de dar soporte emocional al paciente, además pueden ayudar en los
aspectos legales (dejando papeles en orden antes de una partida), ayuda médica, psicológica y
espiritual.
De forma cultural, la forma de sobrellevar el duelo es diferente, dados los estigmas
que hay sobre la muerte los procesos suelen ser diferentes. Los rituales que se realizan cuando
un ser querido deja este mundo, ayudan a las personas a poder expresar aquel sentimiento
hacia el ser querido cuando aún estaba en vida. Del lado de la religión, cada una cuenta con
sus creencias sobre la muerte, por ejemplo:
En el judaísmo se aplica el duelo anticipado, pues antes de la muerte de la persona, los
judíos consideran que para que esta pueda pasar con bien al plano terrenal es necesario que
se le acompañe hasta sus últimos momentos. Durante el entierro de la persona, los familiares
se cortan un pedazo de prenda que usan por todo el largo proceso del duelo, el cual compete
de una serie de fases: “aninut” lo que significa lamento o tristeza periodo en el que se le
permite al deudo sumergirse en su dolor y se le excenta de las labores sociales y religiosas.
La primera etapa del duelo (shivah) incluye los siete primeros días posteriores al
fallecimiento del ser querido. Comienza tan pronto finaliza el entierro y son siete días de
intenso duelo para los judíos tradicionales (ortodoxos y conservadores), y tres días para los
judíos reformistas. La segunda etapa (sheloshim) abarca desde la segunda semana hasta el
final del primer mes; y la tercera (yahreit) se extiende hasta el final del primer año de duelo,
cuando se realiza la primera conmemoración del fallecimiento. (Yoffe, 2017) En esta cultura se
considera al deudo como una persona enferma a la que hay que cuidar mucho, en su primera
etapa del duelo, se les permite quedarse en casa porque consideran necesario dedicarse a las
plegarias, la meditación y la introspección, ellos consideran que no es momento de vanidades,
por lo que se les prohíbe bañarse, peinarse e incluso mantener relaciones sexuales, aunque
eso es en la primera etapa el duelo suele durar un año. Se puede ver que en esta religión es
muy importante que se le dé tiempo a la persona de afrontar su dolor y siempre recibe
acompañamiento de su iglesia y la comunidad.
El budismo no es tanto considerado una religión, si no una práctica que tiene muchas
escuelas y, por lo tanto, muchas teorías. Sin embargo, una de las principales características del
budismo, es que se acepta que la muerte es solo el comienzo de algo más por lo que en
realidad, la muerte es una etapa aceptada como cualquier otra y aunque si bien es esperada,
puede no ser deseada por lo que los budistas utilizan sus técnicas de meditación e
introspección para aceptar la partida de su ser querido.
En la religión católica, cuando una persona está cerca de la muerte, lo que prosigue es
que la persona se acerque a la iglesia para confesar sus pecados y recibir el perdón. Cuando la
persona muere, se lleva a cabo un “velorio” el motivo de este es reconocer que la persona ya
ha partido, además de que los que sufrieron la perdida reciben el acompañamiento y suelen
hacerse reuniones periódicas en las que se rezan oraciones en favor del difunto. Creo que es
una parte en la que se descuida un poco a la persona que está en duelo, pues, aunque es algo
muy espiritual, esta religión adoptada en la cultura occidental es tomada más ligeramente que
otras en cuanto a rituales de duelo. Dada la cultura occidental y los constructos sociales de
esta, es visto como incomodo cuando una persona expresa sus sentimientos en público, sobre
todo si son hombres los que expresan su dolor, además no suele ofrecerse un seguimiento al
acompañamiento emocional de la persona además de unas simples palabras de consuelo.
En la cultura islámica, suele usarse el color blanco como símbolo de luto. La religión es
una comunidad muy grande que se encarga de realizar acompañamiento cuando se sabe que
alguna persona está cerca de la muerte, se prepara a la persona y a sus familiares con canticos
que, según su religión, los ayudaran a aceptar el proceso. Según un estudio hecho a base de
entrevistas por (Yoffe, 2017) menciona el siguiente testimonio: “Es bueno que lo sepa el resto
de la comunidad, porque la gente hará súplicas por esa persona, en el Corán dice que cuando
nos pasa una desgracia debemos recordar que venimos de Dios y a él hemos de volver, se les
recuerda eso a las personas y se hacen súplicas para que Dios les de paciencia. Después lo que
hacen las personas cercanas es apoyar y en los primeros momentos deben cocinar para esa
familia. Si alguien necesita más apoyo, mejor si puede acudir a un psicólogo, si es musulmán
principalmente porque entiende lo que piensas, pero los imanes también hacen una labor de
apoyo. Te sientes arropada.” Aunque el luto en esta religión no debe de durar más de tres días,
pues se considera que entre más rápido se hacen los rituales, más rápido podrá llegar la
persona al paraíso.
Conclusión
Durante la elaboración de este reporte, leí mucho sobre cómo se considera al duelo
como una etapa que debemos pasar para aceptar la muerte de un ser querido. Aunque nos
enfocamos en la muerte, también puede ser por la pérdida de algún objeto valioso o
representativo, la perdida de algún acontecimiento importante o de algún evento. Esta
perdida provoca en nosotros un sentimiento de que algo nos ha sido arrebatado o cortado. El
psicoanálisis lo explica diciendo que ponemos energía libidinal en ese objeto que amamos, y
cuando este nos hace falta, esa energía queda liberada y debe ser retirada, sin embargo, al ser
humano no le gusta abandonar ese estado. Dado lo anterior, el proceso del duelo suele ser
lento, se experimentan sentimientos de vacío, dolor y perdida, sin embargo, es algo natural y
es parte del ciclo de la vida.
El duelo normal se realiza cuando a pesar de que se siente dolor, somos conscientes de
la perdida que estamos experimentando, somos conscientes de que es algo natural y que no
podemos cambiar. La persona en un duelo normal acepta todas estas cosas y vive su duelo de
forma corta y natural. Cuando no se cumple con este proceso normal, se da lo que es un duelo
patológico, el cual puede manifestarse de diferentes maneras; algunas personas no son
capaces de identificar los síntomas y suelen ignorarlos o al contrario, entrar en una
desesperación por creerse enfermos; otras personas suelen prolongar su duelo incluso por
años, puede que nunca llegue a superarse, por ejemplo: cuando una madre ha perdido a un
hijo, suele llevarle flores todos los días al lugar donde falleció, no limpia ni cambia nada de
lugar en la habitación que le solía pertenecer al fallecido, pues ella cree que e una manera de
recordarle.
Me parece interesante ver que hay religiones en las que el suelo suele tomarse muy
enserio, al contrario que en México, si bien se hace la celebración del día de muertos como
una forma de honrar y recordar a los seres queridos que ya no están, socialmente no se le da
mucha importancia a la persona que está sufriendo la perdida: muchas veces no se les respeta
un tiempo de duelo desde el ámbito laboral. Tampoco es muy bien visto ver a la gente
expresando su dolor y no hay mucha empatía como en otras culturas, donde al doliente se le
acompaña durante todo el proceso, especialmente si se trata de una perdida anticipada, y se le
trata con respeto, amor y comprensión.
Referencias
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