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Huracanes: Formación, Impacto y Peligros

Los huracanes son ciclones tropicales formados sobre aguas cálidas, caracterizados por vientos intensos, lluvias torrenciales y marejadas ciclónicas. Se desarrollan en regiones tropicales y su intensidad se mide mediante la escala Saffir-Simpson, que clasifica los huracanes en cinco categorías según la velocidad del viento y el daño potencial. Estos fenómenos naturales pueden causar devastación masiva, afectando tanto a la infraestructura como a la vida humana en las áreas impactadas.
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Huracanes: Formación, Impacto y Peligros

Los huracanes son ciclones tropicales formados sobre aguas cálidas, caracterizados por vientos intensos, lluvias torrenciales y marejadas ciclónicas. Se desarrollan en regiones tropicales y su intensidad se mide mediante la escala Saffir-Simpson, que clasifica los huracanes en cinco categorías según la velocidad del viento y el daño potencial. Estos fenómenos naturales pueden causar devastación masiva, afectando tanto a la infraestructura como a la vida humana en las áreas impactadas.
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Un huracán es un tipo de ciclón tropical, una poderosa tormenta que

se desarrolla sobre aguas cálidas en los océanos tropicales. Los


huracanes son sistemas organizados de nubes y tormentas eléctricas
con una circulación cerrada alrededor de un centro de baja presión.
Se caracterizan por vientos fuertes, lluvias intensas, marejadas
ciclónicas y, en algunos casos, tornados.

Su máximo diámetro alcanza aproximadamente los 1000 kilómetros y


puede llegar a tener 10 kilómetros de altura. Es capaz de producir
vientos con velocidades superiores a los 200 kilómetros por hora con
ráfagas de hasta 400 kilómetros por hora.

Los huracanes provocan fuertes lluvias, vientos destructivos, y


marejadas ciclónicas (olas enormes que pueden causar inundaciones
costeras).

En el hemisferio norte, los huracanes giran en sentido contrario a las


agujas del reloj debido al efecto Coriolis. Son más comunes en las
zonas tropicales del Atlántico, el Pacífico y otras regiones cálidas del
océano.

Cómo se forma un huracán:

1. Aguas cálidas del océano: Los huracanes se forman sobre aguas


oceánicas que tienen una temperatura de al menos 26,5°C. El
calor del agua proporciona la energía necesaria para alimentar
la tormenta.

2. Evaporación y condensación: El agua cálida se evapora y sube a


la atmósfera, donde se enfría y se condensa en nubes. La
liberación de calor latente durante la condensación calienta el
aire, lo que hace que suba más.
3. Baja presión y circulación: A medida que el aire cálido sube,
deja un área de baja presión cerca de la superficie del océano.
Los vientos comienzan a fluir hacia esta área de baja presión y,
debido a la rotación de la Tierra (efecto Coriolis), estos vientos
se curvan, lo que causa que la tormenta empiece a girar.

4. Organización y fortalecimiento: Si las condiciones son


favorables (ausencia de cizalladura del viento y suficiente
humedad en la atmósfera), el ciclón tropical sigue ganando
energía. La circulación se vuelve más organizada y, si los
vientos alrededor del centro superan los 119 km/h, la tormenta
se clasifica como un huracán.

El centro de un huracán es conocido como el ojo, una zona de calma


relativa rodeada por el muro del ojo, que contiene las tormentas más
intensas y los vientos más fuertes.

2. Los huracanes se forman principalmente en las regiones tropicales


y subtropicales del mundo, donde las aguas del océano son lo
suficientemente cálidas como para generar la energía que los
alimenta. Estas áreas están ubicadas en las siguientes partes del
planeta:

1. Océano Atlántico Norte: Incluye el Caribe, el Golfo de México y


la costa este de los Estados Unidos y América Central. La
temporada de huracanes en esta región va desde junio hasta
noviembre.

2. Océano Pacífico Nororiental: Se forman huracanes frente a las


costas de México y América Central, desplazándose hacia el
oeste. La temporada en esta región también va de mayo a
noviembre.
3. Océano Pacífico Noroeste: En esta región, los huracanes se
conocen como tifones, y se forman cerca de Japón, Filipinas y
China.

4. Océano Índico Norte: Aquí se forman ciclones tropicales que


afectan áreas como India, Bangladesh y el Mar Arábigo.

5. Océano Índico Sur y Pacífico Sur: Huracanes que afectan a


regiones como Madagascar, Australia y las islas del Pacífico Sur.

Los huracanes no se forman cerca del ecuador porque el efecto


Coriolis, que es necesario para que la tormenta comience a girar, es
débil en esa área. También es raro que se formen huracanes en los
océanos más fríos como el Atlántico Sur.

3.

La intensidad de un huracán se mide principalmente a través de la


Escala de Vientos de Huracanes Saffir-Simpson, que clasifica los
huracanes según la velocidad de sus vientos sostenidos durante un
minuto. Esta escala divide los huracanes en cinco categorías,
basándose en los posibles daños que pueden causar y la velocidad
del viento:

Escala Saffir-Simpson:

1. Categoría 1:

Velocidad del viento: 119 – 153 km/h


Daño potencial: Daños mínimos, pero pueden arrancar árboles
pequeños, dañar techos débiles y causar inundaciones costeras.

2. Categoría 2:

Velocidad del viento: 154 – 177 km/h

Daño potencial: Daños moderados, pueden causar daños más severos


a estructuras y volar objetos no asegurados.

3. Categoría 3 (Huracán mayor):

Velocidad del viento: 178 – 208 km/h

Daño potencial: Daños extensos, destruye estructuras pequeñas y


daña gravemente edificios y casas.

4. Categoría 4:

Velocidad del viento: 209 – 251 km/h

Daño potencial: Daños catastróficos, derrumbes de estructuras y


casas, destrucción significativa.
5. Categoría 5:

Velocidad del viento: Más de 252 km/h

Daño potencial: Daños devastadores, muchos edificios son destruidos,


y hay un gran riesgo de pérdida de vidas e infraestructura.

Otros factores utilizados para medir la intensidad de un huracán


incluyen:

Presión barométrica: Huracanes más intensos suelen tener una


presión central más baja.

Tamaño del huracán: Aunque la escala Saffir-Simpson no tiene en


cuenta el tamaño, los huracanes más grandes pueden tener un mayor
impacto en las zonas costeras.

Marejada ciclónica: El aumento del nivel del mar causado por los
vientos del huracán puede causar inundaciones devastadoras.

Estas mediciones se toman con herramientas como aviones


cazahuracanes, satélites, boyas oceánicas y estaciones
meteorológicas terrestres.

4R/: Los huracanes son peligrosos debido a su capacidad de causar


devastación a gran escala a través de varios fenómenos destructivos:
1. Vientos fuertes:

Los huracanes traen consigo vientos extremadamente poderosos que


pueden superar los 250 km/h en huracanes de categoría alta. Estos
vientos pueden arrancar árboles, volar techos, destruir edificios,
volcar vehículos y lanzar escombros como proyectiles, poniendo en
riesgo la vida y la propiedad.

2. Marejada ciclónica:

La marejada ciclónica es el aumento súbito del nivel del mar causado


por los fuertes vientos del huracán que empujan grandes masas de
agua hacia la costa. Esta es una de las causas más mortales de los
huracanes, ya que puede provocar inundaciones graves y repentinas,
especialmente en zonas costeras bajas, destruyendo infraestructuras
y hogares.

3. Lluvias torrenciales:

Los huracanes suelen traer lluvias intensas que pueden durar varios
días. Estas lluvias pueden causar inundaciones repentinas,
deslizamientos de tierra y crecidas de ríos, afectando tanto a zonas
costeras como interiores. Las inundaciones son una de las principales
causas de muertes y destrucción en los huracanes.

4. Tornados:

Los huracanes también pueden generar tornados, que son pequeños


pero extremadamente destructivos. Aunque no siempre ocurren,
cuando lo hacen, añaden más destrucción en áreas ya afectadas por
los fuertes vientos del huracán.

5. Interrupciones de infraestructura:

Los huracanes pueden dañar o destruir infraestructuras esenciales


como carreteras, puentes, redes eléctricas y sistemas de
comunicación, lo que puede dejar a las comunidades sin electricidad,
agua potable, atención médica y acceso a suministros de emergencia
durante días o semanas.

6. Efectos prolongados:

Además de los daños inmediatos, los huracanes pueden causar


problemas a largo plazo, como la pérdida de viviendas, empleo y
servicios básicos, además de aumentar el riesgo de enfermedades
debido a las condiciones insalubres tras las inundaciones.

En resumen, los huracanes son peligrosos no solo por sus vientos y


lluvias, sino por la combinación de estos factores que pueden causar
destrucción masiva, pérdida de vidas y graves problemas económicos
y de infraestructura en las áreas afectadas.

5R/: A lo largo de la historia reciente, varios huracanes han causado


destrucción masiva y pérdida de vidas. Aquí tienes cinco de los
huracanes más peligrosos de nuestro tiempo, en términos de impacto
en vidas humanas, daños materiales y repercusiones a largo plazo:

1. Huracán Katrina (2005):


Región afectada: Estados Unidos, principalmente Nueva Orleans,
Luisiana.

Categoría: 5 (en su punto máximo, llegó a tierra como Categoría 3)

Daños: Aproximadamente $125 mil millones USD.

Víctimas: Más de 1,800 muertos.

Impacto: Katrina fue uno de los huracanes más costosos y mortales


de la historia de EE.UU. La ciudad de Nueva Orleans fue
especialmente devastada debido a la rotura de los diques, lo que
causó inundaciones masivas que sumergieron gran parte de la
ciudad. La respuesta inadecuada ante la emergencia aumentó la
magnitud de la tragedia.

2. Huracán Mitch (1998):

Región afectada: Centroamérica, especialmente Honduras y


Nicaragua.

Categoría: 5

Daños: Más de $6 mil millones USD.

Víctimas: Alrededor de 11,000 muertos, con miles más desaparecidos.

Impacto: Mitch provocó lluvias torrenciales que causaron


deslizamientos de tierra e inundaciones masivas, afectando
gravemente a los países centroamericanos. Los daños a las
infraestructuras y la agricultura fueron catastróficos, lo que llevó a
una crisis humanitaria.
3. Huracán María (2017):

Región afectada: Caribe, principalmente Puerto Rico.

Categoría: 5

Daños: Más de $90 mil millones USD.

Víctimas: Se estima que entre 2,975 y 4,600 personas murieron,


aunque las cifras exactas varían.

Impacto: María devastó Puerto Rico, destruyendo la infraestructura


eléctrica de la isla y causando una crisis humanitaria de largo plazo.
Gran parte de la población quedó sin electricidad durante meses, y
los esfuerzos de reconstrucción fueron lentos. Las secuelas
económicas y sociales del huracán aún persisten.

4. Huracán Sandy (2012):

Región afectada: Estados Unidos, el Caribe y Canadá.

Categoría: 3 (tormenta pos-tropical cuando golpeó el noreste de


EE.UU.)

Daños: Aproximadamente $70 mil millones USD.

Víctimas: 233 muertos.


Impacto: Aunque no fue un huracán de categoría alta al tocar tierra,
Sandy fue inusualmente grande y afectó a una vasta área. Causó
inundaciones significativas en Nueva York y Nueva Jersey, afectando a
millones de personas y causando apagones masivos. La combinación
de vientos, marejada ciclónica y lluvias lo hizo devastador para áreas
densamente pobladas.

5. Huracán Harvey (2017):

Región afectada: Texas, EE.UU.

Categoría: 4

Daños: Más de $125 mil millones USD.

Víctimas: Alrededor de 100 muertos.

Impacto: Harvey produjo lluvias sin precedentes en Houston, Texas,


causando inundaciones masivas en toda la ciudad. Fue el huracán que
más lluvia ha dejado caer en los Estados Unidos continentales, con
más de 1,500 mm en algunas áreas. Las inundaciones desplazaron a
decenas de miles de personas y causaron daños devastadores a
viviendas y empresas.

Estos huracanes se destacaron no solo por su fuerza, sino también


por los grandes impactos humanitarios, económicos y sociales que
dejaron a su paso, afectando a millones de personas y marcando un
antes y un después en las zonas afectadas.

6R/:Los huracanes son un tipo de ciclón tropical, pero reciben


diferentes nombres según la región del mundo en la que se forman:
1. Huracán:

Región: Atlántico Norte, Caribe, Golfo de México, y el Pacífico


Nororiental (costa oeste de México y América Central).

Descripción: Los ciclones tropicales que se forman en estas regiones


con vientos sostenidos de más de 119 km/h se llaman huracanes.

2. Tifón:

Región: Noroeste del Océano Pacífico, afectando principalmente a


países como Filipinas, Japón y China.

Descripción: En esta región, los ciclones tropicales con la misma


intensidad que los huracanes se conocen como tifones.

3. Ciclón tropical:

Región: Océano Índico Norte (incluye el Mar Arábigo y la Bahía de


Bengala), el Océano Índico Sur, y el Pacífico Sur.

Descripción: En estas áreas, los ciclones tropicales se llaman


simplemente ciclones tropicales. Se usan términos similares para
referirse a tormentas en áreas como Madagascar, India, Bangladesh y
Australia.
En resumen:

Huracán: Atlántico y Pacífico Nororiental.

Tifón: Noroeste del Pacífico.

Ciclón tropical: Océano Índico y Pacífico Sur.

Todos estos fenómenos son esencialmente lo mismo en cuanto a


formación y características, pero reciben diferentes nombres según la
región geográfica.

Introducción

Los huracanes son uno de los fenómenos naturales más poderosos y


destructivos de la Tierra. Se originan en las cálidas aguas tropicales y
pueden recorrer miles de kilómetros, trayendo consigo vientos
devastadores, lluvias torrenciales, marejadas ciclónicas e
inundaciones que afectan a millones de personas cada año. Estos
ciclones tropicales, conocidos como huracanes en el Atlántico y
Pacífico oriental, tifones en el Pacífico occidental, y ciclones en otras
regiones del mundo, no solo representan una amenaza para las zonas
costeras, sino que sus efectos pueden sentirse en áreas interiores,
causando destrucción en infraestructura, pérdidas económicas y, lo
más trágico, en vidas humanas. Entender cómo se forman, cómo se
miden y por qué son tan peligrosos es esencial para mitigar sus
impactos y mejorar las respuestas ante estos eventos extremos.

Objetivo General:
Comprender el fenómeno de los huracanes, sus características,
mecanismos de formación y los impactos que causan, con el fin de
promover la preparación, la prevención y la mitigación de sus efectos
destructivos en las comunidades vulnerables.

Objetivos Específicos:

1. Analizar el proceso de formación de los huracanes, incluyendo


los factores atmosféricos y oceánicos que los propician, para
entender las condiciones necesarias para su desarrollo.

2. Identificar las principales áreas geográficas propensas a


huracanes a nivel mundial, estudiando los patrones
estacionales y la frecuencia de estos fenómenos en distintas
regiones.

3. Evaluar los efectos destructivos de los huracanes, tanto


inmediatos como a largo plazo, sobre la infraestructura, el
medio ambiente y las poblaciones afectadas.

4. Estudiar los sistemas de clasificación y medición de huracanes,


como la escala Saffir-Simpson, para interpretar la magnitud y
peligrosidad de estos eventos.

5. Explorar las medidas de prevención y respuesta ante


huracanes, con énfasis en la importancia de la planificación
urbana, la educación y la preparación de emergencias para
reducir los daños y proteger a las comunidades.
6. Investigar los efectos del cambio climático en la frecuencia e
intensidad de los huracanes, evaluando cómo el calentamiento
global puede influir en la formación de ciclones tropicales más
poderosos.

7. Promover la conciencia pública sobre los riesgos asociados con


los huracanes, incentivando la participación activa en
programas de alerta temprana y protocolos de evacuación.

Conclusión

En conclusión, los huracanes son fenómenos naturales de gran poder


destructivo que representan una amenaza significativa para las
regiones costeras y, en algunos casos, para zonas más alejadas del
litoral. Su formación está vinculada a condiciones climáticas y
oceánicas específicas, y su impacto puede ser devastador, con
efectos que abarcan desde la pérdida de vidas humanas hasta la
destrucción masiva de infraestructuras y ecosistemas. Aunque no se
pueden evitar, la ciencia ha avanzado en su monitoreo y predicción,
lo que permite mitigar en gran medida sus consecuencias mediante la
preparación, la educación y la implementación de estrategias de
prevención. A medida que el cambio climático altera las condiciones
ambientales, es crucial seguir investigando y adaptando las medidas
de respuesta para proteger a las comunidades vulnerables y reducir
el impacto de estos ciclones tropicales en el futuro.

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