0% encontró este documento útil (0 votos)
88 vistas41 páginas

Bautismo

El documento presenta diez lecciones sobre el bautismo cristiano, destinadas a ayudar a los nuevos creyentes a comprender su significado y la importancia de este acto. Se abordan temas como la relación entre el bautismo y la salvación, las instrucciones de Jesús sobre el bautismo, y los compromisos que adquiere un creyente al ser bautizado. Además, se discuten diferentes tipos de bautismos y se aclaran confusiones comunes sobre el perdón de pecados en relación con el bautismo.

Cargado por

Jorge Rojas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
88 vistas41 páginas

Bautismo

El documento presenta diez lecciones sobre el bautismo cristiano, destinadas a ayudar a los nuevos creyentes a comprender su significado y la importancia de este acto. Se abordan temas como la relación entre el bautismo y la salvación, las instrucciones de Jesús sobre el bautismo, y los compromisos que adquiere un creyente al ser bautizado. Además, se discuten diferentes tipos de bautismos y se aclaran confusiones comunes sobre el perdón de pecados en relación con el bautismo.

Cargado por

Jorge Rojas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Diez lecciones sobre el Bautismo Cristiano

¿Debo Ser
Bautizado?
Carlos Villamil y Felipe Nunn
Colombia, Sur América

Primera edición: 1997

Edición 2010

Fuente: www.philipnunn.com

Hemos escrito estas páginas para que el nuevo creyente


entienda el significado simbólico del bautismo,
despeje algunas de sus inquietudes, y luego decida
obedecer al Señor Jesús tomando el paso del bautismo.

Estas lecciones también pueden usarse


como base para dictar clases bautismales.

Además, el contenido de este estudio puede ser


estudiado en el formato de curso por
correspondencia de la Escuela Emmaús
- ECS Ministries: www.ecsministries.org
¿Debo Ser Bautizado? -2-

Diez lecciones sobre el Bautismo Cristiano


Contenido

Lección 1. ¿Por qué bautizamos al cristiano?

Lección 2. ¿Cómo se recibe la salvación?

Lección 3. El bautismo y la seguridad de nuestra salvación

Lección 4. ¿Qué instrucciones dejó el Señor Jesús en cuanto al bautismo?

Lección 5. El bautismo y el perdón de los pecados

Lección 6. ¿Qué simboliza el bautismo cristiano?


(1) Identificación con Cristo en su muerte y resurrección

Lección 7. ¿Qué simboliza el bautismo cristiano?


(2) El fin del viejo hombre y el comienzo de la nueva vida

Lección 8. ¿Qué compromisos adquiero al ser bautizado?

Lección 9. ¿Cómo se practica el bautismo cristiano?

Lección 10. ¿Qué impide que yo sea bautizado?

Apéndices

Apéndice 1. ¿Qué sucede cuando un creyente se aparta?

Apéndice 2. ¿Qué pasa con un bebé que muere sin ser bautizado?

Apéndice 3. Ser llenos del Espíritu y el bautismo en el Espíritu Santo

Apéndice 4. Algunos versículos relacionados con el bautismo


que pueden causar confusión

Apéndice 5. La naturaleza del único Dios verdadero


¿Debo Ser Bautizado? -3-

Diez lecciones sobre el Bautismo Cristiano


Dios nos ha dado su Palabra para mostrarnos el camino. Por eso el salmista
cantaba: “Lámpara es a mis pies tu Palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo
119:105). Cada vez que avances en este estudio, pide a Dios que te abra el corazón
para recibir las verdades enseñadas en su Palabra. Busca y lee todas las citas
bíblicas, y las porciones correspondientes a cada lección.

Lección 1

¿Por qué bautizamos al cristiano?


Al comienzo de su ministerio, leemos que Jesús enseñaba y también bautizaba (Juan
3:22,26). Parece que un poco después, delegó la responsabilidad de bautizar a sus
discípulos (Juan 4:2). Pero preguntémonos: ¿Por qué se bautizaban los seguidores de
Jesucristo? ¿Quién fue el inventor del bautismo cristiano? Antes de partir, Jesucristo dio a
sus discípulos instrucciones claras: “Id, y haced discípulos a todas las naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19). Esto
es lo que llamamos el “bautismo cristiano”.

Es de notar que la práctica del bautismo comenzó mucho antes. Juan el Bautista, por
ejemplo, bautizaba. En la tradición judía también encontramos ciertas formas de bautismo.
Haremos referencia a algunas de éstas en el desarrollo de este curso, pero sólo para
distinguirlas del “bautismo cristiano”, que es el bautismo que debemos practicar hoy día. En
esta lección veremos:

1. ¿Qué significa el “bautismo cristiano”?


2. ¿Por qué bautizarse?
3. ¿Por qué es necesario ser creyente antes de ser bautizado?

1. ¿Qué significa el “bautismo cristiano”?

El bautismo cristiano es el acto simbólico mediante el cual una persona que ha recibido
al Señor Jesucristo demuestra públicamente que es un discípulo de Él. El bautismo, por lo
tanto, es un símbolo exterior de una transformación interior. Consiste en ser sumergido en
agua y ser sacado de allí, confesando que se ha muerto y resucitado con Cristo.

La palabra “bautizar” proviene del término griego “BAPTIZO”, que significa “sumergir” o
“hundir”. Esta palabra griega también se empleaba en el oficio de teñir tela en tinta. La tela o
lana se sumergía o “bautizaba” totalmente en la tinta para quedar teñida. Entendemos, por
lo tanto, que el bautismo simboliza una identificación estrecha. Al bautizarse, el cristiano se
‘sumerge’ visiblemente en Cristo (Romanos 6:3) y en el Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia
(1 Corintios 12:13). Esto quiere decir que el que se bautiza se identifica de forma visible con
el Señor y con su Iglesia.
¿Debo Ser Bautizado? - 13 -

salvo; mas el que no creyere será condenado.” Nótese que el que no cree es condenado. Al
creer somos salvos (Hechos 16:30, 31). El nuevo creyente buscará ser bautizado tan pronto
como sea posible después de creer. Los versículos de Marcos 16 y las demás Escrituras
son claras al respecto: lo normal es que todo creyente sea bautizado.

Una pregunta personal

Tal vez tú has esperado ya por largo tiempo después de convertirte, sin bautizarte. Es
quizás el momento de revisar delante del Señor ¿qué te ha impedido dar este paso de
obediencia? Arréglalo con ayuda de Él, y bautízate. El bautismo es Su voluntad para ti.

Lección 5

El bautismo y el perdón de los pecados


Siguiendo con los aspectos básicos del bautismo, y considerando algunas confusiones
que existen acerca del asunto, veremos en esta lección:

1. Existen diferentes clases de bautismos.


2. ¿Con qué son limpiados nuestros pecados?
3. Entonces, ¿qué significan Hechos 2:38, Hechos 22:16 y 1 Pedro 3:21?
4. ¿De cuáles pecados somos perdonados cuando nos convertimos?

1. Existen diferentes clases de bautismos

El estudiante serio y cuidadoso pronto se dará cuenta que la Palabra de Dios describe
diferentes clases de bautismos. Es importante no confundir el bautismo cristiano con otros.
Algunos de estos bautismos involucran el uso de agua, mientras que otros no.

El bautismo de Juan el Bautista:

Juan el Bautista comenzó su ministerio antes que el Señor Jesucristo. Su objetivo era el
de preparar el camino del Señor (Lucas 3:4), es decir, preparar al pueblo para que estuviese
en condiciones de recibir a Jesucristo, el Mesías prometido. Juan predicaba el “bautismo del
arrepentimiento” y bautizaba en el río Jordán a aquellos que se mostraban arrepentidos, los
que producían “frutos dignos de arrepentimiento” (Lucas 3:3, 8). Es de esperar que el perdón
de pecados, que predicaba, venía por el arrepentimiento, y era un perdón temporal como el
que se obtenía por sacrificios de animales bajo la ley (Hebreos 10:4). Todas las personas
que eran bautizadas por Juan, eran luego guiadas a Jesucristo, “el Cordero de Dios que
QUITA el pecado del mundo”, (Juan 1:29). Al creer en Cristo para salvación, estas personas
eran bautizadas nuevamente con el bautismo cristiano (Hechos 19:3-5).

El bautismo del Espíritu Santo:

Después de su muerte y resurrección, encontramos que Jesucristo les promete a sus


discípulos que serían “bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días” (Hechos
1:5). Este bautismo se cumplió unos días después, en la fiesta de Pentecostés, en el
momento en el cual comenzó la Iglesia (Hechos 2). El alcance de este hecho histórico cobija
¿Debo Ser Bautizado? - 14 -

a todos los creyentes desde ese momento en adelante (Efesios 1:13). Por lo tanto, ahora
todo creyente participa del bautismo del Espíritu Santo al convertirse, es decir, al entrar a
formar parte del Cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:13). Si tienes inquietudes sobre el bautismo
del Espíritu Santo estudia el Apéndice 3.

El bautismo cristiano (en agua):

Este es el bautismo instituido por el Señor Jesucristo y practicado por sus discípulos,
como estudiamos en la lección anterior. Este es el bautismo en agua que Dios espera de
todo cristiano. Es un acto simbólico que demuestra nuestra conversión, donde el nuevo
discípulo es sumergido brevemente en agua, identificándose públicamente con la muerte,
sepultura y resurrección del Señor Jesucristo.

Otros bautismos:

Si miramos cuidadosamente, encontraremos aún más bautismos en el Nuevo


Testamento. El bautismo de Jesucristo, efectuado por Juan el Bautista, fue un bautismo
especial, pues Cristo no tenía pecado del qué arrepentirse. Encontramos el “bautismo de
fuego” (Mateo 3:11), que es un bautismo de juicio que aún no se ha cumplido, como lo
explica el versículo que sigue (Mateo 3:12). También notamos que Jesús se refiere a su
muerte como un bautismo (Lucas 12:50; Mateo 20:22).

2. ¿Con qué son limpiados nuestros pecados?

Existe la falsa idea que el bautismo cristiano es un instrumento para perdón o lavamiento
de nuestros pecados. Aparentemente este error tiene su origen en la confusión del propósito
de cada uno de los diferentes bautismos. El cristiano se bautiza porque YA HA SIDO
PERDONADO.

Bajo la ley, Dios le exigía a los judíos la sangre de una víctima sacrificada cuando
pecaban. Esto, con el fin de recordarles que “la paga del pecado es muerte”, y prepararles
para el sacrificio supremo del Hijo de Dios “ofrecido una vez para siempre... por los
pecados” (Hebreos 10:12). La Palabra de Dios es muy clara en este punto: es la sangre de
nuestro Señor Jesucristo lo que nos limpia de nuestros pecados y no el bautismo. Miremos
1 Juan 1:7 “La sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado” y Apocalipsis 1:5:
“Jesucristo... nos lavó de nuestros pecados con su sangre”.

3. Entonces, ¿qué significan Hechos 2:38, Hechos 22:16 y 1 Pedro 3:21?

Estos versículos son tratados ampliamente en el Apéndice 4. Nos limitaremos aquí a


explicarlos brevemente.

Hechos 2:38: Ya hemos visto como en el tiempo de los Hechos los creyentes se hacían
bautizar inmediatamente. En este versículo, Pedro está exhortando a sus oyentes a dar dos
pasos que, para ellos, serían simultáneos:

(1) arrepentimiento sincero (como primera e indispensable condición), y


(2) bautismo cristiano.

Tomando estos dos pasos al mismo tiempo, mostrarían públicamente su identificación


con Cristo como Salvador. Esto conllevaría dos consecuencias:
¿Debo Ser Bautizado? - 15 -

(1) el perdón de pecados, y


(2) el don del Espíritu Santo.

Hechos 22:16: Ananías le dijo a Saulo: “Ahora, pues ¿por qué te detienes? Levántate y
bautízate, y lava tus pecados, invocando Su nombre”. La conversión, o cambio interior de
Saulo, ocurrió momentos después de caer al suelo en su viaje a Damasco, cuando tuvo un
encuentro personal con Cristo (Hechos 9:4-6). Por lo tanto, cuando Ananías le visita unos
días después, lo saluda diciéndole: “Hermano Saulo” (9:17). Es evidente entonces que
Saulo ya había creído y, por lo tanto, ya había recibido su perdón antes de ser bautizado. Al
visitarle, Ananías lo anima a que inmediatamente se bautice, demostrando su
arrepentimiento, perdón y salvación, e identificándose públicamente con Jesucristo.

1 Pedro 3:21: Este versículo menciona la salvación del diluvio, de la cual gozaron Noé y
su familia, y la relaciona con el bautismo cristiano. Pero notemos que aquí el diluvio
simboliza el bautismo, y el bautismo simboliza la salvación. El apóstol nos deja muy en claro
que la ceremonia exterior del bautismo no nos quita “las inmundicias de la carne” (es decir,
los pecados), pero sí demuestra el deseo que tiene el bautizado de andar bien delante de
Dios (Romanos 6:4).

4. ¿De cuáles pecados somos perdonados cuando nos convertimos?

Cuando nos convertimos, reconocemos y admitimos que Cristo cargó con nuestros
pecados en la cruz, que, con su sangre, Cristo nos limpió de nuestros pecados. La pregunta
es ¿de cuáles pecados nos limpió? ¿Será que Cristo sólo nos perdonó los pecados
cometidos antes de nuestra conversión? Si este fuera el caso, ¿qué perdón reciben los
pecados de hoy y de mañana? ¿Será que Cristo sólo nos perdona los pecados que le
confesamos? Si este fuera el caso, ¿qué perdón reciben los pecados que no podemos
recordar? La hermosa realidad es que: “la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de TODO
pecado” (1 Juan 1:7).

Pensemos en esto detenidamente. Cristo cargó con TODOS nuestros pecados. Esto
incluye los pecados que cometimos antes de entregarnos a Cristo, los pecados que hemos
cometido desde entonces (ya sea que los recordemos o no, ya sea que los hayamos
confesado o no), y ¡todos los pecados que vayamos cometiendo! Escuchemos al apóstol
Juan hablando: “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno
hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre a Jesucristo el justo. Y Él es la
propiciación por nuestros pecados” (1 Juan 2:1, 2). Esto quiere decir que todo el perdón que
necesitemos en el futuro está asegurado por el mismo sacrificio del Cordero de Dios. Cada
nuevo pecado, desencadenará una defensa de parte del Divino Abogado, con base en Su
perfecta obra cumplida en la cruz. ¡Alabado sea por siempre!

Cuando pecamos como creyentes, sí perdemos el gozo de nuestra salvación. Así que a
diario necesito la limpieza para poder vivir en armonía con mi Señor. Jesucristo se refirió a
esto como “lavarse los pies” espiritualmente (Juan 13:5-10). Esta limpieza viene a través del
estudio de la Palabra de Dios y a través de la confesión: “Si confesamos nuestros pecados,
Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).
Nota que debemos confesar a Dios nuestros pecados, esto es, decirle con profunda
humillación y dolor cada pecado que recordemos. Las exhortaciones de Santiago 4:8-10
pueden sernos muy útiles en este caso.

¿Qué sucede entonces cuando he confesado con todo mi corazón un pecado que
¿Debo Ser Bautizado? - 16 -

cometí? 1 Juan 1:9 nos sigue diciendo que “Dios es fiel y justo” (es decir, reconoce siempre
la obra de su Hijo por mis pecados). Después nos dice: “para perdonar nuestros pecados, y
limpiarnos de toda maldad”. Tenemos, entonces, la plena certeza del perdón de Dios. No es
necesario hacer penitencia, ni ninguna otra cosa para ganar el perdón de Dios. Debemos
más bien agradecerle por Su perdón inmediato y sin rencores.

Una pregunta personal

¿Estás permitiendo que la Palabra de Dios limpie tu forma de vivir? ¿Hay algún pecado
que guardas sin confesar? Si es así, ¿qué estás esperando para confesarlo?

Lección 6

¿Qué simboliza el bautismo cristiano?


(1) Identificación con Cristo en su muerte y resurrección

En los evangelios encontramos el mandato del bautismo cristiano y en el libro de los


Hechos ejemplos de su práctica. Para entender el significado del bautismo necesitamos
buscar en el resto del Nuevo Testamento, y especialmente en las epístolas. El bautismo es
“un paso de obediencia”, porque el creyente que pide ser bautizado, está demostrando amor
al Señor y obediencia a su Palabra. Pero ¿por qué habrá inventado Cristo esta práctica de
meternos al agua? ¿No habría una forma más sencilla de demostrar nuestro amor y
obediencia al Señor?

El Antiguo Testamento contiene un buen número de actos simbólicos o pequeños


‘dramas’ para ilustrar verdades espirituales. Entre ellos encontramos la celebración de la
Pascua y otras fiestas, la circuncisión de todo varón judío, los lavamientos y sacrificios de
los sacerdotes de Israel, y muchos más. El Nuevo Testamento se refiere a estas actividades
visibles como “sombras” de realidades espirituales (Hebreos 10:1). En el Nuevo Testamento
también encontramos unos cuantos actos simbólicos, y debemos tomarlos con la misma
seriedad. El bautismo es uno de ellos. Es un pequeño ‘drama’ que el Señor pide a todo
cristiano hacer UNA SOLA VEZ después de creer, pues ilustra algo que ocurrió en el
momento de su conversión.

En el momento de la conversión, una variedad de cosas ocurren: en ese momento


nuestros pecados son perdonados, somos declarados justos, nacemos de nuevo, recibimos
al Espíritu Santo, somos hechos hijos de Dios, entramos a formar parte del Cuerpo de Cristo
(la Iglesia) y mucho más. La forma de ejecutar el bautismo cristiano ha sido escogido por
Dios para representar o “dramatizar” esencialmente DOS de estos cambios. Estos son:

(1) Nuestra identificación con Cristo en su muerte y resurrección, y


(2) El fin del viejo hombre y el comienzo de la nueva vida.

El primero de estos, representa un cambio en nuestra POSICIÓN ante los ojos de Dios,
de Satanás y de las huestes espirituales. Estudiaremos nuestra posición en Cristo en esta
lección. El segundo aspecto representa un cambio en nuestra CONDICIÓN INTERNA. Este
cambio lo estudiaremos con más detalle en la próxima lección. Veamos enseguida:
¿Debo Ser Bautizado? - 17 -

1. ¿Qué significa estar “en Cristo”?


2. Muertos y sepultados con Cristo.
3. Resucitados con Cristo.

1. ¿Qué significa estar “en Cristo”

El pasaje más extenso y amplio sobre el significado del bautismo lo encontramos en


Romanos 6:1-14. En el versículo 3, como también en Gálatas 3:27, se nos dice que hemos
sido “bautizados en Cristo Jesús”. La expresión “en Cristo” ocurre muchas veces en el
Nuevo Testamento, generalmente asociada con las muchas bendiciones que hemos
adquirido como creyentes debido a nuestra “identificación con Cristo”.

Tomemos el ejemplo de un viaje en bus entre dos ciudades. Cuando el bus sale de la
terminal de transportes, yo también salgo porque estoy “en el bus”. Cuando el bus cruza un
puente, yo también cruzo el puente porque estoy “en el bus”. Si en una curva la dirección
falla y el bus se desploma por una peña abajo, yo también sufro las consecuencias porque
estoy “en el bus”. Si el bus llega a tiempo, yo también llego a tiempo. Sencillamente por
tener una POSICIÓN dentro del bus, lo que le pasa al bus me afecta a mí.

Similarmente, al convertirnos, Dios nos da automáticamente una POSICIÓN “en Cristo”.


Como todo creyente está “en Cristo”, y Cristo es santo, Dios Padre nos ve a nosotros como
santos, nos llama santos (1 Corintios 1:2) y, por lo tanto, nos asegura que “ninguna
condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Romanos 8:1). Como todo creyente
está “en Cristo” y Cristo es uno solo, Dios Padre nos ve a nosotros como un solo cuerpo,
“así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo” (Romanos 12:5). Dios no
reconoce las denominaciones o agrupaciones humanas. Similarmente, como todo creyente
está “en Cristo”, y Cristo recibió el castigo por el pecado al morir en la cruz, entonces,
nuestra deuda con Dios Padre quedó completamente pagada, “os perdonó a vosotros en
Cristo” (Efesios 4:32).

Cuando un creyente se bautiza, está dando testimonio público que está “en Cristo”. Está
“dramatizando” su plena identificación con Cristo en su muerte, sepultura y resurrección: que
cuando Cristo murió y resucitó, él también murió y resucitó, porque él está “en Cristo”.

2. Muertos y sepultados con Cristo

Este es uno de los maravillosos decretos de Dios. Cuando creemos en el Señor


Jesucristo, Dios nos considera como “crucificados con Cristo” (Gálatas 2:20), como
“sepultados con Él” (Colosenses 2:12), y como “plantados juntamente con Él en la
semejanza de su muerte” (Romanos 6:5). Es decir, al nuevo creyente, Dios lo cuenta como
crucificado y muerto en la crucifixión y muerte del Señor Jesús. El Señor sufrió en lugar del
pecador que ha creído en su nombre. Este glorioso hecho es simbolizado en el bautismo al
sumergir a la persona en el agua. Es “sepultada” momentáneamente, mostrando que su
muerte ya ocurrió en la muerte de Cristo.
¿Debo Ser Bautizado? - 40 -

“Yo Soy” (Juan 8:58, Éxodo 3:14, 15). Tal vez para nosotros algunas de estas expresiones
son inc299384(o)1.32034(n)1.32034( )-1e99384(o)1.32034(n)1.3203432034(c29938-4.15818(a)a73(o)1.32
¿Debo Ser Bautizado? - 41 -

También podría gustarte