0% encontró este documento útil (0 votos)
26 vistas20 páginas

Ecumenismo: Historia y Significado

El ecumenismo es un movimiento religioso que busca la unión de todas las denominaciones cristianas a nivel mundial, promoviendo el diálogo y la cooperación entre ellas. Su origen se remonta al imperio romano, pero tomó forma moderna a partir de finales del siglo XVIII y ha sido impulsado por líderes como el Papa Juan XXIII. A lo largo de la historia, el ecumenismo ha enfrentado desafíos y críticas, pero ha continuado evolucionando hacia la búsqueda de una mayor unidad entre los cristianos.

Cargado por

jdavid10mb
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
26 vistas20 páginas

Ecumenismo: Historia y Significado

El ecumenismo es un movimiento religioso que busca la unión de todas las denominaciones cristianas a nivel mundial, promoviendo el diálogo y la cooperación entre ellas. Su origen se remonta al imperio romano, pero tomó forma moderna a partir de finales del siglo XVIII y ha sido impulsado por líderes como el Papa Juan XXIII. A lo largo de la historia, el ecumenismo ha enfrentado desafíos y críticas, pero ha continuado evolucionando hacia la búsqueda de una mayor unidad entre los cristianos.

Cargado por

jdavid10mb
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Ecumenismo: origen, historia, significado, y mucho más…

El ecumenismo es un movimiento religioso que busca la unión


entre todos los cristianos, te diremos cómo ha sido ese proceso
en los últimos años a través del siguiente artículo.
Ecumenismo
Denominado como uno de los movimientos más impactantes del
cristianismo que busca unir todas las tendencias y unificar los
pensamientos de todos los fieles a nivel mundial. El movimiento
intenta agrupar a todos aquellas ramas, líneas y pensamientos
que se han desprendido del cristianismo original, para llevarlas
de nuevo a un movimiento único a nivel mundial.

El término se viene utilizando desde los tiempos del imperio


romano, cuando se analizaba la cantidad de territorios
conquistados, sin embargo y como todos sabemos, esta
corriente espiritual se ha divido en varias ramas, hoy en día el
ecumenismo busca de algún modo renovar criterios para llevar
a cabo la tan ansiada unión.

El movimiento utiliza la religiosidad como una forma buscar su


unión entre todos los cristianos y fieles del mundo. La iglesia
católica es la que más promueve esta idea; ofrece alternativas a
todos los fieles ofreciendo diversas alternativas; del mismo
modo el ecumenismo es usado para aludir a los movimientos
existentes en el seno del cristianismo.

Tiene como propósito establecer en la unificación de las


distintas denominaciones cristianas que se hallan separadas por
cuestiones de doctrina, de tradición o práctica; los criterios
ecuménicos son totalmente diferentes a los expresados por las
diferentes religiones al momento de buscar el diálogo entre
ellas. Por ejemplo el judaísmo, el islam y el cristianismo llevan
por muchos años tratando de establecer un dialogo para
concretar acuerdos de cooperación entre los fieles.

De manera que no haya discrepancia y el respeto se mantenga


entre todos. No obstante esto no es una forma de ecumenismo,
ya que al diálogo busca únicamente tener cada movimiento
estable sin necesidad de buscar unión de criterios espirituales ni
de tipo ideológico; para muchos el movimiento representa un
punto de partida de todos los files en relación a la amplitud que
le puedan dar a sus ideas.
Es decir, es un camino de superación, donde se busca evitar las
divisiones, sobre todo en los cristianos. De manera que se
superpone la palabra de Jesucristo por encima de cualquier
criterio religioso o ideológico de cada movimiento vinculado.

El movimiento hoy en día cuenta con muchos líderes, que


promueven diariamente el ecumenismo a nivel mundial. Entre
ellos Roger Schultz, quien es un líder espiritual el cual ha
formado una gran comunidad ecuménica en la ciudad de Taizé,
Francia; también personalidades como Yves Congar, Chioara
Lubich, y a través de la historia Juan XXIII, el arzobispo de
Canterbury Rowan Williams y hasta San Juan Pablo II.

Existen corrientes religiosas que ayudan a promover la unión


entre los fieles, por eso te invitamos a leer el siguiente
artículo ¿Qué es la Sana doctrina?, donde se expresan opiniones
de suma importancia relacionadas con este tema.

Origen e historia
El término ecumenismo, proviene del latín «Ecuménicas» que
también aparece en el idioma Griego como «Oikonomikos» y
«Oikoumenē», que le dan el significado de “poblada”, en función
o referencia a las tierras pobladas o lugar poblado. Los romanos
lo usaron para determinar la cantidad de tierras que habían
ecumenimado o poblado, siendo utilizado por los gobernantes
de dicho imperio como una forma de expresión política de
dominio.

Plantean el ecumenismo como un proceso en el cual, les


permitiría poblar el mundo y convertirlo en una sola unidad de
tipo administrativa. Con el tiempo los cristianos le fueron dando
forma, para buscar la unión de sus fieles renuentes o aquellos
que habían consolidado su desunión de la iglesia.
En la historia
Desde el imperio romano, el cual determinaba a ciertos
gobernantes romanos como los «Señores del oikoumene»,
donde Plutarco era el máximo representante. Los historiadores
romanos le dieron la categoría para poder dominar todas las
partes del mundo habitado, las cuales algún día estarán bajo el
dominio de Roma; Flavio Josefo, el cual fue uno de los grandes
biógrafos e historiadores de la época romana expresó en uno de
sus libros:

«EN EL MUNDO HABITABLE


«OIKOUMENE “DEBE SER DE
TODOS LOS ROMANOS».
Para el mundo cristiano representa otra forma de unión, más
que de dominio. El propio evangelio utiliza el término
«Oikoumenē» como una expresión la cual le permite ofrecerlo
para denominar la forma en que los enemigos de dios, buscaban
dominar territorios y pueblos; sin embargo es a partir del año
320, cuando “Constantino I el Grande” comienza con la idea de
un ecumenismo cristiano.

Para el año 325 convoca al primer “Concilio” el cual se


denomina ecuménico, en el participaron todos los obispos
pertenecientes a los llamados para entonces las regiones
«Oikoumenes», las cuales pertenecian o están bajo el dominio
de los romanos. A partir de ese momento comenzó a utilizarse el
término ecuménico de forma universal y totalmente diferente a
como se había utilizado hasta entonces.

La iglesia comenzaba una época donde a través del


ecumenismo, intentaba unir a todos los factores involucrados en
las creencias e ideas que Jesús había dejado en el mundo. Y no
es hasta algunos siglos después cuando realmente comienza el
movimiento a tomar fuerza y forma parte del movimiento de la
iglesia, para renovar y recuperar todos los elementos y factores
del cristianismo.

Nacimiento
Sus comienzos tal como se conocen hoy en día, comienzan
realmente a partir del año 1795, cuando diversos miembros de
la iglesia a través de “La sociedad misionera de Londres” y La
“Sociedad bíblica Británica y foránea”, juntaron esfuerzos para
convocar a una unión entre todos los líderes cristianos de
Europa y los Estados Unidos.

Para el año de 1846 se forma “La Alianza Mundial de Londres”,


donde verdaderamente se establecen los primeros criterios para
decidir sobre una linea de movimiento ecuménico protestante.
Comenzando entonces a dar sus primeros pasos, entre las ideas
iniciales se estableció la unión de todas las iglesias cristianas el
mundo.

Siglo XX
El movimiento se reunía anualmente pero no tenía la fuerza
para llegar a todas las ramas de los movimientos cristianos del
mundo. No obstante, a comienzos del siglo XX muchos
seguidores de la iglesia consideran que la importancia de unir a
todos los factores relacionados con el cristianismo. Para 1910
se realiza la “Primera Conferencia Misionera Mundial”, en la
Assembly Hall del New College, Universidad de Edimburgo,
dando fortaleza y criterio definido a las primeras ideas que
nacieron posteriormente en la “Alianza Mundial de Londres”.

Este movimiento ecuménico protestante, marco una etapa


durante sus comienzos, por ejemplo para 1908 dos de sus
miembros Spencer Jones y Paul Watson, sacerdotes
estadounidenses emitieron un documento llamado «Church
Unity Octave», Octavario por la Unidad de la Iglesia, el cual tuvo
gran receptividad sobre todo en la población anglicana.
Primeros pasos
Para 1910 se lleva a cabo la “Conferencia Misionera Mundial en
Edimburgo”, donde se establecen los criterios del movimiento
ecuménico protestante. Es realmente el punto de partida de
todo el movimiento a nivel mundial; en dicha conferencia se
crea el “Comité de Continuación” que posteriormente daría paso
al «Consejo Misionero Internacional», junto a esto Charles Brent
y Robert Gardiner conforman el movimiento «Fe y Constitución».

Este movimiento pretende dar continuidad a la idea inicial de


1846, para buscar la unión entre todos los líderes religiosos
cristianos. En 1914, Robert Gardiner realiza una invitación al
cardenal Pietro Gasparri, representante de la iglesia católica en
el vaticano, quien en respuesta indica que El papa Benedicto XV
es la única causa y fuente para la unión de la iglesia.
Los conflictos
Durante el año 1916 el Benedicto XV, emite un documento
llamado «Breve Romanorum Pontificum», el cual concede la
indulgencia plena a todos aquellos que habían abandonado la
iglesia, y se realizó como una forma de celebrar la conversión de
San Pablo. El documento expresaba que a través de la oración,
se difundiera por todo el mundo el mensaje de unión entre los
fieles cristianos.

El mensaje fue dirigido principalmente a los líderes religiosos de


los Estados Unidos, quienes debían aprobar y para darle solidez
a la solicitud. Sin embargo, en 1918 el obispo luterano Nathan
Söderblom, tuvo un acercamiento con diferentes clérigos
católicos, con la finalidad de establecer lazos de paz; no
obstante el representante de la iglesia católica el cardenal Pietro
Gasparri, no tomó en serio la reunión y consideró que no era
relevante para los propósitos ecuménicos.
La Unidad
En el año 1919, los obispos episcopalianos buscaron un
acercamiento con las iglesias europeas de distintas corrientes.
Fueron recibidos en el Vaticano por Benedicto XV, quien les
expresó que la unidad era posible únicamente si el retorno se
hacía a través de la iglesia católica; sin dar respuesta inmediata
la reunión concluyó que se debería analizar con todos los
practicantes y fieles de las iglesias Europeas para tomar una
decisión.

Para el año de 1920, se lleva a cabo la «Conferencia Vida y


Acción», promovida por el catolicismo. Acuden representantes
de la iglesia ortodoxa, allí se debaten sobre diversos temas,
entre ellos el ecumenismo; se llega a la conclusión de crear un
«Comité de Continuación de la Conferencia Misionera Mundial» ,
la cual tendría como sede la ciudad de Ginebra, la idea sería
consolidar el movimiento «Fe y Constitución».

Se emitió un documento, el cual sería la base para que todo los


apóstoles cristianos y de otras corrientes buscarán instrumentos
para llevar a cabo acciones motivadores a los fieles, que le
permitieran la conversión de cristianos no católicos a cristianos
practicantes, lo cual representó un movimiento para traer fieles
a la iglesia católica.
Primera reforma
Este movimiento intentó unir a los fieles de la iglesia católica
con la anglicana, con un sentido netamente espiritual dejando a
un lado los criterios ideológicos. Se funda entonces durante el
año 1921 «Consejo Misionero Internacional en Londres», donde
los obispos luteranos suecos y máximos representantes del
catolicismo práctico, iniciaron las llamadas conversaciones
Malinas, destinadas a sentar en una mesa a clérigos católicos y
anglicanos.

En 1925 se realiza la «Conferencia del catolicismo práctico» en


la ciudad de Estocolmo. Donde se produjo un hecho lamentable,
un grupo de intelectuales cristianos atacó el catolicismo práctico
a través de duras críticas hacia su libro «L’union des églises et le
Catholicisme pratique». Esto produjo ciertas diferencias que
alejaron un poco las reuniones y las conversaciones.

Sin embargo, esto no desmotivó a los líderes religiosos, quienes


siguieron considerando mantener el movimiento, de manera que
para el año de 1927 se efectuó la primera «Conferencia Mundial
de Fe y Constitución”, en la ciudad de Lausana, Suiza; donde se
establecieron criterios para seguir adelante con el movimiento.
En el año de 1928 el papa Pío XI, publicó la encíclica Mortalium
Animos, la cual contenía lineamientos muy fuertes
relacionándolos con la forma en cómo se había iniciado el
movimiento ecuménico.

Las revisiones y críticas


Las duras críticas de Pio XI llevaron a las consideraciones y
reflexiones posteriores, de manera que se establece en 1929 la
primera evaluación del movimiento. Se edita el libro “Un
kirchliche Einheit”, en español «Acerca de la unidad de la
iglesia» por parte de Max Pribilla, un obispo alemán católico.
Donde se consideran aspectos relacionados con el movimiento
principal y buscaba además, establecer la solidez de todas las
ideas planteadas en las diversas conferencias y reuniones.
Puede conocer más sobre estos temas haciendo click en el
siguiente enlace ¿Quién fundó la iglesia? allí podrás reforzar
aspectos relacionados con este tema.

La Segunda etapa
Esta parte da inicio a partir de la década de 1930, coincide con
el «Consejo Mundial de Iglesias», realizado por el vaticano, el
consejo se definió como una especie de súper iglesia o iglesia
mundial, realmente era la unión de todas las comunidades
eclesiásticas del planeta que reconocen a Cristo como su Dios y
Salvador, esta postura se consolidó en el año 1948 con la
reunión llevada a cabo en Ámsterdam.

Allí se plantean aspectos relacionados con el ecumenismo


internacional, dando pie a posteriores reuniones durante los
años siguientes en diversas ciudades como Evanston (1954);
Nueva Delhi (1961); Upsala (1968); Nairobi (1968); Vancouver
(1983) y Canberra (1991). La iglesia católica por su parte y a
través del papa XXIII, establece un rumbo casi paralelo creando
el «Secretariado para la promoción de la unidad de los
cristianos», la cual fue una comisión dedicada a abonar el
terreno para el Concilio Vaticano II, que posteriormente llevaría
por nombre «Consejo Pontificio para la Unidad de los
Cristianos».

Mediados del siglo XX


El papa Juan XXIII, designó al cardenal Agustín Bea en el año de
1960, como el representante del recién formado Secretariado.
De manera que el Cardenal asistiera en el año 1961 a la
conferencia de Nueva Delhi; en esa Conferencia el cardenal fue
designado para redactar los documentos críticos durante el
Concilio Vaticano II; uno de ellos y considerado el más
importante relacionado con el «Decreto Unitatis redintegratio»,
relacionado con el ecumenismo.

El papa Juan XXIII, expresó que daba la vida por la unión de la


iglesia, abogaba por la continuidad del Concilio Ecuménico, así
como la paz del mundo y la verdadera unión de todos los fieles.
Por su parte el cardenal Agustin Bea fue encargado por el propio
Juan XXIII, a elaborar el «Documento Unitatis redintegratio».
Este documento establecía lo siguiente:

 Los presbíteros no deben olvidar a los hermanos fieles


que no gozan de plena comunión eclesiástica con los
católicos
 El ecumenismo debe ser promovido y fomentado por los
obispos
 Es importante cultivar el espíritu ecuménico entre los
iniciados y no creyentes.
 Exhortar a los fieles católicos al reconocimiento de los
mensajes del tiempo de manera que participen
directamente en las acciones ecuménicas.
 Cada católico debe preocuparse por los hermanos fieles
separados, orar por ellos, inculcando además todo lo
relacionado con la iglesia.
 Todo católico debe reconocer y apreciar los bienes
cristianos, los cuales provienen del patrimonio común y
que se encuentran alojados en los hermanos fieles
separados.
De este modo el ecumenismo crece poco a poco y para el año
de 1964, el papa Pablo VI, llegó a Tierra Santa con la finalidad
de predicar y establecer los lazos de unión entre las diferentes
corrientes religiosas. Este acontecimiento permite elaborar un
documento en el cual se plasman las declaraciones de Pablo VI y
Atenágoras I (Patriarca de Constantinopla y líder ortodoxo).

El documento estableció entre otras cosas: Cancelar en la


memoria de la Iglesia la sentencia de excomunión que había
sido pronunciada La idea era cerrar un ciclo establecido en el
concilio presentado en la ciudad de Cisma de Oriente o Gran
Cisma en el año de 1054.

Un año después, en 1965, la Comisión Fe y Constitución del


Consejo Mundial de Iglesias y el Secretariado por la Unidad de
los Cristianos que en la actualidad se llama «Pontificio Consejo
para la Promoción de la Unidad de los Cristianos».

Prepararon entonces un documento de suma importancia, donde


para la semana de la Oración, se establecen aspectos
relacionados con el ecumenismo y dejando a un lado aspectos
de tipo ideológico, de manera que para 1968 comienza un
periodo en el cual se han ido elaborando diversos documentos
relacionados con esta idea, la cual se ha mantenido hasta la
presente fecha. De esa forma el movimiento ha presentando
textos y declaraciones durante todos estos años.

Época actual
En el año 1995, el papa Juan Pablo II publicó una carta llamada
«Ut unum sint» que traducido del latín significa «Que sean uno»,
donde se exhorta a todos los involucrados en el movimiento
ecuménico, a la unión de todas las iglesias cristianas del mundo.
En el documento se expresan criterios basados en la solidaridad
y la fraternidad, todas estas declaraciones tenían como objetivo
crear un abono de terreno para la celebración del jubileo que se
celebrará en el año 2000.
Para finales de octubre de 1999, se firma en Augsburgo,
Alemania, la «Declaración conjunta sobre la doctrina de la
justificación», donde participan el cardenal Edward Cassidy en
nombre de la Iglesia católica, y el obispo Christian Krause
representante de la Federación Luterana Mundial. Uno de los
artífices de esta declaración fue el obispo anglicano Joseph A.
Fitzmyer, quien tenía más de treinta años buscando un diálogo

entre las corrientes luteranas y católicas.

El documento presenta aspectos relacionados con ideas


cristianas arraigadas desde hace más de cinco siglos y que
obstruyen ciertos aspectos relacionados con las conversaciones
y criterios ideológicos. Para el año 2004 se funda la «Comunidad
religión ecuménica de los Misioneros y Misioneras del Amor
Sacramentado», la cual consiste en una serie de proyectos
sociales que buscan la promoción del amor y el servicio
cristianos.
Esta organización reúne a civiles y clérigos, quienes llevan a
cabo acciones en comunidades de escasos recursos en diversas
poblaciones de Europa, combina las acciones sociales con la
prédica del cristianismo y oración universal, como medio para
buscar la paz y dejar a un lado los debates de tipo religioso. En
el 2016, el papa Francisco se reúne con el patriarca Cirilo I,
representante de la iglesia ortodoxa rusa.

Dicha reunión se llevó a cabo en Cuba como parte de su visita a


ese país. Allí firman un acuerdo a través de una declaración
donde se consolidan aspectos que han creado una desunión por
más de mil años, ambos dignatarios se abrazan y se crea una
unión para dialogar aspectos de tipo ideológico cristiano. Ese
mismo año el papa Francisco establece un contacto con los
patriarcas Bartolomé I y Jerónimo II , representantes de la
iglesia de Atenas y Grecia respectivamente.

Se firmó una declaración ecuménica donde manifiestan la


preocupación existente para ese momento, por los refugiados y
emigrantes que han llegado a Europa debido a los diversos
conflictos en otros países. Durante ese año, el papa Francisco
participa en la ceremonia ecuménica, presentada por la
Federación Luterana Mundial, donde junto a su máximo
representante Munib Younan, firman un acuerdo donde se
establecen planteamientos relacionados con la unión de las
diversas iglesias.

Las acciones de unión religiosa han sido importantes por


muchos años, en el artículo que te mostramos a
continuación Persecuciones cristianas se describen aspectos
relacionados en esta temática.

Los movimientos
Durante la Conferencia de Edimburgo realizada en el año 1921,
nacieron cuatro corrientes que sin ser divergentes en sus
criterios, tenían la finalidad de ir por el mundo agrupando a
fieles y clérigos de las diversas corrientes cristianas que se
habían formado a través de muchos años.
Estos movimientos tenían lineamientos específicos y de poder
llevar a cabo acciones para buscar la promoción del
ecumenismo, de manera que se consolida el movimiento. Estos
lineamientos fueron naciendo a medida que se llevaban a cabo
las diversas reuniones y conferencias ecuménicas durante los
primeros años, veamos cuales fueron:

 Concilio Misionero Internacional del año 1,921.


 Vida y Obra del año 1,925 celebrada en Estocolmo.
 Fe y Orden en año 1,927 en Lausana, Suiza
 Concilio Mundial de Iglesias, formada en Ámsterdam,
Holanda en 1948.

Tipos y clases
Como hemos visto el movimiento ecumenista tiene años
tratando de unir a todos los cristianos, han nacido a través de
ese tiempo diversos tipos y corrientes que han permitido llegar a
diferentes regiones del mundo, veamos cuales son.

Católico
Es el movimiento que se desarrolla dentro de la iglesia católica,
romana y apostólica, donde se manifiestan todas las ideas y
acciones, que buscan de algún modo buscar el retorno de las
iglesias no católicas a la redención romana. Hasta la fecha no se
ha logrado mucho pero sí a través de las visitas papales a las
ciudades donde se encuentran otros movimientos cristianos,
lazos de unión y armonía entre las diversas iglesias.
Espiritual

Es considerado aquel movimiento donde el principal


representante es el abad Paul Couturier, quien busca a través de
la oración la unión de todas las iglesias. Se lleva a cabo
anualmente, a través de eventos que vinculan con la semana de
la oración, con ella se buscan reunir aspectos espirituales y no
religiosos entre todos los fieles de diversas iglesias; el
movimiento realiza invitaciones anuales donde se reúnen fieles
de diversas iglesias cristianas.

Institucional
Es un movimiento establecido por el Consejo Ecuménico
internacional, es promovido por todos los obispos católicos y no
católicos del mundo, se busca al igual que los otros movimientos
promover la unión de todos los cristianos por medio de acciones
sociales y espirituales.
De Caridad
Se considera el ecumenismo más participativo, donde la unión
de las iglesias es promovida por medio de acciones diversas
llevadas a cabo por muchas iglesias cristianas en todo el mundo,
mostrando el amor de Cristo hacia los fieles con más
desventajas espirituales y materiales.

Doctrinal y teológico
Se desarrolla promoviendo el diálogo de las ideas cristianas y es
practicado por los más eruditos y estudiosos de los fundamentos
teológicos. Es una tendencia que busca de algún modo
promover la unión a través de conceptos y planteamientos
basados en las escrituras, la idea de unificar criterios y
conceptos relacionados con las escrituras basadas en Jesús.

Social
Está fundamentado en acciones relacionadas con la
colaboración de los fieles que tiene el compromiso con la iglesia,
bien sea católica o no católica. Para eso llevan a cabo
actividades relacionadas con pastoral, de tipo social, deportiva y
cultural; integran diversos fieles para buscar la unión entre
todos, sin importar la línea cristiana a la cual pertenezcan.

Protestante
Es un poco más radical y considera acciones de reforma en
todos los criterios de cada una de las iglesias, la cual permita
unificar ideas que puedan llevar a los fieles hacia una verdadera
paz, no tiene mucho interés dentro del ecumenismo
internacional, pero creen que en el futuro tendrá relevancia por
sus diferentes formas de plantear la ideología cristiana.

Político
Está relacionado directamente con las actividades del poder y
no tiene vinculación con ninguna iglesia cristiana. Se lleva a
cabo a través de diversos grupos políticos que buscan las ideas
cristianas, para tener cabida en diversos focos de personas que
buscan la unión e igualdad social. Como ejemplo de ello
tenemos la Internacional socialcristiana, donde se mezcla la
política con la religión.

Características
Ya hemos comprendido cómo ha sido este movimiento y qué
importancia tienen para muchos cristianos buscar la
consolidación del movimiento a nivel mundial, están
involucradas diversos tipos de ideas cristianas, que por muchos
años habían mantenido una diferencia ideológica, e incluso de
procedimientos en algunas áreas como la eucaristía y conceptos
bíblicos entre otros.

Sin embargo, el movimiento ecuménico tiene como


características principales algunas consideraciones que es
importante que el lector conozca para identificarla de otras
corrientes que no están vinculadas a ningún movimiento
ecuménico, veamos:

 Tiene su nacimiento como un movimiento de tipo


religioso.
 Busca la unidad de la Iglesia católica.
 La doctrina de Cristo es su base.
 Se basa en el respeto al prójimo.
 Manifiesta el respeto y la pluralidad como herramientas
para consolidar el movimiento.
 Los obispos son los principales promotores del
movimiento.
 No existe la imposición.
 Manifiesta criterios de conversión interior.
 Respeta el diálogo y la integridad de cada fiel.
 Establece el Evangelio como arma de predicación en
todas las iglesias cristianas.
 No cree en un Cristo dividido, sino en un Jesús que
busca la unión.
 Promueve el conocimiento de las distintas iglesias
cristianas.
 Mantiene la oración unánime donde con ella se busca la
unidad.

También podría gustarte