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Qumca Dcument

El carbono es un elemento químico fundamental con símbolo C y número atómico 6, conocido por su capacidad para formar una amplia variedad de compuestos orgánicos e inorgánicos. Se presenta en varias formas alotrópicas, como grafito y diamante, y es esencial para la vida, constituyendo aproximadamente el 18,5% de la masa del cuerpo humano. Además, el carbono tiene aplicaciones tecnológicas significativas, desde combustibles fósiles hasta materiales avanzados como grafeno y nanotubos.

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El carbono es un elemento químico fundamental con símbolo C y número atómico 6, conocido por su capacidad para formar una amplia variedad de compuestos orgánicos e inorgánicos. Se presenta en varias formas alotrópicas, como grafito y diamante, y es esencial para la vida, constituyendo aproximadamente el 18,5% de la masa del cuerpo humano. Además, el carbono tiene aplicaciones tecnológicas significativas, desde combustibles fósiles hasta materiales avanzados como grafeno y nanotubos.

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CARBONO

El carbono (del latín, carbo, 'carbón') es un elemento químico con símbolo C, número
atómico 6 y masa atómica 12,01. Es un no metal y tetravalente, disponiendo de 4 electrones y
6 protones para formar enlaces químicos covalentes. Tres isótopos del carbono se producen de
forma natural, los estables 12C y 13C y el isótopo radiactivo 14C, que decae con una vida media de
unos 5730 años.1 El carbono es uno de los pocos elementos conocidos desde la antigüedad,2 y
es el pilar básico de la química orgánica. Está presente en la Tierra en estado de cuerpo simple
(carbón y diamantes), de compuestos inorgánicos (CO2 y CaCO3) y de compuestos
orgánicos (biomasa, petróleo y gas natural). También se han sintetizado muchas nuevas
estructuras basadas en el carbono: carbón activado, negro de
humo, fibras, nanotubos, fullerenos y grafeno.

El carbono es el 15.º elemento más abundante en la corteza terrestre,3 y el cuarto elemento


más abundante en el universo en masa después del hidrógeno, el helio y el oxígeno. La
abundancia del carbono, su diversidad única de compuestos orgánicos y su inusual capacidad
para formar polímeros a las temperaturas comúnmente encontradas en la Tierra, permite que
este elemento sirva como componente común de toda la vida conocida. Es el segundo
elemento más abundante en el cuerpo humano en masa (aproximadamente el 18,5 %) después
del oxígeno.4

Los átomos de carbono pueden unirse de diferentes maneras, denominadas alótropos del
carbono, reflejo de las condiciones de formación. Los más conocidos que ocurren naturalmente
son el grafito, el diamante y el carbono amorfo.5 Las propiedades físicas del carbono varían
ampliamente con la forma alotrópica. Por ejemplo, el grafito es opaco y negro, mientras que el
diamante es altamente transparente. El grafito es lo suficientemente blando como para formar
una raya en el papel (de ahí su nombre, del verbo griego "γράφειν" que significa 'escribir'),
mientras que el diamante es el material natural más duro conocido. El grafito es un
buen conductor eléctrico mientras que el diamante tiene una baja conductividad eléctrica. En
condiciones normales, el diamante, los nanotubos de carbono y el grafeno tienen
las conductividades térmicas más altas de todos los materiales conocidos. Todos los alótropos
del carbono son sólidos en condiciones normales, siendo el grafito la
forma termodinámicamente estable. Son químicamente resistentes y requieren altas
temperaturas para reaccionar incluso con oxígeno.

El estado de oxidación más común del carbono en los compuestos inorgánicos es +4, mientras
que +2 se encuentra en el monóxido de carbono y en complejos carbonilos de metales de
transición. Las mayores fuentes de carbono inorgánico son las calizas, dolomitas y dióxido de
carbono, pero cantidades significativas se producen en depósitos orgánicos
de carbón, turba, petróleo y clatratos de metano. El carbono forma un gran número de
compuestos, más que cualquier otro elemento, con casi diez millones de compuestos descritos
hasta la fecha6 (con 500 000 compuestos nuevos por año), siendo sin embargo ese número solo
una fracción del número de compuestos teóricamente posibles bajo condiciones estándar. Por
esta razón, a menudo el carbono se ha descrito como el «rey de los elementos».7

La combustión del carbono en todas sus formas ha sido la base del desarrollo tecnológico
desde tiempos prehistóricos. Los materiales basados en el carbono tienen aplicaciones en
numerosas áreas de vanguardia tecnológica: materiales compuestos, baterías de iones de
litio, descontaminación del aire y del agua, electrodos para hornos de arco, en la síntesis de
aluminio, etc.
Características

El carbono es un elemento notable por varias razones. Sus formas alotrópicas incluyen, una de
las sustancias más blandas (el grafito) y una de las más duras (el diamante) y, desde el punto de
vista económico, es de los materiales más baratos (carbón) y uno de los más caros (diamante).
Más aún, presenta una gran afinidad para enlazarse químicamente con otros átomos
pequeños, incluyendo otros átomos de carbono con los que puede formar largas cadenas, y su
pequeño radio atómico le permite formar enlaces múltiples. Así, con el oxígeno forma
el dióxido de carbono, vital para el crecimiento de las plantas (ver ciclo del carbono); con
el hidrógeno forma numerosos compuestos denominados genéricamente hidrocarburos,
esenciales para la industria y el transporte en la forma de combustibles fósiles; y combinado
con oxígeno e hidrógeno forma gran variedad de compuestos como, por ejemplo, los ácidos
grasos, esenciales para la vida, y los ésteres que dan sabor a las frutas; además es vector, a
través del ciclo carbono-nitrógeno, de parte de la energía producida por el Sol.

Compuestos inorgánicos

El más importante óxido de carbono es el dióxido de carbono (CO2), un componente


minoritario de la atmósfera terrestre (del orden del 0,04 % en peso) producido y usado por los
seres vivos (ver ciclo del carbono). En el agua forma trazas de ácido carbónico (H2CO3) —las
burbujas de muchos refrescos— pero, al igual que otros compuestos similares, es inestable,
aunque a través de él pueden producirse iones carbonato estables por resonancia.
Algunos minerales importantes, como la calcita, son carbonatos.

Los otros óxidos son el monóxido de carbono (CO) y el más raro subóxido de carbono (C3O2). El
monóxido se forma durante la combustión incompleta de materias orgánicas y es incoloro e
inodoro. Dado que la molécula de CO contiene un enlace triple, es muy polar, por lo que
manifiesta una acusada tendencia a unirse a la hemoglobina, formando un nuevo compuesto
muy peligroso denominado Carboxihemoglobina, impidiéndoselo al oxígeno, por lo que se dice
que es un asfixiante de sustitución. El ion cianuro (CN−), tiene una estructura similar y se
comporta como los iones haluro.

Con metales, el carbono forma tanto carburos como acetiluros, ambos muy ácidos. A pesar de
tener una electronegatividad alta, el carbono puede formar carburos covalentes como es el
caso de carburo de silicio (SiC) cuyas propiedades se asemejan a las del diamante.

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