0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas16 páginas

Literatura Grecolatina: Análisis Crítico

El documento describe una unidad de aprendizaje curricular sobre Literatura Universal en el Bachillerato en Artes y Humanidades, enfocándose en la lectura crítica de textos grecolatinos y romanos. Los estudiantes deben explorar distintos géneros literarios a través de ejercicios de escritura y análisis de obras como 'La Ilíada' y 'La Odisea'. La actividad incluye la identificación de características literarias y la discusión sobre temas como la naturaleza del arte literario y las creencias de la antigua Grecia y Roma.

Cargado por

zamwel
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas16 páginas

Literatura Grecolatina: Análisis Crítico

El documento describe una unidad de aprendizaje curricular sobre Literatura Universal en el Bachillerato en Artes y Humanidades, enfocándose en la lectura crítica de textos grecolatinos y romanos. Los estudiantes deben explorar distintos géneros literarios a través de ejercicios de escritura y análisis de obras como 'La Ilíada' y 'La Odisea'. La actividad incluye la identificación de características literarias y la discusión sobre temas como la naturaleza del arte literario y las creencias de la antigua Grecia y Roma.

Cargado por

zamwel
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Bachillerato en Artes y Humanidades

Centro de Educación Artística


“Ermilo Abreu Gómez”

Unidad de aprendizaje curricular (UAC): Fechas del periodo: 27 de


Literatura Universal enero al 28 de febrero del 2025

Bloque 1 Semestre y grupo: 2°B


Progresión 2. Explora distintos lenguajes literarios a partir Categoría:
de ejercicios de escritura, para identificar las características y 1. Atender y entender
herramientas de cada género. 2. La exploración del mundo a
través de la lectura.

Actividad número 2: Lectura crítica de textos Tema: La naturaleza de arte


grecolatinos y romanos. literario.
Docente: Lic. en Educ. Gricelda Uitz Ek, MIE. Fecha y hora de entrega:

Miércoles 12 de febrero antes


de las 11:59 horas.

Nombre del alumno (a):

INSTRUCCIONES GENERALES
● Lee cuidadosamente cada una de las indicaciones para la realización de la actividad
de aprendizaje.
● Valor de la actividad: 20 puntos.

Meta (s) del bloque:


Reconoce distintos géneros literarios, antiguos y vigentes, desde sus intereses y su contexto
inmediato.

Materiales y/o recursos que se requiere

López, L.(2016). Literatura Universal. Recuperado de:


[Link]
LORENZO-2020
Descripción de la actividad

I. Lean individualmente el texto anexo sobre literatura de la Antigua Grecia y la Antigua


Roma, posteriormente en equipos de 5 personas completen el siguiente cuadro.

Características Antigua Grecia Antigua Roma


Ubicación histórico temporal
Corrientes de pensamiento
y creencias religiosas

Héroe literario
Concepción del amor
El mal, el pecado, el dolor y
la muerte

Géneros y/o Subgéneros


Autores y obras

II. Individualmente lee los siguientes fragmentos y equipo contesta las preguntas que se
plantean al final.

A. La Ilíada
La acción dura 51 días del último año de la guerra de Troya, hecho histórico que se sitúa en
torno al año 1200 a.C. La ciudad lleva nueve años sitiada. Aquiles, uno de los principales
caudillos griegos, enojado porque Agamenón, jefe de las tropas, le ha robado una esclava,
se retira del campo de batalla, lo que acarrea sucesivas derrotas a los sitiadores. Patroclo,
escudero y amigo de Aquiles, sale a luchar con las armas de este y muere a manos de

Página 1 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

Héctor. Para vengarlo, Aquiles se lanza contra los troyanos y se enfrenta a Héctor, a quien
mata. La obra acaba con los funerales de los griegos y los troyanos en honor a Patroclo y
Héctor.

Muerte de Héctor
Desenvainó la aguda espada, grande y poderosa, pendiente a su costado, y, recogiendo sus
fuerzas se adelantó a la manera del águila de alto vuelo que baja al llano por entre las nubes
sombrías para alzarse con el corderillo o la tímida liebre. Tal se encaminaba Héctor
blandiendo la afilada espada. Se adelantó también Aquiles: había henchido su
corazón de salvaje rencor y se puso el bello y primoroso escudo por amparo del pecho,
mientras su figura toda tremolaba en el brillante casco de cuatro crestones, agitadas en torno
las hermosas crines de oro que Hefesto había puesto abundantes en derredor de la cimera.
Como en mitad de la noche camina la más hermosa estrella colocada en el cielo, así
destellaba la aguda lanza que Aquiles que agitaba en su mano derecha, meditando perdición
para el divino Héctor. Contemplaba la hermosa piel viendo por dónde sería más vulnerable.
Ese lugar se mostraba en la garganta, en el punto en que las clavículas separan el cuello de
la región de los hombros, donde es más rápida que en ningún otro sitio la destrucción de la
vida. Todo lo demás de ella estaba cubierto por las bellas armas de bronce de que había
despojado a Patroclo después de matarle. Por allí, encontrándolo aún ganoso de lucha, se
tiró con su lanza el divino Aquiles y la punta atravesó de parte a parte la suave cerviz; pero
no le cortó la tráquea el pesado bronce, ya que aún pudo hablar y dar alguna respuesta.
Cayó, derribado en el polvo y el divino Aquiles se ufanó así:
“Héctor, pensabas, mientras estabas despojando a Patroclo, que habías de quedar salvo. No
te preocupabas de mí, que estaba lejos de allá. ¡Insensato! Aún le quedaba reservado en las
huecas naves un vengador más de pro, y era yo, que acabo de postrar tus rodillas. A ti te
descuartizarán con ignominia los perros y las aves rapaces, mientras a él hacen exequias los
aqueos”.
Héctor, el del casco reluciente, le contestó así, viendo que se le escapaba la vida: “Te pido
por tu vida, por tus rodillas, por tus padres, que no dejes que me devoren los perros junto a
las naves de los aqueos; acepta a tu satisfacción el bronce y el oro que te darán en don mi
padre y su esposa, mi madre, y devuelve mi cadáver a los míos para que los troyanos y sus
mujeres me hagan partícipe del fuego”.
Mirándole torvamente, le increpó así el corredor Aquiles: “No me implores, perro, por mis
rodillas, ni por mis padres. Ojalá que la furia de mi ánimo me llevara a devorar,
descuartizándolas, tus carnes crudas, según lo que me has hecho. No habrá quien aparte de
tu cabeza a los perros, aunque me traigan y me pongan delante diez y veinte veces tu
rescate y me ofrezcan otros encima; aunque el troyano rey Príamo mandara colocar aquí tu
peso en oro. Ni aun así su esposa, tu madre, la madre que te engendró, te llorará puesto en
el lecho, sino que los perros y las aves rapaces te devorarán por entero”.
Moribundo le apostrofó Héctor, el del casco reluciente: “Mirándote estoy y bien te reconozco:
no había de persuadirte, porque tienes en el pecho un corazón de hierro. Cuida ahora, no
vaya yo a ser para ti motivo de la venganza de los dioses aquel día en que, con todo tu valor,
Paris y Febo Apolo acaben contigo en las puertas Esceas”.
Al hablar así le envolvió la muerte, que todo lo extingue. Su alma voló de sus miembros y
marchó al Hades llorando su destino, perdidos su vigor y juventud. Y después de muerto, le
increpó así el divino Aquiles:
“Bien muerto estás; yo recibiré mi suerte cuando Zeus y los demás dioses inmortales quieran
consumarla”.
Así dijo; quitó al cadáver la broncínea lanza y la puso a un lado; despojó después sus
hombros de las armas sangrantes; corrieron entonces a su alrededor los demás hijos de los
aqueos y contemplaron a Héctor en su contextura y admirable belleza. Ninguno se
presentaba que no le hiriese; y cada cual se expresaba así, mirando al que estaba a su lado:

“¡Hola!, ¡cuánto más blando de palpar es Héctor ahora que cuando prendía fuego a las naves
con encendida llama!”.
Así decían unos y otros y, llegándose le herían. El divino corredor Aquiles, después que le

Página 2 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

despojó, se colocó en medio de los aqueos y los arengó con estas aladas palabras: “¡Oh,
amigos, caudillos y jefes de los argivos! Puesto que los dioses nos han dado derribar a este
hombre que nos ha causado tantos males cuantos no todos los demás juntos, vayamos y
tanteemos en torno la ciudad con las armas, para conocer cuál es la intención de los
troyanos: si abandonar la fortaleza, una vez caído éste, o se empeñan en resistir aun
después de desaparecido Héctor. Pero ¿a qué me habla mi corazón de estas cosas? Allá
junto a las naves yace muerto Patroclo sin tributo de lágrimas ni sepultura; no me olvidaré de
él mientras esté entre los vivos, mientras se muevan mis rodillas; y aunque en el Hades los
hombres pierdan la memoria de sus muertos, allí también me acordaré yo de mi amigo.
Ahora, ¡oh, hijos de los aqueos!, volvamos a las curvas naves con el cadáver, entonando el
canto en honor de Apolo: hemos alcanzado una gran gloria; hemos dado muerte al divino
Héctor, a quien los troyanos imploraban en su ciudad como a un dios”.
Así dijo, y maquinó contra el divino Héctor indignos ultrajes: le taladró por detrás los
tendones de uno y otro pie, entre el talón y el tobillo, y los pasó con correas de piel de buey;
lo ató del carro y dejó que arrastrara la cabeza por el suelo. Subió al asiento y, recogiendo
las egregias armas, fustigó a los caballos; volaron ellos bien ganosos y se levantó una
polvareda en tomo del cadáver arrastrado; flotaban a los lados sus cabellos negros, y su
cabeza, antes llena de gracia, yacía toda en el polvo: Zeus la había entregado entonces a
sus enemigos para que la ultrajasen en la propia tierra de sus padres.

1. Después de leer el fragmento de la La Ilíada. Homero. Teide, contesta los siguientes


planteamientos.
a) ¿Dentro de qué género y subgénero literario encuadrarías este texto? ¿Por qué?
b) ¿A quién había dado muerte Héctor con anterioridad a esta escena?
c) ¿Cómo mató Aquiles a Héctor?
d) ¿Qué pidió Héctor a Aquiles cuando vio que iba a morir?
e) ¿Crees que los griegos eran monoteístas o politeístas?
d) ¿Crees que los griegos creían que había vida después de la muerte física? Justifica tu
respuesta.

B. La Odisea
Cuenta las numerosas aventuras que le ocurren a Ulises, caudillo griego que participó en la
guerra de Troya, de vuelta a su patria, donde le están esperando su mujer y su hijo. El
campo de batalla de la Ilíada es sustituido aquí por el mar, con sus peligros y portentos; y el
guerrero valeroso, por el hombre hábil, prudente y audaz, capaz de sortear todas las
dificultades que lo apartan de su hogar.
En la Odisea persisten la participación divina y el tono legendario y maravilloso propios de la
epopeya (el gigante Polifemo, las Sirenas, la hechicera Circe, etc.), pero a la vez se
describen con gran realismo escenas de la vida familiar y de ambiente marinero, que revelan
en el poeta una gran capacidad de observación.

A lo largo de los diez años que dura el viaje de regreso a su patria tras la guerra de Troya,
Ulises recorre el mar Mediterráneo y sus innumerables islas, y tiene que afrontar multitud de
peligros. Famosos son sus encuentros con Circe, que, con sus mejunjes, convierte a los
hombres en cerdos; con las sirenas, que atraen con su canto a los marineros para hacerles
naufragar; o con Escila, un monstruo de varias cabezas que devora a los marineros que
pasan cerca de su guarida. Ulises sale airoso de todos estos peligros gracias a su
extraordinaria prudencia e inteligencia.
Uno de los episodios más célebres de la Odisea es el enfrentamiento de Ulises con el
cíclope Polifemo, un gigante de un solo ojo, hijo del dios del mar. Ulises entra con sus
compañeros en la cueva de Polifemo. Éste los descubre y devora a varios de ellos. Ulises
idea un plan y consigue clavar una enorme pica en el único ojo del monstruo. Luego escapan
todos escondiéndose entre las ovejas que el cíclope tenía en la cueva.
Al fin, Ulises llega a su patria, la bella isla de Ítaca. Haciéndose pasar por un mendigo,
consigue enterarse de que su esposa, la reina Penélope, se halla en una difícil situación.
Durante su larga ausencia, una serie de ambiciosos pretendientes acosaban a la reina,

Página 3 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

instándola a que volviera a casarse. Sin embargo, ella los burlaba mediante una hábil
estratagema: les decía que se casaría cuando terminara de tejer una túnica. Y la prudente
Penélope deshacía por la noche lo que había tejido de día. Los pretendientes, ansiosos de
ocupar el trono de Ulises, se impacientan por tanto retraso y al fin descubren el engaño. A
partir de ese momento, la reina se ve obligada a concertar su boda.
El ingenioso Ulises consigue que la reina organice un certamen para decidir su matrimonio.
La prueba va a consistir en disparar el arco del rey y el premio será la mano de la reina.
Llegado el día de la prueba, es el propio Ulises, disfrazado de mendigo, el único que
consigue tensar el arco. Al finalizar el certamen en el palacio real, Ulises se da a conocer, se
venga de los pretendientes y reinicia su vida pacífica en su patria.

En el siguiente fragmento que vas a leer, Ulises desafía el poder de las sirenas siguiendo las
instrucciones que Circe le da para resistir su embrujo. Circe era, dentro de la mitología
griega, una maga cuyos encantos transformaban a los hombres en animales. Dentro del libro
de la Odisea, Ulises se dejó amar por ella durante un año en el palacio donde ella habitaba.

Apenas el sol se puso y sobrevino la oscuridad, Circe me cogió de la mano, me hizo sentar
separadamente de los compañeros y, acomodándose cerca de mí me preguntó cuanto me
había ocurrido; y yo se lo conté por su orden. Entonces me dijo estas palabras:
—Oye ahora lo que voy a decir y un dios en persona te lo recordará más tarde: llegarás
primero a las sirenas, que encantan a cuantos hombres van a su encuentro. Aquel que
imprudentemente se acerca a ellas y oye su voz, ya no vuelve a ver a su esposa ni a sus
hijos rodeándole, llenos de júbilo, cuando torna a su hogar, las sirenas le hechizan con el
sonoro canto, sentadas en una pradera en el centro de un enorme montón de huesos de
hombres putrefactos cuya piel se va consumiendo. Pasa de largo y tapa las orejas de tus
compañeros con cera blanca, previamente adelgazada, a fin de que ninguno las oiga; más si
tú deseas oírlas, haz que te aten de pies y manos a la parte inferior del mástil, y que las
sogas se liguen a él: así podrás deleitarte escuchando a las sirenas. Y en caso de que
supliques o mandes a los compañeros que te suelten, átente con más lazos todavía.
Así dijo; y al punto apareció la Aurora, de áureo trono. La divina entre las diosas se internó
en la isla, y yo, encaminándome al bajel, ordené a mis compañeros que subieran a la nave y
desataran las amarras. Embarcáronse acto seguido y, sentándose por orden en los bancos,
comenzaron a batir con los remos el espumoso mar. Por detrás de la nave de azulada proa
soplaba próspero viento que henchía la vela; buen compañero que nos mandó Circe, la de
lindas trenzas, deidad poderosa, dotada de voz.
Colocados los aparejos cada uno en su sitio, nos sentamos en la nave, que era conducida
por el viento y el piloto. Entonces alcé la voz a mis compañeros, con el corazón triste, y les
hablé de este modo:
—¡Oh amigos! No conviene que sean únicamente uno o dos quienes conozcan los vaticinios
que me reveló Circe, la divina entre las diosas; y os los voy a contar para que, sabedores de
ellos, o muramos o nos salvemos, librándonos de la Parca (una de las tres diosas que
hilaban y cortaban el hilo de la vida humana). Nos ordena lo primero rehuir la voz de las
divinales sirenas y el florido prado en que éstas habitan. Sólo yo debo oírlas, pero atadme
con fuertes lazos, en pie y arrimado a la parte inferior del mástil para que me esté allí sin
moverme. Y en el caso de que os ruegue o mande que me soltéis, atadme con más lazos
todavía.
Mientras hablaba, la nave llegó muy presto a la isla de las sirenas, pues la empujaba un
viento favorable. Desde aquel instante echóse el viento y reinó sosegada calma, pues algún
dios adormeció las olas. Levantáronse mis compañeros, amainaron las velas y pusiéronlas
en la nave; y, habiéndose sentado nuevamente en los bancos, emblanquecían el agua,
agitándola con los remos de pulimentado abeto. Tomé al instante un gran pan de cera y lo
partí con el agudo bronce en pedacitos, que me puse luego a apretar con mis robustas
manos. Pronto se calentó la cera, porque hubo de ceder a la gran fuerza y a los rayos del
soberano Sol, y fui tapando con ella los oídos de todos los compañeros. Atáronme éstos en
la nave, de pies y manos, derecho y arrimado a la parte inferior del mástil, ligaron las sogas
al mismo; y, sentándose en los bancos, tornaron a batir con los remos el espumoso mar.

Página 4 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

Hicimos andar la nave muy rápidamente, y, al hallarnos tan cerca de la orilla que allá
pudieran llegar nuestras voces, no les pasó inadvertido a las sirenas que la ligera
embarcación navegaba a poca distancia y empezaron un sonoro canto:

—Sea, célebre Odiseo, ¡gloria insigne de los griegos! Acércate y detén la nave para que
oigas nuestra voz. Nadie ha pasado en su negro bajel sin que oyera la suave voz que fluye
de nuestra boca, sino que se van todos, después de recrearse con ella, sabiendo más que
antes, pues sabemos cuántas fatigas padecieron en la vasta Troya griegos y troyanos por la
voluntad de los dioses, y conocemos también todo cuanto ocurre en la fértil tierra.
Esto dijeron con su hermosa voz. Sintióse mi corazón con ganas de oírlas, y moví las cejas,
mandando a los compañeros que me desatasen; pero todos se inclinaron y se pusieron a
remar. Y, levantándose al punto Perimedes y Euríloco, atáronme con nuevos lazos, que me
sujetaban más reciamente. Cuando dejamos atrás las sirenas y ni su voz ni su canto se oían
ya, quitáronse mis fieles compañeros la cera con que había yo tapado sus oídos y me
soltaron las ligaduras.

2. Después de leer los fragmentos de la Odisea de Homero, contesta lo siguiente:


a) En las epopeyas frecuentemente intervienen personajes realistas y personajes fantásticos.
Escribe, cuáles son unos y otros.
b) Describe cómo sigue Ulises el consejo de Circe.
c) Escribe en ocho oraciones la secuencia narrativa, es decir, el orden en que se suceden los
acontecimientos.
d) En las epopeyas abundan los epítetos, que son adjetivos que suelen anteponerse al
nombre con una finalidad estética fundamentalmente. Busca cuatro en el texto y escríbelos
junto al sustantivo al que acompañan.

C. Prometeo encadenado de Esquilo

Esquilo dramatiza en esta tragedia el tema del poder y del sufrimiento: ¿Es justo castigar a
un rebelde? ¿Hay normas que deben ser respetadas tanto por el poderoso como por el
débil? ¿Cómo conciliar autoridad y libertad? ¿Puede el sufrimiento hacernos libres?
Prometeo era un titán, uno de los primitivos dioses a quienes Zeus había derrotado con el
poder del rayo y la inteligencia. A él se atribuye una función civilizadora de la humanidad:
introdujo los sacrificios, inventó algunas artes, nos donó el fuego... Precisamente por esto,
por robar el fuego sagrado y entregarlo a los hombres, a quienes Zeus pretendía aniquilar
para crear una raza nueva, éste lo encadenó a una roca del Cáucaso, donde un águila le
devoraba constantemente las entrañas. Pero Prometeo sabe un secreto que no revelará a
nadie: que un hijo de Zeus (Heracles) llegará a ser más fuerte que su mismo padre y vendrá
a librarlo de sus cadenas. La obra acaba con Prometeo, solo, invocando a la Tierra, su
madre, para que contemple su sufrimiento y le dé fuerzas para resistirlo.
Prometeo representa todas las tendencias que nos empujan a saber, porque no es lo mismo
entender que saber; saber es saber hacer. Y nos empuja a saber más que nuestros
maestros. El hombre no está sujeto a ningún límite, Dios le hace libre. En esta obra, Esquilo,
enumera minuciosamente los beneficios que la Humanidad debe a Prometeo: el cómputo del
tiempo, el alfabeto, los números y la aritmética, la memoria, la doma y utilización de los
animales, la medicina, la navegación, la ciencia de predecir el futuro. Tantos beneficios y
bondad provocaron los celos de los dioses.

PROMETEO
En su alma yo insuflé ciega esperanza.
CORIFEO
¡Qué gran bien dispensaste a los mortales!
PROMETEO
Pues, además, diles el don del fuego.
CORIFEO

Página 5 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

Y ahora, ¿tiene el hombre el rojo fuego?


PROMETEO
Gracias al cual descubrirán las artes.
[...]
PROMETEO
[...]
Robé del fuego, en una oculta caña,
la recóndita fuente que sería
maestra de las artes y un recurso,
para el hombre. Y aquí pago mi culpa
clavado y aherrojado a la intemperie.
PROMETEO
[...]
Y ahora oíd las penas de los hombres;
cómo les convertí, de tiernos niños
que eran, en unos seres racionales.
Y en mis palabras no tendrá cabida
el reproche a los hombres; lo que intento
es mostrar la bondad de mis favores:
Ante todo, veían, sin ver nada,
y oían sin oír, cual vanos sueños,
gozaban de una vida dilatada,
donde todo ocurría a la aventura:
Ignoraban las casas de ladrillos,
al sol cocidos, la carpintería.
Vivían bajo tierra en unas grutas
sin sol, como las próvidas hormigas.
Ignoraban los signos que revelan
cuando vendrá el invierno y la florida
primavera y los frutos del estío.
Todo lo hacían sin criterio alguno
hasta que, finalmente, de los astros
les enseñé a auspiciar orto y ocaso.
Y el número, el invento más rentable,
les descubrí, y la ley de la escritura,
recuerdo de las cosas, e instrumento
que a las Musas dio origen. Fui el primero
que sometió las bestias bajo el yugo.
Y el arnés; y al jinete esclavizadas,
las más duras fatigas soportaron
en lugar de los hombres. Bajo el carro
yo sometí el caballo, humilde al freno,
y vana ostentación de la riqueza.
Nadie más sino yo el marino buque
de alas hechas de lino, descubrió,
y que errático el ponto va surcando.
Y pese a los inventos que a los hombres
un día enseñé yo, infeliz, no tengo
medio de sustraerme a mi desgracia.
[...]
PROMETEO
En suma, por decirlo
todo concisamente en una frase:
Sabe que el hombre ha conocido todas
las artes a través de Prometeo.

Página 6 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

[Link] de Edipo Rey de Sófocles


Edipo era hijo de Layo y Yocasta, reyes de Tebas. Al nacer el horóscopo vaticinó que daría
muerte a su padre y que se casaría con su madre. Ante tan horrible vaticinio, Layo entrega a
un hombre al niño pequeño para que lo abandone en el bosque y sea víctima de las fieras;
sin embargo, este hombre siente lástima del bebé y se lo entrega a un pastor que, a su vez,
lo da en adopción a Pólibo, rey de Corinto. Edipo, príncipe de Corinto, lucha contra el ejército
de Tebas y da muerte a Layo. Entra vencedor en Tebas tras descubrir el enigma de la
esfinge y se casa con Yocasta. Cuando una epidemia de peste se declara en la ciudad, el
pueblo le pide que encuentre al culpable y, tras muchas averiguaciones y declaraciones de
testigos, resulta que el culpable es el propio Edipo que, al descubrir la verdad, se arranca los
ojos.
Edipo descubre la verdad
SERVIDOR.- ¿En qué he fallado, oh el mejor de los amos?
EDIPO.- No hablando del niño por el que este pide información.
SERVIDOR.- Habla, y no sabe nada, sino que se esfuerza en vano.
EDIPO.- Tú no hablarás por tu gusto, y tendrás que hacerlo llorando.
SERVIDOR.- ¡Por los dioses, no maltrates a un anciano como yo!
EDIPO.- ¿No le atará alguien las manos a la espalda cuanto antes?
SERVIDOR.- ¡Desdichado! ¿Por qué? ¿De qué más deseas enterarte?
EDIPO.- ¿Le entregaste al niño por el que pregunta?
SERVIDOR.- Lo hice y ¡ojalá hubiera muerto ese día!
EDIPO.- Pero a esto llegarás, si no dices lo que corresponde.
SERVIDOR.- Me pierdo mucho más aún si hablo.
EDIPO.- Este hombre, según parece, se dispone a dar rodeos.
SERVIDOR.- No, yo no, pues ya he dicho que se lo entregué.
EDIPO.- ¿De dónde lo habías tomado? ¿Era de tu familia o de algún otro?
SERVIDOR.- Mío no. Lo recibí de uno.
EDIPO.- ¿De cuál de estos ciudadanos y de qué casa?
SERVIDOR.- ¡No, por los dioses, no me preguntes más, mi señor!
EDIPO.- Estás muerto, si te lo tengo que preguntar de nuevo.
SERVIDOR.- Pues bien, era uno de los vástagos de la casa de Layo.
EDIPO.- ¿Un esclavo, o uno que pertenecía a su linaje?
SERVIDOR.- ¡Ay de mí! Estoy ante lo verdaderamente terrible de decir.
EDIPO.- Y yo de escuchar, pero, sin embargo, hay que oírlo.
SERVIDOR.- Era tenido por hijo de aquél. Pero la que está dentro, tu mujer, es la que mejor
podría decir cómo fue.
EDIPO.- ¿Ella te lo entregó?
SERVIDOR.- Sí, en efecto, señor.
EDIPO.- ¿Con qué fin?
SERVIDOR.- Para que lo matara.
EDIPO.- ¿Habiéndolo engendrado ella, desdichada?
SERVIDOR.- Por temor a funestos oráculos.
EDIPO.- ¿A cuáles?
SERVIDOR. - Se decía que él mataría a sus padres.
EDIPO.- Y ¿cómo, en ese caso, tú lo entregaste a este anciano?
SERVIDOR.- Por compasión, oh señor, pensando que se lo llevaría a otra tierra de donde él
era. Y éste lo salvó para los peores males. Pues si eres tú, en verdad, quien él asegura,
sábete que has nacido con funesto destino.
EDIPO.- ¡Ay, ay! Todo se cumple con certeza. ¡Oh luz del día, que te vea ahora por última
vez! ¡Yo que he resultado nacido de los que no debía, teniendo relaciones con los que no
podía y habiendo dado muerte a quienes no tenía que hacerlo!

3. Después de leer los fragmentos de Prometeo y Edipo


a) ¿Dentro de qué género y subgénero literario encuadrarías los fragmentos anteriores?
Justifica tu respuesta.
b) ¿Cuál es el tema de Prometeo?

Página 7 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

c) Explica dentro de su contexto el sentido de las palabras de la última intervención de Edipo.


d) Explica en qué consiste el denominado “complejo de Edipo” y su relación con esta
historia.

Evidencia o producto

Documento físico, elaborado en la libreta.

Condiciones de entrega

 Todo trabajo debe llevar portada


 Fotos claras integradas en documento Word.
 Archivo en formato pdf
 Nomenclatura del archivo B1_ADA1_LU_Apellidos
 Se sube evidencia individual en plataforma de Classroom.

Criterios de la evaluación formativa

Criterio Valor
Portada Obligatoria
Cuadro comparativo 7 puntos
Texto A 5
Texto B 4
Texto C 4
Ortografía y redacción Obligatoria
Total 20 puntos

ANEXO 1

LITERATURA CLÁSICA GRECOLATINA

“El hombre es el sueño de una sombra” (Píndaro)


“Muchos son los grandes enigmas que pueblan la tierra, pero nada más enigmático que el
hombre” (Sófocles)

ANTIGUA GRECIA
Ubicación histórico-temporal, política, cultural, social y económica

Página 8 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

Aunque hay mitos griegos que se remontan al siglo XIII a.C, fue el V a.C. el siglo griego por
excelencia, el siglo en que Atenas fue la gran vencedora de las Guerras Médicas, que
culminaron con las victorias de Maratón y Salamina. Su decadencia vendría tras la guerra del
Peloponeso contra Esparta. Los griegos concibieron la democracia como la forma más justa e
igualitaria para gobernar a los pueblos. Las ciudades griegas recibían el nombre de polis. La
población se agrupaba en tres clases sociales: los nobles, grupo militarizado y preponderante;
los hombres libres, grupo mayoritario formado por artesanos, ganaderos y los labradores
independientes; los jornaleros, normalmente formado por los extranjeros de los pueblos
vencidos.
La economía estaba basada en la agricultura mediterránea: cereales, viñas y olivos. Un 80% de
la población estaba dedicada a ella. La madera estuvo explotada de forma intensiva. Tuvo
también importancia el comercio marítimo y poca la ganadería de ovejas y cabras.
Desarrollaron la apicultura. La miel era el único producto que usaban para endulzar.
Todas las manifestaciones culturales del pueblo griego se caracterizan por un hondo sentido de
la mesura, del equilibrio, de ahí su gusto por la sencillez, la claridad y la proporción. Su arte y su
literatura, hechos a la medida de la naturaleza humana, son fáciles de comprender y de admirar
porque carecen de las exageraciones, la desbordante fantasía, el lujo y la grandiosidad propios
de los pueblos orientales.
Afirman el orden y el valor de la naturaleza y de lo natural.

Corrientes de pensamiento y creencias religiosas


Grecia ha sido, junto al pueblo hebreo, la cuna de la civilización occidental. Su política, su
pensamiento, su arte, su literatura alcanzaron tal perfección y profundidad, que han
determinado, en mayor medida que ningún otro país, el desarrollo cultural de Occidente. Fueron
los griegos quienes inventaron la Filosofía como deseo de sabiduría. Griegos fueron los
filósofos Sócrates, Platón y Aristóteles; el historiador Tucídides y el médico Hipócrates.

Las principales corrientes del pensamiento griego fueron:

❖ El conocimiento de uno mismo para convertirse en lo que uno es realmente y darlo a conocer
a los demás, imprescindible para alcanzar la madurez, el equilibrio y la paz interior (Sócrates).
❖ El idealismo: el verdadero mundo es el de las ideas al que vuelve el alma cuando se libera de
las cadenas del cuerpo al morir (Platón).
❖ El dominio de las pasiones, la serenidad y la felicidad de la virtud (Estoicismo de Zenón de
Citio).
❖ Búsqueda del placer y huida del dolor como motivos centrales de la vida (Epicureísmo del
filósofo griego Epicuro).
❖ Mantenimiento de una mente sana en un cuerpo sano (deporte, Olimpiadas).

Los griegos eran politeístas, es decir, creían en muchos dioses. La fuente principal de
inspiración para los griegos es su mitología: el riquísimo tesoro de creencias y leyendas
religiosas que ellos consideraban la prehistoria de su país. La tradición oral les había legado
tantos acontecimientos y anécdotas en torno a sus dioses (largas y crueles guerras, truculentas
historias familiares, amores y odios, aventuras, venganzas...), que no tuvieron necesidad de
inventar nuevos argumentos, les bastó con recrear los ya existentes. Los dioses griegos no
presentan el aspecto terrorífico ni encarnan la perfección absoluta que caracteriza a los de otros
pueblos. Están muy próximos a nosotros, porque tienen todas nuestras debilidades y nuestros
vicios, pero también todas nuestras virtudes. Los griegos no podían aceptar que fuera el propio
hombre el responsable último de la terrible maldad que observaban en sus vidas y para aliviar
la culpabilidad y la desazón de conciencia apelaron a la malevolencia de los dioses.
Para los griegos, los dioses no estaban en el exterior del mundo, ellos no habían creado el
universo ni a los hombres, pero se habían creado a sí mismos. No habían existido siempre; no
eran eternos, sin principio ni fin, sino sólo inmortales (nacimiento sin muerte). Esta inmortalidad

Página 9 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

se traducía en un estilo de vida particular. Se alimentaban con ambrosía (sustancia deliciosa,


nueve veces más dulce que la miel, se decía), de néctar y del humo de los sacrificios. En sus
venas no corría la sangre, sino otro líquido: el ichor. Estaban sometidos al destino e intervenían
constantemente en los asuntos humanos.
El oráculo es la respuesta dada por un dios al que se le ha consultado una cuestión personal,
concerniente generalmente al futuro.

Características, principales corrientes literarias, autores, obras y rasgos distintivos

No hubiera sido posible una literatura tan perfecta sin una lengua rica y desarrollada, adaptable
a la prosa y al verso, a la expresión del sentimiento y de las ideas. Y el idioma griego lo fue, por
la abundancia de su vocabulario, la flexibilidad de su sintaxis y su entonación casi musical.
Donde más destacaron los griegos fue en los géneros propiamente literarios: la poesía épica, la
poesía lírica y el teatro, aunque cultivaron también la filosofía, la historia y la oratoria.
La razón de la perdurabilidad de las grandes obras de la literatura griega es que en ellas se
ofrecen imágenes muy certeras de la existencia humana en situaciones tales que ponen en
evidencia las luces y las sombras del hombre esencial.
Visión del ser humano.

El héroe literario

La difícil tarea que incumbe a todos los hombres es conocerse a fondo, tener conciencia de sí,
darse a conocer y a actuar heroicamente, aun a riesgo de sucumbir en el intento. El héroe
literario clásico griego se caracteriza por ser un híbrido de hombre y dios que actúa en el interior
de un sistema cósmico plenamente ordenado y controlado por los dioses. Para ellos, la vida es,
ante todo, gesta. Estos héroes no aparecen nunca como seres impecables, exentos de
sombras y errores, sino que se dejan llevar en muchas ocasiones por la pasión y la desmesura.
Las pasiones son el gran móvil interno de la vida.
Con ello, aparece acentuada su plena condición humana y se hace más asequible su
ejemplaridad. Así Aquiles, que destaca por su gran fuerza y valor, antepone su fama y gloria por
encima de todo con lo que se muestra cruel y libertino en muchas ocasiones. En cambio,
Héctor, representa simplemente la bondad. Es presentado como un jefe de notable grandeza de
ánimo, que nunca pierde el control y permanece sereno tanto en las victorias como en las
derrotas. Su firmeza y ecuanimidad están sostenidas por su gran confianza en la protección de
los dioses. Con su figura ha querido Homero hacer resaltar la alta virtud de un hombre bueno,
sobre el fondo durísimo y sangriento de tantas batallas heroicas.

El amor
Piensan en Eros como un impulso que los dioses generan en los hombres para que, al
contemplar la belleza, se remonte de lo corporal a lo espiritual, hasta llegar a la misma idea
divina de belleza. El amor para ellos es el deseo de una unión total y completa con el amado.

El mal, el pecado, el dolor y la muerte


Hay en la literatura griega también ejemplos que describen los sentimientos de vergüenza ante
el mal. No podían aceptar que fuera el propio hombre el responsable último de la maldad y,
para aliviar la culpa, apelaron a la malevolencia de los dioses.
Piensan que, tras la muerte, si se dan las condiciones exigidas por los dioses como la de que al
difunto se le organicen los funerales adecuados, sobrevivirá el alma superior, liberada del
cuerpo en el que se encontraba cautiva. En los ritos funerarios se colocaba una moneda bajo la
lengua del difunto para que le pagara al barquero Caronte, cuya barca era el único elemento de
unión entre las dos orillas de la laguna Estigia, que separaba el mundo de los vivos del de los
muertos. La puerta de los infiernos estaba custodiada por el can Cerbero, un perro con tres
cabezas. En el Hades o infierno, los difuntos llevaban su misma vida anterior, pero con infinita
tristeza. Solo los héroes y las personas que habían llevado una vida sumamente honesta
evitaban el infierno e iban a los Campos Elíseos. Mientras la sangre asesina no fuera vengada,
seguía presente como una terrible ofensa.

Página 10 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

El anhelo de trascendencia
Experimentaban al hombre como un ser inacabado, de ahí que sienta siempre la necesidad de
ser y de poseer más. Entendían las pasiones como un esfuerzo para dar sentido a la vida y
para trascender una existencia que tiende a ser banal y a satisfacerse vegetativamente. Las
tragedias no eran para ellos resultado de un fenómeno psicológico, sino de una intervención
sobrenatural. Se interesan fundamentalmente por el destino último del hombre. Sus grandes
obras literarias debían reflejar el deseo de vivir, el deseo de ser y el de permanecer mediante el
mito cíclico del eterno retorno, generado por la creencia en la resurrección.

Las epopeyas griegas


Una epopeya es un poema extenso que narra hazañas heroicas.
Las epopeyas griegas no se compusieron para ser leídas, sino recitadas ante los nobles, que se
enorgullecían de sus heroicos antepasados, o ante el pueblo llano, que admiraba las gestas de
la clase dirigente. De ahí que conserven muchas fórmulas de la literatura oral.
La acción se desarrolla en ambientes aristocráticos y caballerescos, sin apenas participación de
gente humilde. Los dioses intervienen, aunque no como protagonistas: se parecen a los
hombres en sus pasiones y defectos; suelen entrometerse en sus vidas y tomar partido, pero no
son omnipotentes. Por encima de ellos está el Hado, fuerza misteriosa que gobierna su destino
y el de los seres humanos.
Utilizan un lenguaje culto, elegante, adecuado a la categoría de los interlocutores, plagado de
bellas comparaciones y de minuciosas descripciones.
Las dos grandes epopeyas griegas son la Ilíada y la Odisea, que se atribuyen a Homero.
Ambas tienen por fondo el mismo asunto: la guerra de Troya. En la Ilíada se narran los últimos
acontecimientos de dicha guerra y en la Odisea se cuenta la vuelta de uno de los capitanes,
Ulises, desde Troya hasta su patria, Ítaca.
Se cree que Homero escribió los poemas en el siglo IX a.C., pero los hechos a los que alude
pudieron ocurrir hacia el siglo XII. Ambos textos están escritos en hexámetros griegos.

La lírica
Los griegos solían entonar en las fiestas unos cantos acompañados por la lira. De ahí proviene
la palabra lírica.
Los principales poetas líricos griegos fueron:
➢ Safo. Cantó con un lenguaje natural y ausente de artificio a la juventud, a la vida, a la belleza
y al amor.
➢ Anacreonte. Cantó a los placeres de la vida en un tono ligero y burlón.
➢ Píndaro. Destacó en la lírica coral en honor a los vencedores de los Juegos olímpicos.

El teatro griego
La tragedia
El teatro griego tiene su origen en las fiestas en honor a Dionisos, dios del vino y los placeres.
La tragedia es una de las grandes creaciones del pueblo griego y estaban inspiradas en la
épica de Homero.
Se trata de un subgénero dramático que pone en escena a personajes nobles que se ven
arrastrados por el destino hacia un desgraciado final. Su periodo de esplendor fue entre los
siglos V y IV a.C. En las tragedias griegas los dioses se vengan de los mortales para
suscitar en el espectador el temor a las fuerzas sobrenaturales. Son obras admirables y su
perdurabilidad en el tiempo se debe a que ofrecen imágenes muy certeras de la existencia
humana en situaciones tales que ponen en evidencia las luces y las sombras del hombre
esencial. Se interesan por el destino último del hombre haciendo una interpretación sagrada de
este colocado en situaciones límite.

Esquilo
(525-456 a.C.). Fue quien introdujo las innovaciones que dieron forma definitiva a la tragedia,
sobre todo al incluir en escena, además del coro, dos personajes y más tarde, influido por

Página 11 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

Sófocles, un tercero-, y al fijar la indumentaria de cada actor. De él se conservan siete obras: la


trilogía La Orestíada (Agamenón, Las Coéforas, Las Euménides), Prometeo encadenado, Las
suplicantes, Los persas y Los siete contra Tebas.
Los temas de Esquilo están basados en la mitología y las leyendas. Sus personajes, como en
las epopeyas, tienen reacciones desmedidas en su lucha contra un trágico destino que les
viene impuesto y una piadosa sumisión.
Sófocles
(495-405 a.C.). Logra algunas innovaciones importantes en el teatro griego de su tiempo al
introducir el tercer actor, al aumentar los componentes del coro y al lograr que sus personajes
evolucionen a lo largo de la acción. Ya no son los héroes semidivinos de Esquilo, sino seres
cercanos que razonan, sufren y se enfrentan a dilemas en los que tienen que decidir. Se
caracterizan por su serenidad y grandeza de ánimo. Tuvo el difícil arte de armonizar lo más
siniestro de la existencia con lo más lírico del sentimiento.
De las, aproximadamente, ciento treinta obras que escribió nos han llegado íntegras siete:
Antígona, Ayax, Edipo rey, Traquinias, Electra, Filoctetes y Edipo en Colono. Las obras de
Sófocles se centran en un individuo, no en un linaje, como ocurría en Esquilo.
Edipo rey es considerada la obra maestra de Sófocles. El mito de Edipo debe interpretarse
como una exhortación a conocerse a fondo y actuar heroicamente, aun a riesgo de morir en el
intento.
Eurípides
(480-406 a.C.). Es el tercer gran trágico griego. Como sus predecesores, toma también sus
temas de las antiguas leyendas sobre Troya o Tebas, pero se diferencia de Sófocles o Esquilo
en la manera de tratarlos. Sus personajes pierden la grandeza épica y ganan en trágica
humanidad, llenos de unas pasiones que están siempre rozando las acciones más viles. Se
caracterizan por su amargura e irónica resignación.
El teatro de Eurípides resulta a menudo pesimista por la abundancia de crímenes, suicidios y
trágicos destinos. De él se conservan dieciocho tragedias y un drama satírico.
Las que más se recuerdan en la actualidad son: Medea, Electra, Ifigenia en Táuride, Ifigenia en
Aúlide, Andrómaca e Hipólito.

La comedia
Este subgénero dramático que pretende divertir mediante el humor y la sátira fue creado por el
griego Aristófanes. Atacó a los políticos en Lisístrata; a los filósofos en Las nubes y a los
escritores en Las ranas. Nos permite conocer perfectamente las costumbres y a la gente de la
Atenas de su tiempo.
El comediógrafo griego más importante fue Menandro, quien dotó a la comedia de una mayor
dignidad evitando la chocarrería que se encuentra en Aristófanes. Sus mejores obras son El
misántropo y El arbitraje.
La prosa
Cabe citar las fábulas de Esopo; las novelas Dafnis y Cloe del escritor Longo y Las etiópicas o
Teágenes y Cariclea de Heliodoro. Pero, muy especialmente, Los diálogos, de Platón.

ANTIGUA ROMA

Ubicación histórico-temporal, política, cultural, social y económica


Los romanos habitaban en la península itálica. La conocida como Roma clásica políticamente
tuvo tres períodos, el de la Monarquía, el de la República y el del Imperio. La consecuencia
inmediata tras la victoria de Roma en la II Guerra Púnica contra los fenicios, librada entre 218 y
201 a.C., fue el asentamiento de Roma como potencia indiscutible y la etapa crucial de su
engrandecimiento fue el siglo III a.C. La rivalidad entre las dos grandes ciudades-estado,
Cartago, la Túnez actual, y Roma, se saldó con la hegemonía de esta última. Sin el Imperio
romano la civilización europea habría sido algo muy distinto de la que conocemos. Roma tenía
una lengua indoeuropea; Cartago, semítica. Los cartagineses mantenían de forma habitual los
sacrificios humanos; los romanos, los fueron abandonando. Los cartagineses practicaban el
despotismo; los romanos buscaron medios institucionales para evitarlo.

Página 12 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

Los romanos dominaron todo el Mediterráneo durante unos seis siglos y medio y se extendieron
por Europa, África y Asia. Los principales factores de sus victorias fueron la solidez de sus
disciplinadas legiones, una hábil diplomacia, que siempre le proporcionó aliados y la tenacidad
de los grupos dirigentes de la República que consiguieron una gran unidad en torno a la capital.
Pero el imperio terminó siendo un gigante con pies de barro, ya que acabó convirtiéndose en un
mundo que carecía de todo ideal que no fuera el de aumentar el número de placeres. Las
antiguas y vigorosas tradiciones campesinas, la piedad religiosa, el trabajo duro, el sentido de la
justicia, el rechazo a las ambiciones particulares, decayeron en beneficio de las ideas y formas
de vida refinadas y lujosas del helenismo.

Probablemente, nunca en la historia la diferencia entre las distintas clases sociales ha sido tan
grande. Los patricios eran la clase rica dominante y despilfarraba en lujos y en placeres las
grandes sumas conquistadas en guerras y adquiridas tras exprimir con duros impuestos a los
habitantes de las colonias. Ello contrastaba con la pobreza de los plebeyos y esclavos. El
inmenso botín acumulado en el Imperio benefició especialmente al grupo social del Senado,
presa de una voracidad y corrupción insostenibles.
En sus comienzos, Roma era un pueblo de campesinos, pero su gran engrandecimiento hizo
que tuvieran lugar todo tipo de actividades económicas. Pero cometieron el error de basar la
economía en la esclavitud, lo que suponía que no se preocuparan por impulsar avance técnico
alguno y la productividad era mínima. La capital acumuló una población parasitaria de unas
200000 personas, peligroso venero de revueltas. Para mantenerla en calma, se recurrió a la
entrega de grano y a organizar espectáculos truculentos que minaron el antiguo espíritu
esforzado y laborioso del pueblo romano. Con la expresión panem et circenses, Juvenal criticó
estas prácticas demagógicas.
El periodo romano-hispánico fue el de mayor prosperidad, prestigio y moderación política de la
institución imperial.

Corrientes de pensamiento y creencias religiosas


Los pensadores latinos más importantes fueron Cicerón y Séneca. Aunque los romanos
vencieron a los griegos por la fuerza de las armas, sintieron una gran admiración por su
pensamiento y su cultura y trataron de aprender de ellos cuanto pudieron. No tuvieron nunca un
pensamiento autónomo. Terminaron desdivinizando el mundo religioso griego y fomentaron el
culto a la diosa Roma y al emperador.
La religión romana era supersticiosa, puramente ritualista y se limitaba a ofrecer sacrificios para
aplacar a unos dioses vengativos a los que no temían, pero tampoco amaban. Sus dioses
paganos podían ser sobornados mediante ritos y ofrendas para que concedieran favores a sus
devotos, pero nunca planteaban exigencias morales. No obstante, mientras se mantuvo la
religiosidad, el imperio fue fuerte. Cuando el helenismo introdujo en las capas superiores el
escepticismo religioso, dando por sentado que el bien es el placer y el mal el dolor, las
costumbres se relajaron, se extendió el desinterés por tener hijos y en la sociedad romanas se
extendieron ritos orgiásticos importados de Oriente.
El pensador Cicerón rechazó el ateísmo y el escepticismo y el español Séneca, el filósofo
romano más destacado, criticó el culto a los dioses inspirado por el miedo y no por el amor. El
emperador Marco Aurelio, de ascendencia hispana, defendió que el hombre que comprende su
ser como parte mínima del Todo, sabe que, vida y muerte son solo cambios en la marcha del
universo.
El cristianismo terminaría convirtiéndose en la única religión oficial el año 380 d.C. en el
mandato de Teodosio, otro emperador de origen hispano.

CARACTERÍSTICAS, PRINCIPALES CORRIENTES LITERARIAS, AUTORES, OBRAS Y


RASGOS DISTINTIVOS

Visión del ser humano. El héroe literario


La vida humana tenía poco valor en Roma y ello se ve plasmado en su literatura. Un caballo en
aquella época valía más que muchos seres humanos. El precio de un buen caballo equivalía al
de varios esclavos. Y entre los gobernantes eran práctica común los asesinatos para conseguir

Página 13 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

determinados fines. De todos conocidos fueron los envenenamientos cuando alguien estorbaba
u otro tipo de prácticas que ponen de manifiesto el desprecio hacia la vida humana.
La figura del héroe se distinguía por una sabiduría ecuánime, la cual afirmaba gozosamente por
encima de todo lo demás. Considera que todo lo que no entra en el orden y valor de la
naturaleza y de lo natural, es decir, lo irracional, era nocivo y malo, aun cuando procediera de la
divinidad.
El amor
Para los romanos el matrimonio era una tapadera social, al margen de la cual marido y mujer
tenían su vida sexual y amorosa. Por lo tanto, la vida familiar era prácticamente inexistente. La
prostitución, tanto masculina como femenina, estaba perfectamente organizada y proliferaba
por doquier. La ausencia de compromiso provocó un preocupante descenso de matrimonios. La
falta de hijos, el aborto, práctica corriente en aquella sociedad, así como el abandono o el
asesinato de niñas (se ha estimado una ratio de 140 varones por cada 100 mujeres en el siglo
I), contribuyeron, en gran medida, primero al debilitamiento, y, finalmente, a la caída del imperio.
De forma paralela, llama la atención cómo las muestras de amor dadas por un grupo marginal
judío, los cristianos, pudo convertirlos en tres siglos en el fundamento más importante de
Occidente. Esas muestras de amor se veían en los mártires, cuya entereza impresionaba a los
paganos; en el comportamiento solidario en las epidemias, consiguiendo una tasa de
supervivencia hasta tres veces mayor; el respeto a la vida humana y a su transmisión en el
seno de una familia; su ética sexual-familiar y en el respeto a la mujer. Los cristianos
consideraban sagrado el vínculo conyugal y no se divorciaban, a diferencia de los romanos y el
resto de los paganos. Abominaban el aborto y valoraban la transmisión de la vida.
Con el cristianismo se inauguró en el imperio una sociedad que no margina ni excluye a nadie y
hace la vida de todos más humana.

El mal, el pecado, el dolor y la muerte


Los romanos creían que las almas de los muertos tenían poderes sobre los vivos y convenía
aplacarlas con rituales y ofrendas para que no entorpecieran sus deseos y sus vidas. En los
funerales se hacían desfilar junto al cadáver las imágenes de los antepasados y se cantaban
alabanzas al difunto.
Los cadáveres de los pobres eran enterrados. Los de los patricios, incinerados y las cenizas se
guardaban en los columbarios, construcciones en cuyas paredes interiores se fabricaban
pequeños nichos para que anidaran las palomas, o en hornacinas para depositar las urnas de
cerámica que contenían dichas cenizas.

El anhelo de trascendencia

Al mezclarse en la cultura latina los esquemas mágicos y míticos de la reintegración con las
creencias cristianas, se generaron formas muy vivas de comunicación con el más allá.
Al Imperio Romano hay que agradecerle la vivificación y la difusión de la cultura griega, cuando
ya había entrado en franca decadencia. Gracias a Roma, la literatura, el arte y el pensamiento
clásicos fueron universalmente conocidos y aceptados. Las primeras manifestaciones fueron de
escritores griegos afincados en Sicilia.

Tres rasgos caracterizan a la literatura latina:


• Su dependencia de la griega: los principales géneros (la epopeya, la lírica, el teatro) se
cultivan siguiendo los modelos griegos, lo que, sin embargo, no les resta a las obras calidad y
grandeza. Incluso la mitología, el más rico filón del que siguen extrayendo sus argumentos los
escritores romanos, es un calco, con ligeras variantes, de la griega. Sólo en los géneros
secundarios (oratoria, historia, sátira) se percibe una mayor originalidad en los cultivadores
latinos.
• Su gran extensión en el tiempo: no sólo abarca las producciones realizadas mientras perduró
el Imperio Romano (siglo III a.C.- siglo V d.C.), sino mucho de lo escrito durante toda la Edad
Media (siglos V - XV), ya que la lengua latina siguió siendo el vehículo transmisor de la cultura
en Occidente. Incluso en el Renacimiento los humanistas redactaron muchas de sus obras en
latín clásico. Y la iglesia católica lo ha utilizado en el culto hasta el siglo XX.

Página 14 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

• Su preferencia por los géneros didácticos (tratados morales, historia, oratoria, ciencia...) y por
un lenguaje sobrio y austero, como corresponde a un pueblo de mentalidad eminentemente
práctica, que acostumbraba a yuxtaponer, o anteponer, lo útil a lo bello.

La épica y la lírica latinas


Virgilio
Publio Virgilio Marón (71-19 a.C.) es el mejor representante de la épica y de la lírica latinas.
Nació en Mantua, tuvo una sólida instrucción y entró en los círculos culturales de Roma. Fue
protegido de Mecenas y del emperador Octavio. Tiene tres tipos de obras:
Las Bucólicas son diez églogas que cantan la vida sencilla del campo en un ambiente idílico,
pastoril. En realidad, es una ficción literaria, pues sus personajes son las personas del grupo
cultural en que se mueve el autor, que adoptan el nombre y las características de los pastores,
pero conservan el lenguaje, la sensibilidad y el gusto de las personas refinadas de la ciudad.
Las Geórgicas es una obra que canta la vida del campo y anima a sus diferentes labores. Es,
en opinión de Montaigne, su obra poética más lograda. Hace una transformación poética del
quehacer cotidiano. Con ella pretende Virgilio infundir amor a la tierra y al trabajo de esta.
La Eneida es la epopeya del pueblo romano. Virgilio enlaza a los romanos con el heroico pueblo
troyano y hace al emperador de Roma heredero de la diosa Venus y de Eneas.
Está dividida en doce cantos de verso hexámetro. La primera parte está basada en la Odisea y
la segunda en la Iliada. La Eneida ha sido una obra leída y admirada en toda la historia. El largo
poema (cerca de diez mil versos) está impregnado de un sentido moral y religioso, patriótico y
poético, que lo convierte en un documento perenne cuyos símbolos, temas y tópicos han
traspasado el espacio y el tiempo y la han convertido en un clásico universal.

Horacio
Quinto Horacio Flaco (65-8 a.C.) nació en Venusia y murió en Roma. Su obra está compuesta
por:
Los Épodos. Diecisiete poesías, homenajes a amigos y diversas sátiras. Contienen la famosa
composición «De la vida del campo», sobre el tópico del beatus ille o elogio de la tranquila vida
en el campo.
Las Sátiras tratan diversos temas relacionados con la moral y las costumbres de los romanos.
Las Odas son ciento tres composiciones de gran riqueza y perfección estilística y métrica. No
tienen los matices irónicos o sarcásticos de las obras anteriores y se dedican a cantar los
placeres cotidianos y a celebrar las pequeñas experiencias y los objetos de la vida diaria (una
fuente, la vieja ánfora, un pino...).
La Epístola a los Pisones o el Arte Poética son cuatrocientos setenta y seis versos, en forma de
carta, dirigida a los hijos de Pisón, en los que expone preceptos literarios.

Ovidio
Poeta muy culto y de una facilidad y fluidez excepcionales. Su lirismo es de estímulos brillantes
y optimistas.
• En su obra mores trata temas eróticos.
• Las Heroidas son cartas ficticias de parejas mitológicas enamoradas.
• En el Arte de amar da consejos para enamorar.
• En las metamorfosis se producen transformaciones de los personajes.

El teatro. La comedia
Plauto
Representó comedias de enredo cuyos personajes eran representantes de la gente vulgar y
grotesca: el fanfarrón, el glotón, el sabelotodo, el viejo ridículo. Sus personajes hablan con una
verborrea llena de color, refranes y expresiones callejeras. Influyó poderosamente en el teatro
occidental. Sus comedias más importantes son El Anfitrión y La olla.

Terencio

Página 15 de 2
Bachillerato en Artes y Humanidades
Centro de Educación Artística
“Ermilo Abreu Gómez”

Sus personajes no son tan grotescos como los de Plauto. Crea una comedia ciudadana en la
que hay un fino estudio psicológico de los personajes. Su mejor obra es El eunuco.
La novela
El Satiricón de Petronio.
El asno de oro de Apuleyo. Ambas servirán como modelo a la novela picaresca.

La historia
Julio César. Guerra de las Galias.
Salustio. La conjuración de Catilina.

Legado del mundo grecolatino a la cultura universal


➢ Su humanismo y su filosofía se ven reflejados en todas las manifestaciones de la vida.
También la creación de espacios públicos como el teatro, el gimnasio, el ágora o plaza pública,
los acueductos, las calzadas…Grecia aportó el deseo de acercarse al conocimiento y la cultura.
Roma, su sentido práctico en la organización político-económica y la regularización de la
convivencia con el derecho romano.
➢ El concepto de Sócrates de la importancia en la vida del trabajo permanente de introspección
personal para llegar a conocerse bien uno mismo, algo imprescindible para conseguir la paz
interior.
➢ El concepto de idealismo filosófico de la libertad de Platón: el verdadero mundo es el del
espíritu y las ideas. Lo que vivimos aquí es una mera sombra de ese otro mundo.
➢ El estoicismo senequista de aprender a contemplar la vida con cierta distancia y resignación
ante aquello que no podemos cambiar y lo absurdo de pretender dedicarnos a la acumulación
de riquezas y poder para alimentar la vanidad.
➢ El epicureísmo que defiende el disfrute permanente de la vida con aquello que se nos da
cada día.
➢ Es de ellos de quienes nace la historia del pensamiento que ha devenido en tres grandes
corrientes:
▪ Positivismo. Nace con el griego Demócrito, filósofo presocrático y matemático que vivió entre
los siglos V-IV a. C. y continuará con Lucrecio, poeta y filósofo romano (99 a. C. - 55 a. C.).
Será seguido por Hobbes, los enciclopedistas franceses y por todos los materialistas modernos.
Explica el mundo espiritual por el material y hay un predominio del intelecto.
▪ Idealismo objetivo. Parte del filósofo griego Heráclito, (535- 484 a. C). Seguirán esta corriente
Spinoza, Leibniz, Schelling y Hegel. Ve la realidad como expresión de algo interno y no
reconoce pugna entre el ser y el valor del mismo. Hay predominio del sentimiento.
▪ Idealismo dualista o idealismo de la libertad. Lo inicia el filósofo griego Platón (427-347 a. C.),
seguidor de Sócrates y maestro de Aristóteles. Lo continuarán los teólogos cristianos, Kant y
Fichte. Defiende la independencia del espíritu con respecto a la naturaleza. Hay predominio de
la voluntad.
➢ A ellos debemos los tópicos literarios carpe diem, tempus fugit, locus amoenus, aurea
mediocritas, homo viator, ubi sunt, beatus ille…
➢ Junto con la Biblia, los de la mitología grecolatina han sido los temas por excelencia en las
artes de la cultura occidental. Aparecen en pintores como Botticelli, El Greco, Tiziano, Rubens,
Velázquez…En escultores como Miguel Ángel. En músicos como Monteverdi. En óperas como
Orfeo. En películas como Centauros del desierto de John Ford; 2001, una odisea espacial, de
Stanley Kubrick; Ben Hur, protagonizada por Charlton Heston, Poderosa Afrodita de Woody
Allen o Troya, protagonizada por Brad Pitt, por citar algunas.

Música
Destacan como músicos Aristófanes y Safo de Lesbos.
Cine
Son dignas de mención las películas Troya, Jasón y los argonautas, La Odisea, Las troyanas,
Lisístrata, 300, Gladiator, Espartaco, Ben-Hur, Yo, Claudio.

Página 16 de 2

También podría gustarte