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Introducción a la Microbiología

La microbiología estudia microorganismos como bacterias, virus y hongos, que interactúan en diversas relaciones como simbiosis, saprofitismo, comensalismo, parasitismo y oportunismo. Los agentes etiológicos son microorganismos que causan infecciones y se clasifican según su capacidad de contagio, infección y virulencia. Además, se describen las características de bacterias, virus, hongos y otros patógenos, así como su impacto en la salud humana y los tratamientos disponibles.
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Introducción a la Microbiología

La microbiología estudia microorganismos como bacterias, virus y hongos, que interactúan en diversas relaciones como simbiosis, saprofitismo, comensalismo, parasitismo y oportunismo. Los agentes etiológicos son microorganismos que causan infecciones y se clasifican según su capacidad de contagio, infección y virulencia. Además, se describen las características de bacterias, virus, hongos y otros patógenos, así como su impacto en la salud humana y los tratamientos disponibles.
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Bc2: Microbiología: Pec 2

La microbiología es la ciencia que estudia los microorganismos visibles solo a través


de un microscopio, los cuales pueden ser bacterias, virus y hongos. Los
microorganismos interaccionan con otros estableciendo diferentes relaciones:

• Simbiosis o mutualismo: las dos especies de microorganismos obtienen beneficios


y mejoran su aptitud biológica. Por ejemplo, las bacterias de la flora intestinal que se
alimentan en nuestro interior y son imprescindibles para la síntesis de la vitamina K y
algunas del complejo B.

• Saprofitismo: los saprofitos obtienen su energía de materia orgánica en


descomposición o de los detritos desechados por otros seres vivos. A menudo son
protistas; sobre todo, bacterias u hongos. Los saprófagos ingieren activamente
material sólido en lugar de sustancias disueltas, como las bacterias que provocan la
descomposición de cadáveres.

• Comensalismo: uno de los microorganismos obtiene un beneficio, mientras que el


otro no se ve ni perjudicado ni beneficiado. Por ejemplo, los ácaros sobre los insectos
himenópteros.

• Parasitismo: el parásito se beneficia del otro organismo, ocasionándole un perjuicio


de menor o mayor intensidad, que es el que constituye las enfermedades
infectocontagiosas. Al macroorganismo que las causa se le denomina agente
patógeno.

• Oportunismo: el microorganismo solo coloniza al organismo superior cuando este


se halla en una situación de desventaja, como ocurre en situaciones de
inmunodepresión o durante tratamientos prolongados con antibióticos. Producen las
llamadas infecciones secundarias u oportunistas. Por ejemplo, la bacteria de la
tuberculosis afecta a muchos infectados de sida.

EL AGENTE ETIOLÓGICO El agente etiológico o causal es un microorganismo vivo


que entra en contacto con un huésped a través de los mecanismos de transmisión y
que, al reproducirse, provoca una infección.
Propiedades

• Contagioso: el agente puede propagarse de un huésped a otro.

• Infeccioso: es capaz de penetrar y multiplicarse en los tejidos.

• Patógeno: puede provocar una enfermedad. Esto depende del número de


microorganismos que logran penetrar, de su capacidad de colonización, así como de
su capacidad de multiplicación, invasión y lesión. Se ve frenado por la resistencia del
huésped.

• Virulento: de esto depende la gravedad.


• Capaz de generar una respuesta inmunitaria del huésped.

Postulados de Koch

Formulados por el médico alemán Robert Koch (1843-1910) para determinar la


etiología de una enfermedad transmisible.

1. El microorganismo debe estar presente en todos los individuos enfermos y ausente


en las personas sanas.

2. El agente no debe aparecer en otra enfermedad de manera fortuita o saprófita.

3. El microorganismo debe poder aislarse del hospedador a partir de sus lesiones y


obtener su crecimiento en cultivo puro.
4. Al inocular el microorganismo crecido en cultivo puro a animales sanos, estos
deben enfermar.

5. El agente debe ser aislado de nuevo de las lesiones producidas en el hospedador


infectado experimentalmente

BACTERIAS Son microorganismos unicelulares procariotas (sin núcleo definido) que


se reproducen por división simple. Son los organismos más abundantes del planeta.
Pueden sobrevivir en todo tipo de hábitats, incluso en condiciones extremas. Ciertos
géneros de bacterias pueden formar endosporas; es decir, estructuras durmientes
altamente resistentes, cuya función primaria es sobrevivir cuando las condiciones
ambientales son adversas.

Las bacterias presentan una amplia variedad de tamaños y formas, como esferas
(cocos), barras o bastoncillos (bacilos) y hélices (vibrios, espirilos y espiroquetas). A
menudo, una misma especie adopta distintos tipos, lo que se conoce como
pleomorfismo. También tienen diversos patrones de asociación: por parejas, cadenas,
racimos, etc. Según su respiración, pueden ser aerobias (necesitan oxígeno) o
anaerobias (usan moléculas inorgánicas como las del sulfato o carbonato). Según sus
necesidades de crecimiento, se clasifican en autótrofas (sintetizan las sustancias que
necesitan para su metabolismo de sustancias inorgánicas) y heterótrofas (no
producen su propio alimento y necesitan moléculas inorgánicas y orgánicas,
parasitando a los seres vivos). Dentro de este grupo existen las bacterias patógenas,
las cuales provocan enfermedades. En el cuerpo humano las bacterias se concentran
sobre todo en la piel y en el aparato digestivo. Aunque la gran mayoría son inofensivas
o beneficiosas, algunas pueden causar enfermedades infecciosas.

Cada especie de patógeno tiene un espectro característico de interacciones con sus


huéspedes humanos. Algunas enfermedades bacterianas son: faringitis
estreptocócica, tuberculosis, tétanos, cólera, difteria, escarlatina, lepra, intoxicaciones
alimentarias, botulismo, brucelosis, clamidiasis, gonorrea, sífilis, legionelosis,
salmonelosis, meningococcemia, otitis externa… Las tres bacterias que causan más
infecciones alimentarias, según los últimos datos del Centro Europeo para la
Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), son: Campylobacter sp., Salmonella
sp. y Listeria sp. Las infecciones bacterianas se pueden tratar con antibióticos, los
cuales se clasifican como bactericidas, si matan bacterias; o como bacteriostáticos, si
solo detienen el crecimiento bacteriano. Generalmente, ayudan a las defensas de un
individuo hasta que las respuestas locales son suficientes para controlar la infección.

VIRUS Son agentes infecciosos microscópicos acelulares que solo pueden


multiplicarse dentro de las células de otros organismos (bacterias, arqueas, plantas y
animales). Son parásitos intracelulares estrictos, ya que necesitan asociarse a otras
formas celulares para replicar su material genético. Se encuentran en casi todos los
ecosistemas del planeta. No todos los virus provocan enfermedades, ya que muchos
se reproducen sin causar ningún daño al organismo infectado.

Se componen de material genético y una cubierta de proteínas. Algunos, además,


poseen una bicapa lipídica o envoltura vírica. Tienen formas variadas, algunas muy
complejas. Los virus se propagan de muchas maneras diferentes como vectores de
transmisión (otros organismos que los transmiten entre portadores, como insectos):
por aire, por vía fecal-oral, por contacto sexual, etc. Los efectos estructurales y
bioquímicos de los virus sobre las células huésped son muy variados; se denominan
efectos citopáticos. La mayoría de infecciones víricas acaban provocando la muerte
de la célula colonizada. No obstante, algunos virus no causan cambios aparentes en
dicha célula durante meses o años. Si están inactivos y latentes, pueden causar
infecciones persistentes, como el herpes simple. Otros, como el virus de Epstein-Barr
(causa de la mononucleosis aguda infecciosa), a menudo hacen proliferar las células
sin causar malignidad. Incluso algunos, como los papilomavirus, son una causa
demostrada de cáncer.

Entre las enfermedades causadas por virus encontramos el resfriado, la gripe, la


varicela, la enfermedad del Ébola o el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida
o VIH). Algunos pueden causar infecciones permanentes o crónicas, porque
continúan replicándose a pesar de los mecanismos de defensa del huésped, como en
la hepatitis B y de la hepatitis C. Los enfermos crónicos son portadores, ya que sirven
de reservorio de los virus infecciosos. La primera línea de defensa del organismo
contra los virus es el sistema inmunitario. La segunda se denomina inmunidad celular
(linfocitos T). No todas las infecciones por virus producen una respuesta inmune
protectora. El VIH evade al sistema inmunológico y los virus neurotróficos se
propagan en el sistema neural, donde las defensas pueden ser incapaces de llegar a
ellos.

La vacunación es una forma barata y eficaz para la prevención de las infecciones


causadas por los virus, como en el caso de la poliomielitis, el sarampión, las paperas
y la rubéola. En las últimas décadas, la industria farmacéutica está desarrollando
medicamentos antivirales.

HONGOS Los hongos son un grupo de organismos eucariotas entre los que se
encuentran los mohos, las levaduras y las setas. Se presentan bajo dos formas
principales: filamentosos (antiguamente llamados mohos) y levaduriformes
(levaduras). Según su ecología, se pueden clasificar en cuatro grupos: saprofitos,
liquenizados, micorrizógenos y parásitos.

Los hongos se encuentran en hábitats muy diversos y tienen un papel ecológico


relevante. Son los descomponedores primarios de la materia muerta de plantas y de
animales en muchos ecosistemas. Desde 1940 se han empleado en la industria para
producir antibióticos, así como enzimas (especialmente proteasas). Si bien muchos
hongos son útiles, otros pueden infectar a plantas o animales. Entre los hongos
parásitos que afectan al ser humano destacan infecciones como el pie de atleta, la
tiña o la candidiasis. Algunos hongos se reproducen mediante diminutas esporas en
el aire, las cuales pueden inhalarse o pueden caer sobre las personas. Como
consecuencia, las infecciones micóticas suelen comenzar en los pulmones o en la
piel. El tratamiento consiste en recurrir a medicamentos tópicos (se aplican
directamente sobre el área infectada) o a antimicóticos orales, para casos más
graves.
OTROS AGENTES PATÓGENOS Aparte de los anteriormente vistos, existen otros
agentes biológicos patógenos que provocan enfermedades; por ejemplo:

• Priones: formas acelulares constituidas por proteínas que no contienen ácido


nucleico. Están implicados en diversas enfermedades transmisibles que afectan al
sistema nervioso central. En el ser humano producen encefalopatías espongiformes
transmisibles, como la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) o mal de las vacas
locas.

• Rickettsias: son bacterias intracelulares muy pequeñas que no forman esporas.


Son parásitos que viven especialmente en artrópodos, como pulgas, piojos,
garrapatas y otras especies de ácaros que las transmiten al ser humano, causándole
infecciones como el tifus o la fiebre de las montañas rocosas.

• Protozoos: son organismos unicelulares, eucariotas, de vida libre o parasitaria.


Taxonómicamente pertenecen al reino Protista. Pueden ser depredadores o
detritívoros. Provocan enfermedades como la disentería amebiana, la malaria o la
leishmaniasis.

• Otros parásitos: como la tenía o la lombriz intestinal.

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