INTENCIÓN
La educación es un proceso constante a lo largo de toda mi vida. No solo
implica aprender, sino también estar en un estado continuo de cambio y de uso de
recursos que propicien estrategias factibles para desarrollar un aprendizaje.
Como afirma Rotger (1997), “Es evidente que las bases teóricas de la
educación social son todavía frágiles y que el notable esfuerzo desplegado en la
sociedad del bienestar en favor de la práctica educativa no siempre se ha visto
eficazmente acompañado por lo realizado en el plano teórico”.
Por ello, considero importante que las instituciones educativas, y
especialmente nosotros, los docentes, quienes estamos en constante interacción
con las realidades áulicas, promovamos una educación más dinámica y llena de
recursos eficaces. Esto nos permitirá llevar a cabo una transmisión de
conocimientos efectiva y práctica, en la que nuestros estudiantes se sientan
motivados a aprender los saberes necesarios para su formación.
Existen diversas metodologías que puedo utilizar durante la transmisión de
nuevos conocimientos. Sin embargo, en un contexto real, es evidente la falta de
estos elementos en mi labor educativa. Gran parte de esto se debe a las prácticas
pasadas que hemos estandarizado como modelos únicos y repetitivos, basados en
enfoques tradicionales. En muchas situaciones, nos hemos limitado al uso del
pizarrón, los marcadores y nuestra voz. Entonces, debo reflexionar: ¿estoy
realmente aplicando una intención de generar aprendizajes significativos en la
escuela o solo estoy enseñando por cumplir?
Hoy en día, la escuela me lleva a reflexionar sobre mi práctica profesional
dentro del aula. Me enfrento a distintos retos que me impulsan a pensar de manera
crítica y reflexiva, con el fin de desarrollar mis competencias.
Elegí esta profesión porque creo en mi capacidad para enseñar y preparar a
mis alumnos para enfrentar diferentes contextos educativos y de la vida real. Para
mí, enseñar es mucho más que impartir clases; es una oportunidad para inspirar,
guiar y acompañar a los estudiantes en su proceso de educación secundaria,
apoyándome en el nuevo plan de estudios de la Nueva Escuela Mexicana (NEM).
El plan y programa de la NEM, que busca resolver problemas reales de la
comunidad en la que se encuentra mi institución educativa, resulta una herramienta
de gran ayuda para cumplir con mis objetivos como docente.
Como futuro servidor público, reconozco mi obligación de actualizarme,
mejorar y transformar la educación de mis alumnos, partiendo de mis debilidades y
amenazas para convertirlas en oportunidades y fortalezas.
Ser un maestro crítico y reflexivo me permite generar cambios ante los
conflictos cotidianos que enfrento en el salón de clases. Esto implica cuestionar qué
hago y cómo lo hago, para encontrar el verdadero sentido de mi labor docente. Para
analizar mi práctica educativa, es esencial que identifique las dificultades que
surgen día a día. El primer paso para convertirme en un docente reflexivo es definir
estrategias de aprendizaje adecuadas.
Reflexionar sobre lo aprendido a través de la autoevaluación realizada frente
a mis alumnos es clave para desarrollar una planificación que me guíe hacia los
objetivos propuestos. De esta manera, puedo fortalecer tanto mis competencias
como aquellas que deben ser reforzadas. Este proceso me ha permitido identificar
las áreas donde presento mayor debilidad.
Como futuro profesional docente, mi principal área de mejora es la
declamación, con el objetivo de mejorar mi oralidad e integrarla en mi práctica
docente para desarrollar mis competencias. Sin embargo, la falta de motivación en
mis alumnos dificulta la promoción de aprendizajes significativos, ya que a veces
carezco de metodologías y estrategias adecuadas para alcanzar los objetivos
educativos. Es esencial estimular la motivación intrínseca de mis estudiantes y
utilizar medios didácticos adecuados a sus características y necesidades, para
facilitar su aprendizaje y mejorar su rendimiento.
Debo también ser capaz de resolver problemas y tomar decisiones utilizando
el pensamiento crítico y creativo. La práctica reflexiva, una opción formativa en
expansión internacional, se presenta como una estrategia clave tanto en mi
formación inicial como continua como docente.
Tras analizar mi práctica docente profesional, he identificado las áreas en las
que presento mayor debilidad. Para enfrentar esta situación, he optado por la
modalidad de “informe de prácticas”, lo que me permitirá construir mi práctica
docente apoyándome en elementos teóricos y procedimientos instrumentales.
Esto me brindará una perspectiva reflexiva sobre mis acciones, promoviendo
un replanteamiento orientado hacia la mejora continua. Un área de enfoque es la
enseñanza del español, una necesidad en una sociedad globalizada, donde la
adquisición de herramientas comunicativas es una demanda a la que debo
responder como docente.
Además, como parte de mi compromiso, revisaré los planes y programas de
educación básica para conocer a fondo los propósitos educativos. También asumiré
la responsabilidad de seleccionar adecuadamente las metodologías de enseñanza
que faciliten mi intervención educativa, el uso de recursos didácticos y la creación
de un ambiente de aprendizaje óptimo, fomentando aprendizajes significativos en
mis alumnos de educación secundaria.
Finalmente, me comprometo a realizar un diagnóstico adecuado del grupo
para propiciar un acercamiento significativo a la lengua materna en mi trabajo con
el grupo de 3° “A” de la escuela secundaria general No. 40 “Base Aérea”. Asimismo,
asumo el compromiso de ser un docente reflexivo, utilizando el pensamiento crítico
para alcanzar una mejora profesional constante, apoyándome en el nuevo plan y
programa de estudios y fundamentando los propósitos educativos de la educación
secundaria.
Me comprometo a dedicar el tiempo necesario para estructurar proyectos y
preparar materiales que mejoren la dinámica de mis clases y el aprendizaje de los
estudiantes. Estoy muy seguro de que este compromiso fortalecerá mis habilidades
como docente en formación y beneficiará a mis estudiantes.
Planificación
Es importante para mí hacer una retrospección respecto a mis debilidades y
carencias con las que inicié el proceso de enseñanza con mis alumnos, así como
las habilidades que poco a poco voy desarrollando en este proceso de aprendizaje
en un entorno real. También reconozco la gran relevancia del conocimiento del
contexto interno y externo en el que nos desenvolvemos, ya que esto nos permite
identificar las necesidades específicas del alumnado. A partir de estas necesidades
se generan estrategias que beneficien el desempeño educativo de los estudiantes
y, sobre todo, el fortalecimiento de aquellas habilidades docentes que aún tengo
débiles.
Primero, es esencial contextualizar e identificar una debilidad en mi desarrollo
de prácticas, específicamente en las competencias que practico. Esto permitirá
trazar un camino que me ayude a mejorar, no solo en ese aspecto, sino también en
mi contexto escolar, especialmente con los estudiantes a quienes aplico las
estrategias educativas.
Durante el primer semestre cursé “Herramientas para la observación y
análisis de la escuela y la comunidad”. El propósito de este curso es abordar
diversas temáticas, contenidos y estrategias teóricas y metodológicas de otros
cursos y unidades de aprendizaje, con el fin de organizarlas en torno a la formación
de los estudiantes como futuros profesionales de la educación secundaria. Este
curso se desarrolló durante la pandemia, por lo que nuestra única experiencia fue
una entrevista con los directivos de una secundaria, en la cual compartieron un poco
del contexto que se vive en esas instituciones.
En el segundo semestre cursé “Observación y análisis de la cultura escolar”,
cuyo objetivo es que los estudiantes normalistas generen explicaciones sobre la
cultura escolar en la secundaria donde realizan prácticas, para comprender las
relaciones sociales entre los diversos actores.
En el tercer semestre cursé “Práctica docente en el aula”. El propósito del
curso fue que los estudiantes normalistas realizaran jornadas de práctica docente
en el aula, utilizando la investigación-acción como parte del desarrollo profesional
para generar una docencia reflexiva
Para el cuarto semestre, cursé “Estrategias de trabajo docente”. El objetivo
de este curso era que los estudiantes diseñaran estrategias de enseñanza y
aprendizaje, aplicando los principios de la docencia.
En el quinto semestre llevé “Innovación para la docencia”, cuyo propósito era
que los estudiantes desarrollaran propuestas de intervención docente innovadoras,
incorporando diversas estrategias didácticas. Trabajamos con organizadores y
presentadores para la dosificación de contenidos, así como con procesos de
planeación basados en taxonomías que facilitaban la instrucción.
Durante el sexto semestre cursé “Proyectos de intervención docente”,
enfocado en el diseño de proyectos de intervención basados en diagnósticos
realizados en las escuelas, con el objetivo de abordar problemáticas reales de los
estudiantes mediante estrategias lúdicas.
Actualmente, en séptimo semestre, curso “Práctica profesional y vida
escolar”, donde estaré ocho semanas en la institución asignada para el servicio
social. Esto me ayudará a conocer el contexto interno y externo en el que se
desenvuelven los estudiantes y a crear planes que respondan a sus necesidades,
generando un aprendizaje significativo.
A lo largo de mi plan de estudios se enfatizan tres enfoques: el enfoque
centrado en el aprendizaje, el enfoque basado en competencias y la flexibilidad
curricular (DGESPE, 2018).
El enfoque centrado en el aprendizaje busca una educación de calidad con
una concepción constructivista y sociocultural, orientada a la construcción de
significados por parte del estudiante.
El enfoque basado en competencias integra conocimientos, habilidades
cognitivas, motivaciones, valores y actitudes para resolver problemas complejos en
distintos escenarios.
Finalmente, la flexibilidad curricular busca una interdependencia entre el
saber y el ser, desarrollando el conocimiento a través de la acción.
El campo formativo de lenguajes busca que los estudiantes desarrollen
habilidades de expresión y comunicación en diversas formas, como la oralidad, la
escritura y la lectura.
En mi próxima práctica, abordaré la expresión oral deficiente de los alumnos
del tercer año de la secundaria “Base Aérea No 40.”, ya que considero que es una
de las principales competencias en nuestra lengua materna. La expresión oral es
crucial para la comunicación efectiva, la participación activa, el desarrollo de
habilidades sociales y el pensamiento crítico.
Basándome en la clasificación de actividades orales de Cassany, Luna y
Sanz (1994) y los criterios para evaluar la expresión oral propuestos por Pérez
(2001), desarrollaré un panel de discusión en el que los estudiantes compartirán sus
opiniones y reflexiones, lo que permitirá identificar sus fortalezas y áreas de mejora
en cuanto a la comunicación oral.
Hablando de mi experiencia, durante mi formación docente, me ha resultado
un poco complicado trabajar en mi persona, específicamente en la expresión oral.
Me he dado cuenta de que tiendo a repetir ciertas palabras y que interactuar en un
contexto directo, como un aula de clases, especialmente con la responsabilidad de
enseñar, me ha hecho consciente de la necesidad de mejorar mi uso del lenguaje.
Esto es esencial para poder transmitir no solo aprendizajes, sino también
emociones, intenciones, etc. Asimismo, he identificado que esta es una de las
principales debilidades del alumnado de secundaria en donde actualmente practico.
Los estudiantes no tienen habilidad para expresarse, y aunque reconocen esta
necesidad para sus evaluaciones, lo consideran únicamente en ese contexto. Por
ello, sus presentaciones orales son deficientes, generando confusión e incluso una
falta de atención por parte de sus compañeros.
Como futuro maestro de español, es muy importante para mí proporcionar
las herramientas de expresión necesarias para que mis estudiantes puedan
transmitir saberes, conocimientos e incluso necesidades en cualquier contexto
donde sea necesario. El español tiene la tarea de prepararlos para una
comunicación efectiva, no solo dentro del aula, sino también en su entorno escolar
y social, siendo este último el escenario más real en el que pasan la mayor parte de
su tiempo y desarrollan sus interacciones.
La expresión oral es un elemento crucial en la educación, y su papel en el
nivel de secundaria es especialmente relevante. La capacidad de comunicarse de
manera efectiva no solo es fundamental para el éxito en la vida cotidiana, sino que
también juega un papel esencial en el desarrollo académico y personal de los
estudiantes. Según Vygotsky (1978), un destacado psicólogo y pedagogo, la
interacción verbal desempeña un papel central en el proceso de desarrollo cognitivo.
En la educación secundaria, la expresión oral no solo fomenta el aprendizaje de
contenido, sino que también estimula el pensamiento crítico y la resolución de
problemas. Los estudiantes que pueden expresar sus ideas de manera efectiva
tienen una ventaja en su desarrollo intelectual.
Por eso, es importante que en el aula promovamos una interacción constante
entre todos los estudiantes, permitiéndoles reflexionar sobre el uso de su lenguaje
en la realidad y analizar cómo mejorar sus competencias orales mediante proyectos.
Erik Erikson, psicólogo del desarrollo, argumentó que durante la
adolescencia los estudiantes se encuentran en la etapa de identidad frente a
confusión de roles (Erikson, 1968). La expresión oral en un entorno educativo puede
ayudar a los estudiantes a desarrollar una identidad sólida y una autoestima
saludable. La oportunidad de hablar en público y expresar opiniones fomenta la
confianza en sí mismos y una comprensión más profunda de quiénes son.
Es fundamental tener en cuenta que la adolescencia es una etapa de
constantes cambios emocionales, lo que puede generar confusiones. De ahí la
importancia de generar confianza en el contexto educativo para que los alumnos se
sientan capaces de expresar opiniones sin ser juzgados, fortaleciendo así su
autoestima y dándoles la oportunidad de desarrollar sus habilidades orales en un
entorno seguro.
Durante mis prácticas docentes, he notado que cuando se crea un ambiente
estable en el que los alumnos pueden desarrollar ideas sin temor a ser juzgados,
su interacción con los compañeros y los contenidos mejora significativamente.
El académico Wagner (2008), en su libro The Global Achievement Gap,
resalta que la capacidad de comunicarse eficazmente es una de las habilidades
esenciales que los empleadores buscan en los jóvenes. La expresión oral no se
limita al aula; es una habilidad valiosa en la vida laboral y en la sociedad en general.
Los estudiantes que dominan esta habilidad estarán mejor preparados para el
futuro.
Como mencioné anteriormente, es importante que los estudiantes
encuentren un significado en los contenidos del aula y los apliquen a su vida
cotidiana. Esto no solo facilita el procesamiento de la información, sino que también
genera en ellos la necesidad de mejorar su expresión oral.
He observado que las personas que interactúan más con su entorno tienden
a sentirse más seguras al momento de presentar un tema, ya sea en una clase,
frente a un público extenso, o incluso en conversaciones cotidianas. Por eso, es
fundamental proporcionarles las herramientas necesarias para que puedan
desenvolverse en diferentes contextos, ya sea en situaciones cotidianas o en otras
que requieran mayor precisión y especificidad.
Considero que la posible causa del problema es la falta de confianza en los
contenidos temáticos que manejan los estudiantes. Es decir, no dominan el tema
del cual están hablando, lo que les genera desconfianza al presentar información
delante de otras personas, debido a la inquietud de ser juzgados y, sobre todo, a la
evidencia de una falta de habilidad para argumentar.
También considero que este problema está relacionado con los contenidos
científicos que manejan los estudiantes, es decir, lo que saben sobre un
determinado tema. Es importante que tengan bases sólidas para poder elaborar y
presentar un discurso adecuado ante una audiencia, sin temor a errar o ser juzgados
por no manejar correctamente la oralidad frente a un público.
El objetivo de las estrategias que a continuación se plantean es mejorar la
situación y confianza de los estudiantes para que puedan expresarse de mejor
manera, así como utilizar su lenguaje de forma correcta en situaciones específicas
e incluso en su vida cotidiana. Es importante recalcar que las actitudes son
primordiales en todos estos proyectos, ya que sin una actitud positiva ante las
circunstancias nunca se logrará un avance. También es responsabilidad de
nosotros, como docentes, generar los espacios adecuados en los que los
estudiantes se sientan cómodos para interactuar, ya sea con un público o en un
contexto real, permitiéndoles así hacer un uso real de lo que aprenden en las aulas
de clase y ponerlo en práctica en sus actividades diarias.
Esta problemática afecta a los estudiantes directamente, en especial a
aquellos que no desarrollan una correcta oralidad, pero también a las personas que
los rodean, quienes son incapaces de tener un discurso e intercambio de opiniones
de manera efectiva debido a las barreras generadas por esta falta de habilidad.
Contexto externo.
El municipio de Tecámac es uno de los 125 municipios que integran el Estado
de México y uno de los 10 municipios que integran la región Ecatepec. Se encuentra
ubicado al noreste de Toluca, la capital mexiquense y al norte de la Ciudad de
México, capital del país.
Colinda al norte y al occidente con el Estado de Hidalgo -con los municipios
de Tizayuca del estado de Hidalgo, con el municipio de Ecatepec, San Juan
Teotihuacán, San Jeronimo. todos ellos en el Estado de México.
Actualmente es uno de los 60 municipios que componen la Zona
Metropolitana del Valle de México, de la cual depende económicamente.
En el municipio las celebraciones religiosas son una tradición anual, de ahí
la importancia que tiene cada una de ellas. Las fiestas religiosas más importantes
son las que celebran a los santos patrones de cada pueblo. La fiesta patronal de la
cabecera municipal es 4 de octubre, día de San Francisco de Asís; otras fiestas de
mayor renombre son las celebraciones del Miércoles de Ceniza, Semana Santa, 12
de diciembre, Nochebuena, Navidad y Año nuevo. Para las festividades patronales
se acostumbra a hacer ricos platillos, entre los que destacan el mole, barbacoa y
arroz, invitando a la gente a comer.
Contexto interno
La Escuela Secundaria General “BASE AÉREA”, C.C.T. 15DES0040T, está ubicada
al norte del Estado de México, en el Km 41.8 de la carretera federal México-
Pachuca, en la comunidad de San Jerónimo Xonacahuacán, municipio de Tecámac,
Estado de México. Es una institución educativa cuyo principal objetivo es contribuir
eficazmente a la formación de adolescentes con principios y valores, capaces de
integrarse a la sociedad actual, continuar sus estudios de manera independiente y
competitiva, y enfrentar los retos que demanda el entorno en el que se
desenvuelven.
La escuela atiende a 24 grupos de alumnos: 18 en el turno matutino y 6 en el turno
vespertino. El personal escolar está compuesto por 1 director, 1 subdirectora, 1
subdirector, 1 coordinador académico, 3 docentes técnicos, 28 docentes de grupo,
4 prefectos, 2 trabajadoras sociales, 1 contralor, 2 bibliotecarios, 6 administrativos,
6 asistentes de servicios generales y el equipo de USAER. Todo el personal está
comprometido con los intereses y la formación integral de los alumnos y alumnas,
brindando una educación de calidad basada en su formación profesional. Esto
permite que los estudiantes alcancen los aprendizajes esperados, que los preparen
para resolver los problemas que enfrenten en el futuro y les permita disfrutar de una
vida estable, sana y saludable.
Para resolver mi problemática, planeo implementar un club de lectura y actividades
como cafés literarios, debates y lecturas grupales. De esta manera, estas
actividades se volverán una práctica constante que fomentará el hábito de la lectura.
Asimismo, trabajaré en adecuar el aula y los espacios disponibles para realizar
dichas actividades de manera efectiva
Diagnostico grupal.
En tercer año de secundaria, observo un grupo de 32 estudiantes, compuesto
por 15 niñas y 17 niños. La dinámica de la clase se caracteriza por un fuerte interés
compartido en las redes sociales populares, especialmente en plataformas como
Instagram, TikTok y Snapchat. Aunque muestran un comportamiento generalmente
tranquilo, se percibe una falta de iniciativa y creatividad en sus enfoques
académicos.
Aunque son cumplidos en sus tareas, algunos estudiantes podrían
beneficiarse de un estímulo adicional para desarrollar habilidades creativas y
actitudes más proactivas hacia el aprendizaje. Se sugiere explorar métodos
pedagógicos que fomenten la participación activa y estimulen la creatividad en el
aula. Además, la incorporación de estrategias educativas que aprovechen su interés
por las redes sociales podría generar un mayor compromiso en el proceso de
aprendizaje.
En cuanto a las dinámicas sociales, se percibe un ambiente amigable en el
grupo, pero la interacción podría beneficiarse de actividades que fomenten la
colaboración y el trabajo en equipo.
La diversidad de personalidades dentro del grupo sugiere que hay
oportunidades para fortalecer las relaciones y crear un ambiente más inclusivo.
En el ámbito académico, es importante destacar la necesidad de adaptar el
enfoque pedagógico para abordar diferentes estilos de aprendizaje. Algunos
estudiantes pueden responder positivamente a métodos más visuales o prácticos,
lo que podría estimular su participación y creatividad.
En resumen, se observa un grupo con potencial, pero podría beneficiarse de
estrategias educativas más diversas y centradas en el estímulo de la creatividad y
la participación activa, aprovechando sus intereses comunes en las redes sociales
Posible título: Elaboración de actividades didácticas para la mejora continúa
de los procesos orales en los alumnos de secundaria