“UNA COSA”
Juan 9:25
INTRODUCCIÓN: Cuando falta “una cosa” en algo, entonces no hay buenos
resultaos. Un ingrediente deja mal una comida. Un tornillo puede provocar un gran
accidente en algún aparato. Una respuesta puede provocar una calificación no
deseada. Una cosa en asuntos espirituales puede ser perjudicial para la fe.
I. UNA COSA HE DEMANDADO A JEHOVÁ.
A. “Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la
casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura
de Jehová, y para inquirir en su templo” (Salmo 27:4).
1. El salmista quería estar “en la casa de Jehová todos los días de” su
vida. ¿Para qué?
a. “para contemplar la hermosura de Jehová”.
b. “para inquirir en su santo templo”
2. El salmista quería estar “en la casa de Jehová todos los días de” su
vida, ¿por qué?
a. Porque allí hay seguridad: “Porque él me esconderá en su
tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su
morada; sobre una roca me pondrá en alto” (v. 5).
B. ¿Cuántas personas piden esto al creador?
1. La triste realidad es que la mayoría de las personas buscan invertir
el menos tiempo posible en las cosas de Dios.
2. ¿Cuánta oración? ¿Cuánta lectura bíblica? ¿Cuánto estudio?
¿Cuánto evangelismo? ¿Cuánta comunión entre hermanos? ¿Cuánta
alabanza? ¿Cuántas buenas obras?
3. No saben, o ignoran, o no entienden, que la única y verdadera
seguridad está en Dios. No en aquellas cosas por las cuales
abandonan a Dios. No en aquellas cosas por las cuales dejan a Dios
para después.
4. Pero cuando no demanda esto a Jehová, entonces:
II. UNA COSA TE FALTA.
A. “Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda,
vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el
cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.” (Marcos 10:21).
1. Estas palabras las dijo Jesús a un hombre joven, rico, de buen
carácter y de alta posición.
a. Tenemos a una persona con mucha seguridad. Se trata de uno
que goza de “juventud”, de “riqueza”, además, es querido y
amado a causa de su buen carácter, y de su “alta posición”, pues
se trata de “un principal”.
b. Así que, hincado de rodillas, preguntó, “¿qué haré para heredar
la vida eterna?” (v. 17). ¿Qué haré? Su vida no tenía mancha
alguna, era un buen hijo. ¡Cuánta seguridad!
2. No obstante, Jesús le dijo, “una cosa te falta”, ¿y qué era? Leamos
el contexto: “Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa
te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás
tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. Pero él, afligido
por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán
difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús,
respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en
el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!”
a. Jesús mostró que este joven tenía su “confianza en las riquezas”.
¡Y le estaba pidiendo que se deshiciera de ellas!
B. ¿Qué le falta a usted?
1. Usted que no ha obedecido en el evangelio, se está “confiando”, y
se está confiando en algo.
a. ¿Ignorancia? ¿Buenas obras? ¿Buena vida moral? ¿Religión?
¿Buena familia? ¿En qué está su confianza? Usted no debe
confiar en nada para su salvación, sino solamente en Cristo, y en
su evangelio.
2. Así que:
III. UNA COSA ES NECESARIA.
A. “Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte,
la cual no le será quitada” (Lucas 10:42).
1. Cuando Cristo dice, “una cosa es necesaria”, está diciendo que hay
otras cosas que son secundarias. En el contexto, vemos qué cosas
son secundarias: “Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta,
afanada y turbada estás con muchas cosas.” (v. 41)
B. Muchos hermanos tienen una lista de “cosas necesarias” para la vida:
1. Matrimonio, escuela, trabajo, salud, dinero, amistades, diversión,
etc. ¡Pero nada de eso es de verdad necesario en comparación con
saber y hacer la voluntad de Dios!
2. Usted puede lograr tener o mantener un buen matrimonio, lograr una
buena educación, tener un buen empleo, lograr cubrir todas sus
cuentas, tener muchas amistades, y divertirse a lo grande, pero, ¿de
qué le servirá todo eso si pierde su alma?
3. Jesús amonestó diciendo, “Mirad también por vosotros mismos, que
vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de
los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel
día.” (Lucas 21:34).
4. Debemos entender que los afane de esta vida, son muy peligrosos:
“La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose,
son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida,
y no llevan fruto” (Lucas 8:14)
5. Por eso:
IV. UNA COSA HAGO.
A. “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una
cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome
a lo que está delante” (Filipenses 3:13).
1. Pablo no quería que su pasado, o los hechos de esta vida, fueran un
obstáculo para su fe. Uno debe estar olvidando “lo que queda atrás”
a. Jesús dijo, “Ninguno que poniendo su mano en el arado mira
hacia atrás, es apto para el reino de Dios” (Lucas 9:62). No es
sabio mirar hacia atrás, es mejor olvidar lo que ha quedado atrás.
b. ¿Qué sucedió a la mujer de Lot?
B. ¿Qué hace usted?
1. El mundo y todos sus afanes se quedarán, ¿por qué sigue usted con
el mundo en su corazón?
2. El mundo le detiene, no lo deja avanzar hacia adelante, hacia el
futuro. Lo tiene cegado. Olvide al mundo. Recuerde que lo único
eterno es lo que Dios ofrece.
CONCLUSIÓN: UNA COSA: He demandado a Jehová, una cosa te falta, una cosa
es necesaria, una cosa hago, ¿qué cosa le falta a usted? Si usted no es cristiano, una
cosa le falta, obedecer el evangelio. Si usted es cristiano, una cosa debe pedir a Dios,
una cosa debe hacer, perseverar fiel. Invitación.