2.
Desarrollo
❝ El sarampión es una enfermedad infecciosa erupción cutánea como la rubeola o
la varicela, el virus del sarampión pertenece a la familia Paramyxoviridae y al
género Morbillivirus. Se trata de un virus con ARN monocatenario. Cada partícula tiene
unos 100-300 nanómetros de diámetro y consta de una nucleocápside helicoidal rodeada
de una envoltura. ❞ (Insst, s. f.)
(Insst, s.f.) Los factores de virulencia, que se encuentran en dicha envoltura, son la
hemaglutinina o proteína H, responsable de la adsorción del virus a la célula, y la
glicoproteína de fusión o proteína F, responsable de la fusión del virus y las membranas
celulares del hospedador, lo cual permite la entrada del virus en la célula.
Como enfermedad pandémica mató a más de 200 millones de personas. Entre las
personas desplazadas, la cifra de muertes por sarampión puede alcanzar el 30%.
Se caracteriza por las típicas manchas en la piel de color rojo (exantema), así como la
fiebre y un estado general debilitado. La tos siempre está presente debido a la
inflamación de las mucosas de las vías respiratorias altas y respondiendo a un clásico de
la Infectología: "no hay sarampión sin tos". Si se presentan complicaciones, el
sarampión puede causar inflamación en los pulmones y en el cerebro que amenazan la
vida del paciente.
Transmisión del sarampión
El sarampión es una enfermedad extremadamente contagiosa y se propaga fácilmente a
través del aire. Las personas infectadas pueden transmitir el virus del sarampión a otras
por medio de las gotas de saliva o moco que se liberan al hablar, toser o estornudar.
Estas gotículas pueden viajar hasta 6 metros y permanecer en el aire por varias horas.
Además, el virus del sarampión puede sobrevivir en las superficies infectadas durante
varias horas, lo que aumenta aún más el riesgo de contagio.
Las personas pueden contagiarse de sarampión al entrar en contacto con las secreciones
respiratorias de una persona infectada o con objetos contaminados con estas
secreciones, como pañuelos, juguetes, manijas de puertas, entre otros. Este virus se
propaga con mayor facilidad en lugares cerrados y concurridos (escuelas, guarderías,
aeropuertos, mercado, transporte público etc)
La transmisión del sarampión es particularmente peligrosa para personas no vacunadas,
incluyendo a bebés y niños pequeños. También es peligrosa para personas con sistemas
inmunológicos debilitados, como aquellos que tienen VIH/SIDA, se están sometiendo a
quimioterapia o tienen una enfermedad autoinmune.
El periodo de incubación del sarampión es de alrededor de 10 a 14 días, durante el cual
la persona aún no presenta síntomas, pero ya puede ser contagiosa. Después de este
período, aparecen los primeros síntomas, que incluyen fiebre alta, tos, secreción nasal y
conjuntivitis.
La fiebre suele durar de 5 a 6 días y, después, aparece la erupción cutánea, característica
del sarampión, que comienza en el rostro y se extiende por todo el cuerpo. La erupción
se presenta como pequeñas manchas rojas que se agrupan y se convierten en grandes
parches inflamados y con comezón. La erupción cutánea suele durar de 5 a 6 días antes
de desaparecer.
Algunas personas piensan que el sarampión es simplemente un sarpullido y fiebre leves
que desaparecen en unos pocos días, pero el sarampión puede causar
complicaciones de salud graves, especialmente en niños menores de 5 años.
Síntomas
Los signos y síntomas del sarampión aparecen entre 7 a 14 días después de la
exposición al virus, el sarpullido aparece de 3 a 5 días después de los primeros
síntomas.
Los signos y los síntomas del sarampión generalmente son los siguientes:
1.Fiebre
2. Tos seca
3.Goteo de la nariz
4.Dolor de garganta
5.Ojos inflamados (conjuntivitis)
6.Manchas blancas diminutas con centro blanco azulado y fondo rojo dentro de la boca,
en la cara interna de la mejilla, también denominados manchas de Koplik.
7.Sarpullido constituido por manchas grandes y planas que generalmente se funden
entre sí
La infección ocurre en etapas en el transcurso de 2 a 3 semanas.
a. Infección e incubación. Durante los primeros 7 a 14 días de la infección, el virus
del sarampión se propaga por el cuerpo. Durante este período, no se manifiestan
síntomas de sarampión.
b. Signos y síntomas inespecíficos. El sarampión generalmente comienza con
fiebre leve a moderada, a menudo con tos continua, goteo de la nariz, ojos inflamados
(conjuntivitis) y dolor de garganta. Esta enfermedad relativamente leve dura de 2 a 3
días.
c. Enfermedad aguda y sarpullido. El sarpullido consiste en pequeñas manchas
rojas, algunas de las cuales están levemente elevadas. Los puntos y bultos en grupos
estrechos hacen que la piel se vea manchada y de color rojo. El sarpullido aparece
primero en el rostro.
Durante los días siguientes, el sarpullido se esparce por los brazos, el pecho y la
espalda, y luego por los muslos, las pantorrillas y los pies. Al mismo tiempo, la fiebre
aumenta abruptamente y a menudo alcanza de 104 a 105,8 °F (40 a 41 °C).
d. Recuperación. El sarpullido del sarampión puede durar hasta siete días. El
sarpullido disminuye progresivamente; primero desaparece del rostro y, por último, de
los muslos y los pies. Si bien otros síntomas de la enfermedad desaparecen, la tos y el
oscurecimiento o la descamación de la piel donde estaba el sarpullido pueden durar
hasta 10 días.
¿Cuándo una persona puede contagiar el virus del sarampión?
Una persona con sarampión puede transmitir el virus a otras durante aproximadamente
ocho días; ese período comienza cuatro días antes de que aparezca el sarpullido y
finaliza cuando este ha estado presente durante cuatro días. Si usted o su hijo tiene
sarampión, manténganse alejados de los niños en la escuela, la guardería o de otros
niños durante cuatro días completos después de la aparición de la erupción, para evitar
transmitir la infección a otros niños.