UNIVERSIDAD SIMON BOLIVAR
MINOR DE GERENCIA DE TALENTO HUMANO
PENSAMIENTO SISTÉMICO Y APRENDIZAJE ORGANIZACIONAL:
UN ENFOQUE INTEGRAL PARA LA TRANSFORMACIÓN EMPRESARIAL
NOMBRE DE LOS ESTUDIANTES
GREILYS DE LA ROSA
ZULAY DE MOYA
CARLOS LEON
Ensayo presentando al Docente:
ENOHEMIT OLIVERO VEGA
Barranquilla
2025
PENSAMIENTO SISTÉMICO Y APRENDIZAJE ORGANIZACIONAL:
UN ENFOQUE INTEGRAL PARA LA TRANSFORMACIÓN EMPRESARIAL
En un entorno empresarial caracterizado por cambios constantes y creciente complejidad, las
organizaciones enfrentan el desafío de adaptarse y evolucionar para garantizar su sostenibilidad a
largo plazo. Sin embargo, la mayoría de las empresas encuentran dificultades para reconocer y
abordar las amenazas que comprometen su existencia. Como lo señala Senge (1992), la
longevidad promedio de las grandes empresas industriales es menor a cuarenta años, lo que
indica una incapacidad estructural para aprender y adaptarse. La raíz de este problema radica en
la falta de un pensamiento sistémico, el cual permite comprender las interrelaciones y patrones
subyacentes en la dinámica organizacional. En este sentido, la aplicación de la "Quinta
Disciplina" de Senge proporciona una metodología para transformar las organizaciones en entes
de aprendizaje continuo, capaces de anticipar y responder eficazmente a los desafíos del
mercado.
Desde esta perspectiva, el presente ensayo explora la relevancia del pensamiento sistémico en
la gestión del conocimiento y la toma de decisiones dentro de las organizaciones. Se analiza
cómo las limitaciones cognitivas y estructurales impiden el aprendizaje organizacional y cómo el
desarrollo de una visión holística puede facilitar la solución de problemas de manera sostenible.
Para ello, se tomarán en cuenta las ideas de Senge (1992) y otros autores relevantes en la
materia, integrando conceptos de cibernética, teoría de sistemas y gestión del conocimiento. A
través de un enfoque académico y argumentativo, se busca evidenciar la importancia de repensar
las estructuras organizacionales desde un paradigma de aprendizaje y adaptación continua.
El objetivo de este ensayo es analizar la importancia del pensamiento sistémico en el
aprendizaje organizacional y su impacto en la sostenibilidad empresarial. Se busca demostrar
que la incapacidad de las empresas para aprender y adaptarse no es un fenómeno aislado, sino el
resultado de estructuras cognitivas y organizacionales obsoletas que limitan la innovación y la
toma de decisiones efectiva.
El aprendizaje organizacional y sus barreras
Uno de los principales problemas que enfrentan las organizaciones es la incapacidad de
aprender de manera efectiva. Como plantea Senge (1992), las organizaciones no fracasan por
falta de información, sino porque carecen de la capacidad para interpretar y actuar sobre los
datos disponibles. Esto se debe a la existencia de barreras estructurales y cognitivas que
dificultan la retroalimentación efectiva. En este sentido, el pensamiento lineal, el cual asume que
cada problema tiene una causa aislada, impide comprender la naturaleza interconectada de los
fenómenos organizacionales.
Estas barreras no solo afectan la toma de decisiones a nivel estratégico, sino que también
influyen en la cultura organizacional. Por ejemplo, cuando los empleados perciben que sus
acciones individuales no tienen impacto en la estructura global de la empresa, se genera una
desmotivación que limita la innovación y el compromiso. Esta situación se ve agravada por
modelos de liderazgo tradicionales que promueven la toma de decisiones centralizada,
impidiendo que el conocimiento fluya de manera efectiva dentro de la organización. Según
Abdillah et al., (2023), este tipo de estructuras fomenta un aprendizaje defensivo, donde los
individuos buscan evitar errores en lugar de enfrentarlos y aprender de ellos.
El pensamiento sistémico como herramienta de cambio
El pensamiento sistémico representa una solución efectiva a las barreras de aprendizaje
organizacional. En lugar de enfocarse en eventos aislados, este enfoque permite identificar
patrones recurrentes y estructuras subyacentes que determinan el comportamiento
organizacional. Como explica Senge (1992), las "leyes de la Quinta Disciplina" revelan que los
problemas actuales son a menudo el resultado de soluciones pasadas mal diseñadas. Este
principio es fundamental para evitar que las empresas caigan en ciclos repetitivos de crisis y
soluciones temporales que, en lugar de resolver problemas, generan nuevos conflictos.
Uno de los conceptos clave del pensamiento sistémico es la realimentación, que permite
entender cómo las decisiones de hoy afectan las condiciones futuras. Por ejemplo, en el "juego
de la cerveza" desarrollado en el MIT, se demuestra que las fluctuaciones en la demanda y el
inventario no son resultado de factores externos, sino de la falta de comunicación y coordinación
dentro de la cadena de suministro. Este modelo ilustra cómo las decisiones aisladas pueden
generar ineficiencias a gran escala, reforzando la necesidad de adoptar un enfoque holístico en la
gestión empresarial (Sterman, 2000).
Aplicación del pensamiento sistémico en la toma de decisiones
Para que el pensamiento sistémico tenga un impacto significativo en las organizaciones, es
fundamental aplicarlo en la toma de decisiones a nivel estratégico y operativo. La identificación
de "puntos de apalancamiento" permite que pequeñas intervenciones generen cambios
significativos y sostenibles en el tiempo. Como señala Rhodes (2013), estos puntos de
apalancamiento no siempre son evidentes, lo que requiere un análisis profundo de las estructuras
organizacionales y sus interconexiones.
Un ejemplo claro de la aplicación del pensamiento sistémico es la implementación de
sistemas de gestión del conocimiento que faciliten la colaboración y el aprendizaje compartido
dentro de las empresas. Organizaciones como Toyota han demostrado que la incorporación de
ciclos de retroalimentación y mejora continua permite incrementar la eficiencia y la innovación.
De esta manera, el aprendizaje organizacional no se limita a la capacitación individual, sino que
se convierte en un proceso dinámico y colectivo (Nonaka & Takeuchi, 1995).
El pensamiento sistémico es una herramienta esencial para superar las barreras de aprendizaje
organizacional y garantizar la sostenibilidad empresarial. A través de la comprensión de las
interrelaciones y la identificación de patrones estructurales, las organizaciones pueden anticipar
problemas, mejorar la toma de decisiones y fomentar una cultura de aprendizaje continuo. La
aplicación de este enfoque no solo permite resolver problemas existentes, sino que también
sienta las bases para una transformación organizacional duradera.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Abdillah, A., Widianingsih, I., Buchari, RA, y Nurasa, H. (2023). La empresa creadora de
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Senge, PM (1992). La quinta disciplina: El arte y la práctica de la organización abierta al
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Sterman, J. (2000). Dinámica empresarial, pensamiento sistémico y modelado para un mundo
complejo. [Link]
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