Hipoteca Inversa: Beneficios para Mayores
Hipoteca Inversa: Beneficios para Mayores
Madrid
Abril 2020
1
ÍNDICE
I: INTRODUCCIÓN………………………………………………...…………………5
2
1. Características de la hipoteca inversa………………………………………..40
2. Régimen fiscal de la hipoteca inversa………………………………………...42
3. Contratos complementarios y figuras afines a la hipoteca inversa………….44
3.1.CONTRATOS COMPLEMENTARIO………………….………….44
3.1.1. Plan de previsión asegurado…………………...…………...44
3.1.2. Seguro privado de dependencia………………………...…..46
3.1.3. Seguro de renta temporal y seguro de renta vitalicia…….….47
3.2.FIGURAS AFINES………………………………..………………..48
3.2.1. Contrato de alimentos……………...……………………….48
3.2.2. Cesión para alquiler………………………...………………50
3.2.3. Contrato de renta vitalicia…………………...……………...51
IV: CONCLUSIONES………………………..………………………………….……53
V: BIBLIOGRAFÍA……………………………………………...………………...…55
3
LISTADO DE ABREVIATURAS
Art.: Artículo
4
I. INTRODUCCIÓN
Actualmente en España nos encontramos con una población envejecida cuyos ingresos se
suelen limitar a la percepción de escasas pensiones, a lo que debemos sumar los altos
gastos que afrontan, consecuencia de los costosos cuidados que necesitan, y cuya renta
no llega a satisfacer todas sus necesidades. A la vez, estas personas son o suelen ser
propietarios de bienes inmuebles libres de cargas. Nace así una modalidad de hipoteca en
la que se otorga un valor “líquido” a un inmueble, de forma que mediante la hipoteca de
este la persona mayor pueda satisfacer sus necesidades sin tener que renunciar a la
titularidad de este inmueble. Así, la Ley 41/20071 define la hipoteca inversa en su
Disposición Adicional 1ª de la siguiente manera: “se entenderá por hipoteca inversa, el
préstamo o crédito garantizado mediante hipoteca sobre un bien inmueble que constituya
la vivienda habitual del solicitante y siempre que cumpla unos requisitos” (definición
que veremos con mayor profundidad más adelante).
1
Ley 41/2007, de 7 de diciembre, por la que se modifica la Ley 2/1981, de 25 de marzo, de Regulación
del Mercado Hipotecario y otras normas del sistema hipotecario y financiero, de regulación de las
hipotecas inversas y el seguro de dependencia y por la que se establece determinada norma tributaria
(BOE 8 de diciembre de 2007).
5
Como vemos, es a través de esta Ley como se introduce la hipoteca inversa en nuestro
OJ, la cual supone una modificación de la Ley 2/19812, de Regulación del Mercado
Hipotecario (en adelante LMH). Con esta reforma se pretendió flexibilizar la regulación
hasta entonces vigente con el fin de que el mercado hipotecario fuese concebido como
más accesible entre la población, así como también se buscaba alcanzar una mayor
estabilidad económica y proteger a los mismos prestatarios.
La última burbuja inmobiliaria que tuvo lugar en España podemos situarla de 1997 a
2007. En esta, las familias invertían cada vez más en el ladrillo, de forma que su inversión
financiera decaía, adoptando incluso valores negativos al tener que recurrir a la solicitud
de créditos.
2
Ley 2/1981, de 25 de marzo, de regulación del mercado hipotecario (BOE 15 de abril de 1981).
3
Naredo J. “Diagnóstico del panorama inmobiliario actual. ¿Rebrota una burbuja inmobiliaria comparable
a la anterior?” Papeles (145), pp. 129-140.
4
García Blanco, J. M.,“Burbujas especulativas y crisis financieras. Una aproximación neofuncionalista”.
Revista Española de Investigaciones Sociológicas, (150) pp.71-88.
6
Gráfico 1: inversión en vivienda e inversión financiera de los hogares (en miles de
millones de euros)
En cuanto al panorama actual, podemos decir que estamos experimentando una nueva
burbuja especulativa en el mercado inmobiliario. Nos encontramos ante una reducción
generalizada en el endeudamiento de las familias, relacionado esto tanto con la compra
de inmuebles como con la reducción de la exposición al ladrillo por el sector bancario.
Estos son índices de que la burbuja a la que nos enfrentamos no es de las mismas
magnitudes que la anteriormente expuesta, si bien es cierto que este mercado se está
reactivando debido a la existencia de nuevos inversores que compran inmuebles
previamente construidos, sin necesidad de acudir a la figura del crédito, lo que lleva a una
reactivación del mercado.5
5
Naredo J. “Diagnóstico del panorama inmobiliario actual. ¿Rebrota una burbuja inmobiliaria
comparable a la anterior?” Papeles (145), p. 131
7
Para concluir, podemos decir que efectos de esta burbuja inmobiliaria serán menos
drásticos en las familias, por lo que podemos afirmar que la figura de la hipoteca inversa
podrá experimentar una subida tanto en su conocimiento como en su oferta, siempre que
el mercado inmobiliario y financiero sea estable.
6
Pérez Díaz, J., “El envejecimiento de la población española”. Investigación y Ciencia (410): pp. 34-42.
8
Fuente: Pérez Díaz, J. (2010), “El envejecimiento de la población española”. Investigación y Ciencia (410): 34-42.
- Descenso de la natalidad.
- Predominio de las edades centrales (generaciones del “baby boom”).
- Esperanza de vida mucho mayor.
Además, según las previsiones efectuadas por el INE, reflejan que para el año 2051 una
de cada tres personas será mayor de 65 años (en concreto, un 36,5% de la población).
Una vez estudiado un contexto demográfico pasado, junto con las previsiones a futuro de
organismos tan relevantes como el INE, debemos fijarnos si estas previsiones
efectivamente se han cumplido. Para ello, considero coherente seguir basándonos en
fuentes realmente fiables como es el INE, el cual afirma lo siguiente sobre la población
española en su publicación de 20198.
7
Debemos mencionar que la situación actual generada consecuencia del Covid-19 ha sido considerada
como temporal en este proyecto. La afección de esta pandemia a los mercados financieros y a las personas
mayores ha sido devastadora y evidente los meses de marzo y abril de 2020, si bien considero que es una
situación temporal, de la cual ambos colectivos se recuperarán y volverán a estabilizarse.
8
Juan Manuel Rodríguez Poo, “España en cifras 2019”, INE, p. 10 (disponible en
https://www.ine.es/prodyser/espa_cifras/2019/; última consulta 17/04/2020).
9
- En lo relativo a la pirámide poblacional
- Descenso de la natalidad
10
Gráfico 4: crecimiento poblacional
Como podemos observar, las expectativas mencionadas anteriormente (año 2010) se han
cumplido, en el año 2017 hubo 393.181 nacimientos, aproximadamente un 4,2% menos
que en 2016.
La tasa de natalidad se encuentra en 8,41 nacimientos por cada 1.000 habitantes, con una
tendencia que continúa a la baja. Además, considero de obligada mención el hecho de
que en 2017 hubo menos nacimientos que defunciones por segunda vez desde 2015.
Una previsión que difícilmente no se iba a cumplir. Podemos observarlo a simple vista
en la pirámide poblacional, siendo las edades comprendidas desde los 40 hasta los 44
años las más comunes en nuestro país.
Tal y como mostraban las previsiones, la esperanza de vida iba a continuar viéndose
incrementada, y así ha sido.
11
Para el año 2010 la esperanza de vida de la persona mayor de 65 años era de 17. Pues
bien, en tan sólo 7 años esa cifra se ha visto incrementada hasta llegar a los 21,25 años.
A esto, podemos añadir el hecho de que el 19,2% de la población española son personas
mayores de 64 años.
12
Fuente: “España en cifras 2019”, cit. p. 10
Una vez conocido tanto los objetivos de investigación, como los antecedentes y las
motivaciones de investigación, debemos mencionar la metodología empleada para la
elaboración de este proyecto, pues se ha llevado a cabo un análisis minucioso de la
hipoteca inversa por medio de investigación de artículos académicos y doctrinales, tesis
doctorales y el estudio de las distintas leyes en las que se regula esta modalidad de
hipoteca, hasta el punto del conocimiento en profundidad de la misma, en vistas a conocer
sus requisitos, implicaciones, ventajas e inconvenientes para su contratación por la
persona mayor. Igualmente, con el objetivo de aportar más información de utilidad a estos
sujetos, he considerado la introducción de figuras complementarias y sustitutivas a esta
hipoteca.
13
La hipoteca inversa consiste en un intercambio de propiedades inmobiliarias y dinero
entre un cliente y un banco, sin perder el primero la titularidad del inmueble del que es
propietario. Nace destinada a satisfacer necesidades de liquidez de personas mayores, con
un nivel adquisitivo limitado debido a las escasas pensiones que reciben, y queda
tipificada en el Capítulo III del Título XV del Libro IV del CC. A esta regulación debemos
añadirle la contenida tanto en la LH9, y especialmente en la Ley 41/2007.
En cuanto a su naturaleza, podemos decir que en toda hipoteca existe una finca (la cual
es hipotecada) y un crédito que la garantiza. Por ello, y así lo establece el art. 1875 CC,
el bien hipotecado quedará vinculado al cumplimiento de la obligación principal. Dicho
lo cual, podemos observar que la hipoteca inversa es una garantía real, cuya regulación
más específica la encontramos en la Ley 41/2007, de 7 de diciembre, concretamente en
su Disposición Adicional 1ª, donde se establece un primer concepto aproximativo: “A los
efectos de esta ley, se entenderá por hipoteca inversa, el préstamo o crédito garantizado
mediante hipoteca sobre un bien inmueble que constituya la vivienda habitual del
solicitante y siempre que cumpla unos requisitos”. De esta definición debemos hacer
varias precisiones o profundizaciones, las cuales abordamos a continuación.
No es el acreedor el que recibe dinero, sino el deudor (es el acreedor entrega una suma de
dinero, la cual irá disminuyendo el valor del inmueble, así como también disminuirá
consecuencia de los intereses devengados). Por tanto, se está pidiendo un
préstamo/crédito garantizado a través de la hipoteca del inmueble en cuestión, con la
especialidad de que el mismo vencerá en el momento del fallecimiento del prestatario (o
del último beneficiario con vida), sin que quepa la posibilidad de ejecución de la hipoteca
hasta ese instante.
Este tipo de hipoteca supone la obtención de una renta bien periódica, bien en un único
momento, por personas mayores de 65 años o en situación de dependencia severa o gran
dependencia (ambos conceptos serán definidos en el apartado dedicado a los requisitos
subjetivos de la hipoteca inversa). Además, desde la entrada en vigor de la Ley 1/201310,
también podrán ser prestatarios aquellas personas con un grado de discapacidad igual o
9
Decreto de 8 de febrero de 1946 por el que se aprueba la nueva redacción oficial de la Ley Hipotecaria
(BOE 27 de febrero de 1946).
10
Ley 1/2013, de 14 de mayo, de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios,
reestructuración de deuda y alquiler social (BOE 15 de junio de 2013).
14
superior al 33%, lo cual resalta la importancia de los requisitos subjetivos de esta
modalidad contractual.
Teniendo todo lo anterior en cuenta, y tal y como establece la Doctora Sara García Mares
en su tesis doctoral, podemos definir la hipoteca inversa como “el contrato por el cual
una entidad de crédito o una entidad aseguradora autorizada para operar en España
pone a disposición de una persona física, de edad igual o superior a los 65 años o
afectada de dependencia, o que se le haya reconocido un grado de discapacidad igual o
superior al 33 por ciento, un capital que recibirá de forma periódica (tanto si se contrata
de forma temporal como vitalicia) o de una sola vez o de una única disposición”11.
Por lo que respecta al inmueble en cuestión, si bien la Ley 41/2007 habla de la vivienda
habitual (caso más común), la figura no se acaba con este inmueble en específico, sino
que se puede constituir sobre otros inmuebles propiedad del deudor, tal y como establece
la misma DA 1ª en su apartado décimo.
2.1.REQUISITOS SUBJETIVOS
Para poder instar al contrato de una hipoteca inversa, es necesario el cumplimiento del
punto primero de la DA 1ª de la Ley 41/2007, concretamente en los apartados a, c y d:
11
García S. “La Hipoteca Inversa” p. 74, (disponible en
https://scholar.google.es/scholar?hl=es&as_sdt=0%2C5&q=la+hipoteca+inversa+sara+garcia+mares&btn
G=; última consulta 17/04/2020).
15
“a) que el solicitante y los beneficiarios que éste pueda designar sean personas
de edad igual o superior a los 65 años o afectadas de dependencia o personas a
las que se les haya reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33
por ciento”.
“c) que la deuda sólo sea exigible por el acreedor y la garantía ejecutable cuando
fallezca el prestatario o, si así se estipula en el contrato, cuando fallezca el último
de los beneficiarios”,
“d) que la vivienda hipotecada haya sido tasada y asegurada contra daños de
acuerdo con los términos y los requisitos que se establecen en los artículos 7 y 8
de la Ley 2/1981, de 25 de marzo, de Regulación del Mercado Hipotecario”.
2.1.1. Deudor
12
García Mares S. “La Hipoteca Inversa” p. 106 (disponible en
https://scholar.google.es/scholar?hl=es&as_sdt=0%2C5&q=la+hipoteca+inversa+sara+garcia+mares&btn
G=; última consulta 17/04/2020)
16
del caso concreto, será la entidad acreedora la que decida sobre la conveniencia o
no de formalizar este tipo de contrato.
La Ley 1/2013 modificó este precepto, de forma que pasaban a ser posibles
deudores de una hipoteca inversa aquellas personas “afectadas de dependencia o
personas a las que se les haya reconocido un grado de discapacidad igual o
superior al 33 por ciento”.
o Concepto de dependencia
Artículo 2. Definiciones
13
Ley 39/2006, de 14 de diciembre de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en
situación de dependencia (BOE 15 de diciembre de 2006)
17
y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o
sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes
para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas
con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su
autonomía personal”.
En virtud del art. 27, son las CCAA las encargadas de determinar los órganos de
valoración de la situación de dependencia, entorno a unos criterios comunes de
carácter público. Además, la valoración de esta situación se hará de acuerdo con
un baremo acordado por el Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema
para la Autonomía y Atención a la Dependencia.
o Concepto de discapacidad
“1. Son personas con discapacidad aquellas que presentan deficiencias físicas,
mentales, intelectuales o sensoriales, previsiblemente permanentes que, al
interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y
efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con los demás.
Una vez comprendemos lo que la Ley entiende por persona con discapacidad,
debemos resaltar el hecho de que los requisitos establecidos en la DA 1ª de la Ley
14
Real Decreto-Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley
General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social (BOE 3 de diciembre de
2013).
19
41/2007 no son cumulativos, es decir, en caso de que exista el requisito de
dependencia o discapacidad, no sería necesario cumplir con el requisito de edad
(aunque en la práctica el acreedor hipotecario lo tiene igualmente en cuenta):
En un primer momento sólo existía la opción de que el acreedor hipotecario fuera una
entidad de financiera, si bien posteriormente se admitió como acreedor a las entidades
aseguradoras16. En opinión de la Dª María Jesús Orts Santos, las entidades acreedoras
deberían seguir restringidas a las entidades financieras, ya que entiende que de esta forma
se protege de forma más eficaz al consumidor17. Opina de la misma forma la Dª Sara
García Mares, considerando como arriesgada la no regulación de alguna excepción
15
Romero Candau, P.A., “La hipoteca inversa, hacia un nuevo mercado hipotecario” p.315, disponible en
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2784791; última consulta 17/04/2020).
16
Serrano de Nicolás, A., “Régimen jurídico de la hipoteca inversa. Revista de derecho privado”, (92), p.43.
17
Orts Santos, M. J. “Hipoteca inversa” p. 439 (disponible en https://gredos.usal.es/handle/10366/121204;
última consulta 17/04/2020).
20
adicional a la establecida en la DA 1ª, apartado segundo de la Ley 41/2007, en especial
teniendo en cuenta la gestión fraudulenta llevada a cabo en otros países por este tipo de
entidades18. Ahora bien, en mi opinión considero positivo el acceso de las entidades
aseguradoras como posibles acreedores en la hipoteca inversa, pues realmente son
entidades especializadas en la contratación de seguros que ofrecen una alternativa más al
posible deudor (ya que en ningún momento se obliga a suscribir este contrato con una u
otra entidad).
Por último, debemos mencionar la posibilidad de que cualquier persona (ya sea física o
jurídica) adopte la postura de acreedor hipotecario en la contratación de este tipo de
hipotecas, si bien en este caso no serían contratos regulados por la Ley 41/2007, sino que
se regirán por el principio de autonomía de la voluntad19.
2.1.3. El beneficiario
Una vez recordadas las afirmaciones precedentes, he considerado relevante abordar las
materias relativas a la legitimación para ser beneficiario, así como el número de estos que
pueden aparecer en este tipo de contratos.
18
(García S. “La Hipoteca Inversa” pp. 109-110, disponible en
https://scholar.google.es/scholar?hl=es&as_sdt=0%2C5&q=la+hipoteca+inversa+sara+garcia+mares&btn
G=; última consulta 17/04/2020).
19
Serrano de Nicolás, A., “Régimen jurídico de la hipoteca inversa. Revista de derecho privado”, (92),
p.46.
21
La Ley no establece ningún requisito para ser beneficiario en la hipoteca inversa.
Únicamente menciona a este en lo relativo al vencimiento del contrato. De esta
forma, al no establecer limitación alguna, podrá ser tanto la misma persona del
deudor, como su cónyuge, o incluso una persona no perteneciente a la familia del
deudor (podría ser cualquier otro tercero). No existe necesidad alguna de relación
personal o parentesco entre el beneficiario y el deudor, motivo por el cual han
surgido numerosas críticas, pues no sería extraño el nacimiento de problemas con
los futuros herederos en el caso de que el beneficiario sea un tercero desconocido
por éstos. Por este motivo, el acreedor hipotecario generalmente recomienda que,
ante la contratación de la hipoteca inversa, siempre exista conocimiento de los
familiares20.
2.2.REQUISITOS OBJETIVOS
20
Serrano de Nicolás, A., “Régimen jurídico de la hipoteca inversa. Revista de derecho privado”, (92),
p.44.
22
crédito, pudiendo llevar a cabo ambos tipos de contrato indistintamente. Por ello,
vamos a tratar ambos supuestos a continuación:
o Contrato de préstamo
Podemos definir el contrato de préstamo como aquel por el que (art. 1740 CC)
“una de las partes entrega a la otra, o alguna cosa no fungible para que use de
ella por cierto tiempo y se la devuelva, en cuyo caso se llama comodato, o dinero
u otra cosa fungible, con condición de devolver otro tanto de la misma especie y
calidad, en cuyo caso conserva simplemente el nombre de préstamo”.
Estamos ante un contrato real, perfeccionado con la entrega de la cosa. Así, una
vez tiene lugar la entrega de la cosa, nace la obligación del prestatario de llevar a
cabo su restitución.
o Contrato de crédito
21
Guías Jurídicas Wolters Kluwer ,“Apertura de crédito”, (disponible en
https://guiasjuridicas.wolterskluwer.es/Content/Documento.aspx?params=H4sIAAAAAAAEAMtMSbF1
jTAAAUNDUwtTtbLUouLM_DxbIwMDCwNzAwuQQGZapUt-
ckhlQaptWmJOcSoAUaafWDUAAAA=WKE; última consulta 17/04/2020).
23
Pese a que la Ley 41/2007 utilice ambos conceptos indistintamente, ambas figuras no
son exactas, por lo que conviene resaltar sus diferencias:
Para abordar el estudio del inmueble en sí vamos a tratar diversos aspectos mencionados
en la Ley 41/2007:
“La hipoteca inversa regulada en esta Ley se define como un préstamo o crédito
hipotecario del que el propietario de la vivienda realiza disposiciones,
normalmente periódicas, aunque la disposición pueda ser de una sola vez, hasta
un importe máximo determinado por un porcentaje del valor de tasación en el
momento de la constitución”.
b) Vivienda habitual
24
solicitante, tal y como queda establecido en el apartado décimo de la misma DA
1ª:
Para que una hipoteca inversa sea plenamente válida, es condición necesaria la
previa tasación del inmueble hipotecado, tal y como dispone la DA 1ª de la Ley
41/2007 en su apartado 1 d). Además, dicha tasación deberá ser efectuada de
acuerdo con los arts. 7 y 8 de la Ley de Regulación del Mercado Hipotecario23.
Tales artículos disponen lo siguiente:
Artículo séptimo.
“Uno. Para que un crédito hipotecario pueda ser movilizado mediante la emisión
de los títulos regulados en esta Ley, los bienes hipotecados deberán haber sido
tasados por los servicios de tasación de las Entidades a que se refiere el artículo
segundo, o bien por otros servicios de tasación que cumplan los requisitos que
reglamentariamente se establecerán.
22
Oliver Álvarez J. “La hipoteca Inversa” p. 8 (disponible en
https://dspace.uib.es/xmlui/handle/11201/434; última consulta 17/04/2020).
23
Ley 2/1981, de 25 de marzo, de regulación del mercado hipotecario (BOE 15 de abril de 1981).
25
b) La forma en que deba constar la tasación efectuada.
Artículo octavo.
“Los bienes hipotecados habrán de estar asegurados contra daños por el valor
de tasación, en las condiciones que reglamentariamente se determinen”.
Artículo 1874
26
2.º Los derechos reales enajenables con arreglo a las leyes, impuestos sobre
bienes de aquella clase”.
2.3.REQUISITOS FORMALES
Para abarcar los requisitos formales, hemos de considerar por un lado los requisitos
comunes con el resto de hipotecas, y por el otro el régimen de transparencia y
comercialización o asesoramiento propio de esta figura hipotecaria en concreto, debido a
su orientación a un tipo de prestatario considerado “vulnerable”.
Los requisitos formales de la hipoteca inversa coinciden con los de una hipoteca
de carácter ordinario, los cuales quedan recogidos en el art. 145 LH y se reducen
a la constitución en escritura pública y su correspondiente inscripción en el
Registro de la Propiedad24.
Este régimen de protección del prestatario queda recogido en la Ley 41/2007, más
concretamente en la DA 1ª, apartados 3 y 4:
24
Para una mejor comprensión de los conceptos de Registro de la Propiedad y Escritura Pública será
conveniente la lectura de los arts. 1 y 3 LH.
27
establecerá las condiciones, forma y requisitos para la realización de estas
funciones de asesoramiento”.
Debido a que esta figura queda destinada a personas con un perfil o carácter
vulnerable, el objetivo de esta regulación viene motivado por la necesidad de que
el deudor disponga de suficiente información (sino toda) sobre esta figura, así
como sobre las demás opciones de contratación para así verificar que la decisión
tomada por éste es la correcta. Este régimen de transparencia, tal y como establece
el apartado 3 mencionado anteriormente, debe ser establecido por el Ministerio de
Economía y Hacienda.
“En el plazo de tres meses desde la aprobación de esta Ley, el Banco de España
remitirá al Gobierno un informe en el que se analicen las posibles medidas a
impulsar para, en aras de garantizar la estabilidad financiera y el correcto
funcionamiento del mercado hipotecario, se fortalezca la independencia en el
ejercicio de la actividad de las sociedades de tasación y la calidad de sus
valoraciones de bienes inmuebles”.
25
Ley 2/1981, de 25 de marzo, de regulación del mercado hipotecario (BOE 15 de abril de 1981).
28
finalidades financieras, redactar con veracidad los certificados e informes que
emitan y operar en todo momento con diligencia profesional. El incumplimiento
de cualesquiera de sus obligaciones determinará la aplicación del régimen
sancionador previsto en este artículo”.
Artículo 1. Objeto.
“La presente orden ministerial tiene por objeto garantizar el adecuado nivel de
protección de los clientes de productos y servicios bancarios de entidades de
crédito, mediante la implantación de normas de conducta y medidas de
transparencia en la prestación de servicios financieros bancarios”.
26
Orden EHA/2899/2011, de 28 de octubre, de transparencia y protección del cliente de servicios bancarios
(BOE de 29 de octubre de 2011).
29
prestado por las entidades acreedoras, la Orden EHA/2899/2011 sí que se
pronuncia, en su artículo sexto, en lo que denomina “información precontractual”:
2.4.REQUISITOS ADICIONALES
Como posibles requisitos adicionales podríamos mencionar el preservación del valor del
inmueble asegurado, así como la tenencia de un seguro contra daños del bien hipotecado.
Artículo 117.
30
providencia poniendo el inmueble en administración judicial. En todos estos
casos se seguirá el procedimiento establecido en los artículos setecientos veinte
y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil”.
Para poder ejercitar esta acción, por tanto, deben darse distintos requisitos:
27
Giunta Santimoteo G. “La Acción de Devastación” pp. 11-12 (disponible en
https://core.ac.uk/download/pdf/71052379.pdf; última revisión 17/04/2020).
28
Giunta Santimoteo G. “La Acción de Devastación” p.160 (disponible en
https://core.ac.uk/download/pdf/71052379.pdf; última revisión 17/04/2020).
31
llevado a cabo), o si podemos considerar igualmente el deterioro temido. En mi
opinión, estoy de acuerdo con la justificación otorgada por este mismo autor, ya
que está basada en la literalidad de la Ley. Con las expresiones “cuando la finca
hipotecada se deteriorare” y “podrá el acreedor hipotecario solicitar del juez de
primera instancia del partido en que esté situada la finca, que le admita
justificación sobre estos hechos”, del art. 117 LH, el legislador hace referencia a
un deterioro efectivo, es decir, estamos ante hechos ciertos, no temidos.
Artículo octavo.
“Los bienes hipotecados habrán de estar asegurados contra daños por el valor
de tasación, en las condiciones que reglamentariamente se determinen”.
“1. Los bienes sobre los que se constituya la garantía hipotecaria deberán contar
con un seguro contra daños adecuado a la naturaleza de los mismos. Los riesgos
cubiertos deberán ser, al menos, los incluidos en los ramos de seguro 8 y 9 del
artículo 6.1 del Real Decreto Legislativo 6/2004, de 29 de octubre, por el que se
aprueba el texto refundido de la Ley de ordenación y supervisión de los seguros
privados, con excepción del robo. La suma asegurada deberá coincidir con el
29
Real Decreto 716/2009, de 24 de abril, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley 2/1981,
de 25 de marzo, de regulación del mercado hipotecario y otras normas del sistema hipotecario y financiero
(BOE 2 de mayo de 2009).
32
valor de tasación del bien asegurado excluido el valor de los bienes no
asegurables por naturaleza, en particular el suelo.
Por tanto, podemos afirmar que el seguro de daños del hogar es condición
necesaria para la válida constitución de una hipoteca inversa. Este seguro deberá
ser contratado antes de que la hipoteca sea formalizada, tal y como queda
establecido en la Resolución de la DGRN de 22 de julio de 1996 CITAR.
Por último, he de mencionar que este seguro es el único que podemos calificar
como obligatorio en cuanto a la formalización de la hipoteca inversa se refiere, si
bien existen otros tipos de seguros, como el de renta vitalicia o el de renta
temporal, los cuales sería recomendable contratar (de hecho, así lo suelen advertir
las entidades acreedoras).
En virtud de lo establecido en la Ley 41/2007, podemos afirmar que existen dos tipos de
hipoteca inversa: temporal y vitalicia.
33
fundamentales. A continuación, se determina el importe a disponer periódicamente
por el deudor, durante el plazo determinado, teniendo siempre en cuenta la edad del
solicitante en consonancia con su esperanza de vida. De esta forma, la renta a percibir
será superior que la que se recibiría en el caso de pactar una hipoteca inversa de
carácter vitalicio (puesto que en este caso la duración es temporal y con ello se deduce
que será menor).
34
reciba un hombre será superior a la percibida por una mujer (pues en este último
caso a igual valor líquido existirá una renta por un periodo de tiempo mayor,
disminuyendo el importe mensual a percibir).
En virtud de los datos publicados por el INE en 2019 (para los datos poblacionales
de los años 2017 y 2018), en España hay aproximadamente 46,7 millones de
habitantes30, y dentro de estos el 19,2% son personas mayores de 65 años.
Además, la esperanza de vida para estos sujetos (mayores de 65), cifra entorno a
los 21,25 años, cifras que concuerdan con los datos demográficos planteados en
la introducción.
30
“España en cifras 2019” cit. p.10
35
que la persona viva más tiempo del “calculado” por la entidad acreedora, si bien
la Ley no ha establecido nada al respecto.
Como he mencionado repetidas veces a lo largo de este proyecto, la causa más común
de vencimiento de la hipoteca inversa es el fallecimiento del deudor o del último de
los beneficiarios. Es a partir de este momento cuando se produce la exigibilidad de la
deuda por parte de la entidad acreedora, y con ello nace el derecho de ésta de exigir
el pago de la deuda (compuesta esta por el principal y los intereses). Además, debido
a que la muerte del deudor supone el vencimiento de la hipoteca inversa, no existe
posibilidad (ni derecho) de la entidad acreedora relativo a cobrar comisión alguna
relativa a la cancelación del préstamo o crédito.
31
Cabrero García J. “La hipoteca inversa: el marco en el que se desenvuelve, visión sociológica, económica
y jurídica”, p. 150 (disponible en http://e-spacio.uned.es/fez/eserv/tesisuned:ED-Pg-DeryCSoc-
Jcabrero/CABRERO_GARCIA_Jaime_Tesis.pdf; última consulta 17/04/2020).
36
a la entidad será devuelta al heredero, y en caso contrario, la entidad acreedora
resarcirá su deuda con el resto de los bienes hereditarios del deudor, sin que
sea posible dirigirse contra el patrimonio particular del heredero, tal y como
queda establecido en el apartado sexto de la DA 1ª de la Ley 41/2007, al
expresar que “cuando se extinga el préstamo o crédito regulado por esta
disposición y los herederos del deudor hipotecario decidan no reembolsar los
débitos vencidos, con sus intereses, el acreedor sólo podrá obtener recobro
hasta donde alcancen los bienes de la herencia”.
En opinión de la Dra. Sara García Mares32, opinión que comparto, lo más lógico habría
sido que en el momento de formalización de la hipoteca inversa se hubiera determinado
que el vencimiento, y con ello el derecho de la entidad acreedora a exigir el cumplimiento
de la deuda, no tengan lugar hasta que transcurra un periodo desde el fallecimiento del
deudor o beneficiario, tal y como se intentó establecer en la tramitación parlamentaria de
la Ley 41/2007, donde se propuso un periodo de dos años.
32
García Mares S. “La Hipoteca Inversa” p256, disponible en
https://scholar.google.es/scholar?hl=es&as_sdt=0%2C5&q=la+hipoteca+inversa+sara+garcia+mares&btn
G=; última consulta 17/04/2020)
37
El primer supuesto de vencimiento anticipado sería el de fallecimiento del deudor
(o del último de los beneficiarios, en caso de que así se hubiese estipulado en el
contrato) en un momento anterior al término del contrato. Considero este supuesto
especialmente relevante debido al perfil del deudor al que está destinado este tipo
de contratos, sobre todo en el momento actual que atraviesa tanto nuestro país
como el mundo entero, debido al Covid-19.
“En caso de que el bien hipotecado haya sido transmitido voluntariamente por el
deudor hipotecario, el acreedor podrá declarar el vencimiento anticipado del
38
préstamo o crédito garantizado, salvo que se proceda a la sustitución de la
garantía de manera suficiente”.
33
Orts Santos, M. J. “Hipoteca inversa” p. 399 (disponible en https://gredos.usal.es/handle/10366/121204;
última consulta 17/04/2020).
39
se agotan en los regulados en esta Ley, sino que también serán de aplicación, por
ejemplo, algunos de los relativos a la hipoteca en general, como por ejemplo el
supuesto ya estudiado sobre la acción de devastación del art. 117 LH.
- El crédito será exigible a partir de la muerte del deudor o del último de los
beneficiarios. Por tanto, estamos garantizando una obligación futura mortis causa.
34
“La Hipoteca Inversa” p. 85, (disponible en
https://scholar.google.es/scholar?hl=es&as_sdt=0%2C5&q=la+hipoteca+inversa+sara+garcia+mares&btn
G=; última consulta 17/04/2020)
40
- En cuanto a los requisitos subjetivos la DA 1ª establece en su apartado primero la
posibilidad de acceso a esta figura por parte de:
o Personas mayores de 65 años.
o Personas a las que se haya reconocido un grado de discapacidad igual o
superior al 33 por ciento (a partir de la entrada en vigor de la Ley 1/2013).
35
En el apartado siguiente se tratarán de las consecuencias fiscales que podría conllevar el alquiler de dicho
inmueble, ya que se produce una renta sujeta a tributación por el IRPF.
41
podemos decir que la mayor rentabilidad se obtiene en el momento de constitución
de la hipoteca (por ejemplo, la situación inmobiliaria que sufría España desde
2008 a 2013/2014, en la que el precio de la vivienda no dejó de descender). En
opinión de Sara García Mares, en estas circunstancias “con el transcurso del
tiempo podría ocurrir que la deuda fuera superior al valor de mercado de la
vivienda”36.
- En el caso de que el valor de la vivienda se revalorizase, nos encontramos en un
escenario que perjudica al acreedor hipotecario. Por este motivo, el coste de este
tipo de hipotecas es mayor que el de una hipoteca ordinaria, pues se desconoce
tanto el momento del fallecimiento del deudor o beneficiario, como el valor del
inmueble en ese momento. Así, la situación más común es la de que el acreedor
hipotecario obligue a la contratación de determinados seguros.
A la hora de tratar la fiscalidad del contrato de hipoteca inversa, debemos prestar atención
a la Ley 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (LIRPF en adelante),
donde debemos diferenciar igualmente entre la “renta” obtenida consecuencia de la
disposición del crédito o préstamo, y la obtenida consecuencia de la formalización de un
contrato de seguro.
Cuando hablamos de la disposición del crédito, debemos atender al art. 33.4 b) LIRPF,
en el que se establece la exención de tributación de la renta percibida en virtud de la
condición subjetiva del deudor (tanto en los casos de edad como de dependencia), cuando
el bien transmitido es la vivienda habitual de este:
Artículo 33.
36
García Mares S. “La Hipoteca Inversa” p.88, (disponible en
https://scholar.google.es/scholar?hl=es&as_sdt=0%2C5&q=la+hipoteca+inversa+sara+garcia+mares&btn
G=; última consulta 17/04/2020)
42
“4. Estarán exentas del Impuesto las ganancias patrimoniales que se pongan de
manifiesto:
Ahora bien, y siguiendo con la opinión expuesta por la Dra. María Jesús Orts Santos 37,
considero que el legislador se equivoca en el tratamiento de la fiscalidad de la hipoteca
inversa, al menos en lo relativo a la disposición del crédito. Esto es así debido a que lo
que efectivamente realiza el deudor es la disposición de un crédito o un préstamo, acto el
cual no genera una renta sujeta al IRPF, como sí lo haría el supuesto de alquiler o venta
de la vivienda habitual (en cuyo caso existiría tributación por el IRPF por obtención de
rendimientos inmobiliarios).
Así, considero la referencia de la Ley 35/2006 a la disposición del crédito del deudor
como innecesaria, ya que desde un primer momento la disposición de un préstamo o
crédito no entra dentro del objeto de la LIRPF. Por ello, no debería tampoco tributar por
este impuesto la hipoteca inversa sobre una segunda vivienda u otro inmueble distinto del
de la vivienda habitual.
Por último, considero relevante hacer mención expresa a las rentas obtenidas por el
deudor debido a la formalización previa de un contrato de seguro, pues en este supuesto
sí que existe obtención de renta por parte del deudor, sujeta a IRPF. En concreto estamos
ante un rendimiento de capital mobiliario, al encontrarse dentro de los supuestos
37
Orts Santos, M. J. “Hipoteca inversa” p.360 (disponible en https://gredos.usal.es/handle/10366/121204;
última consulta 17/04/2020).
43
establecidos en el art. 25.3 LIRPF (“rendimientos procedentes de operaciones de
capitalización, de contratos de seguro de vida o invalidez y de rentas derivadas de la
imposición de capitales”).
3.1.CONTRATOS COMPLEMENTARIOS
38
Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la
Renta de las Personas Físicas y se modifica el Reglamento de Planes y Fondos de Pensiones, aprobado
por Real Decreto 304/2004, de 20 de febrero (BOE 31 de marzo de 2007)
39
Guías Jurídicas Wolters Kluwer ,“Plan de Previsión Asegurado (PPA)”, (disponible en
https://guiasjuridicas.wolterskluwer.es/Content/Documento.aspx?params=H4sIAAAAAAAEACtJTCq2NV
BLTC4pTcxxyU2NQSxM8tSQxKTgOKZKSm2rhEGIGBkamhkoFaWWlScmZ9nG5aZnppXkgoAs4vOKj8AAAA=
WKE; última consulta 17/04/2020)
44
Necesariamente debe constituirse una garantía de interés (donde
podemos apreciar discordancia respecto de lo estipulado para el
Plan de Pensiones).
Deberán constar expresamente en la póliza tanto la denominación
de este contrato de seguro (Plan de Previsión Asegurado), como
sus siglas (PPA).
Tal y como plantea Orts Santos, a priori resulta peculiar el fomento de esta figura
contractual por parte del legislador para personas mayores de 65 años, planteándose
así la cuestión acerca de las posibles contribuciones a estos PPA una vez sobrepasada
la edad de jubilación. Ante esta pregunta debemos responder de forma afirmativa si
tenemos en cuenta lo establecido por la DGT al respecto, en su consulta V1039-09,
donde se establece que “una vez acaecida la contingencia de jubilación se podrá
seguir realizando aportaciones a planes de pensiones para la contingenia de
jubilación, siempre y cuando no se haya iniciado el cobro de la prestación
correspondiente a dicha contingencia. A partir del momento en que se inicie dicho
cobro, las aportaciones únicamente podrán destinarse a las contingencias de
fallecimiento y dependencia”, motivo por el cual la Ley 41/2007 establece en su DA
4ª el posible rescate, pasados 10 años, de aquellas aportaciones efectuadas con la
disposición de una hipoteca inversa40.
40
Orts Santos, M. J. “Hipoteca inversa” p.129 (disponible en https://gredos.usal.es/handle/10366/121204;
última consulta 17/04/2020).
45
3.1.2. Seguro privado de dependencia
Para el supuesto de que se cumpla con la dependencia asegurada, se prevé para este
tipo de contratos la obtención de una prima, la cual se podrá articular de dos
maneras43:
41
Por ejemplo, las empresas pueden ofrecer de forma colectiva este tipo de seguro para sus empleados.
42
Evidencia de la escasa regulación relativa a los seguros de dependencia, figura de escasa contratación y
regulación en nuestro país.
43
Orts Santos, M. J. “Hipoteca inversa” pp. 136-138 (disponible en
https://gredos.usal.es/handle/10366/121204; última consulta 17/04/2020).
46
- A través de una renta, que podrá ser única o periódica. En el segundo caso
(renta periódica), habrá que establecer su carácter temporal o vitalicio
expresamente en el momento de formalización del contrato.
Además, para el supuesto de contratación de una renta temporal, se suele
añadir una cláusula de revisión del importe de la misma, debido a la
imposibilidad de conocer cómo evolucionará la población dependiente, así
como sus expectativas de vida.
Podríamos decir que estamos ante un mismo contrato con dos modalidades distintas
(temporal y vitalicia):
En cuanto a la naturaleza de este tipo de contratos, podemos decir que estamos ante un
seguro de vida en el que la parte acreedora es, generalmente, la misma entidad con la que
el sujeto suscribe el contrato de hipoteca inversa.
44
Ley 50/1980 del Contrato de Seguro (BOE 17 de octubre de 1980).
47
forma que el asegurado reciba un montante, bien durante un periodo de tiempo
determinado (modalidad de renta temporal), bien de forma vitalicia.
El modo de contratación de estos seguros parte de la base del pago de una prima o capital
inicial, a partir del cual y en función (al igual que ocurre con la hipoteca inversa) de la
edad, sexo y esperanza de vida del asegurado, se determina el importe de las rentas a
percibir45.
Por último, tal y como señala la Dra. María Jesús Orts Santos, respecto de la tipología de
este tipo de contratos, podemos hablar de la existencia de rentas de carácter inmediato,
en virtud de las cuales se comienza a percibir la renta al mes siguiente de su contratación,
o de carácter diferido, de forma que se empezarán a recibir a partir de una fecha
determinada.
3.2.FIGURAS AFINES
Una vez realizada esta aclaración, lo primero que debemos hacer es determinar el
concepto de contrato de alimentos. La definición legal de este contrato viene establecida
en el art. 1791 CC, en virtud del cual “una de las partes se obliga a proporcionar vivienda
45
Orts Santos, M. J. “Hipoteca inversa” p.140 (disponible en https://gredos.usal.es/handle/10366/121204;
última consulta 17/04/2020).
46
Ley 41/2003, de 18 de noviembre, de protección patrimonial de las personas con discapacidad y de
modificación del Código Civil, de la Ley de Enjuiciamiento Civil y de la Normativa Tributaria con esta
finalidad (BOE 19 de noviembre de 2003).
48
manutención y asistencia de todo tipo a una persona durante su vida, a cambio de la
transmisión de un capital en cualquier clase de bienes y derechos”. Por tanto, estamos
ante un contrato en el que la causa viene determinada por un intercambio de dinero o
bienes, a cambio de medios de subsistencia, atención o cuidados47.
Ahora bien, pese a que la contratación de esta figura se destinó en un primer momento a
un ambiente familiar, en la práctica la realidad es que, en numerosas ocasiones, esta figura
es ofertada por residencias de personas mayores, quienes ofrecen atención y cuidados a
cambio de un lugar donde vivir.
Respecto de las características de este tipo de contratos debemos mencionar que estamos
ante un contrato consensual (pues se perfecciona por el mero consentimiento de las
partes), bilateral (pues surgen obligaciones para ambas partes), oneroso, aleatorio (debido
a que el vencimiento del contrato viene determinado por un suceso incierto, como es la
muerte del alimentista) y personal (elemento esencial en este contrato)48.
47
Orts Santos, M. J. “Hipoteca inversa” p. 114 (disponible en https://gredos.usal.es/handle/10366/121204;
última consulta 17/04/2020).
48
Wolters Kluwer “Contrato de alimentos” (disponible en
https://guiasjuridicas.wolterskluwer.es/Content/Documento.aspx?params=H4sIAAAAAAAEAMtMSbF1
jTAAAUMjA3NDtbLUouLM_DxbIwMDCwNzAwuQQGZapUt-
ckhlQaptWmJOcSoAtV62tDUAAAA=WKE; última revisión 17/04/2020).
49
Orts Santos, M. J. “Hipoteca inversa” p. 115 (disponible en https://gredos.usal.es/handle/10366/121204;
última consulta 17/04/2020).
49
3.2.2. Cesión para alquiler
Ahora bien, lo que sí podemos catalogar como una ventaja sería el hecho de que el
abandono de la residencia habitual y la consiguiente cesión para que se alquile la vivienda,
en ningún momento supone la pérdida de la propiedad de la misma.
Para concluir con el estudio de esta figura contractual, debemos señalar su principal
diferencia con el contrato de hipoteca inversa, ya que las entidades que suelen ofertar este
tipo de contratos son grupos especializados en la gestión de residencias para la tercera
edad, en lugar de entidades aseguradoras o financieras, como es el caso de la hipoteca
inversa51.
50
García Mares S. “La Hipoteca Inversa” p. 343, disponible en
https://scholar.google.es/scholar?hl=es&as_sdt=0%2C5&q=la+hipoteca+inversa+sara+garcia+mares&btn
G=; última consulta 17/04/2020)
51
Serrano de Nicolás, A., “Régimen jurídico de la hipoteca inversa. Revista de derecho privado”, (92), p.41.
50
3.2.3. Contrato de renta vitalicia
Artículo 1802.
“El contrato aleatorio de renta vitalicia obliga al deudor a pagar una pensión o rédito
anual durante la vida de una o más personas determinadas por un capital en bienes
muebles o inmuebles, cuyo dominio se le transfiere desde luego con la carga de la
pensión”.
Artículo 1808.
“No puede reclamarse la renta sin justificar la existencia de la persona sobre cuya vida
esté constituida”.
Como podemos observar mediante la lectura del primero de estos artículos, nos
encontramos ante un contrato aleatorio, ya que éste depende de un acontecimiento incierto
(el fallecimiento de la persona mayor) y real, ya que no será obligatoria la satisfacción de
la pensión o rédito hasta el momento de entrega de aquellos bienes muebles o inmuebles.
Igualmente, de la lectura de este artículo podemos definir las partes del contrato. En
primer lugar, el deudor será aquella persona que recibe los bienes muebles e inmuebles
(a título de propietario), a cambio de lo cual deberá pagar una pensión o rédito anual. Este
deudor puede ser una persona física o jurídica. Por otro lado, el acreedor en este tipo de
contratos es la persona perceptora de la renta. Por último, debemos mencionar que
estamos ante un contrato unilateral, ya que, cumplida la entrega del capital, únicamente
estará obligado a realizar prestaciones el deudor52.
52
Wolters Kluwer “Contrato de renta vitalicia” (disponible en
https://guiasjuridicas.wolterskluwer.es/Content/Documento.aspx?params=H4sIAAAAAAAEAMtMSbF1
jTAAAUMjQwNLtbLUouLM_DzbsMz01LySVADt8-wpIAAAAA==WKE.; última revisión
17/04/2020).
51
1. Mientras que el contrato de renta vitalicia se desenvuelve normalmente en un
ambiente privado y personal, en la hipoteca inversa una de las partes será siempre
una entidad aseguradora o financiera, por lo que hablaríamos de un ámbito
eminentemente privado en el caso del contrato de renta vitalicia, frente a un
ámbito eminentemente mercantil de la hipoteca inversa.
2. Respecto del límite de edad, pese a que esta figura esté pensada para personas de
una edad avanzada, no existe límite alguno, frente al límite de 65 años establecido
para la hipoteca inversa.
3. Respecto a la forma del contrato, en el de renta vitalicia estamos ante un supuesto
de libertad de forma, por lo que hasta la forma verbal sería válida en la
constitución de un contrato de renta vitalicia53.
4. En el supuesto de fallecimiento temprano del acreedor de un contrato de renta
vitalicia, aquellos llamados a la herencia no van a disponer del capital no
disfrutado por éste (acreedor), salvo en el caso establecido en el art. 1804 CC
(fallecimiento anterior a los veinte días posteriores al otorgamiento). Sin embargo,
en el caso de la hipoteca inversa, los llamados a la herencia únicamente deberán
satisfacer la parte de crédito/préstamo dispuesto por el fallecido.
IV: CONCLUSIONES
Berrocal Lanzarot, A. I., “Hipoteca inversa y otros instrumentos financieros afines”. Academia Sevillana
53
52
Una vez estudiada la hipoteca inversa en profundidad, y conocidas sus posibles figuras
alternativas, he considerado relevante realizar ciertos comentarios subjetivos en cuanto a
esta figura.
1) Considero que se trata de una figura que cumple de forma notable con su objetivo,
que no es otro que el de dar un complemento económico a la persona mayor o
dependiente propietaria de un inmueble, debido a la escasa retribución que estas
personas reciben por sus pensiones (figura bastante polémica en la realidad actual
española, sujeta a continuo debate en el ámbito político).
53
considero que no deberían utilizarse indistintamente estos conceptos ya que, como
hemos visto, se trata de contratos distintos, con finalidades distintas.
6) En cuanto a la tasación del inmueble, considero acertado el sistema establecido en
la Ley de Regulación del Mercado Hipotecario, pues garantiza la protección del
deudor por medio de la independencia de las sociedades de tasación. Además el
hecho de que el valor de tasación sea el actual del inmueble en el momento de
constitución de la hipoteca lo considero igualmente positivo, pues si se llevasen a
cabo revisiones periódicas de este valor, generaríamos incertidumbre y
preocupación en el deudor debido a una posible disminución del valor del
inmueble (es decir, es posible que el valor de tasación se vea incrementado como
consecuencia de la evolución positiva del mercado, si bien puede ocurrir el
supuesto contrario, por lo que teniendo en cuenta las características del deudor,
considero que este preferirá tener una cifra estática de referencia).
7) Para la definición del concepto de dependencia debemos estar a lo establecido en
la Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas
en Situación de Dependencia. Considero que la regulación establecida en la Ley
41/2007 debería definir este concepto en su propio articulado, debido a su
relevancia a la hora de contratar o no una hipoteca inversa.
8) En la DA 1ª de la Ley 41/2007 se establece la posibilidad de existencia de uno o
varios beneficiarios. Ahora bien, considero que debería existir regulación expresa
acerca del límite máximo de beneficiarios posibles, pues actualmente es la
voluntad de las partes la que decidirá sobre esta materia, por lo que la entidad
acreedora acaba siendo quien, en última instancia, decide si suscribir o no un
contrato con X beneficiarios. Es decir, considero que debería existir un número
predefinido de beneficiarios, de forma que la entidad acreedora no pueda negarse
a admitir (por ejemplo, si una persona mayor quisiera formalizar este tipo de
contrato con cuatro beneficiarios y la cifra estuviese fijada en un máximo de cinco,
la entidad acreedora no podría negarse a formalizar el contrato, si bien
actualmente puede decidir libremente que el máximo que considera conveniente
son, por ejemplo, dos).
9) En lo respectivo al régimen de transparencia y comercialización o asesoramiento,
considero que cumple con un objetivo esencial en la contratación de la hipoteca
inversa, pues supone en definitiva una mayor protección del deudor. Ahora bien,
el carácter gratuito u oneroso de dicho régimen debería aclararse de forma expresa
54
en la Ley, sin que sea necesario acudir a la Orden EHA/2899/2011, en vistas a
cumplir de forma más eficiente con el objetivo mencionado de protección del
deudor.
10) Por último, considero positiva la ampliación subjetiva relativa a la dependencia
efectuada por la Ley 1/2013, pues la limitación a personas en situación de
dependencia severa o gran dependencia (en mi opinión) era un tanto irracional.
Considero que beneficia a ambas partes del contrato, pues si bien no afecta en
ningún momento a los intereses de la parte acreedora, se está ampliando la
posibilidad de acceso a esta figura a potenciales deudores con la misma necesidad
a satisfacer.
En conclusión, considero que estamos ante una figura hipotecaria que presenta numerosas
ventajas y que satisface una necesidad real de un sector “vulnerable” de la población
española, por lo que el examen global es muy positivo en cuanto a su practicidad. Ahora
bien, la regulación legal efectuada deja varios aspectos en el aire, generando
incertidumbre y una vía a la desprotección del posible deudor hipotecario. Por ello,
considero que la regulación debería ser más detallada y minuciosa en determinados
aspectos, como los que acabamos de mencionar.
V: BIBLIOGRAFÍA
55
- Devesa-Carpio, J. E., Devesa-Carpio, M., Domínguez-Fabián, I., Encinas-
Goenechea, B., Meneu-Gaya, R., & Nagore-García, A. “Análisis financiero-fiscal
de la hipoteca inversa en España”. Innovar, 22(45).
56
- Guías Jurídicas Wolters Kluwer “Contrato de alimentos” (disponible en
https://guiasjuridicas.wolterskluwer.es/Content/Documento.aspx?params=H4sIA
AAAAAAEAMtMSbF1jTAAAUMjA3NDtbLUouLM_DxbIwMDCwNzAwuQ
QGZapUt-ckhlQaptWmJOcSoAtV62tDUAAAA=WKE; última revisión
17/04/2020).
57
- Pacheco Jiménez, M.N. “La hipoteca inversa: ventajas e inconvenientes para los
consumidores” (disponible en
https://previa.uclm.es/centro/cesco/pdf/trabajos/6/2009/6-2009-3.pdf; última
consulta 18/04/2020).
58
- Ley 1/2013, de 14 de mayo, de medidas para reforzar la protección a los deudores
hipotecarios, reestructuración de deuda y alquiler social (BOE 15 de junio de
2013).
59
- Real Decreto-Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre por el que se aprueba el
Texto Refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad
y de su inclusión social (BOE 3 de diciembre de 2013).
60