0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas9 páginas

Conceptos de Buena Fe y Tenedor

El documento aborda la importancia de la buena fe en el contexto del derecho cambiario y comercial, destacando la presunción de buena fe exenta de culpa según el Código de Comercio y el Código Civil. Se analizan las diferencias entre la buena fe exenta de culpa y la simple buena fe, así como su relación con el tenedor de títulos valores y las implicaciones legales de estas definiciones. Además, se menciona la evolución de la jurisprudencia nacional respecto a la buena fe desde 1936, enfatizando su función protectora en transacciones comerciales.

Cargado por

camila agudelo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas9 páginas

Conceptos de Buena Fe y Tenedor

El documento aborda la importancia de la buena fe en el contexto del derecho cambiario y comercial, destacando la presunción de buena fe exenta de culpa según el Código de Comercio y el Código Civil. Se analizan las diferencias entre la buena fe exenta de culpa y la simple buena fe, así como su relación con el tenedor de títulos valores y las implicaciones legales de estas definiciones. Además, se menciona la evolución de la jurisprudencia nacional respecto a la buena fe desde 1936, enfatizando su función protectora en transacciones comerciales.

Cargado por

camila agudelo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Tarifa almacenaje.

Importe seguro y nombre asegurador.


Plazo depósito.
Estimación valor mercancía.

Bono de prenda:
Nombre beneficiario.
Importe, fecha y vencimiento. DE LA BUENA FE +
Firma tenedor del certificado
y del almacén genera1.
Dr. Bernardo Trujillo Gane
Conocimiento de embarque
y carta de porte:
Nominativos o a la orden.
Origen: contrato de transporte. SUMARIO:
Mención del derecho.
Firma del creador. El tenedor y la buena fe. El código de comercio ignora la de-
finición de buena fe, pero la presume. El arto 768 del C. C. define
Mención "Carta de porte" o la buena fe. Pero la jurisprudencia nacional viene hablando de la
"Conocimiento de embarque". buena fe exenta de culpa desde 1936. Diferencias entre la buena
fe exenta de culpa y la simple buena fe. Doctrina de la H. Corte,
Nombre y domicilio del remitente. Gorphe, Tena. Alcances de la presunción del arto 835 del C. de
Nombre y domicilio del transportador. Co. Un examen a los textos en que se habla de la buena fe. La
buena fe en los autores nacionales: Robledo y Sanin. Se critica
Nombre y domicilio a quien se expide. una teoría. La locución "buena fe exenta de culpa" no es inútil.
Número de orden título. Vivante. Fontanarrosa. Pérez Vives.
Descripción mercancía y estimación su valor.
Indicación fletes y gastos transporte. EL tenedor y Indudablemente el concepto de "tenedor" y el
Mención lugar de salida y destino. la buena fe. de "buena fe" son inseparables. Hay entre ellos
Medio de transporte. una imbricación ineludible de tal naturaleza, que
Vehículo. cuando se habla de la buena fe se piensa en el tenedor, porque a él
se refiere, para su beneficio en cuanto a los derechos que de esa con-
Factura cambiaria de compraventa: dición se derivan, o para desconocerle algunos de ellos, si es que le
Mención derecho incorporado. falta. La buena fe, separada del tenedor, no tiene sentido ni realiza-
Firma creador. ción en el campo jurídico del derecho cambiaría. Por eso analizare-
Mención ser factura cambiaria de compraventa. mos paralelamente un concepto frente al otro.
Número de orden del título.
El códico de Como antes, el actual código de comer-
Nombre y domicilio comprador.
comercio ignora la cio ignora la definición de buena fe. La
Caracter-ísticas mercancías.
definición de buena menciona en algunos artículos para pre-
Precio unitario y valor total.
fe, pero la presume. sumirla o para exigirla, mas no da un
Expresión en letras en que se asimila
concepto legal de lo que se entiende por
a la letra de cambio.
* Este trabajo hace parte del libro DE LOS TITULaS VALORES, próximo a apa-
Medellín, julio de 1972 recer, del doctor Bernardo Trujillo Calle.

-346- -347-
eEla. En esta forma habrá qué recurrir a la noción que trae el có- acreedor, en tanto que el civil protege al deudor. "El derecho cam-
digo civil. biario es un monumento al acreedor desconocido", ha dicho un ilus-
El artículo 835 del C. de Co. habla de que la buena fe, aún la tre profesor. (1 bis).
exenta de culpa, se presume. Quien alegue la mala fe o la culpa de
El artículo 768 del El artículo 768 del C. C. contempla
una persona o afirme que ésta debió conocer o conoció determinado
c. C. define La buena fe. una definición de buena fe clásica
hecho, deberá probarlo.
por su precisión: "Es la conciencia
Este precepto sienta normas de gran contenido, porque siendo de haberse adquirido el dominio de la cosa por medios legítimos exen-
que la buena fe se presume, todo tenedor, es en principio, tenedor de tos de fraude y todo otro vicio".
buena fe. Y por la disposición del artículo 647 que considera tenedor
Estimamos que en este artículo puede hallarse la justificación de
legítimo a quien posee el documento conforme a la ley de .circulación,
la frase "buena fe exenta de culpa" del C. de Co., criticada mal por al-
se dan las dos orientaciones capitales en relación con el tenedor:
gunos autores. Porque si en el c. c. se habla de: "conciencia de ha-
que lo es de buena fe y que adquirió por medios legítimos. Y si la
berse adquirido el dominio de la cosa por medios legítimos exentos
presunción es también de que su tenencia está exenta de culpa, se
de fraude ... ", no sabemos entonces cuál es la razón de la aprehen-
configura una teoría de mayor trascendencia aún, pues el tenedor
sión contra la frase "exenta de culpa" que a veces trae el C. de co.
está amparado por derechos apenas comparables a los que le confería
para precisar el concepto de buena fe, de algunos derechos cartula-
la ley 46 de 1923, en su artículo 59 al tenedor en debida forma.
res y de excepciones oponibles, aunque evidentemente no sean tér-
Porque si bien el artículo 61 de la ley 46 del 23 presumía que minos equivalentes.
todo tenedor lo era en debida forma, a continuación recortaba la fir- Es que si no hay buena fe exenta de culpa como dice un autor
meza dada en la regla general al preceptuar que "cuando se demues- (2) porque "no hay culpa grave que no equivalga a mala fe", tam-
tre que el título de cualquier persona que haya negociado el instru- poco habría "conciencia de haber adquirido el dominio de la cosa por
mento era defectuoso, toca al tenedor probar que él o cualquier per- medios legítimos exentos de fraude" ya que el fraude excluye la le-
sona a quien reclame el pago adquirió el título corno tenedor en gitimidad del medio elegido para adquirir.
debida forma ... ", circunstancia ésta que no es tenida en cuenta por
el arto 835 del C. de Co., con lo cual se erige una presunción más ge- Como tampoco se ve que sea red ud ante la expresión comenta-
neral, amplia y protectora de los derechos del tenedor, al no sufrir da (3), como afirman otros.
la buena fe suya mengua por el hecho de que cualquier endosante an-
terior haya tenido un título defectuoso. Esto debido a los principios También el C. C. El código civil en su artículo 769 dice:
rectores de la literalidad, incorporación, autonomía, legitimación y presume la buena fe. "La buena fe se presume, excepto en los
circulación que informan el nuevo derecho cambiario, entre los cua- casos en que la ley establece la pre-
les hay cierta capilaridad que trasmite al poseedor seguridades má- sunción contraria. En todos los otros, la mala fe deberá probarse".
ximas frente a eventuales reclamaciones originadas en el título. De
Los alcances de esta presunción son más limitados que los del
esta suerte, la necesidad de que el título circule, pues que es de
c. de co., como luego se verá, pues se trata de una simple buena fe,
su naturaleza, hace que la ley extienda hasta el máximo su protec-
frágil ante la prueba y de contornos menores.
ción al futuro y desconocido tenedor, para evitar lo que gráficamen-
te ha denominado Ascarelli "caja de sorpresas", refiriéndose a las ex- Cuando se escribió el c. c. no se vislumbraba aún la teoría de
cepciones que podran multiplicarse con cada transferencia del títu- la buena fe exenta de culpa. Fue obra de la doctrina y de la juris-
lo valor. (1). Precisa entender que el derecho cambiario protege al
(1 bis) José Luis López. Conferencnas en el Colegio de Abogados de Medellín.
(2) Eugenio Sanín Echeverri. Títulos Valores, pág. 60.
(1) Tulio Ascarelli. Panorama del Derecho Comercial, pág. 54. (3) León Posse Arboleda. Notas sobre Títulos Valores, pág. 13.

-348- -349-
prudencia posteriores. Precisamente el c. de co. aprovechó 10 que se " ... Vende ·cosa ajena el marido que celebra un contrato de com-
había elaborado al respecto e incorporó el moderno concepto en los praventa sobre bienes de la sociedad conyugal... La buena fe del
artículos 622, 773, 776, 784, -ords. 11, y 12-, 82(}, en lo atinente comprador no alcanza a darle el carácter de propietario, frente a los
a títulos valores, y, en otros más como los artículos 529, 835, 841, • I verdaderos dueños ... ". (3 bis.)
842, 863, 897, 919, 960, 1320, 1565, 1563, que tratan de diversas ma-
Tratábase de un proceso civil vinculado a una venta de inmue-
terias a lo largo de ese estatuto.
bles, desde luego ajeno al derecho cambiario. Pero vale al efecto con
Solamente, pues, en aquellos cinco artículos habla el código de el fin de explicar a continuación lo que la H. Corte dijo, en esa mis-
la buena fe exenta de culpa cuando se refiere a los títulos valores. En ma fecha, con ponencia del magistrado Dr. Eduardo Zuleta Angel so-
el 622; al expresar los derechos del tenedor que ha recibido un título bre la buena fe exenta de culpa. La síntesis de la doctrina sentada es
creado en blanco cuando ya estaba completo. Ese tenedor puede ha- que cuando se habla de un tercero de buena fe exenta de culpa, no su-
cerlo valer como si se hubiera llenado de acuerdo con las autoriza- cede lo mismo que en el evento de un tercero simplemente de buena
ciones dadas. En los arts. 773 y 776, para garantizar a los terceros que el fe. Tratándose de la primera, se requiere en ese tercero un máximo
contrato de compraventa o de transporte que consta en una factura cam- de cualidades reunidas: a). Debe estar, ciertamente esa persona, exen-
biaria aceptada por el comprador, o remitente o cargador, según el caso, ta de toda culpa, es decir, no basta que quien la invoca haya tenido
se refiere a contratos realizados debidamente como está estipulado en la creencia o la [Link]ón de estar negociando con el verdadero
los títulos valores correspondientes. En el arto 784, ords. 11 y 12, al dueño sino que es menester que esa creencia no sea resultado, de
reglamentar las excepciones oponibles contra la acción cambiaria, una negligencia en que no habría incurrido una persona avisada y
cuando esta se dirige contra tenedores de buena fe. Y en el 829, para diligente; b). Además, en muchos casos, no será suficiente la igno-
decir que contra el tenedor de buena fe exenta de culpa no procede la rancia propiamente dicha respecto de la realidad jurídica. Será ne-
acción reivindicatoria del título. cesaria una verdadera convicción de que se está procediendo confor-
me a esa realidad. (4).
Pero la Jurisprudencia Sin embargo que en el derecho po-
En resumen, la admisión de las reglas sobre la buena fe exenta
nacional viene sostenien- sitivo apenas en el presente año vi-
de culpa, es decir, sobre esa especie de buena fe que no solamente
do la teoría de la buena no a consagrarse la teoría de la
implica la ausencia del elemento "malicia", sino que requiere por
fe exenta de culpa desde buena fe exenta de culpa, como se
parte de quien la aduce a su favor la prueba de la diligencia y pru-
año de 1936 dijo, ya la jurisprudencia de la H.
dencia, causó en el medio jurídico tradicional una revolución de los
Corte Suprema de Justicia, desde
conceptos tenidos hasta ese momento como postulados de validez uni-
el año de 1936, había sostenido en memorable fallo esa tesis.
versal.
El 20 de mayo de 1936 se profieren por la H. Corte dos senten-
cias sobre casos parecidos con resoluciones contrarias. La una con Se venía hasta 'entonces trabajando sobre la presunClOn general
ponencia del doctor Miguel Moren~ Jaramillo, quien sostuvo el dere- de buena fe contenida en el arto 769 del C. c. Pero, se ha dicho, ésta
cho del "verus domino", frente al poseedor de buena fe en un caso es muy precaria y fácil de desvirtuar por otras presunciones simples
de venta de bienes de la sociedad conyugal disuelta e ilíquida por y especialmente por la demostración de hechos que conduzcan a la
muerte de la mujer. Lleva la firma, también, del Dr. Antonio Rocha. conclusión de que un hombre prudente y diligente habría realizado

Dijo entonces la Corte: (3) bis). Se generalizó tanto el fraude a los herederos con motivo de las ventas
1 de bienes que aparecían en cabeza de los cónyuges sobrevivientes, que
e decreto. 960 de 1970, "Estatuto del Notariado", trató de corregir la anormalidad
"Disuelta la sociedad conyugal por muerte de la mujer no puede con el artículo 27.
el marido sobreviviente continuar enajenando los bienes sociales". (4) G. J. No. 1904, pág. 44 Y S. s.

-350- -351-
investigaciones y gestiones que fueron omitidas por el tercero que 3 una apariencia de derecho de la cual se ha derivado un error inven-
invoca esa buena fe. cible y hace ceder ante ella la realidad jurídica. En otros términos:

Diferencias entre la Ahora bien. La diferencia entre ambas . ,


cada uno de estos textos consagra una medida de protección en favor
del tercero de buena fe que incurrió en error invencible, y que, co-
buena fe exenta de es bastante considerable. La que se ale- mo consecuencia de éste, se vería expuesto a que se le alegaran con-
culpa y ,In buena fe. ga como exenta de culpa es creadora de tra él las deducciones lógicas implacables de la verdad jurídica que
Doctrina de la H. de derecho. La otra no ignoró, si la ley no le hubiere atribuído en todos estos casos a la bue-
Corte. Gorphe. Tena. En la misma sentencia se lee: "Desde na fe exenta de culpa una función creadora".
que el derecho se humanizó, dice Gorphe,
Esta jurisprudencia triunfó sobre la tradicional y ha sido repe-
se saturó de un principio bienhechor que se ha llamado buena fe y
tida en varias sentencias que le han dado valor a la teoría de la apa-
que se impuso al respeto general. La noción jurídica de la "bona fides"
riencia enunciada con la vieja sentencia "error communis facit jus".
se impregnó de ideas morales y religiosas desconocidas de la antigüe-
(Véase: G. J., t. LIX, pág. 392 de 27 de julio de 1945; t. LXXX, pág.
dad y se extendió al conjunto del derecho privado".
338, de 18 de mayo de 1955; t. LXXXVIII, pág. 230 de 23 de junio de
"El principio de la buena fe tiene una función creadora, que 1958, t. XCII" pág. 452, 25 de abril de 1960; sentencia de 7 de nov.
consiste en hacer surgir el derecho del hecho y una función adapta- de 1967, Derecho Colombiano, N9 73, pág. 136).
dora para modelar el derecho sobre el hecho, y se presenta en tres
Precisamente la sentencia de 23 de junio de 1958, completó de
formas:
manera magistral la importancia de esta teoría de la buena fe exen-
a). Como criterio de apreciación y por lo tanto de interpretación ta de culpa en estos términos:
de los hechos jurídicos.
"La buena fe cualificada: (buena fe creadora de derechos o si-
b). Como objeto de obligación en las relaciones jurídicas: aquí tuaciones, buena fe exenta de culpa). Máxima: error communis fa-
se presenta en su aspecto negativo para darle a las manifestaciones cit jus".
de mala fe las correspondientes sanciones.
La buena fe cualificada tiene efectos superiores a los de la bue-
c). Como objeto de protección legal: esta tercera forma es la na fe simple acabada de examinar.
más rica en aplicación. La buena fe se presenta en su aspecto posi-
Como su nombre lo indica, tiene la virtud de crear de la nada
tivo y dotada de una eficacia propia bastante hasta para suplir la
una realidad jurídica, vale decir, de dar por existentes ante el orden
falta de derecho.
jurídico, un derecho o situación que no existe realmente. La buena
Aquí, dice Gorphe, la eficacia de la buena fe presenta una grave- fe creadora o buena fe cualificada, interpreta adecuadamente una
dad particular, en cuanto ella no aparece sino en detrimento del ver- máxima legada por el antiguo derecho al moderno: error communis
dadero titular del derecho. La cuestión se presenta bajo la forma de facit jus".
un conflicto de derechos entre el verdadero titular y el tercero de
Más adelante, dice: " ... La buena fe simple tan sólo exige una
buena fe, causahabiente del titular aparente: uno de los dos debe
conciencia recta, honesta, pero no exige una especial conducta. Es de-
ser sacrificado".
cir, la buena fe simple puede implicar cierta negligencia, cierta culpabi-
La sentencia resume el contenido de su doctrina en este párra- lidad en el contratante o adquirente de un derecho. Así, la defini-
fo: "Por las anteriores citas -se refiere a la interpretación extensiva ción del arto 768 corresponde únicamente a la buena fe simple y
en los artículos 149, 150, 947, 1547, 1548, 1933, 1634, 1766, 1940, sólo se hace consistir en la conciencia de adquirirse una cosa por
1944, 2140, y 2199 del c. C.- se ve claramente que el legislador co- medios legítimos. Una aplicación importante de esa buena fe es la
lombiano, en los casos allí contemplados y para proteger a terceros ya examinada del arto 964 del C. c. En general, quien compra una
poseedores de buena fe, le reconoce efectos [uridícos trascendentales cosa mueble a otra persona, actúa con una buena fe simple y no ad-

-352- -353-
quiere el dominio si el tradente no era el verdadero dueño, según Por lo demás, la ignorancia que excusa no ha de ser hija de la
lo dispone el arto 752 del C. C. Ello, porque tan sólo se tuvo la con- negligencia. La máxima de San Pablo requiere no sólo la persuación,
ciencia de que el tradente era el propietario, pero no se hicieron ave- sino también la plenitud de la persuación, que presupone la aten-
riguaciones o exámenes especiales para comprobar que realmente era • <
ción diligente. Y sabido es que lo que se ignora debiendo o pudiendo
propietario" . saberse, produce en derecho el mismo efecto que si se supiera. Por
"En cambio, la buena fe creadora de derechos o buena fe exenta eso el C. C. suizo establece en su artículo 39 que "nadie puede invocar
de culpa exige dos elementos: un elemento subjetivo y que es el que su buena fe, si ésta es incompatible con la atención que puede exigir-
se exige para la buena fe simple: tener la conciencia de que se obra se de él según las circunstancias", fórmula que nos parece irrepro-
chable".
con lealtad; y segundo, un elemento objetivo o social: la seguridad
de que el tradente es realmente propietario lo cual exige averiguacio- Más adelante dice: " ... Hay casos en que el legislador, por des-
nes que comprueben que aquella persona es realmente propietaria. La cubrir en ciertos hechos indicios evidentes de la mala fe, él mismo
buena fe simple exige tan solo conciencia, la buena fe cualificada la pronuncia de modo irrecusable, quitando al juez la posibilidad de
exige conciencia y certeza". decidir en contrario. Tal acontece, v. g., en los casos a que se re-
Felipe de J. Tena (5), luego de un amplio estudio del proble- fieren los arts. 2166 del C. c.; 43, párrafo 4Q de la Ley y de Títulos y
ma de la buena fe al través de los autores europeos (Gorphe, Galfo Operaciones de Crédito ... " (6). Mas esto no significa el desconoci-
Ruta, Ripert, Wickman, Savigny), expone: " ... En nuestro concep- miento del principio; antes bien, en realidad, no hace más que rea-
to, para que la creencia funde y .constituya la buena fe, no necesita firmarlo, presumiendo con presunción juris et de jure que la creen-
contar con razones concluyentes capaces de demostrar en cualquier cia del poseedor, en cuanto a la pureza de su adquisición, no puede
momento la realidad del derecho trasmitido. Darle tamaño alcance ser firme ni sincera, por ser incompatible con el supuesto en que el
a la tesis de la concepción positiva, equivaldría a hacer imposible legislador se ha colocado".
todo comercio jurídico respecto de las cosas muebles. Basta que la
creencia sea firme, es decir, no turbada u oscurecida por la duda, Alcances de la Al decir el artículo 835 que la buena fe, aún
para que pueda servir de válido fundamento a la posesión de buena presunción del la exenta de culpa se presumirá, está dando
fe. Y esa firmeza no ha de apreciarse a la luz de criterios generales, artículo 835 a entender algo verdaderamente trascendental,
marcados por la lógica o por el proceder de las personas discretas. del C. de co. si hacemos la aplicación de la doctrina de la
La creencia bien puede ser irracional, con tal que brote firme y sin- H. Corte Suprema.
cera del espíritu. Son, pues, las circunstancias individuales de cada Cuando se requiere que la buena fe sea la exenta de culpa para que
sujeto las que le han de dar la pauta y la medida para juzgar con el sujeto que posee un título adquiera el amparo de la ley frente al
tino de la firmeza y sinceridad de su creencia y, por ende, de su bue- demandado, es porque ese tenedor no puede acogerse a una mera ac-
na o mala fe, siendo posible, por lo tanto, que dos posesiones inicia- titud pasiva. Debe, en consecuencia, probar en cierta forma, su buena
das en circunstancias objetivamente idénticas, pero por dos sujetos fe. Que obró con prudencia, con diligencia, con el cuidado de una
de distinta mentalidad, hábitos, educación, etc., resulten de buena fe persona avisada. Que no tuvo malicia, sí, pero que también se preo-
la una y de mala fe la otra. cupó por establecer debidamente, como persona vigilante, que no exís-
"Que cada cual obre según la plena persuacion de su espíritu".
En esta frase profundamente verdadera, que dejó escrita el más recio (6) Ar.t. 43, pan. 49, Ley de títulos y operaciones de crédito: "Si a pesar de la
notificación prevista por la fracción V del artículo 45, el título fuere nego-
paladín del cristianismo podemos resumir toda nuestra doctrina. ciado en la bolsa, el que lo adquiera en ésta, durante la vigencia de la orden
de suspensión, se reputará de mala fe".
Art. 45, fracción V: "Dispondrá -el juez- siempre que el reclamante lo pí-
diere, que el decreto, que el decreto y la orden de suspensión de que hablan
(5) Derecho Mercantil Mejicano, sexta edición de 1970, pág. 348. las fracciones 1 Iy 1 se notifiquen a las bolsas de valores señaladas por aquél,
con el fin de evitar la transferencia del documento".

-354- -355-
tiera error, mala fe de su tradente, algo sospechoso en el hecho o Supongamos el punto de vista contrario, esto es, como si la bue-
contrato efectuado. En suma, todo un cúmulo de exigencias que real- na fe exenta de culpa no se presumiera. Ahí tendríamos, en cada oca-
cen una actitud positiva. sión en que el código exigiera esa calidad al tenedor, que éste, para

En el arto 58 de la ley 46 de 1923 se consagraba 10 que en el de-


.. reCllamar exitosamente sus derechos, debería demostrar que no ac-
tuó con malicia, que investigó la bondad del título, la titularidad de
recho inglés se denomina "conocimiento presuntivo", algo así como su endosante, la clase de documento de que se trataba, que desplegó
una regla de conducta exigente; por encima de 10 ordinario, que des- de su parte una dkligente actividad para justificar su posición. No se
truía en el adquirente de un instrumento negociables la simple bue- defendería con la simple actitud pasiva amparada por el artículo 768
na fe. (7) del C. C.
El caso 10 ilustra Robledo (8), con un ejemplo de persona que
adquiere un documento negociable por exiguo valor, de otra que es Un examen a los textos Ya dijimos en qué casos el C. de co.
considerada en su ámbito oomo de mala fe y de conducta indeseable. en que se habla de la habla de la buena fe exenta de cul-
Allí la buena fe del tenedor desaparece porque se dice, que siendo el buena fe exenta de culpa pa. El por qué se consagra la pre-
tradente de mala reputación pública, se presume que el adquirente para descubrir la razón sunción a favor del tenedor, es ob-
tuvo noticia del [Link] en el título de la persona que lo negociaba. Es de la presunción. via. Si así no fuera sería muy difí-
un equivalente a mala fe. Algo así como sucede en el derecho meji- cil, en esas precisas condiciones, dar
cano cuando se adquiera un título valor en bolsa, luego de darse el se un tenedor de buena fe exenta
aviso de que está por fuera del comercio. (Art. 45, frac. X LGTOC)). de culpa, perjudicando así los derechos de 'terceros, la circulación de
los títulos valores y la seguridad que deben infundir ellos en el merca-
Pero la regla de que aún la buena fe exenta de culpa se presu- do de los bienes muebles corporales.
mirá, vino a colocar al tenedor en una posición de verdadero privile-
gio. Y cada vez que el código de comercio hable de un tenedor de Indaguemos, por ejemplo, por los motivos de orden práctico y
buena fe exenta de culpa, sabemos ya que es como si estuviera di- jurídico en cada uno de esos artículos.
ciendo: presumo que usted ha sido cuidadoso al tomar el título va- Artículo 622. La naturaleza del título absolutamente incoado, por
lor por averiguar la pureza del documento, el dominio que sobre su misma apariencia, se presta a toda forma de alteraciones o falsi-
él ejercía su tradente, la ausencia de vicios en el contrato subyacen- ficaciones. Si el legislador le pidiera al tenedor que lo trata de hacer
te, que usted ha obrado como sujeto cuidadoso, diligente, y no sola- valer "como si se hubiera llenado de acuerdo con las autorizaciones
mente sin malicia. En suma, que su posición de tenedor es inataca- dadas", esa diligencia, esa convicción de estar procediendo con el cui-
ble. De allí que si alguien alega su mala fe, o la culpa suya en la dado de persona que ha inquirido los pormenores de la creación y
adquisición de un título vicioso o de persona que no era dueña, o emisión del documento, su circulación, su validez, el dominio de su
que usted conoció o debió conocer determinado hecho en relación tradente, los vicios anteriores en el título y en los derechos de quie-
con su derecho de tenedor, deberá probarlo. nes fueron endosantes, si se cumplieron estrictamente las instruccio-
Por eso la expresión cuestionada no sobra en el lenguaje del de- nes dadas para completarlo, que no hubo manipulaciones fraudulentas,
recho cambiario ni es equivalente a la simple presunción de buena fe se haría muy precaria "la circulación del título valor y muy vulne-
a que se alude constantemente en el código de comercio. rable la posición del tenedor, imposibilitado por virtud de esas cir-
cunstancias, para obtener la información requerida.
(7) Art, 58, Ley 46 de 1923: "Para que la noticia de un vicio en el instrumento o Si hubo alteraciones en las órdenes o instrucciones recibidas, la
en el titulo de la persona que lo negocia se entienda recibida, es necesario
que aquel con quien se negocia el instrumento haya tenido conocimiento del ley le ha dicho sin embargo al tenedor que lo ha recibido completo:
vicio o de hechos tales que el recibido por él del instrumento equivalga a usted hizo como diligente titular lo que toda persona habría hecho, es
mala fe". .
(8) Emilio Robledo Uribe. Instrumento Negociable, ed. de 1945, pág. 161. decir, tomar los datos sobre la pureza de las operaciones precedentes,

-356- -357-
la honorabilidad de los endosantes, de la verdad sobre lo escrito en el Si es D quien demanda a' e, sucede 10 mismo, pues éste puede
documento. En otras palabras, su buena fe está a prueba de errores excepcionar con todas las defensas personales que tenga contra su de-
y si uno invencible lo llevó a equivocarse, la ley presume que usted mandante. Pero si es X quien demanda para el pago a B exhibiendo
una calidad de tenedor de buena fe exenta de culpa, las excepciones
sigue siendo tenedor de buena fe.
personales vistas y cualesquiera otras derivadas del negocio jurídico
Artículos 773 y 776, parágrafo. Existe igualmente una razón ex- que originó la creación o endoso del título le son enteramente ino-
plicable. Se trata de unos valores nuevos, incorporados sin experien- ponibles.
cia legislativa, que pretenden movilizar una gran riqueza a través de
Aquí juega papel preponderante esa presunción, al relevar al te-
una fórmula sencilla, sustituyendo, en mucha parte, los inconvenien-
nedor de entrar en averiguaciones sobre las causas o motivos que
tes de la letra de cambio girada entre compradores y vendedores de
dieron lugar a la expedición o creación o transferencias del título
mercancías al detalle, generalmente. El vendedor libra una orden de
suponiéndolo siempre como sabedor de su buena condición de tene-
pago que acepta el comprador de las mercancías. Un título causal, en
dar de un documento sano, con "tradición" segura y limpia.
el cual la causa no puede ser discutida porque hay presunción de ser
cierto el contrato realizado. El tercero que negocia la factura se atiene Nótese la diferencia con el ordinal 11 del mismo artículo, en el
a su texto, que efectivamente la compraventa se produjo, que 'las mer- cual se requiere, para proponer la excepción derivada de la falta de
cancías fueron entregadas y que la factura se firmó corno resultado entrega del título o de la entrega sin la intención de hacerla nego-
de ese contrato. Si no se presumiera la buena fe exenta de culpa, ciable, que el tenedor no sea de buena fe, porque ya en el artículo
se pondría al tercero en averiguaciones absolutamente reñidas con 62'5 había dicho que "cuando el título se halle en poder de persona
los fines de la institución, pues siendo un título en el cual se expre- distinta al suscriptor, se presumirá la entrega". Y creemos , además ,
sa la causa, -Ias excepciones personales se tramitirían con él a los fu- que esta enrega se hizo a un tenedor de buena fe y que el tenedor
turos tenedores, haciendo de ellos documentos poco apetecibles. es legítimo, por 10 que un juego de presunciones: "todo tenedor se
presume de buena fe", toda posesión en manos distintas del suscrip-
Artículo 784, ord. 12. Al examinar esta [Link]ón se advierte
tor "se presume entrega" y todo poseedor conforme a la ley de cir-
el afán del legislador por establecer esa especial protección al tene-
culación "se considera tenedor legítimo", conducen a esta regla: es
dor, consagrando la presunción de buena fe exenta de culpa, para de-
[Link] categoría la de tenedor de buena .fe simple, para estar
terminados eventos.
garantizado en la efectividad de los derechos cuando se trata de
Por la redacción se observa la vinculación establecida entre dos hacerlos valer frente a la excepción emanada del ordinal 11 del ar-
tenedores simples: uno que intervino en el negocio jurídico que dio tículo 784.
origen a la creación o transferencia del título y otro que no partici-
Artículo 820. Si ocurre extravío, robo o algún .otro modo de ex-
pó en ese contrato subyacente. A ambos se les puede proponer las ex-
propiación ilícita del título valor, puede ser reivindicado contra el
cepciones derivadas del negocio original.
primer adquirente y contra cualquier tenedor ulterior que no sea de
Si e, que fue parte en la creacron de la buena fe exenta de culpa, porque en el primer caso se trata precisa-
letra como beneficiario demanda a B. para mente del autor -del hecho doloso. Pero en el segundo, se requiere
el pago, éste puede oponerle las excepciones entrar a salvaguardar la posición del tercer adquirente, fácil de ser
derivadas de ese negocio: ejemplo, estar en engañado por el ladrón o detentador del documento, puesto que quien
mora de cumplir la prestación, no haber exis- lo negocia sin conocer el acto mediante el cual fue habido por el tra-
tido el corrtr ato de depósito a que se refiere dente, quien para legitimarse ante su endosatario puede exhibir un
el certificado expedido por el almacén gene- endoso falso, debe hallar seguridad frente al "vera domino" en su
ral de depósito, etc.

-358- ' -359-


intento por despojarlo con una demanda revidindicatoria que pondría El caso materia de'! recurso:
en dificultades la simple buena fe del tenedor.
El recurrente impugna el auto del señor Juez a-qua, y encuentra
La buena fe en los En la obra de Robledo se resume el con- • t: una exceptio impeditiva libelli inepti et obscuri, y en eso radicaría
autores nacionales. cepto de buena fe al estudiarse las dis- la excepción dilatoria de inepta demanda. Dice que se deben expre-
Robledo y Sanín. tintas clases de tenedores y especialmen- sar con claridad los hechos y omisiones, y lo que se demanda.
Críticas a una teoría. te el tenedor de buena fe. Se va a hacer alusión a este punto, exponiendo la doctrina pro-
Desde luego que esta división que hacía cesal acertada, siguiendo en esto, en su integridad, la expuesta por
la le 46 de 1923 entre simple tenedor, tenedor de buena fe, tenedor Wach.
por ~alor y tenedor en debida forma, no tiene vigencia hoy.
Dos teorías existen en cuanto a la fundamentación de la preten-
"Siendo, pues, la buena fe, la persuación honr~da de habe:, ad-
sión, son ellas la de la individualización y la de la sustanciación.
quirido un título legítimo, todo lo que destruya dicha persuacl~n o
lo que sea incompatible con la legitimidad u honradez de. la misma, Presupuesto de la demanda es la indicación del objeto y del fun-
destruye la buena fe", dice el autor. Luégo comenta vario; supues- damento de la pretensión hecha valer, así como una petición deter-
minada.
tos en que no habría buena fe por parte del adquirente de~ :lÍulo: a).
Si lo es por fuerza, dolo, causa ilícita; b). Si sabe al adq~Irlrlo de al-
El petitum es la súplica procesal de la parte, por la cual la
gún vicio en el instrumento o de algún defecto en el titulo del ce- pretensión hecha valer debe realizarse total o parcialmente.
dente; c). Si lo adquiere por un valor muy reducido, de un cedente
de mala reputación notoria y pública. La pretensión hecha valer en el proceso es el derecho en cuan-
to tiende a vencer por medio del Estado la voluntad opuesta o, dicho
Está inmersa 1a ob ra d en t ro d e 1a teoria que sufrió vuelco a mejor, en cuanto tiende a su realización por medio del Estado frente
partir de la sentencia de la H. Corte en 1936. a la conducta opuesta del demandado.
El doctor Sanín Echeverri (9), emprende un análisis sistemáti-
En la misma demanda debe concebirse y exponerse el factum de
co del concepto de la buena fe, y le dedica varios acápites para e~~u- modo breve y vigoroso, pero clara y distintamente. Este seda el re-
diarIa desde el punto de vista de la protección a ella y a la posesion, quisito de "la llamada sustanciación que no es un lema del derecho
distintas clases de tenedores, la universalidad del concepto, la culpa material sino un puro efecto de la forma del proceso.
en el derecho cambiario, la inutilidad de la locución "buena fe exenta
de culpa" y los problemas del principio de la buena fe. Del mismo modo, tampoco hoy pertenece al derecho material sino
solamente al derecho procesal, la cuestión de saber, hasta qué punto
Es, como se ve, un esfuerzo meritorio por agotar el tema, aunque en el escrito de la demanda el fundamento de ésta ha de descomponerse
no compartimos algunas de sus apreciaciones. en sus elementos de hecho.

La locución "buena fe Tuvimos oportunidad de indicar, que La cuestión de saber, qué es lo que pertenece a la sustanciación
exenta de culpa" no a nuestro juicio, la expresión "bue- (1 individualización, es asunto de derecho material. Pero pertenece
es inútil. Tesis de na fe exenta de culpa" no es inútil. al derecho procesal, lo atinente a resolver, si la sustanciación debe
Vivante. Fontanarrosa. Creemos que el, autor mencionado en- hacerse en el escrito de demanda, o si basta la individualización. El
focó su estudio en cuanto al problema derecho material dice, cuáles son los hechos fundadores de la deman-
de la culpa de una manera equivocada o irrelevante a los propósitos da; el derecho procesal indica, qué debe exponerse en la demanda para
buscados, dándole énfasis y aplicaciones inusitadas a las tres espe- fundarla, y qué puede reservarse para etapas ulteriores del proceso.
Para Siebenhaar -citado por Wach, la individua'lización de la
(9) O. C., pág. 54 Y s. s. pretensión será suficiente. Opina que yendo más allá, SE CONFUN-
DE EL FUNDAMENTO DE LA DEMANDA CON EL DE LA PRUEBA.
-360-
"El Libelo de demanda debió entrar en los hechos constitutivos La naturaleza y condiciones de un accidente de trabajo, requie-
del derecho, sólo en tanto y en cuanto "ello pareció necesario para re para su determinación conocimientos especiales, por lo que se hace
designar la relación jurídica cuyo reconocimiento se pidió". (Wetzell, necesario recurrir a la prueba pericial. Por ello, el accionante insinuó
citado por Wach). dicha pericia al señor funcionario jurisdiccional.

Se verá que no resulta simplemente académica la distinción en- Cuanto a la afirmación de expresiones vagas e incompletas de
tre las dos teorías de que se viene hablando, pues, si la demanda in- los hechos de la demanda, y que por ello, afecta el legítimo derecho
dividualista, pero no disuelta en su sustancia real, no se considera de defensa del demandado ante la carencia de afirmaciones concre-
demanda, entonces no. funda la 'litispendencia y no puede conducir tas y expljci tas para controvertir, no parece presentarse ese fenóme-
al proceso; el demandado no se encuentra en condición de contestar. no, y de ocurrir, él tendría operancia cuando la defensa deba hacerse
Pero, si por el contrario, se considera demanda, se produce la litis- ~ub poena confessi o preclusi.
pendencia y la necesidad de entrar en la controversia. Finalmente, el recurrente confunde los fundamentos de la de-
Por fundamento de la demanda se entiende únicamente los hechos manda con lo que es materia probatoria que se reserva para etapas
fundadores de ésta. La estructura amplia que muestra este procedi- determinadas del juicio; y en cuanto a la res in judicium deducta, es
miento, excluye el requisito de la demanda severamente sustanciada. cuestión que sólo podrá hacerse en la sentencia que ponga término
a la Iitis,
Según Wach, sólo la opinión que considera la individualización,
y no la sustanciación, como requisito esencial de la demanda, corres- Por consiguiente, se ajusta totalmente a derecho la decisión to-
ponde al espíritu de la ley y la idea fundamental en 'la cual estriba mada por el señor Juez a-qua, y fuerza es impartírsele confirmación.
el procedimiento. Se está en presencia de una demanda, cuando se En virtud de las anteriores consideraciones, el Tribunal Supe-
hace valer judicialmente, una pretensión exactamente designada entre rior de Medellín, Sala Laboral, administrando Justicia en nombre
personas determinadas. de 'la República de Colombia y por autoridad de la Ley, C O N F 1 R M A
Indudablemente, es obligatoria la comunicación de la pretensión el auto motivo del recurso de alzada, procedente del Juzgado Cuarto
individua'lizada pero no también el de su fundamento real (sustan- Laboral de esta ciudad, de fecha conocida.
ciación) .
Sin costas en el recurso por cuanto no se causaron.
Fundamento de la demanda es la relación jurídica específica, de Se ordena notificar por ESTADOS lo resuelto y se dispone de-
la cual deriva la pretensión. Esta relación es por sí misma el resulta-
volver el expediente al Juzgado de origen.
do ideal de los sucesos reales, efectivos, a 'los que podemos designar
como el estado de cosas que define la relación jurídica; esto es 1J Se declara cerrada la audiencia y para constancia se firma.
calificación jurídica del concepto "estado de cosas". Por eso se pro-
porciona el fundamento de la pretensión, tanto cuando designamos LOS MAGISTRADOS:
la relación jurídica individualizada, como cuando entramos en la des- (fdo.) Hernando Ramírez Aristizábal
composición del estado de cosas. (Adolf Wach. Conferencias Sobre La (fdo.) Emilio Yepes Builes
Ordenanza Procesal Civil Alemana). (fdo.) Gustavo Cadavid Benítez
La demanda, por tanto, como se colige de lo expuesto, se encuen- (fdo.) Jesús Giraldo Vargas - Secretario
tra dentro del marco de las normas procedimentales, pues, se ciñe Es copia auténtica tomada del libro correspondiente que reposa
a la individua'lización, sin que sea menester una rígida sustanciación. en la Secretaría de la Sala de este Tribunal Superior de Distrito
La pretensión deducida en juicio nace del contrato de trabajo que Judicial.
menciona el demandante y de ahí quiere derivar la indemnización Medellín, Junio de 1970
por accidente de trabajo.
El Secretario,
-378- Jesús Giraldo Vargas

También podría gustarte