FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS
ESCUELA PROFESIONAL
DE ECONOMÍA
ENSAYO
"El modelo de Solow-Swan frente a los desafíos del crecimiento económico
sostenible"
Autores:
Apolaya Cedillo Lucero
Benites Rivas Marlon Jeanpier
Yamunaque Córdova Gabriela
docente:
Campaña Cespedes Danny Jhonatan
Tumbes – Perú
2024
I. INTRODUCCION:
El crecimiento económico sostenible es uno de los desafíos más relevantes que
enfrentan las economías actuales, especialmente en el contexto de la creciente
importancia de las limitaciones ambientales y la justicia social. El modelo de Solow-
Swan, propuesto en 1956, ha sido una herramienta fundamental en la teoría económica
para explicar cómo el capital, el trabajo y el progreso tecnológico impulsan el
crecimiento a largo plazo. Sin embargo, si bien el modelo ha demostrado ser eficaz en
una variedad de aplicaciones, ha enfrentado críticas por no tener en cuenta
explícitamente los factores ambientales o las desigualdades sociales.
El propósito de este artículo es analizar la relevancia del modelo de Solow-Swan, pues
como dice: (Vallejo Zamudio, 2009) “El modelo Solow-Swan proporciona una base
teórica para analizar cómo el capital humano y físico contribuyen al crecimiento
económico. En este sentido, el modelo debe evolucionar para incluir políticas que
promuevan tecnologías limpias y prácticas sostenibles”. Busca responder a la pregunta:
¿Puede esta forma tradicional de modelo proporcionar soluciones efectivas en un
mundo que requiere tanto crecimiento económico como sostenibilidad ecológica y
social?
A partir de los principios del modelo, se revisarán sus limitaciones, particularmente en
las economías emergentes, y se propondrán enfoques contemporáneos que
complementen el modelo.
Este análisis es crucial para comprender la necesidad de replantear las estrategias de
desarrollo económico. La integración de los conceptos de sostenibilidad y justicia social
en el modelo de Solow-swan lo mantendrá relevante en un entorno cambiante. Una
exploración de casos de la vida real también proporcionará ejemplos reales de cómo
algunas economías han encontrado formas de conciliar el crecimiento con la protección
ambiental y la inclusión social.
En definitiva, este artículo pretende ofrecer una reflexión crítica que combine la teoría
económica y la práctica sostenible, proponiendo modelos de adaptación para hacer
frente a las complejidades actuales. Este debate es clave no sólo para los países en
desarrollo sino también para aquellos que buscan consolidar sus modelos económicos. y
los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
II. DESARROLLO
2. FUNDAMENTOS
El tema del crecimiento económico se ha convertido en una de las principales
preocupaciones en los dos últimos siglos, tanto para las autoridades económicas de los
países como para los estudiosos de la economía, dado que se hizo general la idea de que
para lograr un mayor nivel de vida de los pobladores de un país es necesario lograr un
mayor nivel de crecimiento del producto. Lo anterior tiene sentido dado que la
posibilidad de satisfacer las necesidades de una población, que está en crecimiento en
forma permanente, es asegurar un crecimiento mayor de los niveles de producción
agregada. Quedan implícitos en este proceso de crecimiento dos problemas que han
debido afrontar las economías que buscan un mayor nivel de crecimiento y son: la
definición de qué producir y la distribución de esos productos entre los pobladores. El
desarrollo histórico de las economías ha mostrado que el crecimiento económico es un
fenómeno generalizado, que a pesar de los retrocesos (como el que afectó a gran parte
del mundo en la década de 1980), dan por sentado que la tendencia a largo plazo de una
economía será ascendente. La preocupación es común para todos los países, ¿cómo
lograr un nivel de crecimiento del producto agregado mayor? A pesar de que todos los
países han adoptado una serie de estrategias en este sentido, y de que la mayoría
muestra una tendencia de crecimiento sostenido, se observa una gran diferencia en la
tasa de crecimiento de un país a otro. Las diferencias en los niveles de ingreso real entre
países se deben a diferencias en las tasas de crecimiento de sus productos a través de
largos períodos de tiempo. Dadas estas características, una de las principales
preocupaciones de los estudiosos del crecimiento económico y del desarrollo de las
economías, es la de indagar sobre las características del crecimiento de los diversos
países en el contexto internacional, con el ánimo de identificar las principales fuentes o
determinantes del crecimiento de las economías y poder responder a interrogantes como
los siguientes: ¿Es el crecimiento de un país bajo o alto con respecto al desarrollo de
otros países? ¿Qué diferencia a un país del resto en términos de crecimiento económico?
y ¿cuál es la perspectiva de largo plazo de una economía si mantiene una determinada
tasa de crecimiento de su producto? Las fuentes del crecimiento son el tema de un gran
debate, todavía en curso. Uno de los enfoques más utilizados para explicar el proceso de
crecimiento de las economías y despejar las incógnitas planteadas es el modelo de
Solow-Swan, el cual resalta el papel de la expansión del capital físico por trabajador
para explicar los principales aspectos macroeconómicos del crecimiento económico. Las
razones para la utilización de este modelo son básicamente dos: la disponibilidad de la
información necesaria para otros modelos existentes y la pertinencia dado el nivel de
atraso y sencillez de las economías en vía de desarrollo.
EL MODELO DE SOLOW-SWAN: El modelo simple elaborado por Solow-Swan
modelo que sirvió y que sigue sirviendo como marco analítico para el desarrollo de
otras investigaciones teóricas que analizan algunas cuestiones abstractas relativas al
funcionamiento del sistema económico de mercado, aun cuando tiene como punto de
referencia al modelo de Harrod, modificó la problemática de conjunto: Si el modelo de
Harrod es en esencia un modelo de demanda, en el cual el crecimiento es función del
consumo o de la inversión, el modelo de Solow-Swan se caracteriza por ser un modelo
de Oferta en el cual los problemas de mercado están ausentes, el ahorro es igual a la
inversión y además, por hipótesis, la ley de Say es verificada. Antes de pasar a la
formalización del modelo de Solow-Swan, cabe hacer mención de que, en la literatura
sobre crecimiento económico, este modelo se conoce como modelo neoclásico, sin
embargo, también es clasificado dentro de la llamada síntesis clásico-
keynesiana, y ha sido denominado neoclásico por oposición al modelo neokeynesiano
de tipo Harrod. Las hipótesis retomadas por Solow-Swan de los dos paradigmas antes
mencionados son:
a) Del keynesianismo retoma los aportes relativos al mercado de bienes y al mercado de
trabajo. En lo relativo al mercado de Bienes: considera que el ahorro es determinado por
el ingreso, es decir, conservó la ley psicológica fundamental de Keynes. La relación
estipulada por el paradigma neoclásico entre el ahorro y la tasa de interés es desechada.
En lo que respecta al mercado de Trabajo: de manera opuesta a la óptica neoclásica, se
supone que la oferta de trabajo es independiente del salario real.
b) De la escuela Clásica o Neoclásica, retoma dos argumentos que modificarán
sustancialmente el funcionamiento previo tanto del modelo de Harrod, como del modelo
de VonNeuman. Por un lado, integra las partes de la formalización del equilibrio general
de Walras comportamiento tomador de precios, rendimientos constantes a escala,
competencia perfecta o, dicho de otra manera, admite la posibilidad de sustituir
continuamente el capital y trabajo: determinada cantidad de producción puede ser
obtenida a partir de diferentes combinaciones de capital y trabajo. Por otro lado, admite
la igualdad entre el ahorro y la inversión de manera que el exceso o la insuficiencia de
demanda que jugaba un papel fundamental en el modelo de Harrod, aquí se encuentra
ausente. Una de las conclusiones fundamentales del modelo elaborado por Solow-Swan
es que, en un régimen transitorio, se observa una correlación entre tasa de inversión y
tasa de crecimiento, mientras que la tasa de crecimiento de largo plazo no depende de la
tasa de inversión.
El modelo formal El primer supuesto es que la producción está en función del capital,
pagando por éste su productividad marginal (Pmgk). El progreso tecnológico se toma
como exógeno. Únicamente se enfoca sobre las variables producción (Y), capital (K),
trabajo (L) y conocimiento (A), cuya relación funcional se plantea como la siguiente
función de producción:
Y(t) = F(K(t),A(t)L(t)) (1)
Aquí, t representa el tiempo. Al multiplicar A por L, obtenemos una medida de qué
tanto se produce con los niveles de trabajo y conocimiento disponibles, en otras
palabras, la efectividad del trabajo. Es importante mencionar que la función utilizada se
presenta a la Harrod-Neutral. Se espera que eventualmente la razón capital-producto sea
uniforme, lo cual simplifica el análisis. La función de producción presenta rendimientos
constantes a escala, de lo cual se puede decir que no hay posibilidad de extraer mayores
ganancias por especialización. Esto último, permite trabajar con la función en su forma
intensiva, es decir, multiplicarla por un escalar tomado de manera que c = 1/AL y ya que
se tienen rendimientos constantes a escala, la función queda como:
F(K/AL,1) = (AL)-1F(K,AL) (2)
Esta ecuación, se puede reescribir como sigue:
y = f(k) (3)
Esto nos indica que la producción por unidad de trabajo efectivo (y = Y/AL), está en
función del capital por unidad de trabajo efectivo (k = K/AL) únicamente, lo que
simplifica las cosas, al no depender la producción del tamaño de la economía. La nueva
función de producción efectiva (3) satisface lo siguiente: sin capital, no hay producción,
el producto marginal del capital es positivo y la función de producción efectiva es una
función cóncava, es decir, permite hacer optimizaciones en sus variables. Además de lo
anterior, la función satisface las llamadas condiciones Inada (1964) lim k→0 f´(k)= ∞,
limk→∞ f´(k) = 0, con lo cual se asegura que existe una ruta de no divergencia. Una
función que permite un alto grado de sustitución entre capital y trabajo es la de Cobb-
Douglas, la cual tiene rendimientos constantes a escala y rendimientos marginales
decrecientes con respecto a cada factor. La ecuación es la siguiente:
F (K,AL) = Kα (AL) 1-α (4)
y con el escalar propuesto, se encuentra la llamada forma intensiva: F (k) = kα (5)
Evolución de los insumos Los factores involucrados en el análisis, se toman como
dados, L crece a una tasa que llamaremos n, es decir, satisface la ecuación diferencial
(3). El conocimiento, a su vez cumple con Å(t) = gA(t). Los escalares n y g representan
a las tasas de crecimiento de los respectivos factores en el tiempo, los cuales forman
parte de la solución correspondiente a cada una de las ecuaciones anteriores, a saber, L
(t) = L (0)ent para el factor trabajo y Å (t) = A (0)e gtg para el conocimiento. Como se
observa en la solución de ambas ecuaciones, se tiene un comportamiento exponencial.
Tomamos, para el análisis, la producción: ésta se puede desglosar en dos partes, la
primera, es el consumo (C), la cual es la de mayor peso, la segunda es la inversión (sY),
tomada como una proporción s de la producción total. Si tomamos en cuenta que una
unidad de producción genera una unidad de capital la cual se deprecia a una tasa d,
además de que el capital cambia en el tiempo conforme se invierta proporcionalmente,
entonces, en términos formales se puede decir que se obtiene: K = sY(t)- δ K(t) Para ser
homogéneos en el análisis, se realiza la misma operación de dividir la ecuación anterior
por AL, lo cual genera el llamado capital por unidad de trabajo efectivo, que llamaremos
k, esto con el fin de tener un panorama más claro del comportamiento del capital en el
tiempo. Realizando el álgebra para obtener la ecuación que describa el comportamiento
del capital en el tiempo, obtenemos lo siguiente:
K = s f(k(t))-(n+g+δ) k (t) (7)
Esta es la ecuación fundamental del modelo de Solow-Swan, Esta ecuación resume el
comportamiento que se desea analizar, la cual establece lo siguiente: nos dice que la tasa
de cambio del capital (k) se toma como la diferencia entre la parte proporcional de la
producción que es invertida (sf(k)) y (n+g+ δ) k(t). Este último término representa la
cantidad de inversión necesaria para mantener a k en su nivel existente, o dicho de otra
forma el sistema es estable. Cuando este valor es alcanzado, todos los valores absolutos
(producción y el stock de capital) crecen a la tasa (n+g), la misma que el trabajo
efectivo, y por lo tanto, los valores de y, k son estables
3. LIMITACIONES DEL MODELO FRENTE AL CRECIMIENTO
ECONÓMICO SOSTENIBLE
A pesar de su elegancia y simplicidad, el modelo de Solow-Swan presenta limitaciones
significativas cuando se lo confronta con los desafíos contemporáneos del crecimiento
económico sostenible, un concepto que requiere equilibrar el crecimiento económico
con la preservación del medio ambiente y el bienestar social.
1 Progreso tecnológico exógeno: El modelo de Solow-Swan trata el progreso
tecnológico como un factor externo que no puede ser influenciado por las
políticas económicas. Sin embargo, en el contexto actual, donde la innovación
tecnológica es clave para la sostenibilidad, el tratamiento exógeno del progreso
tecnológico es una limitación importante. Las economías modernas dependen de
la innovación para desarrollar tecnologías limpias y eficientes, que permitan
reducir la huella ecológica mientras mantienen el crecimiento económico.
Modelos más recientes, como los de crecimiento endógeno (Romer, 1990),
integran la innovación como un proceso influenciado por las decisiones de
inversión en investigación y desarrollo (I+D), lo que es fundamental para un
crecimiento sostenible.
2 Falta de consideración del capital natural: El modelo de Solow-Swan no
incluye el capital natural (recursos naturales y servicios ecosistémicos) como
un insumo en su función de producción. Esto es una omisión significativa en el
análisis del crecimiento sostenible, ya que el agotamiento de los recursos
naturales o la degradación del medio ambiente no son tenidos en cuenta. En la
actualidad, es esencial incorporar el capital natural y su manejo sostenible en el
análisis económico para evitar que el crecimiento económico se realice a costa
de la destrucción del medio ambiente, como es el caso de la sobreexplotación de
recursos no renovables y la contaminación ambiental.
3.Externalidades ambientales: El modelo ignora las externalidades
ambientales, es decir, los efectos colaterales negativos del crecimiento
económico, como la contaminación o el cambio climático. El crecimiento
basado en la acumulación de capital y el aumento de la producción puede
generar externalidades negativas, como la emisión de gases de efecto
invernadero, la pérdida de biodiversidad y la degradación de ecosistemas. En
ausencia de mecanismos para internalizar estos costos (como impuestos a las
emisiones de carbono o regulaciones ambientales), el modelo no ofrece
soluciones para un crecimiento que sea ambientalmente sostenible.
4.Distribución equitativa del crecimiento: Otro aspecto que el modelo de
Solow-Swan no aborda es la distribución del crecimiento económico. Si bien
predice convergencia entre países, no considera cómo se distribuyen los
beneficios del crecimiento dentro de una economía. En un contexto de
crecimiento sostenible, no solo es importante mantener un crecimiento
económico estable, sino también garantizar que este crecimiento sea inclusivo y
beneficie a todos los sectores de la sociedad. Las crecientes desigualdades
económicas y sociales son un desafío importante para la sostenibilidad del
crecimiento, ya que pueden generar inestabilidad social y política.
5.Desconexión entre corto y largo plazo: El modelo de Solow-Swan está
diseñado para explicar el crecimiento a largo plazo, pero no proporciona
herramientas para abordar los desequilibrios de corto plazo ni las fluctuaciones
económicas cíclicas. Esto es relevante en el contexto de la sostenibilidad, ya que
las economías no solo necesitan crecer de manera sostenida en el largo plazo,
sino también ser resilientes frente a las crisis económicas que puedan surgir en el
corto plazo, especialmente aquellas derivadas de la degradación ambiental o la
dependencia de recursos naturales.
4. INTEGRACIONES DEL MODELO
1. Integración del modelo con enfoques contemporáneos
El modelo de Solow-Swan, formulado en la década de 1950, ha sido una herramienta
clave para entender el crecimiento económico a largo plazo. No obstante, sus
limitaciones se hacen evidentes frente a los desafíos actuales del desarrollo sostenible.
El enfoque original se basa en la acumulación de capital físico, la oferta de trabajo y el
progreso tecnológico como factores determinantes del crecimiento. Sin embargo, no
considera cuestiones cruciales como la sostenibilidad ambiental, la cohesión social o los
impactos de la desigualdad. Este ensayo explora cómo se puede integrar el modelo de
Solow-Swan con enfoques contemporáneos, abordando la inclusión del capital natural y
social, el uso de energías renovables y el progreso tecnológico sostenible, y el empleo
de indicadores alternativos como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
2. Incorporación del capital natural y social
El modelo de Solow-Swan clásico ignora los límites ecológicos y sociales que
condicionan el crecimiento económico. La incorporación del capital natural en el
modelo es esencial en el contexto contemporáneo. El capital natural se refiere a los
recursos ambientales como el agua, los bosques y los suelos, que son fundamentales
para sostener la producción económica. La sobreexplotación de estos recursos genera
costos sociales y ambientales que no se reflejan en los modelos tradicionales de
crecimiento.
Un ejemplo claro es el caso de la deforestación en la Amazonía. La explotación no
sostenible de los recursos forestales contribuye al crecimiento económico a corto plazo,
pero a largo plazo deteriora el capital natural, afectando la capacidad del ecosistema
para proporcionar servicios esenciales como la regulación del clima y la conservación
de la biodiversidad (Silva Junior, Aragón, & Fonseca, 2020). La destrucción del capital
natural debilita la base del crecimiento futuro, lo que subraya la necesidad de integrar
estos factores en modelos de crecimiento como el de Solow-Swan.
Por otro lado, el capital social, que incluye las redes de confianza, normas e
instituciones, también es crucial para el crecimiento económico sostenible. En lugares
donde existe una alta cohesión social y confianza en las instituciones, las políticas de
desarrollo tienden a ser más efectivas. Un ejemplo es el caso de Suecia, donde el capital
social elevado y las sólidas instituciones públicas han facilitado la implementación de
políticas económicas y ambientales que promueven tanto el crecimiento como la
sostenibilidad (Rothstein & Uslaner, 2005).
3. Energías renovables y progreso tecnológico sostenible
En el modelo de Solow-Swan, el progreso tecnológico es el motor del crecimiento
económico a largo plazo. Sin embargo, en su forma clásica, el modelo no distingue entre
el tipo de tecnología utilizada, ni aborda el impacto ambiental de las innovaciones
tecnológicas. En el contexto actual, es necesario un progreso tecnológico que esté
alineado con la sostenibilidad, y una forma clave de lograr esto es a través del desarrollo
y adopción de energías renovables.
Un ejemplo de esta integración es el caso de Dinamarca, un líder global en la adopción
de energías renovables, especialmente la energía eólica. En la década de 1990,
Dinamarca implementó políticas que incentivaron la inversión en tecnología eólica, lo
que resultó en una reducción significativa de su dependencia de combustibles fósiles.
Hoy en día, casi la mitad de la electricidad del país proviene de fuentes renovables, lo
que no solo ha ayudado a reducir las emisiones de carbono, sino que también ha
fomentado el crecimiento de una industria innovadora y competitiva a nivel mundial
(Lund & Vad Mathiesen, 2017).
El caso de Dinamarca muestra cómo las inversiones en tecnologías limpias pueden
impulsar el crecimiento económico y al mismo tiempo abordar los desafíos ambientales
globales. En este sentido, el modelo de Solow-Swan debe ser adaptado para reflejar que
el progreso tecnológico sostenible, como la adopción de tecnologías verdes, es un factor
endógeno que las políticas y decisiones económicas pueden influenciar activamente.
4. Indicadores alternativos: Más allá del PIB y los Objetivos de Desarrollo
Sostenible (ODS)
Tradicionalmente, el Producto Interno Bruto (PIB) ha sido el indicador predominante
para medir el crecimiento económico. Sin embargo, el PIB no captura aspectos críticos
del bienestar social ni considera los impactos ambientales de la actividad económica.
Por esta razón, es importante ir más allá del PIB y adoptar indicadores alternativos que
reflejen mejor el bienestar de una sociedad y la sostenibilidad del crecimiento.
Uno de estos enfoques son los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), una serie de
metas adoptadas por las Naciones Unidas en 2015 que buscan abordar de manera
integral el desarrollo económico, social y ambiental. Un ejemplo de cómo los ODS
están influyendo en las políticas nacionales es el caso de Costa Rica, un país que ha
integrado los ODS en su plan de desarrollo nacional. Costa Rica es reconocido por su
compromiso con la sostenibilidad ambiental, habiendo logrado abastecerse de energía
renovable en un 99% y manteniendo altos niveles de bienestar social (Andres & Herrera
Dappe, 2019).
Además, otros indicadores como el Índice de Desarrollo Humano (IDH), que combina
medidas de salud, educación y nivel de vida, y el Índice de Bienestar Económico
Sostenible (IBES), que incluye factores como el impacto ambiental y la distribución de
la riqueza, ofrecen una imagen más completa del desarrollo económico. Estos
indicadores alternativos permiten evaluar si el crecimiento económico está mejorando
verdaderamente el bienestar social y si es sostenible a largo plazo (Stiglitz, Sen, &
Fitoussi, 2010).
5. CASOS PRÁCTICOS LECCIONES DE LAS ECONOMÍAS
EMERGENTES
Costa Rica: Crecimiento con conservación ambiental
Costa Rica es un ejemplo destacado de crecimiento económico sostenible, que combina
el desarrollo económico con la protección del medio ambiente. A través de políticas
centradas en la energía renovable y la protección de los bosques, el país ha logrado
mantener una tasa de crecimiento estable sin sacrificar alrededor del 99% del consumo
de energía de Costa Rica. Proviene de fuentes de energía renovables, principalmente
energía hidroeléctrica, energía eólica y energía geotérmica. Además, su sistema de pago
por servicios ambientales incentiva la reforestación y la protección de ecosistemas
críticos.
Este enfoque muestra cómo se pueden integrar principios sostenibles en las prácticas
económicas, complementando el modelo de Solow-Swann. Sin embargo, a pesar de sus
logros, Costa Rica aún enfrenta desafíos como la desigualdad social y la dependencia
del turismo, que deben abordarse para lograr verdaderamente este objetivo. Desarrollo
inclusivo y resiliente
La experiencia del país resalta la importancia de una planificación que considere no sólo
el capital y el trabajo sino también el capital natural como factor fundamental del
crecimiento.
Desafíos de la política verde: conflicto social y planificación inclusiva
Si bien la transición hacia un crecimiento sostenible ha producido resultados positivos
en algunas economías, en otros casos han surgido conflictos sociales cuando las
políticas ambientales no tienen en cuenta las necesidades y expectativas de las
comunidades locales, como ocurre en algunas regiones. La implementación de
proyectos de energía renovable en América Latina ha generado tensiones entre empresas
privadas y poblaciones indígenas.
Las formas tradicionales del modelo de Solow-swan no tienen en cuenta estos
conflictos, sino que enfatizan la necesidad de incorporar los conceptos de capital social
y gobernanza inclusiva al desarrollo económico. La experiencia demuestra que los
esfuerzos por promover el desarrollo sostenible deben involucrar a todos los actores
relevantes y tener en cuenta no sólo los beneficios económicos, sino también los
beneficios económicos. derechos comunitarios
Este tipo de ejemplos resaltan la importancia de complementar el progreso tecnológico
con políticas inclusivas para garantizar que los beneficios del crecimiento económico se
distribuyan equitativamente. En un mundo que enfrenta desafíos complejos como la
desigualdad y el cambio climático, las lecciones de estos estudios de caso son
fundamentales para adaptar el crecimiento económico. Los modelos Solow-Swa
satisfacen las necesidades contemporáneas.