Dossier de fuentes y actividades
Relación de Perón con distintos sectores sociales
Fuente N°1: El problema social se resuelve de una sola manera: obrando conscientemente para buscar una
perfecta regulación entre las clases trabajadoras, medias y capitalistas, procurando una armonización
perfecta de fuerzas, donde la riqueza no se vea perjudicada, propendiendo por todos los medios a crear un
bienestar social (...) Una riqueza sin estabilidad social puede ser poderosa, pero será siempre frágil (...)
Hay una sola forma de resolver el problema de la agitación de masas, y ella es la verdadera justicia social
(...) Procedemos a poner de acuerdo al capital y al trabajo, tutelados ambos por la acción directiva del
Estado (...) la Secretaría de Trabajo y Previsión ha llenado una función de gran eficacia para la tranquilidad
pública (...) Es necesario dar a los obreros lo que estos merecen por su trabajo y lo que necesitan para vivir
dignamente (...) Es necesario saber dar un 30 por ciento a tiempo que perder todo a posteriori. Fragmento
seleccionado del discurso de Juan Domingo Perón en la Bolsa de Comercio siendo Secretario de Trabajo y
Previsión en 1944.
Fuente N°2: Las fuerzas vivas del país están profundamente preocupadas y alarmadas ante el ambiente de agitación
social que daña la disciplina y el esfuerzo productivo de la colectividad. El clima de descontento se origina y es
instigado desde las esferas oficiales. Lejos estamos de negar la existencia de un genuino problema social, de carácter
permanente y universal. A lo que nos oponemos es a la creación de un clima de sospecha, provocación y rebeldía,
que estimula el resentimiento y genera reclamos permanentes. Este clima y sus efectos están destruyendo el
progreso y bienestar del país. Desde la creación de la Secretaría de Trabajo el sentido unilateral de las decisiones,
justificadas por la necesidad de extirpar el comunismo, han interferido en la resolución de los problemas sociales.”
Manifiesto de las Fuerzas Vivas publicado en junio de 1945 por 319 empresarios de la Cámara de Comercio y
de la Unión Industrial
Video resumen de los hechos: Día de la Lealtad: 70 años - Canal Encuentro HD
Titulares - 17 de octubre de 1945
Los hechos del 17 de octubre de 1945 tuvieron un fuerte impacto en la sociedad de esa época y en las décadas
siguientes. También han generado un profundo interés entre los historiadores e investigadores que estudian este
período de la historia argentina. Se han elaborado distintas explicaciones de los acontecimientos ocurridos ese día.
A. Leamos los titulares de los diarios de época y observemos juntos las diferencias sobre cómo se interpretan
los hechos del 17 de octubre de 1945 y cómo caracterizan a los diferentes actores sociales. Prestar atención a:
- Diferencias más significativas entre los - Cómo se evalúa su número.
titulares de los diarios - Acciones que se les atribuye
- Cómo se nombra a los participantes de la - Adjetivos valorativos
concentración. - Función de las fotografías (planos, qué eligen
mostrar, que lugar ocupan en la tapa)
1.Diario La Época 2. Diario Clarín
3. Diario El Argentino (La Plata) 4. Diario Crítica
Testimonios - 17 de octubre de 1945
“No hay nada en nuestra historia que se parezca a lo del 17 de octubre (…) Porque lo más singular del 17 de octubre fue
la violenta y desnuda presentación de una nueva realidad humana que era expresión auténtica de una nueva realidad
nacional. Y eso es lo que le resultó más chocante a esta Buenos Aires orgullosa de su rostro europeo: reconocer en esa
horda desaforada que tenía el color de la tierra, una caricatura vergonzosa de su propia imagen. Caras, voces, coros, tonos
desconocidos : la ciudad los vio con la misma aprensión con que vería a los marcianos desembarcando en nuestro
planeta. Argentinos periféricos, ignorados, omitidos, apenas presumidos, que de súbito aparecieron en el centro mismo de
la urbe para imponerse arrolladoramente. Por eso lo del 17 de octubre no provocó el rechazo que provoca una fracción
política partidista frente a otra : fue un rechazo instintivo, visceral, por parte de quienes miraban desde las veredas el paso
de las turbulentas columnas. Empezaba la mañana cuando comenzaron a llegar rotundos, desafiantes, caminando o en
vehículos que habían tomado alegremente por asalto y cuyos costados repetían hasta el hartazgo el nombre de Perón en
tiza, cal y carbón. A medida que avanzaban, las cortinas de los negocios se bajaban abruptamente como tableteo de
ametralladoras. Nadie los conducía, todos eran capitanes.” Félix Luna, El 45, Buenos Aires, 1982.
“Corría el mes de octubre de 1945. El sol caía a plomo sobre la Plaza de Mayo, cuando inesperadamente enormes
columnas de obreros comenzaron a llegar. Venían con su traje de fajina, porque acudían directamente desde sus fábricas
y talleres. (...) Frente a mis ojos desfilaban rostros atezados, brazos membrudos, torsos fornidos, con las greñas al aire y
las vestiduras escasas cubiertas de pringues, de restos de brea y de aceites. Llegaban cantando y vociferando unidos en
una sola fe. Era la muchedumbre más heteróclita que la imaginación puede concebir. …Hermanados en el mismo grito y
en la misma fe, iban el peón de campo de Cañuelas y el tornero de precisión, el fundidor, el mecánico de automóviles, el
tejedor, la hilandera y el empleado de comercio. Era el subsuelo de la patria sublevado”. Raúl Scalabrini Ortiz, Tierra
sin nada, tierra de profetas, 1973.
Relato testimonial de Sebastián Borro, un obrero que participó de la jornada aquel 17 de octubre, aparecido en
La Opinión Cultural el 15 de octubre de 1972.
El 17 de octubre de 1945 me encuentra cumpliendo tareas en un establecimiento metalúrgico ubicado en Constitución
(…) Yo tenía entonces 24 años de edad. Mi oficio era oficial tornero mecánico… En la mañana del 17 de octubre,
aproximadamente a las 9, grupos de personas venían desde Avellaneda y Lanús avanzando hacia el centro de la
ciudad. Pasaron por la calle Sáenz Peña, observaron que había un taller mecánico (donde trabajaban 130 personas) se
acercaron a nosotros y nos dijeron: “Muchachos hay que parar el taller, hay que salir a la calle a rescatar a Perón”.
(...) Fuimos caminando hacia Plaza de Mayo y habremos llegado aproximadamente a las once y media, porque en el
camino íbamos parando los diversos establecimientos de la industria metalúrgica y maderera que había por
Constitución. (...) Siguiendo con el 17, llegamos a la Plaza; cada vez se hacía más entusiasta; había alegría, fervor.
(...) Recuerdo, sí, que era una tarde muy calurosa y la gente se descalzaba y ponía los pies en las fuentes, muchos por
haber caminado tanto. Concretamente lo que yo presencié era la gente que venía del sur. Berisso, Avellaneda, Lanús,
Lomas de Zamora. A medida que crecía la cantidad, en la Plaza de Mayo aparecían los carteles. (...) Cuando el
coronel Perón apareció en los balcones sentí temblar a la Plaza. Fue un griterío extraordinario que nos emocionó de
tal manera. Todo parecía venirse abajo.
a. Lee las tres fuentes y realizá una breve caracterización de cada una.
b. ¿De qué forma adjetiva cada uno de los testimonios a las masas populares?
c. ¿De qué manera constrastan la fuente A con la fuente B?
d. ¿Hasta qué punto coincide la fuente B y la C?
e. Explica con tus palabras a qué hace referencia Félix Luna con su frase “No hay nada en nuestra historia que
se parezca a lo del 17 de octubre”.
¿Por qué los trabajadores apoyaron a Perón?
Todos los fenómenos que estudiamos ofrecen una multiplicidad de lecturas historiográficas, y el peronismo no es la
excepción. Mucho se ha dicho sobre este movimiento y sobre su período fundacional. Entre otros ejes desde el cual
se lo ha analizado uno de los principales es la relación entre este y el movimiento obrero. En esta clase nos vamos a
dividir para leer tres posturas historiográficas distintas que responden a la misma pregunta: ¿Cómo explicar el
vínculo entre los trabajadores y Perón?
a) Germani, Gino, Política y sociedad en una época de transición. De la sociedad tradicional a la sociedad
de masas, Buenos Aires, Paidós, 1962.
Hacia fines de los años 50 el sociólogo Gino Germani presentó una interpretación sobre los orígenes del peronismo,
hoy considerada "clásica", que se constituyó en un eje articulador de debates posteriores. Germani se preocupó por
interpretar las condiciones de surgimiento de regímenes totalitarios, como el nazismo y el fascismo, insertando en
este marco sus reflexiones sobre el surgimiento del peronismo y su relación con las clases trabajadoras.
Germani sostiene que, a diferencia de los modelos europeos, en la Argentina las masas populares constituyeron la
base del totalitarismo y se pregunta por qué y cómo se construyó esta relación. Las claves de la respuesta las
encuentra en el carácter reciente de la constitución de las masas populares en el marco de un rápido proceso de
industrialización y urbanización. La rapidez de este proceso habría dejado una serie de consecuencias características:
la clase popular masificada que fue la base de apoyo del peronismo era nueva, de "formación reciente, carecía de
experiencia sindical y no había sido todavía politizada por los partidos tradicionalmente obreros", y se transformó en
"masas disponibles" para ser movilizadas por un líder carismático.
Estos obreros nuevos eran migrantes, mayoritariamente de origen rural, provenientes de las provincias más pobres y
atrasadas del país. En su análisis, Germani otorga especial importancia a los "factores psicosociales" del proceso,
relacionados con el trauma que habría ocasionado en los migrantes el ingreso al mundo urbano y moderno. Este
trauma habría impulsado a los trabajadores a buscar la protección de un líder carismático con características
paternalistas, con quien establecieron una fuerte identificación basada en el establecimiento de un contacto directo y
personal.
Perón habría contado con el apoyo pasivo de los obreros nuevos quienes se lo entregaron a cambio de sentirse parte
de la sociedad. La historia reciente, dice Germani, es en parte la historia del "engaño y la neutralización" de la clase
trabajadora por parte del líder. (...) Desde esta perspectiva, Perón habría manipulado al pueblo aplicando una política
demagógica que no se basó tanto en ventajas materiales concretas sino, fundamentalmente, en"la experiencia
(ficticia o real) de que había logrado ciertos derechos y que los estaba ejerciendo". En síntesis, Germani intenta
mostrar, mediante su análisis, cuánto de afectivo e irracional hubo en la adhesión de las masas al peronismo.
b) Murmis, M, y Portantiero, J. C., Estudios sobre los orígenes del peronismo, Buenos Aires, Siglo XXI, 1971.
Hacia finales de los años '60, la interpretación clásica comenzó a ser cuestionada por nuevas interpretaciones que se
propusieron revisar sus supuestos y postulados básicos. En 1971, apareció Estudios sobre los orígenes del peronismo
de Miguel Murmis y Juan Carlos Portantiero. Contrarios a la interpretación "clásica (sostenida, entre otros, por
Germani)", Murmis y Portantiero proponen un punto de vista diferente que se sustenta en tres hipótesis básicas:
- que en el surgimiento del peronismo tuvieron una intensa participación organizaciones y dirigentes del sector de
obreros viejos;
que es difícil otorgar la caracterización de pasiva a la participación obrera en el proceso de constitución del
peronismo;
- que la participación conjunta de viejos y nuevos obreros (migrantes rurales) "implicaba un proyecto social de cierto
alcance y tenía como componente importante la continuidad programática con reclamos previos de las
organizaciones obreras, del mismo modo que la posibilidad de participación obrera en una alianza policlasista era ya
una tendencia con importantes antecedentes en el sindicalismo anterior al peronismo".
Otorgar importancia a dirigentes y organizaciones gremiales viejas no significa, para estos autores, "descartar en
absoluto el papel jugado por los obreros recién incorporados a la industria y por los gremios que recién se
organizaron después de 1943, sino relativizarlo a favor de una aproximación alternativa que, más que subrayar la
división interna de la clase obrera, toma como punto de partida su opuesto: la unidad de la misma, como sector
social sometido a un proceso de acumulación capitalista sin distribución del ingreso, durante el proceso de
industrialización bajo control conservador que tiene lugar durante la década del 30".
La idea que subyace a la interpretación de Murmis y Portantiero es que antes del ascenso del peronismo se desarrolló
en la sociedad argentina un proceso de crecimiento capitalista sin intervencionismo social que originó la emergencia
de "reivindicaciones típicamente obreras que abarcaban al conjunto de la clase trabajadora". El sindicalismo habría
intentado, sin éxito, satisfacer estas demandas obreras. "Entre 1944 y 1946, por acción de definidas políticas
estatales, esa serie reivindicativa va encontrando solución", traduciéndose en una "inversión de las tendencias de
distribución del ingreso nacional. Sobre esta base, la mayoría de los sindicatos -viejos y nuevos- articulan una
política de alianzas con un sector del aparato del Estado, sin abdicar, durante ese proceso y por el contrario
reforzando [...] sus pretensiones tradicionales de autonomía e independencia frente a otros sectores sociales".
De esta forma, y contraponiéndose a las interpretaciones que postulan la irracionalidad del comportamiento de las
masas trabajadoras en su apoyo al peronismo, Murmis y Portantiero enfatizan su carácter racional y pragmático.
c) James, Daniel, Resistencia e integración. El peronismo y la clase trabajadora argentina, Buenos Aires,
Sudamericana, 1990.
En 1990 apareció Resistencia e integración. El peronismo y la clase trabajadora argentina del historiador
norteamericano Daniel James. "Dentro del enfoque revisionista -sostiene James- la adhesión política al peronismo
ha sido vista, al menos implícitamente, como reductible a un racionalismo social y económico básico. [...] Casi todos
los que interrogaban a un peronista sobre las causas de su apoyo a Perón recibían por respuesta el significativo gesto
de palparse el bolsillo donde se lleva el dinero, que simbolizaba un pragmatismo de clase básico, atento a las
necesidades de dinero y a su satisfacción. No hay duda de que el peronismo, desde el punto de vista de los
trabajadores, fue en un sentido fundamental una respuesta a las dificultades económicas y a la explotación de clase."
"Sin embargo, era también algo más. Era también un movimiento representativo de un cambio decisivo en la
conducta y las lealtades políticas de la clase trabajadora, que adquirió una visión política de la realidad diferente. (...)
Por lo tanto, si bien el peronismo representó una solución concreta de necesidades materiales experimentadas,
todavía nos falta comprender por qué la solución adoptó la forma específica de peronismo y no una diferente. Otros
movimientos políticos se habían preocupado por esas mismas necesidades y habían ofrecido soluciones. Incluso
desde el punto de vista programático, había muchas similitudes formales entre el peronismo y otras fuerzas políticas.
Lo que necesitamos entender es el éxito del peronismo, sus cualidades distintivas, la razón por la cual su
llamamiento político inspiró más confianza a los trabajadores; en suma, qué facetas tocó que otros no tocaron. Y,
para ello , necesitamos considerar seriamente el atractivo político e ideológico de Perón, así como examinar la
índole de la retórica peronista y compararla con la de quienes le disputaban la adhesión de la clase trabajadora".
El atractivo político fundamental que ejerció el peronismo James lo encuentra en "su capacidad para redefinir la
noción de ciudadanía dentro de un contexto más amplio, esencialmente social. La cuestión de la ciudadanía en sí
misma, y la del acceso a la plenitud de los derechos políticos, fue un aspecto poderoso del discurso peronista, donde
formó parte de un lenguaje de protesta, de gran resonancia popular, frente a la exclusión política". "La ciudadanía ya
no debía ser definida más simplemente en función de derechos individuales y relaciones dentro de una sociedad
política, sino redefinida en función de la esfera económica y social de la sociedad civil. En los términos de su
retórica, luchar por los derechos en el orden de la política implicaba inevitablemente cambio social. Más aún, al
subrayar constantemente la dimensión social de la ciudadanía, Perón desafiaba en forma explícita la validez de un
concepto de democracia que la limitaba al goce de derechos políticos formales, y a la vez ampliaba ese concepto
hasta hacerlo incluir en la participación en la vida social y económica de la nación".
(...) James enfatiza que "el apoyo que los trabajadores dieron a Perón no se fundó exclusivamente en su experiencia
en las fábricas. Fue también una adhesión de índole política generada por una forma particular de movilización y
discurso políticos. (...) [...] Para James, la construcción de la clase trabajadora no implicó necesariamente la
manipulación y la pasividad asociadas a la poderosa imagen de las masas disponibles formulada por Gino Germani
[...]. Había en juego indiscutiblemente un proceso de interacción en dos direcciones y, si bien la clase trabajadora fue
constituida en parte por el peronismo, éste fue a su vez en parte creación de la clase trabajadora".
COMPLETAMOS EL SIGUIENTE CUADRO:
Autor/Autores GERMANI MURMIS Y PORTANTIERO JAMES
Año/década de producción
Bases del peronismo
¿Por qué apoyan a Perón?
Rol activo/pasivo de los trabajadores
Frase que ilustre la teoría