TEMA 5.
Trazas Instrumentales
1. Marcas de herramientas
1.1. Marcas de herramientas
1.2. Vaciado de marcas, huellas y señales de fracturas por
herramientas
1.3. Identificación de las señales o marcas de herramientas
2. Huellas de calzado
2.1. Metodología en la investigación de huellas de pisadas
2.2. Huellas causadas por pies calzados
2.3. Huellas de pisadas aisladas
2.4. Huellas de pisadas en serie
2.5. Cotejo de huellas de calzado
3. Huellas de neumáticos
1. Marcas de herramientas
1.1. Marcas de herramientas
Señales y marcas de herramientas son las impresiones que producen una
parte de la herramienta, objeto o instrumento al ponerse en contacto con una
superficie para fracturarla o violentarla.
La variabilidad que en el lugar del delito se hallará es múltiple, como los
utensilios que el delincuente usa.
Las marcas y señales de fuerza en las cosas aportan a la investigación
características de clase e identificativas.
Características de clase
La anchura, longitud y perfil reflejadas en las marcas y señales son
características de clase. Orientan sobre la forma, dimensiones y tipo del instrumento
dubitado, es decir, del medio empelado en la ejecución del delito. De manera que
observadas esas huellas, se establece una hipótesis que indica la línea de la
investigación, en la búsqueda de la herramienta sospechosa. Puede ocurrir, una vez
localizada, una no coincidencia de esas peculiaridades, en cuyo caso inmediatamente
se descarta, sin necesidad de un trabajo de reconocimiento más exhaustivo. Por el
contrario si el útil testigo o indubitado por sus similitudes entra dentro de los posibles
causantes del crimen, requiere un posterior estudio microscópico entorno a las
particularidades identificativas para confirmar la igualdad.
Características identificativas
Corresponden a las microrrayas, microestrías y microlesiones que posee el
instrumento o herramienta utilizado en la ejecución delictiva, los cuales quedan
reproducidas por contacto sobre la superficie capaz de asumirlas y contenerlas.
Las herramientas desde su elaboración y por el uso y desgaste van
adquiriendo peculiaridades microscópicas que facilitarán la identidad exclusiva,
cuando se dé una coincidencia cualitativa y cuantitativamente suficiente, para poder
por analogía a través del microscopio comparativo, establecer la afinidad de modo
decisivo. Se basa tal identidad en la semejanza de elementos análogos recogidos en
la inspección ocular con los obtenidos de la herramienta indubitada.
La igualdad de particularidades microscópicas son las que fijan una identidad
del instrumento de microestrías diferentes, pues la herramienta puede con
posterioridad a la ejecución del crimen, haber adquirido otras, que nada indican sobre
si se trata o no del medio utilizado en la perpetración del delito.
En razón a los efectos causados, las marcas y señales, se clasifican por:
a) Compresión.
b) Resbalamiento.
c) Mixtas o combinadas de las dos anteriores.
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d) Corte.
e) Combustión.
f) Explosión.
a) Señales por compresión
Son las huellas dejadas por un objeto o herramienta al hacer fuerza sobre o
dentro de la extensión de un material, originándose una impresión negativa del útil
empleado, reproduciéndose las características individuales de éste. Comprende estas
señales las producidas por golpes o por presión; generalmente, se crean cuando la
herramienta actúa perpendicularmente sobre la superficie atacada, la cual para que
quede huella que refleje las características generales e individuales de la herramienta,
será de menor dureza que aquélla.
Estudiando las marcas y señales deduciremos la habilidad del sujeto. Pero lo
que es más importante, si éstas son útiles para la investigación, nos informaran de
figuras y dimensiones de la herramienta empleada e incluso si han reproducido las
características específicas de la misma, llegaremos a identificarla. Normalmente las
señales por compresión informan de la naturaleza del instrumento, tamaño, forma, e
incluso color y en ocasiones las irregularidades de su superficie, si es que existe,
siendo éstas las que llevan a la identidad por analogía. Presenta, por tanto, buenas
características de clase siempre y en ocasiones aportan aceptables elementos
identificativos.
La validez de las huellas dejadas por las herramientas depende de:
• El propio utensilio: dureza, irregularidades en su plano, anomalías en
relación a su origen de fabricación, etc.
• La fuerza practicada por el autor en el uso y aplicación del
instrumento. A superior energía ejercida, con la misma herramienta y en
iguales condiciones de extensión agredida, zonas de contacto, ángulo y
forma de ataque, dará siempre mayor marca o señal, la huella originada
será superior en profundidad. La presión depende de la intensidad de la
fuerza infligida y de la superficie.
• La naturaleza del soporte en donde quedan las señales. Por razón del
soporte distinguiremos superficies blandas, porosa como la madera y
superficies duras como las de origen metálico.
En la madera, debido a la compresión, se crearán distorsiones, astilladuras
y roturas, que reducen considerablemente el valor de la señal, dependiendo
de la propia estructura (celulosa, vasos y fibras). La porción de madera que
recibe directamente la tensión, tras el aplastamiento o hundimiento, tiende a
recuperar por elasticidad su morfología primitiva, cuando cesa de sufrir la
opresión.
Sobre superficies metálicas y rígidas, para que queden señales impresas
de la herramienta es necesario que el útil empleado sea de dureza mayor
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que el metal sobre el cual actúa, en este caso las huellas causadas resultan
muy valiosas a efectos identificativos, por su doble condición de
permanentes e inmutables.
b) Señales por resbalamiento
Generadas como consecuencia del deslizamiento de una herramienta sobre
una superficie. Se origina por fricción o por raspadura.
Si examinamos al microscopio la extensión de una herramienta, suele ofrecer
irregularidades diminutas, a manera de estrías paralelas. Son estas marcas las que
quedan reproducidas por resbalamiento, siempre y cuando la superficie receptora
reúna unas condiciones determinadas, como en las áreas pulimentadas. Son soportes
adecuados para este tipo de marcas: la madera lacada, pintada o barnizada; y las
superficies metálicas sobre todo si están muy pulidas.
Las señales por resbalamiento informan muy poco sobre la naturaleza de la
herramienta (forma, tamaño y tipo). Pero sí que copian muy bien las características
individuales de la herramienta. La disposición de las desigualdades de su superficie y
la morfología de éstas, resultan muy válidas para su identidad, cuyo valor en
ocasiones concluyente, es equiparable a los puntos característicos de las crestas
papilares y con la balística a las microrrayas. Es decir, engendran buenas
características identificativas y malas características de clase.
Las estrías o microestrías que presentan las superficies de los instrumentos o
herramientas pueden crearse en el proceso de fabricación, o se adquieren por el
tiempo como consecuencia del uso y desgaste.
c) Señales mixtas
En el punto que la acción de violencia entre dos objetos, herramienta agresora
y cuerpo agredido, actúa dejando restos de rascadura y de aplastamiento, estamos en
presencia de señales mixtas (fricción + compresión). Este tipo de marcas es muy
frecuente en la casuística delincuencial de delitos con uso de fuerza en las cosas,
cuando el delincuente emplea palanqueta, destornillador y similar para abrir una puerta
cerrada, un cajón, etc.
Las señales mixtas al concurrir las impresiones por compresión y por
resbalamiento, en un mismo plano, reúnen las características de ambos tipos de
huellas. Mientras el instrumento avanza penetrando entre dos superficies próximas,
causa trazas por resbalamiento, se graban en las superficies agredidas por
microseñales y micromarcas de la herramienta, proporcionando buenas características
identificativas. Además, por el roce dejan sobre la huella restos de cromado, pinturas,
etc., de la herramienta, tratándose de una característica de clase (análisis químico).
En la siguiente fase de forzamiento mediante acción de palanca, una vez
introducida ésta por fricción entre las dos superficies, que el agresor quiere separar,
produce un empuje perpendicular a ambos cuerpos y con fuerzas vectoriales
contrarias, en sentido de su apertura natural. En dicho momento se está ejerciendo un
mecanismo de presión, dando lugar a señales por compresión, que causan buenas
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características de clase, pudiendo conocerse el tipo, dimensiones y forma de la
herramienta.
Concluyendo, las señales y marcas mixtas permiten conocer el instrumento con
todas las características externas, para en la investigación proceder a su búsqueda, y
una vez localizado, posibilita por comparación la certeza de identificarlo como el
causante de los daños.
d) Señales por corte
Debidas a las irregularidades que tiene el filo de la herramienta y que quedan
impresas sobre la superficie cortada. La relación que guardan entre sí las estrías
dependen del ángulo bajo el cual el utensilio fue aplicado. Estas señales pueden
originarse por instrumentos cortantes, como tenazas, cuchillos, navajas, barrenas,
berbiquís y hasta sierras.
Las marcas, tanto penetrantes como cortantes, frecuentemente no
proporcionan detalles de identificación del instrumento, limitándose a informar sobre su
dimensión y tamaño en el mejor de los casos.
Las huellas causadas por dientes de sierra facilitan datos de características de
clases (tamaño de los dientes, ángulo que forman, distancia entre crestas, etc.)
conducentes a aportar rastros como indicio excluyente e incluso como prueba
concluyente, siempre y cuando no se ha llegado a aserrar completamente un trozo y
quedan grabados los dientes de la sierra. Los cortes producidos por un “hacha”,
determinan el tamaño o dimensiones de su hoja, incluso algunas irregularidades de su
filo.
El orificio de una herida de navaja o cuchillo fija en ocasiones el tamaño de su
hoja. También, el diámetro de la broca en los orificios producidos mediante taladro.
Procediéndose al estudio de los cortes, cuando así interesen a la investigación, pero
sin olvidar la elasticidad del objeto o cuerpo que ha sufrido la agresión.
Un ejemplo de marcas de corte con navaja que facilitó el esclarecimiento de un
asesinato es el expuesto por Hk Nag y T. Mazunder (1977), las señales producidas por
una navaja fueron halladas en un cordón de teléfonos con el que el delincuente ató a
la víctima. Las marcas quedaron grabadas en una superficie circular de diámetro de
2,6 mm., de fundas de polietileno que envolvían a hilos metálicos.
La hoja causante era de longitud de 12,2 cm., y tenía un solo filo. Lo difícil en el
laboratorio fue determinar qué parte de la hoja del cuchillo había producido las
lesiones apreciadas en el politileno. Realizadas diversas muestras con la navaja del
sospechoso sobre material similar al cordón telefónico, una de ellas correspondía con
la pieza de convicción en lo concerniente a las estrías dejadas por el puñal. Se llegó a
la conclusión de que el hilo telefónico había sido cortado por la navaja intervenida al
sospechoso.
e) Señales de combustión
Indicarán que en la comisión del hecho delictivo se ha empleado el fuego para
hacer perforaciones, cortar planchas metálicas e incluso para la realización del butrón.
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Se hallan cuando se ha utilizado sopletes o lanza térmica. En el lugar de los hechos se
detecta por la existencia de escorias, sustancias o restos de materias quemadas y
carbonizadas.
Las peculiaridades respecto a las características de clase vienen dadas por la
etiología del incendio y por el valor de la temperatura. El origen del fuego se obtiene
analíticamente de los restos y residuos recogidos del incendio. Conociendo las
temperaturas de fusión de los minerales y elementos habidos en el incendio se puede
calcular el calor alcanzado por las llamas.
f) Señales de explosión
La explosión es una reacción química exotérmica producida por un explosivo,
con liberación en un brevísimo período de tiempo, de una gran cantidad de energía,
que se manifiesta en la violenta emisión de calor, luz y gases, acompañados de fuerte
estruendo.
1.2. Vaciado de marcas, huellas y señales de fracturas por
herramientas
Sobre la superficie atacada por un utensilio empleado por el delincuente ha
quedado un hueco, del que se quiere obtener un molde por vaciado. Esta matriz
reflejará las características propias e individuales de la herramienta productora del
mismo.
Por ser estas huellas creadas por útiles o instrumentos de reducidas
dimensiones no es conveniente el uso del yeso, más propio para huellas de pisadas, y
sí lo es la pasta de dentista, que una vez reblandecida con agua (a 60 ó 65ºC), se
coloca sobre la superficie en donde aparecen las marcas y se retira cuando ésta se ha
endurecido. Es aconsejable para huellas en madera.
Otras materias empleadas en el vaciado son la plastilina, mejor pasta a base
de siliconas, untada con agua o manchada de aceite para que no quede adherida al
soporte. Colocar la plastilina en la señal, presionar y separar a continuación la
reproducción obtenida.
En superficies metálicas puede usarse plomo de cañería, cepillándolo con un
objeto duro, con el objeto de que las irregularidades de la superficie se incorporen al
plomo. Como el plomo tiene una temperatura de fusión baja (327º C), se utiliza fundido
en soportes metálicos de aleaciones más resistentes al calor. Logrando así un
positivado como si fuese la propia herramienta.
El problema que se presenta en la consecución de un vaciado, sobre planos
tanto horizontales como inclinados o verticales, si son sustancias líquidas o viscosas,
se soluciona circundando la huella con una barrera de plastilina de una altura de unos
dos centímetros, bastando para estancar en su interior la pasta necesaria para la
realización del molde. Si la extensión es vertical, el dispositivo de retención se hará de
modo similar a la de un nido de golondrinas, empleando plastilina.
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1.3. Identificación de las señales o marcas de herramientas
Intervenido el útil sospechoso de ser causante de las señales dejadas en el
lugar del delito, se sacarán muestras de las marcas que produce, bien con plastilina, o
mejor, sobre materiales iguales o similares a las descubiertas en el lugar del hecho,
consiguiendo, después, los vaciados respectivos para cotejo.
En ningún caso debe aplicarse para hacer un examen comparativo el
instrumento sobre la huella, pues podríamos introducir variaciones en los pequeños
detalles de ésta. La observación inicial para el reconocimiento de huellas, marcas y
señales se hará con visión directa y sirviéndose de lupa de pocos aumentos.
Encontrada la herramienta sospechosa se realizarán las siguientes
operaciones en el laboratorio:
1. Fotografía directa y con testigo métrico de la herramienta (y de las huellas
lofoscópicas que puedan contener, de los restos de sangre, pelos,
sustancias orgánicas e inorgánicas, polvo, etc.).
2. Limpieza del instrumento, evitando crear nuevas marcas. Se recogen
previamente todos los restos y residuos (astillas, pelos, sustancias, restos,
etc.).
3. Reproducir el utensilio sospechoso en una superficie similar, o mejor, igual
a la del objeto en donde asentó la huella dubitada, con humedad y dureza
análogos. El ángulo de incidencia de esta nueva marca será lo más
semejante posible al ángulo con el que el instrumento actuó en el lugar del
crimen. Es aconsejable lograr diferentes muestras con ángulos variables
para cotejar y buscar el que más se aproxime al real.
4. Estudio comparativo, se puede hacer directamente entre las huellas
dejadas por el instrumento y las de las muestras sacadas, o también a
través de sus fotografías, compulsándolas (microscopia de comparación),
fijándose en ambas las peculiaridades morfológicas, como si de huellas
lofoscópicas se tratase, o bien, por fotografía de acoplación, que
corresponde al estudio de semejanzas por superposición fotográfica.
Además cabe el análisis directo o fotográfico sobre sus vaciados, de la
misma manera que se ha expuesto para sus moldes o instrumentos.
5. Demostración en el informe pericial del examen comparativo, que se hará
por medio de fotografías técnico policiales.
El montaje de las imágenes yuxtapuestas a través del microscopio de
comparación demostrará la coincidencia o desemejanza entre ambas marcas.
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2. Huellas de calzado
Las huellas de pisadas son las marcas y señales que deja la persona cuando
camina a cualquier velocidad con calzado o sin él. También comprenden las trazas de
rodaduras producidas por las ruedas (neumáticos) de los vehículos, que veremos en el
apartado siguiente.
Las huellas de pisadas son útiles a la investigación técnico policial por múltiples
razones, en ocasiones llevan a la identificación del autor de un crimen, descartar a un
sospechoso, dar luz a la investigación en cuanto a circunstancias, número de
delincuentes, la forma de cómo ocurrieron los hechos, la ruta seguida por el
delincuente, etc.
Lo primero que toca el suelo, pavimento o calzada al andar convencionalmente
es el tacón o talón, continúa la planta y por último la punta del pie. Se presiona con
mayor fuerza con el tacón y la punta, estas partes profundizan más sobre superficies
blandas.
De la observación de las huellas de pisadas obtendremos, en principio, si se
han producido por andar normal o excepcionalmente, caso de carreras o caminar a
puntillas, generalmente para evitar hacer ruido.
Las huellas se pueden clasificar en razón al proceso de formación:
Huellas visibles:
- Moldeadas. Resultado de la presión de la pisada sobre un cuerpo
blando o arcilloso o materia pulverulenta poco compacta.
- Por sustracción. Creadas cuando al pasar sobre una superficie sucia
por cualquier masa blanda o sustancia pulverulenta retira parte de esa
extensión.
- Estampadas. Se originan al hollar con la suela de los zapatos o plantas
de los pies, previamente manchada con cualquier elemento (sangre,
pintura, polvo, etc.), dejando rastros de las mismas.
Huellas invisibles o latentes. Se dan en pisadas con pies desnudos o
cubiertos con calcetines o medias. Se producen por exudación de los pies. Requieren
para su observación revelado con reactivos.
Como las huellas de pies desnudos o semidesnudos (calcetines o medias) la
metodología es básicamente la misma que en las huellas dactilares, aquí nos vamos a
referir exclusivamente a las huellas causadas por pies calzados.
El autor del hecho delictivo puede dejar distintas huellas de pisadas:
a) Aisladas. Las halladas solas e independientes, sin relación con las demás.
b) En serie. Producidas por una persona al caminar.
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c) Superpuestas. Cuando se producen mezcla de huellas, unas encima de
otras, que deforman los elementos identificativos. Suelen darse en los
lugares muy transitados, como cuando ha existido lucha. En ellas es más
difícil detectar elementos identificativos.
2.1. Metodología en la investigación de huellas de pisadas
Las huellas de pisadas las hallaremos junto a la víctima, próximas al lugar de
los hechos e incluso alejadas a una cierta distancia de la escena del crimen. Una vez
descubiertas hay que proceder del siguiente modo:
1. Fotografiar.
2. Examen previo, indiciario de lo ocurrido por observación directa.
3. Proteger la huella. Normalmente, basta con cubrirla con una caja, tablón o
tabla. Si estuviera sobre nieve, entonces, para evitar el deshielo, se cubre
con una caja rodeada de una cantidad suficiente de nieve.
4. Remitirlas al laboratorio, bien en su soporte, por trasplante o por vaciado.
2.2. Huellas causadas por pies calzados
Las huellas producidas por pies calzados son todas de tipo visible, no se dan
huellas latentes, cuya existencia se debe al sudor y materia sebácea.
El calzado suele tener, en cuanto a la zona que está en contacto con el suelo:
a) Suela lisa y tacón liso.
b) Suela grabada y tacón liso.
c) Suela lisa y tacón grabado.
d) Suela y tacón grabados.
e) Suela y tacón con elementos metálicos (clavos, taloneras, punteras, etc.).
Como es lógico, las superficies grabadas dan mayor información que las lisas.
El distinto desgaste de suela y tacón producido en la planta facilita la individualización.
Por la huella de pisada, sobre todo originadas por presión, se determina en ocasiones
defectos que pudiera padecer el individuo: pies planos, pies cavos, cojera (el pie que
cojea da el paso de menor longitud que el bueno). Si se ha caminado cargando con un
peso de importancia, la longitud del paso es menor, a la vez buscará mayor estabilidad
ampliando la base de sustentación, abriendo más las piernas y separando las punteras
de los pies. Asimismo se puede en ocasiones determinar el sexo de las personas, por
las diferencias de calzado entre hombres y mujeres.
Se observará el desgaste en suela y tacón, sabiendo que es más frecuente el
adelgazamiento por uso en la parte externa y trasera; el desgaste en sentido contrario,
por ser excepcional, tiene su importancia de cara a la individualización. Porque la
mayoría de la gente camina apoyándose sobre la parte exterior del tacón y de la suela.
Sólo una minoría lo hace sobre la parte interna.
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2.3. Huellas de pisadas aisladas
Normalmente la suela del calzado transporta materia (polvo, pintura, sangre,
etc.), que irá dejando sobre el suelo o tarimado, en el supuesto de superficie apta para
acoger dichas sustancias. Es interesante, en estos casos, no sólo el estudio de la
huella sino, también, el análisis de las mismas, para determinar, entre otras cosas, su
procedencia. En muchas muertes por homicidio el asesino pisa alguna mancha de
sangre existente dejando por estampación o sustracción marcas de huellas.
Las impresiones de los pies al andar y al correr pueden producir una rotación o
un deslizamiento, que ocasiona una dilatación de la huella a lo largo y a lo ancho. El
grado de humedad de la suela puede inducir a error en cuanto a las dimensiones
reales, sobre todo, si se trata de suela de cuero mojada, al sobredimensionarse.
Al igual que se efectúa con huellas de todo tipo, lo primero es proceder a su
fotografiado con testigo métrico. Obtenida ésta, trasladar la misma al laboratorio
preferentemente en su propio soporte, si se trata de huella moldeada efectuar un
vaciado. Lo que nunca debe hacerse es la comparación directa, colocando el calzado
del sospechoso sobre la misma huella, aunque pareciese coincidir, el error es muy
probable y posiblemente se destruirían elementos de la huella.
Cuando se trata de superficies duras el vaciado puede realizarse directamente
con escayola, plastilina, pasta de dentista o materia plástica, sin necesidad de usar
goma laca como endurecedor.
2.4. Huellas de pisadas en serie
Son el conjunto de huellas plantares dejadas por la persona al trasladarse de
un sitio a otro.
El hallazgo de las huellas en serie tiene una doble importancia:
1. Entendida por separado, como si una de ellas se tratase de una huella
aislada.
2. Análisis de conjunto. Relacionando unas huellas con otras como un todo,
producto del caminar de una persona.
Ante huellas en serie la primera medida es el registro fotográfico, no sólo de
cada huella, sino también del conjunto con su correspondiente referencia métrica.
Basándonos en las peculiaridades que proporcionan las huellas de pisadas en
serie pueden determinarse diferentes detalles de la persona que las produjo, lo cual
puede llevar a su identificación.
Normalmente el ángulo de marcha o de paso en el hombre vienen a ser de 30º
a 35º. En la mujer es sensiblemente menor.
La longitud de paso del hombre medio de estatura normal oscila de 65 a 90
cm., según la velocidad.
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Pasando de un metro de longitud de paso se considera correr y lo corroborará
si las huellas dejan de ser completas al desaparecer parte del tacón y acentuándose la
zona de la puntera.
La anchura de paso es superior ostensiblemente en personas ancianas, ciegos,
mujeres en avanzado período de gestación, individuos exageradamente gruesos y
sujetos cargados con grandes pesos a la espalda.
2.5. Cotejo de huellas de calzado
El cotejo de huellas de calzado puede realizarse entre tanto entre huellas
indubitadas y dubitadas, como dubitadas entre sí.
En el calzado a la hora de realizar el cotejo también se contará y habrá que
tener en cuenta las denominadas huellas de clase e individuales. Las de clase nos
podrán informar sobre la marca y modelo del calzado, número de pie, diseño y
morfología en general. Las individuales serán las propias que adquiera el calzado por
el uso o por mantenimiento del mismo.
Los cotejos se pueden realizar por yuxtaposición, colocando la imagen
dubitada junto a la indubitada, y por superposición, en el que con un software
adecuado se pueden superponer las imágenes y así compararlas. Asimismo se deben
realizar estudios geométricos teniendo en cuenta distintos puntos característicos
dentro de la huella de calzado, midiendo distancias y ángulos que posteriormente
serán cotejados entre las muestras comparadas.
Para la realización de los cotejos habrá que tener en cuenta la
contemporaneidad de las huellas dubitadas y el calzado indubitado del sospechoso, ya
que si el tiempo entre la toma de la huella y la disponibilidad del calzado es muy
grande puede haber variaciones lógicas por el uso, del que a su vez, obviamente,
también dependerá la huella en el calzado.
Efectuado el cotejo las conclusiones pueden ser las siguientes:
- Resultado positivo. Si hay plena concordancia entre las señales de
clase y suficientes puntos característicos plenamente coincidentes.
- Probable positivo. Si las señales de clase son iguales y las
individuales presentan concordancias, si bien no tan rotundamente
como para concluir positivo.
- No concluyente. Cuando las señales de clase son iguales pero las
individuales no son suficientes ni para atribuir ni para descartar que se
trata de la “misma” pisada.
- Resultado negativo. Cuando las señales de clase son distintas o,
siendo similares, las individuales permiten descartar la igualdad.
- Resultado inadecuado. Las huellas no presentan la claridad suficiente
como para realizar el cotejo – por mal estado, fragmento escaso, etc.-
con las debidas garantías, por lo que dicho cotejo no se realiza.
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3. Huellas de Neumáticos
Una huella producida por la banda de rodadura de un vehículo aporta a la
investigación características de clase y características identificativas, en condiciones
similares a las trazas y señales por huellas de calzado.
Las características de clase proporcionan conocimientos de la marca y modelo
de la cubierta, que reconducirán la investigación en la búsqueda de vehículos que
calcen ese tipo de neumáticos.
Características de clase en huellas rodadas:
1. Anchura de la rueda. Diseñada entre otras razones en función de las
prestaciones del vehículo. Un automóvil diseñado para adquirir una gran
velocidad llevará neumáticos anchos que faciliten la estabilidad.
2. Morfología del dibujo del neumático. Los diferentes fabricantes y modelos
poseen un diseño de la cubierta, en la superficie externa de fricción con la
calzada o suelo, en función de las características técnicas.
3. Diámetro de la rueda. A mayor diámetro de las ruedas del vehículo recorre
más longitud dando el mismo número de vueltas. Igualmente tienen una
tolerancia en relación a la capacidad de poder llevar ruedas tanto respecto a su
anchura como a su diámetro. Aparte de la normativa existente relacionada con
las condiciones técnicas del vehículo sujeto a determinados tipos de ruedas, la
norma se basa en la seguridad y prestaciones del tipo de vehículo.
Si a través de una amplia huella de rodada aparecen dos señales idénticas
repetidas, indicará que la rueda ha pasado dos veces por el mismo punto, es
decir, habrá dado una vuelta completa, pudiéndose medir la distancia de punto
a punto, con lo cual se tendrá la longitud externa total de dicha rueda. Mediante
la conocida fórmula matemática de: longitud de una circunferencia igual al
diámetro por el valor de π (3,1416), conseguiremos el diámetro externo de la
rueda productora.
Diámetro= Longitud de la circunferencia / π
Recuperando el vehículo sospechoso se toman las marcas de las ruedas y
comparan las características identificativas, como las anomalías, alteraciones y
deformaciones adquiridas en el proceso de fabricación o durante su uso, la cuales
determinarán si se trata de la misma rueda o no. Naturalmente para llegar a este
estudio, serán ruedas con las mismas características de clase, pues de no ser así, es
imposible que se dé una coincidencia con las características identificativas.
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