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El coleccionista de otoños: reseña literaria

El libro 'El coleccionista de otoños' de Joaquín Bestard Vázquez explora la complejidad del proceso creativo y la relación entre la realidad y la ficción, invitando al lector a participar en el dolor y la alegría del acto de escribir. A través de personajes y recuerdos, Bestard teje una narrativa que refleja la lucha por recordar y la transformación de la experiencia en historia. La obra destaca la importancia de la memoria y la tradición oral en la construcción de la identidad y la narrativa personal.

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El coleccionista de otoños: reseña literaria

El libro 'El coleccionista de otoños' de Joaquín Bestard Vázquez explora la complejidad del proceso creativo y la relación entre la realidad y la ficción, invitando al lector a participar en el dolor y la alegría del acto de escribir. A través de personajes y recuerdos, Bestard teje una narrativa que refleja la lucha por recordar y la transformación de la experiencia en historia. La obra destaca la importancia de la memoria y la tradición oral en la construcción de la identidad y la narrativa personal.

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R e s e ñA d e l i b R o

Contar historias para


vivirlas
Margaret Shrimpton Masson
Ola tras ola aniquilan en las playas infinitas de mi interior, el intento por desgastar
la roca de mi silencio. Quietud marinalista a rasgar cualquier callosidad,
suficiente para abrir el viejo cofre de recuerdos. Donde sólo quedas tú.
Aquellos restos que la imaginación dio vida un día…

Presentación del libro El coleccionista de otoños, de Joaquín Bestard Vázquez,


editado por Compañía Editorial de la Península, Colección Árbol de Libros,
Grupo Rivas, Febrero de 2003.

En ésta, su más reciente demuestra un dominio recrean el momento


publicación, Joaquín de la complejidad del del nacimiento de la
Bestard nos deleita con proceso creativo, cons- escritura son muchas:
una obra que desafía ciente del diálogo entre silencio, llanto, ima-
los intentos críticos de texto y contexto. El texto ginación, invento, me-
encajonar, describir, co- se construye a partir de moria, magia. Los es-
leccionar. Es un texto una realidad sociocultu- pacios son los mundos
que resiste y niega la ral, preciso, pero a la vez interiores del artista,
comodidad de una clasi- es capaz de modificarla. donde la poesía da
ficación única. Más bien, El coleccionista de vida y también la quita:
es liminal, en el umbral otoños nos invita a par-
entre la realidad y la fic- ticipar en el proceso de Silencio, sí. Espe-
ción, entre el dolor y la escritura, a compartir so y filoso. Latente.
alegría, entre el grito y el el nacimiento de una Comparable al chas-
silencio. Tiene la intimi- historia, a vivir los do- quido lejano del ála-
dad y la inmediatez que lores de la vida y la mo, apenas lo cer-
Margaret Shrimpton Masson.
Catedrática de la Facultad de nos ofrece un narrador agonía de revivirlas cena el hacha de la
Ciencias Antropológicas de nato que nos cautiva con a través de las pala- intemperie. Silencio
la Universidad Autónoma de
Yucatán. sus historias, y a la vez bras. Las imágenes que como aullido de una

134 • Revista de la Universidad aUtónoma de YUcatán


U
manada de lobos. apellido ni abolengo. Sin amor, el matrimonio redaron los pasos y
Silencio equivalente embargo, al leer la obra y el desamor. Acerca perdí la tabla de las
a la congoja de mu- me ubico en un mundo del grupo de Solteros proporciones. En
jeres y, sin embargo, beyhualense reconoci- Anónimos sólo se na- efecto, Vic, el mun-
son mis lamentos do: ¿Acaso Fredi no se rran historias tristes, do no giró y cambió
de hombre. Es mi apellida Bech? Narda y las tragedias de todos los polos, sino yo me
llanto torrente de Mandreake ¿son parte los otoños que colec- puse cabeza.
silencios. Mi frágil de ese mundo mágico ciona Fredi. Primero, ¡Qué te cuento! Le
respiración, sali- de los Fumanchús de Moyo, el amigo de allá, escribí poemas…
va entrampada en Beyhualé (el legenda- del Distrito Federal. Se (2003:34).
la glotis, mientras rio mago chop)? ¿Será casa con una mujer sin
mantiene árida la que Beyhualé ahora se el consentimiento de Esta historia de amor
garganta. Gimoteo trasladó a la costa, im- su familia, y se rinde tampoco pudo realizar-
esparcido, a través ponente lugar de nortes, frente a las constantes se y de nuevo por causa
del viento punzan- sargazo, salitre y pelíca- presiones de familia y de la familia, la socie-
te de la temporada nos, el único espacio de sociedad, y se suicida dad y la desesperación
de fríos. Fluye por la vida yucateca poca con un balazo en la por cumplir la imagen
mis poros la nota explorada en su narra- sien. Luego, está la correcta, conduce a la
inspirada desde el tiva anterior? historia de Teban, el muerte. Ésta no es sui-
mástil más alto de la Aquí, Fredi, enamo- soltero para siempre, cidio, sino asesinato, y
vida, llueve silencio. rado de Sonia narra la también presionado Fredi tiene que matar
(Bestard, 2003:13). historia a un grupo de por la familia, siempre al poeta que tenía aden-
amigos inseparables. buscándole la imagen tro. Sonia es obligada
En el contexto de las Es el mismo grupo de correcta de "hombre a casarse con otro, y
anteriores obras del pro- amigos que salieron de de familia". Y Fredi se después de cuatro años,
lífico y premiado autor, Beyhualé para ir a la enamora repentina- tres hijos y un divor-
ésta nos sorprende con capital de la República, mente de Sonia: cio, Fredi vuelve a ver,
su intimidad. En los oto- quienes conocimos en como la musa que antes
ños que Joaquín Bestard el cuento Ejercicio de Sonia irrumpió en lo inspiraba. Pero, esta
colecciona aquí, son au- la memoria (¡Por Esto!, mi vida, como suce- vez, ella es un fantasma
sentes, a primera vista, 6 de junio de 1999). den las cosas aquí en y él ya mató al poeta
la familia Bech, el pue- En aquel cuento, unos la metrópoli. que necesitaba de su
blo Beyhualé y el monte años atrás, los amigos …Descubrí con ho- inspiración:
yucateco. Los perso- andaban de solteros, rror, porque no lo
najes —Fredi, Moyo, pero a Fredi (Bech) quería reconocer, A mí se me fueron
Teban, Mich y Olegario; le toca narrar ahora que constituía la palabras, fuerzas o
Sonia, Narda y María la transformación d mujer ideal. ganas siquiera de le-
Luisa— son nombres sin e su grupo debido al Entonces se me en- vantarme. Sólo mu-

número 225 • segUndo trimestre de 2003 • 135


Margaret Shrimpton Masson

sité: me casé y ya no Fredi, sin saber si surgen un mundo de recuerdos a Narda. (2003: 87).
soy poeta. Antes de del imaginario popular dentro de otra historia Olegario, su alter ego
alcanzar a matarme, o de las páginas de la sobre el difícil proceso inventado como estrate-
preferí asesinar a la ficción. De la misma de escribir: gia narrativa, le acusa de
poesía. Lo siento. manera, el autor nos fu- intelectual, de cometer
(2003:35). siona el mundo exterior Mira Fredi. Es una transgresión, de
del lector y autor real, hora de hablar… cruzar del mundo ma-
En esta obra hay dos con el mundo interior Tú me pusiste ahí, terial al mundo ficticio
hilos conductores: uno, de sus narrativas: "Por fuiste tejiendo alre- de inventos y recursos
es el proceso mismo momentos y mientras dedor mío como las literarios. Fredi le res-
de escribir: otro, el acto leía estos textos, me re- arañas. ponde, volviendo a unir
doloroso de recordar. Se montaba a mi niñez y Me inventaste por el mundo imaginario
convierten ambos en tó- a Beyhualé donde viví la necesidad de tener con el real.
picos importantes en su una parte de ella y re- a tu amigo Moyo.
amplia obra narrativa, viví, me revivieron más Pero además, no "No es un cuento,
donde la memoria, vin- bien, esos ratos…"; así me creaste a su se- es una historia y las
culada con la tradición nos explica al comentar mejanza, sino con historias se aceptan
oral y la historia colecti- el libro Relatos del Mayab, rasgos de Teban. Tu como suceden o se
va de la región ocupa un de Vicente Canché Moo. cuate Teban. les transforma en le-
poderoso lugar dentro A lo largo de la no- Me hiciste meri- yendas”. (2003:62).
de su narrativa escrita. vela que en esta ocasión dano y cómplice a
En otros cuentos, Bes- presentamos, Fredi, el sabiendas que Moyo Al final, entonces,
tard ha experimentado narrador, lucha para era de la ciudad de triunfa la escritura sobre
con la fusión de estos dominar sus recuer- México y nunca se la vida, sobre las leyes
dos mundos antígonos: dos de la mujer amada: dejaría arrastrar por de tiempos y espacios.
el oral y el escrito, tejien- recordarla es sufrir el tus historias. Pu-
do un complejo discurso dolor de perderla una siste tus palabras y Quedará la histo-
narrativo construido a y otra vez, cada otoño. locuras en mi boca. ria y las palabras
partir de la oralidad. Los Escribir, en cambio, le Desmenuzaste la para vencer la rigi-
personajes de sus cuen- permite recrear la histo- realidad y el pasa- dez mundana y al
tos y novelas viven a tra- ria de amor y convertirla do, para construir tiempo. Porque a la
vés de la tradición oral en una historia limitada el foro del presente, eternidad pertenece
de la región y a la vez por el espacio y el tiem- tu Mérida presente, el vocablo y al futu-
por medio de su pluma, po de la diégesis. Para tu México pasado, ro los nuevos poetas.
así que reconocemos a su construcción le vale y ahí, en tu maraña Entonces existi-
los Bech, a Chich, a Na- inventar personajes para de imágenes indes- rán otras mujeres
nachichí, a Fumanchú, poder liberar los actores tructibles colocaste distintas a Sonia y
a Mandrake, Narda y originales. Así, pues, teje a Sonia e inventaste Narda. (2003: 92).

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