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La Cigarra y La Hormiga

La fábula narra la historia de una cigarra que disfruta del verano cantando mientras las hormigas trabajan arduamente para almacenar comida. Cuando llega el invierno, la cigarra se encuentra hambrienta y pide ayuda a las hormigas, quienes le ofrecen alimento a cambio de que busque más para sobrevivir. La moraleja destaca la importancia del trabajo y la previsión para el futuro.

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La Cigarra y La Hormiga

La fábula narra la historia de una cigarra que disfruta del verano cantando mientras las hormigas trabajan arduamente para almacenar comida. Cuando llega el invierno, la cigarra se encuentra hambrienta y pide ayuda a las hormigas, quienes le ofrecen alimento a cambio de que busque más para sobrevivir. La moraleja destaca la importancia del trabajo y la previsión para el futuro.

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fabulasyleyendasok 04/09/13 11:32 Página 4

La cigarra y la hormiga (fábula)


La cigarra disfrutaba del verano acostada panza arriba
sobre las hojas frescas. Cantaba todas las tardes sin ninguna
preocupación más que pasar las horas tranquila y relajada.
Las hormigas, en cambio, no paraban de trabajar. Con la
carga de comida en sus espaldas iban en fila hacia el hormiguero para
guardar los alimentos, esforzándose como un verdadero equipo.
La cigarra las invitaba a cantar con ella, bajo la sombra de los árboles, pero las hormigas
siempre le respondían lo mismo:
_No, gracias. ¡Tenemos que trabajar!

Así pasó el verano, su calorcito se fue y comenzó a sentirse el frío; las hojas amarillas se caían
de los árboles, el viento y la lluvia mandaban a todos los animales a sus refugios.
Después de unos días, la cigarra estaba hambrienta. En todo el campo no quedaban bichitos,
ni gusanos, ni hojas frescas para una ensalada.
_¿Qué puedo hacer?_se preguntaba.

Entonces recordó a las hormigas trabajadoras que habían estado todo el verano guardando
comida. Fue hasta el gran hormiguero y llamó. Una de las hormigas abrió la puerta y le preguntó
qué necesitaba.
_Vengo a pedirles ayuda, mis queridas vecinas. Necesito alimentos para pasar este frío.
Cuando pueda se los devolveré, seguramente el próximo verano.
_Pero… ¿es que durante todo el verano no has guardado ni un poco de comida?_preguntó la
hormiga asombrada.
_Bueno…, yo cantaba, ¿te acuerdas? Y tenía que descansar, y dormir, y estar a la sombra…
_Muy bien. Si cantabas y dormías, ahora tendrás que andar a los saltos para conseguir tu
alimento. Nosotras te daremos algo pero tendrás que buscar más para el resto del invierno.
La cigarra les agradeció la ayuda a las buenas hormigas y se fue pensando que, además de
descansar y cantar, sería bueno ocuparse de conseguir las cosas que se necesitan y algún día
también poder compartirlas con los demás.
“Ayudar a trabajar y el esfuerzo disfrutar: un
poquito cada uno, no le hace mal a ninguno.”

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