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Reflexiones sobre Poemas de López Velarde

El documento analiza dos poemas de Ramón López Velarde, 'A mi padre' y 'Promesa', destacando la profunda conexión emocional que el autor establece con su padre y la melancolía de las promesas de amor. En 'A mi padre', se expresa la tristeza por la pérdida y el vacío que deja, mientras que 'Promesa' reflexiona sobre la espera y el paso del tiempo en las relaciones amorosas. Ambas reflexiones revelan la complejidad de los sentimientos humanos y la influencia de las figuras paternas en la vida del autor.

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Reflexiones sobre Poemas de López Velarde

El documento analiza dos poemas de Ramón López Velarde, 'A mi padre' y 'Promesa', destacando la profunda conexión emocional que el autor establece con su padre y la melancolía de las promesas de amor. En 'A mi padre', se expresa la tristeza por la pérdida y el vacío que deja, mientras que 'Promesa' reflexiona sobre la espera y el paso del tiempo en las relaciones amorosas. Ambas reflexiones revelan la complejidad de los sentimientos humanos y la influencia de las figuras paternas en la vida del autor.

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RAMÓN LÓPEZ VELARDE

REFLEXIÓN DE SUS POEMAS

Claudia Alejandra Díaz Martínez

1. A MI PADRE

El primer poema de Ramón López Velarde que me gustaría destacar es:

Poema:

“A mi padre”
Nunca, señor, pensé que el verso mío
Cuando te hablara en él por vez primera
La música filial de los veinte años,
Del huérfano infelice la voz fuera.

Nada valió la familiar plegaria;


Moriste en plena vida, y ¡qué contraste
Tócales a los tuyos, muerto amado,
En la noche fatal que agonizaste!

Noche con paz de luna; también fuiste


Noche más que ninguna tormentosa;
Tus horas de martirio florecieron
En mi jardín, como sangrienta rosa.

Todo lo evoco, Padre: tus quejidos;


Tus palabras postreras; la voz triste
Con que te habló tu hermano sacerdote;
La mañana de otoño en que moriste;
Los cirios —compañeros de velada—;
La madre y los hermanos, todos juntos;
El ataúd que sale de la casa;
El sollozante oficio de difuntos;
Y ¡oh infinita bondad la de los padres!
Los ojos muertos de tu faz piadosa
Que me vieron por último con lástima
En las orillas de la negra fosa.

Supe después lo enormemente triste


Que es la tristeza del hogar vacío
Y lloré con la marcha de la madre
Para tierras del norte. Más confío
Que te he de ver, oh Padre, para siempre
Con mis pupilas de resucitado.

Aquel buen ángel que guardó el sepulcro


De Jesucristo, y que miró extasiado
La tierra redimida, y a las santas
Mujeres que buscaban al Amado,
Las consoló, verá concluir su oficio
Cuando el último Adán encuentre abiertos
Los eternos lugares de victoria
Y no haya quien pregunte por sus muertos.

Reflexión:

En este poema, posiblemente expresa los sentimientos que López Velarde le


tenía a su padre lamentablemente ya fallecido. En la parte donde dice que
siente el vacío en su hogar, me provoca muchos sentimientos. En lo personal,
afortunadamente mi padre aún sigue con vida, pero no es mentira que a veces
un papá puede dejar dentro de ti sentimientos de vacío. Un padre que te
acompaña en el transcurso de tu vida afecta mucho en ti, no tiene que ser para
bien o para mal, simplemente ahí está y te crea otra clase de sentimientos. No
es lo mismo la figura materna que la paterna, la figura materna transmite cosas
diferentes. Este poema me hizo acordarme de él, y agradecer que aún esté
conmigo a pesar de no ser la hija que él hubiera querido, a pesar de no cumplir
sus expectativas. Creo que mi papá es mi talón de Aquiles, este poema me
hizo recordar que a pesar de todo él siempre me va a hacer falta y siempre lo
voy a querer mucho.

2. PROMESA

El segundo poema que quiero comentar es “Promesa”:

Poema:

Oh novia imposible,
Tan casta y hermosa, tan pura y tan buena,
Que tarde por tarde
En la muda ventana me esperas
Y envejeces ansiando que pronto
Termine mi ausencia,
Me verás cuando pasen los años,
Retornar por la mustia vereda
Y con inquietudes
Llamar a tu puerta;
Que en la austera quietud de tu alcoba
Donde todas las cosas conversan
De escenas pasadas,
De dichas pretéritas,
Hallarán sempiterno reposo
Mis fúnebres penas;
Y tus manos surcadas de arrugas
Me darán las caricias postreras,
Caricias que saben
A miel de tristeza,
Caricias que saben
A miel de colmenas,
Pero no de colmenas sabrosas
Que gusta la vida cuando es primavera
Sino miel en que endulzan sus males
Las almas enfermas
Cuando ya la existencia tramonta
Y la noche eterna
De las decepciones
Su abanico de sombras despliega,
Y el amor es tan sólo un ocaso
De santas memorias, de ilusiones muertas.
Oh novia imposible,
Tan pura y tan buena,
En estos renglones
Hallarás mi sagrada promesa
De ir a tus brazos
Que amantes me esperan.
Llegado a tus lares,
Al volver a la casa risueña
En que envejeciendo
Meditas mi ausencia,
Ungirán las heridas de tu alma
Mis frases ingenuas
Mis versos antiguos,
Al hablarte en la alcoba discreta
Que el dolor peculiar de otros días
En su ambiente amoroso conserva.

Volveré... mas hoy no, que es preciso


Dar también al cariño una tregua,
Y por eso de todos mis lutos
La cruz llevo a cuestas
Sin que alumbre la luz de tus ojos
Mi árida senda.
La sola ventura
Que en la vía penosa me resta
Es creer que al llamar a tu casa
Mi mano de viejo que débil golpea,
No hallará a mi piadoso reclamo
Cerradas las puertas.

No desmayes: espera y confía:


Que buscando la dicha perpetua
De hospedar mi ternura en tu casa
Me verás, apoyado en la reja,
Una tarde sombría de invierno
Retornar por la mustia vereda
Para que se cumpla
La antigua promesa,
Y llena de canas
La triste cabeza,
Llamar a tu alma,
Tocar a tu puerta.

Reflexión:

Este poema es un poco extenso, realmente no sé porque me gustó. Habla


sobre la espera, menciona la vejez, hace una promesa de volver. Me parece
interesante y con unas piscas de melancolía pensar en estas ideas. A lo largo
de la vida nos encontramos con personas que creemos vamos a amar toda la
vida, a lo largo de la vida hacemos infinitas promesas que se vuelven eternas,
que el tiempo tiene la capacidad de consumir. A diferencia de otras promesas
que son inquebrantables aún por la eternidad, en este poema y en la vida,
menciona que al final solo queda esperar y confiar.

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