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Dotrinas Basicas

Este manual de doctrina cristiana ofrece un resumen de las principales creencias de la fe, diseñado para facilitar el estudio personal de los creyentes. Se enfatiza la importancia del conocimiento doctrinal para la salud espiritual y se presentan evidencias internas y externas que respaldan la inspiración de la Biblia como la Palabra de Dios. Además, se aborda la doctrina de la Trinidad y la deidad de Cristo, subrayando la singularidad de Dios en tres personas y la naturaleza divina de Jesús.

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Dotrinas Basicas

Este manual de doctrina cristiana ofrece un resumen de las principales creencias de la fe, diseñado para facilitar el estudio personal de los creyentes. Se enfatiza la importancia del conocimiento doctrinal para la salud espiritual y se presentan evidencias internas y externas que respaldan la inspiración de la Biblia como la Palabra de Dios. Además, se aborda la doctrina de la Trinidad y la deidad de Cristo, subrayando la singularidad de Dios en tres personas y la naturaleza divina de Jesús.

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Introduccién Como su nombre lo indica este es un “Manual” de doctrina, es decir, una exposicién abreviada de las principales doctrinas basicas de la fe cristiana. El Lector no encontrar aqui una exposicion amplia y profunda de los temas sino un resumen bosquejado que pretende convertirse en una guia para el estudio personal. Originalmente, la idea era ofrecer un tratado mas amplio de doctrina cristiana; sin embargo, las multiples tareas de la obra pastoral fueron dejando cada vez mas claro que tan ambicioso proyecto no era realizable a corto plazo. Al mismo tiempo, era evidente que la consolidacién doctrinal de los creyentes se convertia en una necesidad impostergable. De esta manera, el “Tratado” vino a convertirse en un sencillo “Manual” de doctrinas basicas en el entendido de que hay momentos en que es mucho mas oportuno escribir brevemente para el presente que un largo tratado para el futuro. No obstante, el hecho de que se trate de un manual y no de un tratado tiene sus ventajas; una de ellas es que permite que esté al alcance de la mayor parte del pueblo cristiano lo que, a su vez, nos permitiré la definicion y la uniformizacion de las doctrinas basicas. Es muy importante que todo cristiano conozca muy bien el contenido de las doctrinas cristianas, pues, de ello, dependera en Ultima instancia su salud espiritual y su victoria final. Si conocer las doctrinas es fundamental para el cristiano comun qué decir de aquellos que ostentan posiciones de liderazgo; para ellos la ignorancia doctrinal es imperdonable. Por estas razones todo cristiano deberia no solamente poseer un ejemplar de este manual sino también estudiario a conciencia. En ninguno de los temas basicos se transcriben versiculos biblicos; pero, si hay abundantes referencias que deben ser buscadas en la Biblia. De manera que el Manual no debe estudiarse sin tener a mano una Biblia para consultarla frecuentemente y completar, auténticamente, el estudio de cada tema. La inspiracion de las escrituras. La Biblia es enteramente la Palabra de Dios, aunque haya sido escrita por hombres. Estén multiples evidencias que asi lo demuestran. Estas evidencias pueden ser clasificadas en intemas y externas. Evidencias internas: Son aquellas que estan contenidas dentro de la misma Biblia; es decir, declaraciones escriturales donde la Biblia afirma ser la Palabra de Dios (Sal.1:7-11; 119:1004-105; Je. 36:1-2; J. 10:35; Ro. 3:2; 1 Ts. 2:13; 2 P. 3.15-16). Evidencias Externas: Son aquellas que presentan situaciones tocantes a la Biblia que Unicamente pueden ser explicadas por medio de la aceptacién de que ella es la Palabra de Dios. Algunas de las evidencias externas mas notables son las siguientes: SU UNIDAD: La Biblia fue escrita por no menos de cuarenta autores, la mayor parte de ellos nunca se conocieron pues vivieron en 6pocas muy diferentes con intervalos de hasta 1,600 afios, hablaron idiomas diferentes, pertenecieron a culturas diferentes, vivieron en paises diferentes, poseyeron personalidades y oficios tan variados como lo son el de pescador y poeta, el de rey y médico, pero, a pesar de todo ello, la Biblia no es simplemente una coleccién de 66 libros diferentes, es UN libro que demuestra una unidad de principio a fin. Unidad de continuidad histérica, doctrinal y revelacional. El hecho de que los escritores humanos de la Biblia no se hayan conocido y, muchas veces, tampoco se leyeron, resalta la verdad de que la unidad de la Biblia Gnicamente puede ser explicada como un milagro que la coleca en la categoria de Palabra de Dios. SU EXTENSION: La Biblia es un libro que no solamente habla de asuntos espirituales. Ella se extiende para tocar temas cientificos, historicos, geogréficos, culturales, sociales, sanitarios, psicolégicos. Pero, aunque la extension del contenido de la Biblia es tan amplio, resulta un verdaero milagro que todas y cada una de sus afirmaciones, en cualquiera de esos campos, son siempre exactas y sin error. Este hecho cobra mayor realce al considerar que la Biblia es el libro completo mas antiguo que conserva la humanidad. Sus libros fueron escritos en una época en que se ignoraban por completo los modernos descubrimientos; sin embargo, nada de lo que en ellos esté escrito ha sido nunca contradicho por descubrimientos posteriores. Esta inhabilidad en tan diversos campos del conocimiento sdlo puede ser explicada por la verdad de que la Biblia es la Palabra de Dios. SUS PROFECIAS: EI cumplimiento en la historia de las diferentes profecias biblicas es una de las evidencias mas convincentes de su origen divino. En la Biblia se encuentran profecias como la de la sucesién de los grandes imperios mundiales, se anuncian por nombre la llegada de grandes conquistadores como Ciro, se profetiza con siglos de antelacién la fecha exacta de la venida del Mesias, se profetiza el lugar y la forma de su nacimiento, su caracter, sus milagros, sus palabras, la forma de su muerte, su sepultura, su resurreccién. En fin, la mayor parte de la Biblia es profecia y la mayor parte de ella se ha cumplido al presente y la parte final se cumplird préximamente conforme al orden que ella misma establece. El hecho de que las diferentes predicciones de la Biblia se hayan cumplido con absoluta exactitud es prueba de su origen sobrenatural. SU ACEPTAGION: Aunque no han faltado los detractores de la Biblia, lo cierto es que ella sigue siendo el libro que se ha traducido a mayor numero de idiomas que ningun otro. Cada afio, desde que se inventé la imprenta, ha conquistade el primer lugar en numero de ejemplares impresos y distribuidos. Su aceptacién es universal, la len nifios, los jévenes, los adultos y los ancianos. Ha sido inspiracién de escritores, oradores, politicos, artistas, etc. Es el libro sobre el que mayor numero de comentarios se han escrito. Millares de eruditos se han dedicado a su estudio sin agotar, después de siglos, sus ensefianzas y sus verdades. Este fenémeno literario sin par, es otra prueba de su origen divino. SU PODER: La Biblia es el libro que mas vidas ha cambiado. Ella transforma el caracter de los hombres y de los hogares. Su lectura puede librar de los vicios, de las enfermedades, del pecado y de la desesperanza. Su lectura anima, reprende, consuela, corrige, quien la lee no vuelve a ser el mismo, Ella ha inspirado grandes hombres en la historia y ha precipitado grandes acontecimientos. Ninguin otro libro ha probado tener mas poder para mover el corazén humano que la Biblia. La conjugacién de las evidencias internas y extemas que hemos mencionado prueba que la Biblia es la Palabra de Dios. Sin embargo, sigue pendiente de resolucién el explicar cémo un libro que fue escrito por hombres pueda ser Palabra de Dios. Esta cuestién es la que aclara el concepto de la inspiracién. Para definir adecuadamente ese concepto vamos a refutar, primeramente, teorias que tratan de explicar el fenémeno de la inspiracion. Teoria del dictado: Es aquella que trata de explicar la inspiracién de la Biblia en el sentido de que los hombres que la escribieron actuaron Unicamente como secretarios que copiaban lo que Dios les dictaba. Esta concepcién tan simple no hace justicia al fendmeno de que los diferentes hombres que Dios usé para escribir dejaron estampado su propio estilo en cada uno de sus libros; cosa que no deberia haber ocurrido si en realidad actuaron solamente como secretarios. Por otro lado, los hombres que escribieron la Biblia expresaron muchas veces sus pesares, sus temores, sus alegrias, sus expectativas y sus deseos personales; cosas todas ellas que van més alla de la simple funcién de copisa. Este fenémeno se convierte en un poderoso argumento que descalifica la teoria del dictado. Teoria del concepto: Es aquella que afirma que Dios unicamente inspiré los conceptos principales y, luego, éstos fueron redactados por los escritores usando palabras de su eleccion. Esta teoria no hace justicia a la infabilidad de las escrituras, pues, si los hombres solo recibieron inspiracion de los conceptos, muy bien podrian haber introducido errores cuando expresaron esos conceptos. Teoria parcial: Establece que la Biblia es inspirada solamente en algunas de sus partes no asi en otras. Hasta el presente, ninguno de los defensores de esta teoria ha logrado definir criterios adecuados para determinar qué partes son inspiradas y qué otras no. Tal parece que la conveniencia y los intereses son los elementos determinantes a la hora de definir esta importante cuestién. Como resultado de ellos no existen dos postulantes de esta teoria que estén de acuerdo en qué partes de la Biblia es inspirada; situacién sospechosa que le resta toda credibilidad a semejante proposicién. Definicién de Inspiracién: La verdadera inspiracién de la Biblia se define como una verdad que Dios ha impartido directamente a sus autores y que, sin destruir ni anular su propia individualidad, su estilo literario 0 intereses personales, les guid por el Espiritu Santo de manera tal que lo que escribieron es la expresién de su completo e intimo pensamiento. Dios utiliz6 no solamente las manos de los hombres que escribieron la Biblia, sino también sus ideas, culturas, temores, anhelos, etc.; pero, de manera tal que lo que finalmente escribieron fue exactamente lo que Dios queriaque se registrara. Existe, pues, en la confeccién de las escrituras un aspecto divino y otro humano. La inspiracién de la Biblia es verbal, plenaria e inerrable. VERBAL: Por cuanto Dios inspiré no solamente los conceptos sino las palabras exactas que debian ser utilizadas. Jestis abogé muchas veces con respecto a palabras aisladas de las escrituras (Jn. 10:34-35) y hasta por los signos de puntuacién (Mt. 5:18). PLENARIA: Por cuanto la inspiracién de las Escrituras se extiende por igual a todas y cada una de sus partes (2 Ti. 3:16) INERRABLE: Por cuanto no contiene ningun error. Siendo la Biblia la plena expresién de la voluntad divina verbal y plenaria, ella debe ser infalible por cuanto expresa el pensamiento de Dios perfecto. Las palabras exactas que Dios inspiré a los hombres que escribieron la Biblia son aquellas que pertenecen a los idiomas en que ella fue redactada: Hebreo y Arameo para el Antiguo Testamento y Griego para el Nuevo Testamento. Sin embargo, la Biblia ha sido traducida al Espafiol y contamos con versiones fieles que podemos recibir confiadamente como la Palabra de Dios. Una de las traducciones mas confiables y de mas amplia difusién es la conocida como Reina Valera Revisada, por lo que resulta doblemente ventajoso familiarizarse con ella. La Biblia, como palabra de Dios, debe ser la norma suprema de doctrina y conducta para todo cristiano y todos los demas elementos de doctrina deben ser recibidos unicamente bajo la condicién de que se ajusten sus afirmaciones. LA TRINIDAD DE DIOS Existe un Unico Dios verdadero que subsiste en tres personas distintas: Padre, Hijo y Espiritu Santo. Estas tres personas participan de la misma sustancia y poseen los mismos attibutos, lo que da por resultado que vienen a ser iguales en poder y gloria. Tres personalidades que no deben confundirse ni mezclarse; pero, una sola sustancia que no debe dividirse. Las verdades basicas en las que se apoya la doctrina de la Trinidad son las siguientes: Hay un solo Dios: La doctrina de la Trinidad se fundamenta sobre la verdad de que dnicamente hay un solo Dios verdadero. Rechaza todo triteismo y toda aquella idea que contraria al monoteismo biblico (Dt. 4.35, 6:4, 31:39; 2S, 22:32; Sal. 86:1; Mr. 12:32; Ro. 3:30; 1 Ti. 2:5). EI unico Dios verdadero posee una pluralidad de personas: Dios es singular en cuanto a su sustancia; pero, plural en cuanto a sus personalidades. Esta pluralidad de personas se demuestra por el uso de nombres, pronombres y verbos en plural que se le asignan al Unico Dios verdadero (Gn. 1.26, 3:22, 11:6-7; Is. 6:8). Las tres personas divinas aparecen de manera simultanea _y diferenciada en diversos pasajes de las escrituras: Dn. 7:9, 13-14; Mt. 3:16-17, 17:5, 28:19; Hch. 7:55-56; Ap. 4:5, 5:1, 6-7. Cada una de las tres personas posee la sustancia divina: El Padre es Dios (2 R. 19:15; Is. 44:6; 1 Cor. 8:6). El Hijo es Dios ( Ro. 9:5; He 1:8; 1 Jn. 5:20). El Espiritu Santo es Dios (Heh. 5:3-4; 2 Co 3.17), Cada una de las tres personas tiene como su naturaleza propia la completa naturaleza divina. Esta naturaleza no se divide y las personas de la trinidad participan de ella en una plenitud de calidad, no de cantidad. Cada persona es con las otras necesaria y eternamente una sustancia, de manera que no hay tres dioses sino un solo Dios verdadero que subsiste en las personas del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo. Las tres personas son distintas entre si: Las escrituras abundan en testimonios que demuestran que aunque las tres personas poseen la misma naturaleza divina, no obstante, sus personalidades estan marcadas con ciertas actividades que no son intercambiables sino exclusivas y que las presentan como distintas entre si; por ejemplo: El Padre manda al Hijo a redimir a su pueblo, nunca sucede lo contrario. El Hijo redime a su Iglesia y envia al Espiritu Santo a santificar. Mt. 26:39, 20.23, 27:46;Mr. 13.32; Le. 2.49, 12:10, 23:46; Jn. 1:18, 5:31,32 y 37, 7:37-39, 8:16-18, 14:16 y 28, 16:28, 20:17; Heh. 1 ; 1 Co. 15:24 y 27-28; Ga. 3:20; Col. 3:1). La trinidad de Dios es un fenémeno esencialmente tinico y, por consiguiente, esta muy por encima de la posibilidad de una completa comparacién o ilustracién. Los diferentes ejemplos que se utilizan para aclarar el concepto de Trinidad no podran dar sino. solamente una idea para su comprensién. Por ello, no debe insistirse excesivamente en el afan imposible de querer comparar la Trinidad con cualquier otro fenémeno material. LA DEIDAD DE CRISTO Jesus es el nico ser en que se han conjugado las naturalezas divina y humana. El hecho de que Jesus muestre muchas caracteristicas humanas no menoscaba la realidad de que él es Dios. Examinemos algunas de las evidencias que demuestran que Jesus es Dios. Jesus es declarado Dios desde el Antiguo Testamento. Comparese el Salmo 45:6-7 con Hebreos 1:8-9. El Salmo 110:1 con Mateo 22:44. Hay que considerar también Isaias 7:14 con Mateo 1:22-23 (ls. 9:6, 40:3). Jesus se declaré a si mismo Dios ( Jn. 8: 58-59, 10:30, 14:8,9; Ap. 1:17-18). Jestis es declarado Dios en el Nuevo Testamento. ( Le. 1:16-17; Jn. 4:1, 20:28; Ro. 9:5; Col. 2:9; 1 Ti. 3.16; 2°P. 1:1; 1? Jn. 5:20). Jesus es declarado Dios en razén, de sus atributos. El perdoné pecados (Mr. 2:5-7); Le. 7:48-50). El es omnipresente (Mt. 18:20; Jn. 3:13; Ef. 1:23, 4:10). El es omnisciente (Mt. 12:25; Jn. 2:24- 25,21:17; Col. 2:3). El es omnipotente ( Mt. 28:18; He. 1:3). El es eterno (Mi. 5:2; Jn. 1:1-2; Col. 1:17). El es inmutable (He. 1:11-12; 13:8), Jesus es declarado Dios en razén de que recibe igual adoracién y reverencia que el Padre (Mt. 14:33, 28:9; Ap. 5:8-12) Jestis es declarado Dios en razén de que cred el universo (Jn. 1:1,3; Col. 1:15-16; He. 1:2,10). LA PERSONALIDAD Y DEIDAD DEL ESPIRITU SANTO. Para saber si el Espiritu Santo es una persona se hace necesario examinar si cumple con las condiciones basicas que hacen de un ser una persona. Las tres cualidades basicas de la personalidad son: La capacidad de razonar, la capacidad de expetimentar emociones y la capacidad de decisién. La raz6n: El Espiritu Santo posee razén (Ro. 8:27; 1° Cor. 2:10,11). Las emociones: E| Espiritu Santo posee sensibilidad y es capaz de experimentar emociones. (Is. 63:10; Ro. 15:30; Ef. 4:30). La voluntad. El Espiritu Santo es capaz de tomar decisiones por si solo (19 Co. 12:11). Puesto que el Espiritu Santo retne las cualidades de la personalidad, concluimos que él es una persona y no simplemente una influencia. Ademés, la escritura se refiere siempre a él como a una persona (Jn. 14:16-17). Las acciones que la Biblia atribuye al Espiritu Santo pueden ser ejecutadas tan sélo por una persona. Se nos dice que el Espiritu habla (Hch. 8:29; Ap. 2.7), ensefia (Jn. 14:26), reprueba (Jn. 16:8), elige (Hch. 13:2, 16:6-7, 20:28), testifica (Jn. 15:26), guia (Ro. 8:14; Ga. 5:18), escudrifia (1 Cor. 2:10) e intercede (Ro. 8:26). Habiendo demostrado que el Espiritu. Santo es una persona, queda pendiente el asunto de su divinidad. En cuanto a esto hay suficiente evidencia como para concluir que él es Dios. El Espiritu Santo es declarado Dios en el Antiguo Testamento. Comparese Isaias 6:8-10 con Hechos 28:25-27. Jeremias 31:33-34 con Hebreos 10:15-17. El Espiritu Santo es declarado Dios en el Nuevo Testamento (Hch. 5:3-4; 2? Co. 3:17) El Espiritu Santo es declarado Dios en razén de sus atributos. El es omnipresente (Sal. 139:7-10). El es omnisciente (1* Co. 2:10-11). El es eterno (He. 9:14) Concluimos, pues que el Espiritu Santo es una persona divina LA DEPRAVACION TOTAL. Dios creo al hombre a su imagen y semejanza moral. Por consiguiente, estaba dotado de santidad, inocencia, amor, misericordia, etc. Sin embargo, cuando el hombre pecs, perdié la imagen de Dios y se corrompié su naturaleza. El hombre atrajo sobre si la muerte, la corrupcién, la enfermedad y todos los males que se derivan del pecado. Cuando el hombre procreé sus primeros hijos, éstos heredaron la naturaleza caida naciendo muertos espiritualmente (Ro. 5:12 y 18-19). Desde entonces, todo ser humano nace cargando la culpa del pecado original y mereciendo la condenacién. El hombre es incapaz de hacer lo bueno y no puede por si mismo elevarse en busca de su salvacién. A esta condicién humana es a la que se le llama depravacién total; por cuanto el hombre se encuentra totalmente incapacitado de hacer el bien. Algunas de las caracteristicas basicas de la depravacién humana son las siguientes: El hombre siempre elige lo malo: Siempre que el hombre tenga la oportunidad de escoger entre el bien y el mal, invariablemente escogerd el mal (Gn. 6:5; Ro. 3:10-12). Las obras del altruismo que ocasionalmente hace el hombre no regenerado no alcanzan la norma de Dios como para catalogarse de buenas obras (Is. 59:6); Ro. 14:23). Esta inclinaci6n humana hacia la maldad se manifiesta desde el momento de la concepcién, de manera que la edad no puede borrar L culpa que pende sobre todo ser humano (Job 25:4- 6; Sal. 51:5, 58:3). El hombre no puede hacer lo bueno: Por su naturaleza heredada de Adan, el hombre esta imposibilitado para hacer el bien (Mt. 7:1718; Jn. 15:4-5; Ro. 8:7; 17 Co. 12:3). El hombre no entiende lo bueno: Por muy inteligente que un hombree sea, no puede comprender las cosas del Espiritu, pues, las cosas espirituales deben examinarse espiritualmente; pero, el hombre no es espiritual sino carnal (Jn. 8:43; 19 Co. 2:14). El hombre no quiere hacer lo bueno: E! problema con el hombre no es solamente de incapacidad sino también de voluntad. La voluntad del hombre esta pervertida, rechaza todo lo que es de Dios y ama el pecado (Ez. 3:7; Mt. 23:27; Le. 1 9:14). La condicién espiritual del hombre es de muerte y de rebelién a la voluntad divina. Asi lo describe la Biblia: Sal. 53:1-3; Is. 59:3-16; Ro. 1.18 -32. Puesto que el hombre se encuentra totalmente depravado, su salvacion, necesariamente, debera originarse en una fuente externa a él. Si Dios no le salva jamas podra salvarse a si mismo. LA ELECCION INCONDICIONAL En razén de que todos los hombres han pecado en Adan y que sin excepcién son culpables y dignos de condenacién, Dios no habria cometido ninguna injusticia si hubiera pasado por alto a todos para reservarlos al fuego eterno dejando que cosecharan lo que ellos mismos sembraron. Pero, el amor y la misericordia de Dios se manifesté grandemente cuando entre todo ese mundo perdido escogié a aquellos que, seguin su consejo, alcanzarfan salvacién eterna. La causa de la incredulidad esté en el corazén humano y Dios no es culpable De ella; pero, la fe en Jesucristo para salvacién es un don gratuito de Dios( Ef. 2:8; Fil. 1:29).De manera que si un hombre se condena es puramente por la dureza de su corazén; pero, si un hombre cree para salvacién es por el don gratuito de la fe que Dios otorga. La razén por la que Dios dota a unos de esta fe salvadora y a otros se las niega depende Unicamente de su libre eleccién (Ef. 1:11). Esta elecci6n fue hecha antes de la fundacién del mundo, cuado de entre todo el género humano caido, Dios predestiné un numero fijo de personas, no mejores ni mas dignas que las demds, a fin que fueran salvadas por Cristo. Mientras tanto, a los no elegidos los abandoné a su propia maldad y a sus propios caminos. La eleccién de Dios es incondicional por cuanto no fue hecha en virlud de que él anteviera la fe o la obediencia de las personas como una condicién previamente requerida en el hombre que habria de ser elegido, sino por el puro afecto de su misericordia que obré justa y libremente (Jn. 15:16; Hch. 13:48; Ro. 9:10-24; Ef. 1:4-5; 2 Ti. 1:9; 1 P. 1:2) Puesto que Dios todopoderoso, la leccién o predestinacién que él hace no puede ser anulada, revocada, ni destruida; el numero de los elegidos no puede disminuir como tampoco aumentar. En cuanto a los demas hombres que son pasados por alto para condenacién, Dios no es responsable de su incredulidad ni de sus demas pecados; él es Juez intachable que ha de vengar sus pecados de manera justa. La doctrina de la eleccién incondicional no debe ser interpretada en el sentido de que el hombre puede llevar una vida desordenada mientras Dios no le lame; la responsabilidad del hombre es la de procurar el arrepentimiento buscando a Dios con todo su corazén. Si el hombre no hace esto es culpable de condenacién; pero, si lo hace debe alabar a Dios que ablandé su corazén y lo incliné a creer, pues, el hombre de si mismo no puede ni quiere acercarse a Dios. Si la doctrina de la eleccién incondicional resulta dificil de recibir para algunos es porque atin no han comprendido a cabalidad lo que comprende la depravacién total de la raza humana. O bien, su orgullo no les permite acatar la verdad de que ellos no son los artifices de su propia salvacién y se les dificulta dar la gloria Unicamente a Dios. LA EXPIACION LIMITADA. De la misma manera que Dios ha destinado a los elegidos para gloria, también ha ordenado todos los medios para que este propésito sea cumplido. Cristo murié para dar cumplimiento al decreto de eleccién, el cual, tiene relacién a un numero definido de personas: a los elegidos y a nadie mas. La expiacién que Cristo ofrecié en el calvario es limitada. Esto significa que Cristo no murié en la cruz por toda la humanidad sino solamente por sus elegidos. Toda corriente evangélica ensefia alguna forma de limitacién de la expiacién. Aquellos que sostienen que Cristo murié por toda la humanidad, limitan la eficacia de los méritos de Cristo aduciendo lo que el Sefior hizo en la cruz no es suficiente para la salvacién del hombre a menos que éste complete tal obra por medio de su obediencia. Este punto de vista es contrario a las ensefianzas escriturales (He. 10:14). Por tanto, la ensefianza que limita no la eficacia sino la extension del sactificio de Cristo es la posicién verdadera que las escrituras ensefian, como se vera a continuacién. El hecho es que la limitacién de la expiacién no es algo excepcional de esta doctrina. Todos limitan la expiacion, con la diferencia que unos lo hacen en un sentido contrario a las Escrituras y otros en la direccién que la Palabra lo indica. Puesto que la muerte de Cristo es una real sustitucién del pecador, todos aquellos por quienes Cristo murié han sido infaliblemente sustituidos y salvados de la condenaron. De manera que no es posible afirmar que Cristo murié_ por toda la humanidad sin caer en un universalismo. Las escrituras afirman que Cristo muri exclusivamente por sus elegidos (Is. 53:8; M. 1.21; Jn. 10:15, 26, 17:9; Hch. 20:28; Ef. 5:25). Las expresiones de la escritura donde se dice que Cristo murié “por todos”. no deben interpretarse en el sentido de ‘todos absolutamente’, sino como "todos sus elegidos”; de otra manera se violentaria espiritu de los pasajes donde se encuentran tales afirmaciones. Examine Jn. 12:32; Ro. 5:18; 2* Co. 5:14-15 como ejemplos que demuestran que “todos” no significa la totalidad del género humano pues tal interpretacién nos arrastraria a un inevitable universalismo. Igualmente, las expresiones que hablan del ‘mundo’, no se refieren a toda la humanidad; a los judios habituados a pensar que tan sdlo su raza alcanzaria el favor divino era necesario hacer ver que Dios habia amado a todo el mundo o que Cristo habia muerto por todo el mundo queriendo con ello decir sus elegidos de “todas las naciones”; lo contrario seria predicar, de nuevo, un universalismo. La doctrina de la expiacién limitada no obstruye el libre ofrecimiento del evangelio a toda criatura. Puesto que los elegidos son conocidos tan sdlo por Dios y se encuentran diseminados en todo el mundo., ne hay manera de cumplir la gran comisién sino solamente predicando a toda criatura. La salvacién debe ser ofrecida de buena fe y de la manera més liberal a todos los hombres. Sin embargo, por estar muertos en sus delitos y pecados, solamente aceptaran los beneficios del evangelio aquellos a quienes se les apliquen eficazmente por el Espiritu Santo. Esta aplicacién se hard exactamente a aquellos para quienes Dios lo acordé cuando Cristo pendia de la cruz, y en su decreto eterno. LA GRACIA IRRESISTIBLE O LLAMAMIENTO EFICAZ. Cuando Ilégale tiempo en que Dios ha de salvar a sus elegidos, los llama eficazmente por su Palabra y por el Espiritu Santo para darles vida y salvacién. Por su estado de muerte espiritual el hombre no podra nunca por si mismo decidir seguir a Cristo; de ahi que Dios tenga que dotar de la fe salvadora a sus elegidos, de otra manera éstos se perderian irremediablemente (Jn. 6:44). Este llamamiento de Dios es de tal naturaleza que el hombre es vivificado y renovado al punto que la experiencia no puede terminar sino en una rendicién sincera a Cristo. Por medio de su gracia iesistible Dios ablanda la conciencia del hombre, lo mueve a la contriccién y al arrepentimiento, lo hace nacer de nuevo, lo dota de fe y le concede la voluntad de desear el bien y procurarlo. De ahi que esa gracia salvadora se califique de irresistible en el sentido que no puede ser anulada por la voluntad humana. Pero, aunque esta gracia es irresistible, los hombres que la reciben van a Cristo con absoluta libertad, habiendo recibido la voluntad de hacerlo por la gracia de Dios. (Hch. 16:14; Fil. 1:29, 2:13). El otorgamiento de la gracia irresistible de Dios responde a su decreto de eleccién, de manera que el hombre no puede, ni quiere, hacer nada para obtenerla y debe ser aplicada por la libre gracia de Dios sin prever en el hombre mérito alguno (Jn. 10:16; Hh. 13.48; Ro. 8:29-30). Los hombres que no son elegidos, invariablemente seran condenados por cuanto Dios los pasa por alto al momento de adjudicar su llamamiento eficaz; esto, no obstante, no significa que tales hombres se pierdan en contra de su voluntad, pues ellos rechazan con toda libertad a Cristo como resultado del endurecimiento de sus corazones (Ro. 9: 14:21) LA SEGURIDAD ETERNA DE LA SALVACION. Aquellos que han sido elegidos por Dios, sustituidos en la muerte por Cristo y llamados eficazmente por el Espiritu Santo han alcanzado una posicién en Cristo y un estado de gracia que no depende de circunstancias 0 condiciones humanas y que, por lo tanto, es eternamente inalterable (He. 10:14). La eleccién que Dios hace de su pueblo los predestina para alcanzar salvacién; siendo que éste es un decreto divino que no puede ser alterado aquellos que han sido predestinados alcanzaran infaliblemente aquello para lo que fueron destinados (Ro. 8:29-30). La sustitucién que Cristo logré en la cruz es una sustitucién real y no supuesta, por lo tanto, los que han sido sustituidos no pueden més morir haciendo invalido el sacrificio del Sefior. Sus culpas y pecados pasados, presentes y futuros han sido cancelados por la muerte del Redentor y poseen vida para la eternidad (Jn. 5:24, 6:39, 10:28-29; Ro. 11:29; Ef. 1:13-14; 1 P. 1:4-5) Los resultados que el pecado produce en un incrédulo y en un creyente son completamente diferentes. Mientras que en el incrédulo producen muerte y condenacién, en el creyente producen rompimiento de la comunién con Dios y, si se persevera en pecado, castigo temporal (1 Co. 11:32). Pero, a causa de la eleccién de Dios que es producto de su libre voluntad, de la eficacia de los meritos e intercesién de Cristo y de la morada del Espiritu Santo, el creyente no puede perder su posicién en el Amado aunque por causa de sus pecados incurra en el desagrado de Dios, contriste al Espiritu Santo y acarree disciplina para si mismo. No obstante, la simiente de Dios esta en él y la naturaleza del pacto de gracia volverén a despertar en él el dolor por el pecado, el arrepentimiento sincero y la confesion para su perdén y restauracion, (1? Jn. 1:9). La doctrina de la seguridad etema de la salvacién en ninguna manera vuelve a los creyentes libertinos y disolutos, puesto que el que ha nacido de Dios posee una naturaleza que aspira por la santidad de Dios y por la comunién con él mas que por los placeres engajiosos del pecado. Aquellos que escudandose en la doctrina de la seguridad eterna se lanzan a una vida mundana y rebelde demuestran por su misma conducta que jamas nacieron de nuevo y que por lo tanto no fueron elegidos de Dios. A causa de que en el creyente aun permanece la naturaleza pecaminosa heredada de Adédn y de que sigue siendo blanco de las tentaciones del mundo y de Satands, debe ser muy cuidadoso en poner en practica los medios necesarios para perseverar en la comunién con Dios y ser librado de pecados graves. EL ARREPENTIMIENTO. En las escrituras el arrepentimiento es presentado como un paso necesario para entrar en el reino de Dios (Mt. 3:8; Le. 5:32; Hch. 5:31; 11:18;26:20; Ro. 2:4). La idea que transmite el arrepentimiento es la necesidad de una conversién a Dios que incluye un cambio en la manera de pensar, de sentir y de actuar. En cuanto al cambio en la manera de pensar, el arrepentimiento implica una transformacién en las apreciaciones que se han tenido acerca de Dios, del pecado y de si mismo. En el caso de la parabola del hijo prédigo el regreso a casa estuvo marcado por un cambio en la manera de pensar (Le. 15:17-19). En cuanto al cambio en la manera de sentir, la Biblia ensefia que cuando se produce un verdadero arrepentimiento acontece una conmocién emocional en la persona. Nadie puede arrepentirse y seguir tan frio como una piedra (Mt. 26:75; 2° Co. 7:9-10), En cuanto al cambio en la forma de actuar, el arrepentimiento es la frontera entre una vida disipada y una vida consagrada a Dios que da frutos dignos de arrepentimiento. Las escrituras hacen gran énfasis en la verdad de que el verdadero arrepentimiento debe mostrarse por los hechos (Mt. 3: 7-8; [Link]; 21:28-32; Lc. 6:43-45; Ap. 2:5). Para que se produzca un arrepentimiento legitimo, deben presentarse los cambios en los tres aspectos sefialados de manera simultanea. Si hay cambio en las acciones, pero no en el pensamiento ni en el sentir tan sdlo se ha producido una reforma religiosa, no una conversién. Si hay un cambio en los sentimientos, pero, no en la actuacién ni en la forma de pensar sdlo se ha producido un remordimiento. Si hay un cambio en el pensamiento, pero, no en el actuar o en el sentir solamente se ha producido una persuasion intelectual. EI arrepentimiento es un don de gracia que Dios concede de acuerdo a su libre voluntad (Hch. 5:31; 11:18; Ro. 2:4; 2* Ti. 2:25). Pero, ademas, el arrepentimiento es una responsabilidad que Dios demanda de todo ser humano (Hch. 17:30). De manera que si alguna persona no se arrepiente resulta culpable de rebeldia ante Dios y reo de condenacién; pero, si por el contrario se arrepiente, debe alabar a Dios quien es el tinico que puede conceder la gracia de experimentar el arrepentimiento para vida. LA JUSTIFICACION. La justificacisn es el acto por el que Dios declara inocente a una persona, librandola de toda acusacién que podria presentarse contra ella. Siendo que los hombres han pecado, Dios no podria declarar a nadie justo sin romper su ley (Ex. 23:7). Dios no puede hacer ningin compromiso con el pecado; por tanto, él preparé una base eficaz sobre la que pudiera declarar justo al pecador sin lesionar su rectitud. Esta base Dios la establecié cuando entregé a su Hijo para que soportara la condena que merecia el pecador (Ro. 8:3). De manera que Dios sigue siendo perfectamente al recibir justificados a los que se acercan a él por medio de Jesucristo (28 Co. 5.21), La sangre de Cristo es el unico medio de declarar justo a un pecador; pues, sdlo Cristo ofrecié la propiciacién adecuada para satisfacer a Dios a la vez que fue el sustituto del creyente en el juicio. La seguridad de la justificacién reside en el hecho de que el mismoDios que nos habia sentenciado como pecadores, ahora, en su hijo, nos declara totalmente libres. Nadie puede condenarnos, nuestra justificacion es completa y definitiva (Ro. 8:33). La justificacin se recibe por medio de la fe. Unicamente los que creen pueden ser justificados (Ro. 5:1). La fe consiste en creerle a Dios que Cristo hizo todo lo necesario para satisfacer las demandas de la justicia divina y presentarnos ante él sin mancha ni pecado (Ro. 8:1). Los que han sido justificados, no sélo han sido justificados de sus pecados pasados, sino también de los presentes y futuros. Son las personas las que han sido declaradas no una temporada de su vida. La justificacién es un privilegio que Dios otorga en el presente (Jn. 5:24; 1° Juan 5:13). Las afirmaciones de Pable de que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley no se contradicen con las de Santiago cuando dice que el hombre es justificado por las obras y no solamente por la fe (Ro. 3:28; Stgo. 2:24). Las afirmaciones son complementarias, pues mientras Pablo habla de cémo somos justificados ante Dios, Santiago habla de cémo somos justificados ante los hombres. Lo primero se obtiene por la fe en la obra de Cristo, lo segundo por las obras de la fe, es decir, por nuestra conducta, que es consecuencia de nuestra fe. No es suficiente afirmar que somos justificados, también hace falta que nuestros actos demuestren a los ojos de los hombres que realmente tenemos una vida para Dios. LA REGENERACION. La regeneracién 6 nuevo nacimiento es el acto creador de Dios por medio del cual otorga al hombre una naturaleza espiritual. La regeneracién es necesaria a causa de la corrupcién del hombre el cual esté muerto espiritualmente (Ef. 2:1), no puede percibir las cosas de Dios (1 Co. 2:14) y no puede entrar en el reino de Dios (Un. 3:3,5). En la regeneracién, Dios crea en el hombre una nueva naturaleza por medio de la combinacién poderosa de su Espiritu y de su Palabra (Jn. 1.12-13; 3:5; Stg. 1.18; 1 P. 1:23). Cuando Dios otorga la gracia del nuevo nacimiento a una persona, ésta recibe una naturaleza nueva por la que puede elevarse en la busqueda de lo santo (2 P. 1:4), es adoptada hijo de Dios (1 Jn. 3:8- 10), disfruta de la vida eterna (Jn. 6:63) e ingresa a la familia de Dios (Col. 1:13). La naturaleza espiritual que se recibe en la regeneracién no destruye ni anula la naturaleza adamica que tiene todo hombre. De manera que, en el cristiano, coexisten ambas naturalezas: la carnal heredada de Adan y la espiritual heredada de Cristo. El antagonismo existente entre estas naturalezas contraras generan en el creyente un conflicto permanente (Ga. 5:17). El deber del cristiano es fortalecer su naturaleza nueva para vencer sobre la vieja naturaleza carnal, para ello, debe someterse a la cruz de Cristo y moverse y moverse en el Espiritu de Dios (Ga. 5:24-25; 5:16). LA SANTIFICACION. EI significado basico de santificacién es la accién por medio de la cual algo es separado o consagrado a Dios. En este sentido, pueden ser santificados no solamente los hombres sino también los utensilios, los lugares, los dias, etc. En el Antiguo Testamento, la santificacién abarca a las cosas y a las personas, mientras que en el Nuevo Testamento esté limitada a éstas Ultimas. Los creyentes, al ser santificados, son separados para Dios; implicandose con ello las transformaciones espirituales que corresponden a su nueva relacién con él. En la santificacién pueden diferenciarse tres aspectos: La Santificacién Posicional: Es aquella santidad que el creyente hereda en virtud de su nueva posicién en Cristo. Toda persona que se ha apropiado del los beneficios del sacrificio de Cristo es santa a los ojos de Dios. Esta santificacién se da en base a su nueva posicién de hijo de Dios y no tiene relacién con sus acciones morales (He 10:12-14; 1 Co. 1.2, 30): La base para que el creyente sea asi declarado santo es el sacrificio de Cristo (He. 13:12). La santificacién posicional es también llamada instanténea porque, no dependiendo de las obras del creyente sino del sactificio de Cristo, es aplicada de manera inmediata en el momento de creer (Hch. 26:18): La santificacién posicional no es susceptible de mejoramiento, pues, ninguna obra humana puede hacer mejor la obra santificadora de Cristo. La santificacién Progresiva: Si la santificacién posicional es un estado que se alcanza por un decreto de Dios, la progresiva viene a ser la aplicacién diaria y practica de la verdad de ser apartados para Dios. La vida cristiana empieza por la santificacin de posicién, conferida por medio de una accién divina. Seguidamente, debemos buscar una santificacién practica que sea consecuente con esta posicion. La primera es para nosotros unicamente una cuestién de fe, mientras que la segunda esta relacionada con nuestro comportamiento diario. Mientras que la santificacién posicional no puede ser percibida por el hombre, la progresiva Unicamente puede evidenciarse por sus frutos. El creyente esta obligado por la Palabra a buscar la santificacion de su vida diaria. Existen muchas situaciones de caracter y de habitos que deben ser cambiadas en nuestras vidas. Por ello, a la santificacion de la vida diaria se le llama progresiva; porque puede y debe mejorar (2 Co. 7:1; 1 Ts. 4:1). La santificacién progresiva se da a Io largo de toda la vida del cristiano. Ella se produce por medio de la accion de la Palabra (Sal. 419:9-14; Jn. 17:17; Ef. 5:25-26) y del Espiritu Santo (Ro. 8:13). Pero, a pesar de que Dios nos ha dado estos agentes santificadores, 6! espera que el creyente contribuya conb la voluntad renovada que se le ha otorgado en el nuevo nacimiento esforzandose por someterse tanto a la Palabra como al Espiritu y lograr, asi el progreso disciplinado de su santidad. Si el creyente no aporta esta colaboracién Dios ejecutara disciplina sobre él (1 Co. 11:31-32; He. 12:5-7). La santificacién Perfecta: Puesto que en nuestra vida terrestre no podremos alcanzar el estado de perfeccién moral; cuando Cristo Tegrese para levantar a su Iglesia, ejecutara en sus hijos la santificacién perfecta o final, en la cual, aquella santidad posicional que nos fue conferida por los méritos de Cristo sera igualada por nuestra santidad practica. De manera que seremos tan santos en vida practica como lo somos en posicién ante Dios. Esto se conoce como la glorificacién de los creyentes (Fil. 3.20-21; 1 Jn. 3:2). Esta Ultima etapa de la santificacién se efectuara por obra enteramente divina sin la participacién de la voluntad humana. EL BAUTISMO DEL ESPiRITU SANTO. El bautismo del Espiritu Santo es la investidura de poder que Cristo otorga a poscreyentes para un testimonio eficaz (Hch. 1:8). El bautismo del Espiritu Santo fue ofrecido inicialmente por Juan el Bautista (M. 3:11) y, posteriormente, prometido por el Sefior Jesus (Le. 24:49). Cuando la promesa del Bautismo del Espiritu Santo se manifesté a la Iglesia lo hizo como una experiencia diferente y subsecuente a la salvacién. Los Apéstoles fueron sellados con el Espiritu (Jn. 20:22); bautizados en el Espiritu Santo (Hch. 2:1-4). Cuando Felipe predicé en Samaria hubo muchas conversiones y bautismos en agua; pero, fue hasta dias después, cuando llegaron los apéstoles , que recibieron el Bautismo del Espiritu Santo (Hch. 8:14-17). Saulo se convirtié a Cristo con lo cual, quedé sellado con el Espiritu; pero, fue hasta tres dias después que recibié la investidura de poder (Heh. 9:17). La sefial externa de haber sido bautizado en el Espiritu Santo es el hablar en otras lenguas (Hch, 10:44-46) Puesto que recibir el Bautismo en el Espiritu implica ser leno de poder de Dios, la persona que recibe tal experiencia vive una transformacién en su cardcter. Igual que Pedro que de discipulo cobarde que negaba a su maestro, se convirtid en ardiente apdstol proclamador del mensaje de la resurreccién de Cristo. A la vez, el testimonio ofrecido por quien ha sido lleno del Espiritu es impactante y eficaz, pues, de por medio va el poder del Espiritu de Dios. LOS DONES DEL ESPIRITU SANTO. Los dones del Espiritu Santo son capacidades sobrenaturales que Dios otorga a los creyentes para edificacién de la Iglesia. Los dones del Espiritu Santo son manifestaciones completamente milagrosas que no podrian ser ejercidas sin la intervencién de Dios. Esto los diferencia de cualquier habilidad humana. El talento musical, por ejemplo, no es un don del Espiritu; pues, en él no hay ningun fenémeno sobrenatural. Para que un creyente pueda recibir un don espiritual necesita antes ser bautizado en Espiritu Santo para ingresa, de esa manera, a la esfera de las experiencias sobrenaturales con Dios. Los dones del Espiritu Santo son nueve (1 Co. 12:7-11) y, para su estudio, se clasifican en tres grupos: 1) Los dones de Revelacién: - Palabra de Ciencia - Palabra de Sabiduria - Discrecién de Espiritus 2) Los dones de Inspiracién: = Géneros de Lenguas. = Interpretacin de Leguas. = Profecia. 3) Los dones de Poder: = Dones de Sanidades - Operacién de Milagros. - Fe. LOS DONES DE REVELACION El grupo de los dones de revelacién retine aquellos dones por medio de los cuales Dios comparte su conocimiento con su iglesia. La comunicacién de este conocimiento se produce de manera sobrenatural y por la instrumentalizad de la persona que posee el don. Los dones de Revelacién son: Palabra de Ciencia: Es el don por medio del cual Dios comparte el conocimiento de hechos que sucedieron en el pasado o que estan sucediendo en el presente. Este conocimiento se adquiere de manera sobrenatural y més alld de toda posibilidad humana (Hch. 5:3; 9:10-11; 10.19-20). La revelacién de ese conocimiento puede recibirse a través de una visién, un suefio, una voz audible, un sentir interno, etc.; pero, siempre que se trate de la revelacién de hechos pasados 0 presentes estamos ante la operacién del don de Palabra de Ciencia. Palabra de Sabiduria: Es el don por medio del cual Dios comparte el conocimiento de hechos que aconteceran en el futuro (Hch. 14:28-30; 21:10-41; 27:21-24). Discrecién o Discernimiento de Espiritus: Es el don por medio del cual Dios revela que tipo de espiritu es el que esté operando en una situacion determinada. Es el don que manifiesta si un hecho sobrenatural procede de Dios o de Satanas (Hch. 16:16-18). LOS DONES DE INSPIRACION. Los dones de inspiracién, también llamados de Palabra, son aquellos que Dios usa para comunicar a su Iglesia un mensaje. Los dones de Inspiracién se manifiestan mas frecuentemente dentro de la congregacién porque son los que aportan mayor edificacién a los creyentes (1 Co. 14.1). La ensefianza de Dios impartida a través de los dones de Inspiracién otorga mayor instruccén a la Iglesia que cualquier milagro o revelacion de hechos ocultos. Los dones de inspiracién son: Géneros de lenguas: Es el don por medio del cual Dios envia a una congregacién un mensaje en lengua desconocida para ser interpretado (1 Co. 14:27). Aunque las lenguas que se hablan como resultado del ejercicio del don son similares a las lenguas que se hablan como evidencia de haber recibido el Bautismo del Espiritu Santo, lo cierto es que entre ambas existe una diferencia de funcién: Las lenguas que se hablan como resultado del don tienen interpretacién; pero, las lenguas que se hablan como evidencia de haber recibido el Bautismo del Espiritu son de duracién ilimitada pues el que las habla no habla a los hombres sino a Dios. El don de géneros de lenguas, pues, es diferente al hablar en otras lenguas como evidencia de haber recibido el bautismo del Espiritu Santo. La razén por la que Dios envia un mensaje a la congregacién en lengua desconocida para después ser interpretado, pudiendo hacerlo de una vez en el idioma local, es para dar una sefial a los incrédulos (1 Co. 14:22). Interpretacion de lenguas: Es el don por medio del cual Dios otorga la interpretacién de un mensaje que se dio en lengua extrafia al idioma local. Los dones de lenguas y de interpretacién son complementarios, pues, no puede ejercitarse el don de lenguas sin el de interpretacién (1 Co. 1428) y, por el otro lado, el don de interpretacién no puede operar si no hay lenguas que interpretar. El don de interpretacién no “traduce” las lenguas extrafias, sino que las interpreta; esto trae como resultado el que, algunas veces, la interpretacién resulte mucho més prolongada que el mensaje que se expresé en lenguas. De acuerdo a las Escrituras una misma persona puede dar el mensaje en lenguas y enseguida su interpretacién (1 Co. 14:13) Profecia: Es el don a través del cual Dios otorga un mensaje a la congregacién directamente en el idioma de la localidad (1 Co. 14:1- 3). Los dones de palabra son para ser ejercidos en la congregacién cristiana conforme al orden que las escrituras establecen (1 Co. 14:27-33). LOS DONES DE PODER. Los dones de poder son aquellos por los cuales Dios realiza obras portentosas entre sus hijos. Por consistir estos dones en la realizacién de hechos insdlitos su manifestacién es mucho menos frecuente que los dones pertenecientes a los grupos anteriores, pues, si su manifestacién se produjera cotidianamente sus efectos dejarian de ser extraordinarios para convertirse en rutinarios. En las escrituras la manifestacién de los dones de poder va precedida por la operacién de algun don de revelacién. A través de un don de revelacién, Dios manifiesta lo que va a realizar, con ello, inspira la fe necesaria para la operacién del don de poder. Los dones de poder son: Dones de Sanidades: Son aquellos dones por medio de los cuales Dios otorga la curacién sobrenatural de un enfermo. Por ser esta curacién de caracter sobrenatural se entiende que en ella no existio la intervencién de ningtin medicamento como tampoco la de los procesos naturales de recuperacién con que Dios ha dotado al cuerpo humano. En los ejemplos de sanidades de las Escrituras, se observa la manifestacién de una revelacién antes de la operacién del don de sanidad (Hch. 3:1-7; 9:34; 14:8-10). Las escrituras hablan de estos dones de manera plural (1 Co. 12:9) lo que indica que existe una variedad en la manera de operar los diferentes dones de sanidades. Es decir, que el don de sanidad de una persona puede obrar inmediatamente, el de otra podria hacerlo progresivamente, etc. EI don de sanidad no opera a voluntad de la persona que lo posee sino en base a revelaciones que Dios otorga a tal persona (2 Ti. 4:20). Operacién de Milagros: Es aquel don por medio del cual se produce una alteracién del curso ordinario de la naturaleza; una intervencién temporal en el orden acostumbrado de las cosas a fin de favorecer los designios divinos (Hch. 8:39-450); 12:7-10;13:11- 12) Fe: Es el don a través del cual Dios comparte su fe con una persona particular. Dotado de esta fe absoluta la persona es capaz de realizar cualquier hazafia sin importar las sanidades o milagros que se necesitan para su realizacién. Ella cree lo imposible (Mt. 17:20). Los resultados de una fe perseverante se describen en Hebreos 11:1-38. LA SANIDAD DIVINA. La enfermedad es una de las muchas plagas que cayeron sobre la raza humana a causa del pecado. Dios no es el autor de la enfermedad; todo lo contrario, él es la fuente de salud. En las escrituras Dios se llama a si mismo “El Sanador” (Ex. 15:26), de dénde se deduce que todo aquello que conduzca a la recuperacién de un cuerpo enfermo es producto de la gracia de Dios. Existen dos maneras en que Dios otorga salud a los cuerpos enfermos: Sanidad indirecta: Es aquella en la que Dios sana a través de medios. La ciencia médica es uno de los medios mas avanzados y especializados que Dios ha otorgado para la recuperacion de los enfermos. En las Escrituras encontramos que Dios remetia al uso de medios con el fin de aliviar enfermedades (2 Re. 20:7-8); 1 Ti. 5:23), Sanidad directa: Es aquella en donde Dios sana directamente, sin la intervencion de medio alguno. La sanidad directa se ofrece sobre la base del sacrificio de Cristo (1 Pe. 2:24) y es parte de la proclamacién de las buenas nuevas (Mr. 16:15-18; Hch. 4:29-30). Dentro de la sanidad directa hay dos maneras que Dios usa para otorgar la salud. La primera, es la sanidad instanténea, es decir, aquella que se recibe de manera inmediata (Mr. 1:40-42). La segunda, es la sanidad progresiva, aquella en que Dios va otorgando la sanidad poco a poco (Mr. 8:22-25) SATANAS Y LOS DEMONIOS. Dios no creé a Satands tal y como lo conocemos en la actualidad, como un ser perverso y mentiroso, la Biblia nos ensefia que antes de la creacién del hombre Dios formé al “Querubin Protector” (Ez. 28:13-15), quién era “el sello de la perfeccién, lleno de sabiduria y acabado de hermosura.” Este querubin corrompié su naturaleza al aspirar s una posicion que Dios no le habia otorgado (Is. 14:12-15). En su rebelién, Lucero arrastré tras si a la tercera parte de los seres angelicales (Ap. 12.3-4). De esta manera, el Querubin Protector llegé a convertirse en Satands y los angeles caidos en demonios. Una parte de estos demonios se encuentran prisioneros (Jud. 6) y seran liberados en el periodo de la Gran Tribulacin (Ap. 9:1-11). Sin embargo, otra parte de demonios quedé en libertad y se mueven actualmente en los aires. Ellos son las huestes espirituales de maldad contra las que el cristiano batalla (Ef. 6:12). En la batalla espiritual, Satanaés y los demonios anteponen al cristiano diferentes tipos de lucha; algunas de ellas son las siguientes: Tentaciones: Si bien la naturaleza humana es lo suficientemente perversa como para ofrecer al hombre toda clase de tentaciones (Mt. 15:19); no obstante, no se puede dejar de lado el hecho de que Satands también puede tentar, es decir, inducir al mal (Mt. 4:1; 1 Ts. 3.5) Oposiciones: Se presentan cuando Satanas ofrece una tenaz resistencia al avance de la causa del evangelio (Le. 8:12; Hch. 13:10; Ap. 2:10), Influencias: Se producen cuando Satanas |lena el corazén de los hombres hasta el punto de la obsesién (Jn. 8:44; 13:2; Hch. 5:3). Posesiones: Tienen lugar cuando uno o mas demonios entran en el cuerpo de una persona para poseerla. La posesién puede Teconocerse porque cuando ocurre, la personalidad de la victima es anulada y sustituida por el caracter perverso del maligno (Mr. 5:9). Las posesiones diabélicas no pueden darse en un cristiano verdadero (1 Jn. 4:4, 5:18), pues el tal es un hijo de Dios, su cuerpo es propiedad divina (1 Co. 6:20) y el templo del Espiritu Santo (1 Co. 6:19). Para todas estas formas de ataque satanico Dios ha concedido la victoria a sus hijos (Le. 10:17-20), sobre la base del sacrificio de Cristo (Col. 2:15). Ante una perturbacién diabélica de cualquier tipo el creyente puede ejercer, en oracién, la autoridad que Dios le ha encomendado para destruir las obras del diablo (1 Jn. 3:8). En cuanto a las personas poseidas por demonios Cristo continua en ol presente ejerciendo su autoridad para expulsarlos. El cristiano ha sido comisionado para echar fuera demonios (Mr. 16:17) y debe hacerlo invocando, con la autoridad del Espiritu Santo, el nombre de Jesus para ordenar a los demonios salir de sus victimas (Hch. 16:18). LOS MINISTERIOS. Los ministros son hombres que Dios ha capacitado para realizar una tarea especifica de edificacién dentro de su Iglesia. Dios ha establecido cinco ministerios, que son: Apéstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros (Ef. 4:11). El propésito de los ministerios es edificar el cuerpo de Cristo y, de manera especial, capacitar a otros para que, a su vez, ejerzan el ministerio (Ef. 4:12). Los cinco ministerios estaran vigentes hasta que la iglesia alcance la plenitud de Cristo, es decir, hasta el dia de su glorificacién (Ef. 4.13). EI Apéstol: En el ministerio de Apéstol se suman las caracteristicas de los demas ministerios (1 Ti. 2.7; 2 Ti. 1:11). El Apéstol es basicamente un hombre que ha sido enviado a predicar el evangelio y que, como fruto de su labor, funda nuevas congregaciones a la vez que forja a los Pastores que cuidaran de ellas. En poco tiempo el Apéstol va levantando una serie de congregaciones locales cuyos pastores reconocen su ascendencia espiritual; estandole sujetos en amor fraternal. En la medida en que las congregaciones que ha fundado se van extendiendo geograficamente, el Apéstol se ve en la necesidad de viajar constantemente para velar por el buen estado de cada una de ellas; de manera, que su ministerio es de caracter ambulante (Ro. 1.9-12). EI Apéstol posee una autoridad especial para resolver controversias con respecto a doctrina y conducta (Hch. 1:2; 2 P. 3.2). El verdadero ministerio de Apéstol se reconoce en que es aceptado y declarado como tal por los pastores (Hch 13.2); ademas, es reconocido por otros Apéstoles (Ga. 2:9). Otras evidencias del verdadero Apéstol es que su obra posee una evidente prosperidad que no puede ser emulada (1 Co. 9:2); se identifica completamente con cada una de las congregaciones locales (2 Co. 11:28-29) y le acompafian el caracter y las sefiales propias de este ministerio (2 Co. 12:12). EI Profeta: Es un ministro que posee dones de revelacién a través de los cuales Dios revela tanto hechos circunstanciales como aspectos doctrinales. (Ef. 3:5). EI ministerio de Profeta es diferente al don de profecia. El Profeta es un ministro que ensefia a las congregaciones, en tanto que el don de profecia no esta ligado a la ensefianza. El ministerio de Profeta es solamente para hombres (1 Ti. 2:12), en tanto que el don de profecia puede ser ejercido por una mujer. El ministerio de profeta se manifiesta en la forma del profeta antiguo testamentario (Hch. 21:10-11), en tanto que el don de profecia se ejerce de manera extatica. El ministerio de Profeta es de caracter ambulante y actiia en las congregaciones que pertenecen al area de su Apéstol (Hch. 11:27- 28). Aunque el ministerio del Profeta es ambulante; no obstante, la persona que lo posee debe ser miembro de una iglesia local y estar sujeto tanto a su pastor como a su Apéstol. Las evidencias del verdadero ministerio de Profeta son que es tanto biblico en sus revelaciones como en sus ensefianzas doctrinales y cuando anuncia hechos futuros éstos se cumplen detalladamente y sin falta El Evangelista: Es el que anuncia las buenas nuevas de salvacién. Su mensaje, por ser para los incrédulos, carece de complicaciones y se limita a la presentacién de la salvacién en Cristo (Hch.8:4-5). Sus predicaciones son respaldadas sobrenaturalmente con muchas sefiales (Hch. 8:6-7). Estas sefiales llevan como fin mover las conciencias de los incrédulos y puesto que su trabajo se ejerce sobre ellos, la incidencia de las sefiales es mucho mayor que en cualquier ministerio, excepto el de Apéstol Por su misma naturaleza, el ministerio del Evangelista es también ambulante; a su vez, el Evangelista debe estar sujeto a un Pastor y poseer una congregacién local en donde llenarse durante los periodos en que no esta ministrando. Las evidencias del verdadero Evangelista se manifiestan en el respaldo que Dios le da concediéndole conversiones masivas y respaldo sobrenatural especial. EI Pastor: Es un ministerio de multiples aspectos, pues, el Pastor evangeliza, ensefia, orienta, aconseja y preserva la salud de las almas. El ministerio de Pastor es el nico que no es ambulante. Esto; no obstante, no significa que en determinados momentos, y por designios divinos, el Pastor no pueda acceder a alguna movilidad en su campo de trabajo. EI Pastor es el responsable ante Dios por la salud espiritual de la congregacién que le ha sido encomendada (He. 13:17; Ap. 2:1, 8, 12, 18). El Pastor es reconocido como tal en toda el area del Apéstol que lo oficializé. La evidencia del verdadero ministerio de Pastor es la innegable prosperidad y salud espiritual de la congregacién que Dios le ha encomendado a su cuidado. El maestro: Como su nombre lo indica es el ministetio que capacita no solamente para comprender las verdades escriturales sino también para darlas a entender. El ministerio de Maestro es también un ministerio ambulante, aunque algunas veces se combina con el de Pastor y, en este caso, tendra como base una congregacién local. El Maestro debe estar sujeto a su Pastor como también a su Apostol. La evidencia del verdadero ministerio de maestro es el que da a comprender con gran facilidad las verdades mas complejas de la Escritura produciendo gran provecho y edificacién a los que le escuchan. Dentro de los cinco ministerios puede producirse, de acuerdo a los planes de Dios, una movilidad de un campo a otro. Es decir, que alguien que ha funcionado como Evangelista, en determinado momento, puede recibir el ministerio de Pastor y viceversa. También puede haber una promocién ministerial, por ejemplo, que un Pastor pase a recibir la dignidad de Apéstol (Hch. 13:1-2). Esta movilidad se considera de origen divino cuando en cada etapa el ministro ha dejado tras si una estela de evidencias claras que atestiguan que, en verdad, ejercié un ministerio de Dios. LA ORGANIZACION DE LA IGLESIA LOCAL. Los elementos que participan en la organizacién de una congregacién local son: Los ancianos, los didconos y los santos (Fil. 1:1) Los ancianos: Los titulos de pastores, ancianos, obispos y presbiteros se refieren al mismo oficio. Los nombres pueden ser usados indistintamente. Dentro del grupo de ancianos que gobiernan una congregaci6n estén los que administran y los que ensefian (1 Ti. 5:17). Entre los que ensefian hay uno que ejerce la funcién de predicador y es el que Dios ha dotado con el ministerio de Pastor. El Pastor elige a los ancianos que han de ayudarle en su labor ministerial (Tit. 1:5). Los ancianos apoyan y se sujetan en amor a su Pastor a la vez éste considera con humildad las sugerencias y opiniones de aquellos. Los ancianos que no ensefian, es decir, que no poseen el ministerio de Pastor; se dedican a la administracién de la congregacién. Ayudan al Pastor cuando les solicita opiniones y velan por la salud doctrinal de la congregacién. Con su ejemplo ensefian a los santos la manera de conducirse como es digno del evangelio de Cristo (1 P. 5:1-3), Cuando un Pastor inourre en error doctrinal o en conducta impropia, es obligacién de los ancianos acudir al Apéstol con el fin de que €ste tome medidas adecuadas con el Pastor desviado. Por su parte, el Pastor también puede remover de su dignidad a cualquier anciano que incurra en errores doctrinales 0 cuya actitud haya dejado de ser provechosa para el buen desarrollo de la obra de Dios. Los requisitos para recibir la dignidad de anciano se detallan en 1 Ti. 3:1-7 y en Tit. 1:7-9. El privilegio de anciano se limita a la congregacién local. Un ministro es un ministro dondequiera que vaya; pero un anciano, lo es solamente en su congregacién local. Los diéconos: Como su nombre lo indica, los diéconos desempefian una funcién de servicio en la congregacién local. Ellos no tienen facultades de direccién en los asuntos administrativos de la iglesia, unicamente sirven amorosamente a sus hermanos en la fe (Hch. 6:1-3). Los didconos son propuestos por la congregacién a sus dirigentes espirituales, los cuales deben dar su aprobacién y manifestarlo publicamente oficializando a las personas que recibiran el privilegio por medio de una ceremonia de imposicién de manos (Hch. 6:3-6) Los requisitos para recibir el privilegio de diécono se establecen en Hechos 6:3 y en 1 Timoteo 3:8-10,12. Las diaconisas son la version femenina del oficio de didcono y se dedican a servir a la iglesia en asuntos propios para manos femeninas (Ro. 16:1-2). Al igual que los ancianos, el privilegio de diécono es estrictamente local. Los santos: Toda persona que ha tenido una experiencia de conversién y de nuevo nacimiento es injertada de manera inmediata en el cuerpo de Cristo llegando a formar parte de la congregacin de los santos. Esta congregacién viene a ser un semillero de donde surgiran los futuros diéconos y diaconisas, como también, los futuros ministros del evangelio. EL BAUTISMO EN AGUA. Dios ha entregado a su Iglesia dos ordenanzas: El Bautismo en Agua y la Santa Cena. Se les llaman ordenanzas porque en las Escrituras existen mandamientos expresos para que los cristianos las practiquen. EI propésito de las ordenanzas es el de ofrecer simbolos materiales que ilustran verdades espirituales, con el fin de que el creyente las retenga permanentemente. Las ordenanzas no comunican por si mismas ninguna gracia especial; los elementos materiales que participan en ellas tienen un valor puramente simbélico. Los beneficios de las ordenanzas se reciben unicamente cuando el creyente cobra conciencia de su significado y las practica en el espiritu que las escrituras sefialan. EI Bautismo es la ceremonia que expresa, simbslicamente: a) La muerte del creyente a su vida de pecado (Ro. 6:3,6). b) Su sepultura al mundo (Ro. 6.4; Col. 2:12). c) Su resurreccién a una nueva vida (Ro. 6:4-5, 8-11). El poseer conciencia de éstas verdades y su vivencia personal es lo que reviste al bautismo de su valor espiritual. Si no existe la experiencia de morir al pecado para resucitar a una nueva vida, la ceremonia se vuelve invalida para el que la practica El Bautismo no es un requisito para la salvacién; pues, ésta depende Unicamente de los méritos de Cristo. No obstante, el bautismo es necesario para tener comunién real con Dios, pues, es parte de la obediencia a las Escrituras. Aunque el valor de! Bautismo se encuentra en la vivencia de su significado resulta importante; no obstante, el cuidar de las formas ceremoniales que las escrituras sefialan. La primera de ellas tiene que ver con respecto a su modalidad; es decir, la manera en que debe ser hecho. Los relatos de la Escritura sugieren que el Bautismo debe ser practicado por inmersién (Mt. 3:16; Jn. 3:23; Hch. 8:38), aparte de que sdlo de esta manera se cumple el simbolismo de “sepultados” al mundo. La segunda es con respecto a la formula a emplear, que debe ser “En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espiritu Santo” (Mt. 28:19). No existe un tiempo definido entre la conversién y el bautismo en agua. Sin embargo, las evidencias escritirales indican que el bautismo se realizaba tan pronto como fuera posible (Hch. 2:41, 8:35-38, 9:17-18, 10:47-48, 16:32-33). Esta norma debe ser seguida por los cristianos actuales. LA SANTA CENA. La Santa Cena o Cena del Seftor es la segunda de las ordenanzas. Mientras que el bautismo en Agua se recibe una sola vez en la vida, la Santa Cena es una ceremonia en la que el cristiano debe participar periédicamente. Al igual que el bautismo, la Santa Cena no imparte por si misma ninguna gracia especial; tanto el pan, como el jugo de la vid, tienen solamente valor simbdlico. Los beneficios que la Santa Cena brinda se reciben Gnicamente cuando se vive, a plena conciencia, su significado espiritual. La Santa Cena tiene varios significados. El primero de ellos es el de memorial, recordandonos los padecimientos de Cristo (Mt. 26:26- 29; 1 Co. 11:23-25). El segundo, presenta la Santa Cena como una proclamacién al mundo de la muerte de Cristo y su significado (1

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