UNIDAD ACADEMICA MACHACAMARCA
EDUCACIÓN FÍSICA Y DEPORTES
DANZA
CHOVEN
A
AÑO DE FORMACIÓN: QUINTO “B”
DOCENTE: LIC. AMERICO VARGAS
UNIDAD DE FORMACIÓN: DANZAS
AUTOCTONAS FOLKLORICAS
PLURICULTURALES DE BOLVIA E
INTERCULTURALES
1. Origen
La Chovena es una danza típica del oriente boliviano, específicamente de la zona de la
ChiquitanÍa, que ahora cuenta con una declaración del Gobierno Nacional que reconoce a este
ritmo Patrimonio Cultural e Inmaterial de Bolivia.
De origen chiquitano, la Chovena como ritmo y danza autóctona ha logrado dispersarse en las
regiones chiquitanas, guarayas y moxeñas del oriente boliviano.
Es así que esta danza se baila tanto en los departamentos de Beni, y Pando, donde los
lugareños exhiben sus trajes típicos de la danza.
Este ritmo es infaltable en las festividades, festivales folklóricos y eventos artísticos, tales como
el Elay Puej, Tentayape y Sombrero de Sao, cuyo contenido refleja la riqueza cultural oriental.
Esta es una de las danzas más antiguas, tanto de la parte española como de los jesuitas en el
proceso de evangelización. Los misioneros lo rescataron y lo preservaron como parte de la
musicalización, inclusive la sacra. No tenía letra, y le incluyeron violines para lograr una mayor
cadencia y sonoridad.
En los carnavales, que es la época donde más se interpreta está danza, se la acompaña
normalmente de phifano de takuara y percusión, también con violín y acordeón.
El baile tiene una cadencia muy típica y los danzantes muestran grandes penachos de plumas
y lanzas en su vestimenta.
La Chovena se inicia con el ritmo que imponen las tamborillas y varios instrumentos de viento.
En dos filas, una de mujeres y la otra de hombres, los danzarines inician su recorrido con un
semitrote. Esta danza es de ritmo marcadamente autóctono y de movimientos alegres, frases
cortas, constantemente repetidas en compás de 2/4.
Tiene bastantes analogías con el taquirari: sistemas rítmicos y tonales, binarios, sincopados
etc. No radamente pentatónicas, que hacen pensar no en un lejano intercambio con la música
de la montaña. Desde la colonia el mestizaje es evidente, sobre todo con la aparición del ritmo
ternario por lo que será un anacronismo atribuírselo a la chovena originaria.
Esta es una de las danzas más antiguas, tanto de la parte española como de los jesuitas en el
proceso de evangelización. Los misioneros lo rescataron y lo preservaron como parte de la
musicalización, inclusive la sacra. No tenía letra, y le incluyeron violines para lograr una mayor
cadencia y sonoridad.
2. Coreografía
Iniciamos la coreografía con las
mujeres con un ingreso diagonal frente a
frente y al momento de cruzar las damas se
toman ligeramente de la mano y dan una
media vuelta, mientras que los varones
ingresan en línea recta de igual manera frente
a frente y se ubican detrás de las mujeres en
una formación de “V”.
Una vez ubicados en la posición de “V”
comenzamos las mujeres con el segundo paso
que consiste en movimientos hacia adelante,
derecha, atrás e izquierda con una repetición
de 3 veces en cada dirección.
Los varones realizan el segundo paso
con movimientos hacia adelante y atrás de
manera intercalada.
Para el tercer paso las mujeres realizan una elevación de primero un brazo y luego
ambos brazos juntos seguidamente de una
vuelta con una repetición de 3 vueltas.
Mientras que los varones realizan un
cruce entre ellos y cambian de posición.
Cambiamos la formación a una “V”
invertida con el paso inicial.
Para el siguiente paso las mujeres
realizan la oscilación de ambos brazos al
mismo tiempo, dan una vuelta y finalmente
pasan a rodear a su pareja por la parte de
adelante mientras van dando palmadas con
una repetición de tres veces.
Seguidamente cambiamos la formación a
una línea recta por parejas y comenzamos a
realizar un cuadrado en pareja de forma
intercalada con la pareja que se encuentra lado a
lado.
Finalmente volvemos a la
formación en línea recta en el centro de la
cancha y culminamos la coreografía con
una pose característica de la danza.
3. Vestimenta
La vestimenta de la danza chovena, es
caracterizada por los colores, los adornos y los
materiales utilizados los cuales están cargados de
simbolismo y representan la identidad, la historia
y las tradiciones de las comunidades chiquitanas.
Aunque los detalles pueden variar ligeramente
entre las diferentes regiones y comunidades.
Vestimenta de la mujer
Vestido: Generalmente de color blanco, símbolo de pureza y alegría, con bordes y
adornos de colores vibrantes que contrastan con el fondo claro. Los bordados y encajes
son comunes, y a menudo incorporan motivos florales o geométricos inspirados en la
naturaleza.
Falda: Amplia y con vuelo, permitiendo una mayor libertad de movimiento durante la
danza.
Blusa: De manga corta o larga, con detalles bordados o encajes que complementan el
vestido.
Sombrero: Adornado con cintas de colores, plumas y otros elementos decorativos. El
sombrero es un elemento fundamental de la vestimenta femenina, ya que le otorga un
toque de elegancia y distinción.
Vestimenta del Hombre
Pantalón: Blanco, como el de la mujer, y de corte amplio para facilitar el baile.
Camisa: De manga larga o corta, también de color blanco y con detalles bordados o
encajes.
Sombrero: Similar al de la mujer, pero con adornos más sencillos.
Abarcas: Calzado tradicional de cuero, que protege los pies de los bailarines durante
las largas jornadas de fiesta.
4. Capacidades desarrolladas con la danza
La Chovena, una danza tradicional boliviana originaria del departamento de Beni, es
una manifestación cultural que entrelaza la historia y la identidad de la región con el arte del
movimiento. Como expresión artística, esta danza refleja la riqueza de las costumbres y
vivencias de los pueblos amazónicos, quienes la han transmitido de generación en generación.
Sin embargo, la Chovena no solo destaca por su valor cultural, sino también por su impacto en
el desarrollo físico y mental de quienes la practican.
Las capacidades físicas condicionales que se desarrollan a través de la práctica de la
danza Chovena son fundamentales para el desempeño óptimo de los bailarines. Estas
capacidades son esenciales en cualquier actividad física, ya que permiten al cuerpo responder
de manera eficiente a las demandas de esfuerzo. En el caso de la Chovena, la combinación de
movimientos rápidos, posturas sostenidas y transiciones fluidas trabaja de manera integral en
el desarrollo de la resistencia cardiovascular, la fuerza muscular y la flexibilidad.
Resistencia cardiovascular
La Chovena es una danza que demanda un esfuerzo físico constante debido a la
naturaleza repetitiva y rítmica de sus movimientos. Los desplazamientos continuos, los giros
rápidos y los saltos dinámicos obligan al corazón y a los pulmones a trabajar de manera
eficiente para suministrar oxígeno a los músculos en todo momento. Esta exigencia mejora
significativamente la resistencia cardiovascular, lo que se traduce en una mayor capacidad para
soportar esfuerzos prolongados sin fatiga. Con el tiempo, los bailarines desarrollan una mayor
capacidad aeróbica, lo que les permite realizar movimientos vigorosos durante períodos
prolongados sin perder el ritmo o la energía.
Fuerza muscular
La Chovena es particularmente exigente en términos de fuerza muscular, especialmente
en las piernas y el core. Los movimientos repetitivos de las piernas, como los saltos y las
flexiones, contribuyen al fortalecimiento de los músculos del tren inferior, incluyendo los
cuádriceps, los isquiotibiales y los glúteos. Además, el core (grupo muscular que incluye los
abdominales, lumbares y oblicuos) juega un papel crucial en mantener la estabilidad y el control
durante los movimientos. Posturas sostenidas, como agacharse y mantenerse en equilibrio,
exigen fuerza y control, fortaleciendo tanto los músculos principales como los estabilizadores.
Con la práctica constante, los bailarines desarrollan una mayor resistencia muscular, lo que les
permite mantener la energía y la precisión en cada paso.
Flexibilidad
La flexibilidad es otra capacidad física condicional que se trabaja profundamente en la
danza Chovena. Los movimientos amplios, las posturas bajas y las transiciones rápidas
requieren que los músculos y las articulaciones tengan un rango de movimiento amplio y
saludable. A través de la repetición de estiramientos dinámicos y posturas que implican flexión,
extensión y rotación, los bailarines mejoran la flexibilidad de áreas clave como las caderas, los
hombros y la columna vertebral. Esta mayor flexibilidad no solo ayuda a prevenir lesiones, sino
que también permite a los bailarines ejecutar los movimientos con mayor fluidez y precisión, lo
que mejora la calidad estética de la danza.
Las capacidades físicas coordinativas son esenciales para la ejecución de la danza
Chovena, ya que implican la habilidad de organizar y ejecutar movimientos complejos de
manera fluida y sincronizada. A través de la práctica constante de esta danza, los bailarines
desarrollan una mejor coordinación motriz, un agudo sentido del ritmo y una capacidad más
profunda de expresión corporal. Estas habilidades no solo enriquecen la ejecución de la danza,
sino que también mejoran la capacidad del bailarín para interactuar con su entorno y con otras
personas a nivel físico y emocional.
Coordinación motriz
La coordinación es una capacidad esencial en la danza Chovena, ya que los bailarines
deben ser capaces de sincronizar los movimientos de diferentes partes de su cuerpo para
ejecutar las coreografías de manera precisa. Esto incluye la coordinación entre los brazos, las
piernas, el tronco y la cabeza, lo que requiere un control consciente de los movimientos para
que se realicen de manera armónica y en el momento adecuado. A medida que los bailarines
practican y dominan los pasos, su coordinación motriz mejora significativamente,
permitiéndoles realizar movimientos complejos con mayor facilidad y fluidez. Además, la
práctica de la Chovena fomenta la coordinación intermuscular, lo que mejora la eficiencia del
movimiento y reduce el riesgo de lesiones.
Ritmo
El ritmo es una capacidad coordinativa fundamental en cualquier danza, y la Chovena
no es la excepción. Los bailarines deben ser capaces de seguir el compás de la música, lo que
requiere un agudo sentido del ritmo y la capacidad de mantener una cadencia constante. La
música de la Chovena, con sus patrones rítmicos característicos, guía los movimientos y marca
el tempo de la danza, lo que exige a los bailarines estar en sintonía con la música en todo
momento. Desarrollar el sentido del ritmo no solo es crucial para la ejecución precisa de los
movimientos, sino que también mejora la capacidad de los bailarines para adaptarse a cambios
en la música, como variaciones en la velocidad o la intensidad. Este desarrollo rítmico no solo
se limita a la danza, sino que también mejora la capacidad de los bailarines para realizar otras
actividades físicas que requieren sincronización y control del tiempo.
Expresión corporal
La Chovena, como muchas otras danzas tradicionales, no es solo una serie de
movimientos físicos, sino también una forma de contar historias y transmitir emociones a través
del cuerpo. La capacidad de expresión corporal es fundamental para transmitir el significado y
el sentimiento detrás de la danza. A través de gestos, posturas y la energía de los movimientos,
los bailarines pueden comunicar alegría, orgullo, celebración o cualquier otro sentimiento
asociado con la danza. La práctica de la Chovena permite a los bailarines desarrollar una
conexión más profunda con su cuerpo y sus emociones, lo que les facilita expresar
sentimientos de manera más clara y efectiva a través del movimiento. Esta capacidad de
expresión corporal también mejora la autoconciencia y la comunicación no verbal, habilidades
que son valiosas tanto dentro como fuera del ámbito de la danza.
Estas habilidades no solo mejoran el rendimiento en la danza, sino que también
contribuyen al desarrollo integral de los bailarines, permitiéndoles moverse con mayor
precisión, fluidez y expresividad, y enriqueciendo su capacidad para conectarse con los demás
y con su propia identidad cultural.
Desarrollo psicómotor
El desarrollo psicomotor en la danza Chobena, como en muchas otras danzas tradicionales,
implica una combinación de habilidades motoras, cognitivas y sociales que se desarrollan a lo
largo del tiempo. Esta danza es más que una simple expresión artística; es una actividad que
contribuye al desarrollo integral de quienes la practican, especialmente los niños y jóvenes de
la comunidad chiquitana.
Componentes del Desarrollo Psicomotor en la Danza Chobena:
Desarrollo Motor Fino y Grueso:
Coordinación Motora: Los bailarines deben coordinar movimientos de brazos, piernas y cuerpo
al ritmo de la música, lo cual requiere un control motor grueso avanzado.
Equilibrio y Postura: Mantener el equilibrio durante los giros, saltos y desplazamientos es
crucial. La postura adecuada también es esencial para ejecutar los movimientos con precisión.
Habilidad Motora Fina: Aunque la danza es predominantemente una actividad de motricidad
gruesa, también incluye el uso de accesorios o gestos que requieren precisión y control motor
fino.
Desarrollo Cognitivo:
Memoria y Secuenciación: Los bailarines deben recordar y seguir una secuencia de pasos, lo
que mejora la memoria y la capacidad de organización mental.
Atención y Concentración: La danza exige que los participantes estén atentos al ritmo de la
música, a los movimientos de los compañeros de danza, y a las instrucciones del coreógrafo.
Creatividad:Los bailarines, especialmente los más experimentados, pueden aportar su
creatividad a la danza, improvisando o adaptando movimientos dentro del marco de la tradición.
Desarrollo Social y Emocional:
Trabajo en Equipo: La danza Chobena es una actividad grupal, lo que fomenta la cooperación,
la comunicación y el trabajo en equipo entre los bailarines.
Expresión Emocional: A través de la danza, los participantes pueden expresar emociones, lo
que contribuye a su desarrollo emocional y a su capacidad para manejar y comunicar
sentimientos.
*Identidad Cultural: Participar en la danza refuerza el sentido de pertenencia y la identidad
cultural, lo cual es vital para el desarrollo social y emocional, especialmente en contextos
comunitarios indígenas.
Desarrollo Sensorial:
Percepción Auditiva: La danza requiere una aguda percepcion auditiva para seguir el ritmo de
la música y sincronizar los movimientos con los compañeros.
Percepción Visual: Los bailarines deben estar atentos a su entorno y a los movimientos de los
demás para coordinarse correctamente, lo que mejora la percepción visual y espacial.
Desarrollo Psicomotor en la Danza Chobena:
La práctica regular de la danza Chobena no solo preserva una tradición cultural valiosa, sino
que también ofrece múltiples beneficios en términos de desarrollo psicomotor. Para los niños y
jóvenes que la practican, la danza actúa como un medio para desarrollar habilidades físicas,
cognitivas, sociales y emocionales de manera integrada.
Además, al ser una actividad que se realiza en comunidad, la danza Chobena contribuye a
fortalecer la cohesión social y a transmitir valores y conocimientos ancestrales, enriqueciendo
así el desarrollo integral de quienes participan en ella.
Bibliográfia
Gómez, M. (2022). La influencia de la danza en el desarrollo físico y coordinativo. Revista de
Estudios Culturales, 14(2), 85-102.
Pérez, J. (2024). Desarrollo físico y coordinativo en las danzas tradicionales. En G. García
(Ed.), El impacto de las danzas folclóricas en el bienestar físico (pp. 45-67). Editorial
Cultural.
Colaboradores de Wikipedia. (s/f). Chovena. Wikipedia, La enciclopedia libre.
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Chovena