Universidad Tecnológica de Santiago
(UTESA)
Facultad de Salud
Sustentantes:
Joan A. Padilla 1-20-3956
Helen Mueses Delgado 1-21-4352
Nathalia Mojica 1-20-5725
Wenderly Mora 1-20-5183
Asesor:
Dr. Gloreley Garrido
Santo Domingo, República Dominicana
Diciembre 2024
Tema:
Lenguaje Braillen
Introducción
El lenguaje Braille es un sistema de lectura y escritura táctil diseñado
específicamente para personas ciegas o con discapacidad visual. Creado en 1824
por Louis Braille, un joven francés que perdió la vista a temprana edad, este sistema
revolucionario se basa en combinaciones de puntos en relieve organizados en
celdas de seis posiciones, lo que permite representar letras, números, símbolos
matemáticos y hasta notación musical.
Gracias a su diseño lógico y versátil, el Braille ha sido adaptado a múltiples idiomas
y disciplinas, convirtiéndose en una herramienta esencial para la inclusión y la
autonomía.
A lo largo del tiempo, el Braille ha trascendido su propósito inicial, evolucionando
para integrarse en el mundo digital y tecnológico. Desde libros impresos en Braille
hasta dispositivos electrónicos avanzados como las líneas Braille y los teclados
táctiles, este sistema ha demostrado su capacidad de adaptación, permitiendo a las
personas con discapacidad visual acceder al conocimiento, la educación y el
empleo. Sin embargo, su enseñanza y uso enfrentan retos en la actualidad, como la
falta de recursos accesibles y la escasa promoción en algunos contextos.
En este contexto, el Braille no solo representa una forma de comunicación, sino
también un derecho fundamental que empodera a millones de personas para
participar plenamente en la sociedad. Explorar su origen, desarrollo e impacto nos
invita a reflexionar sobre la importancia de la accesibilidad y la inclusión como
pilares para construir un mundo más equitativo.
Lenguaje Braille
es un sistema de lectura y escritura táctil pensado para personas ciegas. Se conoce
también como cecografía. Fue ideado a mediados del siglo XIX por el francés Louis
Braille (1809-1852), que se quedó ciego debido a un accidente durante su niñez
mientras jugaba en el taller de su padre. Cuando tenía 3 años, el director de la
Escuela de Ciegos y Sordos de París –donde estudiaba el joven Braille– le pidió que
probara un sistema de lectoescritura táctil inventado por el militar Charles Barbier de
la Serre para transmitir órdenes a puestos de avanzada sin tener necesidad de
delatar la posición durante las noches. Louis Braille descubrió al cabo de un tiempo
que el sistema era válido y lo reinventó utilizando un sistema de 8 puntos. Al cabo
de unos años lo simplificó dejándolo en el sistema universalmente conocido y
adoptado de 6 puntos.
El braille resulta interesante también por tratarse de un sistema de numeración
binario que precedió a la aparición de la informática.
¿Quién lo inventó?
Louis Braille, un joven ciego francés, desarrolló este sistema en el siglo XIX. Su
invento revolucionó la vida de millones de personas con discapacidad visual en todo
el mundo.
Desde 1825, cuando Louis Braille ideó su sistema de puntos en relieve, las
personas ciegas han contado con una herramienta válida y eficaz para leer, escribir,
componer o dedicarse a la informática.
El sistema braille no es un idioma, sino un alfabeto. Con el braille pueden
representarse las letras, los signos de puntuación, los números, la grafía científica,
los símbolos matemáticos, la música, etc. El braille suele consistir en celdas de seis
puntos en relieve, organizados como una matriz de tres filas por dos columnas, que
convencionalmente se numeran de arriba abajo y de izquierda a derecha.
Existen signografías braille para representar taquigrafía (generado con una máquina que
marca los puntos sobre una cinta de papel) y para representar notaciones matemáticas,
también llamado Código Matemático Unificado, y musicales.
Con la introducción de la informática, el braille se amplió a un código de ocho puntos, de tal
manera que una letra individual puede ser codificada con una sola celda, pudiendo
representar una celda cualquier carácter ASCII. Las 256 combinaciones posibles de los
ocho puntos están codificadas según el estándar Unicode.
La introducción de las Tecnologías de Acceso a la Información ha generado una necesidad
de establecer nuevas signografías sobre informática y electrónica publicadas por la
Comisión Braille Española en enero de 2009. El braille puede escribirse manualmente
usando una plancha y un punzón, de forma que cada punto sea generado desde
el dorso de la página, escrito en una imagen simétrica (como la que se obtiene al mirar por
un espejo), con una máquina de escribir braille (por ejemplo, Perkins, Blista y Writer), con
una impresora braille conectada a una computadora, o mediante un dispositivo braille.
Tamaño
De acuerdo con los Documentos técnicos relacionados con el Braille5, el tamaño de
la celda braille es:
Altura: de 6,2 a 7,1 mm.
Anchura: de 3,7 a 4,5 mm.
Distancia horizontal entre los centros de puntos contiguos de la misma celda:
de 2,4 a 2,75 mm.
Distancia vertical entre los centros de puntos contiguos de la misma celda: de
2,4 a 2,75 mm.
Diámetro de la base de los ppuntos: entre 1,2 y 1,9 mm.
Transcripción
A la hora de transcribir el Braille se dispone de diversos métodos, conocidos como
“Grado 1”, “Grado 2” y “Grado 3”.
Braille grado 1. El más comúnmente empleado y el único oficial para publicar
en España, según su Comisión de Braille.
Braille grados 2 y 3. Conocidos como estenotipia, son semejantes a la
estenografía. Cada uno forma un sistema de escritura rápida, con mayor
capacidad de síntesis, ya que en Braille no puede economizarse espacio
reduciendo la superficie impresa, como en la lengua verbal. Los signos deben
tener un tamaño estándar para poder ser reconocidos al tacto.
La transcripción del Braille en el mundo ocupa a miles de especialistas, que
transcriben libros enteros, documentos de acceso libre, para permitir el acceso a la
información de personas invidentes. Entre estos centros destacan la Biblioteca del
Congreso de los Estados Unidos y la Red de Adaptación del Servicio Bibliográfico
de la ONCE en España.
Como funciona el braille
El Sistema Braille consiste en un conjunto de celdas en las que se inscriben seis
puntos en relieve. Están organizados según una matriz de tres filas por dos
columnas, que por lo general se numeran de arriba a abajo y de izquierda a
derecha.
Así, la presencia o ausencia de puntos permite codificar los
símbolos del lenguaje verbal; dependiendo de la posición en que el o los puntos
aparecen, se trata de una u otra letra.
De este modo se obtiene una matriz posible de 64 combinaciones (todas las letras y
los signos de puntuación). A ellas se añaden símbolos diferenciadores especiales
que sirven para denotar las mayúsculas, las bastardillas, los números o las notas
musicales.
También existen signos especiales en Braille para la taquigrafía, para los caracteres
especiales típicos de cada idioma, para los signos matemáticos.
Posteriormente el Braille se amplió a 8 puntos para poder codificar cada letra en una
sola celda y dar cabida a cualquier carácter ASCII. Por lo tanto, las 256
combinaciones posibles permiten responder al estándar Unicode.
Conclusión
El lenguaje Braille representa uno de los logros más significativos en la historia de la
inclusión y la accesibilidad para las personas con discapacidad visual. Creado por
Louis Braille en el siglo XIX, este sistema táctil ha permitido a millones de personas
ciegas o con baja visión acceder al conocimiento, la educación y la comunicación de
manera autónoma, contribuyendo así a su desarrollo personal y profesional. Más
que un simple alfabeto, el Braille es un puente que conecta a quienes lo utilizan con
el mundo que los rodea, facilitando su integración en la sociedad.
Su importancia radica no solo en ser una herramienta de lectura y escritura, sino
también en su capacidad de adaptarse a diferentes idiomas, formatos y disciplinas,
desde la literatura y las matemáticas hasta la música y la tecnología. El Braille ha
evolucionado con el tiempo, incorporándose a dispositivos digitales y permitiendo
que las personas con discapacidad visual accedan a una amplia gama de recursos
tecnológicos, como los lectores de pantalla y las impresoras Braille.
A pesar de su relevancia, aún existen desafíos en torno a su implementación y uso.
En muchas partes del mundo, el acceso al aprendizaje del Braille y a los materiales
adaptados sigue siendo limitado, lo que subraya la necesidad de mayor inversión en
programas educativos y en la creación de políticas inclusivas que promuevan la
igualdad de oportunidades. Asimismo, es fundamental fomentar la conciencia social
sobre la importancia de este sistema, reconociendo que el acceso a la información
es un derecho fundamental para todas las personas, independientemente de sus
capacidades visuales.
Bibliografía
[Link]