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Técnicas de Modificación de Conducta

El documento aborda diferentes modelos de refuerzo positivo para modificar conductas desadaptativas, incluyendo aproximaciones sucesivas, modelado y encadenamiento. Se presentan procedimientos para mantener y reducir conductas, como el reforzamiento intermitente, la extinción y el uso de economía de fichas. Además, se discuten métodos como el aislamiento, el control de estímulos y la saciedad para suprimir conductas indeseadas.

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Técnicas de Modificación de Conducta

El documento aborda diferentes modelos de refuerzo positivo para modificar conductas desadaptativas, incluyendo aproximaciones sucesivas, modelado y encadenamiento. Se presentan procedimientos para mantener y reducir conductas, como el reforzamiento intermitente, la extinción y el uso de economía de fichas. Además, se discuten métodos como el aislamiento, el control de estímulos y la saciedad para suprimir conductas indeseadas.

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Clase 4

Especialización en conductas desadaptavivas


Modelos de refuerzos positivos
Registro de conducta
Registro de conducta
Ficha de seguimiento de conducta
Logro de conductas deseadas

Aproximaciones sucesivas

Este procedimiento consiste en reforzar diferencialmente las


respuestas cada vez más parecidas a la respuesta final deseada, y
someter a extinción las que van quedando más alejadas.

Se utiliza cuando la conducta deseada no figura en el repertorio de la


persona.
Por ejemplo, queremos conseguir que Laura permanezca un minuto en
la “piscina de bolas”. Esa conducta no existe en Laura y habrá que
“moldearla” mediante aproximaciones sucesivas. Lo primero que
haremos es reforzar cualquier movimiento de aproximación a la piscina;
luego, cuando se acerque a una determinada distancia (por ejemplo un
metro) y no cuando la distancia aumente. El paso siguiente consistirá
en reforzar-la cuando permanezca, aunque sea de forma breve, en el
borde de la piscina. A continuación, sólo cuando permanezca sentada
en el borde de la piscina con los pies den-tro. Después sólo
aplicaremos reforzamiento cuando permanezca dentro, aunque sea
durante breves instantes. Paulatinamente haremos que el tiempo de
permanencia sea mayor.
Modelado

Consiste en dar a la persona la oportunidad de observar en otra


persona significativa para él la conducta nueva que se desea
conseguir. El observador debe copiar la conducta que le presenta el
modelo inmediatamente o tras un intervalo de tiempo muy breve.

Este procedimiento se usa en la adquisición de nuevas conductas,


eliminación de respuestas inadecuadas a través de la observación
de la conducta apropiada, y como forma de suprimir miedos o
fobias.
Encadenamiento

Consiste en recompensar a la persona tras la realización de una serie


de conductas engarzadas unas con otras, formando una cadena
natural de actividades.
Por ejemplo, podemos hacer que la merienda se convierta en el
último eslabón de la conducta (por lo tanto en recompensa o premio)
si primero deja las cosas del colegio en su cuarto y después se pone
las zapatillas de estar en casa y se lava las manos.
- ADQUISICIÓN DE CONDUCTAS BÁSICAS

La adquisición de conductas básicas es necesario


par que se de cualquier tipo de aprendizaje.

Consiste el los siguientes pasos:

• Atención

• Contacto visual

• Seguimiento de instrucciones

• Comprensión
Este procedimiento puede
utilizarse para que adquiera
nuevas habilidades
(descomponiendo esa
conducta en pasos, que se
enseñarán mejor si
empezamos por el último de la
cadena) o para ensamblar las
conductas del niño de modo
que constituyan cadenas y
conseguir así que esas
conductas se mantengan de
forma natural (como
procedimiento para mantener
la conducta).
PROCEDIMIENTOS PARA MANTENER LA CONDUCTA

Cuando la conducta recién adquirida o que se daba con poca


frecuencia alcanza unos niveles aceptables y está estabilizada
deberemos pasar de un programa de reforzamiento continuo
(reforzar cada vez que ocurra la conducta) a uno de
reforzamiento intermitente (reforzar de vez en cuando).

Este cambio ha de hacerse lenta y gradualmente para no


provocar que la persona deje de responder a la conducta que ya
se estaba estabilizando.
Reforzamiento intermitente

Consiste en presentar el reforzador de manera discontinua, o sea, que no se refuerzan todas y cada una
de las respuestas del sujeto, sino solamente algunas de ellas.

Podemos utilizar como criterio tanto el número de respuestas dadas (de razón o número) como el
tiempo transcurrido desde el último premio (de intervalo).

El paso del reforzamiento continuo de la conducta al intermitente debe ser gradual, para evitar que la
persona deje de responder.
Los dos tipos de reforzamiento intermitente pueden aplicarse según un criterio fijo o un
criterio variable.

Tendremos así cuatro opciones de aplicación:

a) Reforzamiento intermitente de razón o número fijo de respuestas. La recompensa se da


cuando la persona cumple con un criterio fijo establecido de antemano: cada tres
respuestas, o cada cinco, etc. Por ejemplo, cada diez sumas bien hechas una partida en
el ordenador.

b) Reforzamiento intermitente de número variable de respuestas, no es fijo, sino que varia.

c)Reforzamiento intermitente de intervalo fijo de respuestas. La recompensa se administra


pasado un tiempo fijo establecido de antemano: cada minuto, o cada minuto cuarenta y
cinco segundos, etc.

d) Reforzamiento intermitente de intervalo variable de respuestas. La recompensa se


administra según valores de tiempo que varían de una recompensa a otra.
PROCEDIMIENTOS PARA REDUCIR O ELIMINAR LA CONDUCTA

Extinción

Este procedimiento debe ser aplicado a cualquier conducta mal aprendida.

Consiste en, una vez identificado el reforzador, suprimirlo para que tal conducta desaparezca
gradualmente, es decir, en no dar la recompensa que la mantiene.

La suspensión de reforzamiento debe ser completa; Será más efectiva cuando se preste atención
positiva (se administren consecuencias positivas) a otras conductas alternativas a las que se quiere
eliminar.

Suspender la entrega de recompensas, es decir, suprimir las consecuencias que siguen a


determinada conducta que se quiere eliminar o reducir
Cuando se utiliza éste método al principio se produce un aumento momentáneo de la
conducta que precisamente se quiere eliminar.

Hay que esperar a que pase este aumento inicial de frecuencia para observar la disminución
gradual típica de la extinción.

Por ejemplo, cuando llega una visita Alfonso hace “tonterías” y sus padres le dicen: “Estate
quieto”, “Es que no paras ni un momento”, “Deja de hacer tonterías”, etc., proporcionándole
recompensas de atención que hacen que la conducta de “hacer tonterías” aumente.

Bastará con suprimir la atención que los padres prestan a ese comporta-miento (y por el
contrario prestarle atención a conductas contrarias positivas) para que Alfonso reduzca de
forma gradual el comportamiento indeseable.
Reforzamiento de conductas incompatibles

Se basa en la administración de recompensas de forma


continua a aquellas conductas que son incompatibles con la
que se quiere suprimir y en no aplicar ningún tipo de
consecuencia a la conducta que se quiere eliminar (ignorarla).
Aislamiento o tiempo fuera

Es un procedimiento que puede ser de gran utilidad cuando no podemos retirar


el reforzador que mantiene la conducta.

Lo que se hace es sacar a la persona de la situación en la que se encuentre


cuando realiza la conducta que deseamos suprimir.

Puede hacerse dejándole en su cuarto y llevándose de la habitación todo el


material, juguetes, etc., poniendo al niño de cara a la pared, en “el rincón de los
aburridos”
Control de estímulos

Si un estímulo está siempre presente cuando se refuerza una respuesta (y


ausente cuando no se refuerza) la conducta en cuestión se emite con mayor
probabilidad ante dicho estímulo que en cualquier otra situación.

Aunque en un principio sean neutrales, como consecuencia del hecho de estar


presentes siempre que una conducta es reforzada, adquieren determinado
control sobre ella.

Entonces alterando los antecedentes que controlan las condiciones, podemos


eliminar la conducta.

La conducta problema puede ser cambiada asociando estímulos (antecedentes)


con recompensas no deseadas.

Por ejemplo, si un niño charla continuamente con el compañero que tiene a su


lado, el profesor generalmente cambia al niño de sitio. Cambiando el sitio, el
profesor cambia el contexto estimular (en este caso la proximidad) en el que la
charla (que se quiere evitar) tiene lugar.
El procedimiento de cambio de estímulos tiene, sin embargo, un corto efecto a la
hora de reducir conductas no deseadas.
Costo de respuesta o castigo negativo

Consiste en quitar, como consecuencia de la conducta, algo que gusta (algún reforzador disponible).
Se llama también castigo negativo porque se suprime algo que gusta, pero no hace uso de estimulación aversiva.
Práctica positiva

Este método consiste en hacer que la persona practique, durante periodos de tiempo determinados, conductas
físicamente incompatibles con la conducta inapropiada.

No se mejora, sino que se ejecuta el comportamiento adecuado. Este procedimiento tiene efectos rápidos y de
paso enseña conductas aceptables a los niños.
Por ejemplo, Pedro entra dando un portazo: “Sal y cierra despacio”.

Es importante que utilicemos siempre una clave verbal previa (una advertencia del tipo “no” en tono claro y
firme) que pueda servirnos posteriormente para ser usada como forma de control sin necesidad de recurrir
continuamente a la práctica positiva.
Saciedad
Con este procedimiento conseguimos suprimir una conducta basándonos en la utilización del propio reforzador que la
mantiene porque aumentando de forma considerable la administración de reforzamiento hacemos que el reforzador
pierda su valor como tal.

Al igual que un reforzador que se presenta con mucha frecuencia y en grandes cantidades produce saciedad, cansa y
pierde su eficacia en el mantenimiento de la conducta, si consideramos la conducta problemática como una posible
recompensa y la usamos sistemáticamente como tal, conseguiremos que el niño se canse de ella, es decir, deje de
realizar la conducta problemática.

Por ejemplo, un niño que sólo quiere comer patatas fritas. Que sólo coma eso para desayunar, comer, merendar y
cenar.
El castigo

es efectivo porque reduce o elimina rápidamente la conducta indeseable.


Sin embargo, existen muchas razones para evitarlo:

sólo funciona cuando está presente la persona que castiga, puede provocar agresividad hacia otros (personas o
cosas) y no se puede establecer una relación adecuada entre castigador y castigado puesto que este último tiende a
escapar del primero, etcétera

Cuando se decida aplicar el castigo como procedimiento de reducción o eliminación de conductas, ha de emplearse
con absoluta calma y retirando otros posibles reforzadores que existiesen en el momento de aplicar el castigo.
Economía de fichas
Es un caso especial de la aplicación del refuerzo y de la extinción. En vez de utilizar los premios o reforzadores
directamente, se emplean fichas que después se intercambiarán por una variedad de actividades agradables y bienes
de consumo.

Los privilegios utilizados como premio sólo podrán obtenerse a través de fichas y, si es necesario, las conductas
indeseables se eliminan empleando la técnica de la pérdida contingente de las mismas.

Sus ventajas son claras: es un sistema independiente del estado momentáneo de deprivación, evita el problema de la
saciación, no interrumpe la conducta y enseña autocontrol (demora del reforzamiento
Implica cuatro pasos:

1. La definición específica y clara de los objetivos.

2. Elección de diversos incentivos o premios a los que se podrá acceder mediante la realización
de conductas específicas, y fijación de “precios en fichas” para cada uno de ellos

3. Uso y cambio “monetario” de las fichas como incentivo. Deberemos tener en cuenta que:

Las fichas deben administrarse una vez realizada la conducta

• El tipo de fichas (puntos, estrellas...) dependerá de las características del individuo.


• La persona ha de poder elegir entre diversos premios para intercambiar.
• Debe mantenerse un equilibrio entre las fichas que se ganan y las que se gastan
Que no cueste demasiado y se dé por vencido

que no cueste tan poco que se pueda llegar a saciar.

El precio de los premios debe estar ajustado a la frecuencia de su consumo, a las


preferencias de la persona y a su coste económico.

También se tendrá en cuenta la numeración que la persona conozca.

Es conveniente fijar cuándo se van a hacer los intercambios y estipular un sistema


de ahorro (todos los días puedo obtener pequeños reforzadores y ahorrar para conseguir un
refuerzo mayor).

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