Universidad Nacional “Hermilio Valdizán”
Facultad de Derecho y Ciencias Políticas
´´ Obligaciones solidarias y mancomunadas´´
Derecho Civil VI
(obligaciones)
Chirinos Cabezas Johan Deyvis
Dr. Eduardo Lavado
2024
ANALISIS DE LA INTERPRETACION DE LAS OBLIGACIONES
MANCOMUNADAS Y SOLIDARIAS EN LA LEGISLACION VIGENTE
Según la Legislación Vigente.
MANCOMUNADAS
Artículo 1182.-regulación de obligaciones
Las obligaciones mancomunadas se rigen por las reglas de las obligaciones divisibles.
Concordancias código civil artículo: 1172, 1173, 1174.
Jurisprudencia:
Según el artículo 1172 del código civil si son varios los acreedores o los deudores de
una prestación divisible y la obligación no es solidaria cada uno de los acreedores sólo
puede pedir la satisfacción de la parte del crédito que le corresponde en tanto que cada
uno de los deudores únicamente se encuentra obligado a pagar su parte de la deuda
SOLIDARIAS
Artículo 1183.-Forma expresa de la solidaridad.
La solidaridad no se presume sólo la ley o el título de la obligación la establecen en
forma expresa.
Concordancias: código civil artículo 1795, 1800, 1951, 1983.
Jurisprudencia:
La estipulación de solidaridad debe ser expresa conforme lo señala el artículo 1183 del
código civil y de serlo debe establecerse el monto que corresponde a asumir a cada uno
de los demandados (en proceso de indemnización de daños y perjuicios por
accidente de tránsito)
Según el autor (María Candelaria Domínguez) En las obligaciones conjuntas o
mancomunas existen varios acreedores o deudores y la prestación se divide cada
acreedor sólo puede cobrar su parte del crédito y el deudor sólo se le podrá cobrar su
parte de la deuda. Son aquellas en las que concurriendo varios acreedores o varios
deudores cada acreedor tiene derecho y cada debe prestar íntegramente la conducta
comprometida.
Las fuentes de las obligaciones mancomunadas son la ley o la voluntad de las partes
ejemplo del primer caso es el artículo 1252, 1112, 1671 y 1672 del código civil.
Bueno pues esto nos quiere decir que las obligaciones mancomunadas son aquellos cuyo
cumplimiento es exigible a dos o más deudores o por dos o más acreedores cada uno de
su parte correspondiente esto nos quiere decir que el derecho de cada acreedor y la
obligación de cada dolor se desarrolla con independencia de los demás: o sea que cada
acreedor únicamente puede exigir del deudor la parte que le corresponda y cada deudor
sólo está obligado a prestar su parte.
Las obligaciones solidarias son aquellas en que cada uno de los acreedores puede
reclamar por si la totalidad del crédito (solidaridad activa que tiene lugar en razón de la
voluntad de las partes y no de la ley), o cada uno de los deudores está obligados a
satisfacer la deuda entera (solidaridad pasiva) sin perjuicio del posterior abono o
resarcimiento que el cobro o pago determine entre el que lo realiza y sus cointeresados.
Al efecto indica el artículo 1221 del código civil “La obligación es solidaria cuando
varios deudores están obligados a una misma cosa, de modo que cada uno pueda ser
constreñido (obligado) al pago por la totalidad, y que el pago hecho por uno solo de
ellos liberte (libere) a los otros, o cuando varios acreedores tienen el derecho de exigir
cada uno de ellos el pago total de la acreencia y que el pago hecho a uno solo de ellos
liberte al deudor para con todos”
Según (Noel Villanueva contreras) Establece el código como regla general la
mancomunidad y como excepción la solidaridad en su artículo 1183, que regula: “la
solidaridad no se presume sólo la ley o el título de la obligación la establecen
en forma expresa”
La mancomunidad se presume y dentro de ella se presume que la división es por partes
iguales, esto es, la ley admite el beneficio de división cuando hay pluralidad de sujetos.
La responsabilidad de los deudores -se dicen en doctrina- que no es conjunta, sino
disyuntiva y así lo dispone el artículo 1182 que prescribe: “las obligaciones
mancomunadas se rigen por las reglas de las obligaciones divisibles”.
Entonces vemos que cuando decimos que la mancomunidad se presume nos referimos a
que, existiendo pluralidad de sujetos en una obligación, la regla general, es que se tenga
en esta obligación por mancomunada, rigiéndose por las reglas de las
obligaciones divisibles.
Mientras tanto la solidaridad no se presume nos quiere decir que ella importa una
excepción, por lo que debe ser establecida expresamente o por la ley o por la
voluntad de las partes.
CASOS JURISPRUDENCIALES RELEVANTES QUE ABORDEN ESTE TIPO
DE OBLIGACIONES
En los casos jurisprudenciales relevantes abordando las obligaciones solidarias y
mancomunadas observamos en el código civil comentado que el pleno casatorio sobre
Las obligaciones mancomunadas son relaciones pluripersonales
Las obligaciones mancomunadas se presentan cuando varios sujetos tienen una relación
civil; una característica importante es que son relaciones pluripersonales, ya que hay
varios deudores hacia un acreedor o varios acreedores y varios deudores (Cas. N ° 2402-
2012-Lambayeque. V I P Pleno Casatorio. Considerando 50).
CORTE SUPREMA Obligación mancomunada a falta de obligación solidaria A falta de
solidaridad, o disposición de la ley, cuando el consorcio asume una obligación, sus
miembros son responsables mancomunadamente, conforme a los artículos 1182 y 1172
del Código Civil, de modo que cada uno se encontrará obligado solo respecto a la cuota
que le corresponde, presumiéndose en las obligaciones divisibles que, en caso de deuda,
la misma se reputa dividida en tantas partes iguales como deudores existan, y en el caso
concreto de cuantos consorcios existan (Cas. N ° 928 -2 0 0 3 -Lima).
Según el pleno casatorio, se puede exigir a cada uno de los deudores o acreedores por el
total de la obligación solidaria. Las obligaciones solidarias son obligaciones con
pluralidad de sujetos, que consiste en que, existiendo varios deudores o acreedores, de
una prestación que, pudiendo ser divisible, se puede exigir a cada uno de los deudores o
acreedores por el total de ella, de manera que, efectuado o recibido por uno de ellos,
extingue toda la obligación respecto del resto (Cas. N ° 2402-2012-Lambayeque. V I
Pleno Casatorio. Considerando 50). CORTE SUPREMA- Definición de la obligación
solidaria. La solidaridad prevista en la norma en comento está dada por la existencia de
una sola obligación de varios deudores, cada uno de ellos obligado por el íntegro de la
deuda frente al acreedor, lo que representa para este último (acreedor-víctima o
deudores de la víctima) la posibilidad de elegir contra cuál de los responsables dirige su
acción y para el juez la obligación de determinar un único monto indemnizatorio. Para
establecer la solidaridad entre los responsables, la norma citada ha determinado que
aquel que pagó la totalidad del monto indemnizatorio tenga derecho a solicitar
repetición de lo desembolsado a los demás autores del daño en la proporción que les
corresponda, pretensión que solo puede hacerse valer luego de haberse hecho efectivo el
pago y en un proceso distinto (Cas. N ° 1912-2015-Lima).
Según el autor (Iván escobar Fornos) sobre jurisprudencia dice que - La corte Suprema
dijo que la obligación de dar alimentos es indivisible. Con relación a la solidaridad la
Corte Suprema ha dicho que:
A. Disuelta la sociedad civil los socios no son solidariamente responsables del pago de
las deudas de la sociedad.
B. La expresión «principal pagador» convierte al fiador solidario en deudor solidario.
Según el autor (Noel Villanueva Contreras) los casos de solidaridad civil contemplados
en nuestro CC, son los siguientes:
Art. 1983: Si varios son responsables del daño, responderán solidariamente. Empero,
aquel que pagó la totalidad de la indemnización puede repetir contra los otros,
correspondiendo al juez fijar la proporción según la gravedad de la falta de cada uno de
los participantes. Cuando no sea posible discriminar el grado de responsabilidad de cada
uno, la repartición se hará por partes iguales.
Art. 1752: Si el bien se ha dado en comodato o dos o más personas para que lo usen al
mismo tiempo, todas son responsables solidariamente.
Art. 1693: Tanto el subarrendatario como el arrendatario están obligados
solidariamente ante el arrendador por las obligaciones asumidas por el arrendatario.
Dentro del matrimonio y en los casos previstos por el artículo 294 al asumir la Mujer la
dirección y representación de la sociedad conyugal y contraer deudas en provecho de la
familia, Los acreedores, pueden, a tenor de lo dispuesto por el artículo 308 del mismo
código civil perseguir tanto los bienes de la mujer, como los del marido; se presenta acá
otro caso de solidaridad pasiva.
Art. 1800: Si son varios los mandantes, sus obligaciones frente al mandatario
como son solidarias.
Art. 477: Cuándo sean dos o más los obligados a dar los alimentos, se divide entre todo
el pago de la pensión en cantidad proporcional a sus respectivas posibilidades. Sin
embargo, en caso de urgencia y por circunstancias especiales, el juez puede obligar a
uno solo a que lo preste, pero juiciosos de su derecho, a repetir de los demás la parte que
les corresponda.
JURISPRUDENCIA
CORTE SUPREMA - No se libera a todos los deudores con una transacción parcial
(L)a transacción extrajudicial de fecha veintiuno de diciembre del dos mil seis, solo
vincula a las personas y entidades que en ella se señala, no liberando a todos los
codeudores demandados en el presente proceso, como equivocadamente lo argumentan
los apelantes, por lo que, se ha infraccionado lo dispuesto en el artículo 1189 del Código
Civil al no haber sido aplicada dicha norma al presente proceso, el cual establece que si
los actos señalados en el primer párrafo del artículo 1188 se hubieran limitado a la parte
de uno solo de los deudores, los otros no quedan liberados sino en cuanto a dicha parte;
por lo tanto y habiéndose establecido que estamos frente a una transacción parcial, los
efectos de la misma solo alcanzan a la parte de los deudores que ha transigido, la cual
queda extinguida, sin embargo, los otros codeudores no se liberan de la obligación,
quedando obligados a satisfacerla, máxime si no existe título alguno que acredite la
obligatoriedad solidaria por parte de los demandados respecto a la pretensión
demandada (Cas. N° 617-2010-Lima). La transacción solo libera a las personas que
intervinieron en ella En opinión del autor la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema
desarrolló correctamente la diferencia entre los supuestos de los artículos 1188 y 1189
del Código Civil que regulan las formas de extinción (no solo respecto de la
transacción) de las relaciones obligatorias con carácter plurisubjetivo y a título de
solidaridad, señalando que la transacción celebrada en el caso analizado representaba un
acuerdo sobre la parte de la reparación civil ordenada penalmente y de la pretensión
indemnizatoria civil a cargo de los responsables, y no versó sobre la totalidad, por lo
que no produce efectos extintivos res pecto a quienes no participaron de ella (Cas. N °
3458-2009-Lima).
Transacción de la obligación indemnizatorio: Solo vincula y libera a los que la
suscribieron
Se observa de la lectura del documento que (...) si bien es cierto como se sostiene en la
sentencia recurrida, las partes acordaron en la cláusula sétima, literal g) que “(...) la
compensación económica acordada en el literal a) constituye título de cancelación total
y definitivo de todas y cada una de las prestaciones, derechos y acciones que pudiera
corresponder a los herederos (...), concluyendo cualquier discrepancia surgida en virtud
de El Siniestro, quedando total y satisfactoriamente indemnizados todos los daños y
perjuicios derivados de El Siniestro”, no es menos cierto que la sentencia en mención ha
omitido glosar la primera parte de dicha cláusula que expresamente prescribe que “salvo
el pago indicado en el literal a) de esta cláusula, los herederos en forma conjunta y ¡o
por separado declaran que no tienen nada más que reclamar contra centros comerciales,
Administradora Jockey Plaza y/o contra Rímac Internacional, o contra alguna de las
personas referidas en la presente transacción por los hechos y conceptos contenidos en
la presente transacción y/o derivados de El Siniestro, todas las cuales quedan
exceptuadas de cualquier obligación y/o responsabilidad (...)”, disposición contractual
que, aunada a los literales precedentes de la misma cláusula (...) por las cuales se
acuerda la renuncia de Los Herederos frente a las empresas allí mencionadas y,
extensivamente, a las personas allí identificadas, de toda acción, reclamo, denuncia, etc.,
que se vincule con El Siniestro, permite afirmar como conclusión que la voluntad de las
partes fue la de poner término a la controversia suscitada con ocasión del fallecimiento
de la hija de los recurrentes, mediante el reconocimiento de un monto indemnizatorio,
pero solo con respecto a las personas jurídicas y naturales expresamente mencionadas
en dicha transacción, y no de todos los que fueron demandados en el presente proceso
de indemnización. Siendo así, correspondía la aplicación al caso del artículo 1189 del
Código Civil y no del artículo 1188 del mismo cuerpo normativo, como indebidamente
se determinó en la sentencia de vista (...) (Cas. N ° 3065-2010-Lima). Las obligaciones
solidarias sujetas a transacción reducen la totalidad de la deuda Sobre el artículo 1189
del Código Civil la profesora Clotilde Vigil Curo señala que “en las obligaciones
solidarias pasivas, cuando el acreedor pacta con uno de los codeudores la transacción de
su parte dentro de la obligación, aquel está en la obligación de reducir la parte transigida
del total de la deuda, para que los otros codeudores solidarios que no intervinieron en la
transacción, solo paguen dicho resto o saldo; de lo contrario, la transacción resultaría
inútil para el deudor que la realizó" (...). En el caso de autos, para efectos de establecer
la inaplicación del artículo 1189 del Código Civil, no ha efectuado un análisis integral
de la transacción a la que arriban las partes, limitándose a citar parte de la cláusula
sétima de Id misma; lo que no ha permitido determinar sus alcances (Cas. N ° 2037-
2008-Lima).
COMPARACION CON EL TRATAMIENTO DE LAS OBLIGACINES
MANCOMUNDADAS Y SOLIDARIAS EN OTROS SISTEMAS JURIDICOS
Como se puede observar en el texto del Código Civil de 1936, el artículo 1211 establece
expresamente lo siguiente: “Artículo 1211.- La solidaridad podrá existir, aunque los
acreedores o deudores no estén ligados del propio modo y por unos mismos plazos y
condiciones”. Es claro que el texto del artículo 1211 del Código Civil de 1936 es
replicado en la esencia del primer párrafo del artículo 1184 del Código Civil de 1984.
De este modo, en ambos textos se hace alusión a que la solidaridad “podrá existir” o en
todo caso “no queda excluida”, aun cuando frente a un caso de solidaridad activa,
solidaridad pasiva o solidaridad mixta, se hubiese pactado para alguno de los deudores o
acreedores el establecimiento de una modalidad del acto jurídico o alguna otra
condición contractual diversa a la de sus pares.
Sobre los antecedentes legislativos del artículo bajo comentario, el legislador del Libro
de Obligaciones del Código Civil ha señalado expresamente que “el artículo 1184 tiene
origen en el artículo 1211 del Código Civil de 1936, cuyas normas son similares a los
artículos 1201 del Código Francés, 1140 del Código Español, 512 del Código
Portugués, 1569 del Código Colombiano, 1222 del Código Venezolano, 1393 del
Código Uruguayo y 1201 del Código Dominicano”. (Fornos, 1997)
Si se observa la redacción del artículo 1201 del Code Civil, este dispositivo claramente
se ha trasladado a nuestro actual artículo 1184, no obstante, es de interés la forma en
que el dispositivo francés hace referencia a la fijación de condiciones o plazos solo
como un ejemplo de tantos que puede implicar la fijación de un pacto de solidaridad con
distintos modos de regulación. En tal sentido, se señala que “la obligación puede ser
solidaria, aunque uno de los deudores esté obligado al pago de la misma cosa, de forma
diferente de otro” y luego señala que esta situación se puede dar “por ejemplo si uno
está obligado condicionalmente en tanto que la obligación del otro es pura y simple, o si
a uno se le ha puesto un término que no ha sido acordado con el otro”. Esta redacción
ejemplificativa no ha sido importada en nuestro Código Civil, puesto que se hace
referencia directa a la categoría de modalidades, en modo general, aun cuando es claro
que dentro de las modalidades se encuentran los casos de la condición y el plazo.
(Carrasco, 2020)
Por otro lado, podemos apreciar el tenor del artículo 512 del Código Civil portugués, el
cual regula en su segundo párrafo un precepto de contenido muy parecido a nuestro
artículo 1184 se hace referencia a que “la obligación no deja de ser solidaria por el
hecho de que los deudores estén obligados en términos diversos”, y luego se hace una
referencia a diversos aspectos vinculados a la relación obligatoria, pero no referidos
específicamente a modalidades. En tal sentido, se señala que “la obligación no deja de
ser solidaria con diversas garantías, o el contenido de los beneficios de que cada uno de
ellos sea diferente”. En tal sentido, la norma portuguesa tiene un espíritu bastante
parecido al francés, puesto que se hace referencia a una serie de aspectos de la relación
obligatoria y no únicamente al caso de la modalidad. Diferente nuevamente al tenor de
nuestro 1184, que hace referencia directa al caso de las modalidades, lo que podría
hacer pensar que se refiere únicamente al caso de las modalidades del acto jurídico
reguladas por el título V del Libro II del Código Civil de 1984
Con respecto al código civil español abarca varios refiriéndose a un mismo concepto
como se menciona anteriormente son artículos de diferentes códigos civiles de
diferentes ordenamientos jurídicos pero cuyas normas son similares en los artículos ya
mencionados por ejemplo del español: La solidaridad podrá existir, aunque los
acreedores y deudores no estén ligados del propio modo y por unos mismos plazos y
condiciones. art 1140 CC.
Artículo 1569. Identidad de la cosa debida - La cosa que se debe solidariamente por
muchos o a muchos, ha de ser una misma, aunque se deba de diversos modos; por
ejemplo, pura y simplemente respecto de unos, bajo condición o a plazo respecto de
otros. Vemos que en el código civil colombiano habla ya sobre la identidad de esta cosa
solidaria que se debe tanto a deudores como acreedores especifica que debe ser la
misma, aunque esta se deba a diversos modos.
Conforme apreciamos en la cita de los antecedentes legislativos del artículo 1184 del
Código Civil peruano, el legislador hace mención a una serie de ordenamientos
jurídicos, entre ellos el francés, portugués, español, colombiano, venezolano, uruguayo
y dominicano. No obstante, también podemos encontrar un tenor legal parecido en el
Códice Civile italiano de 1942, el mismo que detalla en su artículo 1293 la repercusión
legal que tiene en una relación obligatoria solidaria la fijación de diferentes
modalidades.
Respecto del propio antecedente del artículo 1293 italiano, se señala que “el Código
Civil de 1865 desarrollaba expresamente los ejemplos en los cuales las obligaciones de
uno de los codeudores están condicionadas y la del otro es simple, o bien un deudor
tiene un término para pagar que no es concedido al otro (art. 1187). La norma tomaba
como modelo el Código francés (art. 1201)”. Como se aprecia, por consiguiente, el
artículo 1293 del Código italiano es bastante parecido al tenor del primer párrafo del
artículo 1184 del Código Civil en la medida en que se refiere nuevamente a la no
exclusión de la solidaridad por la fijación de modalidades diferentes en casos de
solidaridad activa, pasiva o mixta. En tal sentido, pro cederemos a analizar el contenido
del artículo 1184 de nuestro Código Civil, diferenciando para ello entre el primer y
segundo parágrafo del mencionado artículo, y tomando en cuenta lo que señala la
doctrina italiana sobre su artículo 1293.
ESTUDIO DE CASOS INTERNACIONALES O HISTORICOS RELEVANTES
Juez debe analizar disposiciones sobre obligación solidaria en los casos de
responsabilidad por coparticipación [Casación 307-2020, Lima]:
De acuerdo con lo expuesto, se aprecia que la Sala Superior no ha tomado en
consideración el enunciado marco normativo referido a las obligaciones solidarias,
regulado por el artículo 1186° del Código Civil, que cuenta igualmente con desarrollo
legal en el artículo 1983° del dicho texto, figura que ha sido adoptada por la autoridad
municipal para imputar responsabilidad administrativa en los procedimientos
sancionadores relacionados con obras en áreas de dominio público, según lo reconocido
en los artículos 2° y 55° de la Ordenanza N° 203- MML, que establecen que la
autoridad municipal, como acreedora, tiene la potestad de dirigirse contra cualquiera de
los responsables establecidos como solidarios según el mencionado tipo de infracción
detectada, en concreto, el municipio podía dirigirse contra la persona natural o jurídica
que ejecutó directamente la obra en un área pública (Consersa) o contra la persona
natural o jurídica que encargó o contrató la ejecución de la obra (Sedapal).
En este sentido, este Tribunal Supremo advierte que si bien el Colegiado Superior
sustenta su fallo aplicando disposiciones de alcance general que desarrollan el trámite
de los procedimientos sancionadores, con relación a las establecidas en la Ley N°
27444, no analiza ni apli ca lo dispuesto por las anotadas disposiciones de carácter
municipal, que resultan concordantes con la figura de la solidaridad desarrollada en la
norma que es objeto de denuncia como infracción normativa -artículo 1186° del Código
Civil, cuyos efectos resultaban plenamente aplicables al presente caso, considerando
que se presentaban dos sujetos responsables por la ejecución de las obras en vía
metropolitana imputadas mediante la Resolución de Sanción N° 01M358111, motivo
por el cual la causal material denunciada debe ser declarada fundada.
IDENTIFICACION DE TENDENCIAS Y LA EVOLUCION EN LA
INTERPRETACION Y APLICACION DE ESTAS OBLIGACIONES
Antecedentes históricos de las Obligaciones
Toda obligación debe tener una fuente jurídica, un origen de algún hecho o
acto jurídico, creando un vínculo jurídico entre el acreedor y deudor, es decir toda
acción tiene una consecuencia, para Alfonso Brañas es “aquellos elementos por cuya
virtud una persona parece constreñida a realizar una determinada prestación”.
Derecho Romano:
Para el Jurista Gayo, la fuente de las obligaciones, son: El contrato, El delito Y otras
figuras de causa, pero la realidad jurídica diaria hizo que se estimaran otras figuras.
Según Justiciano, la fuente del derecho de las obligaciones, son el contrato y el
cuasicontrato, el delito al cuasidelito, actualmente algunas de esas figuras no tipifican
delito, por eso se sostiene que son opiniones de los glosadores, no crearon esas figuras
son se concretaron a sustantivar las expresiones romanas “quasi ex contractu y quasi ex
delicto”, criterio que parece más cercano a la verdad jurídica.
En el siglo VI, en la cual el derecho romano se refiere a las cosas, (res) y entre estas
encuentra a las obligaciones, dentro de las cosas del derecho privado, res prívate,
distingue las corporales es decir un campo, un esclavo, dinero, de las incorporales o iura
son un usufructo, una servidumbre, e incluye entre estas a las obligaciones.
Época Imperial:
Los juristas de esta época, separaban las obligaciones contractuales, nacidas del acuerdo
de voluntades, de las que no lo son y se fundan en la equidad como el enriquecimiento
sin causa, por ejemplo, por el pago indebido o la gestión de negocios ajenos, dan origen
a las obligaciones quasi ex contractu, y al distinguir de las obligaciones nacidas del
delito, las que recaen sobre una persona diversa de la del delincuente, según surgen las
obligaciones quasi ex delicto categoría dentro de la cual quedan después comprendido
tales actos, como arrojar objetos peligrosos en la vía pública o sueltas a animales fieros,
es decir, actos u omisiones en los que la culpa no está castigado por la ley penal.
Época clásica:
Los contratos establecidos son tipo innominados, fundados en la ejecución de un acto
que se realiza en vista de una contraprestación que Justiciano clasifica en
forma cuadripartida: do ut des, do ut facias, Facio ut des y Facio ut facias, doy para que
des, doy para que hagas, hago para que des y hago para que hagas.
Pese a la importancia que adquiere la voluntad, no llegar a ser reconocida su capacidad
o fuerza para convertir en obligación a cualquier acuerdo, moral jurídicamente licito,
por supuesto.
La incapacidad de los pactos nudos para producir acciones va a ser comprada por
Acurio en la Magna glossa con la de la mujer estéril, de esta manera se procuran evitar,
tanto las dudas acerca de la formación del contrato, como las discusiones sobre su
interpretación.
Edad Media:
Se acentúa todavía más el carácter materialista del derecho de obligaciones, llegando a
ser inimaginable la posibilidad de un contrato consensual y libre de formas, no funda
nunca las obligaciones en el dogma de la voluntad, su esfuerzo se dirige a adaptar
instituciones jurídicas a las reglas morales y a las necesidades económicas.
El respeto de la voluntad, expresan Ourliac y de Malafosse, no aparece aun como un din
en si es técnicamente solo una forma de satisfacer necesidades o deseos, es moralmente
conveniente para proteger la buena fe y mantener la lealtad a las promesas, pero
promesas
que no pueden ser nunca un “vinculo de iniquidad”, esta lealtad no se justifica jamás por
el principio de que la voluntad sea fuente del derecho, sino por las exigencias superiores
del bien común y de la buena fe, esta es su diferencia esencial con el derecho
racionalista.
Derecho Castellano:
En la alta edad media, escriben Riaza y García, que el carácter materialista que tienen
las obligaciones se deben no solo a los resabios de apego a los símbolos primitivos, sino
también a la técnica rigurosa de la contratación romana, los únicos contratos a los que se
les da validez son los solemnes, las partidas siguen en materia de contratos, como en la
mayor parte de sus leyes, la doctrina del derecho común.
Siglo XVI:
Bartolomé de Albornoz, describía que antiguamente para uno obligarse era necesario
estar los contrayentes en presencia el uno del otro, y el que se obligaba hacía, su
promesa del contrato, y el otro decía que lo aceptado, y esto llamaban estipular, el uno
estipulada o prometía de hacer tal cosa y el otro aceptaba la estipulación, pero que ahora
donde quiere, como quiera, y ante quien quiera, en presencia, o en ausencia de aquel a
quien se promete, se le puede hacer obligación y vale de cualquier manera que sea
hecho, como conste que se hizo.
Derecho Moderno, Desde el siglo XVII:
Bajo la influencia de la doctrina del derecho natural racionalista, va a repetirse el
axioma, quiero luego tengo derechos, y considerarse, con Grocio, que el respecto de la
apalabra dada es una regla de derecho natural. Superado el dualismo antes existente
entre individuo y sociedad, al afirmarse que la voluntad individual, del mismo modo
que crea el derecho, crea a la sociedad, desaparece el valor moral o social de los fines
perseguidos, basta que la voluntad quiera para que, bajo la única reserva de que no
invada la esfera de la voluntad ajena, tenga el poder jurídico necesario para realizarlo,
doctrina de la autonomía de la voluntad, así se reconoce a la voluntad una autonomía
contractual casi ilimitada.
Código civil de 1936:
Actualmente rige este código emitido en 1936 el código civil de 1936 fue promulgado
por decreto supremo el 30 de agosto de 1936. La ley N° 8305, promulgada el 2 de junio
de 1936, autorizó al poder ejecutivo a promulgar el proyecto del código civil