TEMA 6.
- MEMORIA
BLOQUE I: MODELOS DE LA MEMORIA
1.- INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
1.1.- ASPECTOS GENERALES DE LA MEMORIA
1.2.- EBBINHAUS (1885) Y BARLETT (1932)
2.- MODELO DE FILTRO DE BROADBENT
3.- MODELO DE ATKINSON Y SHIFFRIN
4.- EL ENFOQUE DE LOS NIVELES DE PROCESAMIENTO
4.1.- MODELO DE CRAIK Y LOCKHART
5.- EL MODELO DE COWAN (1988)
6. EL CONEXIONISMO
6.1- EL GRUPO PDP
1.- INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
1.1.- ASPECTOS GENERALES DE LA MEMORIA
La memoria, partiendo de la definición de Neisser (1967) de psicología Cognitiva,
se puede considerar como el resultado de tres procesos básicos:
- La Codificación
- El Almacenamiento
- La Recuperación.
El primer proceso la codificación se encarga de transformar la información que
recibe el individuo de forma física a una representación de memoria.
El segundo proceso, el almacenamiento se refiere al proceso mediante el cual
dicha información pasa a ocupar un lugar en el sistema a lo largo del tiempo.
El tercer proceso, la recuperación se refiere a la posibilidad del sujeto a acceder a
la información almacenada.
A estos tres procesos (codificación, almacenamiento y recuperación) podemos
añadir un cuarto proceso, el olvido, basándonos en que todo lo que se aprende y almacena
no se puede recuperar.
De hecho, durante mucho tiempo, la memoria se estudió más por la ausencia de la
misma (es decir por el olvido) que por su presencia. Así, con esta estrategia, se consiguió
mucha información para la compresión de este complejo proceso.
También, se estudió el mal acceso a la información almacenada, como por
ejemplo, el fenómeno de la punta de la lengua, las transformaciones, o los errores
cometidos en el tratamiento de la información, etc.
La Psicología Cognitiva actual ha colocado el estudio de la memoria en uno de
los temas que mayor interés suscita en sus investigadores, lo que ha conllevado a convertir
este tema en uno de los que más producción científica genera. Probablemente, debido a
que si somos capaces de conocer como el sistema cognitivo humano codifica, almacena,
y recupera la información de ella, estamos en condiciones de comprender y determinar
las leyes que subyacen a toda clase de conducta humana (percepción, conocimiento
(aprendizaje), motivación, emoción, lenguaje, etc.).
1.2.- EBBINHGAUS (1885) Y BARLETT (1932)
El primer estudio sistemático y experimental de la memoria humana fue realizado
por Ebbinghaus. Este autor pretendía estudiar el proceso de aprendizaje de forma aséptica,
es decir, con material que no le sugiriese ningún tipo de asociación. Para ello construyó
cientos de listas de sílabas sin sentido (una sílaba sin sentido esta formada por dos
consonantes y una vocal en medio), y el mismo las memorizaba, hasta aprenderlas,
tomando por criterio dos repeticiones sin error, y a continuación sometía a prueba su
memoria bajo una variedad de condiciones experimentales.
Estudió el efecto de variables tales como: longitud de la lista, número de
repeticiones, y amplitud del intervalo de retención, y como esto influía sobre aprendizaje
y memoria.
Los resultados más importantes son los que siguen:
a) Las listas más largas requieren más ensayos para aprenderlas.
b) Lo que se ha conocido como Método de Ahorro: A más repeticiones menos
olvido o mejor memoria.
c) La Curva del OLVIDO, el olvido ocurre rápidamente al principio, pero se hace
más lento después.
la importancia de la investigación de este autor estriba, desde un punto de vista
metodológico, en que ofreció un procedimiento estandarizado y controlado para el estudio
cuantitativo del aprendizaje y el olvido. Su investigación consiguió que el área de la
memoria saliera del ámbito de la especulación filosófica y entrara a formar parte de una
ciencia empírica. No obstante, a nivel teórico no ha hecho grandes aportaciones.
El enfoque de Ebbinghaus ha sido criticado por Barlett (1932), por utilizar
situaciones de aprendizaje artificiales y simplificadas, que apenas tienen relevancia para
la memoria cotidiana. Barlett es de la opinión que se deben estudiar aspectos más realistas
de la memoria humana (acontecimientos reales, recuerdo de pasajes). Este autor defiende
que el material significativo, a pesar de su complejidad, puede ser estudiado en
laboratorio. Su método experimental fue el de la reproducción serial, en el que el sujeto
tenía que recordar, en diferentes ocasiones, el material original.
El trabajo de Barlett carece de control experimental, pero puede tomarse como el
comienzo del enfoque cognitivo actual de la memoria.
Tanto Ebbinhaus como Barlett han tenido una gran influencia en el estudio de la
memoria, ellos han creado las dos grandes líneas de investigación de la memoria: a)
Ebbinghaus, ha introducido la necesidad de simplificar la situación experimental, para
abordar el estudio de la memoria. b) Barlett, por su parte, concienció sobre la necesidad
de evitar la simplificación y subrayó la complejidad de la memoria humana.
2.- MODELO DE FILTRO DE BROADBENT.
Los años siguientes a la publicación de la obra de Ebinghaus
se emplearon en completar muchos de los detalles que en ese trabajo se iniciaron. De esta
manera, el método que utilizó Ebbinghaus en la tarea de aprendizaje serial se extendió
rápidamente al estudio de pares asociados, memoria de reconocimiento y recuerdo libre.
Los efectos de la interferencia también se han estudiado y sirvieron de base a la teoría de
la interferencia. Se han investigado una gran cantidad de efectos empíricos: similaridad
entre listas, efectos de la transferencia, y de la práctica, efectos intraseriales, etc. Pero el
desarrollo teórico no corrió paralelo al desarrollo empírico, y no recibió grandes
aportaciones, es con el surgimiento de la psicología cognitiva cuando comienza a
enriquecerse la teoría de la memoria.
Broadbent (1958) nos ofreció un modelo de memoria que ha sido muy importante
para el posterior desarrollo de la teoría de la memoria.
Los principios básicos del modelo de atención que propuso Broadbent son los que
siguen (Este punto ya lo hemos tratado en un tema anterior).
Los estímulos que afectan a los órganos sensoriales entran en un buffer temporal,
o almacén a corto plazo, que tiene la misión de retener la información hasta que
posteriormente se pueda procesar. Este almacén puede mantener y procesar cualquier
cantidad de información que le llegue a todos los sentidos. Quiere esto decir que ni los
sentidos ni el almacén a corto plazo tienen limitación en la cantidad de información que
pueden aceptar y procesar, hasta aquí la información se procesa en paralelo o
simultáneamente.
El material retenido en el almacén a corto plazo (denominado también sistema S)
desaparece rápidamente, en opinión de Broadbent la información está únicamente
algunos segundos, si no lo selecciona el filtro para pasar al procesador central de
capacidad limitada (Sistema P).
Después del almacén a corto plazo, como hemos dicho, el filtro selecciona la
información que ha de pasar al almacén de capacidad limitada, lo que ocurre con la
información que se pierde sigue siendo un misterio y se sigue investigando. En la primera
teoría de Broadbent (1958) el filtro sólo permite pasar la información seleccionada,
bloqueando el resto de la información o mensajes no atendidos. Pero, en la teoría de 1971,
Broadbent modificó la primera opinión, de acuerdo con los datos experimentales que él
mismo y otros autores han obtenido, y sugiere que el filtro no bloquea sino que sólo atenúa
la información de las fuentes no atendidas.
En suma el procesador de capacidad limitada es la estructura central del sistema
encargado de procesar la información que le selecciona el filtro. la actividad de este canal
de capacidad limitada es equiparable al PROCESO DE ATENCIÓN.
Si seguimos a Broadbent, el filtro está situado con anterioridad a la percepción,
haciéndola posible a base de seleccionar uno de los múltiples canales de información.
Un canal de información se define a su vez en términos de características físicas
del estímulo y serán éstas las que determinen el funcionamiento del filtro. Es decir son
las características físicas del estímulo las que determinan el funcionamiento del filtro.
El procesamiento en el canal central de capacidad limitada ha de llevarse a cabo
de forma seriada o secuencial, solo se puede procesar un canal en cada momento (a esta
característica le debe su denominación capacidad limitada).
Una característica importante de este modelo es el bucle de repetición que va
desde el canal de capacidad limitada hasta el almacén a corto plazo. Broadbent opinaba
que si la información se mantenía demasiado tiempo en el almacén a corto plazo decae y
desaparece, para prevenir tal decaimiento, y siempre que no se requiera una respuesta
inmediata después del input, el material pasa al canal de capacidad limitada (siempre que
este no esté ocupado) y vuelve directamente al almacén a corto plazo, y esto se repite
indefinidamente siempre que esté el canal de capacidad limitado libre. Y así la
información se mantiene en la memoria inmediata. Esto parece no tener mucha lógica
porque como un material ya percibido y categorizado (el que está en el canal de capacidad
limitada) puede volver a otro almacén donde la información contenida se encuentra
todavía en una fase pre perceptual y pre categorial. Para solventar este problema
Broadbent (1971) modifica su propia teoría. Y esta vez afirma que la información que
pasa al sistema de capacidad limitada puede ser repetida e incluso retenida en un almacén
diferente, pero nunca retorna al almacén buffer. Es decir, Broadbent añade un sistema a
corto plazo, llamado memoria primaria, que lo localiza después del filtro y el canal de
capacidad limitada, donde es posible la repetición.
De esta manera Broadbent (1958) distingue dos sistemas para el procesamiento de
la información: un sistema S, que actúa a la altura del buffer sensorial, donde la
información no categorizada se mantiene durante un breve espacio temporal, y un sistema
P, que actúa a la altura del canal de capacidad limitada, donde se almacena la información
categorizada.
Según este modelo los inputs son procesados en dos fases:
1.- se identifican las características físicas de los estímulos, aquí no existe limitación en
cuanto al número de canales o clase de información que pueden ser tratados
simultáneamente, y
2.- se analiza el contenido verbal de la información y sólo se puede procesar un mensaje
a la vez.
En este modelo son dos también los procesos selectivos básicos
1.- el filtraje o stimulus set que actúa en la fase 1, seleccionando los inputs sobre la base
de características físicas diferentes
2.- el respode set, que opera en la fase 2, seleccionando la información según categorías
o atributos semánticos.
3.- MODELO DE ATKINSON Y SHIFFRIN.
El modelo de Broadbent ha influido de forma importante en los investigadores y
teóricos posteriores. A partir de su teoría se han desarrollado nuevos modelos y teorías,
no porque la teoría del filtro de Broadbent fuese errónea sino porque resulta incompleta,
puesto que el modelo de Broadbent describe las operaciones globales del sistema pero no
entra en su funcionamiento detallado.
Las ideas contenidas en el primer modelo estructural de la memoria, nos referimos
al modelo de Broadbent (1958), fueron, como ya hemos dicho, desarrolladas y ampliadas
por otros muchos investigadores (Sperling, 1963; Waug y Norman,1965; Peterson, 1966;
Atkinson y Shiffrin, 1968). Estos autores han ofrecido modelos muy semejantes, regidos
por el concepto de almacenes y por la transferencia de información de un almacén a otro.
Murdok (1967) presentó una síntesis de todo ellos bajo el término de "modelo modal".
Probablemente el modelo más importante de la categoría "modelo modal" es el modelo
de Atkinson y Shiffrin (1968).
El modelo más conocido de memoria visual humana es sin duda el modelo
Atkinson y Shiffrin (1968). En este modelo se distinguen dos dimensiones principales
1.- la de las características estructurales permanentes, este sistema estructural comprende
tres componentes: el registro sensorial, el almacén a corto plazo y el almacén a largo
plazo.
2.- y la de los procesos de control. Por procesos de control se entienden aquellos que no
son un signo permanente de la memoria, sino que tienen un carácter transitorio, que es
controlado por el sujeto.
Las estructuras principales de este modelo son: a) El Registro Sensorial, b) El
Almacén a Corto Plazo, y c) El Almacén a Largo Plazo.
A) El Registro Sensorial
Tras la presentación del estímulo se produce un registro inmediato de dicho
estimulo en las dimensiones sensoriales apropiadas. Una vez que la información llega al
registro sensorial, se produce una exploración de esa información, exploración que el
propio sujeto controla, y al mismo tiempo se realiza una tarea de búsqueda de
asociaciones en el almacén a largo plazo.
La información seleccionada, como resultado de la exploración y la búsqueda, pasa al
almacén a corto plazo. La información no seleccionada se pierde rápidamente por un
proceso de decaimiento. Las características que distinguen a los registros sensoriales de
los otros almacenes son los siguientes:
1.- la naturaleza específica de la modalidad sensorial
2.- su gran capacidad
3.- la transitoriedad de sus contenidos (entre 1/4 - 2 segundos)
B) El Almacén a Corto Plazo.
El segundo componente del sistema, es el almacén a corto plazo (memoria activa
del sujeto). La información que entra en este almacén decae y desaparece totalmente por
un proceso de desplazamiento. No obstante la tasa de olvido es más lenta que la del
registro sensorial, es muy difícil de precisar pero se supone que en torno a 15-30
segundos. Pero el sujeto puede controlar que esta pérdida no se realice mediante
mecanismos de repetición o repaso, para mantener la información en el almacén a corto
plazo. Es decir existe un mecanismo de control que el propio sujeto determina, para que
la información no se desvanezca. Si no existiese el mecanismo de repetición (denominado
buffer) la memoria a corto plazo a penas tendría sentido y su papel carecería de relevancia.
La transferencia de la información desde el almacén a corto plazo al almacén a largo plazo
se produce mientras los ítems están en el buffer. La cantidad y la forma de la información
transferida se encuentra influenciada por los procesos de control. Cuanto más tiempo
permanezca la información en el ACP, más posibilidad tiene la información de pasar al
ALP. Por otra parte, el carácter de la información no depende de la forma del input
sensorial (Ej. ítems presentados de forma visual son codificados de forma auditiva en el
ACP).
c) El Almacén a Largo Plazo
El almacén a largo plazo no tiene cantidad limitada de información, evidentemente
el almacén a corto plazo si posee una limitación en cuánto cantidad de información que
puede soportar.
En el almacén a largo plazo la información es codificada en términos de sus características
semánticas, y almacenada de forma relativamente permanente.
Debemos señalar que en este modelo existe la posibilidad de una transferencia
directa desde el registro sensorial hasta el almacén a largo plazo, aunque como los propios
autores reconocen no saben si esta transferencia ocurre.
También existe la posibilidad de una transferencia, bajo el control del sujeto, desde el
almacén a largo plazo al almacén a corto plazo (en el pensamiento en general).
Kintsch (1970) resume el modelo de Atkinson y Shiffrin como sigue:
Los componentes estructurales son los tres almacenes de memoria:
Sensorial, a corto plazo y a largo plazo.
El olvido se puede producir en cada uno de ellos, pero las tasas y las causas pueden ser
diferentes.
Los procesos de control regulan que información es seleccionada de la memoria sensorial,
cual se repite y cual se almacena en la memoria
4.- EL ENFOQUE DE LOS NIVELES DE PROCESAMIENTO.
Hasta ahora hemos visto los modelos estructurales de procesamiento de la
información, en este punto vamos a tratar las teorías o modelos que se centran en los
procesos. Recordemos, en la teoría de Broadbent lo importante eran las diferentes
estructuras por las que fluían los imputs, en el modelo de Atkinson y Shiffrin, estas
estructuran eran importantes, pero ya comienzan a tener relevancia los procesos de control
en el trasvase de la información de un almacén a otro (de una estructura a otra). Y en la
reformulación de la teoría de Broadbent de 1971, los procesos de control son pieza clave
de su modelo.
Por lo que los modelos estructurales dejan paso a los modelos de niveles de
procesamiento, es decir, el enfoque estructural de la memoria estaba siendo reemplazada
por una concepción de niveles de procesamiento. El modelo tal vez más importante,
dentro de este enfoque, es el de Craik y Lockhart (1972).
4.1.- MODELO DE CRAIK Y LOCKHART (1972)
Lo más destacado de esta postura o concepción es que la presentación de
cualquier estímulo inicia una serie de jerarquía de fases de procesamiento que puede
graduarse a lo largo de un continuo de profundidad, cuyos extremos serían por una parte
el análisis sensorial, este extremo es por donde comienza el proceso, y el otro extremo
sería la elaboración semántico-cognitiva de la información (es decir, el último proceso).
La retención de cualquier estímulo depende de la profundidad a la que está
procesado. Los análisis iniciales corresponden a los aspectos físicos o estructurales del
estímulo, y los más profundos corresponden al significado de los ítems. La memoria
puede considerarse como un continuo de procesos más que como una serie de fases con
transferencia de información entre ellas.
Así, según este enfoque.
1º los estímulos entran y son analizados a varios niveles de profundidad, dependiendo del
tipo de respuesta que se requiera.
2º se produce una codificación poco profunda cuando el material se presenta en una
sucesión rápida, cuando los ítems no son muy significativos y tienen poca relación entre
sí, y cuando es preciso dar una respuesta inmediatamente después de la presentación.
3º se produce una codificación más profunda cuando el material posee una estructura
significativa y está estrechamente relacionado con otro material no presentado, y cuando
la respuesta no se pide hasta que transcurra un intervalo de tiempo.
No obstante, Craik y Lockhart (1972) continúan manteniendo la distinción de
memoria primaria y memoria secundaria, aunque con ciertas diferencias con el enfoque
estructural:
La memoria secundaria es el sistema que retiene los registros de los análisis
pasados.
La memoria primaria se considera la encargada de mantener los registros de los
análisis que se están realizando en un momento determinado, y es de capacidad limitada.
Craik y Lockhart hablan también de un mecanismo denominado procesador
central, el cual fluctúa libremente entre los diferentes niveles de procesamiento. Quiere
esto decir, que los ítems que se están en el procesador central están siendo atendidos,
están en la conciencia, se encuentran en la memoria primaria de capacidad limitada.
Mientras los ítems permanezcan en el procesador central no se producirá olvido, pero
cuando el procesador central se retira de ellos es cuando se da el olvido. La tasa de olvido
está en relación inversa con el nivel de procesamiento en que se encuentra el material, es
decir, a mayor nivel de procesamiento del material menor tasa de olvido.
En la propuesta de Craik y lockhart (1972) se pueden distinguir 4 grandes
supuestos.
1) los trazos de memoria son el resultado del análisis perceptivo, el cual implica una
jerarquía de niveles o fases de procesamiento. El nivel más superficial implicaría un
análisis de las características físicas, o sensoriales de un estímulo (como las líneas, los
ángulos, el brillo, el tono) y el nivel de procesamiento más profundo implicaría un análisis
semántico cognitivo.
2) A mayor profundidad de procesamiento mayor duración de los trazos de memoria, y
por tanto mayor retención. Los niveles más profundos de procesamiento no se deben de
entender en términos de relaciones asociativas sino de organización semántica. Si bien,
los autores (Craik y Lockhart) puntualizan que no es sólo la profundidad sino también la
elaboración, distintividad y el esfuerzo lo que conduce a un mejor almacenamiento. En el
sentido de que una vez que se alcanza un nivel determinado de procesamiento, la
retención está en función del grado de elaboración del estímulo.
Entendiendo por elaboración la riqueza o amplitud de la codificación dentro de un
dominio determinado.
La mayor elaboración del estímulo garantiza una mejor retención, no porque
conduzca a un cambio cuantitativo en la codificación sino porque ese proceso de añadir
más información permite la formación de una huella más distintiva, por lo que es más
fácil de discriminar.
Por lo tanto la Distintividad es el factor crucial subyacente al efecto de
elaboración.
La elaboración sólo es eficaz si produce una codificación distintiva.
Otro factor que han señalado los teóricos de los niveles de procesamiento es el del
esfuerzo cognitivo. Entendido como: La cantidad de capacidad de procesamiento
utilizada por el procesador central de capacidad limitada para ejecutar una tarea
determinada.
Tyler, Hertel, McCallum y Ellis (1979) encontraron que la cantidad de esfuerzo
empleado en una tarea es un determinante del recuerdo. En el sentido que a mayor
esfuerzo mayor recuerdo. Y que el efecto del esfuerzo es independiente del efecto del
nivel de procesamiento.
3) Como ya se ha señalado, el mejor rendimiento de la memoria está relacionado con un
análisis más profundo de la información y no con la mera repetición del material, que sólo
conduciría al mantenimiento de la información.
Craik y Lockhart postulan dos tipos de procesamiento:
Procesamiento Tipo I. Repetición de Mantenimiento (Ej. Repetir un número
telefónico)
Procesamiento Tipo II. Repetición de Elaboración, en este procesamiento se toma
como base el significado de la información, y al contrario del anterior la información no
se pierde, por tanto se almacena. Y cuanto mayor procesamiento (elaboración) haya
recibido más difícilmente se olvidará.
Por tanto, Craik y Lockhart afirman que mediante la repetición de mantenimiento
el sujeto no almacena la información. No obstante, los estudios de Glengerg, Smith Y
Green (1977), demostraron que la repetición de mantenimiento provoca algún tipo de
almacenamiento en la memoria, de tal forma que permite reconocer esa información,
aunque no recordarla.
4) El cuarto postulado que señalaron Craik y Lockhart (1972), afirmaba que la memoria
debía de ser investigada mediante aprendizaje incidental, porque de esta forma es el
investigador el que controla el procesamiento del sujeto. Basándose en que diversos
experimentos parecen demostrar que no existe diferencias en retención entre aprendizaje
incidental e intencional, cuando se realizan las mismas tareas de orientación.
4.2.- CRÍTICAS AL ENFOQUE DE NIVELES DE PROCESAMIENTO
1.- No supuso una alternativa al enfoque estructural de la memoria.
2.- La profundidad de procesamiento no resiste una confrontación experimental,
y los intentos por medir la profundidad han fracasado.
5.- EL MODELO DE COWAN (1988).
Este modelo integra los efectos de la atención selectiva y las propiedades de la
memoria dentro del marco del procesamiento de la información.
Consta de 3 almacenes de memoria, igual que el modelo modal, pero con diferente
organización:
Sensorial
A Corto Plazo
A Largo Plazo
Y un Procesador ó EJECUTIVO CENTRAL.
MEMORIA SENSORIAL: Aquí Cowan distingue 2 fases:
1ª FASE BREVE: que produce una sensación continuada, por un espacio de
tiempo muy corto, cuestión de pocos milisegundos.
2ª FASE aquí se retiene la información de forma más elaborada durante unos
segundos.
Esta 2ª fase se considera como la activación de un conjunto de características de
la MLP, por lo cual se puede considerar como un tipo de memoria activada, o, dicho de
otra forma, como parte del almacenamiento a corto plazo.
MEMORIA A CORTO PLAZO, o Memoria Activada, es por tanto un
subconjunto activado de la MLP.
Por lo cual tenemos dos almacenes (La segunda fase del almacén sensorial y el
ACP que Cowan los considera subconjuntos de otros almacenes. El proceso común que
subyace a ambos es el de atención selectiva. De tal forma se afirma que el foco de la
atención es un subconjunto de la memoria activada, que a su vez es un subconjunto de la
MLP.
Pero no se considera que los contenidos de la memoria activada sean idénticos a
los contenidos de la conciencia puesto que el almacenamiento a Corto Plazo se refiere a
toda la información temporalmente activada con independencia de que esté o no en
conciencia. O dicho de otra forma todos los contenidos de la conciencia pertenecen a la
MCP, pero no todos los contenidos de MCP son conscientes.
Tan sólo cuando los procesos atencionales se focaliza en unos contenidos de la
memoria activada, estos entran en la conciencia.
Con respecto a cómo se encuentra la información en el ACP y el ALP, o dicho de
otra forma, que codificación se realiza, se mantiene que no es correcto afirmar que la
información está codificada fonéticamente en el ACP y semántica en el ALP. Pero en
cambio se podrían postular procesos de control estrechamente asociados con
características fonéticas propios del ACP (p.e. la repetición) frente a procesos de control
con características semánticas propios del almacén a largo plazo (p.e. la elaboración
semántica). No obstante afirma que la dicotomía fonético-ACP, semántico-ALP es
incorrecta.
EL EJECUTIVO CENTRAL es igual a los procesos de control de capacidad
limitada que propusieran Shiffrin y Schneider (1977).
Cowan utiliza el término de Ejecutivo Central para referirse a todos los tipos de
procesamiento de la información y a todos los tipos de transferencia de información de
una forma de almacenamiento a otra que se encuentran bajo el control voluntario del
sujeto.
Por tanto, el sujeto es consciente de la información procesada por el ejecutivo
central, y no consciente de la que se procesa automáticamente.
Con respecto a la transferencia de la información, el ejecutivo central realiza las
siguientes operaciones:
1.- La selección de los canales de información de la MCP
2.- El rastreo de la MCP para seleccionar entre los ítems procedentes del estímulo
y los procedentes de la MLP.
3.- El mantenimiento de la información en MCP mediante la repetición.
4.- Procesos de búsqueda en la MLP a fin de elaborar al máximo el
almacenamiento en dicha memoria la información de MCP.
5.- Actividades de solución de problemas que incluyan la recuperación de
información de MLP, así como la recombinación de unidades de MCP para formar
unidades nuevas.
Ruiz Vargas (1991) realiza las siguientes precisiones sobre este modelo.
1) supone un claro desafío a los intentos por representar el flujo de información
de una forma lineal y esquemática.
2) Aporta evidencia en favor de una memoria sensorial en la que, además distingue
2 fases.
3) Recoge y da un papel principal a la concepción de MCP como una porción
activada de la MLP.
4) El foco de atención se considera como un subconjunto de la memoria activada
o MCP.
5) Distingue entre los contenidos de Memoria activada y los contenidos de la
conciencia.
6) La organización de los componentes estructurales permite a la información
estar en más de uno al mismo tiempo.
7) La transferencia de la información de una forma de memoria a otra puede
ocurrir en paralelo o en cascada.
8) Permite una gran flexibilidad e interdependencia a los distintos tipos de
almacenamiento.
6. EL CONEXIONISMO
6.1- EL GRUPO PDP
La fecha oficial (Ruíz-Vargas, 1994) de inicio del conexionismo se sitúa en 1986, con la
publicación de Rumelhart, McClelland y el grupo de Investigación PDP (Parallel
Distributed Processing), de la obra "Procesamiento Distribuido en Paralelo" (Rumelhart,
McClelland and PDP group, 1986; McClelland, Rumelhart and PDP group, 1986). La
estructura básica de este tipo de modelos consiste en un conjunto de elementos o unidades
de procesamiento que mantienen conexiones con el resto de elementos. Las conexiones
son utilizadas para la transmisión de información entre unidades, transmisión que viene
modulada por unas ponderaciones asociadas a cada conexión (Romero, Pedraja y Marin,
1998).
¿POR QUÉ SURGE EL CONEXIONISMO?
Dos deficiencias reconocidas al cognitivismo dominante (Varela, Thompson y Rosch,
1992)
1) El procesamiento de información simbólica se basa en reglas
secuenciales, lo que provoca un "cuello de botella de von Neumann".
Cuando la tarea requiere un número importante de operaciones
secuenciales es difícil de explicar y entender que la información se
procese de esa forma. Realmente, parece más apropiado un
funcionamiento en paralelo.
2) 2) El procesamiento simbólico está localizado; en consecuencia, la
pérdida de cualquier parte de los símbolos o reglas del sistema
provoca una disfunción severa. Por lo que una operación distribuida
parece adecuarse mejor a la realidad psicológica y neurológica.
"Algunos investigadores, de gran prestigio en el campo de la
psicología del procesamiento de la información, han argumentado
que considerar al cerebro como un procesador de símbolos impide
llegar a una explicación completa de la cognición humana" (Ruíz-
Vargas, 1991, pág. 44).
3) El cognitivismo clásico suelen presentar una teoría del “estado final”
del mecanismo de procesamiento, obviando en muchas ocasiones el
proceso de formación de dicho mecanismo.
Sea cual sea la razón, lo cierto es que la psicología cognitiva tiene una nueva metáfora, el
cerebro, y un nuevo programa de investigación, en terminología de Lakatos, el
conexionismo.
Rumelhart (1989, pág. 134) lo plantea como un auténtico cambio paradigmático ya que
el objetivo autopropuesto por los teóricos conexionistas es el “reemplazo de la metáfora
del ordenador por la metáfora del cerebro”. El sentido de esta afirmación se centra en el
hecho de que “el ordenador en los modelos PDP no se utiliza como metáfora directa de
la mente, sino que constituye un medio para simular un sistema diferente. El sistema
simulado presenta más parecido con una red de neuronas que actúa de forma masiva y en
paralelo que con un sistema de procesamiento serial que posee un ejecutivo central que
controla el procesamiento. En los modelos conexionistas el ordenador ya no es un modelo
de la mente sino un medio para construir o implementar modelos de ella” (Romero,
Pedraja y Marin, 1998).
El término "modelos conexionistas", acuñado por Feldman y Ballard (1982), se utilizó
para hacer referencia a un tipo de modelos que computan por medio de conexiones entre
unidades simples masivamente interconectadas que funcionan en paralelo. El paradigma
conexionista parte, contrariamente a lo que propone el paradigma simbólico, de que la
cognición no implica la manipulación de símbolos con significado. Su eje central es la
asunción de que existe una red de unidades elementales interconectadas. Éstas se
denominan nodos, y tienen un grado concreto de activación, determinado por la suma de
fuerzas de las entradas provenientes del medio y de otras unidades (Ruíz-Vargas, 1994).
Esta operación les permite excitar o inhibir a las demás, dependiendo de que la fuerza o
peso sea positiva o negativa. La red es un sistema dinámico que propaga activaciones
entre sus unidades, según determinadas reglas de aprendizaje. Antes de entrar en las reglas
de aprendizaje propiamente dichas, es necesario detenerse en las unidades puesto que son
un concepto imprescindible para comprender las reglas de aprendizaje.
El grupo PDP, el más importante dentro del conexionismo, utiliza en su modelo tres tipos
de “neuronas” en la red neuronal, denominadas unidades o procesadores: input (ingreso),
elaboración (ocultas) y output (egreso) (Hergenhahn, 2001), aunque algunos autores han
manejado cuatro unidades (por ejemplo, Mozer, 1988; Todd, 1989). Las unidades de
ingreso están en contacto con el medio ambiente de la red;las unidades de egreso
constituyen la conducta de la red; y las unidades ocultas se encuentran entre las de ingreso
y egreso.
Retomando las reglas de aprendizaje, señalar que éstas proporcionan a una red neuronal
configuraciones emergentes y la aptitud para sintetizar nuevas configuraciones de
acuerdo con la experiencia.
Dos son los principales métodos de aprendizaje (Varela, Thompson y Rosch, 1992): 1) el
aprendizaje por correlación, que está ilustrado por la regla de Hebb e inspirado por los
mecanismos cerebrales. Consiste básicamente en la presentación al sistema de una serie
de ejemplos que lo condicionan para futuros encuentros. 2) El aprendizaje por imitación
que se produce mediante un modelo que actúa como instructor activo. Ésta, no es ni más
ni menos que la estrategia que propone Rosenblatt en su perceptrón. En la versión
moderna del grupo del PDP se le denomina retropropagación. Según ésta, los cambios de
las unidades ocultas se asignan para reducir al mínimo la diferencia entre la reacción de
la red y lo que se espera de ella. El aprendizaje entendido de esta manera se semeja al de
alguien que intenta imitar a un instructor. Para Rumelhart y su grupo, las computaciones
concretas resultan afectadas en dos etapas. En la primera, la etapa hacia adelante, se
estimula la red y se "anotan" las respuestas de la unidad de egreso. En la segunda etapa,
la etapa hacia atrás, se usan estas respuestas para ajustar los pesos de las mismas unidades
de egreso. Posteriormente, se ajustan los pesos de la unidad oculta. De ahí se deriva la
denominación del proceso como propagación hacia atrás, retropropagación.
La adquisición de conocimientos consiste en lograr las fuerzas de las conexiones
adecuadas, de forma que determinadas circunstancias produzcan ese patrón de activación.
No obstante, las redes no reciben ni elaboran definiciones concretas de cada concepto que
aprenden: "Gradualmente construyen representaciones de los rasgos del concepto
involucrado que son ampliamente compartidos y pueden reconocer instancias
individuales del concepto a pesar de las diferencias en los detalles. Más aún, una misma
red puede aprender varios patrones. Cuanto más grande es la red y más distintivos los
patrones, más asociaciones pueden aprenderse" (Boden, 1994, pág. 177). Los sistemas
conexionistas no utilizan reglas explícitas, en el sentido de que no existe ninguna regla
almacenada en ningún lugar de la red. Sin embargo, poseen principios de procesamiento
claramente definidos, como ya hemos apuntado, que gobiernan la computación de la red.
También hay fuerzas de conexión específicas que codifican implícitamente las
probabilidades en los datos (Boden, 1994).
De forma general, podemos establecer que la red no realiza búsquedas deliberadas. De
hecho, una unidad modifica la actividad de otra en diferentes grados dependiendo del
peso de la conexión particular. Concretamente, los pesos de las conexiones se ajustan
constantemente para maximizar la probabilidad de alcanzar un equilibrio. Las conexiones
usadas con frecuencia se fortalecen, y, si dos unidades se activan simultáneamente, sus
pesos de conexión se ajustan para que esta simultaneidad sea más probable en el futuro.
Las unidades de ingreso y/o egreso pueden ser forzadas, y los pesos de las unidades
ocultas se ajustan mutuamente hasta obtener un estado de máxima estabilidad. En
equilibrio, las unidades de alta actividad representan micro-rasgos que se sustentan
mutuamente o, al menos, son consistentes entre sí. Cuando los pesos de conexiones
registran una nueva regularidad en el ingreso, la conducta global casi siempre se modifica,
con lo que se produce aprendizaje. No obstante, las modificaciones conductuales no se
producen siempre porque en la red pueden existir conexiones competidoras con la nueva
regularidad.
El conexionismo o neoconexionismo, según se quiera ver, ha gozado de una gran acogida
por diferentes motivos. En primer lugar, porque la inteligencia artificial cognitivista y las
neurociencias disponían de escasos resultados convincentes para explicar, ciertos
procesos como la autoorganización. En segundo lugar, porque los modelos conexionistas
están más próximos a los sistemas biológicos, lo que puede proporcionar una cierta
integración entre inteligencia artificial y neurociencias, que parecía hasta hace poco algo
imposible. En tercer lugar, porque en psicología experimental los modelos conexionistas
posibilitan una vuelta a una orientación conductista que evita la teorización en términos
de alto nivel, sentido común, construcciones mentalistas (un estilo teórico que el
cognitivismo legitimaba, pero que la Psicología aceptaba con ambivalencia). Por último,
porque los modelos son tan generales que se pueden aplicar, con pocas modificaciones a
diferentes áreas, tales como el reconocimiento del lenguaje o la visión (Varela,
Thompson, y Rosch, 1992).
Como cualquier buen observador advertirá, el conexionismo presenta fallos y
limitaciones. De hecho, son numerosos los ataques que ha recibido desde diferentes
posiciones dirigidas al núcleo mismo de su sistema de teorías. El más importante y general
es el que critica precisamente su ateoricidad (véase Lewandowsky, para una revisión).
En algunos casos se ha objetado que los modelos conexionistas no pueden ser aceptados
como teorías científicas válidas porque son tan complejas como la realidad que pretenden
explicar (Rivière, 1991a). En otros casos se les acusa de carecer de las formulaciones
teóricas precisas que permitan la comprensión de las explicaciones que ofrecen,
confundiendo en muchos casos simulación con explicación (Forster, 1994).
El propio Rumelhart (1989) reconocía que en algunos casos las redes no generalizan
correctamente lo aprendido. El autor lo atribuye a que, para la mayoría de los problemas,
existen suficientes grados de libertad en las redes que permiten un amplio número de
soluciones diferentes a los problemas, y cada solución constituye una forma distinta de
generalizar para los patrones ocultos. Obviamente, no todas pueden ser correctas.
Rumelhart opina que la generalización es esencialmente un problema de inducción. De
este modo, lo intenta resolver aplicando el principio de la navaja de Occam. Así, de todas
las redes posibles se debe de escoger la red más simple y más robusta que sea consistente
con las observaciones realizadas. Un segundo problema, que también evidencia
Rumelhart (1989), es el de escalamiento. Esto es, los problemas difíciles requieren
muchos ensayos de aprendizaje, lo que supone cientos de miles de conexiones. Además,
también es importante la velocidad de aprendizaje. Se han propuesto tres soluciones para
dar salida a este problema. La primera hace referencia a la optimización de parámetros
(es decir, a una evaluación del aprendizaje durante el propio proceso de aprendizaje), o
mediante el uso de más información que conlleve a una reestructuración de los pesos (esto
es lo que se ha llamado retropropagación de segundo orden en el que se calculan también
las segundas derivadas). La segunda entiende el aprendizaje y la evolución como la
continuación una de otro; en otras palabras, da una solución basada en el desarrollo
filogenético. La tercera aproximación recurre a la modularidad. La modularidad, como
bien es sabido, consiste en la descomposición del problema en subproblemas más
pequeños. Así, las subredes se entrenan en los subproblemas. Finalmente se ensamblan
para resolver el problema en conjunto. Una ventaja de esta última aproximación es que el
aprendizaje inicial sólo tiene que ser aproximado, dejando para el final las
interconexiones de los nódulos como la última tarea de entrenamiento (Rumelhart, 1989).
Si bien es cierto que el autor establece ciertas soluciones, también lo es que no evalúa el
alcance de cada una de ellas, ni cuál es la óptima. Incluso no hace referencia a las posibles
compatibilidades o combinaciones de estas soluciones. En suma, aún es un mundo por
explorar algo que, por otra parte, reconoce el propio autor.
Tal vez, las posturas más intransigentes provengan de Fodor y Pylyshyn (1988) quienes
consideran el conexionismo como un enfoque no-psicológico. Existen otras opiniones
menos incisivas pero suficientemente insinuadoras de ciertas imperfecciones o
limitaciones del conexionismo. Entre las que podíamos destacar a Boden (1994, pág. 186)
cuando afirma que "los modelos actuales de redes neuronales, a pesar de toda similitud
con el cerebro, son también significativamente diferentes de él". Haciendo, así, referencia
explícita a la asunción de conexiones bidireccionales por parte de la mayoría de los
modelos conexionistas; recordando que la neurona envía mensajes únicamente en una
sola dirección, y el olvido de los conexionistas de las sustancias neuroquímicas, que tan
importante papel parecen desarrollar en el funcionamiento del cerebro. También señala
que algunos autores, entre ellos algunos conexionistas de vanguardia, opinan que para
hacer razonamiento consciente o incluso para comprender oraciones gramaticales en un
lenguaje natural, el cerebro puede tener que funcionar siguiendo reglas jerárquicas
estrictas e incluso secuenciales (como lo hacen los ordenadores digitales), tales como las
reglas del ajedrez, la gramática o la aritmética. Por ende, parece ser que ciertos tipos de
pensamiento requieren reglas estrictas y decisiones secuenciales altamente controladas.
Boden (1994) sugiere que una máquina conexionista puede simular una máquina que
realice una secuencia de transformaciones simbólicas, e indica, que muchos
investigadores conexionistas están tratando de hacerlo. Podríamos decir, entonces, que el
cerebro además del procesamiento distribuido puede realizar también procesamiento
serial. Esta idea ya fue barajada por Kosslyn (1984), que sostenía que en el cerebro
estaban involucrados dos sistemas diferentes, uno que funcionaría en paralelo, que
realizaría operaciones probabilísticas, como reconocimiento de objetos; mientras otro lo
haría secuencialmente, encargándose de la manipulación simbólica, de la formulación de
juicios dicotómicos, y de actividades deterministas, tales como la resolución de
problemas lógicos. Posición ésta también apoyada por Varela, Thompson, y Rosch
(1992). A nuestro entender, ésta podría ser una buena solución para explicar el
funcionamiento cognitivo del ser humano con visos de plausibilidad psicológica. Es decir,
la mayoría de las operaciones mentales se realizan de forma automática y no consciente,
pero existen otras que necesariamente han de ser controladas, y por tanto se llevan a cabo
secuencialmente.
Sin duda las críticas realizadas a los sistemas conexionistas tienen un sólido fundamento
y deberán ser superadas para que pueda aceptarse el cambio de enfoque propuesto que,
por otro lado, presenta ventajas incuestionables.
BLOQUE II: MEMORIA A CORTO Y LARGO PLAZO
1.- INTRODUCCIÓN
1.1. MODELO DE BADDELEY (1995)
1.1.1 El sistema ejecutivo central
1.1.2. El bucle fonológico
1.1.3. El bucle de esquemas viso-espaciales
1.2. SÍNDROMES Y ENFERMEDADES MENTALES
1.2.1 La memoria operativa en el síndrome de down.
1.2.2. Enfermedad de alzheimer
2.- DISTINCIÓN ENTRE MCP Y MLP
2.1. DURACIÓN O PERSISTENCIA
2.2. CAPACIDAD
2.3. ACTIVACIÓN.
2.4. FORMATO DE CODIFICACIÓN.
2.5. INTERACCIÓN MCP-MLP.
3. MEMORIA LARGO PLAZO
3.1. CONOCIMIENTO PROCEDIMENTAL.
3.2. CONOCIMIENTO PROPOSITIVO O DECLARATIVO
3.2.1. Memoria episódica-memoria semántica
3.3. MEMORIA IMPLÍCITA Y MEMORIA EXPLÍCITA
3.4. EL SISTEMA DE REPRESENTACIÓN PERCEPTIVO O PRIMING
4. TRASTORNOS DE LA MEMORIA
4.1. LAS AFASIAS
4.1.1. Afasia Anómica
4.1.2 Afasía de Wernicke
4.1.3. Afasia de Broca
4.2. AMNESIA
4.2.1. Amnesia histerica
4.2. 2. Personalidad múltiple
4.2.3. Amnesia organica
5. DAÑO CEREBRAL Y MEMORIA
6. ENVEJECIMIENTO Y MEMORIA
1.- INTRODUCCIÓN
A mediados de los años 70, el concepto de MCP, entendida como un almacén pasivo de
información, se sustituye por el de Memoria Operativa, Memoria Activa o Memoria de
Trabajo (p.e., Baddeley et al, 1974, en Baddeley 1995), siendo ésta un sistema de
memoria no unitario.
La memoria de trabajo se refiere al sistema de memoria que, de modo inmediato, se
encarga de manejar la información que acabamos de recibir y codificar, proveniente del
ambiente. Igualmente, se encarga de extraer la información de los sistemas de memoria a
largo plazo conforme se va necesitando o evocando. De este modo, permite manipular el
material que se está memorizando, realizando un esfuerzo mental consciente por lo cual
interviene también en la recuperación de material que al inicio del proceso se ha
percibido, implicando los mismos sistemas neuronales sensoriales primarios, tanto en la
percepción como en la recuperación de lo percibido. Además, Interviene en el tratamiento
y el control activo de tareas cognitivas complejas en curso.
La memoria de trabajo es la forma “de trabajar” de la memoria a corto plazo, que es la
que determina la amplitud, extensión o número de elementos (palabras, frases, dígitos,
objetos) que uno puede evocar de forma inmediata. Tiene, por tanto, un límite en su
capacidad de retención (número de elementos a retener) y un límite en el tiempo (tiempo
de evocación).
El concepto de Memoria Operativa es mucho más amplio que el de MCP, y se encuentra
relacionado con mecanismos de tipo atencional. Este tipo de memoria está constituida por
dos clases de mecanismos de procesamiento separables: Un Procesador Central y un
Bucle de Repetición.
El Bucle de Repetición se puede considerar, de forma general, como un mecanismo que
posibilita mantener una pequeña cantidad de información recirculando,
aproximadamente, hasta tres ítems. Que utiliza un código lingüístico articulatorio, y, en
determinadas circunstancias, libera de carga informativa al procesador central.
El procesador central, de manera genérica, lo podemos entender como un mecanismo que
no posee modalidad sensorial. Se pone en funcionamiento durante la resolución de la
mayor parte de las tareas intelectuales, y se puede considerar como un mecanismo de
recursos atencionales limitados. Actúa como un almacén de capacidad limitada, tal y
como sucedía con la MCP, de los modelos estructurales. Pero, además posibilita aumentar
la capacidad del bucle de repetición, a la vez que activa una serie de mecanismos
relacionados con el almacenamiento y la recuperación de la información en la MLP.
1.1. MODELO DE BADDELEY (1995)
Dentro de este contexto, Baddeley ha desarrollado un modelo que suele ser ampliamente
citado y utilizado como referencia, tanto para comprender el funcionamiento de la
memoria de trabajo como para comprender los fallos que pueden ocurrir en ese
funcionamiento, o para diseñar estrategias de mejora. Según este modelo, (Baddeley,
1995, 1996) la memoria de trabajo la conforman el procesador central de la memoria de
trabajo y dos sistemas subsidiarios: bucle fonológico y la agenda viso-espacial.
• Un sistema maestro de procesamiento: el sistema ejecutivo central
• Varios subsistemas o bucles
• El bucle fonológico o verbal y bucle articulatorio
• El bucle de esquemas viso-espaciales que puede ser dividido en dos,
uno para la información estrictamente visual (el "qué") y otro para la
información espacial (el "dónde").
La propuesta de Baddeley se basa en que:
a) Se ha comprobado que, como consecuencia de una lesión cerebral, se puede
fallar en uno de estos componentes y no en otros.
b) Se ha observado que, en su funcionamiento, intervienen áreas o centros
nerviosos diferentes (fig. 1).
c) Se puede mejorar o intervenir sobre uno u otro de los subsistemas de manera
diferenciada.
Seguidamente veremos de forma más detenida cada uno de los componentes que
conforman la memoria a corto plazo, siguiendo este modelo.
1.1.1 EL SISTEMA EJECUTIVO CENTRAL
El sistema ejecutivo central, ubicado en la corteza prefrontal (fig. 1), actúa como un
controlador de la atención y dirige o coordina el bucle fonológico y el bucle de esquemas
viso-espaciales, registra las rutinas automáticas, y suministra el conjunto de recursos que
se necesitan para mantener la atención. Por eso, atención y sistema ejecutivo central de la
memoria a corto plazo se encuentran íntimamente relacionados.
1.1.2. EL BUCLE FONOLÓGICO
El bucle fonológico procesa la secuencia de información verbal. Para ello dispone de
capacidad para almacenar la información acústica (sometida, eso sí, a una limitación
impuesta por una capacidad y por el tiempo transcurrido de caudal informativo), y para
ejecutar el control de la articulación que imita a las huellas de estímulos que se encuentran
ya almacenados: comparación o contraste. Estos procesos de control de la articulación
vienen a tener una función como de ensayo o de recuento dentro del bucle fonológico.
El bucle fonológico esta compuesto, a su vez, por dos componentes:
a) Un sistema de almacenamiento pasivo que mantiene la información de una forma
fonológica, pero que está sujeto al olvido conforme decaen o desaparecen las huellas
de la memoria verbal
b) Un sistema que sirve para ensayar o recontar, es decir, para repetir subvocalmente la
información que ha de ser recordada, con lo cual el individuo prolonga el
mantenimiento de la información dentro del bucle fonológico. Todos estos
componentes se encuentran ubicados en áreas cerebrales responsables de la audición,
lenguaje y vocalización.
1.1.3. EL BUCLE DE ESQUEMAS VISO-ESPACIALES
El bucle de esquemas viso–espaciales procesa la información visual y la espacial, con
una limitación que también abarca la capacidad de retención y el tiempo. Se ubican en
áreas cerebrales relacionadas con la visión e identificación de objetos y con su
localización en el espacio.
1.2. SÍNDROMES Y ENFERMEDADES MENTALES
Diferentes anomalías en la memoria operativa producen graves problemas de conducta.
De este modo, si la memoria operativa se encuentra limitada, de forma importante, se
produce una incapacidad en el proceso de comprensión, sobre todo si los mensajes son
largos. Igualmente, dado que la memoria operativa auditiva desempeña un papel relevante
en los mecanismos de establecimiento y formación del lenguaje hablado, un fallo en este
sistema repercute en la iniciación y procesamiento del lenguaje.
Seguidamente abordaremos dos tipos de enfermedades, de etiologías diferentes que
presentan problemas en el ámbito de la memoria operativa.
1.2.1 LA MEMORIA OPERATIVA EN EL SÍNDROME DE DOWN.
Existe evidencia empírica que demuestra que la capacidad de la memoria operativa en las
personas con síndrome de Down es inferior que en las personas normales de la misma
edad mental, o en las personas con otro tipo de discapacidad intelectual, de la misma edad
mental y cronológica.
Esta reducción en la capacidad de la memoria operacional es más marcada cuando la
información se presenta de modo verbal o auditivo que cuando se presenta de forma
visual, incluso cuando la función auditivaes totalmente normal.
El trastorno en la amplitud de la memoria verbal a corto plazo no guarda relación con: a)
un trastorno general del procesamiento secuencial, b) la capacidad de distracción, c) las
limitaciones de la capacidad de almacenamiento, d) las demandas de respuesta oral. Se
considera que este trastorno se encuentra relacionado con un problema en la recuperación
o evocación de códigos fonológicos, o con una debilidad en la función del recuento o
ensayo que encontramos en el bucle fonológico, o con una pobre actividad del control
ejecutivo central.
En consecuencia, las personas con síndrome de Down tienden a realizar peor los tests en
los que se mide la memoria verbal a corto plazo; es un problema que parece ser específico
para las tareas verbales, y que no se extiende a todos los tests de memoria a corto plazo
(p. ej., los viso-espaciales).
Para algunos autores, las personas con síndrome de Down tienen poco desarrollado el
sistema de ensayo o repetición subvocal de la información verbal recibida. No parece, sin
embargo, que éste sea el único factor responsable de la disminución de la memoria verbal
a corto plazo, si bien suele ser tenido en cuenta y existen ejercicios para desarrollarlo. De
hecho, dentro de las estrategias de intervención para mejorar la memoria a corto plazo se
incluye siempre el entrenamiento en los ejercicios de ensayo o repetición de la
información suministrada: sea de dígitos, de palabras o de frases.
Pero, por otra parte, puesto que la memoria a corto plazo de carácter viso-espacial se
encuentra más protegida en el síndrome de Down, es importante desarrollarla y
aprovecharla con el fin de conseguir el máximo rendimiento de este tipo de memoria.
1.2.2. ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
En la enfermedad de Alzheimer se afectan las tareas sensibles a la memoria operativa.
Algunos autores encuentran pequeños efectos al inicio de la enfermedad (Riege et al,
1988). Para otros autores, se encuentra afectada desde las fases iniciales (Fox et al, 1983)
aunque no lo hace de una forma de alteración masiva, no teniendo el valor indicativo de
patología como en otros niveles de memoria. Diferentes autores consideran que algunas
de las tareas de memoria de trabajo serían indicativas de la gravedad y severidad de la
demencia; al observar una relación directa entre memoria de trabajo, medida mediante
"digit span", y la severidad de la demencia, medida en las escalas clínicas de severidad.
Varios estudios han constatado que desde el inicio de la enfermedad de Alzheimer la
memoria de trabajo se encuentra afectada a nivel del ejecutivo central. Este hecho produce
alteraciones en las tareas de atención dividida y memoria a corto plazo, así como en las
tareas de acceso a la memoria semántica. No obstante, no afecta al procesamiento de
información pasiva en la memoria primaria.
Para evaluar el estado de salud del procesador central y los sistemas subsidiarios de la
memoria de trabajo, se utilizan pruebas como, digit Span, fluencia verbal léxica y
semántica, incluso los tiempos de reacción en respuestas "go- no go". En todas ella se
observa una disminución en el rendimiento en los sujetos con enfermedad de Alzheimer,
quienes repiten menos dígitos y generan menos palabras en las categorías, considerándose
independiente de la memoria a Largo Plazo.
Posteriormente volveremos a retomar la enfermedad de ALZHEIMER.
2.- DISTINCIÓN ENTRE MCP Y MLP.
La mayoría de los seres humanos pueden repetir un número de 6 ó 7 cifras o una frase
inmediatamente después de haberlo escuchado o leído por primera vez, e incluso al cabo
de unos pocos instantes (segundos). No obstante pasado 1 minuto generalmente se ha
olvidado irreversiblemente excepto si se ha procesado.
2.1. DURACIÓN O PERSISTENCIA
Una de las características fundamentales de la MCP es su persistencia limitada, de 15 a
30 segundos. Frente a la MLP que se caracteriza por su persistencia ilimitada.
2.2. CAPACIDAD
La capacidad de la MCP es también limitada lo cual se puede comprobar intuitivamente,
si leemos 20 ítems con seguridad no los podemos repetir sin cometer ningún error. De
hecho, las investigaciones empíricas han establecido las limitaciones de la MCP en 7
unidades de información + 2, como ya establecía Miller en 1956. Cuando se excede esa
cantidad la MCP recibe una sobre carga que produce una escasa retención.
Realizada la distinción entre Memoria Operativa y MCP, algunos autores, como Hitch
(1974), consideran que la capacidad de la memoria inmediata es de tan sólo 3 ítems, los
cuales se retienen de manera pasiva, por lo que amplitudes superiores (5-9) implican la
puesta en marcha de mecanismos activos por parte del sujeto. Y, por tanto, implica la
activación del procesador central. Dicha activación consumirá recursos atencionales,
mientras que la retención de la memoria inmediata se realiza al margen de estos.
Contrariamente la capacidad de la MLP es ilimitada, como ya se ha señalado en diversas
ocasiones.
2.3. ACTIVACIÓN.
Somos conscientes de la gran cantidad de información que poseemos en diversos campos.
Esta información se encuentra almacenada en la MLP, habitualmente en un estado
inactivo latente, y sólo se recuperan fragmentos de información, de forma eventual,
cuando una tarea o demandas ambientales lo exigen. Es decir, hasta que "algo"
desencadena el proceso de recuperación de la información.
Por el contrario, la información en MCP (Memoria Activa) se encuentra de forma activa,
ya sea consciente o no, esté ocupando recursos atencionales o no.
2.4. FORMATO DE CODIFICACIÓN.
Los trasvases desde MCP a MLP no son una traslación puramente mecánica de
contenidos, sino que van acompañados de profundas transformaciones relativas a la
estructura de la propia información. En la MCP retiene fundamentalmente las propiedades
acústicas (fonológicas) y visuales, en MLP se retiene, preferentemente, una réplica
semántica de la información.
Ej. Podemos repetir una frase después de oírla (MCP)
Si queremos recuperar una conversación pasada una semana, no somos capaces de hacerlo
tal cual se desarrolló, lo que repetimos es una paráfrasis, es decir, utilizamos palabras y
construcciones sintácticas diferentes a las utilizadas en la conversación que queremos
reproducir. Porque en la MLP no se almacenan los aspectos superficiales de la
información (es decir fonéticos y articulatorios, propios de la MCP) sino su significado.
Estas afirmaciones las debemos realizar con ciertos matices. Pues si bien es cierto que en
un primer momento, partiendo de los experimentos de Conrad, se mantuvo tajantemente
que la MCP realizaba una codificación únicamente acústica y articulatoria, mientras que
la MLP lo hacía a nivel semántico, en la actualidad se cuestionan estas afirmaciones
radicales y se asumen posiciones más flexibles, tal y como hemos visto en el modelo de
Baddeley (1995).
El experimento de Conrad consistía en presentar visualmente listas de letras,
observando que las confusiones más frecuentes de los sujetos eran entre letras con sonidos
semejantes, a pesar de presentar las letras visualmente.
Baddeley (1966) realizó una serie de experimentos con la intención de aclarar la
forma de codificación de la información en MCP y MLP. Para lo cual utilizó el paradigma
de reproducción libre y comparó listas de: homófonos, sinónimos, palabras sin relación.
Los resultados indican que a nivel de MCP el peor recuerdo se obtenía con los
homófonos, seguido de sinónimos y de palabras sin relación. A nivel de MLP sólo se
obtuvo una influencia negativa para las listas de sinónimos.
Estos experimentos vendrían a dar la razón a los supuestos de Conrad (1964) y a
lo mantenido clásicamente.
Pero, en la actualidad autores como Kosslyn, Pinker, Smith, Cooper, Shepard, y
el propio de Baddeley, entre otros, han propuesto un nuevo modelo de la MCP, donde
contemplan la posibilidad de que en la MCP se albergue información en formato de
imágenes mentales, además de en formato acústico verbal. Recordemos que la propuesta
tradicional solo prevé en formato acústico verbal.
A) Modelo tradicional.
Se basa en la presunción de que la MCP es exclusivamente acústica-verbal, lo cual supone
una ruptura de asimetría respecto al nivel sensorial de procesamiento. El modelo acústico
verbal presenta la ventaja aparente de una mayor parsimonia apriorística. Pero esto no es
totalmente cierto, ya que supone una complejidad adicional en las operaciones de
codificación de un sistema de este tipo, debido, por ejemplo, a la cantidad de operaciones
que se necesitarían para trasladar el flujo de imágenes icónicas en un formato verbal.
Ej. Un dibujo: Arriba, abajo, derecha, izquierda, etc
Forma, alargado, cuadrado, etc.
Color, gradientes de iluminación, sombras, texturas.
Por lo que esto no parece económico ni posible, violaría el principio de economía
cognitiva que rige el funcionamiento de nuestro cerebro.
b) En el modelo bimodal de MCP existen dos formatos de MCP, tal y como ya hemos
visto en el modelo de Baddeley (1995), el auditivo verbal y el de imágenes visuales, que
operarían a partir de los registros ecoico e icónico. Y en principio parece más correcto a
nivel de razonarlo, y además se ha encontrado evidencia experimental sobre la existencia
de un código de imágenes visuales en MCP (Cooper y Shepard, 1973; Kosslyn y otros,
1979).
Por otra parte, la experiencia común nos indica que a nivel de MLP, tiene que
existir también una codificación acústica, puesto que es una codificación indispensable
para la adquisición del lenguaje.
El fenómeno de la punta de la lengua vendría a confirmar estas intuiciones. Borwn
y McNeil (1966) han investigado el fenómeno de la punta de la lengua y han encontrado
que algunos sujetos cuando están ante esta situación son capaces de describir una serie de
características acústicas de la palabra que tiene en la punta de la lengua, como por
ejemplo, la letra inicial y el número de sílabas. Por lo que se puede producirlos dos tipos
de codificación (acústico y semántica) en las dos memorias. Sin embargo, los estudios
parecen señalar un tipo de codificación predominante para cada uno de los sistemas,
acústico para el sistema de MCP, semántico para el sistema de MLP. La utilización de un
tipo u otro de codificación depende de la situación. Lo que si es cierto es que lo que se
codifica a nivel semántico se retiene mejor.
2.5. INTERACCIÓN MCP-MLP.
La MCP y la MLP son dos mecanismos que trabajan muy relacionados entre sí, debido a
una doble interacción:
1) Por una parte, la información retenida en MCP que proviene del input sensorial
ocasionalmente se trasvasa a MLP.
2) Por otra parte, cuando deseamos o necesitamos recuperar alguna información de MLP
para su uso inmediato dicha información se activa en MCP.
Por lo que MCP es un mecanismo que opera a partir de inputs tanto procedentes del
exterior del organismo como del propio sistema cognitivo.
3. MEMORIA LARGO PLAZO
La memoria a largo plazo hace referencia a lo que comúnmente se entiende por memoria.
En ella se albergan los recuerdos vividos, conocimiento acerca del mundo, imágenes,
conceptos, estrategias de actuación, etc. Es un almacén de capacidad ilimitada (o
desconocida) y contiene información de distinta naturaleza. Se considera como la “base
de datos” en la que se inserta la información a través de la Memoria Operativa, para poder
posteriormente hacer uso de ella cuando la necesitamos, consciente o inconscientemente
(de forma automática).
En cuanto a la capacidad, codificación y estado de la información en MLP ya se ha
tratado, sin embargo, nos hemos detenido menos en cómo se recupera la información de
la MLP. Son muchos los autores que opinan que en el proceso de recuperación de
información de MLP están implicados procesos de recuperación complejos y más largos
que cuando se trabaja con MCP.
En este punto nos centraremos en la existencia de diferentes tipos de MLP, relacionados
con los conocimientos especializados que albergan, por ejemplo, conocimiento
propositivo (declarativo) y conocimiento procedimental.
3.1. CONOCIMIENTO PROCEDIMENTAL.
El sistema de memoria procedimental se refiere al sistema de memoria que interviene en
los procedimientos cognitivos necesarios para la realización de actividades sensorio-
motoras (Lussier et al, 1991; Moscovitch, 1992). Para otros autores, es un sistema de
acción tanto cognitiva como de conducta puesto de manifiesto en la realización de
habilidades cognitivas y motoras, el condicionamiento simple o el aprendizaje simple
asociativo (Tulving, 1995).
Es, por tanto, un conocimiento de cómo realizar algo, ya sean tareas sencillas (como
atarse los cordones, abrocharse un botón, etc.) o tareas complejas (programar un
ordenador, pilotar un avión, etc). Puede considerarse como un sistema de ejecución,
implicado en el aprendizaje de distintos tipos de habilidades que no están representadas
como información explícita sobre el mundo. Por el contrario, éstas se activan de modo
automático, como una secuencia de pautas de actuación, ante las demandas de una tarea.
Consisten en una serie de repertorios motores (mecanografiar, utilizar el ratón...) o
estrategias cognitivas (programar en un lenguaje conocido por el usuario, hacer un
cálculo) que llevamos acabo de modo inconsciente. El aprendizaje de estas habilidades
se adquiere de modo gradual, a través de instrucciones (declarativo) o por imitación. El
grado de adquisición de estas habilidades depende de la cantidad de tiempo empleado en
practicarlas, así como del tipo de entrenamiento que se lleve a cabo. Como predice la ley
de la práctica, en los primeros ensayos la velocidad de ejecución sufre un rápido
incremento exponencial que va enlenteciéndose conforme aumenta el número de ensayos
de práctica. La adquisición de una habilidad lleva consigo que ésta se realice óptimamente
sin demandar demasiados recursos atencionales que pueden estar usándose en otra tarea
al mismo tiempo, de modo que dicha habilidad se lleva a cabo de manera automática.
La unidad que organiza la información almacenada en la Memoria Procedimental es la
regla de producción que se establece en términos de condición-acción, siendo la condición
una estimulación externa o una representación de ésta en la memoria operativa; y la
acción se considera una modificación de la información en la memoria operativa o en el
ambiente. Las características de esta memoria son importantes a la hora de desarrollar
una serie de reglas que al aplicarse permitan obtener una buena ejecución en una tarea.
3.2. CONOCIMIENTO PROPOSITIVO O DECLARATIVO
La memoria declarativa contiene información referida al conocimiento sobre el mundo y
experiencias vividas por cada persona (memoria episódica), así como información
referida al conocimiento general, más bien referido a conceptos extrapolados de
situaciones vividas (memoria semántica). Es un conocimiento basado en hechos, como 8
es múltiplo de 2, viajé a Amsterdam en verano, la leche es blanca, etc. Por tanto, cada
afirmación es una proposición, una relación entre 2 o más conceptos. Cada proposición
es una declaración de un hecho y es verdadera o falsa. Generalmente el conocimiento
propositivo se alcanza mediante una experiencia única y se representa de forma simbólica.
En 1972 Tulving afirma que existen dos formas de conocimiento propositivo : la
memoria episódica y la memoria semántica.
Tener en cuenta estas dos subdivisiones de la Memoria Declarativa es importante para
entender de que modo la información está representada y es recuperada diferencialmente.
3.2.1. MEMORIA EPISÓDICA-MEMORIA SEMÁNTICA
A) La memoria episódica se encuentra especializada en eventos y cosas que han
sucedido, hace referencia al recuerdo de experiencias personales y sus
relaciones temporales. Es decir, la memoria episódica almacena y recupera
eventos organizados en pautas espaciales y temporales. Los contenidos de este
sistema están localizados y ordenados entre si, tanto en el tiempo como en el
espacio. Además tiene carácter autobiográfico.
En la recuperación de la información en la memoria episódica tienen lugar sucesos
llamativos:
a) la propia recuperación supone un nuevo input en la memoria episódica, y esta es la
causa de que se produzca con tanta frecuencia interferencia y olvido.
b) en la memoria episódica no existe capacidad inferencial o de generalización, los
sucesos sólo se recuperan si han sido almacenados previamente, mientras que la memoria
semántica puede crear información nueva, es decir, información que anteriormente no
haya sido almacenada, mediante un proceso de razonamiento.
B) La memoria semántica es un sistema para recibir, retener y transmitir información
sobre el significado de las palabras, conceptos, y clasificaciones de los conceptos.
La memoria semántica es un gran almacén de conocimientos organizados, incluye el
conocimiento sobre el significado de las palabras, las reglas gramaticales, reglas de
resolución de problemas, conocimientos generales sobre el mundo físico y social, etc.
Los contenidos semánticos no tienen un carácter biográfico ni suelen estar datadas en el
espacio y en el tiempo. De forma general, la memoria semántica es más permanente y
está menos sujeta a interferencia que la episódica, pero también es más inaccesible a la
investigación.
De vega (1984) resume las características de ambas memorias como sigue:
MEMORIA EPISÓDICA
a) Organización espacial temporal
b) Referencia autobiográfica
c) Gran interferencia y olvido
d) Retiene información aprendida
e) Sin capacidad inferencial
f) Retiene eventos
MEMORIA SEMÁNTICA
a) Organización conceptual
b) Referencia cognitiva
c) Escasa interferencia
d) Recupera información no necesariamente aprendida
e) Con capacidad inferencial
f) Retiene conocimientos.
Algunos autores distinguen otros subsistemas de MLP, si bien es cierto que la mayor
parte de los subsistemas tienden a solaparse en una u otra dirección. Por ejemplo, la
memoria episódica y la memoria semántica serían concebidos como subsistemas
representantes de la memoria declarativa, también se afirma que la memoria declarativa
es explícita y la procedimental implícita, igualmente la episódica se puede considerar
como una manifestación de la explícita y la semántica de la implícita. Nosotros nos
vamos a detener en la distinción entre memoria implícita y memoria explícita
3.3. MEMORIA IMPLÍCITA Y MEMORIA EXPLÍCITA
El aprendizaje implícito es un proceso de inducción para adquirir información compleja
y abstracta sobre cualquier estímulo, independientemente de la conciencia de los sujetos
sobre el proceso de adquisición o sobre la información adquirida. Esto no implica
ausencia de atención. Diversos paradigmas experimentales avalan la tesis de que las
personas abstraen inconscientemente regularidades ambientales y utilizan esto para
controlar la conducta. Así, el aprendizaje implícito tendría tres características: opera
independientemente de la conciencia, produce un conocimiento tácito abstracto que
representa el ambiente, y puede usarse implícitamente para solucionar problemas y tomar
decisiones ante nuevos estímulos.
Además, la memoria implícita contiene conocimiento adquirido en un episodio anterior,
a través de una prueba que no hace referencia consciente o explícita a tal episodio de
aprendizaje. Los estudios sobre el priming de repetición y sobre las disociaciones de la
memoria avalan la tesis de la existencia de una memoria implícita o inconsciente.
Por su parte, la memoria explícita se hace consciente y puede ser expresada directamente.
Distinción entre ellas:
1.- La memoria implícita se define como el recuerdo de una tarea la cual ha sido
practicada previamente sin conciencia de que se estaba practicando.
La memoria explícita se manifiesta cuando la ejecución de una tarea requiere el
recuerdo consciente de experiencias previas.
2.- La memoria implícita se estudia mediante instrucciones, las cuales no revelan que se
esté evaluando la memoria
La memoria explícita es investigada típicamente mediante instrucciones claras.
3.- Los amnésicos presentan problemas a nivel de memoria explícita y menos a nivel de
memoria implícita
4.- El procesamiento a partir de los datos es generalmente más importante para la memoria
implícita. El procesamiento guiado conceptualmente para la memoria explícita.
5.- La memoria explícita podría estar más relacionada con el conocimiento declarativo.
El conocimiento procedimental con la memoria implícita.
3.4. EL SISTEMA DE REPRESENTACIÓN PERCEPTIVO O PRIMING
El priming perceptivo es una forma especial de aprendizaje perceptivo que se expresa en
la identificación de objetos como entidades físicas y perceptivas estructuradas, por lo que
la exposición perceptiva previa a un objeto facilita la percepción del mismo objeto en
ocasiones posteriores (Tulving, 1995). Fenomenológicamente, se describe como la
"huella" inconsciente de ciertos estímulos que facilitan diferentes procesos mentales,
incluido la memoria. Los sistemas neurobiológicos implicados se encuentran localizados
en la corteza posterior y medial lateral (Moscovitch, 1992).
A nivel celular varias son las explicaciones del fenómeno a partir de la activación inicial
de redes neuronales. Los cambios en las neuronas y sus conexiones, propuestos por Hebb
en 1949 se han ido investigando y complementando sentando las bases de estos cambios
a nivel celular. Estos cambios neuronales se dan con la excitación de las neuronas, de
forma que aquellas que han sido excitadas, durante un periodo de tiempo pueden hacer
conexiones con otras neuronas, de forma que cuando volvemos a exponerlas al mismo
estímulo, estas son capaces de excitarse en el mismo circuito, lo que produce la
facilitación de la respuesta.
Este fenómeno se ha estudiado desde diferentes modalidades y materiales específicos
(visuales, verbales, material de lectura, de percepción de objetos y de caras)
evidenciándose el efecto priming por la mejoría en diferentes rendimientos si se
realizaban sesiones previas.
De acuerdo con el criterio modular de especificidad de dominio, los efectos de facilitación
o priming se observan en los sujetos normales no solamente en cuanto a modalidad
específica sino también en cuanto a material específico. Cuando se plantea el priming en
el conocimiento semántico, las investigaciones efectuadas obtienen los mismos
resultados: la facilitación se produce cuando los estímulos guardan relación sensorial
igual o semejante y no cuando ambos comparten categorías semánticas iguales, podemos
decir que el efecto sensorial es dependiente (Bar et al, 1996).
La facilitación o priming se evalúa por medio de medidas indirectas, que elicitan
implícitamente la memoria, pero no requieren un recuerdo voluntario o explícito, por
ejemplo: tareas de decisión léxica de completar fragmentos de palabras o de completar a
partir de las tres primeras letras de una palabra, de identificación o reconocimiento visual
de objetos previamente degradados, de asociación libre, de deletreo de homófonos.
Este fenómeno no está influenciado por la edad. Sin embargo, para algunos autores, se
produce un menor efecto de priming con la edad, que se evidencia con la necesidad de
aumentar el tiempo de exposición al estímulo referido. El efecto priming está preservado
en todas las alteraciones de la memoria, exceptuando en la Enfermedad de Alzheimer,
siendo así una afectación específica de la Enfermedad
4. TRASTORNOS DE LA MEMORIA
Existen varias categorías de trastornos de la memoria, dependiendo de las causas
que los determinan, pero, en general, se puede hablar de dos importantes: la amnesia y
las afasias
4.1. LAS AFASIAS
La afasia se produce cuando se pierde total o parcialmente el lenguaje hablado
como consecuencia de alguna lesión en el hemisferio izquierdo.
El tipo y la magnitud de la afasia está relacionada con la parte y la proporción de
cerebro dañado.
EJ. Algunos pacientes pueden recordar sustantivos pero no recuerdan pronombres. Otros
recuerdan nombres de objetos poco comunes y olvidan los nombres de los objetos de
casa, etc.
Existen diversos tipos de afasias, nosotros distinguiremos entre: Afasia anómica,
afasia de Wernicke, afasia de Broca.
4.1.1. Afasia Anómica
Este tipo de afasia consiste en no poder recordar los nombres de objetos.
Desde una perspectiva cognitiva se puede explicar desde dos puntos de vista:
A) El paciente no puede representar semánticamente el nombre del objeto, es decir
presenta problemas de codificación del significado.
B) El paciente no puede recuperar la información desde la memoria léxica.
Debemos precisar que un enfermo afásico anómico puede poseer capacidad para
recuperar diferentes familias categóricas e incapacidad para categorías concretas.
Estos enfermos son los casos extremos del fenómeno de la punta de la lengua.
Los sujetos afásicos anómicos suelen presentar además otros problemas añadidos:
dificultad para estructurar correctamente oraciones gramaticales, dificultad en el uso de
palabras funcionales, dificultad en el uso de plurales y tiempos verbales, dificultades para
establecer relaciones causales en la estructuración de una oración.
4.1.2 Afasía de Wernicke
El paciente presenta dificultades para recibir y comprender el lenguaje hablado y
escrito.
Este problema se produce por lesiones en el lóbulo temporal izquierdo.
Estos enfermos pueden hablar con fluidez pero lo que dicen carece de sentido.
4.1.3. Afasia de Broca
Estos enfermos tienen problemas en la producción del habla y la escritura. No
encuentran las palabras adecuadas, ni para objetos altamente familiares, sin embargo,
entienden lo que oyen y leen, saben lo que quieren decir, y por ello sufren mucho al no
poder encontrar las palabras que necesitan para comunicarse. Presentan lesiones en el
lóbulo temporal y frontal que se manifiesta en dificultades motoras.
4.2. AMNESIA
La amnesia se refiere a un fallo de alguna parte del sistema de memoria que se
manifiesta por la pérdida temporal o permanente de información de la memoria. Todo
este proceso suele ir acompañado de problemas cognitivos y emocionales. La mayoría de
los pacientes señalan que sufren: Dificultades para concentrarse, cansancio,
problemas de recuerdo: Menos frecuentemente manifiestan: Irritabilidad,
comportamiento caprichoso y alteración de la personalidad
Antes de abordar las diferentes tipologías de amnesias vamos a diferenciar entre amnesia
retrógrada y amnesia anterógrada.
El proceso de almacenamiento necesita algún tiempo para que la huella de
memoria quede consolidada, pero cualquier trauma puede evitar que la huella se
consolide, cuando esto sucede estamos ante un caso de amnesia retrograda. Esta se
caracteriza porque la persona no puede recuperar los sucesos inmediatos al suceso que
provocó la amnesia. Algunos autores especularon que esto se debía a que el individuo
reprimía los acontecimientos que le resultaban dolorosos o traumáticos. Sin embargo esta
hipótesis se descartó dado que los pacientes con heridas en la cabeza procedentes de un
arma de fuego, no padecen amnesia retrograda, y un disparo en el cráneo creemos que es
una experiencia suficientemente traumática. Parece que la clave se encuentra en la
conciencia, si los sujetos no sufren pérdida de conciencia no se da la amnesia retrograda.
La amnesia anterógrada, por su parte, es la incapacidad para almacenar nueva
información, y por tanto la imposibilidad de recuperarla. Puede producirse como
consecuencia de una patología importante (por ejemplo, inicio de un delirio), o de la
administración de un fármaco como las benzodiacepinas o como el midazolam (un
fármaco anestésico). También puede ser un efecto indeseable de la terapia
electroconvulsiva (TEC), que se produce con mayor frecuencia con la TEC bilateral que
con la unilateral.
La amnesia en general puede ser producida por factores psicogenéticos o
funcionales y por estados del organismo. Los estados psicogenéticos determinantes de la
pérdida de memoria han sido interpretados como trastornos de origen psiquiátrico, por
ejemplo, la amnesia histérica y la personalidad múltiple. Seguidamente nos ocupamos de
las más importantes.
4.2.1. AMNESIA HISTERICA
Algunos casos están relacionados con la vivencia de eventos muy negativos. El
caso más extremo y raro es cuando se produce un caso de fuga. La fuga amnésica se da
en pacientes histéricos y da origen a la amnesia histérica.
Los pacientes con amnesia histérica no pueden recordar un suceso angustioso, y
sufren fugas durante las cuales olvidan hasta su identidad y la de las personas más
próximas, padres, hermanos, amigos, etc.
La amnesia histérica está relacionada con la necesidad de huir de una situación
que produce un gran dolor psicológico, y se desea enormemente olvidar ese suceso. Este
tipo de trastorno es temporal y pasado el momento recuperan la conciencia y la memoria.
Estos sujetos durante el proceso amnésico pueden adoptar una personalidad
diferente.
Este tipo de amnesia es muy selectiva, porque el sujeto olvida únicamente los
hechos relacionados con el suceso traumático. Este problema se suele dar en
excombatientes de guerra, en testigos de masacres, en víctimas de abusos sexuales, etc.)
La teoría psicoanalítica señala que la amnesia histérica se produce un mecanismo
de represión, una defensa que las personas utilizan para combatir la ansiedad.
4.2. 2. PERSONALIDAD MÚLTIPLE
Un trastorno de origen psicogenético muy llamativo es la personalidad múltiple.
Estos pacientes adoptan diferentes personalidades, cada una de las cuales desconoce
conscientemente las características y actuaciones de las otras personalidades.
Ej. El caso de Thigpen Cleckley (Las tres Evas)
Ni la psicología ni la psiquiatría han podido dar explicaciones científicas válidas
que expliquen este comportamiento, lo cierto es que tampoco se ha realizado un suficiente
esfuerzo investigador, probablemente debido a que afortunadamente los casos de
personalidad múltiple son muy raros, y que sólo teorías psicoanalíticas se han atrevido a
ofrecer explicaciones, lo que ha inhibido la curiosidad de otros autores ligados a escuelas
menos especulativas. La escuela psicoanalítica propone que se dan en estas personas
mecanismos de represión como formas de defensa que podrían ser los mecanismos
responsables del desdoblamiento de la personalidad.
Podemos pensar que el sujeto se puede negar a informar sobre lo que quiere
ocultar. O bien, que el sujeto al pensar en determinados eventos o estímulos relacionados
con la fuente de su ansiedad le resultara desagradable esa asociación y dirigiera su
memoria hacia otros estímulos. Por tanto, el adoptar otras personalidades le permite
liberarse del contexto donde sucedió el evento que no quiere recordar, así como
deshacerse de los problemas de conciencia que le pudiera provocar.
4.2.3. AMNESIA ORGANICA
La amnesia orgánica se produce por disfunciones cerebrales, causadas por
diferentes motivos: un golpe en la cabeza, dolencias cerebrales debidas a la ingesta de
alcohol u otro tipo de drogas, infecciones, tumores, aneurismas, hasta efectos provocados
por la edad.
a) AMNESIA ORGANICA TEMPORAL
Puede ser temporal, como ocurre con la AMNESIA TRAUMÁTICA. La amnesia
traumática se produce, principalmente, debido a accidentes graves con lesiones en la
cabeza, también se ha descrito en pacientes sometidos a terapia electro-convulsiva, o a
cirugías llevadas a cabo en epilépticos.
En las amnesias orgánicas los pacientes generalmente no llegan a perder la
identidad o la conciencia, la principal dificultad consiste en la incapacidad de ingresar
información al sistema de memoria a partir del trauma. Sin embargo, cuando el paciente
ha sufrido un trauma fortísimo, puede llegar a perder la conciencia, que va desde períodos
muy cortos, (por ejemplo, unos segundos) hasta períodos muy largos meses o años, y en
algunos casos no llegan a recuperar la conciencia.
Cuando recupera la conciencia pasa por un estado de confusión que se conoce
como "AMNESIA POSTRAUMÁTICA", y necesita la ayuda de psicólogos y médicos
para recuperarse debido a que el paciente muestra:
Desorientación espacial
Desorientación temporal
Lagunas mentales
No sabe quién es ni qué es
Discontinuidad en el discurso
No reconoce a personas muy familiares
Generalmente el estado de confusión va desapareciendo, y el paciente es
capaz de ir recuperando la información que en un principio no era capaz de hacerlo. Ésta
se suele realizar desde los eventos más alejados en el tiempo hasta los más próximos al
momento del trauma, con frecuencia los instantes anteriores al trauma no se suelen
recuperar nunca:
Ej No saber cómo fue el accidente.
En casos extremos se puede perder toda la información almacenada en meses
anteriores al trauma
b) AMNESIA PERMANENTE
La amnesia permanente, como su propio nombre indica, implica que el sujeto no
recupera la memoria, el daño cerebral es irreversible. Las causas que la pueden provocar
son principalmente: lesiones cerebrales, aneurismas, tumores, traumas, deficiencias
metabólicas y malnutrición. Este tipo de amnesia se suele denominar SÍNDROME
AMNESICO, porque las personas que la padecen presentan un cuadro bastante
homogéneo:
En concreto, el síndrome amnésico consiste en el déficit global y permanente de la
capacidad para adquirir información nueva, debido a alteraciones cerebrales. Sin
embargo, la persona conserva la capacidad para mantener la atención, la evocación de la
información remota, las restantes funciones cognitivas sin otros deterioros intelectuales,
nivel del CI, lenguaje, procesos de atención y perceptivos, destrezas previas a la lesión.
La amnesia es básicamente anterógrada y puede estar acompañada o no de amnesia
retrógrada. La memoria de trabajo funciona normalmente.
5. DAÑO CEREBRAL Y MEMORIA
Independientemente del tipo de amnesia de que se trate se produce una disfunción
en una o varias regiones del cerebro, una de estas regiones es EL LOBULO TEMPORAL
MEDIO (HIPOCAMPO), y la otra región es el NUCLEO MEDIO DEL DIENCÉFALO.
En el sindrome de Korsakoff, se produce daño en el diencéfalo, a causa de la
ingesta crónica de alcohol sin ir acompañado de comida. Las personas que padecen este
problema presentan AMNESIA RETRÓGRADA Y ANTERÓGRADA. Estas personas
para ocultar las amnesias pueden inventar la información que no poseen, presentan serios
problemas para mantener una conversación porque no pueden pensar en lo que van a
decir. Al principio de la enfermedad sufren confusiones y delirios, y muestran signos
generales de demencia y desorientación.
Con tratamiento pueden recuperarse, pero si el daño era muy grave resultará difícil
e incluso imposible recuperar totalmente algunas partes del cerebro.
Algunos enfermos llegan a presentar amnesia pura.
AMNESIA PURA
6. ENVEJECIMIENTO Y MEMORIA
Parece demostrado que en edades avanzadas la capacidad para aprender y recordar
decrece. Y esto es de forma especial en ancianos que padecen demencia senil. Esta
enfermedad tiene una gran incidencia entre nuestros mayores. Las causas de las
demencias son diversas pero las más frecuentes son: Las embolias, los tumores, las
lesiones cerebrales, problemas metabólicos, deficiencias cardíacas, efectos colaterales
producidos por los fármacos.
Los primeros síntomas de esta enfermedad es el olvido: dificultad para recordar
donde dejaron objetos, pero según va avanzando la enfermedad van aumentando las
dificultades del anciano hasta dañar la memoria procedimental.
La demencia primaria degenerativa incluye una serie de enfermedades que dañan
poco a poco el cerebro, dentro de las cuales destacamos la enfermedad de Alzheimer.
ALZHEIMER
Esta enfermedad fue descrita por primera vez por Alois Alzheimer en 1906, en
una mujer de 51 años, y fue denominada de esta forma por Kraeplin en 1910, haciendo
un honor a su descubridor.
La enfermedad de Alzheimer (EA) es una demencia que se inicia de forma
insidiosa entre los 40 y 90 años, y evoluciona de forma progresiva. Es una enfermedad
degenerativa muy fuerte, que afecta a millones de personas de todas las razas, y de forma
especial a las mujeres y que conduce a la muerte en un período que va entre los dos y los
veinte años. Se estima que en Europa la padecen un 3.5% de la población, porcentaje que
se presume que aumentará debido al envejecimiento de la población, la incidencia de esta
enfermedad en menores de 65 años no alcanza el 1%. En Galicia se puede estimar que
existen unos 13.000 pacientes con esta enfermedad.
ETIOLOGIA
La etiología de la enfermedad de Alzheimer es desconocida, aunque cada día es
más aceptada la teoría de una base genética, apoyada en que hasta en un 70 % de los
casos pueden demostrarse bases genéticas.
En la actualidad se sabe que la enfermedad está ligada a alteraciones de los
cromosomas 1, 14, 19, 21.
También se especula con la posibilidad de que la enfermedad esté causada por
virus lento o por priones, y esto se baraja debido a que determinados virus como el herpes
simple, rabia, entre otros, tienen preferencia por irrumpir en las áreas límbicas del cerebro,
y en que las alteraciones ultraestructurales de las agregaciones priónicas y de los depósitos
amiloides son similares.
Por otra parte, también se ha relacionado con sustancias tóxicas ambientales
(aluminio, disolventes orgánicos, metales pesados, etc,)
Y, ya por último, se ha relacionado con alteraciones de la microcirculación,
anomalías en el metabolismo de los fosfolípidos de la membrana neuronal, que mediante
autodestrucción son eliminados para la síntesis de aceticolina, y trastornos del sistema
inmunitario.
PRESENTACION CLINICA
SINTOMAS COGNITIVOS
La mayoría de los clínicos señalan en que en los estadios finales están afectadas todas las
facetas cognitivas, y aunque existen importantes diferencias individuales en cuanto a la
gravedad de los síntomas, al final permanece disponible sólo una pequeña parte del
sistema cognitivo.
Las alteraciones cognitivas más importantes son: la pérdida progresiva de la
memoria, la afasia (alteración del lenguaje), la apraxia (deterioro de la capacidad para
llevar a cabo actividades motoras, a pesar de que la función motora está intacta), la
agnosia (fallo en el reconocimiento o identificación de objetos, a pesar de que la función
sensorial está intacta), alteración de la ejecución (p. ej. planificación, organización,
secuenciación, y abstarcción).
Las alteraciones de la memoria son la manifestación más frecuente de la
enfermedad y suelen iniciarse por desorientación en el tiempo y en el espacio, olvido de
los hechos recientes, fallo en el reconocimiento, y fallo en la integración de los hechos.
Las alteraciones del lenguaje son variables, observándose desde el principio dificultad
para encontrar la palabra adecuada, lo que le obliga al paciente a utilizar expresiones de
contexto similar (parafasias semánticas) y que en estadios evolucionados pueden
reducirse a ecolalia y palilalia. Manifestaciones apráxicas pueden aparecer desde el inicio
del proceso, como dificultad para la imitación de gestos o en la copia de dibujos sencillos,
que influyen negativamente en las actividades diarias del paciente, que será incapaz de
vestirse o de desvestirse, y que en estadios finales le impedirán caminar, comer o beber.
INTELIGENCIA
Una de las principales alteraciones de los enfermos de alzheimer es la disminución
de su CI, tanto en los preseniles como en los seniles. Destacando la dificultad para realizar
abstracciones u utilizarlas de forma adecuada. Por ello se ha utilizado el WAIS, para
detectar el declinamiento intelectual de la demencia. El CI manipulativo es
significativamente más bajo que el verbal, esto se puede deber a varias causas: al
enlentecimiento en el procesamiento de la información y dado que los tests manipulativos
penalizan el tiempo, podría ser esta la causa, sin embargo cuando no se penaliza el tiempo,
se continúa obteniendo mejores resultados en el CI verbal que en el manipulativo; otra
razón puede ser que los enfermos de Alzheimer presentan dificultades en aquellas tareas
que requieren una manipulación visuoespacial compleja.
MEMORIA
La investigación neuropsicológica de la enfermedad de Alzheimer ha demostrado que al
progresar la enfermedad se van alterando todas las funciones cognitivas. Al inicio
disminuye la inteligencia y se deteriora la memoria llegando, con el transcurso de la
enfermedad, a una amnesia global.
El síntoma más prevalente y dominante es sin duda la alteración de la memoria en
los estadios iniciales de la enfermedad.
El olvido es la queja más frecuente de los enfermos que en un futuro serán
diagnosticados de Alzheimer.
La evaluación psicométrica indica un declive importante en su habilidad para
aprender y retener nueva información, tanto verbal como no verbal (amnesia anterograda)
y también se hallan déficit en su capacidad para recordar información previamente bien
conocida de su pasado (amnesia retrograda). Además la memoria para los conceptos, para
el significado de las palabras y para ejecutar acciones también suele estar alterada. Los
déficits amnésicos invaden todos los aspectos cognitivos y contribuyen a aumentar el
deterioro observado en las áreas cognitivas no amnésicas como el lenguaje, la
conceptualización y el funcionamiento visoespacial.
Ya desde el comienzo de la enfermedad los enfermos presentan alteraciones en la
memoria primaria.
Su memoria secundaria está ampliamente deteriorada, presentando una amnesia
anterograda progresiva, global e irreversible. La alteración de la memoria secundaria va
casi siempre acompañada del deterioro de la memoria primaria
La memoria semántica, como ya hemos visto se relaciona con el conocimiento de
las palabras y el uso del lenguaje simbólico, algunos de sus componentes están
deteriorados en la enfermedad de Alzheimer y otros no lo están. Una de las deficiencias
que suelen darse en el sujeto es la dificultad para hallar la palabra que precisa. También
exhiben problemas para realizar definiciones o explicar para que sirven los objetos.
La memoria remota. Pese a que los pacientes con una moderada alteración suelen
conservar los recuerdos autobiográficos del pasado más fácilmente que los recientes,
cuando se valora la memoria a partir del recuerdo de acontecimientos públicos del pasado
se suele hallar un extenso deterioro.
LENGUAJE
En esta enfermedad el lenguaje suele deteriorarse de una forma gradual y difusa,
aunque se dan déficit focales en el inicio de la demencia, esta presentación no es la típica.
En esta enfermedad no está claro si las alteraciones del lenguaje son la
consecuencia de una desorganización global del sistema cognitivo o el resultado de la
acumulación de lesiones focales de las estructuras cerebrales significativas en la
producción del lenguaje.
TRATAMIENTO
No existe tratamiento para detener el proceso degenerativo. En la actualidad
debemos intentar paliar las deficiencias biológicas a través de intervenciones
multidisciplinares que ralenticen y mermen el impacto del proceso.